Gonzalo Piñeiro se lesiona los ligamentos de la rodilla: 38 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 38 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Kalamata, y no se va a retirar.
Directiva01/02/2027
Kalamata cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 2; bajas, 0; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
Jovanny Bolívar y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. AEK conserva a su hombre, y Kalamata vuelve a una lista con un nombre tachado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Dimitris Chatsidis estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Kalamata ha hecho la llamada a Apollon. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Dimitris Chatsidis, y el técnico lo permitió.
No un contrato nuevo, no un dorsal nuevo: un lugar nuevo en la cabeza del entrenador, que es el único ascenso del fútbol que importa de verdad. Sven Köhler acaba de subir en él.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Marius Adamonis
46 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Kalamata pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Kalamata cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Aris Thessaloniki conserva a su hombre, y Kalamata vuelve a una lista con un nombre tachado.
Hace los sábados cosas a las que nadie de su alrededor puede responder: durante una temporada resulta halagador y después es un problema. El Kalamata no lo retendrá fingiendo lo contrario.
Plantilla25/01/2027
Nikos Vafeas choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Kalamata saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
En breve
El banquilloNicolas Diguiny se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Puesto 1 con 38 puntos. Cada temporada es una historia y esta es su última línea, y ahora el club tiene tres meses para decidir de qué va la siguiente.
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.04 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Kalamata pueden fingir no haber oído.
Ya son 8 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Jovanny Bolívar estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Junior Bakayoko será jugador de otro club este fin de semana, y en Kalamata las despedidas han empezado en voz baja.
Gonzalo Piñeiro y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Savvas Mouzakis tiene 22 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. AEK conserva a su hombre, y Kalamata vuelve a una lista con un nombre tachado.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 36 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Dimitris Chatsidis estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
A Atromitos le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Kalamata, y no se va a retirar.
La clase de año que termina con un nombre leído en voz alta en un salón. Kalamata lo disfrutó cada semana y ahora tiene el problema de que los demás lo saben.
La racha sin perder llega a 6. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Giorgos Pamlidis. 3‑1 ante Hellas Syros, y la ovación final fue sobre todo suya.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Olympiacos conserva a su hombre, y Kalamata vuelve a una lista con un nombre tachado.
Primero, con 31 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
Gonzalo Piñeiro estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Una media de 7.22 en la temporada con 14 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Regates completados: 17. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
En breve
DirectivaEn Kalamata el 106% de los ingresos se va en sueldos
Mariano Penepil estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Nicolas Diguiny estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Dimitrios Samaris tras el empate 1‑1, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Una amarilla que no hacía falta, en una noche en la que el partido ya estaba ganado. Kalamata pierden a un jugador por el motivo más evitable que existe.
No hay forma más cruel de perder un partido. El Kalamata marcó en el 91, el saque de centro apenas llegó a producirse, y la afición visitante seguía de pie cuando sonó el final.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
3 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
Calificado con 7.85. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 1‑0, Dimitrios Samaris podía permitirse ser generoso.
Plantilla14/12/2026
Nikos Vafeas choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
14 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Kalamata pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Jovanny Bolívar y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 20 años que siente suyo. Dimitris Chatsidis la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
El partido que el resto de la categoría espera con más ganas que cualquiera de los dos equipos que lo juegan. Ambos saben que una victoria cambia la temporada y una derrota no la acaba, que es lo que lo hace difícil de jugar.
El premio es poca cosa con un significado grande: durante cuatro semanas nadie en esta categoría hizo mejor su trabajo. Kalamata tienen el trofeo en una estantería y al jugador en el once.
El banquilloEl técnico pone a Nikos Vafeas de ejemplo
18Edición
La Crónica de Kalamata
30/11/2026
De nuestro corresponsal de fútbolOptimismo
Plantilla30/11/2026
Una lesión de rodilla de las peores para Gonzalo Ávila
22 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Kalamata pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
21 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Kalamata cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Marius Adamonis, y el técnico lo permitió.
Regates completados: 16. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Directiva30/11/2026
Los sueldos se llevan el 99% de lo que ingresa Kalamata
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
Una lesión de rodilla de las peores para Gonzalo Ávila
29 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Kalamata pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.89 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Kalamata cosas que tardan más de una semana en retirarse.
400 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Kalamata le dijo a Mariano Penepil que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Dimitrios Samaris tras el 1‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Gonzalo Ávila se lesiona los ligamentos de la rodilla: 36 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 36 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Gonzalo Piñeiro y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El partido que el resto de la categoría espera con más ganas que cualquiera de los dos equipos que lo juegan. Ambos saben que una victoria cambia la temporada y una derrota no la acaba, que es lo que lo hace difícil de jugar.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Antes llevaba la otra camiseta. El sábado juega contra Athens Kallithea con esta, y todo lo que diga esta semana sobre que es un partido más será mentira.
El banquillo16/11/2026
Nicolas Diguiny se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Kalamata lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Kalamata. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Nikita Iosifov firme algo — un contrato en Kalamata o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
El banquilloEl técnico planta su bandera en Julián Bonetto
15Edición
La Crónica de Kalamata
09/11/2026
De nuestro corresponsal de fútbolOptimismo
Plantilla09/11/2026
Gonzalo Ávila se lesiona los ligamentos de la rodilla: 45 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 45 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Media liga jugada, puesto 1, 18 puntos en el casillero. Multiplicarlo por dos es la cuenta que ha hecho todo aficionado y la única que nadie en el club hará en voz alta.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
5 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
En breve
El banquilloAhora mismo hay alguien mejor que Mariano Penepil
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Kalamata sobre quién trabaja
14Edición
La Crónica de Kalamata
02/11/2026
De nuestro corresponsal de fútbolEstable
Plantilla02/11/2026
Una lesión de rodilla de las peores para Gonzalo Ávila
52 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Kalamata pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Puesto 2, 15 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Kalamata cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El premio es para Jovanny Bolívar, y por aquí nadie tiene ganas de discutir la elección.
Directiva02/11/2026
Los sueldos se llevan el 99% de lo que ingresa Kalamata
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
18 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Kalamata pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Dos goles y un 8.85 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
14 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
Mariano Penepil estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Dimitrios Samaris sobre una tarde de 2‑1 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Nicolas Diguiny estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
25 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Kalamata pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Kalamata lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Junior Bakayoko será jugador de otro club este fin de semana, y en Kalamata las despedidas han empezado en voz baja.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Dimitris Chatsidis tiene 20 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
A los 35, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Dimitrios Samaris tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Timos Tselepidis, y el técnico lo permitió.
En breve
El banquilloEl plan no tenía sitio para Nikos Vafeas
Notas de los jugadoresNadie pudo acercarse a Gonzalo Piñeiro
Maximiliano Moreira se lesiona los ligamentos de la rodilla: 32 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 32 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Kalamata no han contestado, que también es una forma de contestar.
Jovanny Bolívar y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
11 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Vasilis Mantzis, y el técnico lo permitió.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Kalamata. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
40 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Kalamata pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Gonzalo Piñeiro estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 21 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Directiva05/10/2026
Los sueldos se llevan el 118% de lo que ingresa Kalamata
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Un gol en el minuto 89 convirtió tres puntos en uno y una buena tarde en una discusión sobre cómo se gestionan los partidos que durará hasta el sábado.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Maximiliano Moreira ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
Maximiliano Moreira se lesiona los ligamentos de la rodilla: 47 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 47 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
1‑2 ante Kavala, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
Olympiacos B querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Kalamata fue despiadado como lo son los equipos buenos.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Kalamata cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Marius Adamonis, y el técnico lo permitió.
55 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Kalamata pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Junior Bakayoko será jugador de otro club este fin de semana, y en Kalamata las despedidas han empezado en voz baja.
Gonzalo Piñeiro y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
2 goles en veinte minutos con Gonzalo Piñeiro en medio de todo, y Chania sin poder acercarse al balón el tiempo suficiente para cambiar nada. Hay partidos que se ganan antes de la primera consumición.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Dimitrios Samaris sobre una tarde de 2‑1 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
Lo que viene21/09/2026
Kalamata se enfrenta al equipo al que todos persiguen
Olympiacos B llega como líder. A un equipo de arriba se le gana más o menos una vez al mes, y el club que lo consigue se lleva una semana que recuerda durante un año.
Kalamata preguntó y River Plate dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Mariano Penepil y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Empate en el minuto 85, tras una tarde que Kalamata tenía prácticamente cerrada. Panionios lo llamará un punto ganado; el vestuario local lo llamará dos regalados, y los dos tienen razón.
Hay un nivel en el que a un futbolista dejan de ponerlo a prueba y empiezan solo a contenerlo, y él llegó ahí hace ya tiempo. En el Kalamata lo saben, y también todos los que lo ven.
Hizo falta que Josete Miranda marcara para llevarse algo: 1‑1 ante Panionios, y medio vestuario lo llamará un punto ganado.
Plantilla14/09/2026
Palabras en el entrenamiento del Kalamata sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Nicolas Diguiny está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 1‑1, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Directiva07/09/2026
Cierra el mercado en Kalamata: 20 de alta, 4 de baja
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 20; bajas, 4; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
Resuelto internamente, que es la fórmula que usa un club cuando prefiere que nadie pregunte dos veces. Le pondrán una multa, pedirá perdón y jugará el sábado.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Independiente lo dice, y a nadie en Kalamata le divierte adivinarlo.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Lanús conserva a su hombre, y Kalamata vuelve a una lista con un nombre tachado.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Kalamata cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Involucró a Jovanny Bolívar, se oyó hasta el aparcamiento y a la hora de comer ya había pasado. Los vestuarios se calientan; los que deben preocupar son los silenciosos.
Plantilla07/09/2026
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Kalamata
11 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Lo que viene07/09/2026
Kalamata se enfrenta al equipo al que todos persiguen
Panionios llega como líder. A un equipo de arriba se le gana más o menos una vez al mes, y el club que lo consigue se lleva una semana que recuerda durante un año.
Noventa minutos de muy poco y luego todo de golpe. El gol llegó en el 88, y Athens Kallithea pasó lo que quedaba protestando al árbitro en lugar de perseguir el balón.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Kalamata lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
El acuerdo con Independiente está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Kalamata preguntó y Astana dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Jovanny Bolívar estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Kalamata pueden fingir no haber oído.
La oferta de Marko por Carmelo Algarañaz se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Kalamata nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Kalamata lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Temperley, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Gonzalo Piñeiro y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Cada sábado hace cosas a las que nadie a su alrededor sabe responder. Es halagador durante una temporada y un problema a partir de la siguiente, y en Kalamata saben en cuál de las dos están.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Kalamata, otra semana sin la firma de Rodrigo Borges.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Kalamata la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Veres conserva a su hombre, y Kalamata vuelve a una lista con un nombre tachado.
Cada sábado hace cosas a las que nadie a su alrededor sabe responder. Es halagador durante una temporada y un problema a partir de la siguiente, y en Kalamata saben en cuál de las dos están.
A Temperley le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Plantilla17/08/2026
Palabras en el entrenamiento del Kalamata sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Gonzalo Ávila está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Kalamata la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Kalamata ha hecho la parte difícil con Ludogorets, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Kalamata cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Nikita Iosifov y Kalamata acuerdan 4 años más.
Kalamata preguntó y Gimnasia y Esgrima dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Evangelos Torosidis es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Gonzalo Piñeiro estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Kalamata preguntó y Levski dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Una consulta de cesión a Veres: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Una consulta de cesión a Ludogorets: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Plantilla03/08/2026
Palabras en el entrenamiento del Kalamata sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Nicolás Czornomaz está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.