«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Naftan pueden fingir no haber oído.
Una media de 7.41 en la temporada con 5 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Naftan pueden fingir no haber oído.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Naftan, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Naftan pueden fingir no haber oído.
Es el nombre de todas las columnas y de todas las tertulias, y eso pesa a cualquier edad. Hay futbolistas que crecen ahí dentro y otros que se apagan sin ruido.
16 canteranos de una academia valorada ahora en 7 sobre 20. Un club de este tamaño no sobrevive de otra manera, y en la ciudad se saben todos los nombres.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Naftan pueden fingir no haber oído.
La racha sin perder llega a 6. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 9 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Naftan nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Naftan pueden fingir no haber oído.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Naftan pueden fingir no haber oído.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Naftan pueden fingir no haber oído.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Naftan no han contestado, que también es una forma de contestar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Naftan pueden fingir no haber oído.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Naftan, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Naftan pueden fingir no haber oído.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Dmitry Veber puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Colocado en un puesto que no es el suyo, o sustituido antes de la hora una vez de más: Nicolas Rajsel ha dejado claro que no le gusta cómo lo está usando el Naftan. Los entrenadores se enteran de esto mucho antes que la prensa.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Naftan, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Colocado en un puesto que no es el suyo, o sustituido antes de la hora una vez de más: Artem Antipov ha dejado claro que no le gusta cómo lo está usando el Naftan. Los entrenadores se enteran de esto mucho antes que la prensa.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Naftan no han contestado, que también es una forma de contestar.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Naftan, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Plantilla21/05/2029
Dmitry Veber quiere un sitio de verdad en este equipo
Movido de lado a lado, cambiado antes de hora, corriendo lo que no le toca: Dmitry Veber está harto de ser útil y querría ser titular. En Naftan lo saben, y lo saben desde hace semanas.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Naftan pueden fingir no haber oído.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Naftan pueden fingir no haber oído.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
Movido de lado a lado, cambiado antes de hora, corriendo lo que no le toca: Nicolas Rajsel está harto de ser útil y querría ser titular. En Naftan lo saben, y lo saben desde hace semanas.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Naftan, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
La racha sin perder llega a 6. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Una tanda se recuerda por su final, y esta termina con Artur Malievskiy: 5 penaltis detenidos y una afición que los describirá uno por uno durante los próximos veinte años.
Niva avanza y Naftan se vuelve a casa, con el 1-1 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Naftan pueden fingir no haber oído.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Naftan tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
Colocado en un puesto que no es el suyo, o sustituido antes de la hora una vez de más: Nicolas Rajsel ha dejado claro que no le gusta cómo lo está usando el Naftan. Los entrenadores se enteran de esto mucho antes que la prensa.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Naftan, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Naftan, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Naftan pueden fingir no haber oído.
La directiva ha atado más tiempo al hombre del banquillo, y eso dice más que cualquier comunicado de apoyo. La estabilidad es fácil de prometer y cara de mantener.
La camiseta todavía le queda bien. Vadzim Dragun está de vuelta en Naftan, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
La camiseta todavía le queda bien. Egor Volodko está de vuelta en Naftan, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
La camiseta todavía le queda bien. Ruslan Rios está de vuelta en Naftan, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
Naftan pasaron un mes intentando colocarlo y nadie devolvió la llamada. Entrena con un vestuario que ya le ha dicho dónde está, y las dos partes empiezan la cuenta atrás para el siguiente.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Naftan pueden fingir no haber oído.
Tiene 20 años y nadie en Naftan lo ha fichado para esta temporada. Estas operaciones se juzgan dentro de cuatro años, por gente que quizá ya no esté en el club.
Las mejores operaciones son las que los contables ni llegan a notar. Alexandr Dzhigero llega a Naftan con su ficha como único coste y algo que demostrar como única cláusula.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Naftan pueden fingir no haber oído.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Naftan, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La directiva ha respondido con dinero en lugar de con ánimos, que es la única respuesta que un entrenador quiere. Gastarlo bien ya es problema exclusivamente suyo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Naftan pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Naftan nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Naftan pueden fingir no haber oído.
La directiva ha respondido con dinero en lugar de con ánimos, que es la única respuesta que un entrenador quiere. Gastarlo bien ya es problema exclusivamente suyo.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Nicolas Rajsel tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Naftan no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Naftan nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Vadim Yakovlev puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Naftan pueden fingir no haber oído.
La directiva ha puesto dinero sobre la mesa en lugar de una palabra de ánimo. Lo que pase con él a partir de ahora es problema de otro, y trabajo de otro.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Naftan, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Naftan nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Naftan saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Naftan pueden fingir no haber oído.
La directiva ha puesto dinero sobre la mesa en lugar de una palabra de ánimo. Lo que pase con él a partir de ahora es problema de otro, y trabajo de otro.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Naftan nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Vilgelm Berg puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Naftan saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Naftan pueden fingir no haber oído.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Naftan, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
El premio es poca cosa con un significado grande: durante cuatro semanas nadie en esta categoría hizo mejor su trabajo. Naftan tienen el trofeo en una estantería y al jugador en el once.
La directiva ha respondido con dinero en lugar de con ánimos, que es la única respuesta que un entrenador quiere. Gastarlo bien ya es problema exclusivamente suyo.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Naftan nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Vadim Yakovlev puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Colocado en un puesto que no es el suyo, o sustituido antes de la hora una vez de más: Dmitry Veber ha dejado claro que no le gusta cómo lo está usando el Naftan. Los entrenadores se enteran de esto mucho antes que la prensa.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Naftan, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Movido de lado a lado, cambiado antes de hora, corriendo lo que no le toca: Nicolas Rajsel está harto de ser útil y querría ser titular. En Naftan lo saben, y lo saben desde hace semanas.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Naftan no han contestado, que también es una forma de contestar.
La directiva ha puesto dinero sobre la mesa en lugar de una palabra de ánimo. Lo que pase con él a partir de ahora es problema de otro, y trabajo de otro.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Naftan, y 8 partidos en 10 dicen que se ha ganado que le escuchen.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Minsk defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Naftan pueden fingir no haber oído.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Naftan, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Movido de lado a lado, cambiado antes de hora, corriendo lo que no le toca: Nicolas Rajsel está harto de ser útil y querría ser titular. En Naftan lo saben, y lo saben desde hace semanas.
La directiva ha puesto dinero sobre la mesa en lugar de una palabra de ánimo. Lo que pase con él a partir de ahora es problema de otro, y trabajo de otro.
Alexey Meschaninov tiene 34 y ya no le queda nada por demostrar. Le queda saber dónde colocarse, cuándo bajar el ritmo y qué decir en el descanso, y nada de eso sale en una gráfica física.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Baranovichi defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Naftan saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Contrato liquidado, apretón de manos y ningún traspaso de por medio. Alexandr Rudyi deja Naftan por la puerta discreta, y la masa salarial respira un poco mejor.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 9 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Naftan pueden fingir no haber oído.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Naftan tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Naftan, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Naftan, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Naftan saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Naftan nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Naftan tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Naftan ha sido explícito sobre la situación de Artemiy Litvinov, que es más de lo que reciben muchos.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Naftan tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
Es el nombre de todas las columnas y de todas las tertulias, y eso pesa a cualquier edad. Hay futbolistas que crecen ahí dentro y otros que se apagan sin ruido.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Naftan tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Naftan pueden fingir no haber oído.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Naftan, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Naftan saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
En breve
PlantillaNicolas Rajsel quiere un sitio de verdad en este equipo
La grada esperó un gol que nunca llegó. Torpedo-BelAZ defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Naftan pueden fingir no haber oído.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Golden Mafwenta tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Naftan no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
0-1 ante Bumprom Gomel, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
La grada10/04/2028
La grada ya no se calla
«Os seguimos a todas partes y nos dais esto.» 6 de los 29 jugadores del primer equipo lo oyeron al retirarse, y los que no lo oyeron es que no jugaron.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 8 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Naftan no han contestado, que también es una forma de contestar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Naftan pueden fingir no haber oído.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Naftan no han contestado, que también es una forma de contestar.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
La camiseta todavía le queda bien. Valery Chalavach está de vuelta en Naftan, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Naftan pueden fingir no haber oído.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Naftan saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Tiene 19 años y nadie en Naftan lo ha fichado para esta temporada. Estas operaciones se juzgan dentro de cuatro años, por gente que quizá ya no esté en el club.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Yamoussa Camara tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Naftan no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Naftan saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Serxho Vogli tiene 19 años, y Naftan lo ha fichado por el jugador que será, no por el que es. El primer equipo puede esperar; el sentido de una operación así son los años que compra.
Tiene 18 años y nadie en Naftan lo ha fichado para esta temporada. Estas operaciones se juzgan dentro de cuatro años, por gente que quizá ya no esté en el club.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Naftan, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Las mejores operaciones son las que los contables ni llegan a notar. Irakli Baladze llega a Naftan con su ficha como único coste y algo que demostrar como única cláusula.
Patryk Mackiewicz tiene 19 años, y Naftan lo ha fichado por el jugador que será, no por el que es. El primer equipo puede esperar; el sentido de una operación así son los años que compra.
Tiene 19 años y nadie en Naftan lo ha fichado para esta temporada. Estas operaciones se juzgan dentro de cuatro años, por gente que quizá ya no esté en el club.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Naftan pueden fingir no haber oído.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Naftan saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Bogdan Bancu llega con 35 años, sin nada que demostrar y con mucho que transmitir. Las piernas son moneda de jóvenes; saber dónde colocarse no envejece.
Quedan 12 meses y de los despachos solo llega silencio: ni oferta, ni conversaciones, nada que su gente pueda contestar. Los clubes que dejan negociar al calendario acaban negociando con el calendario.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Diego Fagúndez tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Naftan no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Naftan, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Naftan, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Naftan no han contestado, que también es una forma de contestar.
Completó la sesión, hizo todo lo que había que hacer y acabó sonriendo. En Naftan no le van a meter prisa, y él se pasará quince días metiéndosela a ellos.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Naftan saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Naftan no han contestado, que también es una forma de contestar.
Un parón con la selección, y una camiseta de Naftan que durante unos días hace también de anuncio. Una convocatoria halaga al jugador y al club que lo formó en la misma frase.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Naftan no han contestado, que también es una forma de contestar.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Vladan Elesin tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Naftan no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Naftan, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Naftan, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Quedan 24 meses y de los despachos solo llega silencio: ni oferta, ni conversaciones, nada que su gente pueda contestar. Los clubes que dejan negociar al calendario acaban negociando con el calendario.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Naftan, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.