13 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Quilmes, y no se va a retirar.
4 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Gael Alonso y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
100 partidos con la camiseta. Nadie se propone construir un registro así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club, y esta ciudad sabe lo que tiene.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Miguel Moretti estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Quilmes ha sido explícito sobre la situación de Fernando Gutiérrez, que es más de lo que reciben muchos.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Quilmes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Nicolás Ferrari, y el técnico lo permitió.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Gael Alonso puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Ya van 25 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
3 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Guillermo Bassi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 12 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Partido15/03/2036
Ninguna portería a cero a la vista para el Quilmes
Ya van 11 partidos con al menos dos en contra. Se ha reordenado la defensa, se ha respaldado al portero en público, y los goles siguen entrando igual.
Aldosivi avanza y Quilmes se vuelve a casa, con el 0‑4 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
La grada17/03/2036
Una goleada en copa ante el Aldosivi deja al Quilmes dando explicaciones
0-4, y mucho antes del final la afición visitante había pasado del ánimo a algo bastante más afilado. Nadie llama a una tertulia por perder por poco.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ya van 22 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
13 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Derrota por 1‑4 ante San Martín de Burzaco, y superado en todo lo que importa. La autopsia empieza el lunes por la mañana en el campo de entrenamiento.
0‑4 para Sacachispas, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Quilmes, y no se va a retirar.
9 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
Plantilla10/03/2036
Palabras en el entrenamiento del Quilmes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Guillermo Bassi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ya van 20 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
0‑3 contra Argentino de Quilmes, y ninguna queja que resista ver la repetición. El técnico habló después de carácter; la grada usó palabras más cortas.
7 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Quilmes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Interim Coach tras el 0‑3, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
En breve
PlantillaQuilmes ha empezado a construir alrededor de Patrón
El banquilloLa tabla de forma ha alcanzado a Ricardo Arias
El club buscó fuera durante un mes, no encontró nada que le convenciera más y le dio el cargo al hombre que ya lo estaba haciendo. Conoce la casa; ahora tiene que demostrar que conoce el resto.
0‑4 para Talleres, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Quilmes pueden fingir no haber oído.
6 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
En el Quilmes todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 37 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
Regates completados: 19. Cada vez que recibía, alguien tenía que decidir, y cada vez la decisión fue la equivocada.
Plantilla25/02/2036
Palabras en el entrenamiento del Quilmes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Guillermo Bassi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ya van 18 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
La grada18/02/2036
La afición se organiza contra la directiva de Quilmes
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Quilmes, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Gael Alonso será jugador de otro club este fin de semana, y en Quilmes las despedidas han empezado en voz baja.
Regates completados: 24. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
5 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Quilmes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Guillermo Bassi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Ya van 17 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
2 arriba y con todo controlado, y terminó con Alvarado como el equipo más feliz. No hay versión de esta tarde que el Quilmes disfrute revisando.
Notas de los jugadores11/02/2036
Carlos García, 17 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.83
Un 7.83 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 17. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Participación en 2 goles, de un futbolista que se pasó los noventa minutos haciendo lo que un entrenador quiere de verdad: estar donde el balón iba a acabar. 6.55 junto a su nombre.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Quilmes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Día 10 de la vacante. Se ha puesto precio a candidatos, se les ha tanteado y se les ha descartado en silencio — y el balance del interino empieza a ser un argumento por sí solo.
En breve
PartidoNinguna portería a cero a la vista para el Quilmes
Cuatro párrafos en la web del club, ninguno sobre fútbol. La directiva le dio las gracias, le deseó suerte y ya tenía la búsqueda en marcha antes de publicarlo.
Un 0‑3 ante Real Pilar es de esos resultados que vacían el estadio mucho antes del pitido final.
Directiva04/02/2036
El Quilmes no tiene a nadie que dirija los entrenamientos
No es un nombramiento interino: es una institución con el despacho técnico vacío. Esta semana las sesiones las dirigirá alguien desconocido, y la pregunta de cómo se llega a este estado se le hará a la directiva y no la responderá.
«Alguien tiene que dar la alineación el sábado. Esta semana soy yo, y hasta ahí he pensado.» No hubo promesas en ninguna dirección, que es como suelen empezar estas cosas.
4 chavales suben, y en algún punto del edificio quienes los entrenaron con doce años están teniendo, en silencio, la mejor mañana de su año laboral. Nada de esto sale en un resultado, y es para esto que existe la cantera.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Gabriel Sánchez es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Bruno Godoy ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
En breve
MercadoUno de los nuestros: Pedro Alonso se incorpora al primer equipo del Quilmes
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Gonzalo Santos puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Canteranos: 116, salidos de un departamento valorado hoy en 4 sobre 20. Nada de la cantera aparece en un resultado, y nada del futuro del club existe sin ella.
La afición se organiza contra la directiva de Quilmes
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Quilmes se está agotando.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Quilmes nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Gringo ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Lucas Cohen ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
Objetivos de mercado21/01/2036
El cierre del mercado se lleva por delante el fichaje de Noah Campos
A Quilmes se le acabó el tiempo con San Lorenzo. El papeleo seguía abierto cuando pasó la hora límite, y un traspaso que estaba casi hecho es ahora un traspaso que nunca existió.
Esto no es rotación. Juan Manuel Rojas lleva tiempo fuera de los planes del entrenador, y en el Quilmes ya nadie finge lo contrario.
Objetivos de mercado14/01/2036
El cierre del mercado se lleva por delante el fichaje de Andrés Vega
A Quilmes se le acabó el tiempo con San Lorenzo. El papeleo seguía abierto cuando pasó la hora límite, y un traspaso que estaba casi hecho es ahora un traspaso que nunca existió.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Guillermo Bassi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Quilmes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Diego Cabrera, y el técnico lo permitió.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Quilmes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Quilmes, otra semana sin la firma de Juan Manuel Romano.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y José Correa entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Quilmes pueden fingir no haber oído.
Objetivos de mercado07/01/2036
Traspaso cerrado, contrato pendiente para Andrés Vega
Quilmes y San Lorenzo han fijado $140.0K. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
Argentinos Juniors quería más de $43.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
Una operación que a mediodía estaba a una llamada de cerrarse había muerto a medianoche. Quilmes volverá a intentarlo cuando se abra el mercado; puede que para entonces Gimnasia y Esgrima ya no venda.
Plantilla07/01/2036
Palabras en el entrenamiento del Quilmes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Guillermo Bassi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Matías Correa y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Quilmes ha hecho la parte difícil con Instituto, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
$43.0K sobre la mesa de Argentinos Juniors. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Gael Alonso estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Esto no es rotación. Benjamín Morales lleva tiempo fuera de los planes del entrenador, y en el Quilmes ya nadie finge lo contrario.
Plantilla31/12/2035
Juan Godoy choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Nicolás Ferrari y Quilmes acuerdan 3 años más.
En breve
El banquilloNoah Morales pide hablar con el técnico
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Quilmes se está agotando.
Boca Juniors ha aceptado el dinero. Lo que Quilmes no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
El acuerdo con Belgrano está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Noah Morales estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Guillermo Bassi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Traspaso acordado, contrato acordado, y una resonancia que dijo otra cosa. Él vuelve a Banfield; Quilmes vuelve al mercado; y los dos insistirán en que aquí no hay historia.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Quilmes ha hecho la parte difícil con Boca Juniors, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Belgrano conserva a su hombre, y Quilmes vuelve a una lista con un nombre tachado.
3 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Quilmes sabe decir en qué semana.
9 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Objetivos de mercado10/12/2035
Traspaso cerrado, contrato pendiente para Andrés Vega
Quilmes y San Lorenzo han fijado $150.0K. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
El acuerdo con San Telmo está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
A los 36, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Quilmes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Puesto 29 y 16 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
1‑4 para Deportivo Armenio, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Interim Coach lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Quilmes, y no se va a retirar.
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Quilmes preguntó y Lanús dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Guillermo Bassi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
En breve
DirectivaNadie salió deprisa del vestuario de Quilmes
DirectivaLos sueldos se llevan el 92% de lo que ingresa Quilmes
487Edición
La Crónica de Quilmes
26/11/2035
De nuestro corresponsal de fútbolCrisis
La grada26/11/2035
La afición se organiza contra la directiva de Quilmes
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Ya van 10 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Guillermo Bassi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Nicolás Ponce y Quilmes acuerdan 3 años más.
Plantilla19/11/2035
Palabras en el entrenamiento del Quilmes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Nacho está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Quilmes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Esto no es rotación. Guillermo Bassi lleva tiempo fuera de los planes del entrenador, y en el Quilmes ya nadie finge lo contrario.
Partido10/11/2035
Nadie fue capaz de dejar de marcar
7 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Quilmes y de Excursionistas por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Gael Alonso y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla12/11/2035
Palabras en el entrenamiento del Quilmes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Guillermo Bassi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Quilmes, y no se va a retirar.
Ya van 8 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
4 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Quilmes sabe decir en qué semana.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Quilmes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla05/11/2035
Palabras en el entrenamiento del Quilmes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Guillermo Bassi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Directiva05/11/2035
En Quilmes el 95% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
En breve
El banquilloNo hay sitio para Patrón en la cita grande
Notas de los jugadoresGonzalo Santos los encaró todo el partido
483Edición
La Crónica de Quilmes
29/10/2035
De nuestro corresponsal de fútbolCrisis
La grada29/10/2035
La afición se organiza contra la directiva de Quilmes
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Quilmes nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Quilmes pueden fingir no haber oído.
Ya van 7 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Quilmes lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 7 goles entre el Quilmes y Fénix, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Quilmes pueden fingir no haber oído.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Quilmes no han contestado, que también es una forma de contestar.
Plantilla22/10/2035
Palabras en el entrenamiento del Quilmes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Guillermo Bassi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Quilmes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Quilmes, y no se va a retirar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Quilmes lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Guillermo Bassi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
Toca el líder, y la medida honesta de dónde está en realidad este equipo. Cualquiera le gana al club que tiene debajo; la pregunta es qué pasa contra Villa San Carlos.
108 canteranos de una academia valorada ahora en 4 sobre 20. Un club de este tamaño no sobrevive de otra manera, y en la ciudad se saben todos los nombres.
En breve
PlantillaLos informes de entrenamiento de Patrón no son buenos
PlantillaGael Alonso entra en el once de la categoría: 6.19
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 12 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Quilmes pueden fingir no haber oído.
Guillermo Bassi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
DirectivaNadie salió deprisa del vestuario de Quilmes
DirectivaEn Quilmes el 99% de los ingresos se va en sueldos
479Edición
La Crónica de Quilmes
01/10/2035
De nuestro corresponsal de fútbolCrisis
La grada01/10/2035
La afición se organiza contra la directiva de Quilmes
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 9 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Gael Alonso será jugador de otro club este fin de semana, y en Quilmes las despedidas han empezado en voz baja.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Quilmes pueden fingir no haber oído.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Quilmes lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Regates completados: 25. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Quilmes, y no se va a retirar.
Gael Alonso y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
En el Quilmes todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 36 la caída es real y medible —4 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Guillermo Bassi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El banquillo24/09/2035
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Interim Coach no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Quilmes tampoco lo escondía nadie.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Mitre defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
10 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Guillermo Bassi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Regates completados: 13. Siempre había un defensa delante de él y nunca hubo un defensa delante de él mucho rato.
Notas de los jugadores17/09/2035
Las ocasiones llegaron y se fueron para Noah Morales
4 disparos, un recuento que parece una buena tarde hasta que miras la otra columna. Los delanteros sobreviven a semanas así dando por hecho que las ocasiones seguirán llegando; el día que dejan de llegar se convierte en un problema.
En breve
El banquilloAhora mismo hay alguien mejor que Pedro Arias
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Quilmes, y no se va a retirar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Guillermo Bassi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Toca Agropecuario Argentino, y los dos saben hacer la cuenta. Ganar, y la tabla cambia de cara; perder, y se queda con la cara que todo el mundo temía.
Directiva10/09/2035
Los sueldos se llevan el 99% de lo que ingresa Quilmes
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Sergio Escobar y Quilmes acuerdan 3 años más.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Nacho, y el técnico lo permitió.
Plantilla10/09/2035
Miguel Moretti, 18 años, es el mejor joven del fin de semana
Medido contra todos los demás chavales de la categoría, y el primero de ellos. En Quilmes querrían que esto llevara al premio de los mayores.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Quilmes pueden fingir no haber oído.
Los clubes lo tienen todo cerrado y lo que queda son papeles y una foto. En Quilmes ya hablan de él en pasado.
Notas de los jugadores03/09/2035
Miguel Moretti, 18 años, juega como si llevara aquí una vida: 8.05
Un 8.05 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 18. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
A los 19 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Guillermo Bassi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
En breve
El banquilloCarlos García se lleva el toque del técnico
PlantillaIván Aguirre, en un rifirrafe con un compañero
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Quilmes, y no se va a retirar.
Notas de los jugadores27/08/2035
Ni rastro de nervios en Noah Morales a los 18: 7.87
Lo más difícil de tener 18 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Noah Morales no lo necesitó: 7.87, y parecía el más cómodo del campo.
En el Quilmes todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 36 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Noah Morales. 2‑1 ante Chaco For Ever, y la ovación final fue sobre todo suya.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 9 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Juan Carlos Sosa, y el técnico lo permitió.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 15 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
8 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
Notas de los jugadores13/08/2035
Ni rastro de nervios en Matías Russo a los 16: 7.65
Lo más difícil de tener 16 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Matías Russo no lo necesitó: 7.65, y parecía el más cómodo del campo.
Nota de 7.29. Hay un tipo de atacante cuyo valor solo aparece cuando cuentas en qué participó en vez de qué remató, y este es el día en que ese argumento se demuestra solo.
18 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Quilmes tiene que sacar un resultado de donde sea.
La grada06/08/2035
La afición se organiza contra la directiva de Quilmes
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Quilmes nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 13 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
2‑5 contra Argentino de Quilmes, y ninguna queja que resista ver la repetición. El técnico habló después de carácter; la grada usó palabras más cortas.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Quilmes, y no se va a retirar.
15 acciones combinadas y 6.81. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 7 goles entre el Quilmes y Argentino de Quilmes, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Guillermo Bassi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Lo más difícil de tener 18 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Miguel Moretti no lo necesitó: 7.72, y parecía el más cómodo del campo.
Objetivos de mercado23/07/2035
$190.0K lo zanja entre los clubes por José Colombo
Boca Juniors ha aceptado el dinero. Lo que Quilmes no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Quilmes, y no se va a retirar.
Directiva23/07/2035
Pasa el cierre con 0 de alta y 8 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Quilmes hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Racing Club lo dice, y a nadie en Quilmes le divierte adivinarlo.
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Quilmes, y no se va a retirar.
El acuerdo con Argentinos Juniors está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Quilmes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Quilmes ha hecho la parte difícil con Argentinos Juniors, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Guillermo Bassi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Quilmes pueden fingir no haber oído.
El acuerdo con Boca Juniors está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Regates completados: 22. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Quilmes lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
0‑3 para Deportivo Armenio, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Ya van 8 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Quilmes, y no se va a retirar.
Defensa y Justicia ha aceptado el dinero. Lo que Quilmes no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Racing Club lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Quilmes y Boca Juniors han fijado $260.0K. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Quilmes no han contestado, que también es una forma de contestar.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Unión de Santa Fe lo dice, y a nadie en Quilmes le divierte adivinarlo.
Un nombre más en la lista: Racing ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Gael Alonso. La respuesta de Quilmes no ha cambiado. De momento.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
San Lorenzo ha aceptado el dinero. Lo que Quilmes no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Quilmes ha hecho la parte difícil con Unión de Santa Fe, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Estudiantes lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Guillermo Bassi y Quilmes acuerdan 1 años más.
En breve
PartidoAgustín Rojas, entre los goles en una tarde loca
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 12 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Quilmes pueden fingir no haber oído.
El acuerdo con Estudiantes está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Guillermo Bassi y Quilmes acuerdan 1 años más.
6 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Quilmes y de Villa San Carlos por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Banfield conserva a su hombre, y Quilmes vuelve a una lista con un nombre tachado.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Tiene 16 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 1‑1, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
En breve
Lo que vieneUn examen contra el mejor para Quilmes
29 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Tristán Suárez fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Quilmes lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Tiene 20 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Ya van 29 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
1‑4 para Central Norte, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Lo más difícil de tener 18 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Miguel Moretti no lo necesitó: 7.67, y parecía el más cómodo del campo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Quilmes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Quilmes, y no se va a retirar.
Plantilla07/05/2035
Palabras en el entrenamiento del Quilmes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Guillermo Bassi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Matías Correa estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Regates completados: 14. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Ya van 26 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 12 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
Esto no es rotación. Guillermo Bassi lleva tiempo fuera de los planes del entrenador, y en el Quilmes ya nadie finge lo contrario.
Plantilla30/04/2035
Palabras en el entrenamiento del Quilmes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Guillermo Bassi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Gael Alonso estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑5, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Ya van 25 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 11 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Quilmes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑3, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Quilmes pueden fingir no haber oído.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Luis Alberto Castillo marcó, fue calificado con 7.37 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Guillermo Bassi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 9 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
Un 7.70 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Guillermo Bassi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Ricardo Arias y Quilmes acuerdan 3 años más.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 1‑3, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Quilmes lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Guillermo Bassi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
No un contrato nuevo, no un dorsal nuevo: un lugar nuevo en la cabeza del entrenador, que es el único ascenso del fútbol que importa de verdad. Gael Alonso acaba de subir en él.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Agustín Bolívar firme algo — un contrato en Quilmes o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
104 canteranos de una academia valorada ahora en 4 sobre 20. Un club de este tamaño no sobrevive de otra manera, y en la ciudad se saben todos los nombres.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 8 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
4 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
A los 36, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
Plantilla26/03/2035
Palabras en el entrenamiento del Quilmes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Guillermo Bassi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 10 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
San Martín de Burzaco avanza y Quilmes se vuelve a casa, con el 0‑5 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Guillermo Bassi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Derrota por 0‑6 ante San Martín de Burzaco, y superado en todo lo que importa. La autopsia empieza el lunes por la mañana en el campo de entrenamiento.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Quilmes, y no se va a retirar.
Partido10/03/2035
Ninguna portería a cero a la vista para el Quilmes
Ya van 5 partidos con al menos dos en contra. Se ha reordenado la defensa, se ha respaldado al portero en público, y los goles siguen entrando igual.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Quilmes y San Martín de Burzaco, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Quilmes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ya van 17 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
2‑5 para Argentino de Quilmes, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Benicio Navarro lo produjo, y el 8.43 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 17 años que siente suyo. Benicio Navarro la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
0‑3 para Talleres, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Las ocasiones se generan y algo ocurre entre generarlas y rematarlas. Ya van 5 partidos, y la inquietud en el estadio llega un poco antes cada semana.
Plantilla26/02/2035
Palabras en el entrenamiento del Quilmes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Guillermo Bassi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
La música estaba apagada y las duchas corrieron tarde. Lo que se dijo en ese vestuario se queda allí, pero el sábado publicará el acta.
El banquillo26/02/2035
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑3 Interim Coach salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Nacho, y el técnico lo permitió.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
4 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Guillermo Bassi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 8 goles entre el Quilmes y Racing, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
10 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Quilmes, y no se va a retirar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Guillermo Bassi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
3 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Quilmes sabe decir en qué semana.
La puerta siguió cerrada mucho después del pitido final. Lo que se dijo allí es cosa suya; si sirvió, lo dirá el sábado.
El banquillo12/02/2035
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Interim Coach salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
11 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Quilmes y Real Pilar, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Dorsales del primer equipo para chavales a los que los técnicos conocen desde los doce años. La mayoría no llegará, y todos han hecho ya la parte más difícil.
Plantilla05/02/2035
Palabras en el entrenamiento del Quilmes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Guillermo Bassi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Chiqui ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Quilmes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Puesto 27 y 25 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Gael Alonso y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Quilmes pueden fingir no haber oído.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Guillermo Bassi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Miguel Moretti y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Enzo Castillo lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Pedro Arias ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Cristian Campos lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
«La firma más fácil de mi carrera.» Juan Manuel Rojas y Quilmes acuerdan 3 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
El banquillo15/01/2035
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Juan Carlos Sosa
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Benjamín Vega entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Quilmes lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
En el Quilmes todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 36 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
Quilmes preguntó y Talleres dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Gael Alonso sale de esa comparación dentro del equipo, y el Quilmes se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
Guillermo Bassi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La oferta llegó a Talleres esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Quilmes ofreció $19.0K; Belgrano dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Joaquín Ruiz y Quilmes acuerdan 3 años más.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Bautista Varela estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El banquilloEl técnico sale a defender a Agustín Rojas
439Edición
La Crónica de Quilmes
25/12/2034
De nuestro corresponsal de fútbolCrisis
La grada25/12/2034
La afición se organiza contra la directiva de Quilmes
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
25 puntos y un calendario que se agota. Las cuentas aún no son crueles, pero ya no son amables.
Objetivos de mercado25/12/2034
Traspaso cerrado, contrato pendiente para Ezequiel Vidal
Quilmes y River Plate han fijado $11.0K. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
Quilmes ha acudido a Lanús con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
La oferta llegó a Instituto esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
En el Quilmes todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 38 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
Instituto quería más de $6.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
Plantilla25/12/2034
Palabras en el entrenamiento del Quilmes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Guillermo Bassi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Quilmes, y no se va a retirar.
Guillermo Bassi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
$83.0K era lo máximo que el club iba a pagar y Lanús pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Agustín Bolívar firme algo — un contrato en Quilmes o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Juan Manuel Rojas entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Ya van 11 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
10 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
Puesto 27 con 25 puntos. Cada temporada es una historia y esta es su última línea, y ahora el club tiene tres meses para decidir de qué va la siguiente.
Platense ha aceptado el dinero. Lo que Quilmes no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Quilmes todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 8 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Quilmes pueden fingir no haber oído.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Guillermo Bassi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Villa Dálmine conserva a su hombre, y Quilmes vuelve a una lista con un nombre tachado.
En breve
MercadoRamón Villalba tiene permiso para buscarse otro sitio
Notas de los jugadoresMiguel Moretti los va pasando de uno en uno
1‑9 para Deportivo Armenio, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
9 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 10 goles entre el Quilmes y Deportivo Armenio, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Miguel Moretti estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Palabras en el entrenamiento del Quilmes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Guillermo Bassi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Quilmes, otra semana sin la firma de Nicolás Ponce.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Noah Morales entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
90 canteranos de una academia valorada ahora en 4 sobre 20. Un club de este tamaño no sobrevive de otra manera, y en la ciudad se saben todos los nombres.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 15 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
6 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Guillermo Bassi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 1‑3, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Juan Martín Martínez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Ya van 6 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Guillermo Bassi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Partido04/11/2034
Ninguna portería a cero a la vista para el Quilmes
Ya van 5 partidos con al menos dos en contra. Se ha reordenado la defensa, se ha respaldado al portero en público, y los goles siguen entrando igual.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 8 goles entre el Quilmes y Excursionistas, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Un 1‑4 ante Liniers es de esos resultados que vacían el estadio mucho antes del pitido final.
La grada30/10/2034
La afición se organiza contra la directiva de Quilmes
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Puesto 26 y 25 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
4 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Quilmes no han contestado, que también es una forma de contestar.
A los 35, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
Plantilla23/10/2034
Palabras en el entrenamiento del Quilmes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Guillermo Bassi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Interim Coach tras el 0‑4, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Quilmes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Quilmes, otra semana sin la firma de Juan Martín Rojas.
Quilmes ha hecho saber al mercado que Ricardo López está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
15 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Quilmes pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Es una forma dura de conocer a una grada. Calificado con 5.76 el día en que le dieron la camiseta, y lo importante ahora es qué aspecto tiene el siguiente partido.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Guillermo Bassi y Quilmes acuerdan 1 años más.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Guillermo Bassi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Quilmes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Facundo Martínez lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Pedro Medina ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
22 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Quilmes pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
La grada02/10/2034
La afición se organiza contra la directiva de Quilmes
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Quilmes se está agotando.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Quilmes y Defensores, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
29 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Quilmes pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Lo más difícil de tener 17 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Miguel Moretti no lo necesitó: 7.80, y parecía el más cómodo del campo.
Guillermo Bassi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Tiene 17 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
El banquillo25/09/2034
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Interim Coach, sobre una victoria por 2‑1 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Cristian Rey, y el técnico lo permitió.
Plantilla25/09/2034
Miguel Moretti, 17 años, es el mejor joven del fin de semana
Medido contra todos los demás chavales de la categoría, y el primero de ellos. En Quilmes querrían que esto llevara al premio de los mayores.
36 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Quilmes pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Quilmes no han contestado, que también es una forma de contestar.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
100 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Regates completados: 13. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
En breve
El banquilloJoaquín Ramos se lleva el toque del técnico
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Guillermo Bassi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
A Agustín Bolívar le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Agustín Bolívar entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
La afición se organiza contra la directiva de Quilmes
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Quilmes se está agotando.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Quilmes pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Quilmes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
100 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
El banquillo04/09/2034
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Interim Coach salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Dos goles y un 8.98 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Plantilla28/08/2034
Palabras en el entrenamiento del Quilmes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Guillermo Bassi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 22 años que siente suyo. Gonzalo Santos la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Almagro mantuvo la ventaja 4 minutos, que no es tiempo suficiente para disfrutarla. El Quilmes contestó antes de que terminara la celebración, y con ello cambió la forma de la tarde.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 1‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Gael Alonso estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
En breve
El banquilloNo hay sitio para Miguel Moretti en la cita grande
6 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Quilmes y de Deportivo Merlo por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 35 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A los 20 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
13 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
1‑4 para Deportivo Laferrere, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Guillermo Bassi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
4 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Noah Morales y Quilmes acuerdan 3 años más.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Derrota por 0‑4 ante San Martín de Burzaco, y superado en todo lo que importa. La autopsia empieza el lunes por la mañana en el campo de entrenamiento.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Quilmes lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en San Telmo, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
4 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Quilmes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
En breve
MercadoGuillermo Bassi tiene permiso para buscarse otro sitio
Ya van 7 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Quilmes pueden fingir no haber oído.
Guillermo Bassi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Objetivos de mercado31/07/2034
El cierre del mercado se lleva por delante el fichaje de Carlos Herrera
A Quilmes se le acabó el tiempo con Racing Club. El papeleo seguía abierto cuando pasó la hora límite, y un traspaso que estaba casi hecho es ahora un traspaso que nunca existió.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑5, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Batido 5 veces y con 5 paradas por toda compañía. Estos marcadores se quedan en la ficha del portero los provoque quien los provoque, y esa es la injusticia silenciosa del oficio.
2‑6 para Flandria, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Directiva24/07/2034
Quilmes cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 0; bajas, 5; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 11 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Regates completados: 27. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Los clubes se han dado la mano con Fénix; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Quilmes pueden fingir no haber oído.
El acuerdo con San Telmo está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
La lesión más común del fútbol y de la que más prisa se tiene por volver. En Quilmes hablarán de 17 días y se andarán con cuidado, porque la segunda siempre es peor que la primera.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: San Telmo lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Los porteros no cometen errores; regalan goles. Cometió uno, lo supo al instante, y detrás no tenía a nadie que lo convirtiera en otra cosa.
El banquillo10/07/2034
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑2 Interim Coach salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
En breve
El banquilloUn error, y Hernán Luna todavía lo paga
A los 35 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.10 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Los clubes se han dado la mano con San Telmo; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
El acuerdo con River Plate está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Quilmes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Quilmes ha acudido a Gimnasia y Tiro con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Ferrocarril Midland quería más de $43.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
Un 3‑1 ante Gimnasia y Esgrima, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Quilmes pueden fingir no haber oído.
El acuerdo con Talleres está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
4 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Quilmes ha acudido a Ferrocarril Midland con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 9 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Ya van 6 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Los clubes se han dado la mano con Gimnasia y Tiro; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
El acuerdo con Boca Juniors está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Guillermo Bassi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
$100.0K era lo máximo que el club iba a pagar y Deportivo Riestra pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
3 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Quilmes sabe decir en qué semana.
La afición se organiza contra la directiva de Quilmes
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Talleres ha aceptado el dinero. Lo que Quilmes no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
Quilmes ha acudido a Deportivo Riestra con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Partido10/06/2034
Ninguna portería a cero a la vista para el Quilmes
Ya van 4 partidos con al menos dos en contra. Se ha reordenado la defensa, se ha respaldado al portero en público, y los goles siguen entrando igual.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 12 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Quilmes, y no se va a retirar.
Esto no es rotación. Carlos Alberto Moreno lleva tiempo fuera de los planes del entrenador, y en el Quilmes ya nadie finge lo contrario.
Plantilla05/06/2034
Palabras en el entrenamiento del Quilmes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Guillermo Bassi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Quilmes pueden fingir no haber oído.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 9 goles entre el Quilmes y Villa San Carlos, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
En el Quilmes todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 35 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Interim Coach tras el 0‑9, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
A los 35 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.80 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Plantilla22/05/2034
Palabras en el entrenamiento del Quilmes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Guillermo Bassi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 18 años que siente suyo. José Luis Benítez la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Minuto 89, medio estadio ya camino de la salida, y Gonzalo Santos decidió que nadie se iba a ninguna parte. A Central Norte no le quedó tiempo para responder.
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Bruno Medina y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Guillermo Bassi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 22 años que siente suyo. Gonzalo Santos la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.