Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 31 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Ma Haoqi acaba de firmar por el Luverdense y, por una vez, la respuesta importaba.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ceilândia se llevó los puntos tras un 0‑1 que costará explicar en la grada.
El banquillo02/08/2027
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Antônio Fonseca ante una sala que ya las había oído.
Tiene 19 años y nadie en Luverdense lo ha fichado para esta temporada. Estas operaciones se juzgan dentro de cuatro años, por gente que quizá ya no esté en el club.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Adson está en ella.
En breve
El banquilloDavid Lazari pide hablar con el técnico
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Luverdense pueden fingir no haber oído.
Directiva26/07/2027
Cierra el mercado en Luverdense: 2 de alta, 2 de baja
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 2; bajas, 2; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
Raphinha estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Los sueldos se llevan el 122% de lo que ingresa Luverdense
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 46 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Luverdense pueden fingir no haber oído.
El acuerdo con Palmeiras está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Aslen y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Antônio Fonseca tras el 1‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Puesto 14 y 11 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Luverdense ha hecho la parte difícil con Londrina, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Luverdense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Miguel Antonio. 1‑0 ante Maricá, y la ovación final fue sobre todo suya.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo12/07/2027
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Antônio Fonseca fue breve tras ganar 1‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Luverdense ha hecho la parte difícil con Bragantino, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
A los 21 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Por detrás, y batido según cualquier lectura honesta, hasta el minuto 93. Porto Velho tenía los puntos en el bolsillo y un rincón de la grada seguía creyendo, que es cuando suele pasar.
Iban 13 partidos. Los jugadores no lo celebraron como hombres que han ganado un partido; lo celebraron como hombres a los que acaban de soltar de algo.
Notas de los jugadores28/06/2027
Miguel Antonio, 18 años, juega como si llevara aquí una vida: 8.37
Un 8.37 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 18. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.18 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Raphinha estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Fluminense conserva a su hombre, y Luverdense vuelve a una lista con un nombre tachado.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 21 años que siente suyo. Lucas Werneck la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Lucas Werneck. 2‑0 ante Rio Branco, y la ovación final fue sobre todo suya.
En breve
El banquilloMiguel Antonio se lleva el toque del técnico
DirectivaLos sueldos se tragan el 110% de los ingresos de Luverdense
13 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Luverdense tiene que sacar un resultado de donde sea.
Plantilla21/06/2027
77 días de baja para David Lazari por una fractura
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Luverdense dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
11 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Luverdense sabe decir en qué semana.
A los 18 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
El acuerdo con Atlético Mineiro está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Atlético Mineiro lo dice, y a nadie en Luverdense le divierte adivinarlo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Luverdense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Regates completados: 20. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Fluminense conserva a su hombre, y Luverdense vuelve a una lista con un nombre tachado.
12 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Luverdense tiene que sacar un resultado de donde sea.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Luverdense hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
10 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Luverdense sabe decir en qué semana.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Sport Recife lo dice, y a nadie en Luverdense le divierte adivinarlo.
Una consulta de cesión a Atlético Mineiro: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 16 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 91 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
11 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Luverdense tiene que sacar un resultado de donde sea.
9 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Luverdense sabe decir en qué semana.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Luverdense pueden fingir no haber oído.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Luverdense ha hecho la parte difícil con Sport Recife, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 98 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
10 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Luverdense tiene que sacar un resultado de donde sea.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Gadiel estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Lucas Werneck, y el técnico lo permitió.
El banquillo31/05/2027
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Antônio Fonseca salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Directiva31/05/2027
En Luverdense el 94% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
En breve
El banquilloAdson se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 105 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Ya van 9 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
7 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Aslen y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Gadiel estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Leandro, y el técnico lo permitió.
Ya van 7 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Raphinha y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
El banquillo17/05/2027
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Antônio Fonseca eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 119 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
6 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Luverdense tiene que sacar un resultado de donde sea.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Miguel Antonio, y el técnico lo permitió.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
En breve
El banquilloRafael Lima pide hablar con el técnico
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 127 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
La orden ha llegado de arriba y no del banquillo, que es la versión de esta conversación que ningún entrenador disfruta. Alguien de esa plantilla está ya disponible, lo vea así o no quien pone el once.
Regates completados: 24. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Raphinha estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
3 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Luverdense sabe decir en qué semana.
Plantilla03/05/2027
Palabras en el entrenamiento del Luverdense sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Gadiel está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Luverdense, otra semana sin la firma de Lucas Werneck.
En breve
DirectivaEn Luverdense el 91% de los ingresos se va en sueldos
Notas de los jugadoresAdson fue la diferencia para el Luverdense
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Luverdense hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
8 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo26/04/2027
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑2 Antônio Fonseca salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Luverdense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Regates completados: 15. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Luverdense hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
0‑3 para Ceilândia, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Leandro, y el técnico lo permitió.
Yuri Farrapo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑3, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
Directiva19/04/2027
El Luverdense rechaza el plan para la ciudad deportiva
Es la forma más silenciosa que tiene un club de decirte cuáles son sus ambiciones. Se pidió el dinero, se denegó el dinero, y quienes trabajan allí cada día ya saben exactamente a qué atenerse.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 57 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 64 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Gustavo Crecci y Luverdense acuerdan 2 años más.
Aslen estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Raphinha y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Leandro firme algo — un contrato en Luverdense o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Luverdense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Wesley Fonseca y Luverdense acuerdan 3 años más.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Heitor Silva estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
En breve
El banquilloWesley Fonseca se lleva el toque del técnico
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Miguel Antonio tiene 18 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Raphinha estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Heitor Silva estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Wesley Fonseca ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Fernando Mendes es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Luverdense, otra semana sin la firma de Lucas Werneck.
Plantilla01/03/2027
Heitor Silva choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Leandro firme algo — un contrato en Luverdense o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Se le ha ido el desconcierto, el idioma va llegando y discute en los entrenamientos como alguien que cuenta con estar aquí el año que viene. La mitad del valor de un fichaje es esto, y nada de ello aparece en el traspaso.
Aslen y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Gadiel, y el técnico lo permitió.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Heitor Silva entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Gadiel entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Adson firme algo — un contrato en Luverdense o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Raphinha y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla08/02/2027
Palabras en el entrenamiento del Luverdense sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Heitor Silva está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ahora parece alguien que vive aquí y no alguien que viene a trabajar aquí. Ha costado casi toda una temporada, y en el Luverdense la diferencia se ve desde la última fila.
Raphinha y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Leandro firme algo — un contrato en Luverdense o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Luverdense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
25Edición
La Crónica de Luverdense
18/01/2027
De nuestro corresponsal de fútbolEstable
Plantilla18/01/2027
Palabras en el entrenamiento del Luverdense sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Heitor Silva está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Adson firme algo — un contrato en Luverdense o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Plantilla18/01/2027
Los informes de entrenamiento de Edson Kauã no son buenos
Un mal sábado se perdona; un mal martes se elige. El nivel ha bajado, y en un edificio donde todos miran a todos, se ha notado.
En breve
El banquilloDavid Lucas conserva el voto de su entrenador
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Luverdense no han contestado, que también es una forma de contestar.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Gadiel tiene 19 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Luverdense lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Inter de Limeira, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Yuri Farrapo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Willian Cunha ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
Directiva11/01/2027
En Luverdense el 88% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Miguel Antonio tiene 17 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Aslen y Luverdense acuerdan 3 años más.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Luverdense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 38 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. David Lucas tiene 21 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Aslen y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Atlético Goianiense conserva a su hombre, y Luverdense vuelve a una lista con un nombre tachado.
Luverdense ha hecho la llamada a Inter de Limeira. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Una consulta de cesión a Bahia: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Luverdense ha hecho la llamada a Cruzeiro. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Raphinha estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Londrina conserva a su hombre, y Luverdense vuelve a una lista con un nombre tachado.
Una consulta de cesión a Náutico: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Adson firme algo — un contrato en Luverdense o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
El acuerdo con Bahia está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Diego Fernandes es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Henrique Figueiredo ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
Luverdense ha hecho la llamada a Londrina. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
A Guarani le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Plantilla14/12/2026
Rafael Lima se ha quedado grande para esta categoría
Hay un nivel en el que a un futbolista dejan de ponerlo a prueba y empiezan solo a contenerlo, y él llegó ahí hace ya tiempo. En el Luverdense lo saben, y también todos los que lo ven.
Una cara nueva en su posición y una camiseta que creía suya, de repente en discusión. Luverdense no ha prometido nada, que es lo que prometen los clubes en esta fase.
Una prueba de temporada entera: Bragantino sigue teniendo su ficha, pero la camiseta y los minutos los reparte Luverdense. Una cesión es una apuesta que ambos clubes creen estar ganando.
Raphinha y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El premio al mejor joven del mes va para un futbolista de 19 años del Luverdense que ha parecido un jugador hecho durante cuatro jornadas seguidas. Las cuatro siguientes son las que deciden si lo es.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Heitor Silva y Luverdense acuerdan 2 años más.
Directiva07/12/2026
Los sueldos se llevan el 90% de lo que ingresa Luverdense
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Lucas Werneck está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
Media liga jugada, puesto 12, 15 puntos en el casillero. Multiplicarlo por dos es la cuenta que ha hecho todo aficionado y la única que nadie en el club hará en voz alta.
Ya se había levantado el cartel del añadido, la victoria estaba descontada, y entonces marcó Aparecidense. No hay peor minuto para encajar, y el estadio se vació en el silencio que sigue a uno de esos.
Carlos Silva estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Antônio Fonseca tras el empate 1‑1, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Plantilla30/11/2026
Heitor Silva choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Plantilla23/11/2026
Edson Kauã choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Plantilla23/11/2026
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Luverdense
9 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Antônio Fonseca tras el 1‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
David Lucas estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Aslen estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla16/11/2026
Palabras en el entrenamiento del Luverdense sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Heitor Silva está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Con 19 años se mide con el resto de los chavales de la categoría y sale por delante. La versión adulta de este premio es adonde al club le gustaría que llevara.
En breve
El banquilloDavid Lucas llama a la puerta del técnico
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Luverdense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Vinícius Guimarães es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Fernando Guimarães lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Gadiel. 1‑0 ante Maricá, y la ovación final fue sobre todo suya.
El banquillo09/11/2026
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Antônio Fonseca fue breve tras ganar 1‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Plantilla09/11/2026
Un joven del Luverdense se lleva el premio al mejor sub-21
Gadiel tiene 19 años y durante un fin de semana fue el mejor de todos los de su edad en la división. Nadie debería construir una carrera sobre eso, y todo el mundo lo hace en silencio.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Leandro firme algo — un contrato en Luverdense o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Iban 11 partidos. Los jugadores no lo celebraron como hombres que han ganado un partido; lo celebraron como hombres a los que acaban de soltar de algo.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.12 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Luverdense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los 19 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Plantilla02/11/2026
Palabras en el entrenamiento del Luverdense sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Edson Kauã está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Las ocasiones se generan y algo ocurre entre generarlas y rematarlas. Ya van 11 partidos, y la inquietud en el estadio llega un poco antes cada semana.
Raphinha estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
14 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
El banquillo26/10/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑3 Antônio Fonseca salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Willian Queiroz y Luverdense acuerdan 3 años más.
En breve
PlantillaHeitor Silva choca con un compañero por las exigencias
Ya van 10 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 10 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
10 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Luverdense sabe decir en qué semana.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Luverdense hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Vinícius Santos, y el técnico lo permitió.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Antônio Fonseca tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
En breve
Partido¿Punto ganado o dos perdidos para Luverdense?
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Willian Queiroz es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Rodrygo Moura lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Plantilla12/10/2026
Palabras en el entrenamiento del Luverdense sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Edson Kauã está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Luverdense hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Regates completados: 26. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Plantilla05/10/2026
Palabras en el entrenamiento del Luverdense sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Edson Kauã está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Luverdense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Tiene 20 años y nadie en Luverdense lo ha fichado para esta temporada. Estas operaciones se juzgan dentro de cuatro años, por gente que quizá ya no esté en el club.
En breve
El banquilloEl veredicto del entrenador
Partido¿Punto ganado o dos perdidos para Luverdense?
Notas de los jugadoresUna tarde de defensa para William Mineiro
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». André Moura y Luverdense acuerdan 3 años más.
Ya van 7 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
7 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Luverdense sabe decir en qué semana.
Aslen estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Plantilla21/09/2026
Palabras en el entrenamiento del Luverdense sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Edson Kauã está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
13 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Antônio Fonseca tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
En breve
Notas de los jugadoresNadie pudo acercarse a Raphinha
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Ya van 6 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
6 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Luverdense sabe decir en qué semana.
Raphinha y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Paulo Amaral ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. André Moura lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Cada sábado hace cosas a las que nadie a su alrededor sabe responder. Es halagador durante una temporada y un problema a partir de la siguiente, y en Luverdense saben en cuál de las dos están.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Luverdense cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Luverdense, otra semana sin la firma de Gadiel.
En breve
El banquilloLa vista desde el banquillo
El banquilloDavid Lazari pide hablar con el técnico
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Gustavo Crecci acaba de firmar por el Luverdense y, por una vez, la respuesta importaba.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Gustavo Crecci y Luverdense acuerdan 2 años más.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Luverdense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Luverdense cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Luverdense, otra semana sin la firma de Aslen.
Tiene 19 años y nadie en Luverdense lo ha fichado para esta temporada. Estas operaciones se juzgan dentro de cuatro años, por gente que quizá ya no esté en el club.
Roberto Nardo tiene 16 años, y Luverdense lo ha fichado por el jugador que será, no por el que es. El primer equipo puede esperar; el sentido de una operación así son los años que compra.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y David Lazari entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Es el negocio menos glamuroso que hace un club y la razón por la que las temporadas no se caen en febrero. Gustavo Crecci está aquí para las semanas en que hay tres lesionados y alguien tiene que jugar igual.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Esquerdinha está viviendo esa versión en el Luverdense, y suele notarse en el primer mes.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
5 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Luverdense sabe decir en qué semana.
Raphinha estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla31/08/2026
Edson Kauã choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Cualquier aficionado en el estadio podría haber señalado el agujero de este equipo, y la mayoría lo hizo, en voz alta, durante meses. Esquerdinha llega para cerrarlo.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Adson lo ha hecho, en Luverdense, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Luverdense tiene que sacar un resultado de donde sea.
4 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Hay un nivel en el que a un futbolista dejan de ponerlo a prueba y empiezan solo a contenerlo, y él llegó ahí hace ya tiempo. En el Luverdense lo saben, y también todos los que lo ven.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Luverdense, otra semana sin la firma de Raphinha.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». David Lazari y Luverdense acuerdan 1 años más.
5 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Calificado con 7.13. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
En breve
El banquilloEl veredicto del entrenador
MercadoLa experiencia entra por la puerta de Luverdense
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 32 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
0‑9 para Goianésia, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
0‑11 ante Guarani, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
La grada17/08/2026
Una goleada en copa ante el Guarani deja al Luverdense dando explicaciones
0-11, y mucho antes del final la afición visitante había pasado del ánimo a algo bastante más afilado. Nadie llama a una tertulia por perder por poco.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 9 goles entre el Luverdense y Goianésia, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 11 goles entre el Luverdense y Guarani, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
3 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑9, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
David Lazari tiene 37 y ya no le queda nada por demostrar. Le queda saber dónde colocarse, cuándo bajar el ritmo y qué decir en el descanso, y nada de eso sale en una gráfica física.
Un 0‑9 ante Boavista es de esos resultados que vacían el estadio mucho antes del pitido final.
La grada10/08/2026
La grada ya no se calla
«Os seguimos a todas partes y nos dais esto.» 4 de los 14 jugadores del primer equipo lo oyeron al retirarse, y los que no lo oyeron es que no jugaron.
Todo debut es una de dos historias y este fue la otra. 5.79, y el único consuelo disponible es que ninguna carrera se ha decidido nunca por noventa minutos con una camiseta recién entregada.
Partido08/08/2026
Nadie fue capaz de dejar de marcar
9 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Luverdense y de Boavista por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Bruno Rodrigues es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Vinícius Santos ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Imperador lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Carlos Silva es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
En breve
DirectivaNadie salió deprisa del vestuario de Luverdense
El banquilloEl veredicto del entrenador
PlantillaDebut con el primer equipo a los 16 para Bruno Rodrigues
4‑1, y el margen no engaña a nadie: pudo llevar un gol o dos más sin que nadie protestara. Por tardes así la gente sigue viniendo.
El banquillo03/08/2026
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Antônio Fonseca fue breve tras ganar 4‑1, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Contrato liquidado, apretón de manos y ningún traspaso de por medio. Raul Prata deja Luverdense por la puerta discreta, y la masa salarial respira un poco mejor.