Mehdi Ghoddos se lesiona los ligamentos de la rodilla: 21 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 21 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Puesto 3, 36 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Padideh nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La racha sin perder llega a 6. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Partido27/11/2027
El Padideh convierte su casa en un mal sitio para visitar
9 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Shahriar Gholizadeh. 3‑1 ante Esteghlal Khuzestan, y la ovación final fue sobre todo suya.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Caleb Kramer, y el técnico lo permitió.
28 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Padideh pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Padideh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla22/11/2027
Omid Torabi choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo22/11/2027
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Ahmad Pouraliganji eligió la versión del vaso medio lleno del 1‑1; la afición se fue con la otra.
36 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Padideh pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Padideh no han contestado, que también es una forma de contestar.
Alireza Jahanbakhsh y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla15/11/2027
Palabras en el entrenamiento del Padideh sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Omid Torabi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Toca Esteghlal, y los dos equipos a los que mira la categoría se miden entre sí. A quien gane le dirán que no hay nada decidido en la misma frase en que lo felicitan.
Media liga jugada, puesto 3, 32 puntos en el casillero. Multiplicarlo por dos es la cuenta que ha hecho todo aficionado y la única que nadie en el club hará en voz alta.
Mehdi Ghoddos se lesiona los ligamentos de la rodilla: 44 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 44 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Shahriar Gholizadeh estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Una media de 7.07 en un primer equipo para el que le sobran varios años de juventud. Padideh tienen algo, y a estas alturas lo ha visto toda la categoría.
Puesto 3, 28 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Padideh nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Omid Torabi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Minuto 91, contra Malavan, y un gol que supo a victoria para todo el que se había quedado. Fue un empate. Nadie que salga del estadio lo va a describir así.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Padideh pueden fingir no haber oído.
Shahriar Gholizadeh y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla25/10/2027
Palabras en el entrenamiento del Padideh sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Omid Torabi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
A los 21 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
El partido que el resto de la categoría espera con más ganas que cualquiera de los dos equipos que lo juegan. Ambos saben que una victoria cambia la temporada y una derrota no la acaba, que es lo que lo hace difícil de jugar.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 11 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
1‑2 para Foolad, y ninguna queja que merezca tinta. La actuación no pidió más de lo que obtuvo.
Plantilla18/10/2027
Palabras en el entrenamiento del Padideh sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Vouria Jahanbakhsh está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El banquillo18/10/2027
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑2 Ahmad Pouraliganji salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
Primero, con 24 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
Lo más difícil de tener 21 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Majid Gholizadeh no lo necesitó: 8.04, y parecía el más cómodo del campo.
Shahriar Gholizadeh estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Una media de 7.00 en un primer equipo para el que le sobran varios años de juventud. Padideh tienen algo, y a estas alturas lo ha visto toda la categoría.
Plantilla11/10/2027
Palabras en el entrenamiento del Padideh sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Omid Torabi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Tiene 21 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Ya son 10 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Sardar Torabi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«La firma más fácil de mi carrera.» Vouria Jahanbakhsh y Padideh acuerdan 2 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
Plantilla04/10/2027
Omid Torabi choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 18 años que siente suyo. Masoud Noorafkan la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Oybek Bozorov. 2‑0 ante Siah Jamegan, y la ovación final fue sobre todo suya.
En breve
Notas de los jugadoresNoventa minutos de Oybek Bozorov en su mejor versión
Ya son 9 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Alireza Jahanbakhsh estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Un punto rescatado en el minuto 87 vale exactamente un punto y bastante más que eso para un vestuario. Este equipo no se rinde, y esa es una reputación que vale más que el resultado.
10 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Nadie en el Padideh lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Dos goles y un 8.83 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Padideh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
6 goles en un partido, Alireza Jahanbakhsh en el marcador y un resultado que parecerá una errata. Los neutrales no podían pedir más al Padideh ni a Rah Ahan.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Alireza Jahanbakhsh. 4‑2 ante Rah Ahan, y la ovación final fue sobre todo suya.
Plantilla20/09/2027
Omid Torabi choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Tiene 21 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Lo más difícil de tener 21 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Majid Gholizadeh no lo necesitó: 8.26, y parecía el más cómodo del campo.
Shahriar Gholizadeh estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los 22 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Omid Torabi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Hadi Mohammadi, y el técnico lo permitió.
2 penaltis detenidos desde los once metros, y un estadio que los describirá uno por uno durante veinte años. A un portero le hace falta una noche así en toda su carrera, y esta fue la suya.
Las eliminatorias esperan a que alguien las agarre, y Shahriar Gholizadeh lo hizo ante Malavan. 3‑3 al final, y en el bombo de la siguiente ronda está Padideh.
Hay un silencio muy concreto: el de un estadio viendo disolverse una posición ganadora. Malavan siguió viniendo porque nada lo frenó, y al Padideh le preguntarán por la última media hora toda la semana.
Minuto 96. Mehdi Gholizadeh encontró el remate en un tiempo que solo existía por las interrupciones anteriores, y Tractor pasó del punto a la nada en un solo movimiento.
Dos goles y un 8.18 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
A los 21 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Directiva06/09/2027
Pasa el cierre con 21 de alta y 18 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Padideh hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
2 goles de ventaja y luego una rendición lenta de todo lo ganado. Shahriar Gholizadeh no será el señalado, pero nadie en el Padideh se libra de la conversación que sigue a un desplome así.
Foolad ha aceptado el dinero. Lo que Padideh no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Padideh lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Roham Mohammad Taghizadeh tiene 20 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Padideh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla30/08/2027
Palabras en el entrenamiento del Padideh sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Omid Torabi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Al-Hilal conserva a su hombre, y Padideh vuelve a una lista con un nombre tachado.
Lo más difícil de tener 21 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Majid Gholizadeh no lo necesitó: 7.91, y parecía el más cómodo del campo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Padideh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los 21 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
La oferta de Rah Ahan por Alireza Jahanbakhsh se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Padideh ha hecho la parte difícil con ADO Den Haag, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Padideh ofreció $170.0K; Foolad dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
A las directivas les dicen durante años lo que hacen mal y no oyen nada los días que aciertan. Este es uno de esos días: Hamid Reza Shamsipour del Malavan por $760.0K, y una taquilla que está teniendo una mañana excelente.
10 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
15 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Padideh pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Padideh nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $189.1K: un club que quiere a Amin Saedi lo suficiente como para preguntar dos veces.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Vahid Ghoddos y Padideh acuerdan 2 años más.
La oferta llegó a Foolad esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Padideh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Persepolis conserva a su hombre, y Padideh vuelve a una lista con un nombre tachado.
23 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Padideh pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Padideh, y no se va a retirar.
Shahriar Gholizadeh y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
5 chavales suben, y en algún punto del edificio quienes los entrenaron con doce años están teniendo, en silencio, la mejor mañana de su año laboral. Nada de esto sale en un resultado, y es para esto que existe la cantera.
A las directivas les dicen durante años lo que hacen mal y no oyen nada los días que aciertan. Este es uno de esos días: Alireza Homaeifard del Persepolis por $620.0K, y una taquilla que está teniendo una mañana excelente.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Al-Hilal conserva a su hombre, y Padideh vuelve a una lista con un nombre tachado.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Kaveh Beiranvand ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
31 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Padideh pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Padideh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
$100.0K era lo máximo que el club iba a pagar y Persepolis pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Vouria Jahanbakhsh estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Roham Mohammad Taghizadeh tiene 20 años, y Padideh lo ha fichado por el jugador que será, no por el que es. El primer equipo puede esperar; el sentido de una operación así son los años que compra.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Sardar Torabi entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Vouria Jahanbakhsh está en ella.
38 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Padideh pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Puesto 2, 59 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
Padideh y Persepolis han fijado $35.0K. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
La persecución de Aria Hosseinifard terminó con $500.0K cambiando de manos y Esteghlal sin razones para decir que no. La afición juzgará el precio de la única manera que importa: los sábados.
Shahriar Gholizadeh estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Padideh ha acudido a Persepolis con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
A las directivas les dicen durante años lo que hacen mal y no oyen nada los días que aciertan. Este es uno de esos días: Parham Ghannad del Malavan por $510.0K, y una taquilla que está teniendo una mañana excelente.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Ali Taremi será jugador de otro club este fin de semana, y en Padideh las despedidas han empezado en voz baja.
La oferta llegó a Siah Jamegan esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Sardar Torabi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Morteza Torabi era el nombre de todas las tertulias, y el club ha ido y lo ha fichado por $340.0K. Durante una semana la directiva no puede equivocarse en nada, una semana que la mayoría de las directivas no conoce nunca.
Padideh preguntó y Persepolis dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Plantilla12/07/2027
Palabras en el entrenamiento del Padideh sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Vouria Jahanbakhsh está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Morteza Torabi tiene 33 y ya no le queda nada por demostrar. Le queda saber dónde colocarse, cuándo bajar el ritmo y qué decir en el descanso, y nada de eso sale en una gráfica física.
Hossein Ghoddos se ha ido, en las cuentas hay $770.0K más, y la afición se ha quedado con la sensación de que también le han vendido algo a ella. Un buen negocio y una buena decisión no siempre son lo mismo.
Los clubes se han dado la mano con Rah Ahan; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Sardar Torabi tiene 20 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Valladolid lo dice, y a nadie en Padideh le divierte adivinarlo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Padideh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La oferta llegó a Zob Ahan esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Siah Jamegan quería más de $97.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Padideh sobre quién trabaja
DirectivaDía de incorporaciones en la cantera del Padideh
El banquilloSardar Noorafkan se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 21 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
La oferta llegó a Siah Jamegan esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Sardar Torabi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Zob Ahan quería más de $23.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
Padideh preguntó y Al-Ahli dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Plantilla28/06/2027
Palabras en el entrenamiento del Padideh sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Vouria Jahanbakhsh está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Padideh ha hecho la llamada a Valladolid. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Padideh hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Vahid Ghoddos estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
$23.0K sobre la mesa de Zob Ahan. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Padideh preguntó y Foolad dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Padideh ha hecho la llamada a Rah Ahan. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
En breve
MercadoLa historia de Omid Torabi se niega a morir
DirectivaLa directiva de Padideh respalda al entrenador
Padideh ofreció $400.0K; Esteghlal dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Hadi Mohammadi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Masoud Noorafkan y Padideh acuerdan 4 años más.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Persepolis conserva a su hombre, y Padideh vuelve a una lista con un nombre tachado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Vouria Jahanbakhsh estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Padideh hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Los contables lo llamarán buen negocio y tendrán razón, que no es lo que nadie fuera del consejo está discutiendo. Saeid Ghoddos era uno de los motivos por los que la gente venía, y $9.6M no sustituye eso por sí solo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Padideh, y no se va a retirar.
Shahriar Gholizadeh y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
$270.0K sobre la mesa de Esteghlal. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Un nombre más en la lista: Gostaresh Foulad ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Reza Azmoun. La respuesta de Padideh no ha cambiado. De momento.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Vouria Jahanbakhsh estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
La clasificación está sellada y la próxima temporada las grandes noches bajo los focos serán continentales. Para los jugadores es un escaparate; para las cuentas, un salvavidas; para la afición, pasaportes.
Un premio individual es algo raro en un deporte de equipo, y los mejores no se discuten. Ha tenido el tipo de año que acaba con su nombre leído en voz alta, y el Padideh se ha beneficiado de él.
Hossein Ghoddos estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Vouria Jahanbakhsh está en ella.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Alireza Jahanbakhsh. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Padideh ha hecho saber al mercado que Majid Gholizadeh está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Padideh, y no se va a retirar.
Shahriar Gholizadeh estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Saeid Ghoddos estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Ali Taremi será jugador de otro club este fin de semana, y en Padideh las despedidas han empezado en voz baja.
Sardar Torabi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla17/05/2027
Saeid Ghoddos choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Omid Torabi está en ella.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Shahriar Gholizadeh. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Reza Azmoun será jugador de otro club este fin de semana, y en Padideh las despedidas han empezado en voz baja.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Saeid Ghoddos está en ella.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Saeid Ghoddos. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Reza Azmoun entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Padideh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla03/05/2027
Saeid Ghoddos choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Padideh, y 3 partidos en 13 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Vouria Jahanbakhsh está en ella.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Alireza Jahanbakhsh. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Hadi Mohammadi y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla26/04/2027
Saeid Ghoddos choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Shahriar Gholizadeh está en ella.
Shahriar Gholizadeh estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Javad Zergani, y el técnico lo permitió.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Omid Torabi está en ella.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Padideh saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Padideh, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Se le ha ido el desconcierto, el idioma va llegando y discute en los entrenamientos como alguien que cuenta con estar aquí el año que viene. La mitad del valor de un fichaje es esto, y nada de ello aparece en el traspaso.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Padideh no han contestado, que también es una forma de contestar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Padideh nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Padideh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla12/04/2027
Saeid Ghoddos choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El banquillo12/04/2027
Saeid Ghoddos se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Padideh lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Padideh saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Una lesión de rodilla de las peores para Sardar Torabi
17 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Padideh pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Shahriar Gholizadeh y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Saeid Ghoddos estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
5 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Padideh saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Por primera vez en años me alinean porque alguien me quiere en el equipo». Saipa le sienta bien; la conversación incómoda le pertenece a Padideh, y el verano la forzará.
El banquilloEl técnico sale a defender a Ali Taremi
35Edición
La Gaceta de Padideh
29/03/2027
De nuestro corresponsal de fútbolEstable
Plantilla29/03/2027
Sardar Torabi se lesiona los ligamentos de la rodilla: 26 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 26 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Saeid Ghoddos y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Padideh saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Sardar Torabi se lesiona los ligamentos de la rodilla: 33 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 33 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Padideh nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Sardar Torabi y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla22/03/2027
Palabras en el entrenamiento del Padideh sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Saeid Ghoddos está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El banquillo22/03/2027
Omid Torabi se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Padideh lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Padideh saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Reza Azmoun será jugador de otro club este fin de semana, y en Padideh las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Padideh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Saeid Ghoddos estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Saeid Ghoddos está en ella.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Padideh saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Reza Azmoun entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Padideh. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
En un vestuario las cifras no se quedan en secreto. No pide más de lo que vale; pregunta por qué el de al lado vale más, y Padideh no tiene una buena respuesta.
El idioma ha llegado, el encogerse de hombros se ha ido, y discute en los entrenamientos como alguien que cuenta con estar aquí el año que viene. Nada de eso aparece en un traspaso y todo se ve en el campo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Padideh, y no se va a retirar.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Vouria Jahanbakhsh y Padideh acuerdan 2 años más.
5 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Abolfazl Zoleykhaei sale de esa comparación dentro del equipo, y el Padideh se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Padideh saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Persepolis avanza y Padideh se vuelve a casa, con el 3‑4 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Padideh pueden fingir no haber oído.
La oferta de Spartak Moscow por Saeid Ghoddos se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Dos goles y un 8.23 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 7 goles entre el Padideh y Persepolis, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
5 goles y una media de 7.38 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Padideh nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Shahriar Gholizadeh estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla22/02/2027
Saeid Ghoddos choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
18 goles y una media de 7.34 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Padideh nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Padideh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
2 goles en veinte minutos con Shahriar Gholizadeh en medio de todo, y Saba sin poder acercarse al balón el tiempo suficiente para cambiar nada. Hay partidos que se ganan antes de la primera consumición.
Nota de 8.39: de esas cifras que un cronista apunta dos veces para asegurarse. Le salió todo lo que intentó, y lo que no intentó no merecía la pena.
El banquillo15/02/2027
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Ahmad Pouraliganji, sobre una victoria por 2‑1 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Saeid Ghoddos está en ella.
Dos goles y un 8.85 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Padideh, y no se va a retirar.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Padideh la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Padideh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Padideh y Malavan, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Alireza Jahanbakhsh. 4‑2 ante Malavan, y la ovación final fue sobre todo suya.
Plantilla08/02/2027
Palabras en el entrenamiento del Padideh sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Saeid Ghoddos está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 21 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Esteghlal Ahvaz esperando con una camiseta. En Padideh nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Gostaresh Foulad conserva a su hombre, y Padideh vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Ramin Pouraliganji no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
En breve
DirectivaPadideh cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
PartidoTras 10 partidos, Padideh vuelve a saber lo que es perder
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Padideh, y no se va a retirar.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Padideh hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
La racha sin perder llega a 10. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
La oferta de Esteghlal Khuzestan por Masoud Noorafkan se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Padideh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Una media de 7.32 en la temporada con 12 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
En breve
La gradaEl Padideh gasta $970.0K en el fichaje que la ciudad quería
Objetivos de mercadoPuerta cerrada por Roman Potočný
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Padideh dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Objetivos de mercado18/01/2027
Traspaso cerrado, contrato pendiente para Vahid Ghoddos
Padideh y Rah Ahan han fijado $970.0K. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Los contables lo llamarán buen negocio y tendrán razón, que no es lo que nadie fuera del consejo está discutiendo. Saeid Jahanbakhsh era uno de los motivos por los que la gente venía, y $31.0M no sustituye eso por sí solo.
La racha sin perder llega a 9. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Padideh, y no se va a retirar.
Una media de 7.33 en la temporada con 16 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
33 goles y una media de 7.98 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Padideh la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Padideh, y no se va a retirar.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Padideh ha hecho la parte difícil con Sepahan, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
28 goles y una media de 7.91 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Padideh pueden fingir no haber oído.
Hay futbolistas que hacen una buena temporada y futbolistas por los que se recuerda una temporada; a los segundos les leen el nombre en un salón en verano. En el Padideh estarán calladamente encantados y en privado nerviosos.
Regates completados: 27. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
La racha sin perder llega a 7. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Hossein Ghoddos y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
26 goles y una media de 7.87 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Shahriar Gholizadeh estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Saeid Jahanbakhsh. 3‑2 ante Rah Ahan, y la ovación final fue sobre todo suya.
La racha sin perder llega a 6. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Saeid Ghoddos estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Regates completados: 19. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Dos equipos de lo alto de la tabla, una tarde, y un mes de conversaciones resuelto en noventa minutos. Padideh no usará la palabra título esta semana y no dejará de pensarla.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Saeid Jahanbakhsh lo produjo, y el 9.39 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Dos goles y un 8.56 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Dos goles y un 8.29 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
9 goles en un partido, Saeid Jahanbakhsh en el marcador y un resultado que parecerá una errata. Los neutrales no podían pedir más al Padideh ni a Esteghlal Ahvaz.
Plantilla21/12/2026
Palabras en el entrenamiento del Padideh sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Saeid Ghoddos está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Vouria Jahanbakhsh estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El banquillo21/12/2026
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Ahmad Pouraliganji, sobre una victoria por 7‑2 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
21 goles y una media de 7.72 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Padideh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Un punto rescatado en el minuto 93 vale exactamente un punto y bastante más que eso para un vestuario. Este equipo no se rinde, y esa es una reputación que vale más que el resultado.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 1‑1, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Shahriar Gholizadeh firme algo — un contrato en Padideh o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Una media de 7.70 en la temporada con 20 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Hay goles que ganan partidos y goles que se los quitan a otro. Alireza Jahanbakhsh marcó en el minuto 89, Sepahan ya pensaba en el viaje de vuelta, y el Padideh se lo llevó todo.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Saeid Jahanbakhsh estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Padideh y Saipa, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Saeid Ghoddos estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Saeid Ghoddos. 3‑1 ante Naft Tehran, y la ovación final fue sobre todo suya.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Padideh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
A Sardar Noorafkan le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Padideh saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
El banquillo23/11/2026
Reza Azmoun se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Padideh lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
20 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Padideh pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Shahriar Gholizadeh y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla16/11/2026
Saeid Ghoddos choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 1‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Saman Yazdani, y el técnico lo permitió.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Shahriar Gholizadeh firme algo — un contrato en Padideh o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En breve
El banquilloSardar Noorafkan se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Regates completados: 58. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
29 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Padideh pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Puesto 2, 32 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
El partido que el resto de la categoría espera con más ganas que cualquiera de los dos equipos que lo juegan. Ambos saben que una victoria cambia la temporada y una derrota no la acaba, que es lo que lo hace difícil de jugar.
Media liga jugada, puesto 2, 32 puntos en el casillero. Multiplicarlo por dos es la cuenta que ha hecho todo aficionado y la única que nadie en el club hará en voz alta.
36 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Padideh pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Saeid Jahanbakhsh lo produjo, y el 9.73 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
17 goles y una media de 7.63 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
8 goles en un partido, Shahriar Gholizadeh en el marcador y un resultado que parecerá una errata. Los neutrales no podían pedir más al Padideh ni a Saba.
44 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Padideh pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Dos goles y un 9.82 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
15 goles y una media de 7.52 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Saeid Jahanbakhsh y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Saeid Jahanbakhsh. 4‑3 ante Malavan, y la ovación final fue sobre todo suya.
7 goles en un partido, Saeid Jahanbakhsh en el marcador y un resultado que parecerá una errata. Los neutrales no podían pedir más al Padideh ni a Malavan.
Partido24/10/2026
Otra más recogida lejos de casa
4 seguidas fuera para el Padideh. Los autocares salen temprano, llegan de noche a campos poco agradables, y vuelven una y otra vez con tres puntos.
En breve
PlantillaSaeid Ghoddos choca con un compañero por las exigencias
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Padideh no han contestado, que también es una forma de contestar.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 4 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 1‑3, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
Plantilla19/10/2026
Sardar Ghoddos choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Shahriar Gholizadeh firme algo — un contrato en Padideh o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En breve
Notas de los jugadoresLo único que Saeid Ghoddos no pudo hacer
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Saeid Ghoddos y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Nota de 8.06: de esas cifras que un cronista apunta dos veces para asegurarse. Le salió todo lo que intentó, y lo que no intentó no merecía la pena.
El banquillo12/10/2026
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Ahmad Pouraliganji, sobre una victoria por 2‑1 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
En breve
El banquilloEl técnico pone a Ali Taremi de ejemplo
Dos goles y un 9.20 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Shahriar Gholizadeh estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Saeid Ghoddos estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Saeid Jahanbakhsh. 3‑1 ante Gostaresh Foulad, y la ovación final fue sobre todo suya.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Omid Torabi la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
La directiva ha respondido con dinero en lugar de con ánimos, que es la única respuesta que un entrenador quiere. Gastarlo bien ya es problema exclusivamente suyo.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Saeid Jahanbakhsh lo produjo, y el 9.19 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Shahriar Gholizadeh lo produjo, y el 8.31 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Lo más difícil de tener 20 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Abolfazl Zoleykhaei no lo necesitó: 8.06, y parecía el más cómodo del campo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Padideh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
9 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Padideh y de Siah Jamegan por igual; los demás se lo pasaron en grande.
11 goles y una media de 7.31 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
En breve
PartidoNinguna portería a cero a la vista para el Padideh
Dos goles y un 9.40 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Shahriar Gholizadeh y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Una media de 7.20 en la temporada con 9 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Shahriar Gholizadeh firme algo — un contrato en Padideh o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Padideh, y no se va a retirar.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Alireza Jahanbakhsh lo produjo, y el 8.74 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
$2.1M era lo máximo que el club iba a pagar y Zob Ahan pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
La oferta de Saba por Amir Hosseini se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Estaba todo acordado hasta que dejó de estarlo, y Ramin Pouraliganji vuelve a Padideh con un verano para olvidar. Ninguno de los dos clubes dice quién se levantó de la mesa.
Sardar Torabi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla14/09/2026
Saeid Ghoddos choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El reloj hizo lo que Siah Jamegan no quiso, y le puso fin. Los aficionados que siguieron la cuenta atrás pasarán el próximo mercado haciéndolo otra vez.
La operación que iba a llevar a Saeid Ghoddos al Foolad se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Padideh con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Padideh, y no se va a retirar.
Hay exactamente uno de estos por carrera y normalmente no sale así. 0 en el marcador, 7.23 junto al nombre y una grada que no lo había visto nunca coreándolo al final.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Emirates Club tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
Un 8.12 de nota a los 18, en un equipo que no hace concesiones por la edad. No necesitó ninguna, y parecía el hombre menos nervioso del campo.
Notas de los jugadores07/09/2026
Saman Yazdani, 35 años, hace retroceder el reloj: 8.27
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.27 con 35 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Foolad esperando con una camiseta. En Padideh nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Padideh pueden fingir no haber oído.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $155.8K: un club que quiere a Parham Movaghari lo suficiente como para preguntar dos veces.
Saeid Ghoddos estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Malavan quería más de $150.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
Saipa querrá olvidar esto cuanto antes: 7‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Padideh fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Alireza Jahanbakhsh lo produjo, y el 9.20 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
La oferta de Persepolis por Shahriar Gholizadeh se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Vouria Jahanbakhsh lo produjo, y el 8.18 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Padideh ofreció $1.5M; Rah Ahan dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Regates completados: 36. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Shahriar Gholizadeh lo produjo, y el 8.19 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Padideh ha acudido a Rah Ahan con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $77.9K: un club que quiere a Parham Movaghari lo suficiente como para preguntar dos veces.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Padideh ha hecho la parte difícil con Rah Ahan, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Padideh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La grada10/08/2026
El Padideh gasta $770.0K en el fichaje que la ciudad quería
Es la secuencia más rara del fútbol: la afición pide algo y el club va y lo hace. $770.0K por Abolfazl Zoleykhaei, y durante una semana nadie se queja de nada.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Padideh la escuchó como otra cosa.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Suduva conserva a su hombre, y Padideh vuelve a una lista con un nombre tachado.
Shahriar Gholizadeh estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El teléfono ha vuelto a sonar por Vahid Gholizadeh, y esta vez al otro lado está Saipa. En Padideh escuchan con educación y no prometen nada.
Directiva03/08/2026
5 canteranos reciben dorsal del primer equipo en el Padideh
La mañana en que el camino deja de ser un folleto y se convierte en una alineación. La mayoría no estará aquí dentro de tres años; todos han hecho ya la parte difícil, que era llegar a hoy.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Saeid Ghoddos estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.