Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 22 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 9 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Los Andes se está agotando.
Maximiliano Erazo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Los Andes hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Enzo Muñoz: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Los Andes necesitando que juegue como si nada de eso importara.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Andrés Moretti entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Carlos García. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Canteranos: 93, salidos de un departamento valorado hoy en 4 sobre 20. Nada de la cantera aparece en un resultado, y nada del futuro del club existe sin ella.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 36 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
4 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Los Andes sabe decir en qué semana.
Maximiliano Erazo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Los Andes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Los Andes hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
0‑3 ante Acassuso, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
La grada17/03/2036
Una goleada en copa ante el Acassuso deja al Los Andes dando explicaciones
0-3, y mucho antes del final la afición visitante había pasado del ánimo a algo bastante más afilado. Nadie llama a una tertulia por perder por poco.
3 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 8 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
20 acciones combinadas y 7.07. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
Iván Villarreal y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No se puede pagar traspaso por nadie, necesite lo que necesite la plantilla. Hasta que se levante, cada rumor sobre este club es un rumor sobre una operación imposible.
Por encima del límite que fijó el banco, que es la línea entre un club financiado y un club en apuros. $6.5M es ahora la cifra con la que empezará cada conversación sobre este club.
Directiva10/03/2036
Los sueldos se llevan el 107% de lo que ingresa Los Andes
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
8 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Los Andes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Iván Villarreal, y el técnico lo permitió.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Maximiliano Erazo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo25/02/2036
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑2 Interim Coach salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Los Andes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Los Andes lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Recuperó y luego hizo algo con ello, que son dos trabajos y la razón de que el marcador tenga el aspecto que tiene. 10 acciones combinadas y un 6.88, y ninguna de ellas saldrá en un resumen.
Un gol en el minuto 89 convirtió tres puntos en uno y una buena tarde en una discusión sobre cómo se gestionan los partidos que durará hasta el sábado.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Plantilla18/02/2036
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Los Andes
5 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Maximiliano Erazo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
En el Los Andes todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 33 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
El veto impide pagar un traspaso por cualquier jugador, piense lo que piense el entrenador. Cada rumor que se publique sobre este club hasta que se levante es un rumor sobre una operación imposible.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Carlos García, y el técnico lo permitió.
Encajar es una cosa; la respuesta es lo que habla de un vestuario. Mariano Peña puso al Los Andes en tablas en 4 minutos, y Central Norte no llegó a jugar nunca con ventaja.
100 partidos con la camiseta. Nadie se propone construir un registro así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club, y esta ciudad sabe lo que tiene.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Maximiliano Erazo marcó, fue calificado con 7.73 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Los Andes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Dorsales del primer equipo para chavales a los que los técnicos conocen desde los doce años. La mayoría no llegará, y todos han hecho ya la parte más difícil.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Maximiliano Erazo. 3‑1 ante Agropecuario Argentino, y la ovación final fue sobre todo suya.
Es dinero que mantiene la luz encendida, no dinero que compra un central, y esa diferencia es toda la historia. Un club que vive de su propietario y no de su fútbol solo tiene una conversación por delante.
A los 18 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Pablo Castillo es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Mercado04/02/2036
Uno de los nuestros: Bostero se incorpora al primer equipo del Los Andes
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Bostero es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
En breve
MercadoUno de los nuestros: Tomás Costa se incorpora al primer equipo del Los Andes
Maximiliano Erazo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Maximiliano Erazo firme algo — un contrato en Los Andes o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Los Andes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
88 canteranos de una academia valorada ahora en 4 sobre 20. Un club de este tamaño no sobrevive de otra manera, y en la ciudad se saben todos los nombres.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Los Andes, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Los Andes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Sebastián Moreno puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Maximiliano Erazo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No se puede pagar traspaso por nadie, necesite lo que necesite la plantilla. Hasta que se levante, cada rumor sobre este club es un rumor sobre una operación imposible.
Por encima del límite que fijó el banco, que es la línea entre un club financiado y un club en apuros. $6.5M es ahora la cifra con la que empezará cada conversación sobre este club.
Directiva14/01/2036
En Los Andes el 108% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Los Andes, otra semana sin la firma de Matias Farias.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Sebastián Moreno ya tiene su respuesta de Los Andes; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Maximiliano Erazo está en ella.
En breve
MercadoLa historia de Carlos García se niega a morir
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Los Andes todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
Directiva07/01/2036
La directiva del Los Andes convoca a todo el mundo
No se ha anunciado nada y todos entienden lo que significa. Una junta que reúne a todo el departamento de fútbol un martes por la mañana es una junta que ha dejado de creer que el problema se arregle solo.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Lanús lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Los Andes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Es dinero que mantiene la luz encendida, no dinero que compra un central, y esa diferencia es toda la historia. Un club que vive de su propietario y no de su fútbol solo tiene una conversación por delante.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Los Andes pueden fingir no haber oído.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Banfield lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Maximiliano Erazo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Hace su trabajo y no se asienta. Los Andes iba a ser un paso adelante según sus propias cuentas, y sus propias cuentas se han revisado desde que llegó.
Una consulta de cesión a Instituto: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Matias Farias llega con 33 años, sin nada que demostrar y con mucho que transmitir. Las piernas son moneda de jóvenes; saber dónde colocarse no envejece.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Los Andes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
DirectivaLa cantera de Los Andes se gana el sueldo
491Edición
El Correo de Los Andes
24/12/2035
De nuestro corresponsal de fútbolCrisis
La grada24/12/2035
El ánimo en el Los Andes ha cambiado de naturaleza
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Los Andes, y no se va a retirar.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Carlos García, y el técnico lo permitió.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Los Andes cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
Una consulta de cesión a Comunicaciones: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Plantilla24/12/2035
Palabras en el entrenamiento del Los Andes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Miguel Ángel Sosa está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Los Andes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
15 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Los Andes pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Maximiliano Erazo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Los Andes preguntó y Boca Juniors dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
No se puede pagar traspaso por nadie, necesite lo que necesite la plantilla. Hasta que se levante, cada rumor sobre este club es un rumor sobre una operación imposible.
Por encima del límite que fijó el banco, que es la línea entre un club financiado y un club en apuros. $6.6M es ahora la cifra con la que empezará cada conversación sobre este club.
Directiva17/12/2035
En Los Andes el 114% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Los Andes donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
Los Andes ha hecho la llamada a Defensa y Justicia. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Tiene 20 años, y los informes de los ojeadores coinciden en la única línea que importa: el techo. Fichajes así son décimos de lotería escritos por profesionales.
PlantillaUna bronca por la intensidad en Los Andes
El banquilloJames Falcao se lleva el toque del técnico
489Edición
El Correo de Los Andes
10/12/2035
De nuestro corresponsal de fútbolCrisis
Plantilla10/12/2035
Maximiliano Erazo se lesiona los ligamentos de la rodilla: 22 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 22 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Gimnasia La Plata lo dice, y a nadie en Los Andes le divierte adivinarlo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Los Andes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los Andes preguntó y Banfield dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
29 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Los Andes pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Ya van 9 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Interim Coach lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
La versión oficial será que fue rutinaria. No lo fue, el momento lo dice, y todas las personas de esa sala saben lo que cuesta el próximo mal resultado.
Partido01/12/2035
Ninguna portería a cero a la vista para el Los Andes
Ya van 7 partidos con al menos dos en contra. Se ha reordenado la defensa, se ha respaldado al portero en público, y los goles siguen entrando igual.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Los Andes, y no se va a retirar.
Iván Villarreal estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
El banquilloMariano Peña se lleva el toque del técnico
Notas de los jugadoresUna exhibición de Enzo Muñoz
487Edición
El Correo de Los Andes
26/11/2035
De nuestro corresponsal de fútbolCrisis
Plantilla26/11/2035
Maximiliano Erazo se lesiona los ligamentos de la rodilla: 36 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 36 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Ya van 8 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Los Andes, y no se va a retirar.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 6 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
4 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
43 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Los Andes pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Los Andes lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Maximiliano Erazo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Directiva19/11/2035
En Los Andes el 145% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
El veto impide pagar un traspaso por cualquier jugador, piense lo que piense el entrenador. Cada rumor que se publique sobre este club hasta que se levante es un rumor sobre una operación imposible.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Maximiliano Erazo está en ella.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Diego Russo entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Mariano Peña firme algo — un contrato en Los Andes o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Quedan 1 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Los Andes puede pedir y sube el sueldo que Sérgio Fonseca puede exigir.
En breve
DirectivaLa cantera de Los Andes sigue produciendo
Maximiliano Erazo se lesiona los ligamentos de la rodilla: 50 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 50 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Directiva12/11/2035
El silencio de arriba empieza a sonar en Los Andes
Nadie en la directiva ha dicho nada contra el entrenador, y ese es justo el problema: tampoco dicen ya nada a favor.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 5 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Los Andes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
100 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
57 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Los Andes pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
Directiva05/11/2035
La directiva del Los Andes convoca a todo el mundo
No se ha anunciado nada y todos entienden lo que significa. Una junta que reúne a todo el departamento de fútbol un martes por la mañana es una junta que ha dejado de creer que el problema se arregle solo.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 17 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Ya van 6 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Maximiliano Erazo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Es dinero que mantiene la luz encendida, no dinero que compra un central, y esa diferencia es toda la historia. Un club que vive de su propietario y no de su fútbol solo tiene una conversación por delante.
4 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
64 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Los Andes pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
0‑3 contra San Martín de Burzaco, y ninguna queja que resista ver la repetición. El técnico habló después de carácter; la grada usó palabras más cortas.
La grada29/10/2035
La afición se organiza contra la directiva de Los Andes
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Los Andes hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Los Andes pueden fingir no haber oído.
71 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Los Andes pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Maximiliano Erazo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
1‑2 para Sacachispas, y ninguna queja que merezca tinta. La actuación no pidió más de lo que obtuvo.
Directiva22/10/2035
En Los Andes el 166% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
El entrenador puede hablar con quien quiera y no puede pagar a nadie. Una plantilla sobrevive a un mercado así con cesiones, con canteranos y con la esperanza de que las lesiones caigan en otra parte.
100 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
El banquillo22/10/2035
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 1‑2, pronunciadas por Interim Coach ante una sala que ya las había oído.
En breve
El banquilloRichard Uribe se lleva el toque del técnico
El banquilloSérgio Fonseca llama a la puerta del técnico
78 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Los Andes pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Iván Villarreal y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
El banquillo15/10/2035
Maximiliano Erazo se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Los Andes lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Richard Cardona, y el técnico lo permitió.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Mariano Peña. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Quedan 2 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Los Andes puede pedir y sube el sueldo que Ezequiel Torres puede exigir.
En breve
El banquilloLeonardo Vidal llama a la puerta del técnico
85 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Los Andes pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Los Andes todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
La versión oficial será que fue rutinaria. No lo fue, el momento lo dice, y todas las personas de esa sala saben lo que cuesta el próximo mal resultado.
Maximiliano Erazo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
Los clubes de fútbol se endeudan; eso no es noticia. Endeudarse por encima de lo concedido sí lo es, porque a partir de aquí es el dinero del dueño o la decisión de otro, y ninguna de las dos cosas le pertenece a la directiva.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 1‑3, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
En breve
El banquilloLucas Juan pierde al técnico que creía en él
El banquilloDiego Russo llama a la puerta del técnico
Maximiliano Erazo se lesiona los ligamentos de la rodilla: 92 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 92 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
La grada01/10/2035
La afición se organiza contra la directiva de Los Andes
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Los Andes, y no se va a retirar.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Los Andes, otra semana sin la firma de Iván Villarreal.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Interim Coach tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
En breve
El banquilloLucas Juan, sin el hombre que lo fichó
El banquilloDiego Russo llama a la puerta del técnico
99 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Los Andes pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Los Andes lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Maximiliano Erazo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Directiva24/09/2035
En Los Andes el 177% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
El veto impide pagar un traspaso por cualquier jugador, piense lo que piense el entrenador. Cada rumor que se publique sobre este club hasta que se levante es un rumor sobre una operación imposible.
Calificado con 7.80. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
Plantilla24/09/2035
5 caras nuevas y el Los Andes todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
106 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Los Andes pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Los Andes se está agotando.
Maximiliano Erazo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 1‑4, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Maximiliano Erazo está en ella.
Batido 4 veces y con 4 paradas por toda compañía. Estos marcadores se quedan en la ficha del portero los provoque quien los provoque, y esa es la injusticia silenciosa del oficio.
113 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Los Andes pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Los Andes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La deuda supera lo que el banco tenía concedido, y ahí es donde deja de ser la forma en que se financia el fútbol y pasa a ser un problema. Todas las tertulias de esta ciudad citarán la cifra durante los próximos cinco años.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Los Andes, otra semana sin la firma de Sérgio Fonseca.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Los Andes ha sido explícito sobre la situación de Carlos Ferrari, que es más de lo que reciben muchos.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Sérgio Fonseca entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Mariano Peña. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Interim Coach lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
Minuto 85, medio estadio ya camino de la salida, y Leonardo González decidió que nadie se iba a ninguna parte. A Real Pilar no le quedó tiempo para responder.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Los Andes pueden fingir no haber oído.
Iban 11 partidos. Los jugadores no lo celebraron como hombres que han ganado un partido; lo celebraron como hombres a los que acaban de soltar de algo.
Participación en 2 goles, de un futbolista que se pasó los noventa minutos haciendo lo que un entrenador quiere de verdad: estar donde el balón iba a acabar. 7.67 junto a su nombre.
Maximiliano Erazo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Los Andes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Directiva27/08/2035
Los sueldos se tragan el 160% de los ingresos de Los Andes
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
El veto impide pagar un traspaso por cualquier jugador, piense lo que piense el entrenador. Cada rumor que se publique sobre este club hasta que se levante es un rumor sobre una operación imposible.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
6 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Los Andes sabe decir en qué semana.
6 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
Maximiliano Erazo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
5 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Los Andes sabe decir en qué semana.
5 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Los Andes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A un centrocampista se lo mide por si el equipo funciona cuando él está en el campo, algo casi imposible de ver y completamente obvio a posteriori. 12 acciones, 6.81, y un entrenador que no volverá a cambiarlo con prisas.
Por encima del límite que fijó el banco, que es la línea entre un club financiado y un club en apuros. $6.8M es ahora la cifra con la que empezará cada conversación sobre este club.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Los Andes todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
La grada06/08/2035
La grada se ha vuelto en contra
«Ya basta. Llevamos meses viendo esto». 6 de los 25 del primer equipo se retiraron con eso de fondo, y el mensaje no iba dirigido a ninguno en concreto.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Maximiliano Erazo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El agujero de las cuentas se ha vuelto a tapar desde arriba. La afición tiene derecho a estar agradecida y a preguntar qué pasará el mes en que no se tape, y las dos cosas llegan juntas.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Los Andes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Unión de Santa Fe conserva a su hombre, y Los Andes vuelve a una lista con un nombre tachado.
Directiva30/07/2035
En Los Andes el 157% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
No se puede pagar traspaso por nadie, necesite lo que necesite la plantilla. Hasta que se levante, cada rumor sobre este club es un rumor sobre una operación imposible.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Los Andes se está agotando.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Los Andes, y no se va a retirar.
Directiva23/07/2035
Cierra el mercado en Los Andes: 1 de alta, 10 de baja
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 1; bajas, 10; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Boca Juniors lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Maximiliano Erazo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Racing Club conserva a su hombre, y Los Andes vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Interim Coach tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
El banquillo23/07/2035
Maximiliano Erazo se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Los Andes lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Noventa minutos de muy poco y luego todo de golpe. El gol llegó en el 86, y Mitre pasó lo que quedaba protestando al árbitro en lugar de perseguir el balón.
1 para Juan Ignacio Silva, calificado con 7.37, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 35 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Los Andes es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Los Andes, y no se va a retirar.
Iván Villarreal y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Defensa y Justicia conserva a su hombre, y Los Andes vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Carlos García, y el técnico lo permitió.
La deuda supera lo que el banco tenía concedido, y ahí es donde deja de ser la forma en que se financia el fútbol y pasa a ser un problema. Todas las tertulias de esta ciudad citarán la cifra durante los próximos cinco años.
24 puntos al llegar a la mitad. La primera vuelta es una promesa; la segunda es una factura, y la ciudad está a punto de descubrir cuál de las dos ha sido esta.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Los Andes todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
La grada02/07/2035
La afición se organiza contra la directiva de Los Andes
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: San Lorenzo lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Los Andes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Es dinero que mantiene la luz encendida, no dinero que compra un central, y esa diferencia es toda la historia. Un club que vive de su propietario y no de su fútbol solo tiene una conversación por delante.
Se hizo la consulta y la respuesta llegó en una frase. No hay cifra sobre la mesa porque no había cifra que hubiera bastado.
Directiva02/07/2035
Los sueldos se tragan el 166% de los ingresos de Los Andes
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
El veto impide pagar un traspaso por cualquier jugador, piense lo que piense el entrenador. Cada rumor que se publique sobre este club hasta que se levante es un rumor sobre una operación imposible.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Los Andes se está agotando.
Nahuel Larrosa estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Nahuel Larrosa. 2‑1 ante Chaco For Ever, y la ovación final fue sobre todo suya.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Ya van 11 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Los Andes lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Defensa y Justicia, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Los Andes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los Andes ha hecho la llamada a Talleres. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Derrota por 0‑5 ante San Martín de Burzaco, y superado en todo lo que importa. La autopsia empieza el lunes por la mañana en el campo de entrenamiento.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Los Andes pueden fingir no haber oído.
Nahuel Larrosa y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Los Andes preguntó y Defensa y Justicia dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Por encima del límite que fijó el banco, que es la línea entre un club financiado y un club en apuros. $6.7M es ahora la cifra con la que empezará cada conversación sobre este club.
El ánimo en el Los Andes ha cambiado de naturaleza
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
0‑3 para Sacachispas, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Ya van 7 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Los Andes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
Se hizo la consulta y la respuesta llegó en una frase. No hay cifra sobre la mesa porque no había cifra que hubiera bastado.
Directiva04/06/2035
Los sueldos se llevan el 156% de lo que ingresa Los Andes
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
En breve
DirectivaEn Los Andes no se permite ningún fichaje
Ya van 6 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Iván Villarreal estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El banquillo28/05/2035
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Interim Coach eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Mariano Peña entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Noventa minutos, cero goles, y la discusión empezó antes de vaciarse el aparcamiento: ¿un punto sumado o dos regalados ante Argentino de Quilmes? El debate seguirá vivo el jueves.
Nadie en el Los Andes insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 9 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mariano Peña, y el técnico lo permitió.
El banquillo21/05/2035
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑3 Interim Coach salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
El banquillo21/05/2035
Maximiliano Erazo se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Los Andes lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Leonardo González lo produjo, y el 8.92 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Nahuel Larrosa y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
2‑2, y los dos vestuarios lo llamarán dos puntos perdidos. Un empate que planteó muchas preguntas y no respondió ninguna.
El banquillo14/05/2035
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Interim Coach eligió la versión del vaso medio lleno del 2‑2; la afición se fue con la otra.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.02 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Los Andes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Es dinero que mantiene la luz encendida, no dinero que compra un central, y esa diferencia es toda la historia. Un club que vive de su propietario y no de su fútbol solo tiene una conversación por delante.
Directiva07/05/2035
Los sueldos se llevan el 141% de lo que ingresa Los Andes
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
El veto impide pagar un traspaso por cualquier jugador, piense lo que piense el entrenador. Cada rumor que se publique sobre este club hasta que se levante es un rumor sobre una operación imposible.
9 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Dos goles y un 8.02 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Los Andes pueden fingir no haber oído.
Maximiliano Erazo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
2 goles en veinte minutos con Mariano Peña en medio de todo, y Quilmes sin poder acercarse al balón el tiempo suficiente para cambiar nada. Hay partidos que se ganan antes de la primera consumición.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Los Andes, y no se va a retirar.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Sebastián Moreno, y el técnico lo permitió.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
7 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y San Miguel fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
Nahuel Larrosa y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 22 años que siente suyo. Richard Uribe la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Mariano Peña. 2‑0 ante San Miguel, y la ovación final fue sobre todo suya.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 2‑0, Interim Coach podía permitirse ser generoso.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Federico Gimenez ya tiene su respuesta de Los Andes; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
La afición se organiza contra la directiva de Los Andes
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Los Andes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 4 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
Directiva09/04/2035
En Los Andes el 140% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mariano Peña, y el técnico lo permitió.
El veto impide pagar un traspaso por cualquier jugador, piense lo que piense el entrenador. Cada rumor que se publique sobre este club hasta que se levante es un rumor sobre una operación imposible.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Los Andes se está agotando.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Los Andes, y no se va a retirar.
Iván Villarreal estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El agujero de las cuentas se ha vuelto a tapar desde arriba. La afición tiene derecho a estar agradecida y a preguntar qué pasará el mes en que no se tape, y las dos cosas llegan juntas.
Toca Deportivo Armenio, y hay un hombre en el vestuario de Los Andes que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Los Andes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 10 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Los Andes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑4, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
En breve
El banquilloEl técnico no ha terminado de olvidar el error de Sérgio Fonseca
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Juan Ignacio Silva marcó, fue calificado con 7.03 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
Maximiliano Erazo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Los porteros no cometen errores; regalan goles. Cometió uno, lo supo al instante, y detrás no tenía a nadie que lo convirtiera en otra cosa.
El banquillo19/03/2035
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 1‑3, pronunciadas por Interim Coach ante una sala que ya las había oído.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
9 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Mariano Peña lo produjo, y el 8.01 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
2‑3 para Fénix, y ninguna queja que merezca tinta. La actuación no pidió más de lo que obtuvo.
Directiva12/03/2035
Los sueldos se llevan el 140% de lo que ingresa Los Andes
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
El entrenador puede hablar con quien quiera y no puede pagar a nadie. Una plantilla sobrevive a un mercado así con cesiones, con canteranos y con la esperanza de que las lesiones caigan en otra parte.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Leonardo González, y el técnico lo permitió.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Los Andes pueden fingir no haber oído.
Maximiliano Erazo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mariano Peña, y el técnico lo permitió.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Interim Coach tras el 0‑3, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
El club buscó fuera durante un mes, no encontró nada que le convenciera más y le dio el cargo al hombre que ya lo estaba haciendo. Conoce la casa; ahora tiene que demostrar que conoce el resto.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Iván Villarreal lo produjo, y el 8.04 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 2‑1, Interim Coach podía permitirse ser generoso.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Juan Ignacio Silva: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Los Andes necesitando que juegue como si nada de eso importara.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Los Andes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Carlos García. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
15 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Los Andes pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Los Andes no han contestado, que también es una forma de contestar.
Iván Villarreal y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Los Andes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
22 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Los Andes pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
La grada12/02/2035
El ánimo en el Los Andes ha cambiado de naturaleza
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Los Andes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
11 días con la silla libre, una lista de nombres que crece y mengua cada día y ninguna firma. Cada semana que pasa se lleva a los mejores candidatos de esa lista.
Directiva12/02/2035
Los sueldos se tragan el 150% de los ingresos de Los Andes
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
El entrenador puede hablar con quien quiera y no puede pagar a nadie. Una plantilla sobrevive a un mercado así con cesiones, con canteranos y con la esperanza de que las lesiones caigan en otra parte.
Los clubes de fútbol se endeudan; eso no es noticia. Endeudarse por encima de lo concedido sí lo es, porque a partir de aquí es el dinero del dueño o la decisión de otro, y ninguna de las dos cosas le pertenece a la directiva.
Cuatro párrafos en la web del club, ninguno sobre fútbol. La directiva le dio las gracias, le deseó suerte y ya tenía la búsqueda en marcha antes de publicarlo.
Plantilla05/02/2035
Gary Bravo se lesiona los ligamentos de la rodilla: 29 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 29 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
No queda nadie a quien ascender y nadie que dirija una sesión. La directiva ha traído a un nombre que la afición no conoce, y la pregunta de cómo llega un club hasta aquí durará más que quien la responda.
«Alguien tiene que dar la alineación el sábado. Esta semana soy yo, y hasta ahí he pensado.» No hubo promesas en ninguna dirección, que es como suelen empezar estas cosas.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Los Andes, y no se va a retirar.
Nahuel Larrosa estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Dorsales del primer equipo para chavales a los que los técnicos conocen desde los doce años. La mayoría no llegará, y todos han hecho ya la parte más difícil.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Leonardo Vidal ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
36 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Los Andes pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Los Andes pueden fingir no haber oído.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Facundo Navarro puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Carlos García. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Maximiliano Erazo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Los Andes le dijo a Luis Alberto Méndez que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Sebastián Moreno entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Los Andes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
El ánimo en el Los Andes ha cambiado de naturaleza
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Los Andes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Se hizo la consulta y la respuesta llegó en una frase. No hay cifra sobre la mesa porque no había cifra que hubiera bastado.
Directiva15/01/2035
Los sueldos se llevan el 176% de lo que ingresa Los Andes
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
El entrenador puede hablar con quien quiera y no puede pagar a nadie. Una plantilla sobrevive a un mercado así con cesiones, con canteranos y con la esperanza de que las lesiones caigan en otra parte.
Los clubes de fútbol se endeudan; eso no es noticia. Endeudarse por encima de lo concedido sí lo es, porque a partir de aquí es el dinero del dueño o la decisión de otro, y ninguna de las dos cosas le pertenece a la directiva.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Agustín Piñeyro, y el técnico lo permitió.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
Los fichajes llegan con una imagen del club en la cabeza, y la de este era más grande que el edificio. Jugará bien y se irá, en ese orden, y todo el mundo lo sabe.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Los Andes sobre quién trabaja
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Interim Coach lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
Directiva08/01/2035
La directiva del Los Andes convoca a todo el mundo
No se ha anunciado nada y todos entienden lo que significa. Una junta que reúne a todo el departamento de fútbol un martes por la mañana es una junta que ha dejado de creer que el problema se arregle solo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Los Andes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Es dinero que mantiene la luz encendida, no dinero que compra un central, y esa diferencia es toda la historia. Un club que vive de su propietario y no de su fútbol solo tiene una conversación por delante.
Los Andes preguntó y Banfield dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Firmó esperando un escenario más grande del que encontró. No ha tardado mucho, y el vestuario tampoco ha tardado mucho en darse cuenta.
Plantilla08/01/2035
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Los Andes
5 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
En breve
El banquilloRichard Uribe pierde al técnico que creía en él
PlantillaNo hay sitio para Sérgio Fonseca en el nuevo dibujo
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Los Andes, y no se va a retirar.
El acuerdo con Talleres está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Iván Villarreal y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Gimnasia La Plata conserva a su hombre, y Los Andes vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Rafael Casseres entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Toda plantilla es mitad jugadores que el entrenador eligió y mitad jugadores que heredó. A Richard Uribe lo eligieron, el que lo eligió se ha ido, y con el siguiente empieza otra vez de cero.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Facundo Navarro puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
En breve
MercadoLa historia de Carlos García se niega a morir
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Los Andes pueden fingir no haber oído.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Talleres lo dice, y a nadie en Los Andes le divierte adivinarlo.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Vélez conserva a su hombre, y Los Andes vuelve a una lista con un nombre tachado.
Los Andes ha hecho la llamada a Deportivo Laferrere. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Luís Guimarães, y el técnico lo permitió.
La afición se organiza contra la directiva de Los Andes
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Los Andes pueden fingir no haber oído.
Nahuel Larrosa estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. River Plate conserva a su hombre, y Los Andes vuelve a una lista con un nombre tachado.
La deuda supera lo que el banco tenía concedido, y ahí es donde deja de ser la forma en que se financia el fútbol y pasa a ser un problema. Todas las tertulias de esta ciudad citarán la cifra durante los próximos cinco años.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Los Andes ha hecho la llamada a Newell's Old Boys. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Los Andes le dijo a Brayan Palacios que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Los Andes, y no se va a retirar.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Talleres lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Los Andes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los Andes preguntó y Boca Juniors dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Gimnasia y Tiro se llevó los puntos tras un 1‑2 que costará explicar en la grada.
Directiva11/12/2034
Los sueldos se llevan el 176% de lo que ingresa Los Andes
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
Directiva04/12/2034
La directiva del Los Andes convoca a todo el mundo
No se ha anunciado nada y todos entienden lo que significa. Una junta que reúne a todo el departamento de fútbol un martes por la mañana es una junta que ha dejado de creer que el problema se arregle solo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Los Andes, y no se va a retirar.
El acuerdo con Talleres está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Regates completados: 22. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Nahuel Larrosa y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Es dinero que mantiene la luz encendida, no dinero que compra un central, y esa diferencia es toda la historia. Un club que vive de su propietario y no de su fútbol solo tiene una conversación por delante.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Vélez conserva a su hombre, y Los Andes vuelve a una lista con un nombre tachado.
7 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Chaco For Ever fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
Tiene 22 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
100 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Agustín Piñeyro, y el técnico lo permitió.
Notas de los jugadoresNadie pudo acercarse a Pablo Sánchez
434Edición
El Correo de Los Andes
20/11/2034
De nuestro corresponsal de fútbolCrisis
La grada20/11/2034
La afición se organiza contra la directiva de Los Andes
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
A los 39, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Nazareno Fernández Colombo, y el técnico lo permitió.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Nahuel Larrosa entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Los Andes se está agotando.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Los Andes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los 36, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
Directiva13/11/2034
Los sueldos se llevan el 229% de lo que ingresa Los Andes
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
No se puede pagar traspaso por nadie, necesite lo que necesite la plantilla. Hasta que se levante, cada rumor sobre este club es un rumor sobre una operación imposible.
14 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
0‑3 para Deportivo Laferrere, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Los Andes, y no se va a retirar.
La versión oficial será que fue rutinaria. No lo fue, el momento lo dice, y todas las personas de esa sala saben lo que cuesta el próximo mal resultado.
Ya van 6 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
6 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Los Andes sabe decir en qué semana.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Facundo Navarro y Los Andes acuerdan 4 años más.
0‑1 para Ferrocarril Midland, y ninguna queja que merezca tinta. La actuación no pidió más de lo que obtuvo.
El banquillo30/10/2034
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Interim Coach salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Luís Guimarães, y el técnico lo permitió.
Calificado con 4.84. Nada de lo que intentó salió y a partir de la hora dejó de intentar gran cosa, que es la parte en la que se fija un entrenador, más que en los errores.
La afición se organiza contra la directiva de Los Andes
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
4 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Nahuel Larrosa estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Partido21/10/2034
Ninguna portería a cero a la vista para el Los Andes
Ya van 4 partidos con al menos dos en contra. Se ha reordenado la defensa, se ha respaldado al portero en público, y los goles siguen entrando igual.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo23/10/2034
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑2 Interim Coach salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Luís Guimarães ya tiene su respuesta de Los Andes; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
En breve
Lo que vieneMariano Peña se enfrenta a su antiguo club
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Los Andes se está agotando.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Los Andes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No se puede pagar traspaso por nadie, necesite lo que necesite la plantilla. Hasta que se levante, cada rumor sobre este club es un rumor sobre una operación imposible.
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Los Andes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Maximiliano Erazo. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Quedan 3 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Los Andes puede pedir y sube el sueldo que Rafael Casseres puede exigir.
En breve
DirectivaLa cantera de Los Andes se gana el sueldo
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 9 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Nahuel Larrosa y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
3 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Directiva09/10/2034
En Los Andes el 231% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
La deuda supera lo que el banco tenía concedido, y ahí es donde deja de ser la forma en que se financia el fútbol y pasa a ser un problema. Todas las tertulias de esta ciudad citarán la cifra durante los próximos cinco años.
Plantilla09/10/2034
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Los Andes
8 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Interim Coach lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
0‑3 contra Argentino de Quilmes, y ninguna queja que resista ver la repetición. El técnico habló después de carácter; la grada usó palabras más cortas.
Todo el departamento de fútbol en una sala una mañana entre semana. No se anunció nada después, que es lo que anuncia una directiva cuando se le ha acabado la paciencia.
El agujero de las cuentas se ha vuelto a tapar desde arriba. La afición tiene derecho a estar agradecida y a preguntar qué pasará el mes en que no se tape, y las dos cosas llegan juntas.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Iván Villarreal, y el técnico lo permitió.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Interim Coach tras el 0‑3, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
La afición se organiza contra la directiva de Los Andes
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Iván Villarreal estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Leonardo González. 1‑0 ante Racing, y la ovación final fue sobre todo suya.
«Estamos muy lejos, y fingir lo contrario no ayuda a nadie.» Nadie se ha movido, y el calendario no juega a favor del club.
El banquillo25/09/2034
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Nahuel Larrosa
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Interim Coach sobre una tarde de 1‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
Toca el líder, y la medida honesta de dónde está en realidad este equipo. Cualquiera le gana al club que tiene debajo; la pregunta es qué pasa contra Flandria.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Los Andes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El entrenador puede hablar con quien quiera y no puede pagar a nadie. Una plantilla sobrevive a un mercado así con cesiones, con canteranos y con la esperanza de que las lesiones caigan en otra parte.
Nahuel Larrosa y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Directiva11/09/2034
En Los Andes el 217% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Facundo Navarro, y el técnico lo permitió.
Por encima del límite que fijó el banco, que es la línea entre un club financiado y un club en apuros. $6.8M es ahora la cifra con la que empezará cada conversación sobre este club.
Plantilla11/09/2034
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Los Andes
8 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Los Andes, otra semana sin la firma de Andrés Román.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Interim Coach lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
La versión oficial será que fue rutinaria. No lo fue, el momento lo dice, y todas las personas de esa sala saben lo que cuesta el próximo mal resultado.
11 temporadas y 512 partidos, todos aquí. Las carreras así no se diseñan; le ocurren a cierta clase de hombre en cierta clase de club, y esta ciudad tiene uno.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Los Andes pueden fingir no haber oído.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
En el Los Andes todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 38 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Iban 10 partidos. Los jugadores no lo celebraron como hombres que han ganado un partido; lo celebraron como hombres a los que acaban de soltar de algo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Los Andes, y no se va a retirar.
Nahuel Larrosa estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 36 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Los Andes es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Mariano Peña. 2‑1 ante Quilmes, y la ovación final fue sobre todo suya.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
1‑4 para Deportivo Armenio, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Los Andes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Iván Villarreal, y el técnico lo permitió.
El entrenador puede hablar con quien quiera y no puede pagar a nadie. Una plantilla sobrevive a un mercado así con cesiones, con canteranos y con la esperanza de que las lesiones caigan en otra parte.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Los Andes, y no se va a retirar.
Puesto 26 y 14 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
5 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
Directiva14/08/2034
Los sueldos se llevan el 165% de lo que ingresa Los Andes
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Nahuel Larrosa, y el técnico lo permitió.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Andrés Román ya tiene su respuesta de Los Andes; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
La deuda supera lo que el banco tenía concedido, y ahí es donde deja de ser la forma en que se financia el fútbol y pasa a ser un problema. Todas las tertulias de esta ciudad citarán la cifra durante los próximos cinco años.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 9 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Los Andes todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
Directiva07/08/2034
La directiva del Los Andes convoca a todo el mundo
No se ha anunciado nada y todos entienden lo que significa. Una junta que reúne a todo el departamento de fútbol un martes por la mañana es una junta que ha dejado de creer que el problema se arregle solo.
1 para Nahuel Larrosa, calificado con 7.63, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 10 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Iván Villarreal estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Talleres conserva a su hombre, y Los Andes vuelve a una lista con un nombre tachado.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 37 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Los Andes es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Miguel Romero lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Los Andes se está agotando.
0‑5 contra Villa San Carlos, y ninguna queja que resista ver la repetición. El técnico habló después de carácter; la grada usó palabras más cortas.
Directiva24/07/2034
Cierra el mercado en Los Andes: 6 de alta, 13 de baja
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 6; bajas, 13; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Los Andes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
3 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Los Andes preguntó y Estudiantes dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Los Andes ha hecho la parte difícil con Sarmiento, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Nahuel Larrosa y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Gimnasia y Tiro conserva a su hombre, y Los Andes vuelve a una lista con un nombre tachado.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Ya van 28 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Se hizo la consulta y la respuesta llegó en una frase. No hay cifra sobre la mesa porque no había cifra que hubiera bastado.
Directiva10/07/2034
Los sueldos se tragan el 168% de los ingresos de Los Andes
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Facundo Navarro, y el técnico lo permitió.
Ya van 27 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
La grada03/07/2034
El ánimo en el Los Andes ha cambiado de naturaleza
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Interim Coach lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
La versión oficial será que fue rutinaria. No lo fue, el momento lo dice, y todas las personas de esa sala saben lo que cuesta el próximo mal resultado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Los Andes, y no se va a retirar.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Los Andes ha hecho la parte difícil con Estudiantes, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Los Andes se está agotando.
El acuerdo con Unión de Santa Fe está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Los Andes preguntó y Nueva Chicago dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
No se puede pagar traspaso por nadie, necesite lo que necesite la plantilla. Hasta que se levante, cada rumor sobre este club es un rumor sobre una operación imposible.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Los Andes, y no se va a retirar.
Puesto 26 y 10 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
6 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Los Andes sabe decir en qué semana.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Los Andes pueden fingir no haber oído.
4 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Se hizo la consulta y la respuesta llegó en una frase. No hay cifra sobre la mesa porque no había cifra que hubiera bastado.
Directiva12/06/2034
Los sueldos se llevan el 204% de lo que ingresa Los Andes
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Los clubes de fútbol se endeudan; eso no es noticia. Endeudarse por encima de lo concedido sí lo es, porque a partir de aquí es el dinero del dueño o la decisión de otro, y ninguna de las dos cosas le pertenece a la directiva.
21 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Los Andes tiene que sacar un resultado de donde sea.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
12 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Los Andes todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
0‑3 para Ferrocarril Midland, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
La versión oficial será que fue rutinaria. No lo fue, el momento lo dice, y todas las personas de esa sala saben lo que cuesta el próximo mal resultado.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Los Andes pueden fingir no haber oído.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Los Andes ha hecho la parte difícil con Talleres, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Nahuel Larrosa estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
En breve
Directiva$279.1K del bolsillo del dueño en Los Andes
19 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Los Andes tiene que sacar un resultado de donde sea.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Los Andes se está agotando.
9 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
0‑3 para Sacachispas, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Los Andes, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Los Andes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los 38, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
El entrenador puede hablar con quien quiera y no puede pagar a nadie. Una plantilla sobrevive a un mercado así con cesiones, con canteranos y con la esperanza de que las lesiones caigan en otra parte.
Ya van 18 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Los Andes, y no se va a retirar.
Nahuel Larrosa y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Por detrás, y batido según cualquier lectura honesta, hasta el minuto 88. Argentino de Quilmes tenía los puntos en el bolsillo y un rincón de la grada seguía creyendo, que es cuando suele pasar.
16 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Los Andes tiene que sacar un resultado de donde sea.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Los Andes, y no se va a retirar.
1‑3 para Racing, y ninguna queja que merezca tinta. La actuación no pidió más de lo que obtuvo.
Directiva15/05/2034
En Los Andes el 207% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
La deuda supera lo que el banco tenía concedido, y ahí es donde deja de ser la forma en que se financia el fútbol y pasa a ser un problema. Todas las tertulias de esta ciudad citarán la cifra durante los próximos cinco años.