«La firma más fácil de mi carrera.» Dennis Kweyu y Sofapaka acuerdan 1 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
Directiva19/08/2030
Los sueldos se llevan el 95% de lo que ingresa Sofapaka
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
El nombre de Duncan Mainge ha aparecido en conversaciones de las que Sofapaka no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Sofapaka todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Sofapaka saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Es el nombre de todas las columnas y de todas las tertulias, y eso pesa a cualquier edad. Hay futbolistas que crecen ahí dentro y otros que se apagan sin ruido.
APS Bomet se llevó los puntos tras un 0-1 que costará explicar en la grada.
Directiva22/07/2030
En Sofapaka el 96% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Un jugador que esperaba ser titular lo vio desde fuera. El técnico lo llamará una decisión de equipo; Sebastian Ikekhai lo llamará otra cosa en privado.
Todo debut es una pequeña historia sobre el futuro: Ochieng Karisa, 18 años, de los campos de la cantera al primer equipo. Sus padres, en la grada, guardarán el programa del partido.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Sofapaka saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Sofapaka todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Sofapaka saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Stephen Bonney tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Sofapaka no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
Un error en defensa es un susto; un error bajo palos es un gol. Levis Ochieng lo sabe, la grada lo supo al instante y detrás de él no había nadie para convertirlo en otra cosa.
Es el nombre de todas las columnas y de todas las tertulias, y eso pesa a cualquier edad. Hay futbolistas que crecen ahí dentro y otros que se apagan sin ruido.
Plantilla01/07/2030
Caleb Habila quiere un sitio de verdad en este equipo
Movido de lado a lado, cambiado antes de hora, corriendo lo que no le toca: Caleb Habila está harto de ser útil y querría ser titular. En Sofapaka lo saben, y lo saben desde hace semanas.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Directiva24/06/2030
En Sofapaka el 116% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Es el nombre de todas las columnas y de todas las tertulias, y eso pesa a cualquier edad. Hay futbolistas que crecen ahí dentro y otros que se apagan sin ruido.
Batido 4 veces y con 2 paradas por toda compañía. Estos marcadores se quedan en la ficha del portero los provoque quien los provoque, y esa es la injusticia silenciosa del oficio.
Ibrahim Ghaly tiene 20 años, y Sofapaka lo ha fichado por el jugador que será, no por el que es. El primer equipo puede esperar; el sentido de una operación así son los años que compra.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sofapaka, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Sofapaka saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Duncan Otieno tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Sofapaka no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Peter Masika puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Contrato liquidado, apretón de manos y ningún traspaso de por medio. Rivaldo Mphela deja Sofapaka por la puerta discreta, y la masa salarial respira un poco mejor.
Un 0-3 ante Tusker es de esos resultados que vacían el estadio mucho antes del pitido final.
La grada10/06/2030
Los silbidos bajan desde tres lados
«Pagamos esto cada quince días. Lo mínimo es alguien a quien se le note que le importa.» 6 de los 30 del primer equipo se metieron ahí dentro; el resto no jugaba.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Sofapaka saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Sofapaka pueden fingir no haber oído.
Le quedan 12 meses y no ha habido ni una palabra de oferta. El club que deja negociar al calendario acaba perdiendo contra el calendario.
Mercado03/06/2030
Peter Masika tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Sofapaka ha sido explícito sobre la situación de Peter Masika, que es más de lo que reciben muchos.
Kenya Police obligó a Sofapaka a sudarlo, pero el marcador decía 1-0 al final y la tabla no pregunta cómo.
Directiva27/05/2030
En Sofapaka el 112% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Clifton Miheso tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Sofapaka no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Sofapaka no han contestado, que también es una forma de contestar.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Sofapaka saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
En breve
PlantillaDennis Kweyu llama a la puerta del técnico
0-1 ante Kakamega Homeboyz, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
La grada13/05/2030
Los silbidos bajan desde tres lados
«Pagamos esto cada quince días. Lo mínimo es alguien a quien se le note que le importa.» 9 de los 33 del primer equipo se metieron ahí dentro; el resto no jugaba.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sofapaka, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Sofapaka tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
Los directivos han dejado de mostrar afecto público al entrenador. En el fútbol eso suele ser el paso previo al comunicado breve.
Directiva29/04/2030
Los sueldos se llevan el 115% de lo que ingresa Sofapaka
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Sofapaka saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Movido de lado a lado, cambiado antes de hora, corriendo lo que no le toca: Chouaib El Maftoul está harto de ser útil y querría ser titular. En Sofapaka lo saben, y lo saben desde hace semanas.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sofapaka, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Shabana defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Sofapaka saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
Las noticias comerciales no las canta nadie y con ellas se paga todo lo demás. La directiva lo llamará una alianza; los contables lo llamarán la diferencia entre esta plantilla y otra más pequeña.
0-1 para Bandari, y ninguna queja que merezca tinta. La actuación no pidió más de lo que obtuvo.
Directiva01/04/2030
En Sofapaka el 90% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Le han quitado la capitanía a Chouaib El Maftoul. En el Sofapaka lo llamarán una decisión de equipo; un vestuario lo lee como un veredicto sobre una persona.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sofapaka, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Sofapaka saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Colocado en un puesto que no es el suyo, o sustituido antes de la hora una vez de más: Chouaib El Maftoul ha dejado claro que no le gusta cómo lo está usando el Sofapaka. Los entrenadores se enteran de esto mucho antes que la prensa.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Sofapaka todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sofapaka, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Dados por muertos hace quince días, el vestuario ha cerrado filas y ha respondido en el campo. Algo se dijo detrás de esa puerta, y de momento aguanta.
En breve
PlantillaLos seleccionadores no pudieron dejar fuera a Felix Mulyungi
PlantillaTitus Achesa conserva el voto de su entrenador
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Sofapaka saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Colocado en un puesto que no es el suyo, o sustituido antes de la hora una vez de más: Chouaib El Maftoul ha dejado claro que no le gusta cómo lo está usando el Sofapaka. Los entrenadores se enteran de esto mucho antes que la prensa.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Sofapaka pueden fingir no haber oído.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
La camiseta todavía le queda bien. Ochieng Karisa está de vuelta en Sofapaka, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
La camiseta todavía le queda bien. Samuel Wanyama está de vuelta en Sofapaka, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
Tiene 20 años y nadie en Sofapaka lo ha fichado para esta temporada. Estas operaciones se juzgan dentro de cuatro años, por gente que quizá ya no esté en el club.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Chouaib El Maftoul tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Sofapaka no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
Thomas Partey tiene 19 años, y Sofapaka lo ha fichado por el jugador que será, no por el que es. El primer equipo puede esperar; el sentido de una operación así son los años que compra.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Duncan Otieno tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Sofapaka no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Sofapaka pueden fingir no haber oído.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
El nombre de Duncan Mainge ha aparecido en conversaciones de las que Sofapaka no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Le han quitado la capitanía a Titus Achesa. En el Sofapaka lo llamarán una decisión de equipo; un vestuario lo lee como un veredicto sobre una persona.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Sofapaka nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Sofapaka todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
Dados por muertos hace quince días, el vestuario ha cerrado filas y ha respondido en el campo. Algo se dijo detrás de esa puerta, y de momento aguanta.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Sofapaka no han contestado, que también es una forma de contestar.
Tiene 19 años y nadie en Sofapaka lo ha fichado para esta temporada. Estas operaciones se juzgan dentro de cuatro años, por gente que quizá ya no esté en el club.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Sofapaka nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Sofapaka saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Chouaib El Maftoul tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Sofapaka no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sofapaka, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Directiva12/11/2029
En Sofapaka el 119% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Sofapaka todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
Dados por muertos hace quince días, el vestuario ha cerrado filas y ha respondido en el campo. Algo se dijo detrás de esa puerta, y de momento aguanta.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Sofapaka no han contestado, que también es una forma de contestar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Sofapaka nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Sofapaka saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Directiva15/10/2029
En Sofapaka el 141% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Sofapaka todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Sofapaka no han contestado, que también es una forma de contestar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Sofapaka pueden fingir no haber oído.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Sofapaka no han contestado, que también es una forma de contestar.
«Lo sabré cuando llegue el momento. Todavía no ha llegado». John Ndirangu tiene 34 años y 131 partidos a sus espaldas, y el Sofapaka tendrá que planificar con cualquiera de las dos respuestas.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Sofapaka nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
0-3 para Muranga Seal, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
«Me dijeron cuál sería mi papel y firmé por eso. No ha pasado.» Un agravio con fecha concreta es el más difícil de arreglar.
Directiva17/09/2029
En Sofapaka el 157% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sofapaka, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
Colocado en un puesto que no es el suyo, o sustituido antes de la hora una vez de más: David King'atua ha dejado claro que no le gusta cómo lo está usando el Sofapaka. Los entrenadores se enteran de esto mucho antes que la prensa.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sofapaka, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Sofapaka pasaron un mes intentando colocarlo y nadie devolvió la llamada. Entrena con un vestuario que ya le ha dicho dónde está, y las dos partes empiezan la cuenta atrás para el siguiente.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Sofapaka nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Sofapaka saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
1-3 para KCB, y ninguna queja que merezca tinta. La actuación no pidió más de lo que obtuvo.
Directiva20/08/2029
En Sofapaka el 131% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Sofapaka saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
16 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Sofapaka tiene que sacar un resultado de donde sea.
La grada13/08/2029
Los silbidos bajan desde tres lados
«Pagamos esto cada quince días. Lo mínimo es alguien a quien se le note que le importa.» 6 de los 30 del primer equipo se metieron ahí dentro; el resto no jugaba.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
El nombre de Duncan Mainge ha aparecido en conversaciones de las que Sofapaka no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Le han quitado la capitanía a Duncan Otieno. En el Sofapaka lo llamarán una decisión de equipo; un vestuario lo lee como un veredicto sobre una persona.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Directiva23/07/2029
Los sueldos se llevan el 130% de lo que ingresa Sofapaka
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Movido de lado a lado, cambiado antes de hora, corriendo lo que no le toca: David King'atua está harto de ser útil y querría ser titular. En Sofapaka lo saben, y lo saben desde hace semanas.
Luther Jali tiene 19 años, y Sofapaka lo ha fichado por el jugador que será, no por el que es. El primer equipo puede esperar; el sentido de una operación así son los años que compra.
Egy Riyadi tiene 19 años, y Sofapaka lo ha fichado por el jugador que será, no por el que es. El primer equipo puede esperar; el sentido de una operación así son los años que compra.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Sofapaka todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Directiva25/06/2029
Los sueldos se llevan el 110% de lo que ingresa Sofapaka
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Sofapaka saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Tiene 19 años y nadie en Sofapaka lo ha fichado para esta temporada. Estas operaciones se juzgan dentro de cuatro años, por gente que quizá ya no esté en el club.
Contrato liquidado, apretón de manos y ningún traspaso de por medio. Kevin Owusu deja Sofapaka por la puerta discreta, y la masa salarial respira un poco mejor.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Sofapaka todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Sofapaka pueden fingir no haber oído.
0-1 para Kenya Police, y ninguna queja que merezca tinta. La actuación no pidió más de lo que obtuvo.
Directiva28/05/2029
Los sueldos se llevan el 109% de lo que ingresa Sofapaka
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Sofapaka no han contestado, que también es una forma de contestar.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sofapaka, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Mathare United avanza y Sofapaka se vuelve a casa, con el 0-0 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Sofapaka nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Bidco United defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Sofapaka saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
En breve
PlantillaAdrian Oloo llama a la puerta del técnico
La gradaLa prensa ha encontrado a su hombre en Kevin Omondi
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
La racha sin perder llega a 8. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Mara Sugar obligó a Sofapaka a sudarlo, pero el marcador decía 1-0 al final y la tabla no pregunta cómo.
Directiva30/04/2029
Los sueldos se llevan el 103% de lo que ingresa Sofapaka
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
La racha sin perder llega a 7. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Sofapaka saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Sofapaka nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La racha sin perder llega a 6. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Sofapaka saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
En breve
PlantillaDavid King'atua quiere un sitio de verdad en este equipo
Es el nombre de todas las columnas y de todas las tertulias, y eso pesa a cualquier edad. Hay futbolistas que crecen ahí dentro y otros que se apagan sin ruido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sofapaka, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Sofapaka todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Directiva02/04/2029
En Sofapaka el 92% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sofapaka, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Michael Wairimu puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Sofapaka saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Sofapaka nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Sofapaka todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Directiva05/03/2029
En Sofapaka el 90% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Sofapaka saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Sofapaka nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
La racha sin perder llega a 9. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Estaba todo acordado hasta que dejó de estarlo, y Dean Erasmus vuelve a Sofapaka con un verano para olvidar. Ninguno de los dos clubes dice quién se levantó de la mesa.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Sofapaka tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
Colocado en un puesto que no es el suyo, o sustituido antes de la hora una vez de más: David King'atua ha dejado claro que no le gusta cómo lo está usando el Sofapaka. Los entrenadores se enteran de esto mucho antes que la prensa.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Sofapaka todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
La operación que iba a llevar a Eugene Wethuli al Kariobangi Sharks se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Sofapaka con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
La racha sin perder llega a 8. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
La camiseta todavía le queda bien. Amos Nyakeya está de vuelta en Sofapaka, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
La camiseta todavía le queda bien. Dennis Onyango está de vuelta en Sofapaka, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
Directiva05/02/2029
Una promesa que la directiva de Sofapaka no cumplió
Hubo un compromiso, hubo una fecha, y la fecha pasó. La confianza en un club se construye en años y se gasta en una tarde.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sofapaka, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Sofapaka saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Sofapaka pueden fingir no haber oído.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Sofapaka todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Levis Ochieng puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Sofapaka saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Preguntádmelo en verano. Lo sabré antes que nadie.» Tiene 37 años y 22 partidos a la espalda, y Sofapaka tienen que planificar con las dos respuestas.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Sofapaka pueden fingir no haber oído.
Los clubes lo tienen todo cerrado y lo que queda son papeles y una foto. En Sofapaka ya hablan de él en pasado.
Directiva11/12/2028
Los sueldos se llevan el 87% de lo que ingresa Sofapaka
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sofapaka, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Sofapaka saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
En breve
PlantillaTitus Achesa conserva el voto de su entrenador
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Sofapaka no han contestado, que también es una forma de contestar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Sofapaka nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«La firma más fácil de mi carrera.» Ogheneovowe Erere y Sofapaka acuerdan 3 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
Directiva13/11/2028
En Sofapaka el 96% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
10 canteranos de una academia valorada ahora en 7 sobre 20. Un club de este tamaño no sobrevive de otra manera, y en la ciudad se saben todos los nombres.
En breve
PlantillaKevin Omondi conserva el voto de su entrenador
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Sofapaka no han contestado, que también es una forma de contestar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Sofapaka nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Directiva16/10/2028
En Sofapaka el 106% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Sofapaka todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Sofapaka saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
La racha sin perder llega a 7. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sofapaka, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.