Humaitá lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Atlético Mineiro, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
David y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Se hizo la consulta y la respuesta llegó en una frase. No hay cifra sobre la mesa porque no había cifra que hubiera bastado.
Directiva28/12/2026
Los sueldos se tragan el 213% de los ingresos de Humaitá
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Una consulta de cesión a ABC: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
En breve
Objetivos de mercadoHumaitá intenta llevarse cedido a Adriano
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Humaitá hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Humaitá no han contestado, que también es una forma de contestar.
Carlos Henrique y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
En breve
Objetivos de mercadoUna cesión de Matheus Lima está en marcha
Humaitá lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Bragantino, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Esquerdinha estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Paysandu conserva a su hombre, y Humaitá vuelve a una lista con un nombre tachado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y David estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Sidnei entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Fluminense lo dice, y a nadie en Humaitá le divierte adivinarlo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Humaitá cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Humaitá, otra semana sin la firma de Sidnei.
Humaitá ha hecho la llamada a Bragantino. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Humaitá ha hecho la llamada a Paysandu. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
A Londrina le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Mateus Cavalcante está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Humaitá lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y David estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Directiva30/11/2026
En Humaitá el 166% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
12 puntos al llegar a la mitad. La primera vuelta es una promesa; la segunda es una factura, y la ciudad está a punto de descubrir cuál de las dos ha sido esta.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 1‑1, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
Ya van 8 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
8 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Humaitá sabe decir en qué semana.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Adelan estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Willian Rodrigues, y el técnico lo permitió.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
Noventa minutos, cero goles, y la discusión empezó antes de vaciarse el aparcamiento: ¿un punto sumado o dos regalados ante GAS? El debate seguirá vivo el jueves.
Regates completados: 11. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
David estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Willian Rodrigues entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Carlos Henrique estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla09/11/2026
Palabras en el entrenamiento del Humaitá sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. David está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Mercado09/11/2026
Uno de los nuestros: Fera se incorpora al primer equipo del Humaitá
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Fera es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Regates completados: 25. Cada vez que recibía, alguien tenía que decidir, y cada vez la decisión fue la equivocada.
Directiva02/11/2026
Orden desde arriba en el Humaitá: alguien tiene que salir
Los balances no entienden de estado de forma ni de sobre quién pensaba construir el entrenador. La junta ha decidido que hace falta una venta, y lo único que queda por saber es qué nombre acaba cargando con ella.
David y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Directiva02/11/2026
En Humaitá el 166% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Calificado con 7.38. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
El banquillo02/11/2026
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Tiago Ribeiro no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Humaitá tampoco lo escondía nadie.
Regates completados: 19. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 0‑0, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Sidnei entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Iguatu defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
Esquerdinha estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla19/10/2026
Palabras en el entrenamiento del Humaitá sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. David está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mateus Cavalcante, y el técnico lo permitió.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 0‑0, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Humaitá hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Paulo Correia lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Rivaldo ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
10 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Humaitá hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
David y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Las ocasiones se generan y algo ocurre entre generarlas y rematarlas. Ya van 3 partidos, y la inquietud en el estadio llega un poco antes cada semana.
Directiva05/10/2026
Los sueldos se tragan el 137% de los ingresos de Humaitá
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 31 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Carlos Henrique y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y David estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Carlos Henrique, y el técnico lo permitió.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
«Si nos van a ganar, que no sea porque a alguien de aquí le daba pereza». Se levantó y lo dijo delante de todos, y eso es algo que un grupo recuerda de un hombre durante años.
En breve
Notas de los jugadoresAdelan, toda la tarde en la cuerda floja
El banquilloVitor Moreira llama a la puerta del técnico
David estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El banquillo21/09/2026
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Tiago Ribeiro eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
Con 15 años se mide con el resto de los chavales de la categoría y sale por delante. La versión adulta de este premio es adonde al club le gustaría que llevara.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
Toca Tuna Luso, y hay un hombre en el vestuario de Humaitá que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 45 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Humaitá cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los 15 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Vitor Moreira lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Cristiano Soares ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
10 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Humaitá cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
20 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Humaitá pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 52 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: otro club lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». David y Humaitá acuerdan 4 años más.
Esquerdinha y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Mercado07/09/2026
Humaitá se le queda pequeño a Lucão demasiado pronto
Los fichajes llegan con una imagen del club en la cabeza, y la de este era más grande que el edificio. Jugará bien y se irá, en ese orden, y todo el mundo lo sabe.
27 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Humaitá pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Humaitá hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Regates completados: 23. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Cualquier aficionado en el estadio podría haber señalado el agujero de este equipo, y la mayoría lo hizo, en voz alta, durante meses. Esquerdinha llega para cerrarlo.
34 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Humaitá pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Tiago Ribeiro tras el 0‑3, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Rafael Nardo y Humaitá acuerdan 3 años más.
Con 15 años se mide con el resto de los chavales de la categoría y sale por delante. La versión adulta de este premio es adonde al club le gustaría que llevara.
Toca Parnahyba, y hay un hombre en el vestuario de Humaitá que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Rafael Nardo entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
En breve
Notas de los jugadoresNadie pudo acercarse a João Costa
Fluminense lo cerró por 0‑8. La temporada se reduce a la liga, y en el estadio ya se sabía mucho antes del pitido final.
Plantilla17/08/2026
73 días de baja para João Machado por una fractura
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Humaitá dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
La grada17/08/2026
Un bochorno copero en casa de Fluminense persigue a Humaitá hasta casa
0-8. Caer en una copa es una tarde; caer así es una semana de llamadas a la radio, y el entrenador las oirá todas.
Notas de los jugadores17/08/2026
Douglas Rangel, 14 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.86
Un 7.86 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 14. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 8 goles entre el Humaitá y Fluminense, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
A un centrocampista se lo mide por si el equipo funciona cuando él está en el campo, algo casi imposible de ver y completamente obvio a posteriori. 12 acciones, 6.54, y un entrenador que no volverá a cambiarlo con prisas.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 14 años que siente suyo. Douglas Rangel la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 80 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
La grada10/08/2026
La grada ya no se calla
«Os seguimos a todas partes y nos dais esto.» 3 de los 12 jugadores del primer equipo lo oyeron al retirarse, y los que no lo oyeron es que no jugaron.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Rafael Nardo ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Douglas Rangel lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
La cantera existe exactamente para esta mañana. João Borges ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Marcelo Neves ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
En breve
PlantillaPrimera camiseta del primer equipo para Rafael Nardo
El banquilloEl técnico pone a Rafael Nardo de ejemplo
Notas de los jugadoresMarcelo Neves los va pasando de uno en uno
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Tiago Ribeiro tras el 0‑5, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Contrato liquidado, apretón de manos y ningún traspaso de por medio. Wallace deja Humaitá por la puerta discreta, y la masa salarial respira un poco mejor.