Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Ali Mohamed estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Un gol en el minuto 87 convirtió tres puntos en uno y una buena tarde en una discusión sobre cómo se gestionan los partidos que durará hasta el sábado.
1‑1, y los dos vestuarios lo llamarán dos puntos perdidos. Un empate que planteó muchas preguntas y no respondió ninguna.
El banquillo28/12/2026
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Gil Peretz eligió la versión del vaso medio lleno del 1‑1; la afición se fue con la otra.
Lo que viene28/12/2026
Maccabi Haifa se enfrenta al equipo al que todos persiguen
Hapoel Tel Aviv llega como líder. A un equipo de arriba se le gana más o menos una vez al mes, y el club que lo consigue se lleva una semana que recuerda durante un año.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Maccabi Haifa nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Sagiv Jehezkel ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Maccabi Haifa se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 1‑0, Gil Peretz podía permitirse ser generoso.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Yair Mordechai, y el técnico lo permitió.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Maccabi Petach Tikva queda fuera y Maccabi Haifa avanza, con el 1‑0 como última palabra. El cuadro se abre un poco, y todo el mundo se permite mirarlo.
A los 21 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
22 puntos al llegar a la mitad. La primera vuelta es una promesa; la segunda es una factura, y la ciudad está a punto de descubrir cuál de las dos ha sido esta.
Regates completados: 37. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Maccabi Haifa hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
La racha sin perder llega a 8. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Maccabi Haifa trata con un hombre que quiere otro país.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
200 partidos con la camiseta. Nadie se propone construir un registro así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club, y esta ciudad sabe lo que tiene.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Maccabi Haifa dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Regates completados: 32. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Maccabi Haifa lo saben.
La racha sin perder llega a 7. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Liam Hermesh y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El banquillo30/11/2026
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Gil Peretz eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
Noventa minutos, cero goles, y la discusión empezó antes de vaciarse el aparcamiento: ¿un punto sumado o dos regalados ante Beitar Jerusalem? El debate seguirá vivo el jueves.
Toca Hapoel Kiryat Shmona, y hay un hombre en el vestuario de Maccabi Haifa que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
De los campos de la cantera a una convocatoria del primer equipo a los 17. El debut es la parte fácil; el segundo partido es el que todo joven tiene que ganarse.
En breve
El banquilloEl plan no tenía sitio para George Diba
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Maccabi Haifa dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Maccabi Haifa nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Ya son 6 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Nadie hace un documental sobre un isquiotibial y todo el mundo en esto lo teme. En el Maccabi Haifa irán con cuidado con la fecha de vuelta, porque la segunda siempre es peor que la primera.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maccabi Haifa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Veo todos los partidos de Maccabi Haifa desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Hapoel Kiryat Shmona sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia George Diba, y el técnico lo permitió.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Maccabi Haifa dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Ethane Azoulay estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Dos equipos de lo alto de la tabla, una tarde, y un mes de conversaciones resuelto en noventa minutos. Maccabi Haifa no usará la palabra título esta semana y no dejará de pensarla.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo16/11/2026
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Nigel Lonwijk
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Toca Hapoel Haifa, y hay un hombre en el vestuario de Maccabi Haifa que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Ali Mohamed ha hecho la cuenta y no le gusta el resultado. Nada corroe más rápido a un grupo, y ningún club lo ha resuelto nunca explicándole a un futbolista la estructura salarial.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Maccabi Haifa tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Maccabi Haifa saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
En breve
CedidosLos goles siguen llegando desde el destierro de Trivante Stewart
Jelle Bataille y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 4 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
Empate en el minuto 87, tras una tarde que Maccabi Haifa tenía prácticamente cerrada. Bnei Yehuda lo llamará un punto ganado; el vestuario local lo llamará dos regalados, y los dos tienen razón.
Un 1‑1 ante Bnei Yehuda deja al vestuario entre el alivio y la lástima.
El banquillo09/11/2026
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Gil Peretz no lo escondía tras el 1‑1, y en el vestuario de Maccabi Haifa tampoco lo escondía nadie.
Puesto 3, 16 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
Notas de los jugadores02/11/2026
Guy Melamed, 33 años, hace retroceder el reloj: 8.16
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.16 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Ya son 4 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Un 2‑0 ante Maccabi Petach Tikva, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
El premio es poca cosa con un significado grande: durante cuatro semanas nadie en esta categoría hizo mejor su trabajo. Maccabi Haifa tienen el trofeo en una estantería y al jugador en el once.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Maccabi Haifa, y 4 partidos en 12 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 2‑0, Gil Peretz podía permitirse ser generoso.
Guy Melamed, 33 años, hace retroceder el reloj: 8.32
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.32 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Guy Melamed. 2‑0 ante Hapoel Kfar Saba, y la ovación final fue sobre todo suya.
Notas de los jugadores26/10/2026
Manuel Benson jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.27. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Maccabi Haifa, y 0 partidos en 9 dicen que se ha ganado que le escuchen.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maccabi Haifa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
6 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
El banquillo19/10/2026
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Gil Peretz fue breve tras ganar 4‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Alguien vio todos los partidos de la categoría este fin de semana y decidió que él fue lo mejor de cualquiera de ellos. Un honor pequeño, y la mayoría de las carreras terminan sin uno.
En breve
El banquilloUn error, y Nigel Lonwijk todavía lo paga
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 22 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Toca Hapoel Raanana, y hay un hombre en el vestuario de Maccabi Haifa que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Cédric Don. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Cedidos12/10/2026
Los goles siguen llegando desde el destierro de Trivante Stewart
3 goles en 7 partidos en Gaziantep: números que viajan a casa más rápido que él. En Maccabi Haifa alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Silva Kani ha apuntado la fecha.
7.92, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Maccabi Haifa nadie finge estar haciéndolo.
Tiene 22 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Bruninho. 2‑0 ante Hapoel Acre, y la ovación final fue sobre todo suya.
Notas de los jugadores05/10/2026
Manuel Benson jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.13. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Notas de los jugadores05/10/2026
Bruninho jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.01. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Omer Nir'on estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 2‑0, Gil Peretz podía permitirse ser generoso.
En breve
Notas de los jugadoresGuy Melamed los encaró todo el partido
Regates completados: 39. Hacia el minuto setenta aparece en la cara de un lateral una desesperación muy concreta, y ahí estaba.
Plantilla28/09/2026
Una lesión de rodilla de las peores para Ori Glazer
18 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Maccabi Haifa pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Maccabi Haifa nadie finge estar haciéndolo.
A los 25 lo de mejorar debería haber terminado. No lo ha hecho: 3 puntos por encima de la marca de principios de año, que es lo que les pasa a los jugadores que se toman en serio las partes aburridas del oficio.
29 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Maccabi Haifa pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Jelle Bataille y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla21/09/2026
6 caras nuevas y el Maccabi Haifa todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia George Diba, y el técnico lo permitió.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Ali Mohamed puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
El banquillo21/09/2026
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Gil Peretz no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Maccabi Haifa tampoco lo escondía nadie.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
Regates completados: 36. Hacia el minuto setenta aparece en la cara de un lateral una desesperación muy concreta, y ahí estaba.
Plantilla14/09/2026
Ori Glazer se lesiona los ligamentos de la rodilla: 36 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 36 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Maccabi Haifa, y no se va a retirar.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Flamengo conserva a su hombre, y Maccabi Haifa vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Maccabi Haifa, y 1 partidos en 5 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 1‑0, Gil Peretz podía permitirse ser generoso.
En breve
El banquilloAli Mohamed llama a la puerta del técnico
Lo que vieneGeorge Diba se enfrenta a su antiguo club
43 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Maccabi Haifa pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Hapoel Acre esperando con una camiseta. En Maccabi Haifa nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Roee Fucs no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Directiva07/09/2026
Maccabi Haifa cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 12; bajas, 4; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
Una operación que a mediodía estaba a una llamada de cerrarse había muerto a medianoche. Maccabi Haifa volverá a intentarlo cuando se abra el mercado; puede que para entonces Apollon ya no venda.
Maccabi Haifa preguntó y Hapoel Raanana dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Flamengo lo dice, y a nadie en Maccabi Haifa le divierte adivinarlo.
La oferta llegó a Apollon esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Maccabi Haifa, y no se va a retirar.
La persecución de George Diba terminó con $3.3M cambiando de manos y Hapoel Haifa sin razones para decir que no. La afición juzgará el precio de la única manera que importa: los sábados.
La grada31/08/2026
La afición se rebela por la venta de Zohar Zasano por $2.1M
Se va al Maccabi Netanya, el club tiene $2.1M que el viernes no tenía, y las tertulias ya han decidido cómo se sienten al respecto. Vender bien y vender a alguien al que querían no son la misma habilidad.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Maccabi Netanya conserva a su hombre, y Maccabi Haifa vuelve a una lista con un nombre tachado.
La persecución de Bruno Ramires terminó con $840.0K cambiando de manos y Hapoel Haifa sin razones para decir que no. La afición juzgará el precio de la única manera que importa: los sábados.
Maccabi Haifa ha hecho la llamada a Flamengo. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
A Corinthians le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
5 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Sagiv Peretz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
En breve
DirectivaMaccabi Haifa dice no al dinero para la ciudad deportiva
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Hapoel Kiryat Shmona tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
Objetivos de mercado17/08/2026
Traspaso cerrado, contrato pendiente para Bruno Ramires
Maccabi Haifa y Hapoel Haifa han fijado $840.0K. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
La oferta llegó a Hapoel Haifa esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
La grada17/08/2026
La afición se rebela por la venta de Pierre Cornud por $3.5M
Se va al Beitar Jerusalem, el club tiene $3.5M que el viernes no tenía, y las tertulias ya han decidido cómo se sienten al respecto. Vender bien y vender a alguien al que querían no son la misma habilidad.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $3.6M: un club que quiere a George Diba lo suficiente como para preguntar dos veces.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Maccabi Haifa ha hecho la parte difícil con Corinthians, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Maccabi Haifa lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Atlético Mineiro, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
En breve
PlantillaLiam Hermesh, en un rifirrafe con un compañero
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Maccabi Haifa lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
La oferta llegó a Beitar Jerusalem esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Maccabi Haifa lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Corinthians, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Maccabi Haifa preguntó y Bnei Sakhnin dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Sagiv Peretz lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
En breve
El banquilloPierre Cornud se lleva el toque del técnico
Objetivos de mercadoUna cesión de Victor Hugo está en marcha
El banquilloCédric Don llama a la puerta del técnico
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Maccabi Haifa lo saben.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maccabi Haifa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Maccabi Haifa preguntó y Gimnasia La Plata dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
El nombre de Liam Hermesh ha aparecido en conversaciones de las que Maccabi Haifa no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Una consulta de cesión a Grêmio: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.