José Rivera había puesto su parte para construir un colchón de 2 goles. Lo que vino después fue colectivo, y a Bogota le dejaron volver a un partido que estaba liquidado.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. José Rivera lo produjo, y el 9.42 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Richard Ospina será jugador de otro club este fin de semana, y en Universitario Popayan las despedidas han empezado en voz baja.
Franco Rofrano estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Un 3‑3 ante Bogota deja al vestuario entre el alivio y la lástima.
El banquillo15/03/2032
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Interim Coach eligió la versión del vaso medio lleno del 3‑3; la afición se fue con la otra.
En breve
El banquilloDavid García, fuera tras una mala racha
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Universitario Popayan pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Miguel Lemos será jugador de otro club este fin de semana, y en Universitario Popayan las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Universitario Popayan cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
100 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia David García, y el técnico lo permitió.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Jeycob Zabaleta sale de esa comparación dentro del equipo, y el Universitario Popayan se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
En breve
MercadoGastón Costas tiene permiso para buscarse otro sitio
0‑3 ante Junior, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
Barranquilla querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Universitario Popayan fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Terminó 0-3. Quedar eliminado en copa es una decepción; esto fue un desmantelamiento público, y la diferencia entre ambas cosas se mide en cuánta gente seguirá hablando de ello en agosto.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Universitario Popayan, y no se va a retirar.
Franco Rofrano y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
La carrera de un portero se cuenta en los partidos en los que nadie marcó, y Miguel García ya acumula 25 en 107 encuentros. En ese número no hay nada de suerte.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Universitario Popayan cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Calificado con 7.62. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
6 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Gastón Costas, y el técnico lo permitió.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Interim Coach tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Real Santander defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Universitario Popayan no han contestado, que también es una forma de contestar.
Ya son 6 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Interim Coach tras el empate 1‑1, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Juan Esteban Gómez, y el técnico lo permitió.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Universitario Popayan, y no se va a retirar.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Jeycob Zabaleta y Universitario Popayan acuerdan 4 años más.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Minuto 90, contra Alianza Petrolera, y un gol que supo a victoria para todo el que se había quedado. Fue un empate. Nadie que salga del estadio lo va a describir así.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Jeycob Zabaleta y Universitario Popayan acuerdan 4 años más.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Universitario Popayan cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Miguel Lemos ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
Cuatro o cinco fines de semana de regularidad, medidos contra todos los demás de la categoría. Un elogio más discreto que un premio, y más fiable.
El banquillo02/02/2032
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Interim Coach fue breve tras ganar 3‑1, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
En breve
MercadoDuvan Rios tiene permiso para buscarse otro sitio
El banquilloTomas Blandón llama a la puerta del técnico
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Universitario Popayan, y no se va a retirar.
Richard Ospina y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Dorsales del primer equipo para chavales a los que los técnicos conocen desde los doce años. La mayoría no llegará, y todos han hecho ya la parte más difícil.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Fabian Barrios es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Brian Vargas ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Felipe Garcia es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Richard Ospina será jugador de otro club este fin de semana, y en Universitario Popayan las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Universitario Popayan cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Felipe Cuadrado firme algo — un contrato en Universitario Popayan o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Universitario Popayan, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Universitario Popayan se está agotando.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Universitario Popayan nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Miguel García y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Quedan 7 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Universitario Popayan puede pedir y sube el sueldo que José Mejía puede exigir.
Quedan 4 meses y de los despachos solo llega silencio: ni oferta, ni conversaciones, nada que su gente pueda contestar. Los clubes que dejan negociar al calendario acaban negociando con el calendario.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Universitario Popayan, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Universitario Popayan la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Universitario Popayan todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Universitario Popayan, y no se va a retirar.
No se ha anunciado nada y todos entienden lo que significa. Una junta que reúne a todo el departamento de fútbol un martes por la mañana es una junta que ha dejado de creer que el problema se arregle solo.
Hay futbolistas que hacen una buena temporada y futbolistas por los que se recuerda una temporada; a los segundos les leen el nombre en un salón en verano. En el Universitario Popayan estarán calladamente encantados y en privado nerviosos.
Manuel Quintero estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Quedan 2 meses y de los despachos solo llega silencio: ni oferta, ni conversaciones, nada que su gente pueda contestar. Los clubes que dejan negociar al calendario acaban negociando con el calendario.
Un cambio en el banquillo no es una historia, son veinticinco. Esta es la de José Rivera: era el jugador de alguien y ahora tiene que ser el de otro, empezando de cero.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Universitario Popayan lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Universitario Popayan, y no se va a retirar.
Miguel García estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Richard Ospina ya tiene su respuesta de Universitario Popayan; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Hace su trabajo y no se asienta. Universitario Popayan iba a ser un paso adelante según sus propias cuentas, y sus propias cuentas se han revisado desde que llegó.
6 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
El entrenador tiene una lista y la directiva le ha puesto una condición. No es una crisis, medio fútbol funciona así, pero decide cuál de los dos se sale con la suya en agosto.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Universitario Popayan le dijo a Emanuel Valdearenas que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
La clase de año que termina con un nombre leído en voz alta en un salón. Universitario Popayan lo disfrutó cada semana y ahora tiene el problema de que los demás lo saben.
Las normas lo permiten y escuece igual. Federico Marcucci ha acordado condiciones con el La Equidad para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
Manuel Quintero y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Rafael Andrade está viviendo esa versión en el Universitario Popayan, y suele notarse en el primer mes.
Universitario Popayan preguntó y Real Santander dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Franco Bigo, y el técnico lo permitió.
El banquilloTomas Blandón llama a la puerta del técnico
281Edición
La Gaceta de Universitario Popayan
15/12/2031
De nuestro corresponsal de fútbolInquietud
Plantilla15/12/2031
Una lesión de rodilla de las peores para José Mejía
14 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Universitario Popayan pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Universitario Popayan pueden fingir no haber oído.
Universitario Popayan lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Union Magdalena, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Miguel García y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Tomas Blandón lo ha hecho, en Universitario Popayan, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
La lesión que siempre vuelve, de la que siempre se regresa con prisa y que en silencio cuesta más carreras que las dramáticas. 17 días es la estimación; la cifra honesta depende de si alguien tiene paciencia.
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
En breve
El banquilloFranco Bigo llama a la puerta del técnico
El banquilloEl técnico pone a Ivan Moreno de ejemplo
Una lesión de rodilla de las peores para José Mejía
21 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Universitario Popayan pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Interim Coach lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Universitario Popayan, y no se va a retirar.
No se ha anunciado nada y todos entienden lo que significa. Una junta que reúne a todo el departamento de fútbol un martes por la mañana es una junta que ha dejado de creer que el problema se arregle solo.
El acuerdo con Union Magdalena está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Universitario Popayan lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Millonarios, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
El banquilloJeycob Zabaleta pierde al técnico que creía en él
El banquilloFranco Bigo pide hablar con el técnico
279Edición
La Gaceta de Universitario Popayan
01/12/2031
De nuestro corresponsal de fútbolInquietud
Plantilla01/12/2031
Una lesión de rodilla de las peores para José Mejía
28 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Universitario Popayan pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Universitario Popayan, y no se va a retirar.
Miguel García estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. André Maldonado está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Universitario Popayan le dijo a José Mejía que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
El banquillo01/12/2031
La salida del técnico deja a Jeycob Zabaleta a la intemperie
Toda plantilla tiene hombres que fichó un entrenador concreto y hombres que simplemente se heredaron. Jeycob Zabaleta está en el primer grupo, y quien lo quiso aquí ya no está en el edificio.
El entrenador tiene una lista y la directiva le ha puesto una condición. No es una crisis, medio fútbol funciona así, pero decide cuál de los dos se sale con la suya en agosto.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Felipe Cuadrado entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
José Mejía se lesiona los ligamentos de la rodilla: 35 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 35 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Quedan 4 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Universitario Popayan puede pedir y sube el sueldo que Franco Rofrano puede exigir.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Universitario Popayan se está agotando.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Universitario Popayan lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Miguel García y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y André Maldonado estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Universitario Popayan dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Universitario Popayan pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Universitario Popayan cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Universitario Popayan, otra semana sin la firma de Juan Martinez.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 22 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Interim Coach lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
No se ha anunciado nada y todos entienden lo que significa. Una junta que reúne a todo el departamento de fútbol un martes por la mañana es una junta que ha dejado de creer que el problema se arregle solo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Universitario Popayan cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El banquillo03/11/2031
La salida del técnico deja a José Rivera a la intemperie
Toda plantilla tiene hombres que fichó un entrenador concreto y hombres que simplemente se heredaron. José Rivera está en el primer grupo, y quien lo quiso aquí ya no está en el edificio.
El club no tiene prohibido gastar; simplemente no tiene nada que no haya ingresado antes. Cada nombre que se relacione con Universitario Popayan este mercado viene con otro nombre que se va en la misma frase.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Santiago Zampieri entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Universitario Popayan dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Universitario Popayan pueden fingir no haber oído.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Universitario Popayan dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Richard Ospina estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y André Maldonado estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Universitario Popayan dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Universitario Popayan pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Universitario Popayan cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Manuel Restrepo entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Se va a ser jugador de otro durante quince días. Universitario Popayan lo pierde durante el parón y querría que se lo devolvieran en el estado en que se fue.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Universitario Popayan dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Interim Coach lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
No se ha anunciado nada y todos entienden lo que significa. Una junta que reúne a todo el departamento de fútbol un martes por la mañana es una junta que ha dejado de creer que el problema se arregle solo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Universitario Popayan pueden fingir no haber oído.
Miguel García estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. André Maldonado está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Un cambio en el banquillo no es una historia, son veinticinco. Esta es la de Jeycob Zabaleta: era el jugador de alguien y ahora tiene que ser el de otro, empezando de cero.
El club no tiene prohibido gastar; simplemente no tiene nada que no haya ingresado antes. Cada nombre que se relacione con Universitario Popayan este mercado viene con otro nombre que se va en la misma frase.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 57 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Universitario Popayan, y no se va a retirar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y André Maldonado estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Universitario Popayan hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Miguel García y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Quedan 1 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Universitario Popayan puede pedir y sube el sueldo que Franco Bigo puede exigir.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Felipe Cuadrado. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Universitario Popayan dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Universitario Popayan, y no se va a retirar.
Manuel Quintero estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. André Maldonado está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 78 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
Miguel García estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y André Maldonado estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El banquillo08/09/2031
La salida del técnico deja a José Rivera a la intemperie
Toda plantilla tiene hombres que fichó un entrenador concreto y hombres que simplemente se heredaron. José Rivera está en el primer grupo, y quien lo quiso aquí ya no está en el edificio.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Universitario Popayan, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Universitario Popayan dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Universitario Popayan nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Universitario Popayan pueden fingir no haber oído.
Toda plantilla es mitad jugadores que el entrenador eligió y mitad jugadores que heredó. A José Rivera lo eligieron, el que lo eligió se ha ido, y con el siguiente empieza otra vez de cero.
Un año después el idioma no ha llegado, la ciudad no se ha abierto, y come solo más veces de las que en el Universitario Popayan querrían reconocer. Se le nota los sábados.
Quedan 7 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Universitario Popayan puede pedir y sube el sueldo que Franco Rofrano puede exigir.
En breve
El banquilloNahuel Mela llama a la puerta del técnico
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Universitario Popayan hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Universitario Popayan se está agotando.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Universitario Popayan pueden fingir no haber oído.
Miguel García y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y André Maldonado estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Universitario Popayan, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 99 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Universitario Popayan cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. André Maldonado está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Universitario Popayan dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Universitario Popayan pueden fingir no haber oído.
Miguel García estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Universitario Popayan le dijo a Franco Rofrano que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Felipe Cuadrado entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Puesto 5, 34 puntos, y un tramo final que decide si la próxima temporada tiene noches de jueves. Nadie lo llama todavía una carrera, que es lo que se dice cuando se está en una.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Universitario Popayan. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Quedan 4 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Universitario Popayan puede pedir y sube el sueldo que André Maldonado puede exigir.
Contrato liquidado, apretón de manos y ningún traspaso de por medio. Sergio Gomez deja Universitario Popayan por la puerta discreta, y la masa salarial respira un poco mejor.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 113 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Universitario Popayan todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Universitario Popayan pueden fingir no haber oído.
Las normas lo permiten y escuece igual. Franco Bigo ha acordado condiciones con el La Equidad para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y André Maldonado estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Universitario Popayan cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Universitario Popayan, otra semana sin la firma de Jeycob Zabaleta.
En breve
El banquilloEl técnico pone a Gastón Costas de ejemplo
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Universitario Popayan dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Universitario Popayan se está agotando.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Jeycob Zabaleta lo ha hecho, en Universitario Popayan, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Marcelo Herrera está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
A Jeycob Zabaleta le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
En breve
El banquilloFranco Bigo llama a la puerta del técnico
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Universitario Popayan hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 0; bajas, 14; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Millonarios lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Universitario Popayan cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Envigado conserva a su hombre, y Universitario Popayan vuelve a una lista con un nombre tachado.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 134 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Universitario Popayan, y no se va a retirar.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Santa Fe lo dice, y a nadie en Universitario Popayan le divierte adivinarlo.
Richard Ospina y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Millonarios conserva a su hombre, y Universitario Popayan vuelve a una lista con un nombre tachado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Marcelo Herrera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Universitario Popayan, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Universitario Popayan pueden fingir no haber oído.
La oferta de Envigado por Franco Bigo se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Miguel García estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Marcelo Herrera está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ninguno de ellos será visto por nadie de fuera de la ciudad deportiva en tres años, la mayoría no jugará jamás un partido del primer equipo, y uno podría cambiar el club. Esa es toda la propuesta, y por eso existen las canteras.
En breve
PlantillaUn sitio en el once del mes para Franco Bigo
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Universitario Popayan, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Universitario Popayan cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Una consulta de cesión a Millonarios: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Una cláusula en la que alguien insistió hace años, en una negociación que nadie recuerda, acaba de pagarle al Universitario Popayan $966.7K. Freddy Ramirez se marchó hace mucho; el papel se quedó.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Felipe Cuadrado entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Dos goles y un 9.14 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Universitario Popayan, y no se va a retirar.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Tigres lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Miguel García y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Marcelo Herrera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
En breve
Notas de los jugadoresLos dos trabajos hechos por Santiago Zampieri: 7.63
La operación que iba a llevar a Franco Bigo al Deportivo Pasto se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Universitario Popayan con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Plantilla16/06/2031
Miguel Lemos está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.32 en la temporada con 16 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Universitario Popayan lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Millonarios, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Un nombre más en la lista: Deportivo Pasto ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Franco Bigo. La respuesta de Universitario Popayan no ha cambiado. De momento.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Universitario Popayan cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Una consulta de cesión a Millonarios: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
En breve
MercadoGastón Costas tiene permiso para buscarse otro sitio
El banquilloJosé Rivera pide hablar con el técnico
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Universitario Popayan cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Franco Rofrano está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
En breve
Notas de los jugadoresFelipe Cuadrado los encaró todo el partido
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Richard Ospina estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla26/05/2031
Miguel Lemos está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.29 en la temporada con 14 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Notas de los jugadores26/05/2031
Richard Ospina jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.23. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Notas de los jugadores26/05/2031
Noventa minutos de Miguel Lemos en su mejor versión
Calificado con 8.06. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Universitario Popayan.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y André Maldonado entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Felipe Cuadrado firme algo — un contrato en Universitario Popayan o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Universitario Popayan, y no se va a retirar.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Miguel García estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla12/05/2031
Las defensas ya doblan la marca sobre Miguel Lemos
13 goles y una media de 7.27 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Franco Rofrano está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Manuel Restrepo, y el técnico lo permitió.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Interim Coach lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Universitario Popayan se está agotando.
Dos goles y un 9.00 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Universitario Popayan cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Plantilla05/05/2031
Las defensas ya doblan la marca sobre Miguel Lemos
12 goles y una media de 7.24 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Javier Gonzalez lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Universitario Popayan hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Universitario Popayan, y no se va a retirar.
A los 35 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.88 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Miguel García y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Miguel Lemos. 3‑1 ante Union Magdalena, y la ovación final fue sobre todo suya.
Tiene 21 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Universitario Popayan hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Universitario Popayan, y no se va a retirar.
Manuel Quintero y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Marcelo Herrera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
100 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
El banquillo21/04/2031
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 1‑2, pronunciadas por Interim Coach ante una sala que ya las había oído.
En breve
El banquilloJosé Rivera pide hablar con el técnico
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Universitario Popayan hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Universitario Popayan pueden fingir no haber oído.
Miguel García estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Marcelo Herrera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Interim Coach sobre una tarde de 2‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Universitario Popayan, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Universitario Popayan dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Universitario Popayan se está agotando.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Universitario Popayan, y no se va a retirar.
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 44 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Universitario Popayan, y no se va a retirar.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Hizo falta que José Rivera marcara para llevarse algo: 1‑1 ante Valledupar, y medio vestuario lo llamará un punto ganado.
El banquillo31/03/2031
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Interim Coach eligió la versión del vaso medio lleno del 1‑1; la afición se fue con la otra.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 51 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Universitario Popayan, y no se va a retirar.
Federico Marcucci y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Miguel Lemos. 1‑0 ante Jaguares, y la ovación final fue sobre todo suya.
Notas de los jugadores24/03/2031
Miguel Lemos jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.00. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Regates completados: 16. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Hace su trabajo y no se asienta. Universitario Popayan iba a ser un paso adelante según sus propias cuentas, y sus propias cuentas se han revisado desde que llegó.
El banquillo24/03/2031
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Interim Coach, sobre una victoria por 1‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
En breve
Notas de los jugadoresUna tarde de defensa para José Mejía
Regates completados: 36. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 58 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Miguel García estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Por detrás, y batido según cualquier lectura honesta, hasta el minuto 89. Real Cartagena tenía los puntos en el bolsillo y un rincón de la grada seguía creyendo, que es cuando suele pasar.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 65 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Universitario Popayan cosas que tardan más de una semana en retirarse.
3 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Universitario Popayan hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Universitario Popayan, y no se va a retirar.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
El club buscó fuera durante un mes, no encontró nada que le convenciera más y le dio el cargo al hombre que ya lo estaba haciendo. Conoce la casa; ahora tiene que demostrar que conoce el resto.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Universitario Popayan hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Federico Marcucci y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Nahuel Mela, y el técnico lo permitió.
El banquillo24/02/2031
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Interim Coach ante una sala que ya las había oído.
En breve
El banquilloAhora mismo hay alguien mejor que José Mejía
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Universitario Popayan dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Universitario Popayan cosas que tardan más de una semana en retirarse.
5 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
14 veces se puso por medio. De los centrales se escribe cuando fallan y se los ignora cuando no, así que una tarde así hay que decirla en voz alta: él es la razón de que el marcador diga lo que dice.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Universitario Popayan hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Federico Marcucci estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 21 años que siente suyo. Felipe Cuadrado la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Felipe Cuadrado. 1‑0 ante Union Magdalena, y la ovación final fue sobre todo suya.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
El banquillo10/02/2031
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Interim Coach, sobre una victoria por 1‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
13 acciones defensivas y una portería a cero al final de ellas. La tarde de un defensa solo se puede contar por lo que no ocurrió, y por eso nadie hace un resumen con ella y cualquier entrenador de la categoría la firmaría.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Universitario Popayan hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Universitario Popayan lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Miguel García y Universitario Popayan acuerdan 2 años más.
Miguel García y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
14 días con la silla libre, una lista de nombres que crece y mengua cada día y ninguna firma. Cada semana que pasa se lleva a los mejores candidatos de esa lista.
Cuatro párrafos en la web del club, ninguno sobre fútbol. La directiva le dio las gracias, le deseó suerte y ya tenía la búsqueda en marcha antes de publicarlo.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Universitario Popayan hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
No hay forma más cruel de perder un partido. El Universitario Popayan marcó en el 92, el saque de centro apenas llegó a producirse, y la afición visitante seguía de pie cuando sonó el final.
El cuerpo técnico se ha vaciado por completo y no había nadie interno a quien ascender, así que el club ha nombrado a un nombre que casi ningún aficionado reconocerá. De esto se sale; explicarlo no le gusta a nadie.
«Alguien tiene que dar la alineación el sábado. Esta semana soy yo, y hasta ahí he pensado.» No hubo promesas en ninguna dirección, que es como suelen empezar estas cosas.
Notas de los jugadores27/01/2031
Julian Hurtado, 18 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.81
Un 7.81 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 18. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
5 chavales suben, y en algún punto del edificio quienes los entrenaron con doce años están teniendo, en silencio, la mejor mañana de su año laboral. Nada de esto sale en un resultado, y es para esto que existe la cantera.
114 días de baja para Gastón Costas por una fractura
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Universitario Popayan dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Universitario Popayan pueden fingir no haber oído.
Miguel García estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
6 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y José Mejía entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Sergio Gomez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 121 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Plantilla13/01/2031
Johan Ospina choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
André Maldonado llegó con un historial en un club más grande que este, y la sala lo ha tratado en consecuencia. Los jóvenes lo miran entrenar; los veteranos miran para ver si dura.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y James Perez entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Universitario Popayan hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Universitario Popayan entrevistó al mercado y nombró al pasillo: Interim Coach se queda con el trabajo que ya hacía, ahora con el título. A veces las manos más seguras son las que ya sujetan el volante.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Federico Marcucci entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Plantilla06/01/2031
Johan Ospina choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Preguntádmelo en verano. Lo sabré antes que nadie.» Tiene 37 años y 8 partidos a la espalda, y Universitario Popayan tienen que planificar con las dos respuestas.
Universitario Popayan ha hecho saber al mercado que Richard Ospina está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
En breve
MercadoSe cerró el mercado y Nahuel Mela sigue aquí
El banquilloEl técnico planta su bandera en Miguel García
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 135 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Universitario Popayan cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Sergio Gomez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Universitario Popayan cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Felipe Cuadrado firme algo — un contrato en Universitario Popayan o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Universitario Popayan, otra semana sin la firma de Federico Marcucci.
El banquilloDuvan Rios conserva el voto de su entrenador
230Edición
La Gaceta de Universitario Popayan
23/12/2030
De nuestro corresponsal de fútbolInquietud
Plantilla23/12/2030
Una lesión de rodilla de las peores para Rafael Duque
19 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Universitario Popayan pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Universitario Popayan pueden fingir no haber oído.
El acuerdo con America de Cali está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Miguel García estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
6 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Plantilla23/12/2030
Sergio Gomez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Nahuel Mela tiene 37 y ya no le queda nada por demostrar. Le queda saber dónde colocarse, cuándo bajar el ritmo y qué decir en el descanso, y nada de eso sale en una gráfica física.
Federico Marcucci tiene 37 y ya no le queda nada por demostrar. Le queda saber dónde colocarse, cuándo bajar el ritmo y qué decir en el descanso, y nada de eso sale en una gráfica física.
Nicolás Millán tiene 40 y ya no le queda nada por demostrar. Le queda saber dónde colocarse, cuándo bajar el ritmo y qué decir en el descanso, y nada de eso sale en una gráfica física.
26 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Universitario Popayan pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Universitario Popayan cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Santiago Zampieri está viviendo esa versión en el Universitario Popayan, y suele notarse en el primer mes.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Cristian Ramirez ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Brian Murillo ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Jose Torres ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Richard Uribe ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Juan Martinez, y el técnico lo permitió.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Plantilla09/12/2030
Una lesión de rodilla de las peores para Rafael Duque
33 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Universitario Popayan pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Miguel García y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
8 días con la silla libre, una lista de nombres que crece y mengua cada día y ninguna firma. Cada semana que pasa se lleva a los mejores candidatos de esa lista.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Universitario Popayan, otra semana sin la firma de Rafael Duque.
Contrato liquidado, apretón de manos y ningún traspaso de por medio. Leonardo Giraldo deja Universitario Popayan por la puerta discreta, y la masa salarial respira un poco mejor.
Cuatro párrafos en la web del club, ninguno sobre fútbol. La directiva le dio las gracias, le deseó suerte y ya tenía la búsqueda en marcha antes de publicarlo.
No es un nombramiento interino: es una institución con el despacho técnico vacío. Esta semana las sesiones las dirigirá alguien desconocido, y la pregunta de cómo se llega a este estado se le hará a la directiva y no la responderá.
«Alguien tiene que dar la alineación el sábado. Esta semana soy yo, y hasta ahí he pensado.» No hubo promesas en ninguna dirección, que es como suelen empezar estas cosas.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Julian Hurtado, y el técnico lo permitió.
Lo que era una noticia de contraportada es ya asunto del graderío, y el graderío no entiende de matices. En Universitario Popayan querrían resolverlo antes de que sea la única pregunta.
Miguel García estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Universitario Popayan cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Universitario Popayan saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Universitario Popayan, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Miguel García y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia James Santos, y el técnico lo permitió.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en Universitario Popayan reconocería. Los sábados se nota.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Universitario Popayan, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En breve
PlantillaLos informes de entrenamiento de Felipe Cuadrado no son buenos
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Interim Coach lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Universitario Popayan cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». David García y Universitario Popayan acuerdan 4 años más.
La lesión más común del fútbol y de la que más prisa se tiene por volver. En Universitario Popayan hablarán de 14 días y se andarán con cuidado, porque la segunda siempre es peor que la primera.
Firmó esperando un escenario más grande del que encontró. No ha tardado mucho, y el vestuario tampoco ha tardado mucho en darse cuenta.
Plantilla04/11/2030
Johan Ospina choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El banquillo04/11/2030
La salida del técnico deja a Gastón Costas a la intemperie
Toda plantilla tiene hombres que fichó un entrenador concreto y hombres que simplemente se heredaron. Gastón Costas está en el primer grupo, y quien lo quiso aquí ya no está en el edificio.
En breve
El banquilloEl técnico pone a Duvan Garcia de ejemplo
Miguel García estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla28/10/2030
Miguel Lemos choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Puesto 12 y 15 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
Miguel García estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Miguel Lemos estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Universitario Popayan, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«La firma más fácil de mi carrera.» Manuel Quintero y Universitario Popayan acuerdan 4 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
Miguel García y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Miguel Lemos está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Universitario Popayan, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Universitario Popayan cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla30/09/2030
Miguel Lemos choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Sergio Gomez entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
En breve
El banquilloEl técnico sale a defender a Miguel Lemos
Puesto 12 y 15 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
Miguel García estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla23/09/2030
Sergio Gomez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Johan Ospina, y el técnico lo permitió.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y James Santos entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Universitario Popayan cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Miguel Lemos estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Universitario Popayan, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Miguel García y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
8 días con la silla libre, una lista de nombres que crece y mengua cada día y ninguna firma. Cada semana que pasa se lleva a los mejores candidatos de esa lista.
Plantilla09/09/2030
Miguel Lemos choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
La especulación ha llegado a la grada y la grada ha respondido. En Universitario Popayan querrían zanjarlo antes de que sea lo único por lo que preguntan.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Universitario Popayan, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Cuatro párrafos en la web del club, ninguno sobre fútbol. La directiva le dio las gracias, le deseó suerte y ya tenía la búsqueda en marcha antes de publicarlo.
No es un nombramiento interino: es una institución con el despacho técnico vacío. Esta semana las sesiones las dirigirá alguien desconocido, y la pregunta de cómo se llega a este estado se le hará a la directiva y no la responderá.
«Alguien tiene que dar la alineación el sábado. Esta semana soy yo, y hasta ahí he pensado.» No hubo promesas en ninguna dirección, que es como suelen empezar estas cosas.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Universitario Popayan lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Universitario Popayan cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Manuel Restrepo y Universitario Popayan acuerdan 2 años más.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Universitario Popayan, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Puesto 12 y 15 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
Miguel García estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Miguel Lemos estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y José Mejía entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Julian Hurtado, y el técnico lo permitió.
Canteranos: 26, salidos de un departamento valorado hoy en 9 sobre 20. Nada de la cantera aparece en un resultado, y nada del futuro del club existe sin ella.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Miguel García y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla19/08/2030
Miguel Lemos choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 17 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Universitario Popayan lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Miguel García y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Felipe Cuadrado. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Universitario Popayan, otra semana sin la firma de Duvan Rios.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Jonathan Parejo puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
En breve
El banquilloEl técnico sale a defender a José Mejía
PlantillaDudas sobre Rafael Duque en los entrenamientos
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Universitario Popayan hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Universitario Popayan todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Universitario Popayan cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«La firma más fácil de mi carrera.» Kevin Medina y Universitario Popayan acuerdan 4 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
Plantilla05/08/2030
Miguel Lemos choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Toda plantilla es mitad jugadores que el entrenador eligió y mitad jugadores que heredó. A Miguel García lo eligieron, el que lo eligió se ha ido, y con el siguiente empieza otra vez de cero.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 31 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Puesto 12 y 15 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
Richard Ospina y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Sergio Falcao entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
26 canteranos de una academia valorada ahora en 9 sobre 20. Un club de este tamaño no sobrevive de otra manera, y en la ciudad se saben todos los nombres.
Universitario Popayan abrió la puerta y nadie la cruzó. Así que Julian Hurtado se queda — transferible, entrenado y disponible — mientras ambas partes tachan los días hasta enero en el mismo calendario.
En breve
PlantillaLos informes de entrenamiento de José Sifuentes no son buenos
El banquilloEl técnico planta su bandera en Richard Ospina
PlantillaLa fecha vuelve a moverse para Duvan Garcia
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Universitario Popayan dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Directiva22/07/2030
Pasa el cierre con 0 de alta y 6 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Universitario Popayan hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Sergio Falcao entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
El Universitario Popayan pasó todo el mercado intentando colocar a José Sifuentes y no apareció nadie. Entrena con un grupo que ya le ha dicho que no cuenta con él, y ambas partes esperan ahora la siguiente ventana.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Universitario Popayan hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Miguel García y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla15/07/2030
Miguel Lemos choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Universitario Popayan le dijo a Juan Esteban Gómez que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Entrena duro, dice lo que hay que decir y vuelve a un piso vacío. En el Universitario Popayan nadie ha hecho nada mal, y por eso mismo es tan difícil de arreglar.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Universitario Popayan dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Universitario Popayan entrevistó al mercado y nombró al pasillo: Interim Coach se queda con el trabajo que ya hacía, ahora con el título. A veces las manos más seguras son las que ya sujetan el volante.
17 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Universitario Popayan pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Miguel García y Universitario Popayan acuerdan 2 años más.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Universitario Popayan cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Firmados hoy, invisibles durante años, y uno de ellos puede ser algún día la razón de que el club exista. Ese es todo el argumento a favor de una cantera, y es bueno.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Universitario Popayan, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Universitario Popayan dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
24 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Universitario Popayan pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Miguel García estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Sergio Gomez ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
El genio poco glamuroso de un contrato bien redactado. Freddy Ramirez ya es de otro, y han llegado $966.7K porque quienes lo vendieron pensaron más allá del mercado.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Universitario Popayan, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Contrato liquidado, apretón de manos y ningún traspaso de por medio. Francisco Montero deja Universitario Popayan por la puerta discreta, y la masa salarial respira un poco mejor.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 66 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
31 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Universitario Popayan pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Puesto 12 con 15 puntos. Cada temporada es una historia y esta es su última línea, y ahora el club tiene tres meses para decidir de qué va la siguiente.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 8 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Interim Coach tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 73 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Miguel García y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Un 3‑2 ante Valledupar, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
Plantilla17/06/2030
Miguel Lemos choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Nota de 8.42: de esas cifras que un cronista apunta dos veces para asegurarse. Le salió todo lo que intentó, y lo que no intentó no merecía la pena.
El banquillo17/06/2030
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Interim Coach fue breve tras ganar 3‑2, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Sergio Gomez entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Regates completados: 12. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
En breve
El banquilloAhora mismo hay alguien mejor que Sergio Falcao
Lo que vieneJosé Mejía se enfrenta a su antiguo club
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Universitario Popayan hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Universitario Popayan tiene que sacar un resultado de donde sea.
9 días con la silla libre, una lista de nombres que crece y mengua cada día y ninguna firma. Cada semana que pasa se lleva a los mejores candidatos de esa lista.
Un punto rescatado en el minuto 89 vale exactamente un punto y bastante más que eso para un vestuario. Este equipo no se rinde, y esa es una reputación que vale más que el resultado.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Universitario Popayan dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Puesto 12 y 11 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
No queda nadie a quien ascender y nadie que dirija una sesión. La directiva ha traído a un nombre que la afición no conoce, y la pregunta de cómo llega un club hasta aquí durará más que quien la responda.
«Alguien tiene que dar la alineación el sábado. Esta semana soy yo, y hasta ahí he pensado.» No hubo promesas en ninguna dirección, que es como suelen empezar estas cosas.
Miguel García estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Miguel Lemos está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Universitario Popayan hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Universitario Popayan pueden fingir no haber oído.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Miguel Lemos estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Empate en el minuto 93, tras una tarde que Universitario Popayan tenía prácticamente cerrada. Bogota lo llamará un punto ganado; el vestuario local lo llamará dos regalados, y los dos tienen razón.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 103 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Miguel García y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla20/05/2030
Sergio Gomez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Los dos clubes en el barro, un partido entre ellos, y un estadio que estará más ruidoso y más asustado que en cualquier otro momento de la temporada. Universitario Popayan sabe lo que hay en juego, y también lo sabe todo el fondo visitante.
Peto de calentamiento, noventa minutos mirando, y un apretón de manos al final que no engañó a nadie. Los partidos grandes dicen en quién confía un técnico; este se lo dijo a Miguel Lemos.
Iban 18 partidos. Los jugadores no lo celebraron como hombres que han ganado un partido; lo celebraron como hombres a los que acaban de soltar de algo.
Plantilla13/05/2030
110 días de baja para Miguel García por una fractura
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Universitario Popayan dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Universitario Popayan lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Universitario Popayan cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Miguel Lemos estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
A los 17 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Regates completados: 18. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
18 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Universitario Popayan tiene que sacar un resultado de donde sea.
2‑5 para Real Santander, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Universitario Popayan todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Universitario Popayan pueden fingir no haber oído.
Miguel García estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
17 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Universitario Popayan tiene que sacar un resultado de donde sea.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Universitario Popayan pueden fingir no haber oído.
Empate en el minuto 90, tras una tarde que Universitario Popayan tenía prácticamente cerrada. Union Magdalena lo llamará un punto ganado; el vestuario local lo llamará dos regalados, y los dos tienen razón.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Julian Hurtado está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Universitario Popayan tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 1‑1, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
En breve
El banquilloDuvan Herrera se lleva el toque del técnico
PlantillaFelipe Cuadrado, 20 años, es el mejor joven del fin de semana
El banquilloLa tabla de forma ha alcanzado a Sergio Falcao
16 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Universitario Popayan tiene que sacar un resultado de donde sea.
20 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Universitario Popayan pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Richard Ospina lo produjo, y el 8.34 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Universitario Popayan pueden fingir no haber oído.
Richard Ospina estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ya se había levantado el cartel del añadido, la victoria estaba descontada, y entonces marcó Alianza Petrolera. No hay peor minuto para encajar, y el estadio se vació en el silencio que sigue a uno de esos.