Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Darko Pranjič estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Darko Pranjič entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
En breve
PlantillaLos informes de entrenamiento de Darko Pranjič no son buenos
El banquilloEl técnico planta su bandera en Luka Kakulia
Números anteriores
434Edición
El Correo de Guria
20/11/2034
De nuestro corresponsal de fútbolInquietud
La grada20/11/2034
La afición se organiza contra la directiva de Guria
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Palabras en el entrenamiento del Guria sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Darko Pranjič está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Darko Pranjič lleva suficientes años para saber cómo se siente una primavera que sale mal, y lo está sintiendo. Un vestuario con miedo juega como un vestuario con miedo.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Guria, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Canteranos: 94, salidos de un departamento valorado hoy en 7 sobre 20. Nada de la cantera aparece en un resultado, y nada del futuro del club existe sin ella.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Darko Pranjič estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Guria, otra semana sin la firma de Giorgi Beridze.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Guria, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
No un contrato nuevo, no un dorsal nuevo: un lugar nuevo en la cabeza del entrenador, que es el único ascenso del fútbol que importa de verdad. Revaz Qazaishvili acaba de subir en él.
Nadie en la directiva ha dicho nada contra el entrenador, y ese es justo el problema: tampoco dicen ya nada a favor.
Plantilla30/10/2034
Darko Pranjič choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
La afición se organiza contra la directiva de Guria
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Puesto 16 y 2 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Guria hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Darko Pranjič estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Luka Kakulia entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
9 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guria pueden fingir no haber oído.
Puesto 16 con 2 puntos. Cada temporada es una historia y esta es su última línea, y ahora el club tiene tres meses para decidir de qué va la siguiente.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Guria hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Palabras en el entrenamiento del Guria sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Darko Pranjič está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ya van 131 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
8 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Guria hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Guria se está agotando.
Peto de calentamiento, noventa minutos mirando, y un apretón de manos al final que no engañó a nadie. Los partidos grandes dicen en quién confía un técnico; este se lo dijo a Luka Kakulia.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
Regates completados: 13. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Ya van 130 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
La grada25/09/2034
La afición se organiza contra la directiva de Guria
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
7 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Guria sabe decir en qué semana.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Guria, y no se va a retirar.
Ya van 129 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Guria hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
6 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Guria sabe decir en qué semana.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Guria y Dinamo Batumi, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Plantilla18/09/2034
Darko Pranjič choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
$480.0K era lo máximo que el club iba a pagar y Merani pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
Una operación que a mediodía estaba a una llamada de cerrarse había muerto a medianoche. Guria volverá a intentarlo cuando se abra el mercado; puede que para entonces Saburtalo ya no venda.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Otar Kakabadze estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Toca el líder, y la medida honesta de dónde está en realidad este equipo. Cualquiera le gana al club que tiene debajo; la pregunta es qué pasa contra Dinamo Batumi.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Guria, y no se va a retirar.
Ese es todo el negocio hecho en Guria hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
La oferta llegó a Merani esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Merani tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 9 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
8 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guria pueden fingir no haber oído.
Ya van 126 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
8 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Guria lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
7 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guria pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, y una resonancia que dijo otra cosa. Él vuelve a Tskhinvali; Guria vuelve al mercado; y los dos insistirán en que aquí no hay historia.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Dinamo Tbilisi conserva a su hombre, y Guria vuelve a una lista con un nombre tachado.
En breve
El banquilloNo hay sitio para Darko Pranjič en la cita grande
Fueron 9 paradas, y al menos tres que no tenían por qué serlo. Los diez jugadores de campo le deben una ronda, y lo saben.
Objetivos de mercado14/08/2034
Traspaso cerrado, contrato pendiente para Jakub Barczak
Guria y Samtredia han fijado $200.0K. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
El acuerdo con Chikhura está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Darko Pranjič estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Sioni esperando con una camiseta. En Guria nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Los clubes se han dado la mano con Kolkheti; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Guria, y no se va a retirar.
El acuerdo con Merani está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guria pueden fingir no haber oído.
El acuerdo con Tskhinvali está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
122 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Guria tiene que sacar un resultado de donde sea.
Plantilla24/07/2034
Darko Pranjič se lesiona los ligamentos de la rodilla: 15 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 15 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Guria, y no se va a retirar.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Guria la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Monty Marriott será jugador de otro club este fin de semana, y en Guria las despedidas han empezado en voz baja.
Los clubes se han dado la mano con Merani; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Ya van 121 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Plantilla17/07/2034
Darko Pranjič se lesiona los ligamentos de la rodilla: 22 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 22 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
0‑3 para Dinamo Tbilisi, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Los clubes se han dado la mano con Chikhura; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
5 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
29 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Guria pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Sapovnela esperando con una camiseta. En Guria nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
El acuerdo con Dinamo Tbilisi está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Zugdidi quería más de $10.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
Guria preguntó y Dila dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Ya van 119 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Plantilla03/07/2034
Darko Pranjič se lesiona los ligamentos de la rodilla: 36 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 36 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Samtredia ha aceptado el dinero. Lo que Guria no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Zugdidi esperando con una camiseta. En Guria nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guria pueden fingir no haber oído.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Guria trata con un hombre que quiere otro país.
Se hizo la consulta y la respuesta llegó en una frase. No hay cifra sobre la mesa porque no había cifra que hubiera bastado.
Plantilla26/06/2034
Palabras en el entrenamiento del Guria sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Darko Pranjič está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Derrota por 0‑1, y merecida. El entrenador fue breve después, lo cual probablemente fue prudente.
El banquillo26/06/2034
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Interim Coach salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Guria la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 10 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Guria, y no se va a retirar.
La oferta de Chikhura por Rezo Lomidze se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Guria preguntó y Dinamo Tbilisi dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Merani ha aceptado el dinero. Lo que Guria no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Guria ha hecho la parte difícil con Torpedo Kutaisi, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Dila conserva a su hombre, y Guria vuelve a una lista con un nombre tachado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Darko Pranjič estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Ya van 115 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
0‑7 para Torpedo Kutaisi, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
8 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guria pueden fingir no haber oído.
Ya van 114 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
7 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Tornike Arveladze, y el técnico lo permitió.
La puerta siguió cerrada mucho después del pitido final. Lo que se dijo allí es cosa suya; si sirvió, lo dirá el sábado.
El banquillo29/05/2034
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑4 Interim Coach salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guria pueden fingir no haber oído.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 6 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
Plantilla22/05/2034
Palabras en el entrenamiento del Guria sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Darko Pranjič está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guria cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Guria, y no se va a retirar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Darko Pranjič estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Darko Pranjič, y el técnico lo permitió.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Puesto 16 y 0 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guria pueden fingir no haber oído.
4 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guria cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ya van 110 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Las ocasiones se generan y algo ocurre entre generarlas y rematarlas. Ya van 10 partidos, y la inquietud en el estadio llega un poco antes cada semana.
0‑4 para Chikhura, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guria pueden fingir no haber oído.
500 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
Plantilla01/05/2034
Palabras en el entrenamiento del Guria sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Darko Pranjič está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
9 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Guria sabe decir en qué semana.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Guria lo saben.
Plantilla24/04/2034
Darko Pranjič choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ya van 108 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
8 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Guria sabe decir en qué semana.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guria pueden fingir no haber oído.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑3, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guria cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Algunas tardes el portero es toda la defensa. 14 paradas, varias de esas que nadie espera ver hechas, y diez jugadores de campo que le deben una copa.
La grada10/04/2034
La afición se organiza contra la directiva de Guria
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
0‑5 ante Torpedo Kutaisi, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
Terminó 0-5. Quedar eliminado en copa es una decepción; esto fue un desmantelamiento público, y la diferencia entre ambas cosas se mide en cuánta gente seguirá hablando de ello en agosto.
«Me dijeron cuál sería mi papel y firmé por eso. No ha pasado.» Un agravio con fecha concreta es el más difícil de arreglar.
Plantilla10/04/2034
Darko Pranjič choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ya van 105 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 16 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 8 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Guria, y no se va a retirar.
5 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 9 goles entre el Guria y Dinamo Tbilisi, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Darko Pranjič estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guria cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guria pueden fingir no haber oído.
Antes llevaba la otra camiseta. El sábado juega contra Dinamo Tbilisi con esta, y todo lo que diga esta semana sobre que es un partido más será mentira.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Monty Marriott. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Ya van 104 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 7 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
4 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Plantilla20/03/2034
Palabras en el entrenamiento del Guria sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Darko Pranjič está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guria cosas que tardan más de una semana en retirarse.
En breve
El banquilloEl técnico pone a Darko Pranjič de ejemplo
Ya van 103 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 11 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
6 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Darko Pranjič estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guria pueden fingir no haber oído.
Ya van 5 partidos con al menos dos en contra. Se ha reordenado la defensa, se ha respaldado al portero en público, y los goles siguen entrando igual.
Directiva06/03/2034
5 canteranos reciben dorsal del primer equipo en el Guria
La mañana en que el camino deja de ser un folleto y se convierte en una alineación. La mayoría no estará aquí dentro de tres años; todos han hecho ya la parte difícil, que era llegar a hoy.
Sandro Kiteishvili estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Archil Daraselia es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Vakhtang Lobjanidze ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Levan Qazaishvili ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
En breve
El banquilloMonty Marriott se lleva el toque del técnico
DirectivaUna promesa que la directiva de Guria no cumplió
DirectivaNadie salió deprisa del vestuario de Guria
Darko Pranjič choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Rezo Lomidze estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Guria, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Guria trata con un hombre que quiere otro país.
Se hizo la consulta y la respuesta llegó en una frase. No hay cifra sobre la mesa porque no había cifra que hubiera bastado.
Plantilla20/02/2034
Darko Pranjič choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El reloj hizo lo que Torpedo Kutaisi no quiso, y le puso fin. Los aficionados que siguieron la cuenta atrás pasarán el próximo mercado haciéndolo otra vez.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guria cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Saba Okriashvili, y el técnico lo permitió.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Tornike Arveladze entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
La afición se organiza contra la directiva de Guria
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Puesto 16, 0 puntos y un calendario con menos partidos que excusas. Las matemáticas todavía no son crueles, pero ya han dejado de ser amables.
Mercado13/02/2034
Tan cerca: el traspaso de Monty Marriott muere sobre la bocina
El precio estaba acordado y el vuelo, mirado — y entonces el teléfono dejó de sonar. Chikhura pasó página, Monty Marriott se reincorpora a Guria, y todos fingen que el lunes es solo un lunes.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Dinamo Batumi conserva a su hombre, y Guria vuelve a una lista con un nombre tachado.
Objetivos de mercado13/02/2034
El cierre del mercado se lleva por delante el fichaje de Axel Cabellos
A Guria se le acabó el tiempo con Dila. El papeleo seguía abierto cuando pasó la hora límite, y un traspaso que estaba casi hecho es ahora un traspaso que nunca existió.
Aleksandre Chakvetadze estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Los clubes se han dado la mano con Dila; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Guria, y no se va a retirar.
Directiva06/02/2034
Pasa el cierre con 0 de alta y 10 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Guria hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Torpedo Kutaisi conserva a su hombre, y Guria vuelve a una lista con un nombre tachado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Darko Pranjič estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Una operación que a mediodía estaba a una llamada de cerrarse había muerto a medianoche. Guria volverá a intentarlo cuando se abra el mercado; puede que para entonces Dinamo Batumi ya no venda.
A Rezo Lomidze le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
Giorgi Beridze lleva suficientes años para saber cómo se siente una primavera que sale mal, y lo está sintiendo. Un vestuario con miedo juega como un vestuario con miedo.
Los clubes se han dado la mano con Dinamo Batumi; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Dinamo Batumi conserva a su hombre, y Guria vuelve a una lista con un nombre tachado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Darko Pranjič estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Nika Arveladze estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Contrato liquidado, apretón de manos y ningún traspaso de por medio. Khvicha Kiteishvili deja Guria por la puerta discreta, y la masa salarial respira un poco mejor.
Contrato liquidado, apretón de manos y ningún traspaso de por medio. Giorgi Gamsakhurdia deja Guria por la puerta discreta, y la masa salarial respira un poco mejor.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guria pueden fingir no haber oído.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Nika Arveladze entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Guria ha hecho saber al mercado que Vakhtang Qazaishvili está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
Contrato liquidado, apretón de manos y ningún traspaso de por medio. Revaz Shengelia deja Guria por la puerta discreta, y la masa salarial respira un poco mejor.
Canteranos: 85, salidos de un departamento valorado hoy en 7 sobre 20. Nada de la cantera aparece en un resultado, y nada del futuro del club existe sin ella.
En breve
El banquilloIrakli Kashia conserva el voto de su entrenador
La afición se organiza contra la directiva de Guria
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Chikhura esperando con una camiseta. En Guria nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Objetivos de mercado16/01/2034
Traspaso cerrado, contrato pendiente para Jean Paul Arce
Guria y Torpedo Kutaisi han fijado $200.0K. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
Guria lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Saburtalo, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Guria preguntó y Dinamo Batumi dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Plantilla16/01/2034
Darko Pranjič choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Guria hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Guria, y no se va a retirar.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Guria ha hecho la parte difícil con Dila, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Torpedo Kutaisi conserva a su hombre, y Guria vuelve a una lista con un nombre tachado.
Una consulta de cesión a Saburtalo: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Guria ha hecho la llamada a Kolkheti. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Interim Coach lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Guria hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Giorgi Beridze ya tiene su respuesta de Guria; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Rezo Lomidze estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 14 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«Nunca quise estar en otro sitio. Aquí queda trabajo por terminar.» Bachana Okriashvili se compromete con Guria 3 años más.
Plantilla26/12/2033
Darko Pranjič choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Puesto 16 y 0 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Guria hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guria pueden fingir no haber oído.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Guria trata con un hombre que quiere otro país.
Irakli Kashia estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Darko Pranjič estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Giorgi Arveladze es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Guria hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Dato Qazaishvili y Guria acuerdan 3 años más.
En breve
El banquilloNika Arveladze llama a la puerta del técnico
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 52 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Palabras en el entrenamiento del Guria sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Darko Pranjič está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Rezo Lomidze estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Guria, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Monty Marriott. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Contrato liquidado, apretón de manos y ningún traspaso de por medio. Vakhtang Kvaratskhelia deja Guria por la puerta discreta, y la masa salarial respira un poco mejor.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Guria, y no se va a retirar.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Guria hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Palabras en el entrenamiento del Guria sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Darko Pranjič está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Sandro Kiteishvili y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Puesto 16 y 0 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Darko Pranjič estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Guria, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Giorgi Beridze lleva suficientes años para saber cómo se siente una primavera que sale mal, y lo está sintiendo. Un vestuario con miedo juega como un vestuario con miedo.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Darko Pranjič y Guria acuerdan 2 años más.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Darko Pranjič estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Aleksandre Chakvetadze y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Temur Okriashvili sale de esa comparación dentro del equipo, y el Guria se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Tornike Arveladze entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Guria ha sido explícito sobre la situación de Vakhtang Qazaishvili, que es más de lo que reciben muchos.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Monty Marriott. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Nika Arveladze, y el técnico lo permitió.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Guria, otra semana sin la firma de Nika Arveladze.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Guria le dijo a Goga Okriashvili que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guria pueden fingir no haber oído.
Palabras en el entrenamiento del Guria sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Darko Pranjič está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Nika Arveladze y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Guria, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
0‑4 para Samtredia, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Se ha jugado el último partido de liga y la tabla ha dejado de moverse: 0 puntos. El verano empieza el lunes, y con él la discusión sobre qué ha significado todo esto.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Guria lo saben.
Plantilla17/10/2033
Darko Pranjič choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
4 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
Toca Samtredia, y hay un hombre en el vestuario de Guria que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Mikheil Kiteishvili entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Monty Marriott. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Giorgi Beridze lleva suficientes años para saber cómo se siente una primavera que sale mal, y lo está sintiendo. Un vestuario con miedo juega como un vestuario con miedo.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Monty Marriott puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Interim Coach lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Guria se está agotando.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guria pueden fingir no haber oído.
Sapovnela se llevó los puntos tras un 1‑3 que costará explicar en la grada.
Plantilla03/10/2033
Darko Pranjič choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
100 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
Ya van 99 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
8 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Guria y de Torpedo Kutaisi por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Plantilla26/09/2033
Darko Pranjič choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
En breve
El banquilloMonty Marriott se lleva el toque del técnico
10 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guria pueden fingir no haber oído.
Guria preguntó y Zugdidi dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
200 partidos con la camiseta. Nadie se propone construir un registro así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club, y esta ciudad sabe lo que tiene.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guria cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ya van 97 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
13 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
5 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Irakli Kashia y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Dinamo Tbilisi quería más de $55.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Torpedo Kutaisi conserva a su hombre, y Guria vuelve a una lista con un nombre tachado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Darko Pranjič estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Guria, y no se va a retirar.
Directiva05/09/2033
Pasa el cierre con 14 de alta y 13 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Guria hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
Guria ofreció $19.0K; Torpedo Kutaisi dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Se hizo la consulta y la respuesta llegó en una frase. No hay cifra sobre la mesa porque no había cifra que hubiera bastado.
Plantilla05/09/2033
Darko Pranjič choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guria cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ya van 96 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Guria, y no se va a retirar.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Guria ha hecho la parte difícil con Dinamo Batumi, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
4 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Guria sabe decir en qué semana.
Ya van 95 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Guria ha acudido a Dinamo Tbilisi con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
3 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Dinamo Batumi conserva a su hombre, y Guria vuelve a una lista con un nombre tachado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Darko Pranjič estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
4 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
Ya van 94 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Los clubes se han dado la mano con Torpedo Kutaisi; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Guria nadie finge estar haciéndolo.
$55.0K era lo máximo que el club iba a pagar y Dinamo Tbilisi pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Guria preguntó y Torpedo Kutaisi dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Darko Pranjič estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Monty Marriott, y el técnico lo permitió.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Guria ha hecho la parte difícil con Dila, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Guria ha acudido a Dinamo Tbilisi con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Bachana Okriashvili y Guria acuerdan 3 años más.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Tornike Arveladze, y el técnico lo permitió.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
El acuerdo con Dinamo Batumi está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Guria preguntó y Dinamo Tbilisi dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Darko Pranjič estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Guria, y no se va a retirar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Guria lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
6 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Darko Pranjič estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Rezo Lomidze y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ya van 90 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
12 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Objetivos de mercado18/07/2033
$390.0K lo zanja entre los clubes por Luka Tsulaia
Torpedo Kutaisi ha aceptado el dinero. Lo que Guria no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
5 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 10 goles entre el Guria y Dinamo Tbilisi, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Torpedo Kutaisi conserva a su hombre, y Guria vuelve a una lista con un nombre tachado.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guria cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Guria, y no se va a retirar.
Objetivos de mercado11/07/2033
Traspaso cerrado, contrato pendiente para David Atanga
Guria y Dinamo Tbilisi han fijado $54.0K. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
Las ocasiones se generan y algo ocurre entre generarlas y rematarlas. Ya van 4 partidos, y la inquietud en el estadio llega un poco antes cada semana.
Plantilla11/07/2033
Darko Pranjič choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Rezo Lomidze estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ya van 88 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Puesto 16 y 0 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Guria ha hecho la parte difícil con Dila, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
3 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Guria sabe decir en qué semana.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Dinamo Tbilisi conserva a su hombre, y Guria vuelve a una lista con un nombre tachado.
En breve
PlantillaDarko Pranjič choca con un compañero por las exigencias
Ya van 87 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 8 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
Torpedo Kutaisi ha aceptado el dinero. Lo que Guria no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Guria ha hecho la parte difícil con Dinamo Tbilisi, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Dinamo Tbilisi conserva a su hombre, y Guria vuelve a una lista con un nombre tachado.
Rezo Lomidze y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Guria ha hecho la parte difícil con Dinamo Batumi, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Guria preguntó y Torpedo Kutaisi dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Darko Pranjič estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guria cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Lo más difícil de tener 15 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Lasha Janelidze no lo necesitó: 7.67, y parecía el más cómodo del campo.
Torpedo Kutaisi ha aceptado el dinero. Lo que Guria no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Guria lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Dinamo Batumi conserva a su hombre, y Guria vuelve a una lista con un nombre tachado.
15 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
La grada06/06/2033
La afición se organiza contra la directiva de Guria
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guria pueden fingir no haber oído.
7.55, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
5 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
Ya van 83 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 7 goles entre el Guria y Dinamo Batumi, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Plantilla30/05/2033
Darko Pranjič choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
4 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
Rezo Lomidze y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
100 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
10 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
0‑3 para Kolkheti, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Guria nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guria pueden fingir no haber oído.
Plantilla23/05/2033
Palabras en el entrenamiento del Guria sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Darko Pranjič está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guria cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Jaba Mchedlidze lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Lasha Kvilitaia ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guria pueden fingir no haber oído.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Guria y Shukura, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Rezo Lomidze estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La puerta siguió cerrada mucho después del pitido final. Lo que se dijo allí es cosa suya; si sirvió, lo dirá el sábado.
El banquillo16/05/2033
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 1‑5, pronunciadas por Interim Coach ante una sala que ya las había oído.
26 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Guria sabe decir en qué semana.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 17 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Guria y Dila, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Darko Pranjič estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Ya van 79 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
25 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 24 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 9 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Plantilla02/05/2033
Palabras en el entrenamiento del Guria sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Darko Pranjič está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Rezo Lomidze y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
0‑1 para Chikhura, y ninguna queja que merezca tinta. La actuación no pidió más de lo que obtuvo.
El banquillo02/05/2033
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Interim Coach salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
24 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Guria nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guria cosas que tardan más de una semana en retirarse.
23 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Guria sabe decir en qué semana.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 38 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 7 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
Plantilla18/04/2033
Palabras en el entrenamiento del Guria sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Darko Pranjič está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Rezo Lomidze estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Las ocasiones se generan y algo ocurre entre generarlas y rematarlas. Ya van 22 partidos, y la inquietud en el estadio llega un poco antes cada semana.
La grada11/04/2033
La afición se organiza contra la directiva de Guria
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Guria hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
0‑4 ante Torpedo Kutaisi, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 6 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
23 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
20 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Guria sabe decir en qué semana.
18 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Guria pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guria pueden fingir no haber oído.
«Nunca quise estar en otro sitio. Aquí queda trabajo por terminar.» Giorgi Beridze se compromete con Guria 2 años más.
Partido02/04/2033
Nadie fue capaz de dejar de marcar
9 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Guria y de Dinamo Tbilisi por igual; los demás se lo pasaron en grande.
En breve
PartidoNinguna portería a cero a la vista para el Guria
Un mes mirando fuera acabó donde había empezado. Ya se sabe todos los nombres de la casa; lo demás tendrá que demostrarlo en público.
Plantilla28/03/2033
Jaba Kiteishvili se lesiona los ligamentos de la rodilla: 25 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 25 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Plantilla28/03/2033
59 días de baja para Rezo Lomidze por una fractura
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Guria dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Guria, y no se va a retirar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Guria no han contestado, que también es una forma de contestar.
Plantilla28/03/2033
Darko Pranjič choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guria cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Rezo Lomidze ya tiene su respuesta de Guria; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Ya van 73 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
19 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Plantilla21/03/2033
Jaba Kiteishvili se lesiona los ligamentos de la rodilla: 32 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 32 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Plantilla21/03/2033
66 días de baja para Rezo Lomidze por una fractura
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Guria dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Guria, y no se va a retirar.
Plantilla21/03/2033
Darko Pranjič choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
18 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Guria sabe decir en qué semana.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
39 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Guria pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guria pueden fingir no haber oído.
13 días con la silla libre, una lista de nombres que crece y mengua cada día y ninguna firma. Cada semana que pasa se lleva a los mejores candidatos de esa lista.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ivane Okropiridze, y el técnico lo permitió.
Ya van 71 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
17 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Plantilla07/03/2033
Jaba Kiteishvili se lesiona los ligamentos de la rodilla: 46 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 46 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
No queda nadie a quien ascender y nadie que dirija una sesión. La directiva ha traído a un nombre que la afición no conoce, y la pregunta de cómo llega un club hasta aquí durará más que quien la responda.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guria pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Guria nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Palabras en el entrenamiento del Guria sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Darko Pranjič está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guria cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Guria se está agotando.
Rezo Lomidze estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Darko Pranjič estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Una operación que a mediodía estaba a una llamada de cerrarse había muerto a medianoche. Guria volverá a intentarlo cuando se abra el mercado; puede que para entonces Torpedo Kutaisi ya no venda.
Nadie hace un documental sobre un isquiotibial y todo el mundo en esto lo teme. En el Guria irán con cuidado con la fecha de vuelta, porque la segunda siempre es peor que la primera.
La tabla se consulta antes de que lleguen los resultados, que es siempre la señal. En Guria nadie dice la palabra, y todos los veteranos del edificio la están pensando.
Ese es todo el negocio hecho en Guria hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
El acuerdo con Torpedo Kutaisi está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Guria trata con un hombre que quiere otro país.
Rezo Lomidze y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Objetivos de mercado07/02/2033
El cierre del mercado se lleva por delante el fichaje de Bruno Gomes
A Guria se le acabó el tiempo con Dinamo Batumi. El papeleo seguía abierto cuando pasó la hora límite, y un traspaso que estaba casi hecho es ahora un traspaso que nunca existió.
El acuerdo con Saburtalo está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Ivane Okropiridze ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
Guria preguntó y Dinamo Batumi dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guria cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mikheil Daraselia, y el técnico lo permitió.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Guria la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Objetivos de mercado24/01/2033
Traspaso cerrado, contrato pendiente para Bruno Gomes
Guria y Dinamo Batumi han fijado $120.0K. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
Guria lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Saburtalo, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Guria preguntó y Shukura dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Plantilla24/01/2033
Darko Pranjič choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Rezo Lomidze estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La afición se organiza contra la directiva de Guria
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guria pueden fingir no haber oído.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Dila conserva a su hombre, y Guria vuelve a una lista con un nombre tachado.
Plantilla17/01/2033
Palabras en el entrenamiento del Guria sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Darko Pranjič está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Una consulta de cesión a Dila: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Guria ha hecho la llamada a Torpedo Kutaisi. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Los clubes se han dado la mano con Dinamo Batumi; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
Rezo Lomidze y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Quedan 6 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Guria puede pedir y sube el sueldo que Ivane Okropiridze puede exigir.
La tabla se consulta antes de que lleguen los resultados, que es siempre la señal. En Guria nadie dice la palabra, y todos los veteranos del edificio la están pensando.
Todo el departamento de fútbol en una sala una mañana entre semana. No se anunció nada después, que es lo que anuncia una directiva cuando se le ha acabado la paciencia.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Dila conserva a su hombre, y Guria vuelve a una lista con un nombre tachado.
Plantilla03/01/2033
Darko Pranjič choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guria cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Guria ha hecho la llamada a Torpedo Kutaisi. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Una consulta de cesión a Lokomotivi: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
En breve
El banquilloGiorgi Beridze pierde al técnico que creía en él