La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
Nicolás Rijo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Baltazar Frías Marinoff estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Agustín Rivero, y el técnico lo permitió.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Germán Otaño entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Parque del Plata cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Parque del Plata tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Parque del Plata, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Quedan 6 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Parque del Plata puede pedir y sube el sueldo que Lucas Iriarte puede exigir.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Parque del Plata pueden fingir no haber oído.
Germán Otaño estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Baltazar Frías Marinoff estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Directiva25/01/2027
Los sueldos se llevan el 174% de lo que ingresa Parque del Plata
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Parque del Plata, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Nacional lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Parque del Plata cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Liverpool Montevideo lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Baltazar Frías Marinoff estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Agustín Rivero, y el técnico lo permitió.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Parque del Plata todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: La Luz lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Parque del Plata cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Se hizo la consulta y la respuesta llegó en una frase. No hay cifra sobre la mesa porque no había cifra que hubiera bastado.
Plantilla04/01/2027
Palabras en el entrenamiento del Parque del Plata sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Nicolas Castillo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Nicolás Rijo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Baltazar Frías Marinoff estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Facundo de los Santos, y el técnico lo permitió.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
Parque del Plata preguntó y Defensor Sporting dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Plantilla21/12/2026
Palabras en el entrenamiento del Parque del Plata sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Baltazar Frías Marinoff está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
7 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Parque del Plata ha hecho la llamada a Racing. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Parque del Plata ha hecho la llamada a Rentistas. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Parque del Plata, y no se va a retirar.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Cerrito lo dice, y a nadie en Parque del Plata le divierte adivinarlo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Parque del Plata cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Nicolás Rijo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Lucas Cisneros, y el técnico lo permitió.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Parque del Plata cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Parque del Plata, otra semana sin la firma de Ignacio Irisarri.
83 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Parque del Plata pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
7 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Parque del Plata tiene que sacar un resultado de donde sea.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Nacional lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
3 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Parque del Plata sabe decir en qué semana.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Parque del Plata sobre quién trabaja
90 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Parque del Plata pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
5 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Parque del Plata tiene que sacar un resultado de donde sea.
Nicolas Castillo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Baltazar Frías Marinoff estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Directiva30/11/2026
Los sueldos se llevan el 135% de lo que ingresa Parque del Plata
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
97 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Parque del Plata pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
1‑4 para Bella Italia, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Puesto 25, 10 puntos y un calendario con menos partidos que excusas. Las matemáticas todavía no son crueles, pero ya han dejado de ser amables.
Notas de los jugadores23/11/2026
Mauro Bonilla, 19 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.82
Un 7.82 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 19. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Sebastián Cardozo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla23/11/2026
Nicolás Rijo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
4 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
Santiago Maratea se lesiona los ligamentos de la rodilla: 104 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 104 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Nicolás Rijo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Baltazar Frías Marinoff estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Parque del Plata. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
111 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Parque del Plata pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Mauro Bonilla lo produjo, y el 8.89 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Parque del Plata cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Miguel Santos es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo09/11/2026
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 2‑3, pronunciadas por Eduardo Ugarte ante una sala que ya las había oído.
6 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
En breve
El banquilloAhora mismo hay alguien mejor que Sergio Ferreyra
Santiago Maratea se lesiona los ligamentos de la rodilla: 118 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 118 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
1‑4 para Sud America, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Mauro Bonilla y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Nicolás Rijo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Derrota por 1‑2, y merecida. El entrenador fue breve después, lo cual probablemente fue prudente.
Directiva02/11/2026
Los sueldos se llevan el 135% de lo que ingresa Parque del Plata
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Michel Castro y Parque del Plata acuerdan 1 años más.
12 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Deportivo Colonia fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
Notas de los jugadores26/10/2026
Ni rastro de nervios en Mauro Bonilla a los 19: 7.77
Lo más difícil de tener 19 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Mauro Bonilla no lo necesitó: 7.77, y parecía el más cómodo del campo.
Nicolás Rijo y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla26/10/2026
Palabras en el entrenamiento del Parque del Plata sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Baltazar Frías Marinoff está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
A los 19 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
12 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Parque del Plata tiene que sacar un resultado de donde sea.
Nicolas Castillo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 33 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo19/10/2026
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Eduardo Ugarte eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Nicolas Castillo y Parque del Plata acuerdan 4 años más.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Parque del Plata cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Parque del Plata pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Parque del Plata cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Directiva05/10/2026
Los sueldos se tragan el 117% de los ingresos de Parque del Plata
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
21 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Ya van 10 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
A los 37, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Agustín Rivero, y el técnico lo permitió.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 1‑1, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
9 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Parque del Plata tiene que sacar un resultado de donde sea.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Joaquín Rivero y Parque del Plata acuerdan 3 años más.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Parque del Plata cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Eduardo Ugarte tras el 0‑3, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Parque del Plata, y no se va a retirar.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Gaston Rios ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ignacio Irisarri, y el técnico lo permitió.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Parque del Plata pueden fingir no haber oído.
Mauro Bonilla y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
20 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Quedan 11 meses y de los despachos solo llega silencio: ni oferta, ni conversaciones, nada que su gente pueda contestar. Los clubes que dejan negociar al calendario acaban negociando con el calendario.
Toca Lito, y hay un hombre en el vestuario de Parque del Plata que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
7 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Parque del Plata tiene que sacar un resultado de donde sea.
6 goles en un partido, Richard Sánchez en el marcador y un resultado que parecerá una errata. Los neutrales no podían pedir más al Parque del Plata ni a Canadian.
Regates completados: 17. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Hubo un error y acabó dentro. A los defensas se los juzga por lo peor que hicieron y no por los ochenta y nueve minutos de alrededor: es injusto y es también el oficio.
El banquillo31/08/2026
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Eduardo Ugarte no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Parque del Plata tampoco lo escondía nadie.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
5 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Parque del Plata tiene que sacar un resultado de donde sea.
1 para Lucas Cisneros, calificado con 7.34, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Mauro Bonilla estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Los fichajes llegan con una imagen del club en la cabeza, y la de este era más grande que el edificio. Jugará bien y se irá, en ese orden, y todo el mundo lo sabe.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Sebastián Cardozo, y el técnico lo permitió.
Regates completados: 18. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Recuperó y luego hizo algo con ello, que son dos trabajos y la razón de que el marcador tenga el aspecto que tiene. 9 acciones combinadas y un 6.62, y ninguna de ellas saldrá en un resumen.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Parque del Plata cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Parque del Plata, y no se va a retirar.
Regates completados: 26. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
La camiseta todavía le queda bien. Mateo Alzueta está de vuelta en Parque del Plata, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
Sebastián Cardozo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Los fichajes llegan con una imagen del club en la cabeza, y la de este era más grande que el edificio. Jugará bien y se irá, en ese orden, y todo el mundo lo sabe.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Sebastián Bonilla, y el técnico lo permitió.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Parque del Plata cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
Cerro avanza y Parque del Plata se vuelve a casa, con el 1‑15 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Parque del Plata pueden fingir no haber oído.
Algunos fichajes necesitan una campaña de prensa. Este necesitaba una camiseta con el número de siempre. Pablo Meneses vuelve a ser jugador de Parque del Plata, y la ciudad ya tiene su historia del verano.
Partido05/08/2026
Nadie fue capaz de dejar de marcar
16 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Parque del Plata y de Cerro por igual; los demás se lo pasaron en grande.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Emiliano Castro lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Rodrigo Lopez es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Nicolás Calero. 2‑0 ante Alto Peru, y la ovación final fue sobre todo suya.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Eduardo Ugarte sobre una tarde de 2‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
Contrato liquidado, apretón de manos y ningún traspaso de por medio. Bruno Montelongo deja Parque del Plata por la puerta discreta, y la masa salarial respira un poco mejor.