«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Slask no han contestado, que también es una forma de contestar.
Plantilla22/03/2027
Palabras en el entrenamiento del Slask sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Przemysław Banaszak está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Filip Kocaba y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla22/03/2027
5 caras nuevas y el Slask todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Slask, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 21 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Slask nadie finge estar haciéndolo.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Karol Świderski y Slask acuerdan 3 años más.
8 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Slask y de Pogon por igual; los demás se lo pasaron en grande.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Slask nadie finge estar haciéndolo.
Mariusz Malec y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Slask lo saben.
Plantilla01/03/2027
Palabras en el entrenamiento del Slask sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Przemysław Banaszak está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Slask cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El banquillo01/03/2027
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 1‑3, pronunciadas por Sebastian Blaszczykowski ante una sala que ya las había oído.
Karol Świderski había puesto su parte para construir un colchón de 2 goles. Lo que vino después fue colectivo, y a Korona le dejaron volver a un partido que estaba liquidado.
Ya van 6 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Regates completados: 22. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Plantilla22/02/2027
Palabras en el entrenamiento del Slask sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Przemysław Banaszak está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Petr Schwarz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Sebastian Blaszczykowski tras el empate 2‑2, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Slask cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla15/02/2027
Palabras en el entrenamiento del Slask sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Yehor Sharabura está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Peto de calentamiento, noventa minutos mirando, y un apretón de manos al final que no engañó a nadie. Los partidos grandes dicen en quién confía un técnico; este se lo dijo a Patryk Sokołowski.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Roman Yakuba, y el técnico lo permitió.
El banquillo15/02/2027
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Sebastian Blaszczykowski no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Slask tampoco lo escondía nadie.
La edad todavía no ha alcanzado a Petr Schwarz: 8.17
A los 35 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.17 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
La racha llega a 4 y las preguntas alrededor de Slask ya no son amables.
Plantilla08/02/2027
Palabras en el entrenamiento del Slask sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Przemysław Banaszak está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Legia conserva a su hombre, y Slask vuelve a una lista con un nombre tachado.
Con 22 años ha pasado un mes siendo mejor que todos los de su edad en la liga, que es algo distinto y más difícil que una buena tarde. En el Slask se esforzarán mucho por no darle demasiada importancia.
Filip Kocaba estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Stjepan Davidović sale de esa comparación dentro del equipo, y el Slask se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
A Damian Warchoł le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
Notas de los jugadoresKarol Świderski los encaró todo el partido
El banquilloEl veredicto del entrenador
27Edición
El Heraldo de Slask
01/02/2027
De nuestro corresponsal de fútbolCrisis
Directiva01/02/2027
Slask cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 9; bajas, 1; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Krasnodar lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
6 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Slask y de Wisla Krakow por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Przemysław Banaszak estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Slask preguntó y Levski dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Cracovia pagó $95.0K y Slask lo aceptó, que es toda la historia en una frase. La versión larga habla del presupuesto salarial y se contará toda la temporada.
Slask preguntó y Polissia dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Mariusz Malec estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Una consulta de cesión a Sparta Prague: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Una consulta de cesión a Krasnodar: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Slask cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Grzegorz Glik ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Grzegorz Buksa ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Jan Lewandowski es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Slask ha hecho la parte difícil con Zaglebie, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
«Nunca quise estar en otro sitio. Aquí queda trabajo por terminar.» Petr Schwarz se compromete con Slask 2 años más.
Plantilla11/01/2027
Palabras en el entrenamiento del Slask sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Przemysław Banaszak está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Mariusz Malec y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Por detrás, y batido según cualquier lectura honesta, hasta el minuto 92. Ruch tenía los puntos en el bolsillo y un rincón de la grada seguía creyendo, que es cuando suele pasar.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Luka Marjanac, y el técnico lo permitió.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Slask, y no se va a retirar.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Slask ha hecho la parte difícil con Korona, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Slask cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Rostov conserva a su hombre, y Slask vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Timotej Jambor, y el técnico lo permitió.
Plantilla04/01/2027
Palabras en el entrenamiento del Slask sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Yehor Sharabura está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Oskar Mielcarz tiene 22 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Plantilla28/12/2026
Palabras en el entrenamiento del Slask sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Przemysław Banaszak está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Slask cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Sebastian Blaszczykowski tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
Palabras en el entrenamiento del Slask sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Przemysław Banaszak está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Przemysław Banaszak. 1‑0 ante Podbeskidzie, y la ovación final fue sobre todo suya.
Filip Kocaba y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
El banquillo21/12/2026
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Sebastian Blaszczykowski fue breve tras ganar 1‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Toca Cracovia, y hay un hombre en el vestuario de Slask que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Piotr Samiec-Talar firme algo — un contrato en Slask o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Filip Kocaba estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla14/12/2026
Palabras en el entrenamiento del Slask sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Nando García está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Mariusz Malec: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Slask necesitando que juegue como si nada de eso importara.
15 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Przemysław Banaszak estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
22 puntos al llegar a la mitad. La primera vuelta es una promesa; la segunda es una factura, y la ciudad está a punto de descubrir cuál de las dos ha sido esta.
El premio es poca cosa con un significado grande: durante cuatro semanas nadie en esta categoría hizo mejor su trabajo. Slask tienen el trofeo en una estantería y al jugador en el once.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 1‑3, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Ezekiel Kwame Alladoh sale de esa comparación dentro del equipo, y el Slask se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Marc Llinares, y el técnico lo permitió.
En breve
Notas de los jugadoresUn día para olvidar de Marko Dijakovic
El banquilloEl técnico no ha terminado de olvidar el error de Marko Dijakovic
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Przemysław Banaszak estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Un gol en el minuto 86 convirtió tres puntos en uno y una buena tarde en una discusión sobre cómo se gestionan los partidos que durará hasta el sábado.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 1‑1, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
Toca el líder, y la medida honesta de dónde está en realidad este equipo. Cualquiera le gana al club que tiene debajo; la pregunta es qué pasa contra Gornik Zabrze.
Antes llevaba la otra camiseta. El sábado juega contra Gornik Zabrze con esta, y todo lo que diga esta semana sobre que es un partido más será mentira.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Slask cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Plantilla23/11/2026
Palabras en el entrenamiento del Slask sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Yehor Sharabura está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
El banquillo23/11/2026
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Sebastian Blaszczykowski no lo escondía tras el 1‑1, y en el vestuario de Slask tampoco lo escondía nadie.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
5 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Slask, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Yegor Matsenko. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Gracjan Korytkowski ha apuntado la fecha.
Ya son 100 con el club, cada uno archivado en la memoria de alguien con una fecha y un marcador. Sobre cifras así discuten los aficionados dentro de veinte años.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Karol Świderski. 3‑2 ante Zaglebie, y la ovación final fue sobre todo suya.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Przemysław Banaszak estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Michał Szromnik, y el técnico lo permitió.
Regates completados: 15. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
El banquillo09/11/2026
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Sebastian Blaszczykowski fue breve tras ganar 3‑2, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
4 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Filip Kocaba y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Slask no han contestado, que también es una forma de contestar.
Plantilla26/10/2026
Palabras en el entrenamiento del Slask sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Przemysław Banaszak está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
3 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Slask sabe decir en qué semana.
Filip Kocaba y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
El banquillo26/10/2026
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Sebastian Blaszczykowski no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Slask tampoco lo escondía nadie.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
Toca Korona, y hay un hombre en el vestuario de Slask que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Slask lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
9 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Calificado con 7.53. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 0‑0, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Piast defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
A los 22 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Yehor Sharabura estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Patryk Sokołowski entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Toca Piast, y hay un hombre en el vestuario de Slask que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Yegor Matsenko firme algo — un contrato en Slask o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Se le ha ido el desconcierto, el idioma va llegando y discute en los entrenamientos como alguien que cuenta con estar aquí el año que viene. La mitad del valor de un fichaje es esto, y nada de ello aparece en el traspaso.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo05/10/2026
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑2, pronunciadas por Sebastian Blaszczykowski ante una sala que ya las había oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Slask cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Hubo un error y acabó dentro. A los defensas se los juzga por lo peor que hicieron y no por los ochenta y nueve minutos de alrededor: es injusto y es también el oficio.
El banquillo05/10/2026
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Antoni Klimek
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Przemysław Banaszak estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Slask cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Piotr Samiec-Talar firme algo — un contrato en Slask o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en Slask reconocería. Los sábados se nota.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Ezekiel Kwame Alladoh lo produjo, y el 8.27 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Mariusz Malec y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Ezekiel Kwame Alladoh. 2‑1 ante Legia, y la ovación final fue sobre todo suya.
Tiene 21 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Yehor Sharabura estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
9 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Regates completados: 15. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
$74.0K era lo máximo que el club iba a pagar y Zaglebie pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Plantilla14/09/2026
Palabras en el entrenamiento del Slask sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Przemysław Banaszak está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Slask cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El banquillo14/09/2026
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Sebastian Blaszczykowski fue breve tras ganar 2‑1, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Directiva07/09/2026
Slask cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 15; bajas, 2; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $77.9K: un club que quiere a Mateusz Bondarenko lo suficiente como para preguntar dos veces.
La oferta llegó a Zaglebie esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Lechia conserva a su hombre, y Slask vuelve a una lista con un nombre tachado.
Filip Kocaba y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Slask donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Slask, y no se va a retirar.
Slask ofreció $28.0K; Zaglebie dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Se hizo la consulta y la respuesta llegó en una frase. No hay cifra sobre la mesa porque no había cifra que hubiera bastado.
Plantilla31/08/2026
Palabras en el entrenamiento del Slask sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Yehor Sharabura está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
0‑1 ante Gornik Zabrze, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
Esto no es fondo de armario y nadie finge que lo sea. Se han pagado $4.7M porque Karol Świderski es sencillamente mejor que lo que ya había, y el club ha decidido dejar de esperar.
Slask ofreció $28.0K; Gornik Zabrze dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
A las directivas les dicen durante años lo que hacen mal y no oyen nada los días que aciertan. Este es uno de esos días: Karol Świderski del Panathinaikos por $4.7M, y una taquilla que está teniendo una mañana excelente.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Przemysław Banaszak estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
$4.7M sobre la mesa de Panathinaikos. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Slask preguntó y Red Bull Salzburg dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $35.0K: un club que quiere a Bastien Donio lo suficiente como para preguntar dos veces.
$670.0K era lo máximo que el club iba a pagar y Korona pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Przemysław Banaszak estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
100 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
El banquillo17/08/2026
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Sebastian Blaszczykowski eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
Slask y Wisla Krakow han fijado $120.0K. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
Slask ha acudido a Korona con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $723.1K: un club que quiere a Wojciech Kamiński lo suficiente como para preguntar dos veces.
Slask preguntó y Cracovia dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
La oferta llegó a Gornik Zabrze esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Slask cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Jakub Piatek ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Dawid Grosicki lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Maciej Linetty lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Noventa minutos de muy poco y luego todo de golpe. El gol llegó en el 88, y Gornik Zabrze pasó lo que quedaba protestando al árbitro en lugar de perseguir el balón.
«Nunca quise estar en otro sitio. Aquí queda trabajo por terminar.» Lamine Bâ se compromete con Slask 4 años más.
Plantilla03/08/2026
Palabras en el entrenamiento del Slask sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Przemysław Banaszak está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Olimpia conserva a su hombre, y Slask vuelve a una lista con un nombre tachado.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Slask cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Notas de los jugadores03/08/2026
Timotej Jambor jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.45. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Quedan 49 meses y de los despachos solo llega silencio: ni oferta, ni conversaciones, nada que su gente pueda contestar. Los clubes que dejan negociar al calendario acaban negociando con el calendario.