2 detenidos en la tanda y un estadio que seguirá describiéndolos dentro de veinte años. A un portero le basta una noche así para quedarse en la memoria.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Pachuca lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Estaba todo acordado hasta que dejó de estarlo, y Adrián Alcaraz vuelve a Pachuca con un verano para olvidar. Ninguno de los dos clubes dice quién se levantó de la mesa.
La oferta de Monterrey por Andrés Micolta se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Brian García estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Pachuca preguntó y Guadalajara dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Un premio individual es algo raro en un deporte de equipo, y los mejores no se discuten. Ha tenido el tipo de año que acaba con su nombre leído en voz alta, y el Pachuca se ha beneficiado de él.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pachuca cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Dos goles y un 9.05 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Pachuca no han contestado, que también es una forma de contestar.
Brian García y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 21 años que siente suyo. Alexei Dominguez la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mauricio Isais estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 2‑1, Rodolfo Gutierrez podía permitirse ser generoso.
15 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Pachuca pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
4 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Pachuca sabe decir en qué semana.
El nombre de Adrián Alcaraz ha aparecido en conversaciones de las que Pachuca no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Alexei Dominguez, y el técnico lo permitió.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
23 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Pachuca pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Brian García estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
3 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Media liga jugada, puesto 6, 30 puntos en el casillero. Multiplicarlo por dos es la cuenta que ha hecho todo aficionado y la única que nadie en el club hará en voz alta.
Plantilla14/12/2026
Mauricio Isais choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Plantilla14/12/2026
12 caras nuevas y el Pachuca todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Francisco Venegas se lesiona los ligamentos de la rodilla: 30 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 30 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pachuca cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Una media de 7.26 en la temporada con 8 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Alan Mozo, y el técnico lo permitió.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Rodolfo Gutierrez tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Toca el líder, y la medida honesta de dónde está en realidad este equipo. Cualquiera le gana al club que tiene debajo; la pregunta es qué pasa contra Pumas UNAM.
MercadoLa historia de Carlos Moreno se niega a morir
18Edición
La Crónica de Pachuca
30/11/2026
De nuestro corresponsal de fútbolOptimismo
Plantilla30/11/2026
Francisco Venegas se lesiona los ligamentos de la rodilla: 39 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 39 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Brian García y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 5 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
47 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Pachuca pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
5 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Partido21/11/2026
Otra más recogida lejos de casa
4 seguidas fuera para el Pachuca. Los autocares salen temprano, llegan de noche a campos poco agradables, y vuelven una y otra vez con tres puntos.
Una actuación de 8.26 no aparece a menudo, y cuando lo hace el resto del equipo se vuelve decorado. Estuvo magnífico.
Plantilla23/11/2026
Palabras en el entrenamiento del Pachuca sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mauricio Isais está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Brian García estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla16/11/2026
Palabras en el entrenamiento del Pachuca sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mauricio Isais está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Pachuca cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
Pablo Barrera tiene 39 y ya no le queda nada por demostrar. Le queda saber dónde colocarse, cuándo bajar el ritmo y qué decir en el descanso, y nada de eso sale en una gráfica física.
Miguel Aguilar tiene 33 y ya no le queda nada por demostrar. Le queda saber dónde colocarse, cuándo bajar el ritmo y qué decir en el descanso, y nada de eso sale en una gráfica física.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Oussama Idrissi firme algo — un contrato en Pachuca o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Alexei Dominguez ha apuntado la fecha.
En breve
El banquilloJosé Eulogio pide hablar con el técnico
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.36 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pachuca cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Oussama Idrissi. 2‑1 ante Veracruz, y la ovación final fue sobre todo suya.
3 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
8 goles y una media de 7.25 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Plantilla09/11/2026
9 caras nuevas y el Pachuca todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
4‑1, y Oussama Idrissi se llevó los titulares en una tarde en la que a Pachuca le salió todo. Tardes así se cuentan todo el invierno.
Partido28/10/2026
Final cruel para Toluca ante la estocada del Pachuca
No hay forma más cruel de perder un partido. El Pachuca marcó en el 104, el saque de centro apenas llegó a producirse, y la afición visitante seguía de pie cuando sonó el final.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Oussama Idrissi lo produjo, y el 8.55 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Pachuca lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Brian García y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los 37 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 9.09 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Ya son 9 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 22 años que siente suyo. Nicolás Vallejo la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Notas de los jugadores26/10/2026
Oussama Idrissi jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.60. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Ya son 8 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Brian García estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Pachuca donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pachuca cosas que tardan más de una semana en retirarse.
7 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jorge Berlanga, y el técnico lo permitió.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Oussama Idrissi. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Pachuca. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Pachuca, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Se le ha ido el desconcierto, el idioma va llegando y discute en los entrenamientos como alguien que cuenta con estar aquí el año que viene. La mitad del valor de un fichaje es esto, y nada de ello aparece en el traspaso.
Lo siguiente, en casa: Guadalajara, que llega en el puesto 5. La clase de partido sobre el que una temporada se construye en silencio o pierde en silencio su forma.
En breve
PlantillaSebastian Aceves es la comidilla de la ciudad deportiva
Ya son 7 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. José Eulogio tiene 22 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Trevor Spangenberg y Pachuca acuerdan 1 años más.
El banquillo05/10/2026
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Rodolfo Gutierrez eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
Noventa minutos, cero goles, y la discusión empezó antes de vaciarse el aparcamiento: ¿un punto sumado o dos regalados ante Leon? El debate seguirá vivo el jueves.
Regates completados: 22. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Ya son 6 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Un 1‑1 ante Toluca deja al vestuario entre el alivio y la lástima.
El banquillo28/09/2026
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Rodolfo Gutierrez eligió la versión del vaso medio lleno del 1‑1; la afición se fue con la otra.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Pachuca saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Nicolás Vallejo lo produjo, y el 8.34 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
A los 34 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.41 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
6 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Pachuca y de Chiapas por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Brian García estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.27 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Sebastián Santos estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Pachuca preguntó y Estudiantes dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Notas de los jugadores14/09/2026
Oussama Idrissi jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.46. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Alán Bautista, y el técnico lo permitió.
El banquillo14/09/2026
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Rodolfo Gutierrez fue breve tras ganar 3‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
En breve
El banquilloAhora mismo hay alguien mejor que Kenedy
El banquilloUn error, y Alán Bautista todavía lo paga
$7.2M era lo máximo que el club iba a pagar y Club America pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Pachuca pueden fingir no haber oído.
Directiva07/09/2026
Cierra el mercado en Pachuca: 16 de alta, 3 de baja
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 16; bajas, 3; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $7.7M: un club que quiere a Víctor Dávila lo suficiente como para preguntar dos veces.
Brian García y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
6 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Le han quitado la capitanía a Sergio Barreto. En el Pachuca lo llamarán una decisión de equipo; un vestuario lo lee como un veredicto sobre una persona.
La camiseta todavía le queda bien. Sebastián Santos está de vuelta en Pachuca, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
Los contables lo llamarán buen negocio y tendrán razón, que no es lo que nadie fuera del consejo está discutiendo. Eliás Montiel era uno de los motivos por los que la gente venía, y $6.9M no sustituye eso por sí solo.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.30 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Pachuca, y no se va a retirar.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Newell's Old Boys conserva a su hombre, y Pachuca vuelve a una lista con un nombre tachado.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Leon conserva a su hombre, y Pachuca vuelve a una lista con un nombre tachado.
Pachuca lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Atlas, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Por detrás, y batido según cualquier lectura honesta, hasta el minuto 87. Puebla tenía los puntos en el bolsillo y un rincón de la grada seguía creyendo, que es cuando suele pasar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pachuca cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Hizo falta que William Carvalho marcara para llevarse algo: 1‑1 ante Puebla, y medio vestuario lo llamará un punto ganado.
El banquillo24/08/2026
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Rodolfo Gutierrez no lo escondía tras el 1‑1, y en el vestuario de Pachuca tampoco lo escondía nadie.
La oferta de Pumas UNAM por Jorge Berlanga se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Pachuca preguntó y Orlando City dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Rodolfo Gutierrez sobre una tarde de 1‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Pedro Budib: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Pachuca necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Pachuca lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Luis Moreno lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Guillermo Moreno ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Pachuca la escuchó como otra cosa.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Oussama Idrissi y Pachuca acuerdan 3 años más.
«123 internacionalidades. He disfrutado cada una, y ahora le toca a otro». A los 36 se ha apartado de su país y no tiene intención de moverse de Pachuca.
Brian García y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Empate en el minuto 90, tras una tarde que Pachuca tenía prácticamente cerrada. Monterrey lo llamará un punto ganado; el vestuario local lo llamará dos regalados, y los dos tienen razón.