Alejandro Rios y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Diego De Arrascaeta ya tiene su respuesta de Renegades; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Sergio Hernandez está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Juan Perez está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
El banquillo05/10/2026
Gaston Pereira se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Renegades lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
En breve
El banquilloLucas Mendez se lleva el toque del técnico
El banquilloEl técnico no ha terminado de olvidar el error de Juan Ugarte
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Renegades pueden fingir no haber oído.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Juan Perez la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Notas de los jugadores28/09/2026
Gaston Pereira jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.61. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
11 goles y una media de 7.20 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Renegades, y no se va a retirar.
Dos goles y un 9.13 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Alejandro Rios estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Gaston Pereira. 3‑1 ante Villa Espanola, y la ovación final fue sobre todo suya.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 3‑1, Miguel Sanchez podía permitirse ser generoso.
El banquillo21/09/2026
Alejandro Rios se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Renegades lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Juan Perez entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
14 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Renegades pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Alto Peru querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Renegades fue despiadado como lo son los equipos buenos.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Renegades cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Notas de los jugadoresSergio Lopez jugó una tarde distinta a la de todos los demás
6Edición
El Heraldo de Renegades
07/09/2026
De nuestro corresponsal de fútbolOptimismo
Plantilla07/09/2026
Una lesión de rodilla de las peores para Camilo Ugarte
22 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Renegades pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Diego De Arrascaeta y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Dos goles y un 8.77 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Regates completados: 29. Cada vez que recibía, alguien tenía que decidir, y cada vez la decisión fue la equivocada.
Notas de los jugadores31/08/2026
Kevin Torres, 18 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.73
Un 7.73 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 18. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Juan Perez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Paysandu FC se llevó los puntos tras un 0‑1 que costará explicar en la grada.
El banquillo31/08/2026
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Miguel Sanchez, sobre una victoria por 3‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jonathan Santos, y el técnico lo permitió.
Dos goles y un 9.21 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Hay goles que ganan partidos y goles que se los quitan a otro. Gaston Pereira marcó en el minuto 88, Salus ya pensaba en el viaje de vuelta, y el Renegades se lo llevó todo.
La racha sin perder llega a 7. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Alejandro Rios estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Gaston Pereira. 2‑1 ante Salus, y la ovación final fue sobre todo suya.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Alejandro Rios, y el técnico lo permitió.
Minuto 89, contra Villa Teresa, y un gol que supo a victoria para todo el que se había quedado. Fue un empate. Nadie que salga del estadio lo va a describir así.
Terremoto querrá olvidar esto cuanto antes: 6‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Renegades fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Lo más difícil de tener 17 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Agustin Cardozo no lo necesitó: 8.11, y parecía el más cómodo del campo.
Notas de los jugadores17/08/2026
La edad todavía no ha alcanzado a Lucas Mendez: 8.37
A los 34 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.37 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Renegades cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Renegades y Terremoto, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 18 años que siente suyo. Kevin Torres la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Jose De Arrascaeta. 1‑0 ante Mar de Fondo, y la ovación final fue sobre todo suya.
Victoria por 2‑0 ante Miramar Misiones, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Gaston Pereira está en ella.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Juan Perez entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Alejandro Rios y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Todo fichaje lo espera y en todas las ruedas de prensa preguntan por él hasta que llega. Ha llegado, Renegades tiene a su hombre estrenado, y el segundo siempre es más fácil.
En breve
PlantillaDebut con el primer equipo a los 19 para Juan Morales