15 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Pyunik pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Albi Doka estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los 20 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Plantilla29/03/2027
Momo Yansané choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Román Gómez entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Robert Darbinyan: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Pyunik necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Ararat Sarkisov se lesiona los ligamentos de la rodilla: 23 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 23 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Pyunik no han contestado, que también es una forma de contestar.
Albi Doka y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla22/03/2027
Palabras en el entrenamiento del Pyunik sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Román Gómez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Marius Noubissi. 2‑0 ante Alashkert, y la ovación final fue sobre todo suya.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo22/03/2027
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Hayk Ghazaryan fue breve tras ganar 2‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
En breve
El banquilloAhora mismo hay alguien mejor que Momo Yansané
Notas de los jugadoresRomán Gómez cierra la puerta
33 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Pyunik pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Regates completados: 23. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Román Gómez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Román Gómez, y el técnico lo permitió.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Pyunik nadie finge estar haciéndolo.
El banquillo15/03/2027
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑2 Hayk Ghazaryan salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
5 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
En breve
Lo que vienePyunik se enfrenta al equipo al que todos persiguen
El banquilloLa tabla de forma ha alcanzado a James
El banquilloJavi Moreno queda fuera por motivos tácticos en el Pyunik
La orden ha llegado de arriba y no del banquillo, que es la versión de esta conversación que ningún entrenador disfruta. Alguien de esa plantilla está ya disponible, lo vea así o no quien pone el once.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pyunik cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Dorsales del primer equipo para chavales a los que los técnicos conocen desde los doce años. La mayoría no llegará, y todos han hecho ya la parte más difícil.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Pyunik nadie finge estar haciéndolo.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Hovhannes Harutyunyan. 3‑1 ante Van, y la ovación final fue sobre todo suya.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Pyunik trata con un hombre que quiere otro país.
Albi Doka estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla01/03/2027
Palabras en el entrenamiento del Pyunik sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Román Gómez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El entrenador ha reordenado su cabeza y James ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
Román Gómez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pyunik cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Momo Yansané firme algo — un contrato en Pyunik o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Un año después el idioma no ha llegado, la ciudad no se ha abierto, y come solo más veces de las que en el Pyunik querrían reconocer. Se le nota los sábados.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Hakob Barseghyan entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Pyunik nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Pyunik lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Olimpia, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Albi Doka y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Se hizo la consulta y la respuesta llegó en una frase. No hay cifra sobre la mesa porque no había cifra que hubiera bastado.
Plantilla15/02/2027
Palabras en el entrenamiento del Pyunik sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Momo Yansané está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Pyunik, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Marius Noubissi. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Un año después el idioma no ha llegado, la ciudad no se ha abierto, y come solo más veces de las que en el Pyunik querrían reconocer. Se le nota los sábados.
Su pasado entró por la puerta antes que él. A los jugadores que han estado donde él ha estado un vestuario los escucha antes de que se lo hayan ganado, y lo tendrá mientras le dure la forma.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Pyunik lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pyunik cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Román Gómez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Pyunik preguntó y Ural dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
5 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Directiva01/02/2027
Pyunik cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 2; bajas, 0; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en CSKA Moscow lo dice, y a nadie en Pyunik le divierte adivinarlo.
Artak Dashyan y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla01/02/2027
Palabras en el entrenamiento del Pyunik sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Román Gómez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. CSKA Moscow conserva a su hombre, y Pyunik vuelve a una lista con un nombre tachado.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Sandro está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Pyunik, y no se va a retirar.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Hajduk Split lo dice, y a nadie en Pyunik le divierte adivinarlo.
Plantilla25/01/2027
Palabras en el entrenamiento del Pyunik sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Albi Doka está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Pyunik preguntó y Urartu dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
A CSKA Moscow le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Una consulta de cesión a CSKA Moscow: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Momo Yansané firme algo — un contrato en Pyunik o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en Pyunik reconocería. Los sábados se nota.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Ararat tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Pyunik ha hecho la parte difícil con Hajduk Split, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Rodina lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Albi Doka y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla18/01/2027
Palabras en el entrenamiento del Pyunik sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Hovhannes Harutyunyan está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El nombre de Hakob Barseghyan ha aparecido en conversaciones de las que Pyunik no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Cada sábado hace cosas a las que nadie a su alrededor sabe responder. Es halagador durante una temporada y un problema a partir de la siguiente, y en Pyunik saben en cuál de las dos están.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Marius Noubissi. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Ararat-Armenia tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Pyunik la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
La lesión que siempre vuelve, de la que siempre se regresa con prisa y que en silencio cuesta más carreras que las dramáticas. 18 días es la estimación; la cifra honesta depende de si alguien tiene paciencia.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Pyunik ha hecho la parte difícil con Bahia, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Albi Doka estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Gandzasar conserva a su hombre, y Pyunik vuelve a una lista con un nombre tachado.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Robert Darbinyan ya tiene su respuesta de Pyunik; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
En breve
PlantillaKeny Arroyo necesita un escenario más grande
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Pyunik, y no se va a retirar.
Albi Doka estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla04/01/2027
Palabras en el entrenamiento del Pyunik sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Momo Yansané está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Pyunik ha hecho la llamada a Cruzeiro. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Pyunik ha hecho la llamada a Bahia. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Directiva28/12/2026
Los sueldos se tragan el 101% de los ingresos de Pyunik
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
En breve
El banquilloSead Islamović llama a la puerta del técnico
Palabras en el entrenamiento del Pyunik sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Albi Doka está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El más afilado de allí toda la semana, según todas las versiones. Es la línea más silenciosa de esta página y suele publicarse la semana antes de que alguien empiece a encadenar titularidades.
Completó la sesión, hizo todo lo que había que hacer y acabó sonriendo. En Pyunik no le van a meter prisa, y él se pasará quince días metiéndosela a ellos.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pyunik cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Edgar Hovhannisyan es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Pyunik saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Hovhannes Harutyunyan estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Iman Griffith ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
PlantillaSergiy Vakulenko es la comidilla de la ciudad deportiva
18Edición
La Crónica de Pyunik
30/11/2026
De nuestro corresponsal de fútbolInquietud
Plantilla30/11/2026
Palabras en el entrenamiento del Pyunik sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Albi Doka está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pyunik cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Directiva30/11/2026
Los sueldos se tragan el 103% de los ingresos de Pyunik
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Albi Doka y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla23/11/2026
Palabras en el entrenamiento del Pyunik sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Robert Darbinyan está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y David Spertsyan entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
En breve
El banquilloEl técnico planta su bandera en Artak Dashyan
PlantillaClases reservadas para Agenor en el Pyunik
PlantillaArtak Dashyan entrena como quien tiene algo que demostrar
Hecho, y con jornadas de margen. La próxima temporada tendrá noches bajo los focos contra clubes de otros países, y las cuentas, una línea que el año pasado no existía.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pyunik cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Hovhannes Harutyunyan estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Sergiy Vakulenko y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla09/11/2026
Albi Doka choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Artak Grigoryan lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
5 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
La orden ha llegado de arriba y no del banquillo, que es la versión de esta conversación que ningún entrenador disfruta. Alguien de esa plantilla está ya disponible, lo vea así o no quien pone el once.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Pyunik nadie finge estar haciéndolo.
Albi Doka y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Directiva02/11/2026
En Pyunik el 103% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Plantilla02/11/2026
Palabras en el entrenamiento del Pyunik sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Robert Darbinyan está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Hayk Tatosyan está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
Albi Doka y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Hovhannes Harutyunyan estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El nombre de Edgar Malakyan no deja de aparecer en las páginas deportivas ajenas. Pyunik no dice nada, lo cual dice bastante.
12Edición
La Crónica de Pyunik
19/10/2026
De nuestro corresponsal de fútbolInquietud
Plantilla19/10/2026
Palabras en el entrenamiento del Pyunik sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Albi Doka está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Pyunik saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Se le ha ido el desconcierto, el idioma va llegando y discute en los entrenamientos como alguien que cuenta con estar aquí el año que viene. La mitad del valor de un fichaje es esto, y nada de ello aparece en el traspaso.
En breve
PlantillaViacheslav Afyan entrena como quien tiene algo que demostrar
El banquilloDavid Spertsyan conserva el voto de su entrenador
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Albi Doka estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Sargis Metoyan y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
11 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Albi Doka y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla05/10/2026
Palabras en el entrenamiento del Pyunik sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Hovhannes Harutyunyan está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Directiva05/10/2026
Los sueldos se llevan el 126% de lo que ingresa Pyunik
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Pyunik nadie finge estar haciéndolo.
Hace los sábados cosas a las que nadie de su alrededor puede responder: durante una temporada resulta halagador y después es un problema. El Pyunik no lo retendrá fingiendo lo contrario.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Pyunik, otra semana sin la firma de Sandro.
Sérgio Mota llega con 37 años, sin nada que demostrar y con mucho que transmitir. Las piernas son moneda de jóvenes; saber dónde colocarse no envejece.
Agenor tiene 36 y ya no le queda nada por demostrar. Le queda saber dónde colocarse, cuándo bajar el ritmo y qué decir en el descanso, y nada de eso sale en una gráfica física.
Sandro tiene 37 y ya no le queda nada por demostrar. Le queda saber dónde colocarse, cuándo bajar el ritmo y qué decir en el descanso, y nada de eso sale en una gráfica física.
Palabras en el entrenamiento del Pyunik sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Albi Doka está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Sargis Metoyan estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Sead Islamović entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pyunik cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla21/09/2026
Palabras en el entrenamiento del Pyunik sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Robert Darbinyan está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Pyunik, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Albi Doka estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Hakob Barseghyan es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Plantilla14/09/2026
8 caras nuevas y el Pyunik todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en Pyunik reconocería. Los sábados se nota.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Pyunik pueden fingir no haber oído.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Albi Doka está viviendo esa versión en el Pyunik, y suele notarse en el primer mes.
Directiva07/09/2026
Pyunik cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 14; bajas, 0; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
La operación que iba a llevar a Mikhail Kovalenko al Ararat-Armenia se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Pyunik con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pyunik cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla07/09/2026
Palabras en el entrenamiento del Pyunik sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Albi Doka está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Pyunik preguntó y Shakhtar dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Plantilla07/09/2026
Albi Doka se ha quedado grande para esta categoría
Hay un nivel en el que a un futbolista dejan de ponerlo a prueba y empiezan solo a contenerlo, y él llegó ahí hace ya tiempo. En el Pyunik lo saben, y también todos los que lo ven.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Grêmio lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. BKMA conserva a su hombre, y Pyunik vuelve a una lista con un nombre tachado.
Todos han dejado de fingir: Ararat-Armenia hará la llamada por Mikhail Kovalenko esta semana. En Pyunik tienen una cifra en mente, y la cifra no es tímida.
A Flamengo le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Una consulta de cesión a Flamengo: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Pyunik donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
Un parón con la selección, y una camiseta de Pyunik que durante unos días hace también de anuncio. Una convocatoria halaga al jugador y al club que lo formó en la misma frase.
0‑0 ante BKMA, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Pyunik preguntó y CSKA Moscow dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
A los 20 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
En breve
Notas de los jugadoresEl disparo que se le escapó a Mikhail Kovalenko
La oferta de Bodo/Glimt por Marius Noubissi se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Flamengo lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Hovhannes Harutyunyan estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Southampton conserva a su hombre, y Pyunik vuelve a una lista con un nombre tachado.
Hayk Tatosyan y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A Cruzeiro le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Pyunik, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En breve
PlantillaLos informes de entrenamiento de David Spertsyan no son buenos
PlantillaSe habla en la ciudad deportiva: Sargis Metoyan
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Pyunik ha hecho la parte difícil con Flamengo, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Sargis Metoyan estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Robert Mkhitaryan lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Henrikh Movsisyan ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Ararat Movsisyan ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Tigran Grigoryan ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
Plantilla10/08/2026
6 caras nuevas y el Pyunik todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Algunos fichajes necesitan una campaña de prensa. Este necesitaba una camiseta con el número de siempre. Henri Avagyan vuelve a ser jugador de Pyunik, y la ciudad ya tiene su historia del verano.
Sergiy Vakulenko estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Pyunik preguntó y Ararat-Armenia dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Cada sábado hace cosas a las que nadie a su alrededor sabe responder. Es halagador durante una temporada y un problema a partir de la siguiente, y en Pyunik saben en cuál de las dos están.
Sigue sin haber oferta sobre la mesa, y el contrato de Hovhannes Harutyunyan sigue encogiendo. En el idioma de los despachos, un silencio tan largo deja de ser un descuido y empieza a ser una respuesta.
Pyunik ha hecho la llamada a Flamengo. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.