«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Tristán Suárez pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Agustín Bruno será jugador de otro club este fin de semana, y en Tristán Suárez las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tristán Suárez cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Valentino Luna, y el técnico lo permitió.
En breve
DirectivaNadie salió deprisa del vestuario de Tristán Suárez
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Brian Aguilar y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla31/03/2036
Kamil Bajus choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El banquillo31/03/2036
Roberto Arce se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Tristán Suárez lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Lucio Latorre firme algo — un contrato en Tristán Suárez o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Tristán Suárez, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Quedan 2 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Tristán Suárez puede pedir y sube el sueldo que Cristian Arias puede exigir.
94 canteranos de una academia valorada ahora en 4 sobre 20. Un club de este tamaño no sobrevive de otra manera, y en la ciudad se saben todos los nombres.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tristán Suárez cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla24/03/2036
Kamil Bajus choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Directiva24/03/2036
Los sueldos se tragan el 114% de los ingresos de Tristán Suárez
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Hizo falta que Luis Alberto Moreno marcara para llevarse algo: 1‑1 ante Defensores, y medio vestuario lo llamará un punto ganado.
El banquillo24/03/2036
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Interim Coach eligió la versión del vaso medio lleno del 1‑1; la afición se fue con la otra.
Victoria por 5‑1 ante San Martín, y por una vez el sorteo de la siguiente ronda se puede seguir con algo de interés.
Notas de los jugadores17/03/2036
Agustín Bruno, 21 años, juega como si llevara aquí una vida: 10.00
Un 10.00 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
6 goles en un partido, Agustín Bruno en el marcador y un resultado que parecerá una errata. Los neutrales no podían pedir más al Tristán Suárez ni a San Martín.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 21 años que siente suyo. Roberto Arce la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 1‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
En breve
El banquilloLucio Latorre se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
29 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Central Norte fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Tristán Suárez pueden fingir no haber oído.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.08 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
7.54, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Tristán Suárez nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Kamil Bajus estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 21 años que siente suyo. Luis Alberto Moreno la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
La racha llega a 28 y las preguntas alrededor de Tristán Suárez ya no son amables.
La grada03/03/2036
La afición se organiza contra la directiva de Tristán Suárez
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Tristán Suárez nadie finge estar haciéndolo.
Luciano Arcuri estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Recuperó y luego hizo algo con ello, que son dos trabajos y la razón de que el marcador tenga el aspecto que tiene. 9 acciones combinadas y un 6.56, y ninguna de ellas saldrá en un resumen.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
En breve
PlantillaPedro Ramos choca con un compañero por las exigencias
Luciano Arcuri y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Directiva25/02/2036
En Tristán Suárez el 104% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Quedan 5 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Tristán Suárez puede pedir y sube el sueldo que Gonzalo Melgarejo puede exigir.
94 canteranos de una academia valorada ahora en 4 sobre 20. Un club de este tamaño no sobrevive de otra manera, y en la ciudad se saben todos los nombres.
Un 7.61 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Luciano Arcuri y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla18/02/2036
Palabras en el entrenamiento del Tristán Suárez sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Bruno Ponce está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Minuto 89, contra Los Andes, y un gol que supo a victoria para todo el que se había quedado. Fue un empate. Nadie que salga del estadio lo va a describir así.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 1‑1, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
26 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Tristán Suárez tiene que sacar un resultado de donde sea.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Tristán Suárez pueden fingir no haber oído.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 37 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
Plantilla11/02/2036
Bruno Ponce choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
24 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Tristán Suárez tiene que sacar un resultado de donde sea.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
5 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Tristán Suárez sabe decir en qué semana.
Brian Aguilar y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Dorsales del primer equipo para chavales a los que los técnicos conocen desde los doce años. La mayoría no llegará, y todos han hecho ya la parte más difícil.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Brian Aguilar, y el técnico lo permitió.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Mario Aguirre es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Luciano Arcuri, y el técnico lo permitió.
Directiva28/01/2036
En Tristán Suárez el 117% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Roberto Arce estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Agustín Bruno está en ella.
Quedan 6 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Tristán Suárez puede pedir y sube el sueldo que Gonzalo Melgarejo puede exigir.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Tristán Suárez, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En breve
PlantillaLos informes de entrenamiento de Luciano Arcuri no son buenos
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Tristán Suárez no han contestado, que también es una forma de contestar.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Benicio Paz es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Iván Romano ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Alejandro Rodríguez ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Tomás Ramírez lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
El banquillo21/01/2036
Lucio Latorre se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Tristán Suárez lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Tomás Flores, y el técnico lo permitió.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en Tristán Suárez reconocería. Los sábados se nota.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Tristán Suárez se está agotando.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Tristán Suárez, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Agustín Bruno será jugador de otro club este fin de semana, y en Tristán Suárez las despedidas han empezado en voz baja.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Defensa y Justicia lo dice, y a nadie en Tristán Suárez le divierte adivinarlo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tristán Suárez cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Lucio Latorre. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
En breve
El banquilloGustavo Flores se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
El banquilloTomás Flores llama a la puerta del técnico
493Edición
El Correo de Tristán Suárez
07/01/2036
De nuestro corresponsal de fútbolCrisis
La grada07/01/2036
La afición se organiza contra la directiva de Tristán Suárez
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Tristán Suárez todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
No se ha anunciado nada y todos entienden lo que significa. Una junta que reúne a todo el departamento de fútbol un martes por la mañana es una junta que ha dejado de creer que el problema se arregle solo.
Mercado07/01/2036
Tan cerca: el traspaso de Cristian Arias muere sobre la bocina
El precio estaba acordado y el vuelo, mirado — y entonces el teléfono dejó de sonar. Racing pasó página, Cristian Arias se reincorpora a Tristán Suárez, y todos fingen que el lunes es solo un lunes.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Tristán Suárez lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Tristán Suárez lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Barracas Central, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Luciano Arcuri estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Tristán Suárez lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. River Plate conserva a su hombre, y Tristán Suárez vuelve a una lista con un nombre tachado.
Directiva31/12/2035
Los sueldos se tragan el 106% de los ingresos de Tristán Suárez
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Una consulta de cesión a Barracas Central: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Tristán Suárez la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Traspaso acordado, contrato acordado, y una resonancia que dijo otra cosa. Él vuelve a Brown de Adrogué; Tristán Suárez vuelve al mercado; y los dos insistirán en que aquí no hay historia.
Brian Aguilar estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El nombre de Agustín Bruno ha aparecido en conversaciones de las que Tristán Suárez no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Barracas Central conserva a su hombre, y Tristán Suárez vuelve a una lista con un nombre tachado.
Tristán Suárez ha hecho la llamada a Defensa y Justicia. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
El banquillo24/12/2035
Lucio Latorre se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Tristán Suárez lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Agustín Bruno, y el técnico lo permitió.
Ya van 23 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Tristán Suárez se está agotando.
El acuerdo con Tigre está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
4 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Tristán Suárez sabe decir en qué semana.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. River Plate conserva a su hombre, y Tristán Suárez vuelve a una lista con un nombre tachado.
22 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Tristán Suárez tiene que sacar un resultado de donde sea.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 16 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
0‑3 para San Martín de Burzaco, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Tristán Suárez lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Barracas Central, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
3 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Tristán Suárez sabe decir en qué semana.
20 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Tristán Suárez tiene que sacar un resultado de donde sea.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Interim Coach lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
La versión oficial será que fue rutinaria. No lo fue, el momento lo dice, y todas las personas de esa sala saben lo que cuesta el próximo mal resultado.
Tristán Suárez preguntó y Newell's Old Boys dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Luciano Arcuri, y el técnico lo permitió.
0‑1 para Sacachispas, y ninguna queja que merezca tinta. La actuación no pidió más de lo que obtuvo.
Directiva03/12/2035
Los sueldos se llevan el 114% de lo que ingresa Tristán Suárez
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Ya van 19 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
9 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Tristán Suárez pueden fingir no haber oído.
Luciano Arcuri y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Interim Coach tras el 1‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Diego Ojeda, y el técnico lo permitió.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Lucio Latorre está en ella.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Nicolás Henry. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Tristán Suárez, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
18 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Tristán Suárez tiene que sacar un resultado de donde sea.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Luciano Arcuri estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
En el Tristán Suárez todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 37 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Diego Ojeda y Tristán Suárez acuerdan 3 años más.
Nota de 7.63 en una tarde que corrió del primer al último pitido. Fallara lo que fallara en Tristán Suárez, el mejor del campo era suyo.
El banquillo12/11/2035
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Interim Coach eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
En breve
El banquilloAhora mismo hay alguien mejor que Valentino Luna
17 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Tristán Suárez tiene que sacar un resultado de donde sea.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
No se ha anunciado nada y todos entienden lo que significa. Una junta que reúne a todo el departamento de fútbol un martes por la mañana es una junta que ha dejado de creer que el problema se arregle solo.
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tristán Suárez cosas que tardan más de una semana en retirarse.
4 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Tristán Suárez sabe decir en qué semana.
0‑1 para Racing, y ninguna queja que merezca tinta. La actuación no pidió más de lo que obtuvo.
Directiva05/11/2035
En Tristán Suárez el 121% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Cristian Arias, y el técnico lo permitió.
Ya van 16 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Brian Aguilar estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
3 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
0‑1 para Alvarado, y ninguna queja que merezca tinta. La actuación no pidió más de lo que obtuvo.
El banquillo29/10/2035
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Interim Coach salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Tristán Suárez saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Gustavo Flores está en ella.
15 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Tristán Suárez tiene que sacar un resultado de donde sea.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Lucio Latorre está en ella.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Interim Coach tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
El banquillo15/10/2035
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Lucio Latorre
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Nicolás Henry firme algo — un contrato en Tristán Suárez o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
El banquillo15/10/2035
Agustín Bruno se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Tristán Suárez lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Tristán Suárez, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Cristian Arias puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
84 canteranos de una academia valorada ahora en 4 sobre 20. Un club de este tamaño no sobrevive de otra manera, y en la ciudad se saben todos los nombres.
Lo siguiente, fuera de casa: Güemes, puesto 16. Los aficionados que viajen hablarán de ello toda la semana, y los que no mirarán el móvil a las cinco menos diez.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Interim Coach lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Tristán Suárez, y no se va a retirar.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 7 goles entre el Tristán Suárez y Real Pilar, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 34 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
Directiva08/10/2035
Los sueldos se llevan el 143% de lo que ingresa Tristán Suárez
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
13 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Tristán Suárez tiene que sacar un resultado de donde sea.
Un 7.66 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Luciano Arcuri y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Acciones defensivas: 21, y la portería a cero al final. Las mejores tardes de un central parecen no tener nada dentro, y de eso se trata exactamente.
Plantilla01/10/2035
Pedro Ramos choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Ricardo Aguirre y Tristán Suárez acuerdan 3 años más.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 1‑1, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Gimnasia y Esgrima defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
11 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Tristán Suárez tiene que sacar un resultado de donde sea.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Tristán Suárez, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tristán Suárez cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla24/09/2035
Pedro Ramos choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 0‑0, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.94 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tristán Suárez cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 1‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
En breve
El banquilloEl técnico pone a Roberto Arce de ejemplo
Brian Aguilar y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Directiva10/09/2035
En Tristán Suárez el 153% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Eduardo Álvarez y Tristán Suárez acuerdan 3 años más.
El banquillo10/09/2035
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Nicolás Henry
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Lucio Latorre firme algo — un contrato en Tristán Suárez o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Gustavo Flores está en ella.
9 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Tristán Suárez tiene que sacar un resultado de donde sea.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Interim Coach lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
5 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Tristán Suárez sabe decir en qué semana.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Bruno Ponce y Tristán Suárez acuerdan 2 años más.
16 acciones defensivas y una portería a cero al final de ellas. La tarde de un defensa solo se puede contar por lo que no ocurrió, y por eso nadie hace un resumen con ella y cualquier entrenador de la categoría la firmaría.
Un cambio en el banquillo no es una historia, son veinticinco. Esta es la de Luciano Arcuri: era el jugador de alguien y ahora tiene que ser el de otro, empezando de cero.
El banquillo03/09/2035
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Interim Coach eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
En breve
Partido¿Punto ganado o dos perdidos para Tristán Suárez?
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Tristán Suárez pueden fingir no haber oído.
7 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Tristán Suárez tiene que sacar un resultado de donde sea.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Tristán Suárez se está agotando.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Luciano Arcuri, y el técnico lo permitió.
200 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Tristán Suárez nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
5 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Tristán Suárez tiene que sacar un resultado de donde sea.
«Me dijeron cuál sería mi papel y firmé por eso. No ha pasado.» Un agravio con fecha concreta es el más difícil de arreglar.
Plantilla20/08/2035
Nicolás Henry sufre una lesión muscular: 16 días de baja
La lesión que siempre vuelve, de la que siempre se regresa con prisa y que en silencio cuesta más carreras que las dramáticas. 16 días es la estimación; la cifra honesta depende de si alguien tiene paciencia.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Cristian Arias, y el técnico lo permitió.
En breve
El banquilloLa vista desde el banquillo
El banquilloLucio Latorre se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Un 7.65 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
7.92, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Tristán Suárez tiene que sacar un resultado de donde sea.
Gonzalo Melgarejo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 36 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
Directiva13/08/2035
Los sueldos se llevan el 151% de lo que ingresa Tristán Suárez
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Luis Alberto Moreno lo produjo, y el 8.66 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Notas de los jugadores06/08/2035
Agustín Bruno, 20 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.91
Un 7.91 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 20. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tristán Suárez cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Tristán Suárez y Central Norte, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Una media de 7.03 en un primer equipo para el que le sobran varios años de juventud. Tristán Suárez tienen algo, y a estas alturas lo ha visto toda la categoría.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Nicolás Henry, y el técnico lo permitió.
Hace su trabajo y no se asienta. Tristán Suárez iba a ser un paso adelante según sus propias cuentas, y sus propias cuentas se han revisado desde que llegó.
Una operación que a mediodía estaba a una llamada de cerrarse había muerto a medianoche. Tristán Suárez volverá a intentarlo cuando se abra el mercado; puede que para entonces Defensa y Justicia ya no venda.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Luis Alberto Moreno lo produjo, y el 8.87 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Tristán Suárez se está agotando.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Tristán Suárez, y no se va a retirar.
La operación que iba a llevar a Cristian Arias al Racing se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Tristán Suárez con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
Notas de los jugadores30/07/2035
La edad todavía no ha alcanzado a Bruno Ponce: 8.21
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.21 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
4 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Brian Aguilar estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
La afición se organiza contra la directiva de Tristán Suárez
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Los clubes lo tienen todo cerrado y lo que queda son papeles y una foto. En Tristán Suárez ya hablan de él en pasado.
Notas de los jugadores23/07/2035
La edad todavía no ha alcanzado a Bruno Ponce: 8.08
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.08 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Directiva23/07/2035
Tristán Suárez cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 0; bajas, 7; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tristán Suárez cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Tristán Suárez preguntó y Villa San Carlos dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Valentino Luna la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Roberto Arce, 21 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.95
Un 7.95 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Todo acordado con River Plate, todo acordado con el jugador; solo queda convencer a un médico. La fotografía está a uno o dos días.
Directiva16/07/2035
En Tristán Suárez el 155% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Roberto Arce. 1‑0 ante Almagro, y la ovación final fue sobre todo suya.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Pedro Ramos estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
En breve
Notas de los jugadoresBruno Ponce hizo el trabajo que nadie cuenta: 7.23
Notas de los jugadoresUna tarde de defensa para Brian Aguilar
Ya van 8 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Los clubes se han dado la mano con Defensa y Justicia; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Tristán Suárez pueden fingir no haber oído.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Pedro Ramos estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Minuto 90, contra Deportivo Merlo, y un gol que supo a victoria para todo el que se había quedado. Fue un empate. Nadie que salga del estadio lo va a describir así.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Tristán Suárez la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Tristán Suárez se está agotando.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Tristán Suárez, y no se va a retirar.
6 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Tristán Suárez tiene que sacar un resultado de donde sea.
Objetivos de mercado02/07/2035
Traspaso cerrado, contrato pendiente para Roberto Paz
Tristán Suárez y River Plate han fijado $84.0K. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
Luciano Arcuri y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Derrota por 0‑3 ante San Martín de Burzaco, y superado en todo lo que importa. La autopsia empieza el lunes por la mañana en el campo de entrenamiento.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Tristán Suárez pueden fingir no haber oído.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Tristán Suárez nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Tristán Suárez preguntó y Villa San Carlos dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Cristian Arias no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
Luciano Arcuri estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Se hizo la consulta y la respuesta llegó en una frase. No hay cifra sobre la mesa porque no había cifra que hubiera bastado.
Directiva18/06/2035
Los sueldos se llevan el 165% de lo que ingresa Tristán Suárez
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Regates completados: 16. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Una consulta de cesión a Brown de Adrogué: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Dos goles y un 9.12 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Cristian Arias será jugador de otro club este fin de semana, y en Tristán Suárez las despedidas han empezado en voz baja.
Defensa y Justicia ha aceptado el dinero. Lo que Tristán Suárez no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
1 para Brian Aguilar, calificado con 7.84, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tristán Suárez cosas que tardan más de una semana en retirarse.
6 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Tristán Suárez y de Alvarado por igual; los demás se lo pasaron en grande.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Tristán Suárez pueden fingir no haber oído.
Un 7.96 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Los directivos han dejado de mostrar afecto público al entrenador. En el fútbol eso suele ser el paso previo al comunicado breve.
Notas de los jugadores04/06/2035
Bruno Ponce, 33 años, hace retroceder el reloj: 8.06
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.06 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Brian Aguilar marcó, fue calificado con 7.88 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Luciano Arcuri y Tristán Suárez acuerdan 2 años más.
Nicolás Henry estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La afición se organiza contra la directiva de Tristán Suárez
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Luis Alberto Moreno lo produjo, y el 8.62 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Ya van 7 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Tiene 21 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 2‑2, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
6 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Tristán Suárez tiene que sacar un resultado de donde sea.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Tristán Suárez no han contestado, que también es una forma de contestar.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 36 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
Directiva21/05/2035
Los sueldos se llevan el 161% de lo que ingresa Tristán Suárez
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tristán Suárez cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Los clubes lo tienen todo cerrado y lo que queda son papeles y una foto. En Tristán Suárez ya hablan de él en pasado.
Notas de los jugadores14/05/2035
Agustín Bruno, 20 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.87
Un 7.87 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 20. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
5 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Tristán Suárez tiene que sacar un resultado de donde sea.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tristán Suárez cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Luis Silva y Tristán Suárez acuerdan 3 años más.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 1‑1, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Tristán Suárez, y no se va a retirar.
Luciano Arcuri y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Cristian Arias, y el técnico lo permitió.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 0‑0, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
La grada esperó un gol que nunca llegó. San Miguel defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
La afición se organiza contra la directiva de Tristán Suárez
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 9 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Tristán Suárez pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Tristán Suárez nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
15 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Brian Aguilar y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los 20 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Luis Alberto Moreno. 1‑0 ante Liniers, y la ovación final fue sobre todo suya.
Directiva23/04/2035
Los sueldos se llevan el 128% de lo que ingresa Tristán Suárez
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 1‑0, Interim Coach podía permitirse ser generoso.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Tristán Suárez nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Tristán Suárez saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
El banquillo16/04/2035
Gustavo Flores se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Tristán Suárez lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
0‑3 para Villa San Carlos, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 36 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Plantilla09/04/2035
Pedro Ramos choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑3, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Álvaro Dionisio y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla02/04/2035
Palabras en el entrenamiento del Tristán Suárez sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Pedro Ramos está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Francisco Hernández sale de esa comparación dentro del equipo, y el Tristán Suárez se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Agustín Bruno está en ella.
Luciano Arcuri estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Directiva26/03/2035
Los sueldos se tragan el 109% de los ingresos de Tristán Suárez
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Interim Coach tras el empate 1‑1, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Nicolás Henry firme algo — un contrato en Tristán Suárez o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 8 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Agustín Bruno lo produjo, y el 8.79 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Los clubes lo tienen todo cerrado y lo que queda son papeles y una foto. En Tristán Suárez ya hablan de él en pasado.
Notas de los jugadores19/03/2035
Gustavo Flores, 18 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.70
Un 7.70 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 18. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Tristán Suárez lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tristán Suárez cosas que tardan más de una semana en retirarse.
14 acciones combinadas y 6.77. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
Tiene 20 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Tristán Suárez pueden fingir no haber oído.
Luciano Arcuri y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 36 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Tristán Suárez es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
Acabó 1‑1, y de alguna manera siempre pareció que acabaría así. Una de esas tardes en las que la tabla se mueve menos que los ánimos.
El banquillo12/03/2035
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Interim Coach eligió la versión del vaso medio lleno del 1‑1; la afición se fue con la otra.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Tristán Suárez nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tristán Suárez cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Le han quitado la capitanía a Bruno Ponce. En el Tristán Suárez lo llamarán una decisión de equipo; un vestuario lo lee como un veredicto sobre una persona.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
El club buscó fuera durante un mes, no encontró nada que le convenciera más y le dio el cargo al hombre que ya lo estaba haciendo. Conoce la casa; ahora tiene que demostrar que conoce el resto.
Nicolás Henry y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Directiva26/02/2035
Los sueldos se llevan el 106% de lo que ingresa Tristán Suárez
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Con 20 años se mide con el resto de los chavales de la categoría y sale por delante. La versión adulta de este premio es adonde al club le gustaría que llevara.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Brian Aguilar firme algo — un contrato en Tristán Suárez o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Visita un equipo del puesto 22. El resultado no le hará la temporada a nadie y podría desbaratar en silencio la forma de una, y por eso el entrenador lleva viendo vídeo desde el domingo.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Tristán Suárez nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Tiene 20 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
El banquillo19/02/2035
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Interim Coach fue breve tras ganar 1‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Tristán Suárez ha sido explícito sobre la situación de Martin Sanchez, que es más de lo que reciben muchos.
Plantilla19/02/2035
Un joven del Tristán Suárez se lleva el premio al mejor sub-21
Luis Alberto Moreno tiene 20 años y durante un fin de semana fue el mejor de todos los de su edad en la división. Nadie debería construir una carrera sobre eso, y todo el mundo lo hace en silencio.
Lo más difícil de tener 20 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Francisco Hernández no lo necesitó: 7.78, y parecía el más cómodo del campo.
11 días con la silla libre, una lista de nombres que crece y mengua cada día y ninguna firma. Cada semana que pasa se lleva a los mejores candidatos de esa lista.
Álvaro Dionisio y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los 20 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Ya van 24 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
No queda nadie a quien ascender y nadie que dirija una sesión. La directiva ha traído a un nombre que la afición no conoce, y la pregunta de cómo llega un club hasta aquí durará más que quien la responda.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Pedro Ramos será jugador de otro club este fin de semana, y en Tristán Suárez las despedidas han empezado en voz baja.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Nicolás Henry y Tristán Suárez acuerdan 3 años más.
Luciano Arcuri estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Directiva29/01/2035
Los sueldos se llevan el 133% de lo que ingresa Tristán Suárez
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Brian Aguilar firme algo — un contrato en Tristán Suárez o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Raúl Lombardi, y el técnico lo permitió.
En breve
El banquilloPedro Núñez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Vélez lo dice, y a nadie en Tristán Suárez le divierte adivinarlo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tristán Suárez cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Nicolás Henry. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Tristán Suárez, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Tristán Suárez, y no se va a retirar.
Brian Aguilar estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. River Plate conserva a su hombre, y Tristán Suárez vuelve a una lista con un nombre tachado.
Mercado15/01/2035
Uno de los nuestros: Rafa se incorpora al primer equipo del Tristán Suárez
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Rafa es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Raúl Lombardi ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Benjamín Ibáñez lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Pedro Varela y Tristán Suárez acuerdan 3 años más.
Ya es aritmética, y la aritmética está hecha. En Tristán Suárez el verano de las preguntas difíciles empieza antes de tiempo, y el calendario de la próxima temporada se lee muy distinto.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Interim Coach lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
No se ha anunciado nada y todos entienden lo que significa. Una junta que reúne a todo el departamento de fútbol un martes por la mañana es una junta que ha dejado de creer que el problema se arregle solo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Tristán Suárez pueden fingir no haber oído.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en San Lorenzo lo dice, y a nadie en Tristán Suárez le divierte adivinarlo.
Nicolás Henry estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Las cuentas se agotaron y se veía venir desde lejos. El verano difícil empieza ya, y el calendario del año que viene estará lleno de nombres desconocidos.
«Hay una distancia, y fingir que no la hay no ayuda a nadie.» Ninguna de las partes se ha movido, y el calendario trabaja para una sola de ellas.
Directiva01/01/2035
Los sueldos se tragan el 96% de los ingresos de Tristán Suárez
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Una consulta de cesión a Villa Dálmine: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
El banquillo01/01/2035
La salida del técnico deja a Luciano Arcuri a la intemperie
Toda plantilla tiene hombres que fichó un entrenador concreto y hombres que simplemente se heredaron. Luciano Arcuri está en el primer grupo, y quien lo quiso aquí ya no está en el edificio.
Cuando pasa esto no se anuncia nada y todo el mundo lo sabe. Es una parte mayor del plan en Tristán Suárez de lo que era hace un mes, y la ciudad deportiva se dio cuenta antes de que lo dijera la alineación.
Puesto 11 y 7 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Tristán Suárez nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Vélez lo dice, y a nadie en Tristán Suárez le divierte adivinarlo.
Luciano Arcuri estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 36 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
Tristán Suárez preguntó y Newell's Old Boys dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Agustín Bruno y Tristán Suárez acuerdan 3 años más.
Tristán Suárez ha hecho la llamada a Newell's Old Boys. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Tristán Suárez ha hecho la llamada a Vélez. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Tristán Suárez ha hecho saber al mercado que Álvaro Dionisio está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Leonardo Castro está en ella.
Quedan 5 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Tristán Suárez puede pedir y sube el sueldo que Álvaro Dionisio puede exigir.
En breve
El banquilloAndrés Alonso llama a la puerta del técnico
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Pedro Ramos será jugador de otro club este fin de semana, y en Tristán Suárez las despedidas han empezado en voz baja.
Defensa y Justicia ha aceptado el dinero. Lo que Tristán Suárez no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Tristán Suárez pueden fingir no haber oído.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: San Lorenzo lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Luciano Arcuri y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Tristán Suárez preguntó y Estudiantes dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Tristán Suárez, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Interim Coach lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
No se ha anunciado nada y todos entienden lo que significa. Una junta que reúne a todo el departamento de fútbol un martes por la mañana es una junta que ha dejado de creer que el problema se arregle solo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Tristán Suárez pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tristán Suárez cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Tigre conserva a su hombre, y Tristán Suárez vuelve a una lista con un nombre tachado.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Álvaro Dionisio ya tiene su respuesta de Tristán Suárez; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Directiva04/12/2034
Los sueldos se llevan el 108% de lo que ingresa Tristán Suárez
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Cristian Arias será jugador de otro club este fin de semana, y en Tristán Suárez las despedidas han empezado en voz baja.
Brian Aguilar y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los 36, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tristán Suárez cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Ricardo Domínguez y Tristán Suárez acuerdan 3 años más.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Tristán Suárez, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Leonardo Castro está en ella.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Tristán Suárez pueden fingir no haber oído.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 37 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Tristán Suárez es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Tristán Suárez saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
El banquillo13/11/2034
Alejandro Rey se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Tristán Suárez lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
La tabla se consulta antes de que lleguen los resultados, que es siempre la señal. En Tristán Suárez nadie dice la palabra, y todos los veteranos del edificio la están pensando.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Leonardo Castro entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
La versión oficial será que fue rutinaria. No lo fue, el momento lo dice, y todas las personas de esa sala saben lo que cuesta el próximo mal resultado.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Brian Aguilar y Tristán Suárez acuerdan 4 años más.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tristán Suárez cosas que tardan más de una semana en retirarse.
En el Tristán Suárez todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 33 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
«Hay una distancia, y fingir que no la hay no ayuda a nadie.» Ninguna de las partes se ha movido, y el calendario trabaja para una sola de ellas.
Directiva06/11/2034
Los sueldos se tragan el 101% de los ingresos de Tristán Suárez
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Un cambio en el banquillo no es una historia, son veinticinco. Esta es la de Luciano Arcuri: era el jugador de alguien y ahora tiene que ser el de otro, empezando de cero.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Cristian Arias será jugador de otro club este fin de semana, y en Tristán Suárez las despedidas han empezado en voz baja.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Tristán Suárez pueden fingir no haber oído.
Luciano Arcuri estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Tristán Suárez pueden fingir no haber oído.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Tristán Suárez, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Leonardo Castro está en ella.
En breve
El banquilloÁlvaro Dionisio conserva el voto de su entrenador
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Luciano Arcuri y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Tristán Suárez saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
El banquillo16/10/2034
Alejandro Rey se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Tristán Suárez lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
En breve
El banquilloRoberto Arce pide hablar con el técnico
El banquilloNicolás Henry conserva el voto de su entrenador
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Alejandro Molina firme algo — un contrato en Tristán Suárez o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
El banquillo09/10/2034
Pedro Núñez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Tristán Suárez lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
La tabla se consulta antes de que lleguen los resultados, que es siempre la señal. En Tristán Suárez nadie dice la palabra, y todos los veteranos del edificio la están pensando.
Puesto 11 y 7 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Cristian Arias será jugador de otro club este fin de semana, y en Tristán Suárez las despedidas han empezado en voz baja.
Nicolás Henry y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La lesión que siempre vuelve, de la que siempre se regresa con prisa y que en silencio cuesta más carreras que las dramáticas. 18 días es la estimación; la cifra honesta depende de si alguien tiene paciencia.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Tristán Suárez pueden fingir no haber oído.
A los 36, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
El nombre de Brian Aguilar no deja de aparecer en las páginas deportivas ajenas. Tristán Suárez no dice nada, lo cual dice bastante.
El banquillo25/09/2034
Leonardo Castro se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Tristán Suárez lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Pedro Ramos será jugador de otro club este fin de semana, y en Tristán Suárez las despedidas han empezado en voz baja.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Tristán Suárez pueden fingir no haber oído.
Luciano Arcuri y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Tristán Suárez saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
En breve
El banquilloAndrés Alonso llama a la puerta del técnico
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Tristán Suárez pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tristán Suárez cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Alejandro Molina firme algo — un contrato en Tristán Suárez o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Pedro Ramos entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Pedro Núñez está en ella.
Lo que era una línea en la contraportada se ha convertido en cántico, y el cántico no es amable. En Tristán Suárez preferirían resolverlo con discreción, y de discreto ya no le queda nada.
Canteranos: 74, salidos de un departamento valorado hoy en 4 sobre 20. Nada de la cantera aparece en un resultado, y nada del futuro del club existe sin ella.
Tristán Suárez ha hecho saber al mercado que Federico Vega está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
Puesto 11 y 7 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Tristán Suárez todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Tristán Suárez pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Cristian Arias será jugador de otro club este fin de semana, y en Tristán Suárez las despedidas han empezado en voz baja.
Luciano Arcuri estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Esto no es rotación. Luis Alberto Herrera lleva tiempo fuera de los planes del entrenador, y en el Tristán Suárez ya nadie finge lo contrario.
El banquillo04/09/2034
La salida del técnico deja a Luciano Arcuri a la intemperie
Toda plantilla tiene hombres que fichó un entrenador concreto y hombres que simplemente se heredaron. Luciano Arcuri está en el primer grupo, y quien lo quiso aquí ya no está en el edificio.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Roberto Arce, y el técnico lo permitió.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Tristán Suárez, y no se va a retirar.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Daniel Domínguez, y el técnico lo permitió.
El nombre de Brian Aguilar no deja de aparecer en las páginas deportivas ajenas. Tristán Suárez no dice nada, lo cual dice bastante.
El banquillo28/08/2034
Leonardo Castro se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Tristán Suárez lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
En breve
El banquilloRoberto Arce llama a la puerta del técnico
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Tristán Suárez lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Tristán Suárez pueden fingir no haber oído.
Brian Aguilar estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Nadie hace un documental sobre un isquiotibial y todo el mundo en esto lo teme. En el Tristán Suárez irán con cuidado con la fecha de vuelta, porque la segunda siempre es peor que la primera.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Tristán Suárez saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
El banquillo21/08/2034
Alejandro Rey se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Tristán Suárez lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Un entrenador perdona un mal sábado mucho antes que un mal martes, porque uno lo puede explicar y el otro lo eligió. Los informes de esta semana no han sido buenos.
En breve
El banquilloEl técnico sale a defender a Roberto Arce
En el Tristán Suárez todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 37 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
Tristán Suárez preguntó y Lanús dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Nicolás Henry entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Alejandro Molina firme algo — un contrato en Tristán Suárez o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
El banquillo14/08/2034
Pedro Núñez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Tristán Suárez lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Alejandro Molina lleva suficientes años para saber cómo se siente una primavera que sale mal, y lo está sintiendo. Un vestuario con miedo juega como un vestuario con miedo.
Puesto 11 y 7 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Instituto conserva a su hombre, y Tristán Suárez vuelve a una lista con un nombre tachado.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 36 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Tristán Suárez es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Tristán Suárez, otra semana sin la firma de Nicolás Henry.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Brian Aguilar sale de esa comparación dentro del equipo, y el Tristán Suárez se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
En breve
El banquilloNicolás Henry llama a la puerta del técnico
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Tristán Suárez pueden fingir no haber oído.
Tristán Suárez preguntó y Racing Club dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
El Tristán Suárez pasó todo el mercado intentando colocar a Julio Villalba y no apareció nadie. Entrena con un grupo que ya le ha dicho que no cuenta con él, y ambas partes esperan ahora la siguiente ventana.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Tristán Suárez, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Tristán Suárez no han contestado, que también es una forma de contestar.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Directiva24/07/2034
Cierra el mercado en Tristán Suárez: 0 de alta, 4 de baja
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 0; bajas, 4; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Newell's Old Boys conserva a su hombre, y Tristán Suárez vuelve a una lista con un nombre tachado.
Luciano Arcuri y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El reloj hizo lo que Defensa y Justicia no quiso, y le puso fin. Los aficionados que siguieron la cuenta atrás pasarán el próximo mercado haciéndolo otra vez.
Una consulta de cesión a Lanús: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
En breve
El banquilloEl técnico pone a Federico Vega de ejemplo
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Tristán Suárez, y no se va a retirar.
El acuerdo con River Plate está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Tristán Suárez preguntó y Racing Club dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tristán Suárez cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A Roberto Arce le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Alejandro Molina firme algo — un contrato en Tristán Suárez o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En breve
El banquilloPedro Ramos pide hablar con el técnico
Ya van 23 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Tristán Suárez la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Cristian Arias será jugador de otro club este fin de semana, y en Tristán Suárez las despedidas han empezado en voz baja.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Tristán Suárez, y no se va a retirar.
$140.0K sobre la mesa de Aldosivi. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
A los 35, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
Tristán Suárez preguntó y Deportivo Merlo dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Luciano Arcuri estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Interim Coach lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Tristán Suárez, y no se va a retirar.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Tristán Suárez ha hecho la parte difícil con Deportivo Merlo, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Un nombre más en la lista: Central Norte ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Pedro Ramos. La respuesta de Tristán Suárez no ha cambiado. De momento.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tristán Suárez cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Tristán Suárez preguntó y River Plate dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Tristán Suárez la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Tristán Suárez pueden fingir no haber oído.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Independiente Rivadavia lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Brian Aguilar estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Tristán Suárez preguntó y Newell's Old Boys dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
River Plate ha aceptado el dinero. Lo que Tristán Suárez no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Tristán Suárez pueden fingir no haber oído.
Tristán Suárez preguntó y Villa Dálmine dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tristán Suárez cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Tristán Suárez ha hecho la llamada a Instituto. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Tristán Suárez ha hecho la llamada a Independiente Rivadavia. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Tristán Suárez pueden fingir no haber oído.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Tristán Suárez ha hecho la parte difícil con Instituto, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Luciano Arcuri estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Notas de los jugadores12/06/2034
Nicolás Henry hizo el trabajo que nadie cuenta: 6.83
12 acciones combinadas y 6.83. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
19 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Tristán Suárez tiene que sacar un resultado de donde sea.
Dos goles y un 8.47 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Tristán Suárez, y no se va a retirar.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Tristán Suárez ha hecho la parte difícil con Defensa y Justicia, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Un nombre más en la lista: Central Norte ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Pedro Ramos. La respuesta de Tristán Suárez no ha cambiado. De momento.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 7 goles entre el Tristán Suárez y All Boys, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
La racha llega a 18 y las preguntas alrededor de Tristán Suárez ya no son amables.
La grada29/05/2034
La afición se organiza contra la directiva de Tristán Suárez
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
19 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Tristán Suárez pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Luciano Arcuri y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Interim Coach tras el empate 1‑1, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
17 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Tristán Suárez tiene que sacar un resultado de donde sea.
Plantilla22/05/2034
Julio Villalba se lesiona los ligamentos de la rodilla: 26 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 26 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
1 para Luciano Arcuri, calificado con 7.53, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tristán Suárez cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 1‑1, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Alejandro Molina firme algo — un contrato en Tristán Suárez o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
16 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Tristán Suárez tiene que sacar un resultado de donde sea.
Plantilla15/05/2034
Julio Villalba se lesiona los ligamentos de la rodilla: 33 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 33 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
3 puntos y un calendario que se agota. Las cuentas aún no son crueles, pero ya no son amables.
Notas de los jugadores15/05/2034
Agustín Bruno, 19 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.61
Un 7.61 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 19. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Brian Aguilar y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 1‑1, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.