Matías Ormart estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La grada14/12/2026
El Terremoto gasta $200.0K en el fichaje que la ciudad quería
Es la secuencia más rara del fútbol: la afición pide algo y el club va y lo hace. $200.0K por Emiliano Tejera, y durante una semana nadie se queja de nada.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Leonardo Da Silva es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Terremoto ha hecho la llamada a Cerrito. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Plantilla14/12/2026
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Terremoto
6 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Terremoto pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Terremoto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Fernando Biela y Terremoto acuerdan 1 años más.
Plantilla07/12/2026
Palabras en el entrenamiento del Terremoto sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Enzo Ribeiro está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. La Luz conserva a su hombre, y Terremoto vuelve a una lista con un nombre tachado.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Diego Amarilla. 2‑1 ante Salto, y la ovación final fue sobre todo suya.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 9 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
Matías Ormart y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Huracan del Paso se llevó los puntos tras un 0‑1 que costará explicar en la grada.
Directiva30/11/2026
Los sueldos se llevan el 116% de lo que ingresa Terremoto
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
El banquillo30/11/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Agustin Godoy salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Juan Sanchez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Terremoto. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Nadie en el Terremoto insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
Minuto 87, contra Lito, y un gol que supo a victoria para todo el que se había quedado. Fue un empate. Nadie que salga del estadio lo va a describir así.
2‑2, y los dos vestuarios lo llamarán dos puntos perdidos. Un empate que planteó muchas preguntas y no respondió ninguna.
El banquillo23/11/2026
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Diego Sena
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
1 error, un gol y una noche delante de los mismos tres segundos. La verá hoy, mañana y probablemente en febrero, y cualquiera que haya jugado sabe en qué fotograma se queda parado.
Matías Ormart estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla16/11/2026
Palabras en el entrenamiento del Terremoto sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Enzo Ribeiro está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Plantilla16/11/2026
10 caras nuevas y el Terremoto todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Dos goles y un 8.77 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Terremoto pueden fingir no haber oído.
La racha sin perder llega a 8. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Terremoto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Martin Fernandez lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
El banquillo09/11/2026
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Agustin Godoy fue breve tras ganar 2‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Juan Sanchez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Hay un silencio muy concreto: el de un estadio viendo disolverse una posición ganadora. Deutscher FK siguió viniendo porque nada lo frenó, y al Terremoto le preguntarán por la última media hora toda la semana.
Ya son 7 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Matías Ormart y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Notas de los jugadores02/11/2026
Cristian Matosas jugó una tarde distinta a la de todos los demás
9.37. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Un punto rescatado en el minuto 94 vale exactamente un punto y bastante más que eso para un vestuario. Este equipo no se rinde, y esa es una reputación que vale más que el resultado.
Directiva02/11/2026
En Terremoto el 116% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Matías Ormart y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla26/10/2026
Palabras en el entrenamiento del Terremoto sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Enzo Ribeiro está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Matías Draghi, y el técnico lo permitió.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Agustin Godoy sobre una tarde de 2‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Terremoto pueden fingir no haber oído.
Matías Ormart estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla19/10/2026
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Terremoto
17 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Plantilla19/10/2026
Palabras en el entrenamiento del Terremoto sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Juan Sanchez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Cada sábado hace cosas a las que nadie a su alrededor sabe responder. Es halagador durante una temporada y un problema a partir de la siguiente, y en Terremoto saben en cuál de las dos están.
En breve
El banquilloMateo Stefan pide hablar con el técnico
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Terremoto, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Terremoto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Brian Ramirez lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 37 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
15 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Terremoto pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Matías Ormart y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla05/10/2026
Enzo Ribeiro choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Directiva05/10/2026
Los sueldos se llevan el 105% de lo que ingresa Terremoto
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Regates completados: 15. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
El banquillo05/10/2026
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Agustin Godoy eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mateo Stefan, y el técnico lo permitió.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
Alejandro Vera se lesiona los ligamentos de la rodilla: 22 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 22 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Calificado con 7.67. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Agustin Godoy sobre una tarde de 1‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
29 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Terremoto pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Matías Ormart estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Terremoto donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
15 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Tiene 19 años, y los informes de los ojeadores coinciden en la única línea que importa: el techo. Fichajes así son décimos de lotería escritos por profesionales.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Agustin Godoy tras el empate 1‑1, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
En breve
Notas de los jugadoresLa tarde pasó por los pies de Joel Valdemarín
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Matías Draghi
37 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Terremoto pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Terremoto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Acabó 3‑1 y la tarde fue de Agustín Dávila: apareció cuando importaba y es la razón de que los puntos se queden en Terremoto.
Plantilla14/09/2026
Enzo Ribeiro choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Felipe Barrios lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Agustin Godoy sobre una tarde de 3‑1 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
46 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Terremoto pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Matías Ormart y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Ángel Martínez sale de esa comparación dentro del equipo, y el Terremoto se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
Cada sábado hace cosas a las que nadie a su alrededor sabe responder. Es halagador durante una temporada y un problema a partir de la siguiente, y en Terremoto saben en cuál de las dos están.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Marcelo Olivera, y el técnico lo permitió.
Nadie vende un abono con un fichaje así. Cualquier entrenador que haya pasado un mal octubre lo quiere de todos modos, y el Terremoto ha ido a buscar el suyo pronto.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Gabriel Olivera está en ella.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Gabriel Olivera entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Terremoto ha hecho saber al mercado que Gabriel Olivera está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: otro club lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Mateo Stefan está viviendo esa versión en el Terremoto, y suele notarse en el primer mes.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 16 años que siente suyo. Leonardo Fernandez la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Agustín Dávila. 1‑0 ante Salus, y la ovación final fue sobre todo suya.
Hay un nivel en el que a un futbolista dejan de ponerlo a prueba y empiezan solo a contenerlo, y él llegó ahí hace ya tiempo. En el Terremoto lo saben, y también todos los que lo ven.
4 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Matías Ormart estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
Plantilla24/08/2026
Palabras en el entrenamiento del Terremoto sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Enzo Ribeiro está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 19 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
0‑6 para Renegades, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Un 0‑4 ante Basanez es de esos resultados que vacían el estadio mucho antes del pitido final.
La grada17/08/2026
La grada se ha vuelto en contra
«Ya basta. Llevamos meses viendo esto». 8 de los 22 del primer equipo se retiraron con eso de fondo, y el mensaje no iba dirigido a ninguno en concreto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Terremoto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Partido11/08/2026
Nadie fue capaz de dejar de marcar
6 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Terremoto y de Renegades por igual; los demás se lo pasaron en grande.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Santiago Ruiz ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Terremoto se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 4 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ángel Martínez, y el técnico lo permitió.
9 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Terremoto, y no se va a retirar.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Terremoto y Sud America, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
El Tacuarembo seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Lucão ha pactado su marcha al Terremoto, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 14 años que siente suyo. Sebastian Cardozo la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Jose Da Silva lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Cristian Matosas ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Terremoto se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
Acabó 1‑0 y la tarde fue de Uriel González: apareció cuando importaba y es la razón de que los puntos se queden en Terremoto.
El banquillo03/08/2026
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Agustin Godoy fue breve tras ganar 1‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
«Si nos van a ganar, que no sea porque a alguien de aquí le daba pereza». Se levantó y lo dijo delante de todos, y eso es algo que un grupo recuerda de un hombre durante años.