Ognjen Ugrešić, 20 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.92
Un 7.92 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 20. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Migran Ageyan. 2‑1 ante Yenisey, y la ovación final fue sobre todo suya.
Tiene 22 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Konstantin Troyanov estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Ufa le dijo a Ognjen Ugrešić que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Con 20 años se mide con el resto de los chavales de la categoría y sale por delante. La versión adulta de este premio es adonde al club le gustaría que llevara.
A los 20 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Román Vega está en ella.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Ufa donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
Nelson Seguel tiene 35 y ya no le queda nada por demostrar. Le queda saber dónde colocarse, cuándo bajar el ritmo y qué decir en el descanso, y nada de eso sale en una gráfica física.
Sebastián Píriz tiene 36 y ya no le queda nada por demostrar. Le queda saber dónde colocarse, cuándo bajar el ritmo y qué decir en el descanso, y nada de eso sale en una gráfica física.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Timofey Shipunov: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Ufa necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Danil Akhatov. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Dos goles y un 8.98 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Notas de los jugadores05/10/2026
Osman Minatulaev, 20 años, juega como si llevara aquí una vida: 9.51
Un 9.51 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 20. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Román Vega estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Directiva05/10/2026
Los sueldos se llevan el 181% de lo que ingresa Ufa
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Ufa nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Ufa lo saben.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ufa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Dilan Ortíz. 1‑0 ante Ural, y la ovación final fue sobre todo suya.
10 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Fyodor Platonov sobre una tarde de 1‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
Mercado28/09/2026
Danil Akhatov tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Ufa ha sido explícito sobre la situación de Danil Akhatov, que es más de lo que reciben muchos.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Osman Minatulaev, y el técnico lo permitió.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Danil Lipovoy lo produjo, y el 8.89 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Vladislav Kamilov y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Danil Lipovoy. 2‑1 ante Torpedo Moscow, y la ovación final fue sobre todo suya.
Tiene 20 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
2 goles en veinte minutos con Danil Lipovoy en medio de todo, y Torpedo Moscow sin poder acercarse al balón el tiempo suficiente para cambiar nada. Hay partidos que se ganan antes de la primera consumición.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
Nadie en el Ufa insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Ufa la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Directiva14/09/2026
Ufa cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 15; bajas, 7; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Alan Khabalov, y el técnico lo permitió.
«Hay una distancia, y fingir que no la hay no ayuda a nadie.» Ninguna de las partes se ha movido, y el calendario trabaja para una sola de ellas.
El banquillo14/09/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑2 Fyodor Platonov salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Akhmed Davlitgereev y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla14/09/2026
Román Vega se ha quedado grande para esta categoría
Hay un nivel en el que a un futbolista dejan de ponerlo a prueba y empiezan solo a contenerlo, y él llegó ahí hace ya tiempo. En el Ufa lo saben, y también todos los que lo ven.
Toca Torpedo Moscow, y hay un hombre en el vestuario de Ufa que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
En breve
Notas de los jugadoresLo único que Dilan Ortíz no pudo hacer
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Ufa pueden fingir no haber oído.
Un nombre más en la lista: Kosmos ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Viktor Kudryashov. La respuesta de Ufa no ha cambiado. De momento.
Mercado07/09/2026
Denis Kutin tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Ufa ha sido explícito sobre la situación de Denis Kutin, que es más de lo que reciben muchos.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ufa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Cuando pasa esto no se anuncia nada y todo el mundo lo sabe. Es una parte mayor del plan en Ufa de lo que era hace un mes, y la ciudad deportiva se dio cuenta antes de que lo dijera la alineación.
No hay forma más cruel de perder un partido. El Ufa marcó en el 90, el saque de centro apenas llegó a producirse, y la afición visitante seguía de pie cuando sonó el final.
100 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
9 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 2‑1, Fyodor Platonov podía permitirse ser generoso.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Alexey Baranovskiy, y el técnico lo permitió.
En breve
El banquilloIvan Lomaev llama a la puerta del técnico
El banquilloLa tabla de forma ha alcanzado a Alan Khabalov
Dilan Ortíz lo gana cuando ya debía haber sonado el pitido
Minuto 94. Dilan Ortíz encontró el remate en un tiempo que solo existía por las interrupciones anteriores, y SKA Khabarovsk pasó del punto a la nada en un solo movimiento.
Dos goles y un 8.80 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Ufa la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Vladislav Kamilov y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Ufa lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Woody Williamson acaba de firmar por el Ufa y, por una vez, la respuesta importaba.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Spezia conserva a su hombre, y Ufa vuelve a una lista con un nombre tachado.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Timofey Shipunov la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Ufa lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Dinamo Moscow, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ufa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Yegor Pereverzev es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Prokhor Yevdokimov lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Viktor Kudryashov lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Ufa trata con un hombre que quiere otro país.
Ivan Lomaev estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Ufa, otra semana sin la firma de Filip Mrzljak.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Regates completados: 15. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.