Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Marítimo de La Guaira nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La orden ha llegado de arriba y no del banquillo, que es la versión de esta conversación que ningún entrenador disfruta. Alguien de esa plantilla está ya disponible, lo vea así o no quien pone el once.
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Marítimo de La Guaira, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
No un contrato nuevo, no un dorsal nuevo: un lugar nuevo en la cabeza del entrenador, que es el único ascenso del fútbol que importa de verdad. Víctor Navas acaba de subir en él.
Rodrigo Canario y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Rodrigo Canario, y el técnico lo permitió.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Clyde García estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
15 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Marítimo de La Guaira saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Marítimo de La Guaira cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Clyde García está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Kleyder Barreto, y el técnico lo permitió.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Jhon Escobar está en ella.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Marítimo de La Guaira saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Tomás Canteros ha apuntado la fecha.
Rodrigo Canario estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los 37, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Marítimo de La Guaira, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Marítimo de La Guaira. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Marítimo de La Guaira nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Clyde García estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Tomás Canteros ha apuntado la fecha.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Marítimo de La Guaira, y no se va a retirar.
Rodrigo Canario y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 38 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
15 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Marítimo de La Guaira saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Anthony Graterol y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla21/09/2026
Roger Torres se ha quedado grande para esta categoría
Hay un nivel en el que a un futbolista dejan de ponerlo a prueba y empiezan solo a contenerlo, y él llegó ahí hace ya tiempo. En el Marítimo de La Guaira lo saben, y también todos los que lo ven.
«Estamos muy lejos, y fingir lo contrario no ayuda a nadie.» Nadie se ha movido, y el calendario no juega a favor del club.
El banquillo21/09/2026
Jhon Escobar se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Marítimo de La Guaira lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Roger Torres llega con 35 años, sin nada que demostrar y con mucho que transmitir. Las piernas son moneda de jóvenes; saber dónde colocarse no envejece.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Marítimo de La Guaira saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Rodrigo Canario ha apuntado la fecha.
Rodrigo Canario estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Clyde García está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Marítimo de La Guaira, otra semana sin la firma de Harold Cortés.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Marítimo de La Guaira. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Marítimo de La Guaira, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Una cara nueva en su posición y una camiseta que creía suya, de repente en discusión. Marítimo de La Guaira no ha prometido nada, que es lo que prometen los clubes en esta fase.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Marítimo de La Guaira, y no se va a retirar.
Rodrigo Canario y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla07/09/2026
Clyde García choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Rodrigo Febres está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
Rodrigo Canario y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Kleyder Barreto, y el técnico lo permitió.
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Marítimo de La Guaira, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Marítimo de La Guaira saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Quedan 4 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Marítimo de La Guaira puede pedir y sube el sueldo que Enmanuel Moreno puede exigir.
1‑2 ante Monagas, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
Dos de los goles llevaban su nombre en alguna parte, que es la tarde que un entrenador quiere de cualquiera a quien pida crear y rematar. 7.94 y 2 participaciones.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Marítimo de La Guaira cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Regates completados: 20. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Hay una impotencia muy concreta en encajar 2 veces antes del minuto veinte. Aragua intentó reordenarse, el Marítimo de La Guaira no se lo permitió, y el resultado estaba escrito mucho antes de confirmarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Clyde García estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Oscar Machis sobre una tarde de 2‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
En breve
Notas de los jugadoresClyde García cierra la puerta
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Jhon Escobar lo produjo, y el 8.97 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Rodrigo Canario estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Clyde García está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Hay un nivel en el que a un futbolista dejan de ponerlo a prueba y empiezan solo a contenerlo, y él llegó ahí hace ya tiempo. En el Marítimo de La Guaira lo saben, y también todos los que lo ven.
1-0, y un rincón del estadio ajeno que hizo más ruido que todo el resto junto. Esos autocares salen antes del amanecer y nadie fuera de ellos lo menciona jamás.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Marítimo de La Guaira nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Rodrigo Canario y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Andres Rosales ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Daniel Murillo ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Sergio Osorio ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
Cada sábado hace cosas a las que nadie a su alrededor sabe responder. Es halagador durante una temporada y un problema a partir de la siguiente, y en Marítimo de La Guaira saben en cuál de las dos están.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Lucas Trejo y Marítimo de La Guaira acuerdan 2 años más.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Marítimo de La Guaira cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Diego Gil, y el técnico lo permitió.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Clyde García está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Minuto 94, contra Dynamo Puerto, y un gol que supo a victoria para todo el que se había quedado. Fue un empate. Nadie que salga del estadio lo va a describir así.
Quedan 36 meses y de los despachos solo llega silencio: ni oferta, ni conversaciones, nada que su gente pueda contestar. Los clubes que dejan negociar al calendario acaban negociando con el calendario.
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.