La oferta llegó a Palmeiras esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Shakhtar lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
Metalist quería más de $3.8M y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
Shakhtar preguntó y Kryvbas dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Shakhtar no han contestado, que también es una forma de contestar.
Shakhtar lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Vorskla, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Plantilla24/06/2030
Heorhiy Popov consigue el traspaso que siempre quiso
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Heorhiy Popov acaba de firmar por el Shakhtar y, por una vez, la respuesta importaba.
Shakhtar ha acudido a Kryvbas con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
El acuerdo con Poltava está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Mykola Matviienko y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla17/06/2030
Palabras en el entrenamiento del Shakhtar sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Dmytro Ledvii está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
A Partizani Tirana le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
En breve
El banquilloMalcom se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
83 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Shakhtar nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Angeliño estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Shakhtar escucha una frase así exactamente como está construida.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Un parón con la selección, y una camiseta de Shakhtar que durante unos días hace también de anuncio. Una convocatoria halaga al jugador y al club que lo formó en la misma frase.
Un parón con la selección, y una camiseta de Shakhtar que durante unos días hace también de anuncio. Una convocatoria halaga al jugador y al club que lo formó en la misma frase.
Shakhtar ha hecho saber al mercado que Tymur Puzankov está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
En breve
El banquilloTymur Puzankov llama a la puerta del técnico
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Shakhtar la escuchó como otra cosa.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Malcom está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Shakhtar cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Dmytro Ledvii estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Eduard Kozik. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Angeliño está en ella.
«Preguntádmelo en verano. Lo sabré antes que nadie.» Tiene 34 años y 337 partidos a la espalda, y Shakhtar tienen que planificar con las dos respuestas.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Esta es la temporada con la que la ciudad medirá las veinte siguientes. El trofeo viaja a casa con la plantilla, y el recorrido por las calles se acordó hace días.
Partido22/05/2030
El Shakhtar convierte su casa en un mal sitio para visitar
25 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Victoria por 2‑0 ante Dynamo Kyiv, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
Hay futbolistas que hacen una buena temporada y futbolistas por los que se recuerda una temporada; a los segundos les leen el nombre en un salón en verano. En el Shakhtar estarán calladamente encantados y en privado nerviosos.
Márcale a cualquier otro y es un gol. Márcales a ellos y es una historia con tu nombre durante una década, y la afición de Shakhtar ya ha empezado a contarla.
El único premio que ningún otro futbolista del campo puede ganar es para Kyrylo Fesiun, con 18 porterías a cero en la temporada. Un portero puede esperar toda una carrera una temporada así.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Dmytro Ledvii estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
En breve
El banquilloOleh Ocheretko se queda fuera del partido grande
Dmytro Murashko estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El banquillo20/05/2030
Malcom se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Shakhtar lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Oleksandr Zinchenko. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
5 porterías a cero en 18 partidos con Inhulets. Ese es el oficio entero de un portero bien hecho, y se está haciendo muy lejos del club al que pertenece.
Quedan 1 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Shakhtar puede pedir y sube el sueldo que Irakli Azarovi puede exigir.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Marian Faryna será jugador de otro club este fin de semana, y en Shakhtar las despedidas han empezado en voz baja.
Mykola Matviienko estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla13/05/2030
Dmytro Ledvii choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El banquillo13/05/2030
Oleh Ocheretko se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Shakhtar lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
20 temporadas y 337 partidos, todos aquí. Las carreras así no se diseñan; le ocurren a cierta clase de hombre en cierta clase de club, y esta ciudad tiene uno.
«102 internacionalidades son más de las que jamás esperé, y ya toca que las tenga otro.» A los 34 ha terminado con su selección y no ha terminado ni de lejos con el Shakhtar.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Eduard Kozik. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Plantilla06/05/2030
Palabras en el entrenamiento del Shakhtar sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Dmytro Ledvii está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El banquillo06/05/2030
Angeliño se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Shakhtar lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Shakhtar tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
En breve
CedidosLos goles siguen llegando desde el destierro de Nicolás Arévalo
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Shakhtar, y no se va a retirar.
Mykola Matviienko y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Nadie en el Shakhtar lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Anton Hlushchenko, y el técnico lo permitió.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Vladyslav Popov y Shakhtar acuerdan 4 años más.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Marian Faryna entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Angeliño y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla22/04/2030
Dmytro Ledvii choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Oleksandr Zinchenko. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Valentyn Pikhalyonok, y el técnico lo permitió.
5 partidos sin encajar en 18 encuentros. La cesión de un portero se juzga por las tardes en las que no pasó nada, y Oleksandr Stepanov está teniendo muchas.
Quedan 1 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Shakhtar puede pedir y sube el sueldo que Irakli Azarovi puede exigir.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 17 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
83 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Shakhtar nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Irakli Azarovi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla15/04/2030
Palabras en el entrenamiento del Shakhtar sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Dmytro Ledvii está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en Shakhtar reconocería. Los sábados se nota.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Shakhtar saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Shakhtar hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Shakhtar, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Shakhtar cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla08/04/2030
Lesión muscular y 14 días de baja para Ivan Verhun
La lesión más común del fútbol y de la que más prisa se tiene por volver. En Shakhtar hablarán de 14 días y se andarán con cuidado, porque la segunda siempre es peor que la primera.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Eduard Kozik. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
El banquillo08/04/2030
Angeliño se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Shakhtar lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Irakli Azarovi será jugador de otro club este fin de semana, y en Shakhtar las despedidas han empezado en voz baja.
Irakli Azarovi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Dmytro Ledvii estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Por primera vez en años me alinean porque alguien me quiere en el equipo». Aguilas Doradas le sienta bien; la conversación incómoda le pertenece a Shakhtar, y el verano la forzará.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Dmytro Ledvii firme algo — un contrato en Shakhtar o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
La ciudad deportiva se queda en silencio durante dos semanas. 6 hombres se han ido a ser jugadores de otro, y el entrenador se queda con los que nadie ha llamado.
Plantilla25/03/2030
Dmytro Ledvii choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Malcom está en ella.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Oleksandr Zinchenko. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
5 porterías a cero en 18 partidos con Inhulets. Ese es el oficio entero de un portero bien hecho, y se está haciendo muy lejos del club al que pertenece.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Shakhtar hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
83 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
Dos goles y un 8.26 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Shakhtar nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 58 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Se ha jugado el último partido de liga y la tabla ha dejado de moverse: 83 puntos. El verano empieza el lunes, y con él la discusión sobre qué ha significado todo esto.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Artem Bondarenko lo produjo, y el 8.43 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Una media de 7.74 en la temporada con 15 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.31 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Shakhtar escucha una frase así exactamente como está construida.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Shakhtar cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Eduard Kozik. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Metalist tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Shakhtar la escuchó como otra cosa.
La operación que iba a llevar a Dmytro Ledvii al Metalist se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Shakhtar con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
Angeliño y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Oleksii Hromiak lo ha hecho, en Shakhtar, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Partido02/03/2030
Tras 7 partidos, Shakhtar vuelve a saber lo que es perder
La primera derrota en 7 partidos. El entrenador dirá que tenía que llegar; el vestuario dirá que no tenía por qué llegar contra Chornomorets; la afición dirá las dos cosas, en ese orden, toda la semana.
En breve
El banquilloAngeliño se lleva el toque del técnico
Manchester United quería más de $175.2M y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Shakhtar hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
28 goles y una media de 7.63 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Oleksandriya esperando con una camiseta. En Shakhtar nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
$175.2M sobre la mesa de Manchester United. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Shakhtar hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Una media de 7.61 en la temporada con 26 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Metalist esperando con una camiseta. En Shakhtar nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Ya son 6 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Shakhtar ofreció $6.2M; Santos dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Shakhtar ofreció $20.3M; Palmeiras dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
La oferta llegó a Santos esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Ya son 5 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Shakhtar lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Shakhtar hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Shakhtar ha acudido a Palmeiras con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Shakhtar la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Shakhtar, y no se va a retirar.
7 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Shakhtar pueden fingir no haber oído.
$4.3M era lo máximo que el club iba a pagar y Metalist pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Shakhtar preguntó y Metalist dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
La oferta llegó a Kolos esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Shakhtar ha acudido a Zorya con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Ya son 36 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 113 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Lassina Traoré lo produjo, y el 9.90 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
67 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
Dos goles y un 9.51 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Shakhtar la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.47 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
La oferta de Torpedo Kutaisi por Alaa Ghram se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
En breve
PlantillaMalcom está en el mejor momento de su carrera
La racha sin perder llega a 35. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Un derbi nunca va solo de fútbol, pero el fútbol ayudó: 3‑0, y el fondo visitante se vació antes de tiempo. El orgullo de la ciudad, renovado por otra temporada.
Una tanda se recuerda por su final, y esta termina con Dmytro Ledvii: 3 penaltis detenidos y una afición que los describirá uno por uno durante los próximos veinte años.
Partido12/01/2030
El Shakhtar convierte su casa en un mal sitio para visitar
20 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Shakhtar hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Ya son 13 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 129 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Partido05/01/2030
El Shakhtar convierte su casa en un mal sitio para visitar
18 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Oleh Ocheretko lo produjo, y el 9.09 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Dos goles y un 8.41 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Un premio individual es algo raro en un deporte de equipo, y los mejores no se discuten. Ha tenido el tipo de año que acaba con su nombre leído en voz alta, y el Shakhtar se ha beneficiado de él.
Ya son 12 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Oleksandr Zinchenko lo produjo, y el 8.56 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
20 goles y una media de 7.53 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Irakli Azarovi será jugador de otro club este fin de semana, y en Shakhtar las despedidas han empezado en voz baja.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Krystian Bielik acaba de firmar por el Shakhtar y, por una vez, la respuesta importaba.
Irakli Azarovi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
En breve
Notas de los jugadoresNadie pudo acercarse a Oleh Ocheretko
11 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Pocas veces se ha visto algo así en este partido: 5‑0 ante LNZ, y pudieron ser más.
Partido22/12/2029
El Shakhtar convierte su casa en un mal sitio para visitar
17 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
55 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
Dos goles y un 8.51 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
La oferta de Fluminense por Newertton se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Angeliño y Shakhtar acuerdan 4 años más.
Ya son 10 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Una media de 7.61 en la temporada con 20 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Obolon querrá olvidar esto cuanto antes: 10‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Shakhtar fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Traspaso acordado, ficha acordada, y America de Cali esperando con una camiseta. En Shakhtar nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Una media de 7.55 en la temporada con 18 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.21 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
El impulso no se compra y se pierde con facilidad; ahora mismo Shakhtar acumula 8 triunfos consecutivos.
Partido01/12/2029
Angeliño lo gana cuando ya debía haber sonado el pitido
Minuto 92. Angeliño encontró el remate en un tiempo que solo existía por las interrupciones anteriores, y Polissia pasó del punto a la nada en un solo movimiento.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Irakli Azarovi será jugador de otro club este fin de semana, y en Shakhtar las despedidas han empezado en voz baja.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Un nombre más en la lista: Deportes Quindio ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Nicolás Arévalo. La respuesta de Shakhtar no ha cambiado. De momento.
Partido01/12/2029
Otra más recogida lejos de casa
3 seguidas fuera para el Shakhtar. Los autocares salen temprano, llegan de noche a campos poco agradables, y vuelven una y otra vez con tres puntos.
Dos goles y un 9.93 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Ya son 7 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Primero, con 43 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
15 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Malcom lo produjo, y el 8.49 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Shakhtar lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Una media de 7.42 en la temporada con 16 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Shakhtar nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Irakli Azarovi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
Plantilla19/11/2029
Dmytro Ledvii choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Shakhtar, y 2 partidos en 12 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Malcom está en ella.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Oleksandr Zinchenko firme algo — un contrato en Shakhtar o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Toca Karpaty, y hay un hombre en el vestuario de Shakhtar que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Ya son 6 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Una media de 7.39 en la temporada con 15 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
La ciudad deportiva se queda en silencio durante dos semanas. 7 hombres se han ido a ser jugadores de otro, y el entrenador se queda con los que nadie ha llamado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Shakhtar, y no se va a retirar.
5 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
13 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Shakhtar nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Vorskla querrá olvidar esto cuanto antes: 4‑1, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Shakhtar fue despiadado como lo son los equipos buenos.
34 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
El balón del partido es para Oleh Ocheretko, cuyos 3 goles convirtieron una tarde difícil en un paseo.
Partido27/10/2029
El Shakhtar convierte su casa en un mal sitio para visitar
12 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Shakhtar nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Ya son 22 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Shakhtar nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Artem Bondarenko. 3‑1 ante Epicentr, y la ovación final fue sobre todo suya.
Una media de 7.25 en la temporada con 10 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Mykola Matviienko y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Shakhtar cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla15/10/2029
Palabras en el entrenamiento del Shakhtar sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Dmytro Ledvii está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Eduard Kozik entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Shakhtar nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
11 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Angeliño estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
7 convocatorias son un cumplido para la plantilla y un dolor de cabeza para quien la dirige. Los recuperará en dos semanas, cansados y en distintos estados de conservación.
Ya son 20 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 19 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
Hay un silencio muy concreto: el de un estadio viendo disolverse una posición ganadora. Metalist siguió viniendo porque nada lo frenó, y al Shakhtar le preguntarán por la última media hora toda la semana.
Dos goles y un 8.86 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
25 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Malcom está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
Dos goles y un 8.49 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Shakhtar nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Nota de 7.91. Hay un tipo de atacante cuyo valor solo aparece cuando cuentas en qué participó en vez de qué remató, y este es el día en que ese argumento se demuestra solo.
10 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. LNZ conserva a su hombre, y Shakhtar vuelve a una lista con un nombre tachado.
Irakli Azarovi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Los derbis hacen nombres, y Oleksandr Zinchenko se hizo el suyo ante Dynamo Kyiv. 4‑1, el orgullo asegurado, y media ciudad estará harta de oír hablar de él el martes.
14 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
Ganar a cualquier otro son tres puntos. Ganarles a ellos, con su nombre en el gol, es un año de presumir para Shakhtar y una historia que sobrevivirá a su contrato.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Chornomorets esperando con una camiseta. En Shakhtar nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Shakhtar puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Artem Hrabilin está viviendo esa versión en el Shakhtar, y suele notarse en el primer mes.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Shakhtar pueden fingir no haber oído.
Directiva10/09/2029
Pasa el cierre con 22 de alta y 15 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Shakhtar hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Shakhtar escucha una frase así exactamente como está construida.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Shakhtar nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Shakhtar ha hecho la parte difícil con Kudrivka, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Mykola Matviienko estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Nada en la semana que viene es normal. Dynamo Kyiv el sábado, una ciudad que ya ha empezado a hablar de ello, y un vestuario al que no hace falta explicarle lo que significa.
El banquillo10/09/2029
Malcom se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Shakhtar lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
En breve
El banquilloEl técnico pone a Dmytro Ledvii de ejemplo
17 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Las eliminatorias esperan a que alguien las agarre, y Dmytro Kryskiv lo hizo ante UCSA. 8‑0 al final, y en el bombo de la siguiente ronda está Shakhtar.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Dmytro Kryskiv lo produjo, y el 8.38 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Lo más difícil de tener 20 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Oleksandr Hoch no lo necesitó: 8.66, y parecía el más cómodo del campo.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Shakhtar la escuchó como otra cosa.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Oleksandr Zinchenko lo produjo, y el 8.56 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Epicentr esperando con una camiseta. En Shakhtar nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Dos goles y un 8.48 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Shakhtar lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Shakhtar cosas que tardan más de una semana en retirarse.
6 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Shakhtar y de Oleksandriya por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Shakhtar preguntó y LNZ dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
En breve
PartidoEl Shakhtar convierte su casa en un mal sitio para visitar
PlantillaAngeliño se ha quedado grande para esta categoría
Notas de los jugadoresLassina Traoré en cifras de sobresaliente
Ya son 14 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Esto no es fondo de armario y nadie finge que lo sea. Se han pagado $24.1M porque Angeliño es sencillamente mejor que lo que ya había, y el club ha decidido dejar de esperar.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Levski esperando con una camiseta. En Shakhtar nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Angeliño está viviendo esa versión en el Shakhtar, y suele notarse en el primer mes.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Metalist conserva a su hombre, y Shakhtar vuelve a una lista con un nombre tachado.
La oferta de CS Constantine por Alaa Ghram se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Shakhtar cosas que tardan más de una semana en retirarse.
En breve
Notas de los jugadoresOleh Ocheretko los encaró todo el partido
La oferta llegó a AS Roma esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
La oferta de Ferencvaros por Oleksandr Zinchenko se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Napoli quería más de $16.2M y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Poltava esperando con una camiseta. En Shakhtar nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Ya son 12 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Partido04/08/2029
Otra más recogida lejos de casa
11 seguidas fuera para el Shakhtar. Los autocares salen temprano, llegan de noche a campos poco agradables, y vuelven una y otra vez con tres puntos.
316 partidos a lo largo de 20 temporadas con una sola camiseta. Ya nadie planea una carrera así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club.
La oferta llegó a Napoli esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Shakhtar lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Malcom lo produjo, y el 8.34 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Dos goles y un 8.31 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
En breve
MercadoAlan Matturro entrega una petición por escrito
Ya son 11 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Shakhtar pueden fingir no haber oído.
La oferta se quedó lejos y en Shakhtar no necesitaron pensarlo mucho. Nadie en este negocio entiende una primera negativa como un final.
Directiva30/07/2029
9 canteranos reciben dorsal del primer equipo en el Shakhtar
La mañana en que el camino deja de ser un folleto y se convierte en una alineación. La mayoría no estará aquí dentro de tres años; todos han hecho ya la parte difícil, que era llegar a hoy.
A los 26 lo de mejorar debería haber terminado. No lo ha hecho: 4 puntos por encima de la marca de principios de año, que es lo que les pasa a los jugadores que se toman en serio las partes aburridas del oficio.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Shakhtar escucha una frase así exactamente como está construida.
En breve
MercadoUno de los nuestros: Mykola Rotan se incorpora al primer equipo del Shakhtar
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Shakhtar pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Chornomorets esperando con una camiseta. En Shakhtar nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Shakhtar nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
A los 17 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. LNZ conserva a su hombre, y Shakhtar vuelve a una lista con un nombre tachado.
A los 26 lo de mejorar debería haber terminado. No lo ha hecho: 3 puntos por encima de la marca de principios de año, que es lo que les pasa a los jugadores que se toman en serio las partes aburridas del oficio.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Shakhtar cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla23/07/2029
Palabras en el entrenamiento del Shakhtar sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Dmytro Ledvii está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Shakhtar lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Shakhtar, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Shakhtar nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Shakhtar preguntó y Zorya dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
A los 20 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Plantilla16/07/2029
Newertton ha mejorado a los 24, y nadie lo esperaba
Las carreras deben estancarse y luego caer, y los que ignoran eso son siempre los que escuchaban en el entrenamiento. 3 puntos, a lo largo de meses, a una edad en la que la dirección suele ser una sola.
Mykola Matviienko estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla16/07/2029
Palabras en el entrenamiento del Shakhtar sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Dmytro Ledvii está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Sivasspor quería más de $65.1M y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
77 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Shakhtar lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Shakhtar pueden fingir no haber oído.
Shakhtar preguntó y Metalist dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Marian Faryna será jugador de otro club este fin de semana, y en Shakhtar las despedidas han empezado en voz baja.
Malcom estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los 20 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Shakhtar ofreció $117.6M; Chelsea dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Chornomorets esperando con una camiseta. En Shakhtar nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Shakhtar pueden fingir no haber oído.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Metalist conserva a su hombre, y Shakhtar vuelve a una lista con un nombre tachado.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Vladyslav Borysenkov lo ha hecho, en Shakhtar, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 20 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
La oferta llegó a Chelsea esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Epicentr esperando con una camiseta. En Shakhtar nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
La camiseta todavía le queda bien. Oleh Ocheretko está de vuelta en Shakhtar, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
La oferta llegó a Sivasspor esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Shakhtar preguntó y Santos dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Oleh Ocheretko acaba de firmar por el Shakhtar y, por una vez, la respuesta importaba.
Shakhtar ofreció $1.9M; Vorskla dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Shakhtar cosas que tardan más de una semana en retirarse.
PlantillaNo hay sitio para Oleh Ocheretko en el nuevo dibujo
151Edición
El Diario de Shakhtar
18/06/2029
De nuestro corresponsal de fútbolOptimismo
Objetivos de mercado18/06/2029
Traspaso cerrado, contrato pendiente para Oleh Ocheretko
Shakhtar y Zorya han fijado $7.4M. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Shakhtar pueden fingir no haber oído.
$5.1M era lo máximo que el club iba a pagar y Metalist pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Shakhtar preguntó y Metalist dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Shakhtar nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Irakli Azarovi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Una consulta de cesión a Rukh: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Primero, con 77 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Marian Faryna será jugador de otro club este fin de semana, y en Shakhtar las despedidas han empezado en voz baja.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Shakhtar la escuchó como otra cosa.
Con 6 jugadores fuera con sus selecciones, las sesiones son pequeñas y el entrenador por fin se oye a sí mismo. Es la única pausa de la temporada, y nunca acaba de parecerlo.
Plantilla11/06/2029
Dmytro Ledvii choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Malcom está en ella.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Oleksandr Zinchenko. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Shakhtar la escuchó como otra cosa.
12 partidos y 0 goles lejos de aquí, y un hombre que el entrenador no tenía el verano pasado. La cesión hizo lo que se supone que hacen las cesiones y casi nunca hacen.
Mykola Matviienko y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Artem Bondarenko ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Irakli Azarovi está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Shakhtar ha sido explícito sobre la situación de Nicolás Arévalo, que es más de lo que reciben muchos.
El banquillo04/06/2029
Mykola Matviienko se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Shakhtar lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Las eliminatorias esperan a que alguien las agarre, y Newertton lo hizo ante Polissia. 1‑0 al final, y en el bombo de la siguiente ronda está Shakhtar.
26 goles y una media de 7.57 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Hay futbolistas que hacen una buena temporada y futbolistas por los que se recuerda una temporada; a los segundos les leen el nombre en un salón en verano. En el Shakhtar estarán calladamente encantados y en privado nerviosos.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Shakhtar la escuchó como otra cosa.
En breve
Plantilla16 porterías a cero y el Guante de Oro para Kyrylo Fesiun
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Shakhtar nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Malcom y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Dmytro Ledvii estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Nadie en el Shakhtar lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Shakhtar lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Marian Faryna será jugador de otro club este fin de semana, y en Shakhtar las despedidas han empezado en voz baja.
Artem Bondarenko y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Malcom está en ella.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Dmytro Ledvii, y el técnico lo permitió.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Oleksandr Zinchenko firme algo — un contrato en Shakhtar o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Se le ha ido el desconcierto, el idioma va llegando y discute en los entrenamientos como alguien que cuenta con estar aquí el año que viene. La mitad del valor de un fichaje es esto, y nada de ello aparece en el traspaso.
El más afilado de todas las sesiones de la semana, según cuentan. Estas líneas se publican la semana anterior a que alguien empiece a ser titular fijo.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Giorgi Gocholeishvili está en ella.
Antes era una de las opciones. Ahora es uno de los hombres alrededor de los cuales se eligen las opciones, y el cambio ocurrió tan en silencio que solo el vestuario lo notó ese día.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Shakhtar, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Shakhtar tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Shakhtar nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Artem Slesar estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla30/04/2029
Palabras en el entrenamiento del Shakhtar sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Dmytro Ledvii está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Artem Bondarenko está en ella.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Anton Hlushchenko entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Canteranos: 16, salidos de un departamento valorado hoy en 11 sobre 20. Nada de la cantera aparece en un resultado, y nada del futuro del club existe sin ella.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Shakhtar saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Plantilla30/04/2029
Los informes de entrenamiento de Maksym Shevchuk no son buenos
Un mal sábado se perdona; un mal martes se elige. El nivel ha bajado, y en un edificio donde todos miran a todos, se ha notado.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Shakhtar pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Shakhtar nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Shakhtar cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Dmytro Ledvii ha apuntado la fecha.
Primero, con 77 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Marian Faryna será jugador de otro club este fin de semana, y en Shakhtar las despedidas han empezado en voz baja.
Artem Slesar y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla16/04/2029
8 caras nuevas y el Shakhtar todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Malcom está en ella.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Oleksandr Zinchenko firme algo — un contrato en Shakhtar o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
El idioma ha llegado, el encogerse de hombros se ha ido, y discute en los entrenamientos como alguien que cuenta con estar aquí el año que viene. Nada de eso aparece en un traspaso y todo se ve en el campo.
Mykola Matviienko y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla09/04/2029
Dmytro Ledvii choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Dmytro Ledvii ha apuntado la fecha.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Shakhtar tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
Ahora parece alguien que vive aquí y no alguien que viene a trabajar aquí. Ha costado casi toda una temporada, y en el Shakhtar la diferencia se ve desde la última fila.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Eduard Kozik será jugador de otro club este fin de semana, y en Shakhtar las despedidas han empezado en voz baja.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Yevhen Dovbyk sale de esa comparación dentro del equipo, y el Shakhtar se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
Contrato liquidado, apretón de manos y ningún traspaso de por medio. Yevhenii Voloshko deja Shakhtar por la puerta discreta, y la masa salarial respira un poco mejor.
16 canteranos de una academia valorada ahora en 11 sobre 20. Un club de este tamaño no sobrevive de otra manera, y en la ciudad se saben todos los nombres.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Shakhtar saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
En breve
El banquilloEl técnico sale a defender a Alan Matturro
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Shakhtar, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Shakhtar nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Shakhtar cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La ciudad deportiva se queda en silencio durante dos semanas. 6 hombres se han ido a ser jugadores de otro, y el entrenador se queda con los que nadie ha llamado.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Oleksandr Zinchenko está en ella.
Un parón con la selección, y una camiseta de Shakhtar que durante unos días hace también de anuncio. Una convocatoria halaga al jugador y al club que lo formó en la misma frase.
9 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Victoria por 3‑0 ante Kolos, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
Primero, con 77 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Marian Faryna será jugador de otro club este fin de semana, y en Shakhtar las despedidas han empezado en voz baja.
Una media de 7.41 en la temporada con 12 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Notas de los jugadores19/03/2029
Lassina Traoré jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.55. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Artem Slesar y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
26 goles y una media de 7.57 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Karpaty querrá olvidar esto cuanto antes: 4‑1, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Shakhtar fue despiadado como lo son los equipos buenos.
8 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Se ha jugado el último partido de liga y la tabla ha dejado de moverse: 77 puntos. El verano empieza el lunes, y con él la discusión sobre qué ha significado todo esto.
9 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
7 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Lassina Traoré lo produjo, y el 8.92 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Shakhtar la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Shakhtar, y no se va a retirar.
La operación que iba a llevar a Alan Matturro al Chornomorets se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Shakhtar con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Shakhtar la escuchó como otra cosa.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Artem Bondarenko se lesiona los ligamentos de la rodilla: 16 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 16 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
El reloj hizo lo que Borussia Dortmund no quiso, y le puso fin. Los aficionados que siguieron la cuenta atrás pasarán el próximo mercado haciéndolo otra vez.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Shakhtar pueden fingir no haber oído.
Los clubes lo tienen todo cerrado y lo que queda son papeles y una foto. En Shakhtar ya hablan de él en pasado.
Directiva26/02/2029
Shakhtar cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 7; bajas, 2; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Metalist lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Una media de 7.34 en la temporada con 14 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
En breve
PlantillaOleksandr Hoch consigue el traspaso que siempre quiso
24 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Shakhtar pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
68 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Shakhtar la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
23 goles y una media de 7.56 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
32 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Shakhtar pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
$125.4M sobre la mesa de Borussia Dortmund. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Llega un momento en que un club respalda su ambición o admite que no la tiene. El Shakhtar ha pagado $21.4M por Malcom, que es la forma más ruidosa de decir cuál de las dos eligió.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Chornomorets esperando con una camiseta. En Shakhtar nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Newertton lo produjo, y el 9.18 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Una media de 7.53 en la temporada con 22 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
La operación que iba a llevar a Oleksandr Zinchenko al Legia se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Shakhtar con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Shakhtar lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Los clubes se han dado la mano con Cruzeiro; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
Obolon querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Shakhtar fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Puesto 2, 62 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
Dos goles y un 9.15 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
$10.4M era lo máximo que el club iba a pagar y Sivasspor pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
La oferta llegó a Zorya esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
7 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Benfica conserva a su hombre, y Shakhtar vuelve a una lista con un nombre tachado.
Dos goles y un 9.28 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Shakhtar ha acudido a Zorya con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
$8.7M sobre la mesa de Sivasspor. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Shakhtar ofreció $6.7M; Metalist dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Un nombre más en la lista: Legia ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Oleksandr Zinchenko. La respuesta de Shakhtar no ha cambiado. De momento.
Dos goles y un 9.04 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Una media de 7.47 en la temporada con 21 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Partido20/01/2029
Otra más recogida lejos de casa
6 seguidas fuera para el Shakhtar. Los autocares salen temprano, llegan de noche a campos poco agradables, y vuelven una y otra vez con tres puntos.
8 goles en un partido, Artem Bondarenko en el marcador y un resultado que parecerá una errata. Los neutrales no podían pedir más al Shakhtar ni a Poltava.
Notas de los jugadores22/01/2029
Artem Slesar jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.61. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Las eliminatorias esperan a que alguien las agarre, y Oleksandr Zinchenko lo hizo ante LNZ. 4‑1 al final, y en el bombo de la siguiente ronda está Shakhtar.
Dos goles y un 8.54 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Partido13/01/2029
Tras 14 partidos, Shakhtar vuelve a saber lo que es perder
La primera derrota en 14 partidos. El entrenador dirá que tenía que llegar; el vestuario dirá que no tenía por qué llegar contra Dynamo Kyiv; la afición dirá las dos cosas, en ese orden, toda la semana.
Hay una impotencia muy concreta en encajar 2 veces antes del minuto veinte. LNZ intentó reordenarse, el Shakhtar no se lo permitió, y el resultado estaba escrito mucho antes de confirmarse.
Notas de los jugadores15/01/2029
Noventa minutos de Artem Slesar en su mejor versión
Calificado con 8.40. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Shakhtar.
Notas de los jugadores15/01/2029
Lassina Traoré jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.33. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
La racha sin perder llega a 13. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Dos goles y un 9.40 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 12 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
Ya son 50 goles con estos colores, cada uno el recuerdo de alguien. En la grada hay un aficionado capaz de decirte dónde estaba en la mayoría de ellos.
12 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Un premio individual es algo raro en un deporte de equipo, y los mejores no se discuten. Ha tenido el tipo de año que acaba con su nombre leído en voz alta, y el Shakhtar se ha beneficiado de él.
19 goles y una media de 7.46 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Primero, con 49 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
11 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Oleksandr Zinchenko y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Danylo Makarenko sobre una tarde de 4‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
En breve
Notas de los jugadoresYevhenii Pastukh los encaró todo el partido
El banquilloMykola Matviienko se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
El banquilloKyrylo Fesiun pide hablar con el técnico
10 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
São Paulo pagó $22.3M y Shakhtar lo aceptó, que es toda la historia en una frase. La versión larga habla del presupuesto salarial y se contará toda la temporada.
La grada18/12/2028
La afición se rebela por la venta de Vinicius Tobias por $24.6M
Se va al Fluminense, el club tiene $24.6M que el viernes no tenía, y las tertulias ya han decidido cómo se sienten al respecto. Vender bien y vender a alguien al que querían no son la misma habilidad.
4 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
Regates completados: 21. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Dos goles y un 8.67 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Shakhtar nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Una media de 7.37 en la temporada con 14 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
10 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Shakhtar la escuchó como otra cosa.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Vinicius Tobias estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
En breve
Notas de los jugadoresNoventa minutos de Lassina Traoré en su mejor versión
Ya son 8 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Puesto 2, 40 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Shakhtar, y no se va a retirar.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Las normas lo permiten y escuece igual. Irakli Azarovi ha acordado condiciones con el Dynamo Kyiv para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Shakhtar y Veres, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
12 goles y una media de 7.33 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
1 para Giorgi Gocholeishvili, calificado con 7.82, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Todos sospechaban que había esta versión suya ahí dentro, y aquí está la prueba. 10.00, y ni una objeción en todo el estadio.
Partido25/11/2028
El Shakhtar convierte su casa en un mal sitio para visitar
9 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
La lesión más común del fútbol y de la que más prisa se tiene por volver. En Shakhtar hablarán de 15 días y se andarán con cuidado, porque la segunda siempre es peor que la primera.
Oleksandr Zinchenko y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla20/11/2028
Palabras en el entrenamiento del Shakhtar sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Vinicius Tobias está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Marlon, y el técnico lo permitió.
Nadie en el Shakhtar lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
El banquillo20/11/2028
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Artem Bondarenko
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
La historia de la ambición al revés, la que nadie cuenta: un futbolista pidiendo un escenario más pequeño, menos cámaras y una grada que no se gire. No es debilidad y casi siempre se cuenta como si lo fuera.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Oleksandr Zinchenko. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Toca Karpaty, y hay un hombre en el vestuario de Shakhtar que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Shakhtar, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
6 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Shakhtar nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Shakhtar la escuchó como otra cosa.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Newertton. 3‑1 ante Chornomorets, y la ovación final fue sobre todo suya.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Newertton la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Las eliminatorias esperan a que alguien las agarre, y Eguinaldo lo hizo ante Prykarpattia. 4‑0 al final, y en el bombo de la siguiente ronda está Shakhtar.
19 temporadas y 298 partidos, todos aquí. Las carreras así no se diseñan; le ocurren a cierta clase de hombre en cierta clase de club, y esta ciudad tiene uno.
Dos goles y un 8.99 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Shakhtar, y no se va a retirar.
Ya son 5 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Notas de los jugadores06/11/2028
Ni rastro de nervios en Ivan Kulach a los 19: 7.75
Lo más difícil de tener 19 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Ivan Kulach no lo necesitó: 7.75, y parecía el más cómodo del campo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Shakhtar cosas que tardan más de una semana en retirarse.
En breve
Notas de los jugadoresNewertton los encaró todo el partido
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Mykola Matviienko y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Una media de 7.23 en la temporada con 10 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 1‑0, Danylo Makarenko podía permitirse ser generoso.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Shakhtar lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Vinicius Tobias estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Una actuación de 8.19 no aparece a menudo, y cuando lo hace el resto del equipo se vuelve decorado. Estuvo magnífico.
Plantilla23/10/2028
Alan Matturro choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Danylo Makarenko sobre una tarde de 3‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Shakhtar, otra semana sin la firma de Kyrylo Fesiun.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Shakhtar nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Shakhtar la escuchó como otra cosa.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Vinicius Tobias estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Mykola Matviienko estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Vinicius Tobias está en ella.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Anton Hlushchenko puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Eguinaldo lo produjo, y el 9.98 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Lassina Traoré lo produjo, y el 9.25 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Shakhtar, y no se va a retirar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Vinicius Tobias estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Shakhtar, y no se va a retirar.
Oleksandr Zinchenko y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Partido30/09/2028
Tras 7 partidos, Shakhtar vuelve a saber lo que es perder
La primera derrota en 7 partidos. El entrenador dirá que tenía que llegar; el vestuario dirá que no tenía por qué llegar contra Polissia; la afición dirá las dos cosas, en ese orden, toda la semana.
10 goles y una media de 7.23 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Ya son 7 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Vinicius Tobias estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Newertton la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Notas de los jugadores25/09/2028
Newertton jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.32. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Notas de los jugadores25/09/2028
Lassina Traoré jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.16. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 3‑1, Danylo Makarenko podía permitirse ser generoso.
3‑0 ante Dynamo Kyiv, y los cánticos siguieron mucho después del pitido. Los puestos en la tabla van y vienen; días como este se cuentan en las comidas familiares durante años.
Ya son 6 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Shakhtar nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Márcale a cualquier otro y es un gol. Márcales a ellos y es una historia con tu nombre durante una década, y la afición de Shakhtar ya ha empezado a contarla.
La operación que iba a llevar a Irakli Azarovi al Oleksandriya se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Shakhtar con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
Oleksandr Zinchenko estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Partido16/09/2028
Otra más recogida lejos de casa
3 seguidas fuera para el Shakhtar. Los autocares salen temprano, llegan de noche a campos poco agradables, y vuelven una y otra vez con tres puntos.
Hay una impotencia muy concreta en encajar 2 veces antes del minuto veinte. Dynamo Kyiv intentó reordenarse, el Shakhtar no se lo permitió, y el resultado estaba escrito mucho antes de confirmarse.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Shakhtar sobre quién trabaja
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Directiva11/09/2028
Cierra el mercado en Shakhtar: 11 de alta, 13 de baja
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 11; bajas, 13; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Shakhtar la escuchó como otra cosa.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Shakhtar cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Nada en la semana que viene es normal. Dynamo Kyiv el sábado, una ciudad que ya ha empezado a hablar de ello, y un vestuario al que no hace falta explicarle lo que significa.
Nadie en el Shakhtar lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Las eliminatorias esperan a que alguien las agarre, y Lassina Traoré lo hizo ante UCSA. 6‑0 al final, y en el bombo de la siguiente ronda está Shakhtar.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Shakhtar pueden fingir no haber oído.
Ya son 5 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Shakhtar lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Shakhtar lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Shakhtar, y no se va a retirar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Vinicius Tobias estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Hay una impotencia muy concreta en encajar 2 veces antes del minuto veinte. Bukovyna intentó reordenarse, el Shakhtar no se lo permitió, y el resultado estaba escrito mucho antes de confirmarse.
En breve
Notas de los jugadoresNoventa minutos de Oleksandr Zinchenko en su mejor versión
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Shakhtar lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». LNZ tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Shakhtar, y no se va a retirar.
A los 23 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Vinicius Tobias estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los 32 lo de mejorar debería haber terminado. No lo ha hecho: 3 puntos por encima de la marca de principios de año, que es lo que les pasa a los jugadores que se toman en serio las partes aburridas del oficio.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Shakhtar lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Shakhtar pueden fingir no haber oído.
Oleksandr Zinchenko y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Alan Matturro tiene 23 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Shakhtar la escuchó como otra cosa.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Shakhtar lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Eduard Kozik no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Shakhtar, y no se va a retirar.
La persecución de Artem Slesar terminó con $3.0M cambiando de manos y Metalist sin razones para decir que no. La afición juzgará el precio de la única manera que importa: los sábados.
Plantilla07/08/2028
Artem Slesar consigue el traspaso que siempre quiso
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Artem Slesar acaba de firmar por el Shakhtar y, por una vez, la respuesta importaba.
A los 23 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Vinicius Tobias estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
15 partidos sin perder, y entonces Veres. Nadie en el estadio fingía que fuera a durar para siempre; nadie esperaba tampoco que se acabara aquí.
Objetivos de mercado31/07/2028
Traspaso cerrado, contrato pendiente para Artem Slesar
Shakhtar y Metalist han fijado $3.0M. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Epicentr esperando con una camiseta. En Shakhtar nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Alaa Ghram no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Shakhtar pueden fingir no haber oído.
Oleksandr Zinchenko estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Yevhenii Voloshko tiene 19 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.