22 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
10 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Maccabi Haifa pueden fingir no haber oído.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Maccabi Haifa nadie finge estar haciéndolo.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Ya son 21 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Hapoel Haifa querrá olvidar esto cuanto antes: 5‑1, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Maccabi Haifa fue despiadado como lo son los equipos buenos.
67 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Maccabi Haifa, y no se va a retirar.
3 goles en una tarde y todos del mismo hombre. Los demás jugadores también estuvieron presentes, confirma un testigo.
Notas de los jugadores20/02/2034
La edad todavía no ha alcanzado a Hamode Kanaan: 8.26
A los 34 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.26 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Lalo Aguilar y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ya son 20 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
31 goles y una media de 7.68 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Maccabi Haifa, y no se va a retirar.
Hay goles que ganan partidos y goles que se los quitan a otro. Simon Adingra marcó en el minuto 89, Bnei Yehuda ya pensaba en el viaje de vuelta, y el Maccabi Haifa se lo llevó todo.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Maccabi Haifa nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Maccabi Haifa la escuchó como otra cosa.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maccabi Haifa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
En breve
PlantillaBogdan Sheiko consigue el traspaso que siempre quiso
19 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Maccabi Haifa, y no se va a retirar.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Maccabi Haifa la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Dos goles y un 8.12 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Notas de los jugadores06/02/2034
Hamode Kanaan, 34 años, hace retroceder el reloj: 7.90
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.90 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Plantilla06/02/2034
Oscar Gloukh está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.42 en la temporada con 17 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Directiva06/02/2034
Pasa el cierre con 8 de alta y 12 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Maccabi Haifa hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
En breve
PlantillaMohamad Abu Rumi consigue el traspaso que siempre quiso
18 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Partido28/01/2034
El Maccabi Haifa convierte su casa en un mal sitio para visitar
27 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Maccabi Haifa lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Maccabi Haifa ha hecho la parte difícil con Tondela, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Dos goles y un 8.53 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
17 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Plantilla23/01/2034
Simon Adingra está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.61 en la temporada con 27 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Maccabi Haifa la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Los clubes se han dado la mano con Beitar Jerusalem; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
Primero, con 55 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
8 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
Ya son 16 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Partido14/01/2034
El Maccabi Haifa convierte su casa en un mal sitio para visitar
26 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Maccabi Haifa la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Simon Adingra lo produjo, y el 8.51 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en São Paulo lo dice, y a nadie en Maccabi Haifa le divierte adivinarlo.
La oferta de Auckland City por Terry Yegbe se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
15 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Maccabi Haifa lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Maccabi Haifa pueden fingir no haber oído.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
Partido07/01/2034
Otra más recogida lejos de casa
7 seguidas fuera para el Maccabi Haifa. Los autocares salen temprano, llegan de noche a campos poco agradables, y vuelven una y otra vez con tres puntos.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Maccabi Haifa ha hecho la parte difícil con Beitar Jerusalem, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Maccabi Netanya quería más de $4.2M y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
PlantillaOscar Gloukh está en el mejor momento de su carrera
PlantillaSe calientan los ánimos en el Maccabi Haifa
388Edición
El Heraldo de Maccabi Haifa
02/01/2034
De nuestro corresponsal de fútbolTriunfo
Partido31/12/2033
El Maccabi Haifa convierte su casa en un mal sitio para visitar
25 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
24 goles y una media de 7.53 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Maccabi Haifa, y no se va a retirar.
Un premio individual es algo raro en un deporte de equipo, y los mejores no se discuten. Ha tenido el tipo de año que acaba con su nombre leído en voz alta, y el Maccabi Haifa se ha beneficiado de él.
El Maccabi Haifa convierte su casa en un mal sitio para visitar
24 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Ya son 13 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Primero, con 43 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Maccabi Haifa, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Josh Edwards será jugador de otro club este fin de semana, y en Maccabi Haifa las despedidas han empezado en voz baja.
Lalo Aguilar y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla26/12/2033
Palabras en el entrenamiento del Maccabi Haifa sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Oscar Gloukh está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Una media de 7.40 en la temporada con 10 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
12 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Victoria por 4‑1 ante Hapoel Kfar Saba, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Maccabi Haifa nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
6 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
22 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Ya son 10 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Bnei Sakhnin querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Maccabi Haifa fue despiadado como lo son los equipos buenos.
19 goles y una media de 7.45 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Maccabi Haifa nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Maccabi Haifa escucha una frase así exactamente como está construida.
Lalo Aguilar estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla12/12/2033
Assaf Tzur choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ya son 9 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Hapoel Kiryat Shmona querrá olvidar esto cuanto antes: 4‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Maccabi Haifa fue despiadado como lo son los equipos buenos.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Los clubes lo tienen todo cerrado y lo que queda son papeles y una foto. En Maccabi Haifa ya hablan de él en pasado.
Partido03/12/2033
Otra más recogida lejos de casa
5 seguidas fuera para el Maccabi Haifa. Los autocares salen temprano, llegan de noche a campos poco agradables, y vuelven una y otra vez con tres puntos.
Neil El Aynaoui estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla05/12/2033
Oscar Gloukh choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ya son 8 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Maccabi Haifa pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Josh Edwards será jugador de otro club este fin de semana, y en Maccabi Haifa las despedidas han empezado en voz baja.
Lalo Aguilar y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla28/11/2033
Oscar Gloukh choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Hapoel Haifa querrá olvidar esto cuanto antes: 5‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Maccabi Haifa fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Ya son 7 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Ido Shahar será jugador de otro club este fin de semana, y en Maccabi Haifa las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maccabi Haifa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
4 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
Plantilla21/11/2033
Assaf Tzur choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
3 goles antes de que el estadio terminara de llenarse. Hapoel Haifa pasó el resto de la tarde jugando un partido ya decidido, y todo el mundo en las gradas lo sabía.
En breve
Notas de los jugadoresSayed Abu Farchi en cifras de sobresaliente
Notas de los jugadoresUno de esos días de Simon Adingra
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Maccabi Haifa lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Maccabi Haifa nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Lalo Aguilar estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla14/11/2033
Oscar Gloukh choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Maccabi Haifa puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
7 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
En breve
El banquilloSimon Adingra se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
El banquilloEdmund Addo se lleva el toque del técnico
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Gustavo Mancha está viviendo esa versión en el Maccabi Haifa, y suele notarse en el primer mes.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Franco Jaroszewicz será jugador de otro club este fin de semana, y en Maccabi Haifa las despedidas han empezado en voz baja.
Neil El Aynaoui estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Maccabi Haifa lo saben.
9 convocatorias son un cumplido para la plantilla y un dolor de cabeza para quien la dirige. Los recuperará en dos semanas, cansados y en distintos estados de conservación.
5 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Maccabi Haifa pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maccabi Haifa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Maccabi Haifa lo saben.
Plantilla31/10/2033
Assaf Tzur choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Hapoel Kfar Saba querrá olvidar esto cuanto antes: 8‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Maccabi Haifa fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Maccabi Haifa nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Maccabi Haifa escucha una frase así exactamente como está construida.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maccabi Haifa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Harrison Ashby está viviendo esa versión en el Maccabi Haifa, y suele notarse en el primer mes.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 8 goles entre el Maccabi Haifa y Hapoel Kfar Saba, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Maccabi Haifa sobre quién trabaja
Notas de los jugadoresNoventa minutos de Sayed Abu Farchi en su mejor versión
377Edición
El Heraldo de Maccabi Haifa
17/10/2033
De nuestro corresponsal de fútbolTriunfo
Partido15/10/2033
El Maccabi Haifa convierte su casa en un mal sitio para visitar
19 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Oscar Gloukh lo produjo, y el 8.46 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Maccabi Haifa lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Joshua Rawlins será jugador de otro club este fin de semana, y en Maccabi Haifa las despedidas han empezado en voz baja.
Lalo Aguilar estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla17/10/2033
Palabras en el entrenamiento del Maccabi Haifa sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Assaf Tzur está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
En breve
Notas de los jugadoresUno de esos días de Simon Adingra
Notas de los jugadoresNoventa minutos de Samed Baždar en su mejor versión
Lalo Aguilar y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla10/10/2033
Palabras en el entrenamiento del Maccabi Haifa sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Assaf Tzur está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Maccabi Haifa lo saben.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Maccabi Haifa, otra semana sin la firma de Lalo Aguilar.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Edmund Addo, y el técnico lo permitió.
Plantilla10/10/2033
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Maccabi Haifa
5 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Quedan 3 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Maccabi Haifa puede pedir y sube el sueldo que Neil El Aynaoui puede exigir.
La racha sin perder llega a 31. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Hapoel Acre querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Maccabi Haifa fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Simon Adingra lo produjo, y el 8.45 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Josh Edwards será jugador de otro club este fin de semana, y en Maccabi Haifa las despedidas han empezado en voz baja.
Lalo Aguilar y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla03/10/2033
Palabras en el entrenamiento del Maccabi Haifa sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Oscar Gloukh está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Con 8 jugadores fuera con sus selecciones, las sesiones son pequeñas y el entrenador por fin se oye a sí mismo. Es la única pausa de la temporada, y nunca acaba de parecerlo.
20 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Maccabi Haifa pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Dos goles y un 8.44 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Maccabi Haifa pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Maccabi Haifa nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maccabi Haifa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
En breve
PlantillaPhilip Otele consigue el traspaso que siempre quiso
La racha sin perder llega a 29. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
27 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Maccabi Haifa pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Prince Adu Kwabena no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 14 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
Lalo Aguilar estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Lee Kang-Hee lo ha hecho, en Maccabi Haifa, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Maccabi Haifa sobre quién trabaja
Ya son 14 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Partido10/09/2033
Otra más recogida lejos de casa
12 seguidas fuera para el Maccabi Haifa. Los autocares salen temprano, llegan de noche a campos poco agradables, y vuelven una y otra vez con tres puntos.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Prince Adu Kwabena lo produjo, y el 9.52 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Maccabi Haifa lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Maccabi Haifa, y no se va a retirar.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Maccabi Haifa la escuchó como otra cosa.
Neil El Aynaoui estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
En breve
PlantillaYarin Levi llega al club con el que creció
PlantillaUna bronca por la intensidad en Maccabi Haifa
PartidoEl Maccabi Haifa lo resuelve en veinte minutos
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Maccabi Haifa la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Maccabi Haifa pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Maccabi Haifa nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Plantilla05/09/2033
Samed Baždar consigue el traspaso que siempre quiso
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Samed Baždar acaba de firmar por el Maccabi Haifa y, por una vez, la respuesta importaba.
Directiva05/09/2033
Pasa el cierre con 41 de alta y 27 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Maccabi Haifa hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Maccabi Haifa la escuchó como otra cosa.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Maccabi Haifa lo saben.
Lalo Aguilar y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla05/09/2033
Assaf Tzur choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
13 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
11 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Maccabi Haifa lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Partido27/08/2033
El Maccabi Haifa convierte su casa en un mal sitio para visitar
17 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Maccabi Tel Aviv querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Maccabi Haifa fue despiadado como lo son los equipos buenos.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Maccabi Haifa lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Maccabi Haifa, y no se va a retirar.
Neil El Aynaoui y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
18 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Maccabi Haifa pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Maccabi Haifa la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Rayan Lucas será jugador de otro club este fin de semana, y en Maccabi Haifa las despedidas han empezado en voz baja.
Lalo Aguilar estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Maccabi Haifa nadie finge estar haciéndolo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Peter Agba estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
El banquillo22/08/2033
Oscar Gloukh se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Maccabi Haifa lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
En breve
El banquilloEl técnico pone a Hélio Varela de ejemplo
25 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Maccabi Haifa pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Maccabi Haifa la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Maccabi Haifa nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Marcelo Ajul ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
Lalo Aguilar y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla15/08/2033
Assaf Tzur choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
32 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Maccabi Haifa pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Maccabi Petach Tikva tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
Traspaso acordado, ficha acordada, y IFK Goteborg esperando con una camiseta. En Maccabi Haifa nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Gil Cohen será jugador de otro club este fin de semana, y en Maccabi Haifa las despedidas han empezado en voz baja.
Un nombre más en la lista: Maccabi Tel Aviv ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Joshua Rawlins. La respuesta de Maccabi Haifa no ha cambiado. De momento.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Peter Agba estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Plantilla08/08/2033
Marcelo Ajul ha mejorado a los 30, y nadie lo esperaba
Las carreras deben estancarse y luego caer, y los que ignoran eso son siempre los que escuchaban en el entrenamiento. 3 puntos, a lo largo de meses, a una edad en la que la dirección suele ser una sola.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Peter Agba está en ella.
En breve
El banquilloGil Benayoun pide hablar con el técnico
El banquilloDouglas Owusu conserva el voto de su entrenador
366Edición
El Heraldo de Maccabi Haifa
01/08/2033
De nuestro corresponsal de fútbolOptimismo
Plantilla01/08/2033
Japa se lesiona los ligamentos de la rodilla: 39 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 39 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Maccabi Haifa la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Maccabi Haifa, y no se va a retirar.
Lalo Aguilar estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Peter Agba estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Neil El Aynaoui, y el técnico lo permitió.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Maccabi Haifa trata con un hombre que quiere otro país.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Maccabi Haifa, otra semana sin la firma de Neil El Aynaoui.
En breve
El banquilloSayed Abu Farchi se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
46 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Maccabi Haifa pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Maccabi Haifa lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Maccabi Haifa, y no se va a retirar.
Neil El Aynaoui y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 18 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Plantilla25/07/2033
Assaf Tzur choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Un nombre más en la lista: Hapoel Haifa ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Josh Edwards. La respuesta de Maccabi Haifa no ha cambiado. De momento.
El banquillo25/07/2033
Oscar Gloukh se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Maccabi Haifa lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
El banquilloJoshua Rawlins se lleva el toque del técnico
DirectivaLa directiva de Maccabi Haifa respalda al entrenador
364Edición
El Heraldo de Maccabi Haifa
18/07/2033
De nuestro corresponsal de fútbolOptimismo
Plantilla18/07/2033
Japa se lesiona los ligamentos de la rodilla: 53 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 53 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Sport Recife esperando con una camiseta. En Maccabi Haifa nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Maccabi Haifa la escuchó como otra cosa.
Lalo Aguilar y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los 18 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Plantilla18/07/2033
Palabras en el entrenamiento del Maccabi Haifa sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Peter Agba está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El banquillo18/07/2033
Simon Adingra se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Maccabi Haifa lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
En breve
El banquilloMaor Erlich se lleva el toque del técnico
El banquilloJoshua Rawlins llama a la puerta del técnico
DirectivaLa cantera de Maccabi Haifa sigue produciendo
Traspaso acordado, ficha acordada, y Bnei Yehuda esperando con una camiseta. En Maccabi Haifa nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Gil Cohen será jugador de otro club este fin de semana, y en Maccabi Haifa las despedidas han empezado en voz baja.
La oferta de Bnei Sakhnin por Josh Edwards se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
$1.2M sobre la mesa de Beitar Jerusalem. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Rayan Lucas ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Kevin Akpoguma está viviendo esa versión en el Maccabi Haifa, y suele notarse en el primer mes.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 19 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Maccabi Haifa sobre quién trabaja
El banquilloPeter Agba se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
El banquilloGil Cohen llama a la puerta del técnico
Primero, con 71 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Maccabi Haifa la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Maccabi Haifa pueden fingir no haber oído.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Maccabi Haifa nadie finge estar haciéndolo.
Lalo Aguilar estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 19 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Plantilla04/07/2033
Palabras en el entrenamiento del Maccabi Haifa sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Assaf Tzur está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Maccabi Haifa ha sido explícito sobre la situación de Prince Adu Kwabena, que es más de lo que reciben muchos.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Maccabi Haifa puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
En breve
DirectivaDía de incorporaciones en la cantera del Maccabi Haifa
Traspaso acordado, ficha acordada, y Beitar Jerusalem esperando con una camiseta. En Maccabi Haifa nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Douglas Owusu ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
La oferta de Malavan por Rhyan se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maccabi Haifa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
17 días, dice la prueba, y las pruebas son más amables que la realidad. Los partidos de ese tramo acaban de convertirse en el trabajo de otro.
Plantilla27/06/2033
Peter Agba choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A los 29 lo de mejorar debería haber terminado. No lo ha hecho: 3 puntos por encima de la marca de principios de año, que es lo que les pasa a los jugadores que se toman en serio las partes aburridas del oficio.
En breve
El banquilloA Oscar Gloukh lo eligen cuando cuenta
El banquilloEl técnico pone a Gil Benayoun de ejemplo
El banquilloHélio Varela llama a la puerta del técnico
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Maccabi Haifa lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Maccabi Haifa pueden fingir no haber oído.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Trivante Stewart acaba de firmar por el Maccabi Haifa y, por una vez, la respuesta importaba.
Algunos fichajes necesitan una campaña de prensa. Este necesitaba una camiseta con el número de siempre. Trivante Stewart vuelve a ser jugador de Maccabi Haifa, y la ciudad ya tiene su historia del verano.
Lalo Aguilar y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Maccabi Haifa escucha una frase así exactamente como está construida.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Oscar Gloukh estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Maccabi Haifa trata con un hombre que quiere otro país.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Simon Adingra está en ella.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Maccabi Haifa lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Beitar Jerusalem ha aceptado el dinero. Lo que Maccabi Haifa no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
Maccabi Haifa preguntó y Maccabi Netanya dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Maccabi Haifa ofreció $3.9M; Beitar Jerusalem dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
La oferta de Hapoel Kiryat Shmona por Joshua Rawlins se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Maccabi Haifa nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Primero, con 71 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Maccabi Haifa no han contestado, que también es una forma de contestar.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Maccabi Haifa lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Maccabi Haifa, y no se va a retirar.
Un nombre más en la lista: Maccabi Netanya ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Prince Adu Kwabena. La respuesta de Maccabi Haifa no ha cambiado. De momento.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Peter Agba estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Idan Trau y Maccabi Haifa acuerdan 3 años más.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Maccabi Haifa escucha una frase así exactamente como está construida.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Franco Jaroszewicz será jugador de otro club este fin de semana, y en Maccabi Haifa las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maccabi Haifa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla30/05/2033
Gabriel Silva consigue el traspaso que siempre quiso
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Gabriel Silva acaba de firmar por el Maccabi Haifa y, por una vez, la respuesta importaba.
Plantilla30/05/2033
Palabras en el entrenamiento del Maccabi Haifa sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Oscar Gloukh está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Maccabi Haifa trata con un hombre que quiere otro país.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
11 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
Un premio individual es algo raro en un deporte de equipo, y los mejores no se discuten. Ha tenido el tipo de año que acaba con su nombre leído en voz alta, y el Maccabi Haifa se ha beneficiado de él.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Maccabi Haifa nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Lalo Aguilar y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla16/05/2033
Peter Agba choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Maccabi Haifa lo saben.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Peter Agba firme algo — un contrato en Maccabi Haifa o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Primero, con 71 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Prince Adu Kwabena será jugador de otro club este fin de semana, y en Maccabi Haifa las despedidas han empezado en voz baja.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Maccabi Haifa, y no se va a retirar.
Lalo Aguilar estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla09/05/2033
Oscar Gloukh choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Maccabi Haifa escucha una frase así exactamente como está construida.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Maccabi Haifa trata con un hombre que quiere otro país.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Maccabi Haifa nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Maccabi Haifa nadie finge estar haciéndolo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maccabi Haifa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Oscar Gloukh estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Maccabi Haifa escucha una frase así exactamente como está construida.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Diego Arroyo quiere fútbol continental; si el Maccabi Haifa puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Maccabi Haifa, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Josh Edwards será jugador de otro club este fin de semana, y en Maccabi Haifa las despedidas han empezado en voz baja.
Lalo Aguilar y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Maccabi Haifa la escuchó como otra cosa.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Peter Agba estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Oscar Gloukh está en ella.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Gil Cohen ha apuntado la fecha.
En breve
PlantillaUna cuestión de sueldos en el Maccabi Haifa
DirectivaLa cantera de Maccabi Haifa sigue produciendo
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Maccabi Haifa pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Maccabi Haifa nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Neil El Aynaoui estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla18/04/2033
Palabras en el entrenamiento del Maccabi Haifa sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Oscar Gloukh está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Maccabi Haifa trata con un hombre que quiere otro país.
8 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
El banquillo18/04/2033
Simon Adingra se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Maccabi Haifa lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
71 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Maccabi Haifa hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Prince Adu Kwabena será jugador de otro club este fin de semana, y en Maccabi Haifa las despedidas han empezado en voz baja.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Maccabi Haifa pueden fingir no haber oído.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Oscar Gloukh y Maccabi Haifa acuerdan 5 años más.
Lalo Aguilar estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla11/04/2033
Assaf Tzur choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 21 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Maccabi Haifa nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Roy Revivo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Maccabi Haifa lo saben.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Maccabi Haifa, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Maccabi Haifa hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Maccabi Haifa pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Maccabi Haifa nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Lalo Aguilar y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Algunos fichajes necesitan una campaña de prensa. Este necesitaba una camiseta con el número de siempre. Ilay Feingold vuelve a ser jugador de Maccabi Haifa, y la ciudad ya tiene su historia del verano.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Ilay Feingold está viviendo esa versión en el Maccabi Haifa, y suele notarse en el primer mes.
Plantilla28/03/2033
Oscar Gloukh choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Maccabi Haifa escucha una frase así exactamente como está construida.
El banquillo28/03/2033
Oscar Gloukh se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Maccabi Haifa lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Maccabi Haifa, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Joshua Rawlins será jugador de otro club este fin de semana, y en Maccabi Haifa las despedidas han empezado en voz baja.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Maccabi Haifa lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Maccabi Haifa la escuchó como otra cosa.
Plantilla21/03/2033
Assaf Tzur choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Con 7 jugadores fuera con sus selecciones, las sesiones son pequeñas y el entrenador por fin se oye a sí mismo. Es la única pausa de la temporada, y nunca acaba de parecerlo.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Maccabi Haifa trata con un hombre que quiere otro país.
11 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Plantilla14/03/2033
Simon Adingra está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.68 en la temporada con 28 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Pocas veces se ha visto algo así en este partido: 10‑1 ante Bnei Sakhnin, y pudieron ser más.
Partido12/03/2033
Otra más recogida lejos de casa
11 seguidas fuera para el Maccabi Haifa. Los autocares salen temprano, llegan de noche a campos poco agradables, y vuelven una y otra vez con tres puntos.
Primero, con 71 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
Se ha jugado el último partido de liga y la tabla ha dejado de moverse: 71 puntos. El verano empieza el lunes, y con él la discusión sobre qué ha significado todo esto.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Sayed Abu Farchi lo produjo, y el 8.53 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
10 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Una media de 7.74 en la temporada con 24 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Hapoel Kiryat Shmona querrá olvidar esto cuanto antes: 7‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Maccabi Haifa fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Victoria por 2‑0 ante Maccabi Tel Aviv, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Maccabi Haifa pueden fingir no haber oído.
15 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Dos goles y un 8.51 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Dos goles y un 8.34 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
10 seguidas fuera para el Maccabi Haifa. Los autocares salen temprano, llegan de noche a campos poco agradables, y vuelven una y otra vez con tres puntos.
8 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Una media de 7.55 en la temporada con 16 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Josh Edwards será jugador de otro club este fin de semana, y en Maccabi Haifa las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maccabi Haifa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Maccabi Haifa nadie finge estar haciéndolo.
Plantilla28/02/2033
Assaf Tzur choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
21 goles y una media de 7.67 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Ya son 7 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Dos goles y un 8.50 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Dos goles y un 8.50 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Maccabi Haifa, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Joshua Rawlins será jugador de otro club este fin de semana, y en Maccabi Haifa las despedidas han empezado en voz baja.
Primero, con 59 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Maccabi Haifa la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Estaba todo acordado hasta que dejó de estarlo, y Omri Glazer vuelve a Maccabi Haifa con un verano para olvidar. Ninguno de los dos clubes dice quién se levantó de la mesa.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Maccabi Haifa lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
9 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Maccabi Haifa pueden fingir no haber oído.
5 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Directiva07/02/2033
Cierra el mercado en Maccabi Haifa: 7 de alta, 8 de baja
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 7; bajas, 8; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
En breve
PlantillaLalo Aguilar, en un rifirrafe con un compañero
PlantillaMaor Erlich llega al club con el que creció
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Maccabi Haifa sobre quién trabaja
Hapoel Kfar Saba querrá olvidar esto cuanto antes: 5‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Maccabi Haifa fue despiadado como lo son los equipos buenos.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Maccabi Haifa, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Hapoel Acre esperando con una camiseta. En Maccabi Haifa nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Dos goles y un 8.50 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Una media de 7.57 en la temporada con 16 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Omri Glazer será jugador de otro club este fin de semana, y en Maccabi Haifa las despedidas han empezado en voz baja.
4 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
11 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Lalo Aguilar y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
$33.9M era lo máximo que el club iba a pagar y Brentford pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
19 goles y una media de 7.59 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
La oferta de Maccabi Petach Tikva por Prince Adu Kwabena se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
8 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Maccabi Haifa la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Plantilla24/01/2033
Elad Madmon consigue el traspaso que siempre quiso
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Elad Madmon acaba de firmar por el Maccabi Haifa y, por una vez, la respuesta importaba.
La racha sin perder llega a 16. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
La oferta llegó a Brentford esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Bnei Yehuda esperando con una camiseta. En Maccabi Haifa nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
47 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
Objetivos de mercado17/01/2033
Traspaso cerrado, contrato pendiente para Isaac Saviour
Maccabi Haifa y Beitar Jerusalem han fijado $850.0K. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
Plantilla17/01/2033
Simon Adingra está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.56 en la temporada con 16 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Maccabi Haifa ofreció $2.2M; Beitar Jerusalem dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
La racha sin perder llega a 15. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Maccabi Haifa lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Dos goles y un 9.21 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Hapoel Tel Aviv ha aceptado el dinero. Lo que Maccabi Haifa no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
Partido08/01/2033
Otra más recogida lejos de casa
7 seguidas fuera para el Maccabi Haifa. Los autocares salen temprano, llegan de noche a campos poco agradables, y vuelven una y otra vez con tres puntos.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Doron Leidner será jugador de otro club este fin de semana, y en Maccabi Haifa las despedidas han empezado en voz baja.
$2.2M sobre la mesa de Beitar Jerusalem. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
En breve
MercadoFrancis Uzoho entrega una petición por escrito
Ya son 14 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Maccabi Netanya conserva a su hombre, y Maccabi Haifa vuelve a una lista con un nombre tachado.
Hay futbolistas que hacen una buena temporada y futbolistas por los que se recuerda una temporada; a los segundos les leen el nombre en un salón en verano. En el Maccabi Haifa estarán calladamente encantados y en privado nerviosos.
Maccabi Haifa ha acudido a Beitar Jerusalem con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Plantilla03/01/2033
Simon Adingra está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.53 en la temporada con 15 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Maccabi Haifa lo saben.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Neil El Aynaoui acaba de firmar por el Maccabi Haifa y, por una vez, la respuesta importaba.
Dos goles y un 9.52 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Dos goles y un 8.33 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Ya son 5 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
«Me dijeron cuál sería mi papel y firmé por eso. No ha pasado.» Un agravio con fecha concreta es el más difícil de arreglar.
Plantilla27/12/2032
Simon Adingra está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.49 en la temporada con 14 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Roy Revivo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Maccabi Haifa pueden fingir no haber oído.
6 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
Ya son 4 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Notas de los jugadores20/12/2032
Un gol de defensa lo gana para el Maccabi Haifa: 6.21
1 para Ethane Azoulay, calificado con 6.21, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Lalo Aguilar estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
11 goles y una media de 7.36 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Peter Agba estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Maccabi Petach Tikva queda fuera y Maccabi Haifa avanza, con el 5‑0 como última palabra. El cuadro se abre un poco, y todo el mundo se permite mirarlo.
Bnei Sakhnin querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Maccabi Haifa fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Eric Bile lo produjo, y el 9.15 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Maccabi Haifa, y no se va a retirar.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Douglas Owusu lo produjo, y el 8.12 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Maccabi Haifa nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Maccabi Haifa la escuchó como otra cosa.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maccabi Haifa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Maccabi Haifa no han contestado, que también es una forma de contestar.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. John Victor lo ha hecho, en Maccabi Haifa, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
5 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
Lalo Aguilar y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Los clubes lo tienen todo cerrado y lo que queda son papeles y una foto. En Maccabi Haifa ya hablan de él en pasado.
Plantilla06/12/2032
Palabras en el entrenamiento del Maccabi Haifa sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Assaf Tzur está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Puesto 2, 28 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
Ya son 8 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Abraham Marcus será jugador de otro club este fin de semana, y en Maccabi Haifa las despedidas han empezado en voz baja.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Plantilla29/11/2032
Simon Adingra está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.36 en la temporada con 12 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Partido27/11/2032
Tras 7 partidos, Maccabi Haifa vuelve a saber lo que es perder
La primera derrota en 7 partidos. El entrenador dirá que tenía que llegar; el vestuario dirá que no tenía por qué llegar contra Beitar Jerusalem; la afición dirá las dos cosas, en ese orden, toda la semana.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Peter Agba estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Lalo Aguilar estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
En breve
Notas de los jugadoresSimon Adingra en cifras de sobresaliente
7 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Maccabi Haifa nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
4 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maccabi Haifa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla22/11/2032
Palabras en el entrenamiento del Maccabi Haifa sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Peter Agba está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Maccabi Haifa, y no se va a retirar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Assaf Tzur estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Lalo Aguilar y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Ido Shahar y Maccabi Haifa acuerdan 4 años más.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Maccabi Haifa trata con un hombre que quiere otro país.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Simon Adingra está en ella.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Idan Trau, y el técnico lo permitió.
Bnei Yehuda querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Maccabi Haifa fue despiadado como lo son los equipos buenos.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Maccabi Haifa pueden fingir no haber oído.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Lalo Aguilar lo ha hecho, en Maccabi Haifa, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Roy Revivo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Ben Sørensen será jugador de otro club este fin de semana, y en Maccabi Haifa las despedidas han empezado en voz baja.
Plantilla08/11/2032
Palabras en el entrenamiento del Maccabi Haifa sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Peter Agba está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Puesto 2, 21 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Maccabi Haifa, y no se va a retirar.
Dos goles y un 8.50 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Maccabi Haifa no han contestado, que también es una forma de contestar.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Maccabi Haifa nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
En breve
PlantillaRoy Revivo, en un rifirrafe con un compañero
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Simon Adingra lo produjo, y el 8.57 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Oscar Gloukh lo produjo, y el 8.48 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Ya son 4 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Maccabi Haifa pueden fingir no haber oído.
Warmed Omari y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla25/10/2032
Palabras en el entrenamiento del Maccabi Haifa sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Assaf Tzur está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Maccabi Haifa escucha una frase así exactamente como está construida.
Hapoel Raanana querrá olvidar esto cuanto antes: 8‑1, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Maccabi Haifa fue despiadado como lo son los equipos buenos.
4 goles en un partido. El primero lo definió bien, el segundo con hambre, y para el tercero la grada solo esperaba a que le llegara el balón.
Plantilla18/10/2032
Max Crocombe se lesiona los ligamentos de la rodilla: 17 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 17 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Dos goles y un 8.25 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Maccabi Haifa lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Maccabi Haifa nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Una lesión de rodilla de las peores para Max Crocombe
24 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Maccabi Haifa pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Maccabi Haifa pueden fingir no haber oído.
A los 18 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Maccabi Haifa nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Maccabi Haifa la escuchó como otra cosa.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Peter Agba estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Maccabi Haifa nadie finge estar haciéndolo.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Hamode Kanaan, y el técnico lo permitió.
8‑0, y Simon Adingra se llevó los titulares en una tarde en la que a Maccabi Haifa le salió todo. Tardes así se cuentan todo el invierno.
Plantilla04/10/2032
Max Crocombe se lesiona los ligamentos de la rodilla: 31 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 31 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Dos goles y un 9.63 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Maccabi Haifa no han contestado, que también es una forma de contestar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Abraham Marcus será jugador de otro club este fin de semana, y en Maccabi Haifa las despedidas han empezado en voz baja.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
38 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Maccabi Haifa pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 16 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Los clubes lo tienen todo cerrado y lo que queda son papeles y una foto. En Maccabi Haifa ya hablan de él en pasado.
Plantilla27/09/2032
Palabras en el entrenamiento del Maccabi Haifa sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Peter Agba está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
45 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Maccabi Haifa pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 23 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Roy Revivo y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla20/09/2032
Rayan Lucas consigue el traspaso que siempre quiso
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Rayan Lucas acaba de firmar por el Maccabi Haifa y, por una vez, la respuesta importaba.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Assaf Tzur, y el técnico lo permitió.
En breve
Notas de los jugadoresNadie pudo acercarse a Douglas Owusu
DirectivaNadie salió deprisa del vestuario de Maccabi Haifa
320Edición
El Heraldo de Maccabi Haifa
13/09/2032
De nuestro corresponsal de fútbolTriunfo
Plantilla13/09/2032
Max Crocombe se lesiona los ligamentos de la rodilla: 52 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 52 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Maccabi Haifa hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Maccabi Haifa lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Simon Adingra lo produjo, y el 8.34 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Assaf Tzur lo ha hecho, en Maccabi Haifa, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Maccabi Haifa, y no se va a retirar.
6 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 18 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Ben Sørensen será jugador de otro club este fin de semana, y en Maccabi Haifa las despedidas han empezado en voz baja.
Max Crocombe se lesiona los ligamentos de la rodilla: 59 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 59 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Maccabi Haifa dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Maccabi Haifa lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Maccabi Haifa lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Maccabi Haifa pueden fingir no haber oído.
Directiva06/09/2032
Pasa el cierre con 33 de alta y 31 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Maccabi Haifa hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Maccabi Haifa nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Una operación que a mediodía estaba a una llamada de cerrarse había muerto a medianoche. Maccabi Haifa volverá a intentarlo cuando se abra el mercado; puede que para entonces Zenit ya no venda.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maccabi Haifa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Una lesión de rodilla de las peores para Max Crocombe
66 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Maccabi Haifa pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Maccabi Haifa dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Maccabi Haifa no han contestado, que también es una forma de contestar.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Terry Yegbe lo ha hecho, en Maccabi Haifa, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
5 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
Una lesión de rodilla de las peores para Max Crocombe
73 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Maccabi Haifa pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 51 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Maccabi Haifa, y no se va a retirar.
Estaba todo acordado hasta que dejó de estarlo, y Shai Elias vuelve a Maccabi Haifa con un verano para olvidar. Ninguno de los dos clubes dice quién se levantó de la mesa.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Palabras en el entrenamiento del Maccabi Haifa sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jarleysom está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
En breve
El banquilloSayed Abu Farchi se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Una lesión de rodilla de las peores para Max Crocombe
80 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Maccabi Haifa pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Maccabi Haifa lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Maccabi Haifa, y no se va a retirar.
Maritimo quería más de $2.5M y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
La oferta llegó a Maccabi Tel Aviv esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Plantilla16/08/2032
Dembo Sylla consigue el traspaso que siempre quiso
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Dembo Sylla acaba de firmar por el Maccabi Haifa y, por una vez, la respuesta importaba.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Maccabi Haifa nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
A los 18 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
El banquilloPeter Agba se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
315Edición
El Heraldo de Maccabi Haifa
09/08/2032
De nuestro corresponsal de fútbolOptimismo
Plantilla09/08/2032
Una lesión de rodilla de las peores para Max Crocombe
87 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Maccabi Haifa pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Maccabi Haifa lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
$2.5M sobre la mesa de Maritimo. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Maccabi Haifa pueden fingir no haber oído.
La oferta de Bnei Sakhnin por Fabiano Souza se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Aimar Sher lo ha hecho, en Maccabi Haifa, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Abraham Marcus será jugador de otro club este fin de semana, y en Maccabi Haifa las despedidas han empezado en voz baja.
A los 18 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Vitão estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El banquilloSimon Adingra se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
El banquilloDoron Leidner se lleva el toque del técnico
314Edición
El Heraldo de Maccabi Haifa
02/08/2032
De nuestro corresponsal de fútbolOptimismo
Plantilla02/08/2032
Max Crocombe se lesiona los ligamentos de la rodilla: 94 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 94 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Maccabi Haifa lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Maccabi Haifa escucha una frase así exactamente como está construida.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Maccabi Haifa nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
A los 18 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Maccabi Haifa trata con un hombre que quiere otro país.
101 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Maccabi Haifa pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
67 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Ion Nicolăescu será jugador de otro club este fin de semana, y en Maccabi Haifa las despedidas han empezado en voz baja.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Maccabi Haifa, y no se va a retirar.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Gil Benayoun tiene 18 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Vitão y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Max Crocombe se lesiona los ligamentos de la rodilla: 108 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 108 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Maccabi Haifa y Hapoel Tel Aviv han fijado $1.4M. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Maccabi Haifa pueden fingir no haber oído.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Ido Shahar está viviendo esa versión en el Maccabi Haifa, y suele notarse en el primer mes.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Ousmane Diop ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Amit Dabbur tiene 18 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
115 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Maccabi Haifa pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Plantilla12/07/2032
19 días de baja para Lee Kang-Hee por una fractura
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Maccabi Haifa dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Maccabi Haifa lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Maccabi Haifa la escuchó como otra cosa.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Shon Solomon tiene 18 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Las carreras deben estancarse y luego caer, y los que ignoran eso son siempre los que escuchaban en el entrenamiento. 3 puntos, a lo largo de meses, a una edad en la que la dirección suele ser una sola.
26 días de baja para Lee Kang-Hee por una fractura
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Maccabi Haifa dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Hapoel Kiryat Shmona esperando con una camiseta. En Maccabi Haifa nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Maccabi Haifa, y no se va a retirar.
La oferta de Hapoel Haifa por Ion Nicolăescu se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Maccabi Haifa la escuchó como otra cosa.
Plantilla05/07/2032
Dor Turgeman ha mejorado a los 28, y nadie lo esperaba
Las carreras deben estancarse y luego caer, y los que ignoran eso son siempre los que escuchaban en el entrenamiento. 3 puntos, a lo largo de meses, a una edad en la que la dirección suele ser una sola.
Roy Revivo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
67 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Maccabi Haifa hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Maccabi Haifa la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Maccabi Haifa, y no se va a retirar.
Plantilla28/06/2032
Hélio Varela consigue el traspaso que siempre quiso
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Hélio Varela acaba de firmar por el Maccabi Haifa y, por una vez, la respuesta importaba.
La oferta de Hapoel Haifa por Walace se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Algunos fichajes necesitan una campaña de prensa. Este necesitaba una camiseta con el número de siempre. Hélio Varela vuelve a ser jugador de Maccabi Haifa, y la ciudad ya tiene su historia del verano.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Maccabi Haifa la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Plantilla21/06/2032
40 días de baja para Lee Kang-Hee por una fractura
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Maccabi Haifa dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Fabiano Souza será jugador de otro club este fin de semana, y en Maccabi Haifa las despedidas han empezado en voz baja.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Francis Uzoho lo ha hecho, en Maccabi Haifa, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maccabi Haifa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Maccabi Haifa hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Maccabi Haifa la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Maccabi Haifa pueden fingir no haber oído.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Maccabi Tel Aviv lo dice, y a nadie en Maccabi Haifa le divierte adivinarlo.
Maccabi Haifa ofreció $470.0K; Bnei Sakhnin dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Yvandro Borges Sanches lo ha hecho, en Maccabi Haifa, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Franco Jaroszewicz quiere fútbol continental; si el Maccabi Haifa puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Doron Leidner estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Maccabi Haifa lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Maccabi Haifa hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Maccabi Haifa, y no se va a retirar.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Idan Trau lo ha hecho, en Maccabi Haifa, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
$390.0K sobre la mesa de Maccabi Tel Aviv. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Hapoel Haifa quería más de $530.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
Un nombre más en la lista: Sheffield United ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Ammar Ramadan. La respuesta de Maccabi Haifa no ha cambiado. De momento.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Maccabi Haifa sobre quién trabaja
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Maccabi Haifa hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Shai Elias será jugador de otro club este fin de semana, y en Maccabi Haifa las despedidas han empezado en voz baja.
Oscar Gloukh y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Gil Cohen estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Maccabi Haifa, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Maccabi Haifa ha puesto a Ammar Ramadan en el mercado. Su carrera en el club está acabada salvo por los papeles.
El banquillo31/05/2032
Ammar Ramadan se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Maccabi Haifa lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
En breve
PlantillaNo hay sitio para Jarleysom en el nuevo dibujo
El banquilloIdo Cohen se lleva el toque del técnico
Regates completados: 41. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Maccabi Haifa lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Plantilla24/05/2032
68 días de baja para Lee Kang-Hee por una fractura
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Maccabi Haifa dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
16 goles y una media de 7.63 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
La clase de año que termina con un nombre leído en voz alta en un salón. Maccabi Haifa lo disfrutó cada semana y ahora tiene el problema de que los demás lo saben.
Partido19/05/2032
Tras 11 partidos, Maccabi Haifa vuelve a saber lo que es perder
La primera derrota en 11 partidos. El entrenador dirá que tenía que llegar; el vestuario dirá que no tenía por qué llegar contra Hapoel Tel Aviv; la afición dirá las dos cosas, en ese orden, toda la semana.
75 días de baja para Lee Kang-Hee por una fractura
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Maccabi Haifa dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Gil Cohen será jugador de otro club este fin de semana, y en Maccabi Haifa las despedidas han empezado en voz baja.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Maccabi Haifa escucha una frase así exactamente como está construida.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maccabi Haifa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Gil Cohen estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Lucas Barbosa quiere fútbol continental; si el Maccabi Haifa puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Maccabi Haifa nadie finge estar haciéndolo.
En breve
El banquilloOscar Gloukh se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 82 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Cédric Don será jugador de otro club este fin de semana, y en Maccabi Haifa las despedidas han empezado en voz baja.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Maccabi Haifa pueden fingir no haber oído.
Prince Adu Kwabena y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Maccabi Haifa escucha una frase así exactamente como está construida.
Palabras en el entrenamiento del Maccabi Haifa sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Gil Cohen está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Maccabi Haifa nadie finge estar haciéndolo.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Simon Adingra está en ella.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 89 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Maccabi Haifa escucha una frase así exactamente como está construida.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Sayed Abu Farchi está en ella.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Patricio Flores está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
El banquilloEl técnico pone a Ousmane Diop de ejemplo
MercadoLucas Barbosa tiene permiso para buscarse otro sitio
300Edición
El Heraldo de Maccabi Haifa
26/04/2032
De nuestro corresponsal de fútbolOptimismo
Plantilla26/04/2032
96 días de baja para Lee Kang-Hee por una fractura
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Maccabi Haifa dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Maccabi Haifa nadie finge estar haciéndolo.
Roy Revivo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Gil Cohen estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Peter Agba se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Maccabi Haifa lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Maccabi Haifa ha sido explícito sobre la situación de Olawale Farayola, que es más de lo que reciben muchos.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 103 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Shareef Kayouf acaba de firmar por el Maccabi Haifa y, por una vez, la respuesta importaba.
Algunos fichajes necesitan una campaña de prensa. Este necesitaba una camiseta con el número de siempre. Shareef Kayouf vuelve a ser jugador de Maccabi Haifa, y la ciudad ya tiene su historia del verano.
Plantilla19/04/2032
Palabras en el entrenamiento del Maccabi Haifa sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Gil Cohen está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Vitão estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Emmanuel Uchenna Aririerisim, y el técnico lo permitió.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Oscar Gloukh está en ella.
En breve
El banquilloCédric Don llama a la puerta del técnico
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 110 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Maccabi Haifa lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Maccabi Haifa pueden fingir no haber oído.
Luck Zogbé y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Maccabi Haifa
7 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
El banquillo12/04/2032
Simon Adingra se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Maccabi Haifa lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
El banquilloEl técnico pone a Eric Bile de ejemplo
297Edición
El Heraldo de Maccabi Haifa
05/04/2032
De nuestro corresponsal de fútbolOptimismo
Plantilla05/04/2032
117 días de baja para Lee Kang-Hee por una fractura
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Maccabi Haifa dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
67 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Maccabi Haifa no han contestado, que también es una forma de contestar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Maccabi Haifa pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Shai Elias será jugador de otro club este fin de semana, y en Maccabi Haifa las despedidas han empezado en voz baja.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Maccabi Haifa la escuchó como otra cosa.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maccabi Haifa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla05/04/2032
Palabras en el entrenamiento del Maccabi Haifa sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Gil Cohen está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.