16 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Dos goles y un 8.42 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Plantilla02/10/2034
Lesión muscular y 15 días de baja para Valon Zumberi
La lesión más común del fútbol y de la que más prisa se tiene por volver. En Guidonia Montecelio hablarán de 15 días y se andarán con cuidado, porque la segunda siempre es peor que la primera.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Luis Palma está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Marcus Forss. 3‑1 ante Ternana, y la ovación final fue sobre todo suya.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guidonia Montecelio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
11 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Regates completados: 48. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Tomi Petrovic lo produjo, y el 8.97 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Guidonia Montecelio, y no se va a retirar.
1 detenidos en la tanda y un estadio que seguirá describiéndolos dentro de veinte años. A un portero le basta una noche así para quedarse en la memoria.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Guidonia Montecelio no han contestado, que también es una forma de contestar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Luis Palma estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Guidonia Montecelio lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Guidonia Montecelio hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
14 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guidonia Montecelio pueden fingir no haber oído.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Luis Palma estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Ya son 6 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Luis Palma, y el técnico lo permitió.
Issiar Dramé estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
25 días de baja para Juan Fuentes por una fractura
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Guidonia Montecelio dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Plantilla11/09/2034
Luis Palma choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guidonia Montecelio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Guidonia Montecelio lo saben.
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
14 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Guidonia Montecelio pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Regates completados: 40. Cada vez que recibía, alguien tenía que decidir, y cada vez la decisión fue la equivocada.
Plantilla04/09/2034
32 días de baja para Juan Fuentes por una fractura
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Guidonia Montecelio dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Alessandro Selvini lo produjo, y el 9.01 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Notas de los jugadores04/09/2034
Luis Palma, 34 años, hace retroceder el reloj: 8.19
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.19 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Altas, 30; bajas, 32; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
La orden ha llegado de arriba y no del banquillo, que es la versión de esta conversación que ningún entrenador disfruta. Alguien de esa plantilla está ya disponible, lo vea así o no quien pone el once.
21 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Guidonia Montecelio pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Guidonia Montecelio hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guidonia Montecelio pueden fingir no haber oído.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Guidonia Montecelio lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
13 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guidonia Montecelio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Issiar Dramé está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Regates completados: 17. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
En breve
El banquilloEl técnico no ha terminado de olvidar el error de Djibril Sow
Jean Marchal se lesiona los ligamentos de la rodilla: 28 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 28 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 46 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Plantilla21/08/2034
Marcus Forss sufre una lesión muscular: 16 días de baja
La lesión que siempre vuelve, de la que siempre se regresa con prisa y que en silencio cuesta más carreras que las dramáticas. 16 días es la estimación; la cifra honesta depende de si alguien tiene paciencia.
Carlo Faedo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
10 chavales suben, y en algún punto del edificio quienes los entrenaron con doce años están teniendo, en silencio, la mejor mañana de su año laboral. Nada de esto sale en un resultado, y es para esto que existe la cantera.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Giovanni Villa ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Pietro Melis es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Valerio Marchetti ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
36 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Guidonia Montecelio pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 53 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Guidonia Montecelio lo saben.
Filippo Fattori estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Jean Marchal entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
El banquillo14/08/2034
Ronaldo Herrera se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Guidonia Montecelio lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
44 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Guidonia Montecelio pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Juve Stabia esperando con una camiseta. En Guidonia Montecelio nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Guidonia Montecelio hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Vedran Pasalic tiene 19 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
303 partidos a lo largo de 8 temporadas con una sola camiseta. Ya nadie planea una carrera así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Guidonia Montecelio, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
El banquilloEl técnico sale a defender a Luis Palma
418Edición
El Diario de Guidonia Montecelio
31/07/2034
De nuestro corresponsal de fútbolOptimismo
Plantilla31/07/2034
Una lesión de rodilla de las peores para Jean Marchal
51 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Guidonia Montecelio pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 67 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Guidonia Montecelio, y no se va a retirar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Luis Palma estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guidonia Montecelio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Luis Palma entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Alessandro Spavone está en ella.
Jean Marchal se lesiona los ligamentos de la rodilla: 58 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 58 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 74 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guidonia Montecelio pueden fingir no haber oído.
La lesión más común del fútbol y de la que más prisa se tiene por volver. En Guidonia Montecelio hablarán de 17 días y se andarán con cuidado, porque la segunda siempre es peor que la primera.
Plantilla24/07/2034
Luis Palma choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Prefiero decírselo a la cara antes que leerlo en el periódico.» La reunión la pidió el jugador, y eso ya dice casi todo.
El banquillo24/07/2034
Daniel Sannipoli se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Guidonia Montecelio lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
El banquilloRonaldo Herrera conserva el voto de su entrenador
416Edición
El Diario de Guidonia Montecelio
17/07/2034
De nuestro corresponsal de fútbolOptimismo
Plantilla17/07/2034
Una lesión de rodilla de las peores para Jean Marchal
65 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Guidonia Montecelio pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 81 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guidonia Montecelio pueden fingir no haber oído.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Partizan conserva a su hombre, y Guidonia Montecelio vuelve a una lista con un nombre tachado.
Filippo Fattori estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Issiar Dramé está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Guidonia Montecelio ha hecho la llamada a Partizan. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Guidonia Montecelio, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
72 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Guidonia Montecelio pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Guidonia Montecelio lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 88 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 21 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Luis Palma está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
79 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Guidonia Montecelio pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 95 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Guidonia Montecelio, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guidonia Montecelio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Luis Palma está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
5 llegadas, una edad media que nadie llamaría plantilla, y unos padres a los que enseñan un edificio en el que sus hijos pasarán más tiempo que en casa. El trabajo de ojeo ya está hecho; hoy solo hay papeleo.
86 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Guidonia Montecelio pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Guidonia Montecelio dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Guidonia Montecelio, y no se va a retirar.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Estamos muy lejos, y fingir lo contrario no ayuda a nadie.» Nadie se ha movido, y el calendario no juega a favor del club.
El banquillo26/06/2034
Daniel Sannipoli se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Guidonia Montecelio lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Juan Fuentes tiene 39 y ya no le queda nada por demostrar. Le queda saber dónde colocarse, cuándo bajar el ritmo y qué decir en el descanso, y nada de eso sale en una gráfica física.
Jean Marchal se lesiona los ligamentos de la rodilla: 93 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 93 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 35 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Luis Palma está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
7 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Jean Marchal entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Ronaldo Herrera está en ella.
Jean Marchal se lesiona los ligamentos de la rodilla: 100 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 100 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 42 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guidonia Montecelio pueden fingir no haber oído.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Plantilla12/06/2034
Luis Palma choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Vincenzo Sarno, y el técnico lo permitió.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Guidonia Montecelio, otra semana sin la firma de Jean Marchal.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Guidonia Montecelio hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guidonia Montecelio pueden fingir no haber oído.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Guidonia Montecelio ha hecho la parte difícil con Dinamo Zagreb, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Plantilla05/06/2034
Djibril Sow choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Guidonia Montecelio hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Djibril Sow estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Diogo Teixeira está viviendo esa versión en el Guidonia Montecelio, y suele notarse en el primer mes.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo29/05/2034
Daniel Sannipoli se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Guidonia Montecelio lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Vincenzo Sarno ha apuntado la fecha.
Diogo Teixeira firma, y la columna del traspaso se queda vacía. Estas operaciones parecen pequeñas en julio y listas en marzo, o no se vuelven a mencionar.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Guidonia Montecelio hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Josh Key choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Francesco Caiazza estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El banquillo22/05/2034
Tomi Petrovic se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Guidonia Montecelio lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Cada sábado hace cosas a las que nadie a su alrededor sabe responder. Es halagador durante una temporada y un problema a partir de la siguiente, y en Guidonia Montecelio saben en cuál de las dos están.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Guidonia Montecelio, otra semana sin la firma de Luis Palma.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Guidonia Montecelio dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Djibril Sow está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Vincenzo Sarno, y el técnico lo permitió.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Guidonia Montecelio trata con un hombre que quiere otro país.
Plantilla15/05/2034
Un club más pequeño le vendría bien ahora a Djibril Sow
Ha tenido bastante ruido. Si el Guidonia Montecelio puede ser un sitio más tranquilo para él, o si la única cura es marcharse a donde las tertulias sean más amables, es cuestión de los próximos meses.
El banquillo15/05/2034
Ronaldo Herrera se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Guidonia Montecelio lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Guidonia Montecelio hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Puesto 2, 74 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guidonia Montecelio pueden fingir no haber oído.
«La firma más fácil de mi carrera.» Daniel Sannipoli y Guidonia Montecelio acuerdan 2 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Djibril Sow estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Jesús Figueroa acaba de firmar por el Guidonia Montecelio y, por una vez, la respuesta importaba.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Alessandro Spavone está en ella.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 86 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guidonia Montecelio pueden fingir no haber oído.
La clase de año que termina con un nombre leído en voz alta en un salón. Guidonia Montecelio lo disfrutó cada semana y ahora tiene el problema de que los demás lo saben.
Plantilla01/05/2034
Josh Key choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Tomás Pérez Serra y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Guidonia Montecelio le dijo a Daniel Sannipoli que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Mercado01/05/2034
Logan Ponce tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Guidonia Montecelio ha sido explícito sobre la situación de Logan Ponce, que es más de lo que reciben muchos.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Guidonia Montecelio dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Dos goles y un 8.15 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
13 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Plantilla24/04/2034
Djibril Sow choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 100 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Guidonia Montecelio, y no se va a retirar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Djibril Sow estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ronaldo Herrera, y el técnico lo permitió.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 108 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Puesto 2 y 68 puntos en el casillero. En el campo todavía nadie dice la palabra, y en el campo la piensa todo el mundo.
Notas de los jugadores10/04/2034
Marcus Forss, 34 años, hace retroceder el reloj: 8.41
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.41 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
12 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Josh Key está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Una media de 7.25 en la temporada con 10 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
En breve
Notas de los jugadoresOlivier Kenfack jugó una tarde distinta a la de todos los demás
El banquilloLa alineación lo dijo todo sobre Ronaldo Herrera
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 115 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
La primera derrota en 8 partidos. El entrenador dirá que tenía que llegar; el vestuario dirá que no tenía por qué llegar contra Torres; la afición dirá las dos cosas, en ese orden, toda la semana.
Plantilla03/04/2034
Djibril Sow choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Guidonia Montecelio, otra semana sin la firma de Jean Marchal.
El banquillo03/04/2034
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Djibril Sow
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guidonia Montecelio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Guidonia Montecelio hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Djibril Sow estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Guidonia Montecelio le dijo a Antonio Pirrò que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Bryn Deeley, y el técnico lo permitió.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Kevin Bonifazi ya tiene su respuesta de Guidonia Montecelio; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Guidonia Montecelio hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Guidonia Montecelio, y no se va a retirar.
11 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Josh Key está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ronaldo Herrera, y el técnico lo permitió.
En breve
Notas de los jugadoresMarcus Forss los encaró todo el partido
Puesto 2, 62 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Guidonia Montecelio hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Josh Key está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Una media de 7.29 en la temporada con 10 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Regates completados: 32. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Guidonia Montecelio dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Guidonia Montecelio, y no se va a retirar.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
10 partidos invicto aquí. A cada entrenador visitante le preguntan por ello en la semana previa, que es exactamente por lo que la racha continúa.
Plantilla06/03/2034
Djibril Sow choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ya son 6 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Filippo Fattori estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Dos goles y un 8.57 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Guidonia Montecelio no han contestado, que también es una forma de contestar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Guidonia Montecelio, y no se va a retirar.
Plantilla27/02/2034
Djibril Sow choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Antonio Pirrò, y el técnico lo permitió.
Josh Key choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Se enteró como todos, una hora antes, por un papel pegado en la pared. Nadie en Guidonia Montecelio fingió que fuera otra cosa que una decisión sobre él.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Bryn Deeley, y el técnico lo permitió.
El banquillo20/02/2034
Alessandro Spavone se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Guidonia Montecelio lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Carpi defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
Dos goles y un 8.45 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guidonia Montecelio pueden fingir no haber oído.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Djibril Sow está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
9 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
10 goles y una media de 7.31 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
La oferta de Ravenna por Alessandro Selvini se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Guidonia Montecelio, y no se va a retirar.
A los 34 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.34 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Altas, 4; bajas, 5; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Djibril Sow está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 8 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Tomás Pérez Serra y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Pocas veces se ha visto algo así en este partido: 3‑0 ante Gubbio, y pudieron ser más.
Notas de los jugadores23/01/2034
La edad todavía no ha alcanzado a Marcus Forss: 8.17
A los 34 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.17 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Djibril Sow estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Es sentimental, es completamente sincero y es el principio de una salida que nadie ha anunciado. El club puede ser elegante al respecto o puede hacer como que no lo ha oído.
Una media de 7.31 en la temporada con 9 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Guidonia Montecelio lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guidonia Montecelio pueden fingir no haber oído.
Notas de los jugadores16/01/2034
La edad todavía no ha alcanzado a Jean Marchal: 7.91
A los 36 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.91 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
La racha sin perder llega a 7. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Djibril Sow estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guidonia Montecelio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
3 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guidonia Montecelio pueden fingir no haber oído.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Guidonia Montecelio no han contestado, que también es una forma de contestar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Djibril Sow estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Un nombre más en la lista: Altamura ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Tomi Petrovic. La respuesta de Guidonia Montecelio no ha cambiado. De momento.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Guidonia Montecelio trata con un hombre que quiere otro país.
Filippo Fattori estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 4 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
37 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
Hay futbolistas que hacen una buena temporada y futbolistas por los que se recuerda una temporada; a los segundos les leen el nombre en un salón en verano. En el Guidonia Montecelio estarán calladamente encantados y en privado nerviosos.
4 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Djibril Sow y Guidonia Montecelio acuerdan 2 años más.
Regates completados: 22. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Plantilla02/01/2034
Djibril Sow choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Ronaldo Herrera. 2‑0 ante Perugia, y la ovación final fue sobre todo suya.
En breve
Notas de los jugadoresJean Marchal mandó en el medio: 7.74
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Jean Marchal lo produjo, y el 8.23 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Djibril Sow estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ronaldo Herrera, y el técnico lo permitió.
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.48 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Plantilla19/12/2033
Djibril Sow choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guidonia Montecelio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
7 goles y una media de 7.21 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 4‑0, Valentino Sanna podía permitirse ser generoso.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Djibril Sow está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Veo todos los partidos de Guidonia Montecelio desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Pontedera sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guidonia Montecelio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No hay forma más cruel de perder un partido. El Guidonia Montecelio marcó en el 90, el saque de centro apenas llegó a producirse, y la afición visitante seguía de pie cuando sonó el final.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Guidonia Montecelio, y no se va a retirar.
Puesto 3, 25 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Guidonia Montecelio la escuchó como otra cosa.
Participación en 2 goles, de un futbolista que se pasó los noventa minutos haciendo lo que un entrenador quiere de verdad: estar donde el balón iba a acabar. 7.89 junto a su nombre.
Plantilla05/12/2033
Antonio Pirrò choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.49 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Djibril Sow está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Guidonia Montecelio trata con un hombre que quiere otro país.
Regates completados: 45. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Djibril Sow estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Tomás Pérez Serra estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 1‑0, Valentino Sanna podía permitirse ser generoso.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Guidonia Montecelio lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guidonia Montecelio pueden fingir no haber oído.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Djibril Sow estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Vincenzo Sarno, y el técnico lo permitió.
La historia de la ambición al revés, la que nadie cuenta: un futbolista que quiere un estadio más pequeño, menos cámaras y una grada que no se vuelva en contra. No es debilidad, y rara vez se cuenta como otra cosa.
«Veo todos los partidos de Guidonia Montecelio desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Pontedera sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Kevin Bonifazi entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
1‑2 ante Audace Cerignola, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Carlo Faedo marcó, fue calificado con 7.67 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Djibril Sow está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Guidonia Montecelio trata con un hombre que quiere otro país.
Tomás Pérez Serra y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Guidonia Montecelio no han contestado, que también es una forma de contestar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guidonia Montecelio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Partido29/10/2033
Otra más recogida lejos de casa
4 seguidas fuera para el Guidonia Montecelio. Los autocares salen temprano, llegan de noche a campos poco agradables, y vuelven una y otra vez con tres puntos.
Plantilla31/10/2033
Kevin Bonifazi choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Tomás Pérez Serra estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Un toque que no quería y un gol que entra en el acta con su nombre al lado. En Guidonia Montecelio no le echarán la culpa esta noche, y a él no le hará falta que lo hagan.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Vitalii Katrych está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
4 partidos sin perder, y entonces Forli. Nadie en el estadio fingía que fuera a durar para siempre; nadie esperaba tampoco que se acabara aquí.
Mercado24/10/2033
Logan Ponce tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Guidonia Montecelio ha sido explícito sobre la situación de Logan Ponce, que es más de lo que reciben muchos.
Regates completados: 38. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Ronaldo Herrera lo produjo, y el 8.54 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
4 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Djibril Sow está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guidonia Montecelio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
100 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
«Me dijeron cuál sería mi papel y firmé por eso. No ha pasado.» Un agravio con fecha concreta es el más difícil de arreglar.
Plantilla10/10/2033
Carlo Faedo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Tomás Pérez Serra y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Veo todos los partidos de Guidonia Montecelio desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Pontedera sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
5 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
El banquillo10/10/2033
Alessandro Spavone se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Guidonia Montecelio lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
15 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Guidonia Montecelio pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
16 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guidonia Montecelio pueden fingir no haber oído.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Guidonia Montecelio no han contestado, que también es una forma de contestar.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Guidonia Montecelio nadie finge estar haciéndolo.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Guidonia Montecelio hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
22 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Guidonia Montecelio pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Dos goles y un 9.12 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
15 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.36 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Guidonia Montecelio dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Regates completados: 36. Cada vez que recibía, alguien tenía que decidir, y cada vez la decisión fue la equivocada.
Plantilla19/09/2033
Giacomo Baraldi se lesiona los ligamentos de la rodilla: 29 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 29 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guidonia Montecelio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Logan Ponce está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
En breve
El banquilloAhora mismo hay alguien mejor que Charlie Lakin
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Guidonia Montecelio hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
36 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Guidonia Montecelio pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Dos goles y un 8.31 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Djibril Sow estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Red Bull Salzburg conserva a su hombre, y Guidonia Montecelio vuelve a una lista con un nombre tachado.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Guidonia Montecelio hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guidonia Montecelio pueden fingir no haber oído.
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 35; bajas, 23; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Guidonia Montecelio la escuchó como otra cosa.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Guidonia Montecelio trata con un hombre que quiere otro país.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Red Bull Salzburg conserva a su hombre, y Guidonia Montecelio vuelve a una lista con un nombre tachado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ronaldo Herrera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 26 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Guidonia Montecelio no han contestado, que también es una forma de contestar.
Guidonia Montecelio preguntó y AC Milan dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ronaldo Herrera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Tomás Pérez Serra estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jean Marchal, y el técnico lo permitió.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Guidonia Montecelio hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
La oferta de Cittadella por Alessandro Selvini se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Dorsales del primer equipo para chavales a los que los técnicos conocen desde los doce años. La mayoría no llegará, y todos han hecho ya la parte más difícil.
Guidonia Montecelio preguntó y AC Milan dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Mattia Paganelli es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Leandro Caprioli lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Giulio Leone lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Vitalii Katrych estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Guidonia Montecelio dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guidonia Montecelio pueden fingir no haber oído.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Arezzo conserva a su hombre, y Guidonia Montecelio vuelve a una lista con un nombre tachado.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Tomás Pérez Serra y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Daniel Sannipoli está en ella.
Entrena duro, dice lo que hay que decir y vuelve a un piso vacío. En el Guidonia Montecelio nadie ha hecho nada mal, y por eso mismo es tan difícil de arreglar.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Guidonia Montecelio hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Avellino tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
Kevin Bonifazi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Guidonia Montecelio preguntó y Red Bull Salzburg dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
12 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Guidonia Montecelio, y 0 partidos en 5 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Guidonia Montecelio dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guidonia Montecelio pueden fingir no haber oído.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Jacques Lemaire ya tiene su respuesta de Guidonia Montecelio; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Una consulta de cesión a Slovan Bratislava: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
En breve
El banquilloRonaldo Herrera se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Guidonia Montecelio dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Djibril Sow y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Andrea Moscati lo ha hecho, en Guidonia Montecelio, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Guidonia Montecelio lo saben.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ronaldo Herrera, y el técnico lo permitió.
Guidonia Montecelio ha hecho la llamada a Estudiantes. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
En breve
El banquilloAlessandro Spavone se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 69 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guidonia Montecelio pueden fingir no haber oído.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Michele Salvatore lo ha hecho, en Guidonia Montecelio, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Guidonia Montecelio preguntó y AC Milan dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ronaldo Herrera está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Romano Fabbri tiene 20 años, y Guidonia Montecelio lo ha fichado por el jugador que será, no por el que es. El primer equipo puede esperar; el sentido de una operación así son los años que compra.
Tiene 19 años, y los informes de los ojeadores coinciden en la única línea que importa: el techo. Fichajes así son décimos de lotería escritos por profesionales.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Guidonia Montecelio dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guidonia Montecelio pueden fingir no haber oído.
Guidonia Montecelio preguntó y Fiorentina dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Fabrizio Rizzi está viviendo esa versión en el Guidonia Montecelio, y suele notarse en el primer mes.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Guidonia Montecelio lo saben.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 83 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Guidonia Montecelio nadie finge estar haciéndolo.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Firmados hoy, invisibles durante años, y uno de ellos puede ser algún día la razón de que el club exista. Ese es todo el argumento a favor de una cantera, y es bueno.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Guidonia Montecelio hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Guidonia Montecelio, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Carlo Basile será jugador de otro club este fin de semana, y en Guidonia Montecelio las despedidas han empezado en voz baja.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Filippo Ranieri está viviendo esa versión en el Guidonia Montecelio, y suele notarse en el primer mes.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Red Bull Salzburg conserva a su hombre, y Guidonia Montecelio vuelve a una lista con un nombre tachado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Antonio Pirrò estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guidonia Montecelio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Guidonia Montecelio ha hecho la llamada a Boca Juniors. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Una consulta de cesión a Racing Club: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Jean Marchal se lesiona los ligamentos de la rodilla: 15 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 15 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Guidonia Montecelio dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Vitalii Katrych está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Napoli conserva a su hombre, y Guidonia Montecelio vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jacques Lemaire, y el técnico lo permitió.
A Red Bull Salzburg le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Daniel Sannipoli está en ella.
Una lesión de rodilla de las peores para Jean Marchal
22 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Guidonia Montecelio pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Guidonia Montecelio hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Guidonia Montecelio la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Guidonia Montecelio, y no se va a retirar.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Frosinone lo dice, y a nadie en Guidonia Montecelio le divierte adivinarlo.
La lesión que siempre vuelve, de la que siempre se regresa con prisa y que en silencio cuesta más carreras que las dramáticas. 16 días es la estimación; la cifra honesta depende de si alguien tiene paciencia.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Santiago Romero lo ha hecho, en Guidonia Montecelio, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Boca Juniors conserva a su hombre, y Guidonia Montecelio vuelve a una lista con un nombre tachado.
Jean Marchal se lesiona los ligamentos de la rodilla: 29 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 29 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Plantilla06/06/2033
112 días de baja para Djibril Sow por una fractura
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Guidonia Montecelio dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Pianese esperando con una camiseta. En Guidonia Montecelio nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Guidonia Montecelio, y no se va a retirar.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Guidonia Montecelio la escuchó como otra cosa.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Carlo Faedo y Guidonia Montecelio acuerdan 2 años más.
36 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Guidonia Montecelio pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Guidonia Montecelio hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Antonio Pirrò estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jean Marchal, y el técnico lo permitió.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Vincenzo Gamberini lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Pietro Villa lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Paolo Caprioli ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Gennaro Mariani ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
El banquilloRiccardo Rosa llama a la puerta del técnico
356Edición
El Diario de Guidonia Montecelio
23/05/2033
De nuestro corresponsal de fútbolEstable
Plantilla23/05/2033
Una lesión de rodilla de las peores para Jean Marchal
43 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Guidonia Montecelio pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Guidonia Montecelio hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Guidonia Montecelio nadie finge estar haciéndolo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Antonio Pirrò estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
En breve
El banquilloDaniel Sannipoli se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Guidonia Montecelio hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Guidonia Montecelio nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Antonio Pirrò estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guidonia Montecelio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Gonzalo Nuccio está en ella.
Tomás Pérez Serra llega con 34 años, sin nada que demostrar y con mucho que transmitir. Las piernas son moneda de jóvenes; saber dónde colocarse no envejece.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Gonzalo Nuccio entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guidonia Montecelio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Logan Ponce está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El banquillo09/05/2033
Ronaldo Herrera se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Guidonia Montecelio lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Guidonia Montecelio. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Contrato liquidado, apretón de manos y ningún traspaso de por medio. Andrea Silvestri deja Guidonia Montecelio por la puerta discreta, y la masa salarial respira un poco mejor.
49 canteranos de una academia valorada ahora en 3 sobre 20. Un club de este tamaño no sobrevive de otra manera, y en la ciudad se saben todos los nombres.
En breve
El banquilloEl técnico sale a defender a Djibril Sow
Un premio individual es algo raro en un deporte de equipo, y los mejores no se discuten. Ha tenido el tipo de año que acaba con su nombre leído en voz alta, y el Guidonia Montecelio se ha beneficiado de él.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Guidonia Montecelio trata con un hombre que quiere otro país.
Plantilla02/05/2033
Antonio Pirrò choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guidonia Montecelio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El banquillo02/05/2033
Alessandro Spavone se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Guidonia Montecelio lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Daniel Sannipoli. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Se ha jugado el último partido de liga y la tabla ha dejado de moverse: 61 puntos. El verano empieza el lunes, y con él la discusión sobre qué ha significado todo esto.
13 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Antonio Pirrò está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Thiago Verardi, y el técnico lo permitió.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Guidonia Montecelio le dijo a Mamour N'Diaye que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Kevin Witsel y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
El banquillo25/04/2033
Daniel Sannipoli se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Guidonia Montecelio lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Guidonia Montecelio, y no se va a retirar.
Notas de los jugadores18/04/2033
Giuseppe Caso, 34 años, hace retroceder el reloj: 7.82
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.82 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Carlo Basile será jugador de otro club este fin de semana, y en Guidonia Montecelio las despedidas han empezado en voz baja.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Logan Ponce estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
9 acciones combinadas y 7.14. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
Un jugador que esperaba ser titular lo vio desde fuera. El técnico lo llamará una decisión de equipo; Daniel Sannipoli lo llamará otra cosa en privado.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 14 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.10 con 37 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
12 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Antonio Pirrò estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Filippo Fattori estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 21 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Antonio Pirrò estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Olivier Kenfack acaba de firmar por el Guidonia Montecelio y, por una vez, la respuesta importaba.
El Udinese seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Jonathan Rasheed ha pactado su marcha al Guidonia Montecelio, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Guidonia Montecelio nadie finge estar haciéndolo.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Guidonia Montecelio hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Logan Ponce está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Toda carrera larga llega a la semana en que el jugador empieza a pensar en la última. Le gustaría que fuera en el club que lo puso por primera vez en un campo, y en el Guidonia Montecelio ya lo saben.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Guidonia Montecelio le dijo a Francesco Carlin que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Toca Torres, y hay un hombre en el vestuario de Guidonia Montecelio que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Vis Pesaro querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Guidonia Montecelio fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Guidonia Montecelio dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Guidonia Montecelio nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Antonio Pirrò y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Guidonia Montecelio lo saben.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 42 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 13 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guidonia Montecelio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Un jugador que esperaba ser titular lo vio desde fuera. El técnico lo llamará una decisión de equipo; Daniel Sannipoli lo llamará otra cosa en privado.
Ya son 13 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Guidonia Montecelio dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Notas de los jugadores07/03/2033
La edad todavía no ha alcanzado a Charlie Lakin: 7.96
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.96 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Guidonia Montecelio la escuchó como otra cosa.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Alessandro Spavone. 1‑0 ante Pineto, y la ovación final fue sobre todo suya.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Logan Ponce está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Guidonia Montecelio dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Ya son 12 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.24 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Guidonia Montecelio lo saben.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Francesco Carlin y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 63 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guidonia Montecelio pueden fingir no haber oído.
Ya son 11 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Carlo Basile será jugador de otro club este fin de semana, y en Guidonia Montecelio las despedidas han empezado en voz baja.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ronaldo Herrera está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Sebastiano Nava, y el técnico lo permitió.
10 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 70 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guidonia Montecelio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
9 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Objetivos de mercado14/02/2033
El cierre del mercado se lleva por delante el fichaje de Jacopo Pellegrini
A Guidonia Montecelio se le acabó el tiempo con Pisa. El papeleo seguía abierto cuando pasó la hora límite, y un traspaso que estaba casi hecho es ahora un traspaso que nunca existió.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ronaldo Herrera, y el técnico lo permitió.
Forli obligó a Guidonia Montecelio a sudarlo, pero el marcador decía 1‑0 al final y la tabla no pregunta cómo.
Plantilla14/02/2033
Logan Ponce choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
En breve
Notas de los jugadoresNadie pudo acercarse a Bacari Djamanca
PlantillaJean Marchal se ha quedado grande para esta categoría
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Guidonia Montecelio dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Guidonia Montecelio la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Todo acordado con Pisa, todo acordado con el jugador; solo queda convencer a un médico. La fotografía está a uno o dos días.
Directiva07/02/2033
Pasa el cierre con 9 de alta y 9 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Guidonia Montecelio hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
Antonio Pirrò estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Guidonia Montecelio dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Guidonia Montecelio preguntó y Pro Vercelli dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Guidonia Montecelio dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Guidonia Montecelio ofreció $280.0K; Torres dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Antonio Pirrò y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ya son 6 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Guidonia Montecelio hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.37 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Guidonia Montecelio, y no se va a retirar.
La oferta llegó a Torres esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Atalanta conserva a su hombre, y Guidonia Montecelio vuelve a una lista con un nombre tachado.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Daniel Sannipoli. 1‑0 ante Pianese, y la ovación final fue sobre todo suya.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Guidonia Montecelio dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Los clubes se han dado la mano con Catania; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guidonia Montecelio pueden fingir no haber oído.
El acuerdo con Ferencvaros está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Guidonia Montecelio lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Pineto, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Owen Stamatelopoulos acaba de firmar por el Guidonia Montecelio y, por una vez, la respuesta importaba.
6 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Ascoli fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Guidonia Montecelio hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Un premio individual es algo raro en un deporte de equipo, y los mejores no se discuten. Ha tenido el tipo de año que acaba con su nombre leído en voz alta, y el Guidonia Montecelio se ha beneficiado de él.
Ya van 6 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
25 puntos al llegar a la mitad. La primera vuelta es una promesa; la segunda es una factura, y la ciudad está a punto de descubrir cuál de las dos ha sido esta.
Pietro Avena y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla03/01/2033
Jesse Gewer choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Guidonia Montecelio hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Guidonia Montecelio nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
5 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Guidonia Montecelio tiene que sacar un resultado de donde sea.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Guidonia Montecelio lo saben.
Minuto 88, contra Arezzo, y un gol que supo a victoria para todo el que se había quedado. Fue un empate. Nadie que salga del estadio lo va a describir así.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guidonia Montecelio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla27/12/2032
Jesse Gewer choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Guidonia Montecelio hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Nazarii Fedorivskyi será jugador de otro club este fin de semana, y en Guidonia Montecelio las despedidas han empezado en voz baja.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Guidonia Montecelio tiene que sacar un resultado de donde sea.
4 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guidonia Montecelio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Sebastiano Nava, y el técnico lo permitió.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 34 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Antonio Pirrò estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
200 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
Calificado con 7.66. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jesse Gewer estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Houssemeddine Ghacha ya tiene su respuesta de Guidonia Montecelio; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
En breve
El banquilloLa vista desde el banquillo
El banquilloPierre Réale pide hablar con el técnico
43 días de baja para Teddy Bishop por una fractura
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Guidonia Montecelio dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Guidonia Montecelio escucha una frase así exactamente como está construida.
«Veo todos los partidos de Guidonia Montecelio desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Livorno sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
Calificado con 7.66. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 50 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Pierre Réale será jugador de otro club este fin de semana, y en Guidonia Montecelio las despedidas han empezado en voz baja.
Notas de los jugadores29/11/2032
Carlo Faedo, 33 años, hace retroceder el reloj: 8.35
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.35 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guidonia Montecelio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Pierre Réale, y el técnico lo permitió.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Guidonia Montecelio lo saben.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 2‑0, Valentino Sanna podía permitirse ser generoso.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 57 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Guidonia Montecelio nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Teddy Bishop, y el técnico lo permitió.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Guidonia Montecelio lo saben.
Kevin Witsel y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jesse Gewer está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Guidonia Montecelio hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Guidonia Montecelio trata con un hombre que quiere otro país.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Guidonia Montecelio, otra semana sin la firma de Pierre Réale.
Gonzalo Nuccio estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jesse Gewer estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Guidonia Montecelio, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 71 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
2 abajo y sin rumbo, hasta que Ronaldo Herrera decidió lo contrario. Pisa había hecho lo difícil y luego lo vio deshacerse, y el ruido del pitido final fue del que un estadio se queda.
A los 20 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.