«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Uruguay Montevideo pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Agustín Callejas será jugador de otro club este fin de semana, y en Uruguay Montevideo las despedidas han empezado en voz baja.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Boston River lo dice, y a nadie en Uruguay Montevideo le divierte adivinarlo.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
La persecución de Kevin Morgan terminó con $96.0K cambiando de manos y Plaza Colonia sin razones para decir que no. La afición juzgará el precio de la única manera que importa: los sábados.
Cristian Lima estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Uruguay Montevideo preguntó y Montevideo City Torque dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Tobías Correa la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Uruguay Montevideo pueden fingir no haber oído.
Los clubes se han dado la mano con Nacional; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
El acuerdo con Wanderers está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Leonardo Olavarría estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Uruguay Montevideo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Cristian Lima y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Leonardo Olavarría estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
7.83, y ninguna discusión seria por parte de quien estuvo allí. El Uruguay Montevideo tenía once hombres sobre el campo y uno de ellos decidió cómo salía.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Maximiliano Araujo sobre una tarde de 1‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Axel Vargas será jugador de otro club este fin de semana, y en Uruguay Montevideo las despedidas han empezado en voz baja.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Maximiliano Araujo sobre una tarde de 2‑1 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo22/05/2028
Leonardo Olavarría se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Uruguay Montevideo lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Un fin de semana, medido contra el de todos los demás. Sebastián Camacho ha quedado por encima, y para la mayoría de los futbolistas un premio semanal es el único título que da una carrera.
En breve
Notas de los jugadoresNadie pudo acercarse a Emiliano García
Dos goles y un 8.90 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Cristian Lima estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Hay una impotencia muy concreta en encajar 2 veces antes del minuto veinte. Colon intentó reordenarse, el Uruguay Montevideo no se lo permitió, y el resultado estaba escrito mucho antes de confirmarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Maximiliano Araujo sobre una tarde de 3‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
En breve
El banquilloCristian Lima se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Uruguay Montevideo no han contestado, que también es una forma de contestar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Uruguay Montevideo, y no se va a retirar.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Uruguay Montevideo tiene que sacar un resultado de donde sea.
4 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Uruguay Montevideo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Matías Vilalta, y el técnico lo permitió.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Facundo Techera será jugador de otro club este fin de semana, y en Uruguay Montevideo las despedidas han empezado en voz baja.
Cristian Lima y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Leonardo Olavarría está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
100 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
El banquillo01/05/2028
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑2 Maximiliano Araujo salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Uruguay Montevideo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Uruguay Montevideo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La racha sin perder llega a 6. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Leonardo Olavarría estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 0‑0, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Leonardo Olavarría está en ella.
Noventa minutos, cero goles, y la discusión empezó antes de vaciarse el aparcamiento: ¿un punto sumado o dos regalados ante Albion? El debate seguirá vivo el jueves.
15 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Uruguay Montevideo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Leonardo Olavarría estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Uruguay Montevideo tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Maximiliano Araujo sobre una tarde de 1‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
8 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Uruguay Montevideo, y no se va a retirar.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Agustín Pons marcó, fue calificado con 7.60 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Matías Vilalta, y el técnico lo permitió.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
14 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Uruguay Montevideo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Sebastián Camacho estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Leonardo Olavarría está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Por detrás, y batido según cualquier lectura honesta, hasta el minuto 89. Miramar Misiones tenía los puntos en el bolsillo y un rincón de la grada seguía creyendo, que es cuando suele pasar.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Uruguay Montevideo, otra semana sin la firma de Tobías Correa.
Regates completados: 15. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Axel Vargas será jugador de otro club este fin de semana, y en Uruguay Montevideo las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Uruguay Montevideo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Tobías Correa está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Axel Vargas ya tiene su respuesta de Uruguay Montevideo; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
El banquillo27/03/2028
Leonardo Olavarría se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Uruguay Montevideo lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Emiliano García ha apuntado la fecha.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Axel Vargas entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Uruguay Montevideo tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
Victoria por 2‑1 ante Potencia, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
Dos goles y un 8.76 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
13 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Dos de los goles llevaban su nombre en alguna parte, que es la tarde que un entrenador quiere de cualquiera a quien pida crear y rematar. 7.74 y 2 participaciones.
Sebastián Camacho y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla20/03/2028
Tobías Correa choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Regates completados: 19. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Ya se había levantado el cartel del añadido, la victoria estaba descontada, y entonces marcó Central Espanol. No hay peor minuto para encajar, y el estadio se vació en el silencio que sigue a uno de esos.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El banquillo13/03/2028
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 1‑2, pronunciadas por Maximiliano Araujo ante una sala que ya las había oído.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Tobías Correa entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Mercado13/03/2028
Lucas Ortíz tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Uruguay Montevideo ha sido explícito sobre la situación de Lucas Ortíz, que es más de lo que reciben muchos.
2 goles de ventaja y luego una rendición lenta de todo lo ganado. Sebastián Camacho no será el señalado, pero nadie en el Uruguay Montevideo se libra de la conversación que sigue a un desplome así.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Facundo Techera será jugador de otro club este fin de semana, y en Uruguay Montevideo las despedidas han empezado en voz baja.
La instrucción llegó del consejo y el banquillo no estaba de acuerdo. Alguien saldrá, el traspaso se llamará buen negocio, y el entrenador se pasará la temporada reconstruyendo alrededor del hueco.
Sebastián Camacho estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Leonardo Olavarría está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Matías Rigoleto ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Uruguay Montevideo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Las normas lo permiten y escuece igual. Axel Vargas ha acordado condiciones con el Oriental para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Uruguay Montevideo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Matías Rigoleto. 2‑0 ante Rampla Juniors, y la ovación final fue sobre todo suya.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Sebastián Camacho, y el técnico lo permitió.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Uruguay Montevideo, otra semana sin la firma de Tobías Correa.
«La firma más fácil de mi carrera.» Facundo Silvestre y Uruguay Montevideo acuerdan 3 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
Sebastián Camacho y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Uruguay Montevideo, otra semana sin la firma de Sebastián Camacho.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Uruguay Montevideo tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
7.97, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Uruguay Montevideo lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
9 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Leandro Guzmán. 2‑1 ante Fenix, y la ovación final fue sobre todo suya.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Sebastián Camacho estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No un contrato nuevo, no un dorsal nuevo: un lugar nuevo en la cabeza del entrenador, que es el único ascenso del fútbol que importa de verdad. Emiliano García acaba de subir en él.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Valentino Madalon está en ella.
Quedan 10 meses y de los despachos solo llega silencio: ni oferta, ni conversaciones, nada que su gente pueda contestar. Los clubes que dejan negociar al calendario acaban negociando con el calendario.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Uruguay Montevideo, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Francisco Martinicorena no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Facundo Techera será jugador de otro club este fin de semana, y en Uruguay Montevideo las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Uruguay Montevideo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Leonardo Olavarría estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Benjamín Ilama entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Sebastián Camacho y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El nombre de Francisco Martinicorena ha aparecido en conversaciones de las que Uruguay Montevideo no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Leonardo Olavarría está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Uruguay Montevideo, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Sebastián Camacho firme algo — un contrato en Uruguay Montevideo o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Estaba todo acordado hasta que dejó de estarlo, y Lucas Rodríguez vuelve a Uruguay Montevideo con un verano para olvidar. Ninguno de los dos clubes dice quién se levantó de la mesa.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Leonardo Olavarría estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Uruguay Montevideo ha sido explícito sobre la situación de Lucas Rodríguez, que es más de lo que reciben muchos.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
En un vestuario las cifras no se quedan en secreto. No pide más de lo que vale; pregunta por qué el de al lado vale más, y Uruguay Montevideo no tiene una buena respuesta.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Uruguay Montevideo, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Quedan 7 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Uruguay Montevideo puede pedir y sube el sueldo que Axel Vargas puede exigir.
El banquilloEl técnico sale a defender a Guido Pache
76Edición
El Correo de Uruguay Montevideo
10/01/2028
De nuestro corresponsal de fútbolOptimismo
Plantilla10/01/2028
Miguel Ramirez se lesiona los ligamentos de la rodilla: 18 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 18 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Estaba todo acordado hasta que dejó de estarlo, y Leonardo Olavarría vuelve a Uruguay Montevideo con un verano para olvidar. Ninguno de los dos clubes dice quién se levantó de la mesa.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Uruguay Montevideo, y no se va a retirar.
Marcos Funes estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Uruguay Montevideo preguntó y Villa San Carlos dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Leonardo Olavarría está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Uruguay Montevideo, otra semana sin la firma de Marcos Funes.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
En breve
El banquilloAgustín Pons llama a la puerta del técnico
Matemáticamente seguro, y esta noche en la ciudad nadie se acuesta pronto. Pasara lo que pasara esta temporada, termina una categoría por encima de donde empezó.
Plantilla03/01/2028
Miguel Ramirez se lesiona los ligamentos de la rodilla: 25 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 25 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Uruguay Montevideo lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Uruguay Montevideo pueden fingir no haber oído.
La clase de año que termina con un nombre leído en voz alta en un salón. Uruguay Montevideo lo disfrutó cada semana y ahora tiene el problema de que los demás lo saben.
Facundo Silvestre estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Atenas conserva a su hombre, y Uruguay Montevideo vuelve a una lista con un nombre tachado.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Uruguay Montevideo sobre quién trabaja
32 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Uruguay Montevideo pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El banquillo27/12/2027
Leonardo Olavarría se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Uruguay Montevideo lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Sebastián Camacho. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
39 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Uruguay Montevideo pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Uruguay Montevideo lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Uruguay Montevideo pueden fingir no haber oído.
El acuerdo con Cerro está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Sebastián Camacho y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Tiene 20 años, y los informes de los ojeadores coinciden en la única línea que importa: el techo. Fichajes así son décimos de lotería escritos por profesionales.
Uruguay Montevideo ha hecho la llamada a Cerrito. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
En breve
El banquilloCristian Lima se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Uruguay Montevideo, y no se va a retirar.
La clase de año que termina con un nombre leído en voz alta en un salón. Uruguay Montevideo lo disfrutó cada semana y ahora tiene el problema de que los demás lo saben.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Paysandu FC lo dice, y a nadie en Uruguay Montevideo le divierte adivinarlo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Uruguay Montevideo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla13/12/2027
10 porterías a cero y el Guante de Oro para Marcos Funes
El único premio del campo que nadie más puede ganar. 10 partidos en una temporada en los que nadie le marcó, y una carrera que a partir de ahora se medirá con esta.
Uruguay Montevideo preguntó y Rentistas dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
El nombre de Facundo Techera ha aparecido en conversaciones de las que Uruguay Montevideo no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Rodrigo Muníz ya tiene su respuesta de Uruguay Montevideo; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
39 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Uruguay Montevideo ha hecho la parte difícil con Danubio, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Sebastián Camacho estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 37 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Uruguay Montevideo ha sido explícito sobre la situación de Agustín Callejas, que es más de lo que reciben muchos.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Leonardo Olavarría estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Leonardo Olavarría está en ella.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Uruguay Montevideo pueden fingir no haber oído.
Marcos Funes y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Leonardo Olavarría está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Uruguay Montevideo, y 16 partidos en 48 dicen que se ha ganado que le escuchen.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Sebastián Camacho firme algo — un contrato en Uruguay Montevideo o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Rodrigo Muníz
El banquilloGuido Pache llama a la puerta del técnico
El banquilloEl técnico planta su bandera en Manuel Mendez
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Uruguay Montevideo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El banquillo15/11/2027
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Rodrigo Muníz
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Sebastián Camacho estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Leonardo Olavarría está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Leonardo Olavarría está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Uruguay Montevideo, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Sebastián Camacho y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Leonardo Olavarría está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Uruguay Montevideo, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
El banquillo25/10/2027
Miguel Magallanes se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Uruguay Montevideo lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Sebastián Camacho firme algo — un contrato en Uruguay Montevideo o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En breve
El banquilloEmiliano García conserva el voto de su entrenador
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Uruguay Montevideo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
En breve
El banquilloEl técnico no ha terminado de olvidar el error de Rodrigo Muníz
Sebastián Camacho estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Leonardo Olavarría estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Lucas Velurtas ya tiene su respuesta de Uruguay Montevideo; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
El banquillo11/10/2027
Esteban Rodríguez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Uruguay Montevideo lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Lucas Velurtas entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Pablo Pírez ya tiene su respuesta de Uruguay Montevideo; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
El banquillo04/10/2027
Leonardo Olavarría se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Uruguay Montevideo lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Guido Pache entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
El idioma ha llegado, el encogerse de hombros se ha ido, y discute en los entrenamientos como alguien que cuenta con estar aquí el año que viene. Nada de eso aparece en un traspaso y todo se ve en el campo.
Facundo Silvestre y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Leonardo Olavarría está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Miguel Magallanes ya tiene su respuesta de Uruguay Montevideo; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Uruguay Montevideo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los fichajes llegan con una imagen del club en la cabeza, y la de este era más grande que el edificio. Jugará bien y se irá, en ese orden, y todo el mundo lo sabe.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Leonardo Olavarría está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Rodrigo Muníz, y el técnico lo permitió.
Hace los sábados cosas a las que nadie de su alrededor puede responder: durante una temporada resulta halagador y después es un problema. El Uruguay Montevideo no lo retendrá fingiendo lo contrario.
Tiene 20 años y nadie en Uruguay Montevideo lo ha fichado para esta temporada. Estas operaciones se juzgan dentro de cuatro años, por gente que quizá ya no esté en el club.
5 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
En breve
El banquilloCristian Lima se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Primero, con 39 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
Sebastián Camacho estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Mercado13/09/2027
Luca Fofonka tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Uruguay Montevideo ha sido explícito sobre la situación de Luca Fofonka, que es más de lo que reciben muchos.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Leonardo Olavarría está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Uruguay Montevideo, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Uruguay Montevideo pueden fingir no haber oído.
A los 37, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Uruguay Montevideo, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En breve
El banquilloLeonardo Olavarría se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
El banquilloEl técnico no ha terminado de olvidar el error de Miguel González
Sebastián Camacho y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Leonardo Olavarría estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Uruguay Montevideo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Leonardo Olavarría estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
El banquillo23/08/2027
Cristian Lima se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Uruguay Montevideo lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Lucas Velurtas, y el técnico lo permitió.
Primero, con 39 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
Marcos Funes estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Leonardo Olavarría estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Luca Fofonka
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Agustín Callejas está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Miguel Magallanes, y el técnico lo permitió.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
El banquillo09/08/2027
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Miguel González
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Hay un nivel en el que a un futbolista dejan de ponerlo a prueba y empiezan solo a contenerlo, y él llegó ahí hace ya tiempo. En el Uruguay Montevideo lo saben, y también todos los que lo ven.
Es el negocio menos glamuroso que hace un club y la razón por la que las temporadas no se caen en febrero. Leandro Guzmán está aquí para las semanas en que hay tres lesionados y alguien tiene que jugar igual.
Nadie vende un abono con un fichaje así. Cualquier entrenador que haya pasado un mal octubre lo quiere de todos modos, y el Uruguay Montevideo ha ido a buscar el suyo pronto.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: otro club lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Sebastián Camacho y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Objetivos de mercado02/08/2027
El cierre del mercado se lleva por delante el fichaje de Valentín Vignoli
A Uruguay Montevideo se le acabó el tiempo con Paysandu FC. El papeleo seguía abierto cuando pasó la hora límite, y un traspaso que estaba casi hecho es ahora un traspaso que nunca existió.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
No un contrato nuevo, no un dorsal nuevo: un lugar nuevo en la cabeza del entrenador, que es el único ascenso del fútbol que importa de verdad. Guido Pache acaba de subir en él.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Uruguay Montevideo no han contestado, que también es una forma de contestar.
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 7; bajas, 5; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
El acuerdo con Paysandu FC está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Uruguay Montevideo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Leonardo Olavarría está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Uruguay Montevideo tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Agustín Pons, y el técnico lo permitió.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Matías Rigoleto estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A Cerrito le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
El banquillo19/07/2027
Esteban Rodríguez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Uruguay Montevideo lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Uruguay Montevideo tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
En breve
El banquilloRodrigo Muníz llama a la puerta del técnico
La oferta de Los Halcones por Gianluca López se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Paysandu FC lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Cristian Alvarez es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Nahuel Sanchez lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Federico Diaz lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Terminó 0-5. Quedar eliminado en copa es una decepción; esto fue un desmantelamiento público, y la diferencia entre ambas cosas se mide en cuánta gente seguirá hablando de ello en agosto.
Luciano Minhondo se ha ido, en las cuentas hay $140.0K más, y la afición se ha quedado con la sensación de que también le han vendido algo a ella. Un buen negocio y una buena decisión no siempre son lo mismo.
Uruguay Montevideo y Racing han fijado $46.0K. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Racing lo dice, y a nadie en Uruguay Montevideo le divierte adivinarlo.
Plantilla05/07/2027
Leonel Gómez consigue el traspaso que siempre quiso
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Leonel Gómez acaba de firmar por el Uruguay Montevideo y, por una vez, la respuesta importaba.
Sebastián Camacho y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Cerro Largo pagó $140.0K y Uruguay Montevideo lo aceptó, que es toda la historia en una frase. La versión larga habla del presupuesto salarial y se contará toda la temporada.
Uruguay Montevideo preguntó y Juventud dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Uruguay Montevideo, y no se va a retirar.
Juan Álvarez se ha ido, en las cuentas hay $91.0K más, y la afición se ha quedado con la sensación de que también le han vendido algo a ella. Un buen negocio y una buena decisión no siempre son lo mismo.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Cerro lo dice, y a nadie en Uruguay Montevideo le divierte adivinarlo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Uruguay Montevideo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Cerrito pagó $91.0K y Uruguay Montevideo lo aceptó, que es toda la historia en una frase. La versión larga habla del presupuesto salarial y se contará toda la temporada.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Colon conserva a su hombre, y Uruguay Montevideo vuelve a una lista con un nombre tachado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Leonardo Olavarría estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Uruguay Montevideo tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
En breve
El banquilloRodrigo Muníz se lleva el toque del técnico
Primero, con 39 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
La oferta de Montevideo City Torque por Sebastián Camacho se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Una media de 7.43 en la temporada con 22 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Uruguay Montevideo, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Uruguay Montevideo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Uruguay Montevideo ha acudido a Racing con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
20 goles y una media de 7.36 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Wanderers lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Uruguay Montevideo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
9 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Facundo Silvestre y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Una media de 7.26 en la temporada con 15 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
8 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
En breve
El banquilloLuca Fofonka se lleva el toque del técnico
Ya son 11 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Uruguay Montevideo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Una media de 7.23 en la temporada con 14 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Recuperó y luego hizo algo con ello, que son dos trabajos y la razón de que el marcador tenga el aspecto que tiene. 13 acciones combinadas y un 7.19, y ninguna de ellas saldrá en un resumen.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Sebastián Camacho. 2‑0 ante Frontera Rivera, y la ovación final fue sobre todo suya.
Dos equipos de lo alto de la tabla, una tarde, y un mes de conversaciones resuelto en noventa minutos. Uruguay Montevideo no usará la palabra título esta semana y no dejará de pensarla.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Leonardo Olavarría estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Calificado con 7.78. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
En breve
DirectivaLos sueldos se llevan el 89% de lo que ingresa Uruguay Montevideo
27 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
Ya son 10 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Lucas Ortíz será jugador de otro club este fin de semana, y en Uruguay Montevideo las despedidas han empezado en voz baja.
Facundo Silvestre estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Leonardo Olavarría estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Leonardo Olavarría está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Cristian Lima está en ella.
Toca Cooper, y hay un hombre en el vestuario de Uruguay Montevideo que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Una tanda se recuerda por su final, y esta termina con Miguel González: 2 penaltis detenidos y una afición que los describirá uno por uno durante los próximos veinte años.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Esteban Rodríguez lo produjo, y el 8.93 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
La racha sin perder llega a 9. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
1 para Facundo Silvestre, calificado con 7.81, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Marcos Funes y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Uruguay Montevideo pueden fingir no haber oído.
4 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Uruguay Montevideo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El partido que el resto de la categoría espera con más ganas que cualquiera de los dos equipos que lo juegan. Ambos saben que una victoria cambia la temporada y una derrota no la acaba, que es lo que lo hace difícil de jugar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Leonardo Olavarría está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Cuatro semanas en las que nadie en la categoría hizo mejor su trabajo. El premio va a una estantería y el jugador vuelve al once, que es el orden que en Uruguay Montevideo prefieren.
Algunos partidos los decide un instante; este lo decidió un hombre. 7.79 en la ficha, y la afición del Uruguay Montevideo se fue a casa repitiendo un nombre.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Agustín Callejas sale de esa comparación dentro del equipo, y el Uruguay Montevideo se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
Primero, con 20 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Uruguay Montevideo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Cristian Lima y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Uruguay Montevideo lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Facundo Silvestre estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Rodrigo Muníz, y el técnico lo permitió.
El banquillo19/04/2027
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Maximiliano Araujo, sobre una victoria por 3‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
Plantilla19/04/2027
El mejor de la categoría el pasado fin de semana fue un jugador del Uruguay Montevideo
Es un honor pequeño y no es poca cosa: alguien vio todos los partidos de la división y decidió que Sebastián Camacho fue lo mejor de cualquiera de ellos.
En breve
El banquilloLa tabla de forma ha alcanzado a Pablo Pírez
Notas de los jugadoresNadie pudo acercarse a Cristian Lima
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Uruguay Montevideo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Nahuel Mendez es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Leonardo Olavarría estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Mercado12/04/2027
Lucas Ymbert tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Uruguay Montevideo ha sido explícito sobre la situación de Lucas Ymbert, que es más de lo que reciben muchos.
El banquillo12/04/2027
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Maximiliano Araujo, sobre una victoria por 3‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
Facundo Silvestre y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
200 partidos con la camiseta. Nadie se propone construir un registro así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club, y esta ciudad sabe lo que tiene.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Leonardo Olavarría está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Uruguay Montevideo ha sido explícito sobre la situación de Leonardo Olavarría, que es más de lo que reciben muchos.
7.34, y ninguna discusión seria por parte de quien estuvo allí. El Uruguay Montevideo tenía once hombres sobre el campo y uno de ellos decidió cómo salía.
El banquillo05/04/2027
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Maximiliano Araujo eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Lucas Ortíz será jugador de otro club este fin de semana, y en Uruguay Montevideo las despedidas han empezado en voz baja.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Agustín Callejas está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Uruguay Montevideo tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
El banquillo29/03/2027
Juan Álvarez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Uruguay Montevideo lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Una tanda se recuerda por su final, y esta termina con Miguel González: 1 penaltis detenidos y una afición que los describirá uno por uno durante los próximos veinte años.
Lo más difícil de tener 20 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Facundo Techera no lo necesitó: 7.83, y parecía el más cómodo del campo.
Marcos Funes estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lucas Ymbert está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
En breve
Notas de los jugadoresUna exhibición de Juan Álvarez
PlantillaLesión muscular y 14 días de baja para Axel Vargas
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Uruguay Montevideo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Regates completados: 21. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Matías Rigoleto, y el técnico lo permitió.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El banquillo15/03/2027
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 2‑3, pronunciadas por Maximiliano Araujo ante una sala que ya las había oído.
6 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Uruguay Montevideo le dijo a Emiliano García que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
La orden ha llegado de arriba y no del banquillo, que es la versión de esta conversación que ningún entrenador disfruta. Alguien de esa plantilla está ya disponible, lo vea así o no quien pone el once.
Cristian Lima estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Kevin Rivera es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Miguel Magallanes, y el técnico lo permitió.
El banquillo08/03/2027
Leonardo Olavarría se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Uruguay Montevideo lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Luca Fofonka: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Uruguay Montevideo necesitando que juegue como si nada de eso importara.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Uruguay Montevideo, y no se va a retirar.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Lucas Rodríguez, y el técnico lo permitió.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Luciano Minhondo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Uruguay Montevideo tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
Mercado01/03/2027
Pablo Pírez tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Uruguay Montevideo ha sido explícito sobre la situación de Pablo Pírez, que es más de lo que reciben muchos.
17 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Uruguay Montevideo pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Huracan del Paso querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Uruguay Montevideo fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Matías Rigoleto estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Agustín Callejas está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Uruguay Montevideo, y 2 partidos en 9 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 3‑0, Maximiliano Araujo podía permitirse ser generoso.
En breve
El banquilloLa tabla de forma ha alcanzado a Pablo Pírez
El banquilloEl plan no tenía sitio para Luca Fofonka
Miguel Ramirez se lesiona los ligamentos de la rodilla: 25 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 25 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Uruguay Montevideo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Sebastián Camacho la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Agustín Callejas estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
El banquillo15/02/2027
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Maximiliano Araujo, sobre una victoria por 2‑1 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
El banquilloAhora mismo hay alguien mejor que Benjamín Ilama
28Edición
El Correo de Uruguay Montevideo
08/02/2027
De nuestro corresponsal de fútbolInquietud
Plantilla08/02/2027
Tobías Correa choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Valentino Madalon y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Tobías Correa estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Tobías Correa, y el técnico lo permitió.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Facundo Silvestre entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Uruguay Montevideo ha hecho saber al mercado que Mateo Pisso está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
Marcos Funes estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Agustín Callejas estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Uruguay Montevideo, y 0 partidos en 5 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Juan Álvarez está en ella.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
En breve
El banquilloEl técnico sale a defender a Mateo Pisso
Uruguay Montevideo preguntó y Mar de Fondo dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Agustín Callejas estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
7 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: otro club lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Facundo Silvestre y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Lucas Velurtas está viviendo esa versión en el Uruguay Montevideo, y suele notarse en el primer mes.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Boston River conserva a su hombre, y Uruguay Montevideo vuelve a una lista con un nombre tachado.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Franco Lopez lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Jonathan Hernandez lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Sebastian Da Silva ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Miguel Caceres ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
Las cuentas se agotaron y se veía venir desde lejos. El verano difícil empieza ya, y el calendario del año que viene estará lleno de nombres desconocidos.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Uruguay Montevideo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Progreso lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Theo Casavalle tiene 21 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Valentino Madalon está viviendo esa versión en el Uruguay Montevideo, y suele notarse en el primer mes.
Uruguay Montevideo preguntó y Montevideo City Torque dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Agustín Callejas está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Emiliano García, y el técnico lo permitió.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: otro club lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Facundo Silvestre estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Uruguay Montevideo preguntó y Danubio dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Uruguay Montevideo ha hecho la llamada a Mar de Fondo. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Uruguay Montevideo lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Progreso conserva a su hombre, y Uruguay Montevideo vuelve a una lista con un nombre tachado.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Uruguay Montevideo ha hecho la llamada a Danubio. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Uruguay Montevideo, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Leonardo Olavarría está en ella.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Luca Fofonka lo ha hecho, en Uruguay Montevideo, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
La grada14/12/2026
La afición se rebela por la venta de Fausto Rivero por $150.0K
Se va al Sud America, el club tiene $150.0K que el viernes no tenía, y las tertulias ya han decidido cómo se sienten al respecto. Vender bien y vender a alguien al que querían no son la misma habilidad.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Agustín Callejas está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Uruguay Montevideo, otra semana sin la firma de Luca Fofonka.
Agustín Pons y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Una consulta de cesión a Danubio: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Uruguay Montevideo la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Uruguay Montevideo, y no se va a retirar.
El acuerdo con Montevideo City Torque está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Agustín Callejas estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Leonardo Olavarría está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
A Plaza Colonia le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Sebastián Camacho estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Agustín Callejas estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Uruguay Montevideo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Agustín Callejas estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El banquillo23/11/2026
Juan Álvarez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Uruguay Montevideo lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Facundo Silvestre y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Agustín Callejas estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Uruguay Montevideo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Agustín Callejas estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
La orden ha llegado de arriba y no del banquillo, que es la versión de esta conversación que ningún entrenador disfruta. Alguien de esa plantilla está ya disponible, lo vea así o no quien pone el once.
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Facundo Silvestre, y el técnico lo permitió.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Mathías Abero ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Uruguay Montevideo. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Mathías Abero y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Leonardo Olavarría estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
18 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
A los 36, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Agustín Callejas está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
La lesión que siempre vuelve, de la que siempre se regresa con prisa y que en silencio cuesta más carreras que las dramáticas. 14 días es la estimación; la cifra honesta depende de si alguien tiene paciencia.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Gianluca López será jugador de otro club este fin de semana, y en Uruguay Montevideo las despedidas han empezado en voz baja.
Sebastián Camacho estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Uruguay Montevideo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
18 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
En breve
El banquilloA Juan Álvarez lo eligen cuando cuenta
Facundo Silvestre y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Agustín Callejas estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El banquillo21/09/2026
Leonardo Olavarría se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Uruguay Montevideo lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Gianluca López será jugador de otro club este fin de semana, y en Uruguay Montevideo las despedidas han empezado en voz baja.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Uruguay Montevideo pueden fingir no haber oído.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Agustín Callejas está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Guzmán Pereira está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Facundo Silvestre entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Antes era una de las opciones. Ahora es uno de los hombres alrededor de los cuales se eligen las opciones, y el cambio ocurrió tan en silencio que solo el vestuario lo notó ese día.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Agustín Callejas estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
18 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Juan Álvarez está en ella.
Sebastián Camacho y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Leonardo Olavarría está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
En breve
PlantillaLos seleccionadores no pudieron dejar fuera a Mateo Pisso
1 para Leonardo Olavarría, calificado con 7.94, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Gianluca López será jugador de otro club este fin de semana, y en Uruguay Montevideo las despedidas han empezado en voz baja.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Gianluca López ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
6 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Uruguay Montevideo y de Artigas por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Tiene 22 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Uruguay Montevideo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Gabriel Gonzalez ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Manuel Pereira ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Nicolas Aguirre ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Felipe Olivera es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Agustín Callejas estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Encajar es una cosa; la respuesta es lo que habla de un vestuario. Matías Rigoleto puso al Uruguay Montevideo en tablas en 2 minutos, y La Luz no llegó a jugar nunca con ventaja.
Sebastián Camacho estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Sigue sin haber oferta sobre la mesa, y el contrato de Matías Rigoleto sigue encogiendo. En el idioma de los despachos, un silencio tan largo deja de ser un descuido y empieza a ser una respuesta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Leonardo Olavarría estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
El banquillo03/08/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑2 Maximiliano Araujo salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Benjamín Ilama, y el técnico lo permitió.