41 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Morelia pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
8 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Morelia, y no se va a retirar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Morelia no han contestado, que también es una forma de contestar.
Alonso Hernández y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Toluca conserva a su hombre, y Morelia vuelve a una lista con un nombre tachado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Brayton Vázquez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
En breve
El banquilloRené López se lleva el toque del técnico
Las palabras que un fisio dice despacio. 48 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Morelia preguntó y Monterrey dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Morelia lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
6 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
El acuerdo con Tigres está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Morelia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
55 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Morelia pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Ya van 8 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Morelia pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Morelia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
5 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Elijah Martin y Morelia acuerdan 2 años más.
En breve
DirectivaNadie salió deprisa del vestuario de Morelia
62 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Morelia pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 9 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Brian Machuca y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 4 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
Plantilla28/12/2026
Palabras en el entrenamiento del Morelia sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Brayton Vázquez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
70 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Morelia pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
0‑4 para Pumas UNAM, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
9 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Morelia no han contestado, que también es una forma de contestar.
77 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Morelia pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Brian Machuca estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Miguel Pabón, y el técnico lo permitió.
Las palabras que un fisio dice despacio. 85 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Morelia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Aquiles Ocanto y Morelia acuerdan 1 años más.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 1‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Tobías Ramírez está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
92 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Morelia pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Morelia pueden fingir no haber oído.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Morelia lo saben.
3 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia José Juan Macías, y el técnico lo permitió.
Derrota por 0‑1, y merecida. El entrenador fue breve después, lo cual probablemente fue prudente.
El banquillo30/11/2026
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Rodolfo Gutierrez ante una sala que ya las había oído.
En breve
Notas de los jugadoresChofis los encaró todo el partido
El banquilloAndrés Ayala pide hablar con el técnico
100 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Morelia pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Alonso Hernández y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia René López, y el técnico lo permitió.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
108 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Morelia pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Brian Machuca estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia José Alonso Flores, y el técnico lo permitió.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Rubén Del Campo entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
El banquillo16/11/2026
Daniel Zamora se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Morelia lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
116 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Morelia pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
0‑3 para Queretaro, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Morelia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
Plantilla09/11/2026
9 caras nuevas y el Morelia todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
El banquillo09/11/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑3 Rodolfo Gutierrez salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Las palabras que un fisio dice despacio. 124 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
No hay forma más cruel de perder un partido. El Morelia marcó en el 91, el saque de centro apenas llegó a producirse, y la afición visitante seguía de pie cuando sonó el final.
12 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Dorados fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Morelia no han contestado, que también es una forma de contestar.
Brian Machuca y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
19 veces se puso por medio. De los centrales se escribe cuando fallan y se los ignora cuando no, así que una tarde así hay que decirla en voz alta: él es la razón de que el marcador diga lo que dice.
Las palabras que un fisio dice despacio. 132 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
4 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Morelia sabe decir en qué semana.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
139 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Morelia pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Brian Machuca estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
3 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Morelia sabe decir en qué semana.
146 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Morelia pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Alonso Hernández estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Miguel Pabón, y el técnico lo permitió.
Plantilla12/10/2026
21 caras nuevas y el Morelia todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Andrés Ayala entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Morelia donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de José Juan Macías: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Morelia necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Las palabras que un fisio dice despacio. 155 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Alejandro Andrade, y el técnico lo permitió.
Regates completados: 16. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
El banquillo05/10/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑3 Rodolfo Gutierrez salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Morelia, y no se va a retirar.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Morelia lo saben.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Edgar Martínez ya tiene su respuesta de Morelia; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia José Alonso Flores, y el técnico lo permitió.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Dos goles y un 7.83 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Brian Machuca estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 4 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Rodolfo Gutierrez tras el 2‑3, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
$480.0K era lo máximo que el club iba a pagar y Estudiantes pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Morelia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. San Luis conserva a su hombre, y Morelia vuelve a una lista con un nombre tachado.
20 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑3, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Morelia tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
En breve
Notas de los jugadoresChofis los va pasando de uno en uno
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Morelia, y no se va a retirar.
Directiva07/09/2026
Pasa el cierre con 28 de alta y 1 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Morelia hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
$480.0K sobre la mesa de Estudiantes. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Brian Machuca y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Morelia preguntó y Tigres dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Nadie hace un documental sobre un isquiotibial y todo el mundo en esto lo teme. En el Morelia irán con cuidado con la fecha de vuelta, porque la segunda siempre es peor que la primera.
El entrenador ha reordenado su cabeza y René López ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Morelia pueden fingir no haber oído.
Ya van 6 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Morelia lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Columbus Crew, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Tijuana conserva a su hombre, y Morelia vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Rodolfo Gutierrez tras el 0‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Morelia ha hecho la llamada a Sevilla. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
En breve
El banquilloAhora mismo hay alguien mejor que Rubén Del Campo
El banquilloMathías Cubero llama a la puerta del técnico
Morelia preguntó y DAC Dunajska Streda dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
El acuerdo con Pumas UNAM está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Morelia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Arturo Palma estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia René López, y el técnico lo permitió.
100 partidos con la camiseta. Nadie se propone construir un registro así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club, y esta ciudad sabe lo que tiene.
15 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 13 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Jaziel Martínez se ha ido, en las cuentas hay $260.0K más, y la afición se ha quedado con la sensación de que también le han vendido algo a ella. Un buen negocio y una buena decisión no siempre son lo mismo.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Atlético Tucumán lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Andrés Ayala estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 11 goles entre el Morelia y Monterrey, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Pumas UNAM pagó $260.0K y Morelia lo aceptó, que es toda la historia en una frase. La versión larga habla del presupuesto salarial y se contará toda la temporada.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Puebla conserva a su hombre, y Morelia vuelve a una lista con un nombre tachado.
En breve
El banquilloEl técnico pone a Uziel García de ejemplo
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Jaziel Martínez ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Uziel García y Morelia acuerdan 4 años más.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Morelia lo saben.
Brian Figueroa y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Le quedan 49 meses y no ha habido ni una palabra de oferta. El club que deja negociar al calendario acaba perdiendo contra el calendario.
El banquillo03/08/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑4 Rodolfo Gutierrez salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.