«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Penedense pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Penedense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Guilherme Ivo. 1‑0 ante Juazeirense, y la ovación final fue sobre todo suya.
Notas de los jugadores31/05/2027
Guilherme Ivo jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.10. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Tiago Barbosa, y el técnico lo permitió.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Penedense, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
0‑2 ante Vasco da Gama, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
4 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Penedense sabe decir en qué semana.
Alexandre estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El entrenador puede hablar con quien quiera y no puede pagar a nadie. Una plantilla sobrevive a un mercado así con cesiones, con canteranos y con la esperanza de que las lesiones caigan en otra parte.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Penedense pueden fingir no haber oído.
Santa Cruz se llevó los puntos tras un 0‑1 que costará explicar en la grada.
Directiva17/05/2027
En Penedense el 126% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Los clubes de fútbol se endeudan; eso no es noticia. Endeudarse por encima de lo concedido sí lo es, porque a partir de aquí es el dinero del dueño o la decisión de otro, y ninguna de las dos cosas le pertenece a la directiva.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». João Carvalho tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Júnior Costa, y el técnico lo permitió.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Penedense, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En breve
Notas de los jugadoresFernando Macedo los va pasando de uno en uno
Ya son 7 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Alexandre y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo10/05/2027
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». João Carvalho no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Penedense tampoco lo escondía nadie.
Noventa minutos, cero goles, y la discusión empezó antes de vaciarse el aparcamiento: ¿un punto sumado o dos regalados ante Ferroviário? El debate seguirá vivo el jueves.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Victor Rosa tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Penedense no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
A los 35 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.13 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Ya son 6 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Riquelme Mendes. 2‑0 ante Sergipe, y la ovación final fue sobre todo suya.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Riquelme Mendes está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
El banquillo03/05/2027
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». João Carvalho, sobre una victoria por 2‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
Se explicará como un cambio por el bien del equipo, y puede que incluso lo sea. Nadie que lo haya llevado se lo cree, y tampoco el hombre al que acaban de quitárselo.
Alexandre estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No se puede pagar traspaso por nadie, necesite lo que necesite la plantilla. Hasta que se levante, cada rumor sobre este club es un rumor sobre una operación imposible.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». João Carvalho tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Toca Sergipe, y hay un hombre en el vestuario de Penedense que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Regates completados: 10. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Jugando fuera de sitio, cambiado en la hora, obligado a ser alguien que no es: los detalles varían y el ánimo no. Penedense tiene un jugador haciendo su trabajo bajo protesta.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Wanderson Felipe firme algo — un contrato en Penedense o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Penedense, y no se va a retirar.
A los 37 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.15 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
José Navarrete estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Por encima del límite que fijó el banco, que es la línea entre un club financiado y un club en apuros. $6.2M es ahora la cifra con la que empezará cada conversación sobre este club.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Directiva19/04/2027
Los sueldos se llevan el 86% de lo que ingresa Penedense
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 1‑1, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
En breve
DirectivaPenedense dice no al dinero para la ciudad deportiva
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Penedense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Cristiano Silva lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Roberto Lopes es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Alexandre y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El agujero de las cuentas se ha vuelto a tapar desde arriba. La afición tiene derecho a estar agradecida y a preguntar qué pasará el mes en que no se tape, y las dos cosas llegan juntas.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Tiago Barbosa, y el técnico lo permitió.
Se explicará como un cambio por el bien del equipo, y puede que incluso lo sea. Nadie que lo haya llevado se lo cree, y tampoco el hombre al que acaban de quitárselo.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Danilo Saavedra entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Penedense saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
No se puede pagar traspaso por nadie, necesite lo que necesite la plantilla. Hasta que se levante, cada rumor sobre este club es un rumor sobre una operación imposible.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Henrique Capela puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Penedense saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
En breve
El banquilloTiago Barbosa llama a la puerta del técnico
Alexandre estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Los clubes de fútbol se endeudan; eso no es noticia. Endeudarse por encima de lo concedido sí lo es, porque a partir de aquí es el dinero del dueño o la decisión de otro, y ninguna de las dos cosas le pertenece a la directiva.
En breve
DirectivaLos sueldos se tragan el 85% de los ingresos de Penedense
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Henrique Capela firme algo — un contrato en Penedense o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Penedense pueden fingir no haber oído.
Alexandre y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Lucas Bezerra lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Penedense saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
El veto impide pagar un traspaso por cualquier jugador, piense lo que piense el entrenador. Cada rumor que se publique sobre este club hasta que se levante es un rumor sobre una operación imposible.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Penedense, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
José Navarrete estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Los clubes de fútbol se endeudan; eso no es noticia. Endeudarse por encima de lo concedido sí lo es, porque a partir de aquí es el dinero del dueño o la decisión de otro, y ninguna de las dos cosas le pertenece a la directiva.
En breve
DirectivaLos sueldos se tragan el 106% de los ingresos de Penedense
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Penedense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Henrique Capela firme algo — un contrato en Penedense o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
José Navarrete y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Es dinero que mantiene la luz encendida, no dinero que compra un central, y esa diferencia es toda la historia. Un club que vive de su propietario y no de su fútbol solo tiene una conversación por delante.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Penedense saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Un año después el idioma no ha llegado, la ciudad no se ha abierto, y come solo más veces de las que en el Penedense querrían reconocer. Se le nota los sábados.
El entrenador puede hablar con quien quiera y no puede pagar a nadie. Una plantilla sobrevive a un mercado así con cesiones, con canteranos y con la esperanza de que las lesiones caigan en otra parte.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Henrique Capela puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Penedense saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Wanderson Felipe y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Directiva25/01/2027
Los sueldos se tragan el 128% de los ingresos de Penedense
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
La deuda supera lo que el banco tenía concedido, y ahí es donde deja de ser la forma en que se financia el fútbol y pasa a ser un problema. Todas las tertulias de esta ciudad citarán la cifra durante los próximos cinco años.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Wanderson Felipe firme algo — un contrato en Penedense o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Penedense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Henrique Capela firme algo — un contrato en Penedense o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Penedense ha hecho saber al mercado que Fernando Macedo está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Figueirense lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
José Navarrete y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 37 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Penedense es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Caio Barbosa ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Penedense, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Guilherme Ivo no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 37 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Penedense es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
Penedense preguntó y Palmeiras dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
El entrenador puede hablar con quien quiera y no puede pagar a nadie. Una plantilla sobrevive a un mercado así con cesiones, con canteranos y con la esperanza de que las lesiones caigan en otra parte.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Água Santa lo dice, y a nadie en Penedense le divierte adivinarlo.
Alexandre estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Penedense preguntó y Ituano dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Directiva28/12/2026
Los sueldos se tragan el 282% de los ingresos de Penedense
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Los clubes de fútbol se endeudan; eso no es noticia. Endeudarse por encima de lo concedido sí lo es, porque a partir de aquí es el dinero del dueño o la decisión de otro, y ninguna de las dos cosas le pertenece a la directiva.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Eduardo Mendes y Penedense acuerdan 3 años más.
El acuerdo con São Bernardo está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Penedense preguntó y Fluminense dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Penedense ha hecho la llamada a Água Santa. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
El entrenador tiene una lista y la directiva le ha puesto una condición. No es una crisis, medio fútbol funciona así, pero decide cuál de los dos se sale con la suya en agosto.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Henrique Capela firme algo — un contrato en Penedense o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Alexandre y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Eduardo Mendes es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Penedense ha hecho la llamada a São Bernardo. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
A Fluminense le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Penedense ha hecho la llamada a Ituano. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Penedense saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Hay un nivel en el que a un futbolista dejan de ponerlo a prueba y empiezan solo a contenerlo, y él llegó ahí hace ya tiempo. En el Penedense lo saben, y también todos los que lo ven.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Penedense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Riquelme Mendes está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
Directiva07/12/2026
Abierto por fichajes: Penedense entra en el mercado
La ventana de inscripciones está abierta y el teléfono ha empezado a sonar. De aquí al cierre, a este club lo relacionarán con cuarenta jugadores y fichará a tres, que es la proporción habitual.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.15 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Alexandre estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Directiva30/11/2026
Los sueldos se llevan el 1151% de lo que ingresa Penedense
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Por encima del límite que fijó el banco, que es la línea entre un club financiado y un club en apuros. $6.3M es ahora la cifra con la que empezará cada conversación sobre este club.
21 puntos al llegar a la mitad. La primera vuelta es una promesa; la segunda es una factura, y la ciudad está a punto de descubrir cuál de las dos ha sido esta.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 1‑0, João Carvalho podía permitirse ser generoso.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Riquelme Mendes lo produjo, y el 8.51 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
A los 34 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.90 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». João Carvalho sobre una tarde de 3‑1 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
El entrenador tiene una lista y la directiva le ha puesto una condición. No es una crisis, medio fútbol funciona así, pero decide cuál de los dos se sale con la suya en agosto.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Júnior Costa, y el técnico lo permitió.
Wanderson Felipe estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Con 20 años se mide con el resto de los chavales de la categoría y sale por delante. La versión adulta de este premio es adonde al club le gustaría que llevara.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Penedense saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Nadie titula sobre un profesor particular. Tampoco hace falta explicar qué le pasa a un fichaje que se pasa dos años siendo el hombre con el que nadie puede hablar en la comida.
Ahora parece alguien que vive aquí y no alguien que viene a trabajar aquí. Ha costado casi toda una temporada, y en el Penedense la diferencia se ve desde la última fila.
6 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Santa Cruz de Natal fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
Tiene 20 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Juan Manuel Lovato, y el técnico lo permitió.
6 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
Directiva02/11/2026
En Penedense el 1151% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Danillo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Los clubes de fútbol se endeudan; eso no es noticia. Endeudarse por encima de lo concedido sí lo es, porque a partir de aquí es el dinero del dueño o la decisión de otro, y ninguna de las dos cosas le pertenece a la directiva.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 1‑3, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Danilo Saavedra sale de esa comparación dentro del equipo, y el Penedense se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
Nadie le ha prohibido gastar al club; simplemente no tiene nada que gastar que no haya ingresado antes. Cada nombre que entra viene con otro que sale adjunto.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». João Carvalho tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
6 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Penedense y de Central por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 36 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Penedense es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
Wanderson Felipe estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 1‑5, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
A los 37, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Lucas Machado ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
9 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Toca el líder, y la medida honesta de dónde está en realidad este equipo. Cualquiera le gana al club que tiene debajo; la pregunta es qué pasa contra Central.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Penedense saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
Wanderson Felipe y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Directiva05/10/2026
Los sueldos se llevan el 1850% de lo que ingresa Penedense
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Los clubes de fútbol se endeudan; eso no es noticia. Endeudarse por encima de lo concedido sí lo es, porque a partir de aquí es el dinero del dueño o la decisión de otro, y ninguna de las dos cosas le pertenece a la directiva.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Dinda, y el técnico lo permitió.
El banquillo05/10/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 João Carvalho salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
En breve
PlantillaUn sitio en el once del mes para Victor Neves
14 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Penedense pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Nota de 7.56 en una tarde que corrió del primer al último pitido. Fallara lo que fallara en Penedense, el mejor del campo era suyo.
Directiva28/09/2026
En Penedense no llega nadie hasta que salga alguien
El club no tiene prohibido gastar; simplemente no tiene nada que no haya ingresado antes. Cada nombre que se relacione con Penedense este mercado viene con otro nombre que se va en la misma frase.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 0‑0, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
Una lesión de rodilla de las peores para Alexandre
21 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Penedense pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Alexandre y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 1‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Marcos Monitou, y el técnico lo permitió.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Penedense saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Alexandre se lesiona los ligamentos de la rodilla: 28 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 28 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Penedense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 14 años que siente suyo. Victor Neves la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
7 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
El banquillo14/09/2026
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». João Carvalho, sobre una victoria por 1‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
Todo fichaje lo espera y en todas las ruedas de prensa preguntan por él hasta que llega. Ha llegado, Penedense tiene a su hombre estrenado, y el segundo siempre es más fácil.
35 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Penedense pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
El agujero de las cuentas se ha vuelto a tapar desde arriba. La afición tiene derecho a estar agradecida y a preguntar qué pasará el mes en que no se tape, y las dos cosas llegan juntas.
Danillo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Jairo tiene 37 y ya no le queda nada por demostrar. Le queda saber dónde colocarse, cuándo bajar el ritmo y qué decir en el descanso, y nada de eso sale en una gráfica física.
Antes era una de las opciones. Ahora es uno de los hombres alrededor de los cuales se eligen las opciones, y el cambio ocurrió tan en silencio que solo el vestuario lo notó ese día.
Penedense ha hecho saber al mercado que Henrique Capela está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
El banquilloEl técnico planta su bandera en Carlinhos
5Edición
El Centinela de Penedense
31/08/2026
De nuestro corresponsal de fútbolEstable
Plantilla31/08/2026
Alexandre se lesiona los ligamentos de la rodilla: 42 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 42 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
A los 37 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.06 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». João Carvalho sobre una tarde de 1‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
Directiva31/08/2026
En Penedense no llega nadie hasta que salga alguien
El club no tiene prohibido gastar; simplemente no tiene nada que no haya ingresado antes. Cada nombre que se relacione con Penedense este mercado viene con otro nombre que se va en la misma frase.
Nadie en el Penedense insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
El banquilloRiquelme Mendes quiere un sitio de verdad en este equipo
4Edición
El Centinela de Penedense
24/08/2026
De nuestro corresponsal de fútbolCrisis
Plantilla24/08/2026
Alexandre se lesiona los ligamentos de la rodilla: 49 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 49 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Danilo Saavedra y Penedense acuerdan 3 años más.
Alexandre y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Regates completados: 9. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Bahia avanza y Penedense se vuelve a casa, con el 0‑2 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Penedense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Danilo Saavedra tiene 20 años, y Penedense lo ha fichado por el jugador que será, no por el que es. El primer equipo puede esperar; el sentido de una operación así son los años que compra.
Plantilla17/08/2026
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Penedense
6 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Penedense, otra semana sin la firma de Erivelton.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Dinda lo produjo, y el 9.52 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Júnior Costa lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Victor Neves ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Eduardo Lopes lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Paulo Figueiredo es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Alexandre estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
El entrenador tiene una lista y la directiva le ha puesto una condición. No es una crisis, medio fútbol funciona así, pero decide cuál de los dos se sale con la suya en agosto.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 0‑0, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Sousa defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.