La afición se organiza contra la directiva de Tocantinópolis
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Tocantinópolis hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
28 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Tocantinópolis pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
El acuerdo con Inter de Limeira está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Cassiano estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Nathan Zamith estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
A Corinthians le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Tocantinópolis hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
36 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Tocantinópolis pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tocantinópolis cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A Portuguesa le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Tocantinópolis ha hecho la llamada a Inter de Limeira. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Tocantinópolis ha hecho la llamada a Goianésia. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Tocantinópolis, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Tocantinópolis saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Tocantinópolis dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Cassiano y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Tocantinópolis preguntó y Criciúma dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Douglas Viana lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Henrique Soares es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Una consulta de cesión a Guarani: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Tocantinópolis ha hecho la llamada a Atlético Goianiense. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
En breve
Objetivos de mercadoUna cesión de Luiz Guimarães está en marcha
76 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Tocantinópolis pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Tocantinópolis dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Agustín Rodríguez y Tocantinópolis acuerdan 3 años más.
Agustín Rodríguez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Tocantinópolis ha hecho la llamada a Juventude. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Una consulta de cesión a Criciúma: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Directiva07/12/2026
Abierto por fichajes: Tocantinópolis entra en el mercado
La ventana de inscripciones está abierta y el teléfono ha empezado a sonar. De aquí al cierre, a este club lo relacionarán con cuarenta jugadores y fichará a tres, que es la proporción habitual.
14 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Tocantinópolis tiene que sacar un resultado de donde sea.
Plantilla30/11/2026
Kattê se lesiona los ligamentos de la rodilla: 84 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 84 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Tocantinópolis dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
4 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
91 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Tocantinópolis pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Ya van 13 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Tocantinópolis hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
3 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Tocantinópolis sabe decir en qué semana.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
En breve
El banquilloEl técnico pone a Éder Machado de ejemplo
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Heitor
98 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Tocantinópolis pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Tocantinópolis dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tocantinópolis cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Agustín Rodríguez tiene 20 años, y Tocantinópolis lo ha fichado por el jugador que será, no por el que es. El primer equipo puede esperar; el sentido de una operación así son los años que compra.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Heitor ha apuntado la fecha.
105 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Tocantinópolis pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
13 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
12 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Tocantinópolis tiene que sacar un resultado de donde sea.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Tocantinópolis hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Douglas Fernandes lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Fernando Cunha es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
113 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Tocantinópolis pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
11 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Tocantinópolis tiene que sacar un resultado de donde sea.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Tocantinópolis dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
9 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Cassiano estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Kattê se lesiona los ligamentos de la rodilla: 121 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 121 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 95 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tocantinópolis cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Hay un nivel en el que a un futbolista dejan de ponerlo a prueba y empiezan solo a contenerlo, y él llegó ahí hace ya tiempo. En el Tocantinópolis lo saben, y también todos los que lo ven.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 1‑1, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Márcio Viana, y el técnico lo permitió.
En breve
Notas de los jugadoresMagrão los va pasando de uno en uno
129 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Tocantinópolis pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
9 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Tocantinópolis tiene que sacar un resultado de donde sea.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Tocantinópolis, y no se va a retirar.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Rafael Cavalcante tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Kattê se lesiona los ligamentos de la rodilla: 136 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 136 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Heitor estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Luiz Batista es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Mercado12/10/2026
Uno de los nuestros: Kaka se incorpora al primer equipo del Tocantinópolis
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Kaka es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Diego Clemente, y el técnico lo permitió.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Pedrinho entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
En breve
Lo que vieneUn examen contra el mejor para Tocantinópolis
Diego Clemente se lesiona los ligamentos de la rodilla: 65 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 65 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Ya van 8 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Renato y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Tocantinópolis, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Diego Clemente se lesiona los ligamentos de la rodilla: 72 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 72 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
7 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Tocantinópolis tiene que sacar un resultado de donde sea.
Heitor y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Romário, y el técnico lo permitió.
Hace los sábados cosas a las que nadie de su alrededor puede responder: durante una temporada resulta halagador y después es un problema. El Tocantinópolis no lo retendrá fingiendo lo contrario.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Tocantinópolis, otra semana sin la firma de Pedrinho.
Plantilla28/09/2026
9 caras nuevas y el Tocantinópolis todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
En breve
El banquilloLa vista desde el banquillo
Notas de los jugadoresNadie pudo acercarse a Pedrinho
El banquilloAhora mismo hay alguien mejor que Gabriel Queiroz
79 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Tocantinópolis pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
11 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Tocantinópolis, y no se va a retirar.
La puerta siguió cerrada mucho después del pitido final. Lo que se dijo allí es cosa suya; si sirvió, lo dirá el sábado.
El banquillo21/09/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑3 Rafael Cavalcante salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Diego Clemente se lesiona los ligamentos de la rodilla: 87 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 87 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
5 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Tocantinópolis tiene que sacar un resultado de donde sea.
5 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Vinícius Viana es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Renato Lopes es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Humaitá se llevó los puntos tras un 0‑1 que costará explicar en la grada.
El banquillo14/09/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Rafael Cavalcante salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
95 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Tocantinópolis pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Tocantinópolis, otra semana sin la firma de Lincoln.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Lincoln entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
103 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Tocantinópolis pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Romário, y el técnico lo permitió.
Plantilla31/08/2026
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Tocantinópolis
7 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Rafael Cavalcante tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Tocantinópolis saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Nadie en el Tocantinópolis insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
En breve
Notas de los jugadoresRenato los va pasando de uno en uno
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tocantinópolis cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Hace su trabajo y no se asienta. Tocantinópolis iba a ser un paso adelante según sus propias cuentas, y sus propias cuentas se han revisado desde que llegó.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Tocantinópolis donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
Hay un nivel en el que a un futbolista dejan de ponerlo a prueba y empiezan solo a contenerlo, y él llegó ahí hace ya tiempo. En el Tocantinópolis lo saben, y también todos los que lo ven.
El banquillo24/08/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Rafael Cavalcante salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
11 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Chapecoense avanza y Tocantinópolis se vuelve a casa, con el 0‑6 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
La grada17/08/2026
La grada se ha vuelto en contra
«Ya basta. Llevamos meses viendo esto». 9 de los 20 del primer equipo se retiraron con eso de fondo, y el mensaje no iba dirigido a ninguno en concreto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tocantinópolis cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Tocantinópolis y Chapecoense, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Regates completados: 24. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
A los 14 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Gabriel Queiroz lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Márcio Porto lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Caio Mendes ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Vinícius Ribeiro lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 1‑0, Rafael Cavalcante podía permitirse ser generoso.
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Rafael Cavalcante no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Tocantinópolis tampoco lo escondía nadie.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Trem defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
Contrato liquidado, apretón de manos y ningún traspaso de por medio. Rogério deja Tocantinópolis por la puerta discreta, y la masa salarial respira un poco mejor.