9 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Plantilla21/11/2033
Zito Luvumbo está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.72 en la temporada con 24 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Omonoia pueden fingir no haber oído.
Leandro Brey estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Notas de los jugadores21/11/2033
Noventa minutos de Zito Luvumbo en su mejor versión
Calificado con 10.00. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Omonoia.
6 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Omonoia y de Pafos por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Omonoia nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Carlos Dotor estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Dos equipos de lo alto de la tabla, una tarde, y un mes de conversaciones resuelto en noventa minutos. Omonoia no usará la palabra título esta semana y no dejará de pensarla.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
4‑0, y el margen no engaña a nadie: pudo llevar un gol o dos más sin que nadie protestara. Por tardes así la gente sigue viniendo.
Plantilla07/11/2033
Las defensas ya doblan la marca sobre Zito Luvumbo
21 goles y una media de 7.61 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
3 goles en un partido. El primero lo definió bien, el segundo con hambre, y para el tercero la grada solo esperaba a que le llegara el balón.
Notas de los jugadores07/11/2033
Jack Harrison, 36 años, hace retroceder el reloj: 8.34
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.34 con 36 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Notas de los jugadores07/11/2033
Zito Luvumbo jugó una tarde distinta a la de todos los demás
9.85. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Gilbert Bandama estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
7 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Plantilla31/10/2033
Zito Luvumbo está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.50 en la temporada con 18 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Igor Zlatanović será jugador de otro club este fin de semana, y en Omonoia las despedidas han empezado en voz baja.
Leandro Brey y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla31/10/2033
Carlos Dotor choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Carlos Dotor. 3‑1 ante Apollon, y la ovación final fue sobre todo suya.
31 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
6 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Omonoia nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Leandro Brey estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Regates completados: 22. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Omonoia escucha una frase así exactamente como está construida.
Notas de los jugadoresUno de esos días de Zito Luvumbo
PlantillaDemasiado cambio y demasiado rápido en el Omonoia
377Edición
El Correo de Omonoia
17/10/2033
De nuestro corresponsal de fútbolTriunfo
Partido15/10/2033
El Omonoia convierte su casa en un mal sitio para visitar
30 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
5 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Notas de los jugadores17/10/2033
La edad todavía no ha alcanzado a Jack Harrison: 8.46
A los 36 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.46 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Omonoia nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Plantilla17/10/2033
Las defensas ya doblan la marca sobre Zito Luvumbo
16 goles y una media de 7.39 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Omonoia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
En breve
Notas de los jugadoresZito Luvumbo jugó una tarde distinta a la de todos los demás
Notas de los jugadoresUno de esos días de Simone Lontani
PartidoZito Luvumbo, entre los goles en una tarde loca
Leandro Brey y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Omonoia nadie finge estar haciéndolo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Carlos Dotor estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Omonoia, otra semana sin la firma de Carlos Dotor.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
El banquillo10/10/2033
Zito Luvumbo se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Omonoia lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Directiva10/10/2033
Los sueldos se tragan el 86% de los ingresos de Omonoia
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
La venta está hecha y el dinero llegó con ella. Los dueños nuevos aterrizan prometiendo paciencia; la promesa tiene fecha de caducidad, y en el club todos saben más o menos cuál es.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Omonoia lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Ya son 4 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Igor Zlatanović será jugador de otro club este fin de semana, y en Omonoia las despedidas han empezado en voz baja.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Carlos Dotor estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El Omonoia convierte su casa en un mal sitio para visitar
29 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Agia Napa querrá olvidar esto cuanto antes: 9‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Omonoia fue despiadado como lo son los equipos buenos.
4 goles en una tarde y todos del mismo hombre. Los demás jugadores también estuvieron presentes, confirma un testigo.
Notas de los jugadores26/09/2033
La edad todavía no ha alcanzado a Jack Harrison: 8.31
A los 36 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.31 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Omonoia no han contestado, que también es una forma de contestar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Pedro Ataíde será jugador de otro club este fin de semana, y en Omonoia las despedidas han empezado en voz baja.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
El cartel ya estaba arriba, las protestas habían empezado, y entonces el balón entró en el minuto 92. AEL repasará cada segundo del descuento durante una semana.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Charalabos Charalabous está viviendo esa versión en el Omonoia, y suele notarse en el primer mes.
Regates completados: 21. Siempre había un defensa delante de él y nunca hubo un defensa delante de él mucho rato.
Plantilla19/09/2033
Palabras en el entrenamiento del Omonoia sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Carlos Dotor está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
28 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
APOEL querrá olvidar esto cuanto antes: 6‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Omonoia fue despiadado como lo son los equipos buenos.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Omonoia, y no se va a retirar.
Estaba todo acordado hasta que dejó de estarlo, y Alexis Domínguez vuelve a Omonoia con un verano para olvidar. Ninguno de los dos clubes dice quién se levantó de la mesa.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Omonoia escucha una frase así exactamente como está construida.
Leandro Brey y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
En breve
PlantillaBobby Clark llega al club con el que creció
Notas de los jugadoresUno de esos días de Zito Luvumbo
PartidoZito Luvumbo, entre los goles en una tarde loca
$14.0M era lo máximo que el club iba a pagar y Eintracht Frankfurt pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Omonoia, y no se va a retirar.
Directiva05/09/2033
Omonoia cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 48; bajas, 36; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Alejandro Cantero lo ha hecho, en Omonoia, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Plantilla05/09/2033
Reece Munro choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
En breve
DirectivaLos sueldos se tragan el 98% de los ingresos de Omonoia
El Omonoia convierte su casa en un mal sitio para visitar
27 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 22 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
Los clubes se han dado la mano con Genoa; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
Omonoia ofreció $13.9M; Albacete dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Omonoia la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Arouca conserva a su hombre, y Omonoia vuelve a una lista con un nombre tachado.
A los 29 lo de mejorar debería haber terminado. No lo ha hecho: 3 puntos por encima de la marca de principios de año, que es lo que les pasa a los jugadores que se toman en serio las partes aburridas del oficio.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Omonoia lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Omonoia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Carlos Dotor estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
11 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
$26.0M era lo máximo que el club iba a pagar y Estudiantes pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Omonoia lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Alaa Ghram será jugador de otro club este fin de semana, y en Omonoia las despedidas han empezado en voz baja.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Leandro Brey y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Reece Munro estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Estamos muy lejos, y fingir lo contrario no ayuda a nadie.» Nadie se ha movido, y el calendario no juega a favor del club.
El banquillo15/08/2033
Zito Luvumbo se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Omonoia lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
El acuerdo con Ajax está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Omonoia ha acudido a Estudiantes con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
76 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Omonoia lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Lourenço Henriques está viviendo esa versión en el Omonoia, y suele notarse en el primer mes.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Igor Zlatanović será jugador de otro club este fin de semana, y en Omonoia las despedidas han empezado en voz baja.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Nea Salamis esperando con una camiseta. En Omonoia nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Omonoia, y no se va a retirar.
Un nombre más en la lista: Saburtalo ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Emre Tezgel. La respuesta de Omonoia no ha cambiado. De momento.
Plantilla01/08/2033
Palabras en el entrenamiento del Omonoia sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Carlos Dotor está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Omonoia puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Omonoia lo saben.
El banquillo01/08/2033
Sergey Muradyan se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Omonoia lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Pafos esperando con una camiseta. En Omonoia nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
La oferta de Ethnikos Achnas por Alexis Domínguez se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Leandro Brey estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El nombre de Matej Grahovac ha aparecido en conversaciones de las que Omonoia no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Omonoia nadie finge estar haciéndolo.
12 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Matija Mitrović estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
En breve
El banquilloGilbert Bandama se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
El banquilloJon Bautista pide hablar con el técnico
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Dani Escriche
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Omonoia la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
$6.5M era lo máximo que el club iba a pagar y Girona pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Omonoia nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Carlos Dotor estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Un nombre más en la lista: Nea Salamis ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Igor Zlatanović. La respuesta de Omonoia no ha cambiado. De momento.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Zito Luvumbo está en ella.
Omonoia y Arouca han fijado $8.4M. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
Omonoia preguntó y Bayern Munich dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
La oferta de Kairat por Emre Tezgel se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Omonoia pueden fingir no haber oído.
Carlos Dotor y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Omonoia la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Nada firmado, nada desmentido, y mucha gente midiendo las palabras. Los aficionados que ya han pasado por una de estas saben que la parte silenciosa dura meses.
La oferta de Apollon por Carel Eiting se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Omonoia la escuchó como otra cosa.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Omonoia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Matej Grahovac lo ha hecho, en Omonoia, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
A los 17 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Toda carrera larga llega a la semana en que el jugador empieza a pensar en la última. Le gustaría que fuera en el club que lo puso por primera vez en un campo, y en el Omonoia ya lo saben.
En breve
DirectivaDía de incorporaciones en la cantera del Omonoia
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Omonoia lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
$9.5M era lo máximo que el club iba a pagar y Gornik Zabrze pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
La oferta de Kairat por Juraj Badelj se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Omonoia pueden fingir no haber oído.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Omonoia ha hecho la parte difícil con APOEL, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Leandro Brey estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Algunos fichajes necesitan una campaña de prensa. Este necesitaba una camiseta con el número de siempre. Mohamed Seck vuelve a ser jugador de Omonoia, y la ciudad ya tiene su historia del verano.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Oumar Konaté lo ha hecho, en Omonoia, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Plantilla27/06/2033
Palabras en el entrenamiento del Omonoia sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Carlos Dotor está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
En breve
El banquilloEl técnico pone a Carlos Dotor de ejemplo
PlantillaDemasiado cambio y demasiado rápido en el Omonoia
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Omonoia la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Omonoia ha acudido a Gornik Zabrze con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Apollon conserva a su hombre, y Omonoia vuelve a una lista con un nombre tachado.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Omonoia nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Omonoia pueden fingir no haber oído.
La oferta de Ethnikos Achnas por Alexis Domínguez se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Eli King lo ha hecho, en Omonoia, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 19 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
76 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Omonoia lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Omonoia pueden fingir no haber oído.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Leandro Brey y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla13/06/2033
Carlos Dotor choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Un nombre más en la lista: Ethnikos Achnas ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Alexis Domínguez. La respuesta de Omonoia no ha cambiado. De momento.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Omonoia nadie finge estar haciéndolo.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 26 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Omonoia, y no se va a retirar.
La oferta de Paradou por Alaa Ghram se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Omonoia escucha una frase así exactamente como está construida.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Omonoia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Carlos Dotor estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jon Bautista, y el técnico lo permitió.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Omonoia lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Omonoia pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Omonoia nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Leandro Brey estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Kevin Cataño está viviendo esa versión en el Omonoia, y suele notarse en el primer mes.
26 partidos y 0 goles lejos de aquí, y un futbolista que el entrenador no tenía en agosto. Las cesiones se hacen esperando exactamente esto y la mayoría no lo dan.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Bernardo Jacob quiere fútbol continental; si el Omonoia puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Un premio individual es algo raro en un deporte de equipo, y los mejores no se discuten. Ha tenido el tipo de año que acaba con su nombre leído en voz alta, y el Omonoia se ha beneficiado de él.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Carlos Dotor lo ha hecho, en Omonoia, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Omonoia nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Omonoia la escuchó como otra cosa.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Omonoia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Alexis Domínguez ya tiene su respuesta de Omonoia; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
En breve
El banquilloZito Luvumbo se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
22 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Esta es la temporada con la que la ciudad medirá las veinte siguientes. El trofeo viaja a casa con la plantilla, y el recorrido por las calles se acordó hace días.
Una media de 7.86 en la temporada con 23 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Primero, con 76 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
En breve
El banquilloDavid Douděra: no es lo que me prometieron
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Omonoia hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Omonoia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Simone Lontani y Omonoia acuerdan 4 años más.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Tony Strata estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Omonoia, otra semana sin la firma de Emre Tezgel.
En breve
El banquilloFilipe Sousa pide hablar con el técnico
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Omonoia nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Simone Lontani y Omonoia acuerdan 4 años más.
Gilbert Bandama y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Omonoia nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Leandro Brey y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla25/04/2033
Tony Strata choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y James Furlong entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Bojan Milosavljević, y el técnico lo permitió.
Quedan 2 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Omonoia puede pedir y sube el sueldo que Rio Kyerematen puede exigir.
Primero, con 76 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
Leandro Brey y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Tony Strata estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Directiva18/04/2033
En Omonoia el 101% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Plantilla18/04/2033
11 caras nuevas y el Omonoia todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Juraj Badelj será jugador de otro club este fin de semana, y en Omonoia las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Omonoia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Simone Lontani está en ella.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Omonoia, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 89 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Tyrese Fornah será jugador de otro club este fin de semana, y en Omonoia las despedidas han empezado en voz baja.
Gilbert Bandama y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla04/04/2033
Tony Strata choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Omonoia nadie finge estar haciéndolo.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Omonoia le dijo a Sergey Muradyan que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 96 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Pedro Ataíde será jugador de otro club este fin de semana, y en Omonoia las despedidas han empezado en voz baja.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Omonoia la escuchó como otra cosa.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Edoardo Mariani acaba de firmar por el Omonoia y, por una vez, la respuesta importaba.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Omonoia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Tony Strata estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Omonoia puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Federico Paradela, y el técnico lo permitió.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Sergey Muradyan está en ella.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 103 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Primero, con 76 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Alaa Ghram será jugador de otro club este fin de semana, y en Omonoia las despedidas han empezado en voz baja.
Leandro Brey y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Omonoia nadie finge estar haciéndolo.
Directiva21/03/2033
Los sueldos se llevan el 100% de lo que ingresa Omonoia
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Plantilla21/03/2033
11 caras nuevas y el Omonoia todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo21/03/2033
Zito Luvumbo se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Omonoia lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Ya son 21 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
26 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 110 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Nea Salamis querrá olvidar esto cuanto antes: 7‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Omonoia fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Dos goles y un 9.73 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
El balón del partido es para Zito Luvumbo, cuyos 3 goles convirtieron una tarde difícil en un paseo.
Notas de los jugadores14/03/2033
Jack Harrison, 36 años, hace retroceder el reloj: 8.31
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.31 con 36 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Ya son 20 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 71 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Omonoia, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Omonoia nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Plantilla07/03/2033
Las defensas ya doblan la marca sobre Zito Luvumbo
14 goles y una media de 7.38 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
19 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
24 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Partido26/02/2033
Otra más recogida lejos de casa
14 seguidas fuera para el Omonoia. Los autocares salen temprano, llegan de noche a campos poco agradables, y vuelven una y otra vez con tres puntos.
21 goles y una media de 7.79 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Plantilla28/02/2033
78 días de baja para Carel Eiting por una fractura
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Omonoia dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Dos goles y un 9.44 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Stevan Manuel lo produjo, y el 8.47 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
23 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Primero, con 67 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
Una media de 7.65 en la temporada con 16 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Omonoia nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
16 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Una media de 7.73 en la temporada con 20 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Nea Salamis esperando con una camiseta. En Omonoia nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Juraj Badelj será jugador de otro club este fin de semana, y en Omonoia las despedidas han empezado en voz baja.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Omonoia la escuchó como otra cosa.
La oferta de Shirak por Arthur Coneglian se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Mateja Radonjić lo ha hecho, en Omonoia, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Omonoia la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Kairat tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
12 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Omonoia lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Zito Luvumbo está viviendo esa versión en el Omonoia, y suele notarse en el primer mes.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Omonoia ha hecho la parte difícil con APOEL, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
En breve
MercadoTan cerca: el traspaso de Enzo Cabrera muere sobre la bocina
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Omonoia lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
55 puntos y nadie por encima. La palabra todavía no se dice alrededor del estadio, y se piensa en todos los asientos.
Notas de los jugadores24/01/2033
Afimico Pululu, 33 años, hace retroceder el reloj: 10.00
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 10.00 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Stevan Manuel lo produjo, y el 8.52 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
16 goles y una media de 7.65 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
12 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
21 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Paralimni esperando con una camiseta. En Omonoia nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. João Abreu lo produjo, y el 8.29 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Anorthosis ha aceptado el dinero. Lo que Omonoia no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
11 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Omonoia la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Una media de 7.70 en la temporada con 18 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Omonoia ha acudido a APOEL con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Doxa tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.56 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
10 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
La clase de año que termina con un nombre leído en voz alta en un salón. Omonoia lo disfrutó cada semana y ahora tiene el problema de que los demás lo saben.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Omonoia, y no se va a retirar.
El nombre de Charalabos Charalabous ha aparecido en conversaciones de las que Omonoia no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Omonoia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Milán Tóth. 2‑0 ante AEL, y la ovación final fue sobre todo suya.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Federico Paradela quiere fútbol continental; si el Omonoia puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
En breve
Notas de los jugadoresDavid Douděra los encaró todo el partido
PlantillaMatija Mitrović choca con un compañero por las exigencias
17 goles y una media de 7.68 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Dos goles y un 8.32 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Omonoia pueden fingir no haber oído.
Gilbert Bandama estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
En breve
Notas de los jugadoresSimone Lontani en cifras de sobresaliente
19 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Ya son 8 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Omonoia no han contestado, que también es una forma de contestar.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Omonoia escucha una frase así exactamente como está construida.
7 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Milán Tóth lo produjo, y el 9.43 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Omonoia no han contestado, que también es una forma de contestar.
Partido04/12/2032
Otra más recogida lejos de casa
7 seguidas fuera para el Omonoia. Los autocares salen temprano, llegan de noche a campos poco agradables, y vuelven una y otra vez con tres puntos.
Ya son 5 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Enzo Cabrera será jugador de otro club este fin de semana, y en Omonoia las despedidas han empezado en voz baja.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Omonoia la escuchó como otra cosa.
El Omonoia convierte su casa en un mal sitio para visitar
17 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
31 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
Regates completados: 27. Hacia el minuto setenta aparece en la cara de un lateral una desesperación muy concreta, y ahí estaba.
Notas de los jugadores29/11/2032
La edad todavía no ha alcanzado a Jack Harrison: 8.12
A los 36 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.12 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Omonoia, y no se va a retirar.
Ya son 4 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Tyrese Fornah será jugador de otro club este fin de semana, y en Omonoia las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Omonoia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
En breve
PlantillaSimone Lontani está en el mejor momento de su carrera
PlantillaTony Strata choca con un compañero por las exigencias
330Edición
El Correo de Omonoia
22/11/2032
De nuestro corresponsal de fútbolTriunfo
Partido20/11/2032
Simone Lontani lo gana cuando ya debía haber sonado el pitido
Minuto 95. Simone Lontani encontró el remate en un tiempo que solo existía por las interrupciones anteriores, y Pafos pasó del punto a la nada en un solo movimiento.
Leandro Brey y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Una media de 7.33 en la temporada con 10 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Tony Strata estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
En breve
Lo que vieneOmonoia y Ermis se ven las caras en la cima
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Omonoia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Matija Mitrović estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Omonoia nadie finge estar haciéndolo.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Estamos muy lejos, y fingir lo contrario no ayuda a nadie.» Nadie se ha movido, y el calendario no juega a favor del club.
Mercado15/11/2032
Will Dennis tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Omonoia ha sido explícito sobre la situación de Will Dennis, que es más de lo que reciben muchos.
Ya son 29 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
3‑0, y Simone Lontani se llevó los titulares en una tarde en la que a Omonoia le salió todo. Tardes así se cuentan todo el invierno.
Partido06/11/2032
El Omonoia convierte su casa en un mal sitio para visitar
16 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Regates completados: 30. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
El balón del partido es para Simone Lontani, cuyos 3 goles convirtieron una tarde difícil en un paseo.
Notas de los jugadores08/11/2032
Jack Harrison, 35 años, hace retroceder el reloj: 7.90
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.90 con 35 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Omonoia nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Djéné Dakonam está viviendo esa versión en el Omonoia, y suele notarse en el primer mes.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Omonoia pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Tyrese Fornah será jugador de otro club este fin de semana, y en Omonoia las despedidas han empezado en voz baja.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Omonoia la escuchó como otra cosa.
Ya son 27 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Partido23/10/2032
El Omonoia convierte su casa en un mal sitio para visitar
15 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 12 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Omonoia nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Omonoia no han contestado, que también es una forma de contestar.
Leandro Brey y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Notas de los jugadores25/10/2032
Stevan Manuel jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.11. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Un punto rescatado en el minuto 95 vale exactamente un punto y bastante más que eso para un vestuario. Este equipo no se rinde, y esa es una reputación que vale más que el resultado.
12 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
14 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Notas de los jugadores18/10/2032
Jack Harrison, 35 años, hace retroceder el reloj: 8.43
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.43 con 35 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Omonoia nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Jamal Lewis y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla18/10/2032
Tony Strata choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Nota de 8.29: de esas cifras que un cronista apunta dos veces para asegurarse. Le salió todo lo que intentó, y lo que no intentó no merecía la pena.
En breve
Notas de los jugadoresUno de esos días de João Abreu
El banquilloAlbie Morgan se lleva el toque del técnico
PlantillaDemasiado cambio y demasiado rápido en el Omonoia
324Edición
El Correo de Omonoia
11/10/2032
De nuestro corresponsal de fútbolOptimismo
Plantilla11/10/2032
Javi Muñoz se lesiona los ligamentos de la rodilla: 14 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 14 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Enzo Cabrera será jugador de otro club este fin de semana, y en Omonoia las despedidas han empezado en voz baja.
Leandro Brey estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Tony Strata estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Omonoia lo saben.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Omonoia ha sido explícito sobre la situación de Panagiotis Artymatas, que es más de lo que reciben muchos.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Sergey Muradyan está en ella.
21 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Omonoia pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Doxa querrá olvidar esto cuanto antes: 5‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Omonoia fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Milán Tóth lo produjo, y el 9.62 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Dos goles y un 8.96 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Omonoia lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Omonoia pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Omonoia nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Ya son 10 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Plantilla27/09/2032
Javi Muñoz se lesiona los ligamentos de la rodilla: 28 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 28 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.72 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
13 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Omonoia nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Omonoia, y no se va a retirar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Tony Strata estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Una lesión de rodilla de las peores para Javi Muñoz
35 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Omonoia pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
9 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Omonoia la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Omonoia nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Bojan Milosavljević está viviendo esa versión en el Omonoia, y suele notarse en el primer mes.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Omonoia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
42 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Omonoia pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Ya son 8 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Afimico Pululu lo produjo, y el 9.76 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Omonoia lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Milán Tóth lo produjo, y el 9.36 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Omonoia dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Notas de los jugadores13/09/2032
Jack Harrison, 35 años, hace retroceder el reloj: 8.10
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.10 con 35 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Javi Muñoz se lesiona los ligamentos de la rodilla: 49 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 49 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Nea Salamis esperando con una camiseta. En Omonoia nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Omonoia hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
APOEL ha aceptado el dinero. Lo que Omonoia no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Omonoia pueden fingir no haber oído.
Directiva06/09/2032
Cierra el mercado en Omonoia: 34 de alta, 32 de baja
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 34; bajas, 32; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Omonoia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Bernardo Jacob acaba de firmar por el Omonoia y, por una vez, la respuesta importaba.
56 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Omonoia pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Omonoia la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Omonoia hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.80 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Omonoia no han contestado, que también es una forma de contestar.
La oferta de Agia Napa por Tyrese Fornah se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Partido28/08/2032
El Omonoia convierte su casa en un mal sitio para visitar
11 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
En breve
MercadoTan cerca: el traspaso de André Moreira muere sobre la bocina
Directiva9 canteranos reciben dorsal del primer equipo en el Omonoia
63 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Omonoia pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Thanasis Papadoudis no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Omonoia lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Omonoia hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
La oferta de Pafos por Will Dennis se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Un nombre más en la lista: APOEL ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Enzo Cabrera. La respuesta de Omonoia no ha cambiado. De momento.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Rio Kyerematen estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Jamal Lewis está en ella.
Una lesión de rodilla de las peores para Javi Muñoz
70 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Omonoia pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Charalabos Charalabous no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 42 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Ethnikos Achnas esperando con una camiseta. En Omonoia nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Leandro Brey estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
14 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Sergey Muradyan está en ella.
En breve
El banquilloKevin Palacios se lleva el toque del técnico
77 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Omonoia pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
76 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Omonoia hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Omonoia lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Omonoia, y no se va a retirar.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Omonoia escucha una frase así exactamente como está construida.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Omonoia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
En breve
PlantillaAlbie Morgan consigue el traspaso que siempre quiso
El banquilloRio Kyerematen llama a la puerta del técnico
314Edición
El Correo de Omonoia
02/08/2032
De nuestro corresponsal de fútbolOptimismo
Plantilla02/08/2032
Javi Muñoz se lesiona los ligamentos de la rodilla: 84 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 84 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Omonoia la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Omonoia hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Omonoia lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Apollon tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
Gilbert Bandama estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Omonoia sobre quién trabaja
El banquilloAmin Ramazanov se lleva el toque del técnico
El banquilloA Carel Eiting lo eligen cuando cuenta
313Edición
El Correo de Omonoia
26/07/2032
De nuestro corresponsal de fútbolOptimismo
Plantilla26/07/2032
Una lesión de rodilla de las peores para Javi Muñoz
91 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Omonoia pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Omonoia lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Omonoia pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Omonoia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los 24 lo de mejorar debería haber terminado. No lo ha hecho: 3 puntos por encima de la marca de principios de año, que es lo que les pasa a los jugadores que se toman en serio las partes aburridas del oficio.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Omonoia nadie finge estar haciéndolo.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Marin Šverko, y el técnico lo permitió.
98 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Omonoia pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Penarol quería más de $18.8M y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Anorthosis esperando con una camiseta. En Omonoia nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Omonoia hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 18 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Las carreras deben estancarse y luego caer, y los que ignoran eso son siempre los que escuchaban en el entrenamiento. 4 puntos, a lo largo de meses, a una edad en la que la dirección suele ser una sola.
Javi Muñoz se lesiona los ligamentos de la rodilla: 105 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 105 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
76 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
Omonoia ha acudido a Penarol con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Omonoia la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 21 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Plantilla12/07/2032
David Douděra consigue el traspaso que siempre quiso
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. David Douděra acaba de firmar por el Omonoia y, por una vez, la respuesta importaba.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Apollon esperando con una camiseta. En Omonoia nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 28 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Omonoia, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Enzo Cabrera será jugador de otro club este fin de semana, y en Omonoia las despedidas han empezado en voz baja.
Leandro Brey y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Arthur Coneglian lo ha hecho, en Omonoia, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Omonoia puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Omonoia le dijo a Leandro Brey que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
En breve
PlantillaDemasiado cambio y demasiado rápido en el Omonoia
DirectivaDía de incorporaciones en la cantera del Omonoia
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Omonoia lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Charalabos Charalabous no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Omonoia hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Dinamo Zagreb lo dice, y a nadie en Omonoia le divierte adivinarlo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Omonoia pueden fingir no haber oído.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Javi Muñoz lo ha hecho, en Omonoia, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Plantilla28/06/2032
Milán Tóth choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
En breve
El banquilloJuraj Badelj se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Omonoia lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Cibalia, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Thanasis Papadoudis no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Apollon esperando con una camiseta. En Omonoia nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Omonoia, y no se va a retirar.
Omonoia ofreció $1.5M; Pafos dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. NEC conserva a su hombre, y Omonoia vuelve a una lista con un nombre tachado.
Leandro Brey estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La oferta no se acercaba y se rechazó casi sin debate. Si la segunda se rechaza igual de rápido ya es otra cuestión.
Plantilla21/06/2032
Tony Strata consigue el traspaso que siempre quiso
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Tony Strata acaba de firmar por el Omonoia y, por una vez, la respuesta importaba.
En breve
PlantillaSergey Muradyan sigue mejorando cuando ya no tocaba
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Omonoia sobre quién trabaja
El banquilloEmanuel Aiwu se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Omonoia ha acudido a Cibalia con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Doxa esperando con una camiseta. En Omonoia nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Omonoia no han contestado, que también es una forma de contestar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Omonoia pueden fingir no haber oído.
Anorthosis quería más de $1.9M y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Federico Paradela lo ha hecho, en Omonoia, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 17 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Omonoia lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Los clubes se han dado la mano con Anorthosis; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
$4.8M era lo máximo que el club iba a pagar y APOEL pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
El nombre de Thanasis Papadoudis ha aparecido en conversaciones de las que Omonoia no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Omonoia ha acudido a Apollon con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Francisco Sciarini acaba de firmar por el Omonoia y, por una vez, la respuesta importaba.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Omonoia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Omonoia lo saben.
5 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Omonoia, otra semana sin la firma de Kevin Palacios.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Omonoia hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Un premio individual es algo raro en un deporte de equipo, y los mejores no se discuten. Ha tenido el tipo de año que acaba con su nombre leído en voz alta, y el Omonoia se ha beneficiado de él.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Omonoia nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Gilbert Bandama y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Simone Lontani lo ha hecho, en Omonoia, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
El banquillo24/05/2032
Emanuel Aiwu se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Omonoia lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Quedan 1 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Omonoia puede pedir y sube el sueldo que Emanuel Aiwu puede exigir.
Esta es la temporada con la que la ciudad medirá las veinte siguientes. El trofeo viaja a casa con la plantilla, y el recorrido por las calles se acordó hace días.
76 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Dani Escriche lo produjo, y el 9.50 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Dos goles y un 9.21 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Ya son 6 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Omonoia, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Riley Owen será jugador de otro club este fin de semana, y en Omonoia las despedidas han empezado en voz baja.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Omonoia nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Leandro Brey y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Nadie hace un documental sobre un isquiotibial y todo el mundo en esto lo teme. En el Omonoia irán con cuidado con la fecha de vuelta, porque la segunda siempre es peor que la primera.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Omonoia lo saben.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Thanasis Papadoudis, y el técnico lo permitió.
Plantilla10/05/2032
Palabras en el entrenamiento del Omonoia sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Pierre Cornud está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Omonoia, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
El banquillo10/05/2032
Dani Escriche se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Omonoia lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Omonoia, otra semana sin la firma de Amin Ramazanov.
Nada firmado, nada desmentido, y mucha gente midiendo las palabras. Los aficionados que ya han pasado por una de estas saben que la parte silenciosa dura meses.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Omonoia nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Marin Šverko estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El banquillo26/04/2032
Sergey Muradyan se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Omonoia lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Quedan 1 meses y no hay acuerdo cerca. Cada semana sin firma le cuesta dinero a Omonoia.
Cedidos26/04/2032
Los goles siguen llegando desde el destierro de Ali Youssef
5 goles en 10 partidos en Ethnikos Achnas: números que viajan a casa más rápido que él. En Omonoia alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Omonoia, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Alexis Domínguez
76 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Omonoia lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Omonoia nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Marin Šverko estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Will Dennis estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Mercado19/04/2032
Will Dennis tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Omonoia ha sido explícito sobre la situación de Will Dennis, que es más de lo que reciben muchos.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Omonoia nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Gilbert Bandama estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Omonoia trata con un hombre que quiere otro país.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Panagiotis Artymatas, y el técnico lo permitió.
Plantilla12/04/2032
Pierre Cornud choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Omonoia escucha una frase así exactamente como está construida.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Omonoia le dijo a Gilbert Bandama que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Omonoia nadie finge estar haciéndolo.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Afimico Pululu está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
Gilbert Bandama y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Omonoia nadie finge estar haciéndolo.
11 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Omonoia ha sido explícito sobre la situación de Panagiotis Artymatas, que es más de lo que reciben muchos.
Plantilla29/03/2032
Pierre Cornud choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Primero, con 76 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 15 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Omonoia lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Riley Owen será jugador de otro club este fin de semana, y en Omonoia las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Omonoia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Benjamin Örn lo ha hecho, en Omonoia, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Omonoia nadie finge estar haciéndolo.
El banquillo22/03/2032
Emanuel Aiwu se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Omonoia lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Nea Salamis querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Omonoia fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Puesto 1 con 76 puntos. Cada temporada es una historia y esta es su última línea, y ahora el club tiene tres meses para decidir de qué va la siguiente.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 22 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
5 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Omonoia nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Leandro Brey y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Partido13/03/2032
El Omonoia convierte su casa en un mal sitio para visitar
10 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Notas de los jugadoresUno de esos días de João Abreu
293Edición
El Correo de Omonoia
08/03/2032
De nuestro corresponsal de fútbolTriunfo
Plantilla08/03/2032
Dani Escriche está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.64 en la temporada con 21 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 29 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Omonoia, y no se va a retirar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Omonoia lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Ya son 4 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Los clubes lo tienen todo cerrado y lo que queda son papeles y una foto. En Omonoia ya hablan de él en pasado.
Partido06/03/2032
El Omonoia convierte su casa en un mal sitio para visitar
9 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. João Abreu la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Victoria por 3‑2 ante Aris, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
Partido25/02/2032
Dani Escriche lo gana cuando ya debía haber sonado el pitido
Minuto 96. Dani Escriche encontró el remate en un tiempo que solo existía por las interrupciones anteriores, y Aris pasó del punto a la nada en un solo movimiento.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Omonoia hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Plantilla01/03/2032
Dani Escriche está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.63 en la temporada con 20 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Dos goles y un 9.19 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Omonoia no han contestado, que también es una forma de contestar.
Notas de los jugadores01/03/2032
La edad todavía no ha alcanzado a Jamal Lewis: 7.83
A los 34 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.83 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Enzo Cabrera será jugador de otro club este fin de semana, y en Omonoia las despedidas han empezado en voz baja.
En breve
MercadoBongani Dala entrega una petición por escrito
PartidoNadie quiere jugar contra Omonoia ahora mismo
La racha sin perder llega a 15. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 43 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Plantilla23/02/2032
Dani Escriche está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.58 en la temporada con 18 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Notas de los jugadores23/02/2032
Dani Escriche, 33 años, hace retroceder el reloj: 8.27
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.27 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Omonoia nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Gilbert Bandama y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Dos equipos de lo alto de la tabla, una tarde, y un mes de conversaciones resuelto en noventa minutos. Omonoia no usará la palabra título esta semana y no dejará de pensarla.
En breve
Notas de los jugadoresNoventa minutos de Afimico Pululu en su mejor versión
Ya son 14 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Omonoia hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Omonoia nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
El partido que el resto de la categoría espera con más ganas que cualquiera de los dos equipos que lo juegan. Ambos saben que una victoria cambia la temporada y una derrota no la acaba, que es lo que lo hace difícil de jugar.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Omonoia nadie finge estar haciéndolo.
Regates completados: 18. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
9 goles y una media de 7.25 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
En breve
Notas de los jugadoresLa tarde fue de Emanuel Aiwu
Ya son 10 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 57 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Omonoia lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Stevan Manuel lo produjo, y el 8.36 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Notas de los jugadores09/02/2032
La edad todavía no ha alcanzado a Jamal Lewis: 8.00
A los 34 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.00 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Omonoia nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Jamal Lewis y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
9 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Omonoia lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Notas de los jugadores02/02/2032
Dani Escriche, 33 años, hace retroceder el reloj: 8.34
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.34 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
La oferta de Kairat por Matvey Lukin se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«Me dijeron cuál sería mi papel y firmé por eso. No ha pasado.» Un agravio con fecha concreta es el más difícil de arreglar.
Directiva02/02/2032
Omonoia cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 10; bajas, 11; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
8 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Penarol quería más de $18.7M y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
57 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Omonoia lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Omonoia preguntó y Tigres dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Leandro Brey está viviendo esa versión en el Omonoia, y suele notarse en el primer mes.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Omonoia hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Ya son 7 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Monterrey lo dice, y a nadie en Omonoia le divierte adivinarlo.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Charalabos Charalabous no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Omonoia la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Todo acordado con Estudiantes, todo acordado con el jugador; solo queda convencer a un médico. La fotografía está a uno o dos días.
Plantilla19/01/2032
Dani Escriche está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.55 en la temporada con 16 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Notas de los jugadores19/01/2032
Dani Escriche, 33 años, hace retroceder el reloj: 8.40
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.40 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Monterrey lo dice, y a nadie en Omonoia le divierte adivinarlo.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Omonoia hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Omonoia la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
$7.9M sobre la mesa de Monterrey. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
6 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Notas de los jugadores12/01/2032
La edad todavía no ha alcanzado a Dani Escriche: 8.48
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.48 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Andronikos Kakoullis lo produjo, y el 9.19 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Doxa esperando con una camiseta. En Omonoia nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Omonoia ha acudido a APOEL con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Omonoia, y no se va a retirar.
Un premio individual es algo raro en un deporte de equipo, y los mejores no se discuten. Ha tenido el tipo de año que acaba con su nombre leído en voz alta, y el Omonoia se ha beneficiado de él.
Primero, con 45 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
Notas de los jugadores29/12/2031
La edad todavía no ha alcanzado a Dani Escriche: 8.15
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.15 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Omonoia nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
13 goles y una media de 7.43 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Amin Ramazanov y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Juraj Badelj estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
En breve
Notas de los jugadoresNoventa minutos de Gilbert Bandama en su mejor versión