No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pisa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Francisco Garrido. 2‑1 ante Palermo, y la ovación final fue sobre todo suya.
Toca Spezia, y los dos equipos a los que mira la categoría se miden entre sí. A quien gane le dirán que no hay nada decidido en la misma frase en que lo felicitan.
Plantilla18/12/2034
Julian Bytyci choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Francisco Garrido será jugador de otro club este fin de semana, y en Pisa las despedidas han empezado en voz baja.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.57 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Francisco Garrido y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Toca Palermo, y los dos equipos a los que mira la categoría se miden entre sí. A quien gane le dirán que no hay nada decidido en la misma frase en que lo felicitan.
Plantilla11/12/2034
Pablo Suárez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Pisa nadie finge estar haciéndolo.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Pisa hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Geny había puesto su parte para construir un colchón de 4 goles. Lo que vino después fue colectivo, y a Virtus Entella le dejaron volver a un partido que estaba liquidado.
Dos goles y un 8.61 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Delis Gjeci será jugador de otro club este fin de semana, y en Pisa las despedidas han empezado en voz baja.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Tomás Esteves y Pisa acuerdan 2 años más.
Una media de 7.36 en la temporada con 11 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Pisa lo saben.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 25 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.27 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Mateus Lusuardi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Pisa hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Pisa lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pisa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Pablo Suárez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Pisa nadie finge estar haciéndolo.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 39 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Pisa, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Francisco Garrido será jugador de otro club este fin de semana, y en Pisa las despedidas han empezado en voz baja.
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.58 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Mateus Lusuardi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Una media de 7.26 en la temporada con 9 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Cedric Ndoye estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Pisa hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
14 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Pisa pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Una tanda se recuerda por su final, y esta termina con Francesco Cereser: 1 penaltis detenidos y una afición que los describirá uno por uno durante los próximos veinte años.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Pisa pueden fingir no haber oído.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Pisa hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
21 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Pisa pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Mateus Lusuardi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Julián Ascacíbar, y el técnico lo permitió.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 60 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
28 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Pisa pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.46 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Pisa hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
35 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Pisa pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Pisa, y no se va a retirar.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Pisa trata con un hombre que quiere otro país.
Francisco Garrido y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
Mercado16/10/2034
Alex Sposito tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Pisa ha sido explícito sobre la situación de Alex Sposito, que es más de lo que reciben muchos.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Pisa dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Plantilla09/10/2034
Leonardo Colombo se lesiona los ligamentos de la rodilla: 42 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 42 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Pisa, y no se va a retirar.
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.85 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Pisa nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
49 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Pisa pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Mattia Di Virgilio será jugador de otro club este fin de semana, y en Pisa las despedidas han empezado en voz baja.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Pisa escucha una frase así exactamente como está construida.
Mateus Lusuardi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Pisa trata con un hombre que quiere otro país.
Derrota por 0‑2, y merecida. El entrenador fue breve después, lo cual probablemente fue prudente.
Directiva02/10/2034
Los sueldos se llevan el 121% de lo que ingresa Pisa
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Pisa, otra semana sin la firma de Niccolò Cocetta.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 88 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Plantilla25/09/2034
Leonardo Colombo se lesiona los ligamentos de la rodilla: 56 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 56 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Las normas lo permiten y escuece igual. Niccolò Cocetta ha acordado condiciones con el Lazio para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pisa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
63 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Pisa pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Pisa nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Inter conserva a su hombre, y Pisa vuelve a una lista con un nombre tachado.
Francisco Garrido y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla18/09/2034
Pablo Suárez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Pisa dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Plantilla11/09/2034
Leonardo Colombo se lesiona los ligamentos de la rodilla: 70 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 70 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Pisa lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Pisa preguntó y Empoli dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Mateus Lusuardi está en ella.
En breve
MercadoDelis Gjeci tiene permiso para buscarse otro sitio
77 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Pisa pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Dos goles y un 8.58 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Pisa pueden fingir no haber oído.
«La firma más fácil de mi carrera.» Geny y Pisa acuerdan 2 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
Directiva04/09/2034
Pasa el cierre con 27 de alta y 25 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Pisa hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Mattia Di Virgilio será jugador de otro club este fin de semana, y en Pisa las despedidas han empezado en voz baja.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Cagliari conserva a su hombre, y Pisa vuelve a una lista con un nombre tachado.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 116 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Plantilla28/08/2034
Leonardo Colombo se lesiona los ligamentos de la rodilla: 84 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 84 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Pisa pueden fingir no haber oído.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.85 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Pisa preguntó y Napoli dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Pisa hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
91 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Pisa pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Pisa la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
Contrato nuevo para el hombre del banquillo, y lo más claro que puede decir una directiva sin convocar una rueda de prensa. Prometer estabilidad sale barato; darla, no.
$710.0K era lo máximo que el club iba a pagar y Pescara pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Mateus Lusuardi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Algunos fichajes necesitan una campaña de prensa. Este necesitaba una camiseta con el número de siempre. Idris Kanu vuelve a ser jugador de Pisa, y la ciudad ya tiene su historia del verano.
10 chavales suben, y en algún punto del edificio quienes los entrenaron con doce años están teniendo, en silencio, la mejor mañana de su año laboral. Nada de esto sale en un resultado, y es para esto que existe la cantera.
Leonardo Colombo se lesiona los ligamentos de la rodilla: 98 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 98 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Objetivos de mercado14/08/2034
Traspaso cerrado, contrato pendiente para Franco Tato
Pisa y Potenza han fijado $1.2M. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Pisa pueden fingir no haber oído.
Mateus Lusuardi y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla14/08/2034
Tomás Esteves choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A los 28 lo de mejorar debería haber terminado. No lo ha hecho: 4 puntos por encima de la marca de principios de año, que es lo que les pasa a los jugadores que se toman en serio las partes aburridas del oficio.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Niccolò Cocetta, y el técnico lo permitió.
105 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Pisa pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Gubbio esperando con una camiseta. En Pisa nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Pisa, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Pisa nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Pisa ha hecho la parte difícil con Cagliari, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Pasquale Esposito y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El nombre de Ronald Villafañe ha aparecido en conversaciones de las que Pisa no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Plantilla07/08/2034
Tomás Esteves choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Leonardo Colombo se lesiona los ligamentos de la rodilla: 112 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 112 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Pisa ha hecho la parte difícil con Catanzaro, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Las normas lo permiten y escuece igual. Marcello Cattaneo ha acordado condiciones con el Cagliari para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mateus Lusuardi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Pablo Suárez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los 28 se supone que ya no se mejora, y no es así: 3 puntos mejor que hace un año. Les pasa a los que se toman en serio las partes aburridas.
En breve
DirectivaEn Pisa el 111% de los ingresos se va en sueldos
El banquilloEldar Ćivić pide hablar con el técnico
El banquilloDelis Gjeci se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
417Edición
El Centinela de Pisa
24/07/2034
De nuestro corresponsal de fútbolEstable
Plantilla24/07/2034
Leonardo Colombo se lesiona los ligamentos de la rodilla: 119 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 119 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
La operación que iba a llevar a Mateus Lusuardi al Cruzeiro se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Pisa con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Pisa, y no se va a retirar.
Mateus Lusuardi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla24/07/2034
Tomás Esteves choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Plantilla24/07/2034
Leonardo Cosi ha mejorado a los 25, y nadie lo esperaba
Las carreras deben estancarse y luego caer, y los que ignoran eso son siempre los que escuchaban en el entrenamiento. 3 puntos, a lo largo de meses, a una edad en la que la dirección suele ser una sola.
Pisa ha hecho la llamada a Cagliari. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
En breve
El banquilloMateus Lusuardi se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
El banquilloEl técnico no ha terminado de olvidar el error de Maksym Tsymbaliuk
416Edición
El Centinela de Pisa
17/07/2034
De nuestro corresponsal de fútbolEstable
Plantilla17/07/2034
Leonardo Colombo se lesiona los ligamentos de la rodilla: 126 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 126 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Carrarese tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Pisa, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Delis Gjeci será jugador de otro club este fin de semana, y en Pisa las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pisa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla17/07/2034
Tomás Esteves choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A los 28 lo de mejorar debería haber terminado. No lo ha hecho: 3 puntos por encima de la marca de principios de año, que es lo que les pasa a los jugadores que se toman en serio las partes aburridas del oficio.
133 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Pisa pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Fabrizio Alastra estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mateus Lusuardi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Pisa preguntó y Napoli dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
A los 27 lo de mejorar debería haber terminado. No lo ha hecho: 3 puntos por encima de la marca de principios de año, que es lo que les pasa a los jugadores que se toman en serio las partes aburridas del oficio.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Pisa, otra semana sin la firma de Pasquale Esposito.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Tomás Esteves firme algo — un contrato en Pisa o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En breve
El banquilloRonald Villafañe se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pisa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Tomás Esteves estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Pisa preguntó y Paris Saint-Germain dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Los sueldos se llevan el 110% de lo que ingresa Pisa
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Hay un nivel en el que a un futbolista dejan de ponerlo a prueba y empiezan solo a contenerlo, y él llegó ahí hace ya tiempo. En el Pisa lo saben, y también todos los que lo ven.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Pisa lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Pisa nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Pisa ha hecho la parte difícil con Napoli, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Pasquale Esposito estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla26/06/2034
Palabras en el entrenamiento del Pisa sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Tomás Esteves está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
6 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Pisa hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Un nombre más en la lista: Internacional ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Mateus Lusuardi. La respuesta de Pisa no ha cambiado. De momento.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pisa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla19/06/2034
Palabras en el entrenamiento del Pisa sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mateus Lusuardi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Fabrizio Alastra, y el técnico lo permitió.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Pisa lo saben.
Se ha jugado el último partido de liga y la tabla ha dejado de moverse: 61 puntos. El verano empieza el lunes, y con él la discusión sobre qué ha significado todo esto.
Dos goles y un 8.68 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Bologna ha aceptado el dinero. Lo que Pisa no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
7 goles en un partido, Geny en el marcador y un resultado que parecerá una errata. Los neutrales no podían pedir más al Pisa ni a Genoa.
Plantilla12/06/2034
Palabras en el entrenamiento del Pisa sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Tomás Esteves está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Pisa preguntó y Fiorentina dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
8 goles y una media de 7.37 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Pisa hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Pisa pueden fingir no haber oído.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.81 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Pablo Suárez está viviendo esa versión en el Pisa, y suele notarse en el primer mes.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Tomás Esteves estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Pisa preguntó y Novara dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
21 goles y una media de 7.60 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.68 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
10 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Fabrizio Alastra y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 7 goles entre el Pisa y Padova, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Plantilla29/05/2034
Palabras en el entrenamiento del Pisa sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mateus Lusuardi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Pisa hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Una media de 7.50 en la temporada con 24 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Pisa lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Pisa nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Geny estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pisa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 56 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.65 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Mateus Lusuardi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Pisa lo saben.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pisa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Interim Coach tras el 1‑3, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Plantilla08/05/2034
Delis Gjeci choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
En breve
DirectivaLos sueldos se tragan el 88% de los ingresos de Pisa
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.64 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Mattia Di Virgilio será jugador de otro club este fin de semana, y en Pisa las despedidas han empezado en voz baja.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Geny estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Mateus Lusuardi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
24 goles y una media de 7.54 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Dos goles y un 9.36 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Delis Gjeci será jugador de otro club este fin de semana, y en Pisa las despedidas han empezado en voz baja.
Plantilla24/04/2034
Palabras en el entrenamiento del Pisa sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Geny está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Regates completados: 27. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pisa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Pisa lo saben.
El banquillo17/04/2034
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Interim Coach ante una sala que ya las había oído.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Delis Gjeci estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ronald Villafañe, y el técnico lo permitió.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
17 goles y una media de 7.47 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Regates completados: 23. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Geny estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Fabrizio Alastra estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Nadie hace un documental sobre un isquiotibial y todo el mundo en esto lo teme. En el Pisa irán con cuidado con la fecha de vuelta, porque la segunda siempre es peor que la primera.
Una media de 7.51 en la temporada con 22 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Pisa trata con un hombre que quiere otro país.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Pisa nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Plantilla03/04/2034
Palabras en el entrenamiento del Pisa sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Geny está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pisa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Pisa y Lecce, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Pisa nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Mateus Lusuardi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Pisa lo saben.
7 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Plantilla27/03/2034
Delis Gjeci choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El banquillo27/03/2034
Delis Gjeci se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Pisa lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Pasquale Esposito: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Pisa necesitando que juegue como si nada de eso importara.
6 partidos sin encajar en 31 encuentros. La cesión de un portero se juzga por las tardes en las que no pasó nada, y Francesco Cereser está teniendo muchas.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Fabrizio Alastra
Leonardo Colombo se lesiona los ligamentos de la rodilla: 17 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 17 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Geny lo produjo, y el 8.62 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
21 goles y una media de 7.50 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pisa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
24 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Pisa pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Geny estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Mateus Lusuardi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Interim Coach tras el 2‑3, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Mateus Lusuardi está en ella.
31 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Pisa pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Una media de 7.46 en la temporada con 19 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.08 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Pisa pueden fingir no haber oído.
Ya son 6 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Pisa, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Delis Gjeci será jugador de otro club este fin de semana, y en Pisa las despedidas han empezado en voz baja.
Plantilla27/02/2034
Palabras en el entrenamiento del Pisa sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Geny está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Una media de 7.36 en la temporada con 13 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Pasquale Esposito estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Pisa trata con un hombre que quiere otro país.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. AC Milan conserva a su hombre, y Pisa vuelve a una lista con un nombre tachado.
18 goles y una media de 7.45 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.37 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Plantilla20/02/2034
Palabras en el entrenamiento del Pisa sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Geny está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Francesco Maiello está viviendo esa versión en el Pisa, y suele notarse en el primer mes.
El Genoa seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Alessandro Farroni ha pactado su marcha al Pisa, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
14 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Pisa pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Fabrizio Alastra estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Hace los sábados cosas a las que nadie de su alrededor puede responder: durante una temporada resulta halagador y después es un problema. El Pisa no lo retendrá fingiendo lo contrario.
11 goles y una media de 7.27 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Pisa, otra semana sin la firma de Zsombor Bévárdi.
En breve
El banquilloMateus Lusuardi se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
21 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Pisa pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Carrarese querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Pisa fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Elijah Dixon-Bonner lo produjo, y el 8.28 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Los clubes se han dado la mano con Catania; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
Una media de 7.44 en la temporada con 17 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.99 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Pisa pueden fingir no haber oído.
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 6; bajas, 6; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Pisa nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
En breve
PlantillaGeny choca con un compañero por las exigencias
Enrico D'Angelo se lesiona los ligamentos de la rodilla: 28 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 28 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
7.75, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Pisa nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Pisa pueden fingir no haber oído.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Pisa ha hecho la parte difícil con Fiorentina, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Mateus Lusuardi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla30/01/2034
Palabras en el entrenamiento del Pisa sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Tomás Esteves está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Pianese conserva a su hombre, y Pisa vuelve a una lista con un nombre tachado.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Pisa pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pisa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Reece Greenhalgh está viviendo esa versión en el Pisa, y suele notarse en el primer mes.
29 puntos al llegar a la mitad. La primera vuelta es una promesa; la segunda es una factura, y la ciudad está a punto de descubrir cuál de las dos ha sido esta.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Pisa lo saben.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Pisa la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Una media de 7.46 en la temporada con 16 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Plantilla16/01/2034
Palabras en el entrenamiento del Pisa sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Tomás Esteves está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Sassuolo conserva a su hombre, y Pisa vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Francisco Meixedo, y el técnico lo permitió.
Delis Gjeci estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Pescara ha aceptado el dinero. Lo que Pisa no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
Una media de 7.44 en la temporada con 15 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Pisa, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Pisa nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Tomás Esteves estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Fabrizio Alastra y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Pianese conserva a su hombre, y Pisa vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Julián Ascacíbar, y el técnico lo permitió.
Dos goles y un 9.83 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Pisa, y no se va a retirar.
Una media de 7.40 en la temporada con 14 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Fabrizio Alastra y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla26/12/2033
Tomás Esteves choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El banquillo26/12/2033
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Interim Coach, sobre una victoria por 3‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
El banquillo26/12/2033
Mateus Lusuardi se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Pisa lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 12 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
1 para Elijah Dixon-Bonner, calificado con 7.96, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Mateus Lusuardi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Tomás Esteves estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
12 goles y una media de 7.30 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Con 2 goles de desventaja esto era un trámite, y el trámite duró hasta que dejó de serlo. El Pisa encontró algo que la primera parte no había anunciado, y Mantova no supo sostener lo que tenía.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Pisa nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Una media de 7.28 en la temporada con 11 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Pisa nadie finge estar haciéndolo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Pisa, y no se va a retirar.
Mateus Lusuardi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Tomás Esteves estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Ivan Uzunov está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 0‑0, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Pisa pueden fingir no haber oído.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Valerio Mastrantonio estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Francisco Garrido, y el técnico lo permitió.
Tommaso Stagni estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Pisa ha sido explícito sobre la situación de Maksym Tsymbaliuk, que es más de lo que reciben muchos.
Francisco Meixedo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Fabrizio Alastra, y el técnico lo permitió.
Una media de 7.20 en la temporada con 8 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Pisa lo saben.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Mattia Di Virgilio será jugador de otro club este fin de semana, y en Pisa las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pisa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla14/11/2033
Tomás Esteves choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Pisa trata con un hombre que quiere otro país.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Pisa pueden fingir no haber oído.
Fabrizio Alastra y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Regates completados: 21. Siempre había un defensa delante de él y nunca hubo un defensa delante de él mucho rato.
Plantilla07/11/2033
Tomás Esteves choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Pasquale Esposito. 2‑0 ante Lecce, y la ovación final fue sobre todo suya.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pisa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Regates completados: 18. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Elijah Dixon-Bonner, y el técnico lo permitió.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
Plantilla31/10/2033
Palabras en el entrenamiento del Pisa sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Youssef El Gohary está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Pasquale Esposito lo produjo, y el 9.06 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Pisa pueden fingir no haber oído.
Francisco Meixedo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Tomás Esteves estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Olasunkanmi Quadri ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Pisa se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Edoardo Sottini, y el técnico lo permitió.
Regates completados: 17. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
17 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Pisa pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Tommaso Gabellini lo produjo, y el 9.02 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Pisa pueden fingir no haber oído.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.84 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Pisa nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Tomás Esteves choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Pisa nadie finge estar haciéndolo.
24 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Pisa pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Pisa lo saben.
Nadie hace un documental sobre un isquiotibial y todo el mundo en esto lo teme. En el Pisa irán con cuidado con la fecha de vuelta, porque la segunda siempre es peor que la primera.
Emiliano del Pino y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Pisa, otra semana sin la firma de Edoardo Sottini.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Alex Sposito ya tiene su respuesta de Pisa; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Pisa, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
31 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Pisa pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 19 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Noventa minutos de muy poco y luego todo de golpe. El gol llegó en el 89, y Torino pasó lo que quedaba protestando al árbitro en lugar de perseguir el balón.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Pisa, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pisa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Tomás Esteves estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 13 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
Fabrizio Alastra estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla26/09/2033
Palabras en el entrenamiento del Pisa sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Tomás Esteves está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Pisa lo saben.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Interim Coach tras el 1‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Mattia Di Virgilio será jugador de otro club este fin de semana, y en Pisa las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pisa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La lesión más común del fútbol y de la que más prisa se tiene por volver. En Pisa hablarán de 14 días y se andarán con cuidado, porque la segunda siempre es peor que la primera.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Pisa nadie finge estar haciéndolo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Pisa pueden fingir no haber oído.
Pisa ofreció $1.7M; Cesena dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Mateus Lusuardi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Pisa ha acudido a Cesena con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Directiva05/09/2033
Pasa el cierre con 41 de alta y 34 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Pisa hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pisa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla05/09/2033
Tomás Esteves choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Frosinone conserva a su hombre, y Pisa vuelve a una lista con un nombre tachado.
Plantilla05/09/2033
Gerald Donegà ha mejorado a los 24, y nadie lo esperaba
Las carreras deben estancarse y luego caer, y los que ignoran eso son siempre los que escuchaban en el entrenamiento. 4 puntos, a lo largo de meses, a una edad en la que la dirección suele ser una sola.
14 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Pisa pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
La racha sin perder llega a 11. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
1 para Julián Ascacíbar, calificado con 7.68, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Pisa preguntó y Cesena dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Mateus Lusuardi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Acabó 2‑1 y la tarde fue de Pasquale Esposito: apareció cuando importaba y es la razón de que los puntos se queden en Pisa.
Plantilla29/08/2033
Ismail Musa ha mejorado a los 25, y nadie lo esperaba
Las carreras deben estancarse y luego caer, y los que ignoran eso son siempre los que escuchaban en el entrenamiento. 3 puntos, a lo largo de meses, a una edad en la que la dirección suele ser una sola.
En breve
Notas de los jugadoresFrancisco Garrido los va pasando de uno en uno
21 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Pisa pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Pisa se movió antes de que pudiera hacerlo otro: nuevo contrato para Interim Coach, acordado en silencio y anunciado a lo grande. Las juntas renuevan a los técnicos por muchos motivos; el bueno es al que se parece este.
Pisa lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Porto, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
La camiseta todavía le queda bien. Alessandro Guerra está de vuelta en Pisa, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Alessandro Guerra está viviendo esa versión en el Pisa, y suele notarse en el primer mes.
11 chavales suben, y en algún punto del edificio quienes los entrenaron con doce años están teniendo, en silencio, la mejor mañana de su año laboral. Nada de esto sale en un resultado, y es para esto que existe la cantera.
Plantilla22/08/2033
Palabras en el entrenamiento del Pisa sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Tomás Esteves está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Pisa trata con un hombre que quiere otro país.
Objetivos de mercadoPuerta cerrada por Janis Antiste
MercadoUno de los nuestros: Alberto Ruggiero se incorpora al primer equipo del Pisa
368Edición
El Centinela de Pisa
15/08/2033
De nuestro corresponsal de fútbolOptimismo
Plantilla15/08/2033
Una lesión de rodilla de las peores para Pietro Caputo
28 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Pisa pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Torres quería más de $500.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
Francisco Meixedo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla15/08/2033
Tomás Esteves choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Riccardo Moroni ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Pisa se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
Pisa ha hecho la llamada a Red Bull Salzburg. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Pisa ha acudido a Torres con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Fabrizio Alastra y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Valerio Mastrantonio y Pisa acuerdan 2 años más.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Pisa, otra semana sin la firma de Fabrizio Alastra.
Pisa ha hecho la llamada a Panathinaikos. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
«Prefiero decírselo a la cara antes que leerlo en el periódico.» La reunión la pidió el jugador, y eso ya dice casi todo.
Plantilla08/08/2033
Palabras en el entrenamiento del Pisa sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Youssef El Gohary está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
En breve
PlantillaNo hay sitio para Mido en el nuevo dibujo
La camiseta todavía le queda bien. Fabrizio Alastra está de vuelta en Pisa, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pisa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Frosinone conserva a su hombre, y Pisa vuelve a una lista con un nombre tachado.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Plantilla01/08/2033
Gerald Donegà ha mejorado a los 24, y nadie lo esperaba
Las carreras deben estancarse y luego caer, y los que ignoran eso son siempre los que escuchaban en el entrenamiento. 3 puntos, a lo largo de meses, a una edad en la que la dirección suele ser una sola.
«Estamos muy lejos, y fingir lo contrario no ayuda a nadie.» Nadie se ha movido, y el calendario no juega a favor del club.
Plantilla01/08/2033
19 caras nuevas y el Pisa todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
El banquillo01/08/2033
Riccardo Italiano se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Pisa lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Puesto 4, 78 puntos, y un tramo final que decide si la próxima temporada tiene noches de jueves. Nadie lo llama todavía una carrera, que es lo que se dice cuando se está en una.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Pisa dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
La grada25/07/2033
La afición se rebela por la venta de Jegors Olijars por $4.2M
Se va al AS Roma, el club tiene $4.2M que el viernes no tenía, y las tertulias ya han decidido cómo se sienten al respecto. Vender bien y vender a alguien al que querían no son la misma habilidad.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Mattia Di Virgilio será jugador de otro club este fin de semana, y en Pisa las despedidas han empezado en voz baja.
Mateus Lusuardi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Riccardo Giovannelli acaba de firmar por el Pisa y, por una vez, la respuesta importaba.
Pisa preguntó y Fiorentina dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Emanuele Paro ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Pisa sobre quién trabaja
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Pisa hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pisa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Pisa ofreció $460.0K; Torres dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Tommaso Stagni está viviendo esa versión en el Pisa, y suele notarse en el primer mes.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Cavese conserva a su hombre, y Pisa vuelve a una lista con un nombre tachado.
Plantilla18/07/2033
Palabras en el entrenamiento del Pisa sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Emiliano del Pino está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Una consulta de cesión a Crvena Zvezda: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Jegors Olijars está en ella.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Pisa lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
La oferta de Lazio por Alessandro Ghillani se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Bologna conserva a su hombre, y Pisa vuelve a una lista con un nombre tachado.
Esto no es fondo de armario y nadie finge que lo sea. Se han pagado $1.3M porque Francisco Garrido es sencillamente mejor que lo que ya había, y el club ha decidido dejar de esperar.
Pisa ha acudido a Torres con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Mateus Lusuardi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla11/07/2033
Palabras en el entrenamiento del Pisa sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alessandro Ghillani está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Mido ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Pisa se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
Los clubes se han dado la mano con Genoa; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
Esto no es fondo de armario y nadie finge que lo sea. Se han pagado $520.0K porque Ronald Villafañe es sencillamente mejor que lo que ya había, y el club ha decidido dejar de esperar.
Pisa preguntó y Bologna dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Union Brescia pagó $330.0K y Pisa lo aceptó, que es toda la historia en una frase. La versión larga habla del presupuesto salarial y se contará toda la temporada.
Plantilla04/07/2033
Delis Gjeci sufre una lesión muscular: 15 días de baja
La lesión que siempre vuelve, de la que siempre se regresa con prisa y que en silencio cuesta más carreras que las dramáticas. 15 días es la estimación; la cifra honesta depende de si alguien tiene paciencia.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Ignacio Ordóñez y Pisa acuerdan 3 años más.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Pisa, otra semana sin la firma de Alessandro Ghillani.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Pisa la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Pisa ha hecho la parte difícil con AlbinoLeffe, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Pisa nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Francisco Meixedo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Ignacio Ordóñez acaba de firmar por el Pisa y, por una vez, la respuesta importaba.
A las directivas les dicen durante años lo que hacen mal y no oyen nada los días que aciertan. Este es uno de esos días: Pasquale Esposito del Lecce por $2.1M, y una taquilla que está teniendo una mañana excelente.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Pisa lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Los contables lo llamarán buen negocio y tendrán razón, que no es lo que nadie fuera del consejo está discutiendo. Francesco Castaldo era uno de los motivos por los que la gente venía, y $33.7M no sustituye eso por sí solo.
Pisa ha acudido a Lecce con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Llega un momento en que un club respalda su ambición o admite que no la tiene. El Pisa ha pagado $210.0K por Ivan Uzunov, que es la forma más ruidosa de decir cuál de las dos eligió.
El traspaso es de $310.0K, el contrato está firmado y la discusión sobre si los vale puede empezar. Renate negoció duro; el tiempo dirá quién ganó.
Plantilla20/06/2033
Palabras en el entrenamiento del Pisa sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alessandro Ghillani está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Fiorentina conserva a su hombre, y Pisa vuelve a una lista con un nombre tachado.
En breve
El banquilloEl técnico pone a Musa Magagula de ejemplo
Una media de 7.66 en la temporada con 32 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Crotone esperando con una camiseta. En Pisa nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Genoa querrá olvidar esto cuanto antes: 4‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Pisa fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Puesto 4 con 78 puntos. Cada temporada es una historia y esta es su última línea, y ahora el club tiene tres meses para decidir de qué va la siguiente.
Dos goles y un 9.32 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Pisa, y no se va a retirar.
Forli ha aceptado el dinero. Lo que Pisa no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
Una media de 7.44 en la temporada con 19 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Pisa nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Pisa ofreció $70.0K; Foggia dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
En breve
PlantillaUn club de su país pregunta por Musa Magagula
Una media de 7.64 en la temporada con 30 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Padova querrá olvidar esto cuanto antes: 4‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Pisa fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Dos goles y un 9.14 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Ya son 6 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.91 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
11 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Pisa nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Ya son 100 con el club, cada uno archivado en la memoria de alguien con una fecha y un marcador. Sobre cifras así discuten los aficionados dentro de veinte años.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Pisa sobre quién trabaja
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Pisa nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Ya son 5 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
31 partidos en Pontedera y los goles han dejado de entrar. Pisa cedió a un portero y observa cómo mejora cada semana la temporada de otro.
Plantilla23/05/2033
Wouter Prins choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
3 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
Minuto 86, medio estadio ya camino de la salida, y Francesco Castaldo decidió que nadie se iba a ninguna parte. A Spezia no le quedó tiempo para responder.
Ya son 4 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
10 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Plantilla16/05/2033
Palabras en el entrenamiento del Pisa sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Edoardo Sottini está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Delis Gjeci y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Pisa trata con un hombre que quiere otro país.
26 goles y una media de 7.59 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Pisa, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Ianis Dobrescu será jugador de otro club este fin de semana, y en Pisa las despedidas han empezado en voz baja.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Tomás Esteves y Pisa acuerdan 3 años más.
Una media de 7.55 en la temporada con 24 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Tomás Esteves y Pisa acuerdan 3 años más.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Pisa trata con un hombre que quiere otro país.
Plantilla02/05/2033
Palabras en el entrenamiento del Pisa sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Wouter Prins está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
19 goles y una media de 7.46 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Cedidos25/04/2033
La cesión de Alex Sposito se mide en lo que no ocurre
19 porterías a cero en 31 partidos con Pontedera. Ese es el oficio entero de un portero bien hecho, y se está haciendo muy lejos del club al que pertenece.
9 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Plantilla25/04/2033
Palabras en el entrenamiento del Pisa sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Edoardo Sottini está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Pisa, y no se va a retirar.
Plantilla18/04/2033
Giacomo Olzer está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.37 en la temporada con 13 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Mateus Lusuardi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Wouter Prins estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Pisa nadie finge estar haciéndolo.
Calificado con 7.96. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
Mercado18/04/2033
Maxim Maiorov tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Pisa ha sido explícito sobre la situación de Maxim Maiorov, que es más de lo que reciben muchos.
En breve
El banquilloAlessandro Ghillani se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Una lesión de rodilla de las peores para Umberto Serra
18 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Pisa pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
22 goles y una media de 7.54 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Pisa lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pisa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla11/04/2033
Wouter Prins choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Una lesión de rodilla de las peores para Umberto Serra
25 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Pisa pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
18 goles y una media de 7.46 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Pisa nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Edoardo Sottini estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Es sentimental, es completamente sincero y es el principio de una salida que nadie ha anunciado. El club puede ser elegante al respecto o puede hacer como que no lo ha oído.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Pisa, otra semana sin la firma de Wouter Prins.
En breve
DirectivaLa directiva de Pisa encuentra $1.5M para el entrenador
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Wouter Prins será jugador de otro club este fin de semana, y en Pisa las despedidas han empezado en voz baja.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Wouter Prins ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Wouter Prins estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«Veo todos los partidos de Pisa desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Pro Patria sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
5 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
A Michele Piccirillo le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Pisa, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En breve
El banquilloTommaso Fazio se lleva el toque del técnico
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Pisa pueden fingir no haber oído.
Una media de 7.50 en la temporada con 20 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
7.61, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
Francisco Meixedo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla21/03/2033
Palabras en el entrenamiento del Pisa sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Wouter Prins está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Regates completados: 19. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Notas de los jugadores21/03/2033
Noventa minutos de Wouter Prins en su mejor versión
Calificado con 8.56. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Pisa.
10 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
19 goles y una media de 7.47 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Pisa, y no se va a retirar.
18 partidos sin encajar en 29 encuentros. La cesión de un portero se juzga por las tardes en las que no pasó nada, y Alex Sposito está teniendo muchas.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pisa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El banquillo14/03/2033
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑2 Interim Coach salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Francesco Castaldo lo produjo, y el 9.20 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
18 goles y una media de 7.46 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Mattia Di Virgilio será jugador de otro club este fin de semana, y en Pisa las despedidas han empezado en voz baja.
Cedidos07/03/2033
La cesión de Alex Sposito se mide en lo que no ocurre
17 porterías a cero en 28 partidos con Pontedera. Ese es el oficio entero de un portero bien hecho, y se está haciendo muy lejos del club al que pertenece.
La racha sin perder llega a 6. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Wouter Prins estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Una media de 7.41 en la temporada con 16 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pisa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Pisa lo saben.
Cedidos28/02/2033
La cesión de Alex Sposito se mide en lo que no ocurre
16 porterías a cero en 27 partidos con Pontedera. Ese es el oficio entero de un portero bien hecho, y se está haciendo muy lejos del club al que pertenece.
Plantilla28/02/2033
Wouter Prins choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Pisa pueden fingir no haber oído.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Pisa lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Giacomo Olzer y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
15 partidos sin encajar en 26 encuentros. La cesión de un portero se juzga por las tardes en las que no pasó nada, y Alex Sposito está teniendo muchas.
Dos goles y un 8.91 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Pisa, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Ianis Dobrescu será jugador de otro club este fin de semana, y en Pisa las despedidas han empezado en voz baja.
Estaba todo acordado hasta que dejó de estarlo, y Jacopo Pellegrini vuelve a Pisa con un verano para olvidar. Ninguno de los dos clubes dice quién se levantó de la mesa.
15 goles y una media de 7.39 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Wouter Prins estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
14 partidos sin encajar en 25 encuentros. La cesión de un portero se juzga por las tardes en las que no pasó nada, y Alex Sposito está teniendo muchas.
En breve
Notas de los jugadoresNoventa minutos de Giacomo Olzer en su mejor versión
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Pisa lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Francesco Castaldo lo produjo, y el 9.42 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
La operación que iba a llevar a Jegors Olijars al Wolverhampton se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Pisa con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Pisa pueden fingir no haber oído.
16 goles y una media de 7.47 en la temporada. Un estado de forma así se nota mucho más allá de esta ciudad.
Directiva07/02/2033
Pisa cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 4; bajas, 8; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Mattia Di Virgilio será jugador de otro club este fin de semana, y en Pisa las despedidas han empezado en voz baja.
Plantilla07/02/2033
Wouter Prins choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Pisa lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Lazio conserva a su hombre, y Pisa vuelve a una lista con un nombre tachado.
Mercado31/01/2033
Wolverhampton están a punto de descolgar el teléfono
Habrá conversación esta semana. Pisa pondrán una cifra, y a partir de ahí deja de ser fútbol para ser aritmética.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Musa Magagula, y el técnico lo permitió.
9 goles y una media de 7.27 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Filippo Porciatti ya tiene su respuesta de Pisa; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Pisa la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Zsombor Bévárdi lo ha hecho, en Pisa, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Wouter Prins estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Pisa preguntó y Genoa dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Una media de 7.29 en la temporada con 11 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
100 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.