32 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Juventud Torremolinos pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Juventud Torremolinos se está agotando.
Francisco Gallego se ha ido, en las cuentas hay $1.9M más, y la afición se ha quedado con la sensación de que también le han vendido algo a ella. Un buen negocio y una buena decisión no siempre son lo mismo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Juventud Torremolinos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Thomas Tognoni está viviendo esa versión en el Juventud Torremolinos, y suele notarse en el primer mes.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Juventud Torremolinos trata con un hombre que quiere otro país.
Una lesión de rodilla de las peores para José Moreno
39 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Juventud Torremolinos pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Juventud Torremolinos, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Juventud Torremolinos tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Juventud Torremolinos pueden fingir no haber oído.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Juventud Torremolinos lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
El acuerdo con Castellón está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Juventud Torremolinos lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Ponferradina, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Ibán Ribeiro y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
La oferta de Mirandés por Ibán Ribeiro se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Pau Pérez se ha ido, en las cuentas hay $2.3M más, y la afición se ha quedado con la sensación de que también le han vendido algo a ella. Un buen negocio y una buena decisión no siempre son lo mismo.
Bernabé estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Francisco Gallego estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Una consulta de cesión a Castellón: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
En breve
Objetivos de mercadoUna cesión de Pol Fortuny está en marcha
El banquilloJavi Mérida se lleva el toque del técnico
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Juventud Torremolinos se está agotando.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Sergio Fuentes lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
La oferta de Córdoba por Fran García se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
El acuerdo con Gijón está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Juventud Torremolinos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Juventud Torremolinos lo saben.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Juventud Torremolinos lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Juventud Torremolinos nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Bernabé y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Lesedi Steve Alset, y el técnico lo permitió.
Juventud Torremolinos ha hecho saber al mercado que Usse Diao está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
En breve
El banquilloPau Pérez conserva el voto de su entrenador
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Juventud Torremolinos pueden fingir no haber oído.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ivan Laća, y el técnico lo permitió.
«Veo todos los partidos de Juventud Torremolinos desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Mirandés sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Ibán Ribeiro firme algo — un contrato en Juventud Torremolinos o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«No fiché para mirar. Nadie ficha para eso». La queja más vieja del fútbol, y Juventud Torremolinos tendrá que responderla con minutos o con una salida.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Partido15/05/2027
Ibán Ribeiro lo gana cuando ya debía haber sonado el pitido
Minuto 91. Ibán Ribeiro encontró el remate en un tiempo que solo existía por las interrupciones anteriores, y Teruel pasó del punto a la nada en un solo movimiento.
Puesto 20 con 24 puntos. Cada temporada es una historia y esta es su última línea, y ahora el club tiene tres meses para decidir de qué va la siguiente.
Bernabé estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Francisco Gallego estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
3 seguidas fuera para el Juventud Torremolinos. Los autocares salen temprano, llegan de noche a campos poco agradables, y vuelven una y otra vez con tres puntos.
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Juventud Torremolinos pueden fingir no haber oído.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Juventud Torremolinos lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Ibán Ribeiro estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Edu está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 1‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Juventud Torremolinos nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Francisco Gallego está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Peto de calentamiento, noventa minutos mirando, y un apretón de manos al final que no engañó a nadie. Los partidos grandes dicen en quién confía un técnico; este se lo dijo a Dylan Duran.
Puesto 20 y 18 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Francisco Gallego estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Ya van 6 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Edu está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Dylan Duran, y el técnico lo permitió.
El banquillo19/04/2027
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑3 Sergio Fuentes salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Es el nombre de todas las columnas y de todas las tertulias, y eso pesa a cualquier edad. Hay futbolistas que crecen ahí dentro y otros que se apagan sin ruido.
En breve
El banquilloA Álex Camacho lo eligen cuando cuenta
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Bernabé y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Cristóbal, y el técnico lo permitió.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Sergio Fuentes tras el 0‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
Antes llevaba la otra camiseta. El sábado juega contra Atlético Madrileño con esta, y todo lo que diga esta semana sobre que es un partido más será mentira.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Juventud Torremolinos, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Juventud Torremolinos nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Juventud Torremolinos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 34 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Juventud Torremolinos lo saben.
Puesto 20 y 15 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
Bernabé estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla29/03/2027
Dylan Duran choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Fran Vélez entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Toca Sevilla Atlético, y hay un hombre en el vestuario de Juventud Torremolinos que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Juventud Torremolinos tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
Juventud Torremolinos ha hecho saber al mercado que José Moreno está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
En breve
PlantillaDudas sobre Dylan Duran en los entrenamientos
Dos goles y un 8.72 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Ibán Ribeiro y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Lesedi Steve Alset, y el técnico lo permitió.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 2‑3, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Juventud Torremolinos, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Juventud Torremolinos pueden fingir no haber oído.
8 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Juventud Torremolinos lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
200 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
Plantilla15/03/2027
Dylan Duran choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Juventud Torremolinos, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Juventud Torremolinos nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Juventud Torremolinos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ibán Ribeiro, y el técnico lo permitió.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Dylan Duran estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Algunos partidos los decide un instante; este lo decidió un hombre. 7.68 en la ficha, y la afición del Juventud Torremolinos se fue a casa repitiendo un nombre.
5 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Peto de calentamiento, noventa minutos mirando, y un apretón de manos al final que no engañó a nadie. Los partidos grandes dicen en quién confía un técnico; este se lo dijo a Jonan Amelibia.
En breve
MercadoNada que mostrar del año de Fernando fuera de casa
MercadoUn año en el vestuario equivocado para Yulen Vila
15 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Algeciras fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
Hay goles que ganan partidos y goles que se los quitan a otro. Pau Pérez marcó en el minuto 88, Algeciras ya pensaba en el viaje de vuelta, y el Juventud Torremolinos se lo llevó todo.
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Juventud Torremolinos lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Bernabé estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Juventud Torremolinos nadie finge estar haciéndolo.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
15 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Juventud Torremolinos tiene que sacar un resultado de donde sea.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Juventud Torremolinos pueden fingir no haber oído.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Dylan Duran está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Encajar es una cosa; la respuesta es lo que habla de un vestuario. Ibán Ribeiro puso al Juventud Torremolinos en tablas en 3 minutos, y Eldense no llegó a jugar nunca con ventaja.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Lesedi Steve Alset, y el técnico lo permitió.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Juventud Torremolinos no han contestado, que también es una forma de contestar.
Bernabé y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Veo todos los partidos de Juventud Torremolinos desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Sevilla sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Dylan Duran estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ivan Laća, y el técnico lo permitió.
El banquillo15/02/2027
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑2 Sergio Fuentes salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Juventud Torremolinos pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Dani González será jugador de otro club este fin de semana, y en Juventud Torremolinos las despedidas han empezado en voz baja.
La operación que iba a llevar a Miguel Clavería al Makedonikos se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Juventud Torremolinos con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Juventud Torremolinos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Regates completados: 21. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Francisco Gallego está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Juventud Torremolinos, y 0 partidos en 26 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Juventud Torremolinos pueden fingir no haber oído.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Juventud Torremolinos no han contestado, que también es una forma de contestar.
Directiva01/02/2027
Pasa el cierre con 1 de alta y 1 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Juventud Torremolinos hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Juventud Torremolinos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Juventud Torremolinos lo saben.
10 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Juventud Torremolinos tiene que sacar un resultado de donde sea.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Juventud Torremolinos pueden fingir no haber oído.
Ibán Ribeiro y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Un toque que no quería, un bote imposible de leer y su nombre en la columna equivocada. Después de esto no hay consuelo, y en el Juventud Torremolinos no lo intentarán esta noche.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Edu está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
En breve
Notas de los jugadoresCristóbal los encaró todo el partido
9 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Juventud Torremolinos tiene que sacar un resultado de donde sea.
7 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Juventud Torremolinos lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Bernabé y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
5 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Dani González será jugador de otro club este fin de semana, y en Juventud Torremolinos las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Juventud Torremolinos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Regates completados: 20. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Juventud Torremolinos preguntó y Albacete dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Puesto 20 y 10 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
La oferta de Cartagena por Usse Diao se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
6 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Juventud Torremolinos tiene que sacar un resultado de donde sea.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Juventud Torremolinos ha hecho la parte difícil con Racing Santander, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
4 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Juventud Torremolinos sabe decir en qué semana.
Bernabé estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
5 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Juventud Torremolinos tiene que sacar un resultado de donde sea.
3 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Juventud Torremolinos sabe decir en qué semana.
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Francisco Gallego está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El banquillo28/12/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Sergio Fuentes salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Juventud Torremolinos lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Veo todos los partidos de Juventud Torremolinos desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Mirandés sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
El banquillo21/12/2026
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Sergio Fuentes ante una sala que ya las había oído.
Ibán Ribeiro estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Veo todos los partidos de Juventud Torremolinos desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Sevilla sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Bernabé, y el técnico lo permitió.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Edu está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 1‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
Cada toque se pesa, cada declaración se disecciona, cada error se repite en bucle. Hay jugadores que crecen con eso; a otros los acaba en silencio; nadie sabe cuál es cuál hasta después.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Juventud Torremolinos pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Juventud Torremolinos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 7 goles entre el Juventud Torremolinos y Sevilla Atlético, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Juventud Torremolinos nadie finge estar haciéndolo.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 2‑1, Sergio Fuentes podía permitirse ser generoso.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Juventud Torremolinos pueden fingir no haber oído.
Bernabé y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
200 partidos con la camiseta. Nadie se propone construir un registro así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club, y esta ciudad sabe lo que tiene.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Edu está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Por detrás, y batido según cualquier lectura honesta, hasta el minuto 85. Sabadell tenía los puntos en el bolsillo y un rincón de la grada seguía creyendo, que es cuando suele pasar.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Juventud Torremolinos, y 3 partidos en 13 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Juventud Torremolinos nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Juventud Torremolinos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Francisco Gallego estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«No me fui a mirar desde el banquillo. Quiero volver a Juventud Torremolinos y pelear mi sitio.» 0 partidos de 14 en Sevilla dicen el resto.
Mercado16/11/2026
Javi Cuenca tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Juventud Torremolinos ha sido explícito sobre la situación de Javi Cuenca, que es más de lo que reciben muchos.
Toca Sabadell, y hay un hombre en el vestuario de Juventud Torremolinos que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Juventud Torremolinos, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Bernabé estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Álex Camacho está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 1‑1, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Miguel Clavería entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Ibán Ribeiro y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Veo todos los partidos de Juventud Torremolinos desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Mirandés sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
1‑4 para Sanluqueño, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
7 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Juventud Torremolinos tiene que sacar un resultado de donde sea.
Jonan Amelibia estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Francisco Gallego estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Sergio Fuentes tras el 1‑4, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
6 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Juventud Torremolinos tiene que sacar un resultado de donde sea.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Dani González será jugador de otro club este fin de semana, y en Juventud Torremolinos las despedidas han empezado en voz baja.
Las carreras deben estancarse y luego caer, y los que ignoran eso son siempre los que escuchaban en el entrenamiento. 4 puntos, a lo largo de meses, a una edad en la que la dirección suele ser una sola.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Juventud Torremolinos, y 0 partidos en 10 dicen que se ha ganado que le escuchen.
El banquillo19/10/2026
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Sergio Fuentes ante una sala que ya las había oído.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Juventud Torremolinos tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
Jonan Amelibia y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Veo todos los partidos de Juventud Torremolinos desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Sevilla sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
9 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Edu estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Dos de los goles llevaban su nombre en alguna parte, que es la tarde que un entrenador quiere de cualquiera a quien pida crear y rematar. 7.94 y 2 participaciones.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Juventud Torremolinos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Juventud Torremolinos y Hércules, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Juventud Torremolinos donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
Carlos Ramírez se lesiona los ligamentos de la rodilla: 17 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 17 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Juventud Torremolinos tiene que sacar un resultado de donde sea.
Bernabé y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Juventud Torremolinos trata con un hombre que quiere otro país.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Sergio Fuentes tras el 1‑4, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
El banquilloÁlex Camacho se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
8Edición
El Heraldo de Juventud Torremolinos
21/09/2026
De nuestro corresponsal de fútbolInquietud
Plantilla21/09/2026
Carlos Ramírez se lesiona los ligamentos de la rodilla: 24 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 24 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
1‑1 ante Sanluqueño, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
1 penaltis detenidos desde los once metros, y un estadio que los describirá uno por uno durante veinte años. A un portero le hace falta una noche así en toda su carrera, y esta fue la suya.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Juventud Torremolinos nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Juventud Torremolinos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Regates completados: 21. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
A los 24 lo de mejorar debería haber terminado. No lo ha hecho: 3 puntos por encima de la marca de principios de año, que es lo que les pasa a los jugadores que se toman en serio las partes aburridas del oficio.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Juventud Torremolinos, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Juventud Torremolinos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Francisco Gallego estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Veo todos los partidos de Juventud Torremolinos desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Sevilla sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
El banquillo14/09/2026
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Sergio Fuentes ante una sala que ya las había oído.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Pau Pérez entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
En breve
Lo que vieneFran García se enfrenta a su antiguo club
El banquilloEl plan no tenía sitio para Dylan Duran
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 16; bajas, 5; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
La instrucción llegó del consejo y el banquillo no estaba de acuerdo. Alguien saldrá, el traspaso se llamará buen negocio, y el entrenador se pasará la temporada reconstruyendo alrededor del hueco.
Ibán Ribeiro y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Cristóbal está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Juventud Torremolinos pueden fingir no haber oído.
Bernabé y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Una consulta de cesión a San Lorenzo: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Tiene 19 años, y los informes de los ojeadores coinciden en la única línea que importa: el techo. Fichajes así son décimos de lotería escritos por profesionales.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Marco Decherf y Juventud Torremolinos acuerdan 3 años más.
Juventud Torremolinos ha hecho saber al mercado que Dani Fernández está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Cristian Lara no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Dani González será jugador de otro club este fin de semana, y en Juventud Torremolinos las despedidas han empezado en voz baja.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Juventud Torremolinos ha hecho la parte difícil con San Lorenzo, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Juventud Torremolinos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Francisco Gallego estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Bernabé estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Juventud Torremolinos, y 0 partidos en 1 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Es la forma más silenciosa que tiene un club de decirte cuáles son sus ambiciones. Se pidió el dinero, se denegó el dinero, y quienes trabajan allí cada día ya saben exactamente a qué atenerse.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Juventud Torremolinos la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Bernabé y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Antonio Cruz es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Luis Martín es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Martín Gil lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Edu está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Juventud Torremolinos, y 0 partidos en 0 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Fran García y Juventud Torremolinos acuerdan 2 años más.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Juventud Torremolinos nadie finge estar haciéndolo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Francisco Gallego está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.