El partido alrededor del cual se ordena el calendario. La forma se tira por la ventana, la tabla no se consulta, y durante noventa minutos a Villarreal se le juzgará por una sola cosa.
Toca Valencia, y hay un hombre en el vestuario de Villarreal que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Luiz Júnior ha apuntado la fecha.
Ahora parece alguien que vive aquí y no alguien que viene a trabajar aquí. Ha costado casi toda una temporada, y en el Villarreal la diferencia se ve desde la última fila.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 21 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
3 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Villarreal sabe decir en qué semana.
Regates completados: 20. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
4 convocatorias son un cumplido para la plantilla y un dolor de cabeza para quien la dirige. Los recuperará en dos semanas, cansados y en distintos estados de conservación.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 0‑0, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Alberto Moleiro firme algo — un contrato en Villarreal o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Villarreal escucha una frase así exactamente como está construida.
El técnico los retuvo y dijo lo que había que decir. Se espera respuesta el sábado, y si no llega las preguntas suben de planta.
El banquillo15/03/2027
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑3 Enzo Gil salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Un año después el idioma no ha llegado, la ciudad no se ha abierto, y come solo más veces de las que en el Villarreal querrían reconocer. Se le nota los sábados.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Villarreal la escuchó como otra cosa.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Villarreal nadie finge estar haciéndolo.
Alex Freeman y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Villarreal la escuchó como otra cosa.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Villarreal lo saben.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Tajon Buchanan. 1‑0 ante Getafe, y la ovación final fue sobre todo suya.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
Regates completados: 19. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Alex Freeman estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 1‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Villarreal puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Villarreal cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla15/02/2027
Léo Fajardo consigue el traspaso que siempre quiso
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Léo Fajardo acaba de firmar por el Villarreal y, por una vez, la respuesta importaba.
Ya son 100 con el club, cada uno archivado en la memoria de alguien con una fecha y un marcador. Sobre cifras así discuten los aficionados dentro de veinte años.
Empate en el minuto 92, tras una tarde que Villarreal tenía prácticamente cerrada. Mallorca lo llamará un punto ganado; el vestuario local lo llamará dos regalados, y los dos tienen razón.
Léo Fajardo tiene 20 años, y Villarreal lo ha fichado por el jugador que será, no por el que es. El primer equipo puede esperar; el sentido de una operación así son los años que compra.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Exequiel Palacios marcó, fue calificado con 7.72 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Exequiel Palacios quiere fútbol continental; si el Villarreal puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Georges Mikautadze y Villarreal acuerdan 5 años más.
Villarreal preguntó y Córdoba dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Una operación que a mediodía estaba a una llamada de cerrarse había muerto a medianoche. Villarreal volverá a intentarlo cuando se abra el mercado; puede que para entonces Córdoba ya no venda.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Gerard Moreno, y el técnico lo permitió.
Empate en el minuto 92, tras una tarde que Villarreal tenía prácticamente cerrada. Oviedo lo llamará un punto ganado; el vestuario local lo llamará dos regalados, y los dos tienen razón.
En breve
El banquilloEl técnico no ha terminado de olvidar el error de Renato Veiga
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Córdoba conserva a su hombre, y Villarreal vuelve a una lista con un nombre tachado.
Los clubes se han dado la mano con Córdoba; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Villarreal no han contestado, que también es una forma de contestar.
Directiva01/02/2027
Villarreal cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 2; bajas, 7; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Villarreal puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Regates completados: 19. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Iker Losada y Villarreal acuerdan 4 años más.
Villarreal preguntó y Al-Nassr dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Villarreal pueden fingir no haber oído.
La persecución de Iker Losada terminó con $8.8M cambiando de manos y Betis sin razones para decir que no. La afición juzgará el precio de la única manera que importa: los sábados.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Iker Losada está viviendo esa versión en el Villarreal, y suele notarse en el primer mes.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
El traspaso es de $55.9M, el contrato está firmado y la discusión sobre si los vale puede empezar. Ipswich Town negoció duro; el tiempo dirá quién ganó.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Porto conserva a su hombre, y Villarreal vuelve a una lista con un nombre tachado.
Real Madrid pagó $20.8M y Villarreal lo aceptó, que es toda la historia en una frase. La versión larga habla del presupuesto salarial y se contará toda la temporada.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Tani Oluwaseyi no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Exequiel Palacios lo ha hecho, en Villarreal, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Zaragoza pagó $7.7M y Villarreal lo aceptó, que es toda la historia en una frase. La versión larga habla del presupuesto salarial y se contará toda la temporada.
$55.9M sobre la mesa de Ipswich Town. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Alavés querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Villarreal fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Iban 10 partidos. Los jugadores no lo celebraron como hombres que han ganado un partido; lo celebraron como hombres a los que acaban de soltar de algo.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Ipswich Town conserva a su hombre, y Villarreal vuelve a una lista con un nombre tachado.
Atlético Madrid quería más de $12.1M y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
7 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Un nombre más en la lista: Barcelona ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Pape Guèye. La respuesta de Villarreal no ha cambiado. De momento.
9 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Villarreal tiene que sacar un resultado de donde sea.
0‑0 ante Getafe, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
1 penaltis detenidos desde los once metros, y un estadio que los describirá uno por uno durante veinte años. A un portero le hace falta una noche así en toda su carrera, y esta fue la suya.
Regates completados: 27. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
6 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Péter Gulácsi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los 21 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Tiene 22 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Regates completados: 30. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Ya van 7 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
4 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Villarreal sabe decir en qué semana.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Enzo Gil tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Espanyol defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Villarreal escucha una frase así exactamente como está construida.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Villarreal puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
El banquillo07/12/2026
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Enzo Gil eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
No un contrato nuevo, no un dorsal nuevo: un lugar nuevo en la cabeza del entrenador, que es el único ascenso del fútbol que importa de verdad. Renato Veiga acaba de subir en él.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Partido28/11/2026
El Villarreal convierte su casa en un mal sitio para visitar
8 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Por detrás, y batido según cualquier lectura honesta, hasta el minuto 88. Valencia tenía los puntos en el bolsillo y un rincón de la grada seguía creyendo, que es cuando suele pasar.
Alex Freeman estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Enzo Gil tras el empate 1‑1, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
La racha sin perder llega a 12. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Regates completados: 23. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Villarreal cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Notas de los jugadores23/11/2026
Alberto Moleiro jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.09. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
El partido alrededor del cual se ordena el calendario. La forma se tira por la ventana, la tabla no se consulta, y durante noventa minutos a Villarreal se le juzgará por una sola cosa.
1‑1, y los dos vestuarios lo llamarán dos puntos perdidos. Un empate que planteó muchas preguntas y no respondió ninguna.
El banquillo23/11/2026
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Enzo Gil no lo escondía tras el 1‑1, y en el vestuario de Villarreal tampoco lo escondía nadie.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Dani Parejo: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Villarreal necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Alex Freeman y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Tani Oluwaseyi está en ella.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Gerard Moreno ha apuntado la fecha.
Las eliminatorias esperan a que alguien las agarre, y Luciano Vietto lo hizo ante Huesca. 3‑0 al final, y en el bombo de la siguiente ronda está Villarreal.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Luciano Vietto lo produjo, y el 8.44 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Ya son 11 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Con 5 jugadores fuera con sus selecciones, las sesiones son pequeñas y el entrenador por fin se oye a sí mismo. Es la única pausa de la temporada, y nunca acaba de parecerlo.
Regates completados: 22. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
A Ayoze Pérez le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
Regates completados: 32. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Ya son 8 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Enzo Gil tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Getafe defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Carlos Romero firme algo — un contrato en Villarreal o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
«Si nos van a ganar, que no sea porque a alguien de aquí le daba pereza». Se levantó y lo dijo delante de todos, y eso es algo que un grupo recuerda de un hombre durante años.
En breve
Notas de los jugadoresPape Guèye se pasa la tarde haciendo faltas
A los 20 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Villarreal puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
6 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
El banquillo19/10/2026
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Enzo Gil, sobre una victoria por 1‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Nolhan Assafoua está viviendo esa versión en el Villarreal, y suele notarse en el primer mes.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Nicolas Pépé, y el técnico lo permitió.
Tiene 20 años, y los informes de los ojeadores coinciden en la única línea que importa: el techo. Fichajes así son décimos de lotería escritos por profesionales.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Villarreal tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Villarreal. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Visita un equipo del puesto 12. El resultado no le hará la temporada a nadie y podría desbaratar en silencio la forma de una, y por eso el entrenador lleva viendo vídeo desde el domingo.
En breve
El banquilloEl técnico planta su bandera en Gerard Moreno
Ya son 6 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Renato Veiga estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla05/10/2026
Luiz Júnior ha mejorado a los 25, y nadie lo esperaba
Las carreras deben estancarse y luego caer, y los que ignoran eso son siempre los que escuchaban en el entrenamiento. 3 puntos, a lo largo de meses, a una edad en la que la dirección suele ser una sola.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Luiz Júnior quiere fútbol continental; si el Villarreal puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
5 convocatorias son un cumplido para la plantilla y un dolor de cabeza para quien la dirige. Los recuperará en dos semanas, cansados y en distintos estados de conservación.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Péter Gulácsi sale de esa comparación dentro del equipo, y el Villarreal se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 0‑0, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
En breve
El banquilloAlex Freeman se lleva el toque del técnico
Dos goles y un 8.35 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Santiago Mouriño estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El banquillo28/09/2026
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Enzo Gil fue breve tras ganar 2‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Péter Gulácsi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
2 goles en veinte minutos con Georges Mikautadze en medio de todo, y Oviedo sin poder acercarse al balón el tiempo suficiente para cambiar nada. Hay partidos que se ganan antes de la primera consumición.
Villarreal ha hecho saber al mercado que Pape Guèye está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
5 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
El banquillo21/09/2026
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Enzo Gil, sobre una victoria por 3‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Villarreal pueden fingir no haber oído.
Una operación que a mediodía estaba a una llamada de cerrarse había muerto a medianoche. Villarreal volverá a intentarlo cuando se abra el mercado; puede que para entonces Córdoba ya no venda.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Villarreal escucha una frase así exactamente como está construida.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Hugo Pinto está viviendo esa versión en el Villarreal, y suele notarse en el primer mes.
Tiene 22 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
200 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Villarreal pueden fingir no haber oído.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Villarreal ha hecho la parte difícil con Córdoba, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Directiva07/09/2026
Cierra el mercado en Villarreal: 19 de alta, 0 de baja
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 19; bajas, 0; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Villarreal escucha una frase así exactamente como está construida.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Pape Guèye sale de esa comparación dentro del equipo, y el Villarreal se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
Le han quitado la capitanía a Gerard Moreno. En el Villarreal lo llamarán una decisión de equipo; un vestuario lo lee como un veredicto sobre una persona.
Un parón con la selección, y una camiseta de Villarreal que durante unos días hace también de anuncio. Una convocatoria halaga al jugador y al club que lo formó en la misma frase.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Georges Mikautadze firme algo — un contrato en Villarreal o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Luciano Vietto se lesiona los ligamentos de la rodilla: 18 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 18 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Villarreal pueden fingir no haber oído.
Regates completados: 30. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Villarreal preguntó y Getafe dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
La ciudad deportiva se queda en silencio durante dos semanas. 5 hombres se han ido a ser jugadores de otro, y el entrenador se queda con los que nadie ha llamado.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 0‑0, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
14 veces se puso por medio. De los centrales se escribe cuando fallan y se los ignora cuando no, así que una tarde así hay que decirla en voz alta: él es la razón de que el marcador diga lo que dice.
En breve
Partido¿Punto ganado o dos perdidos para Villarreal?
Luciano Vietto se lesiona los ligamentos de la rodilla: 27 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 27 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Villarreal preguntó y Rayo Vallecano dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Villarreal puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Alex Freeman y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«La firma más fácil de mi carrera.» Tomás Campos y Villarreal acuerdan 3 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
El banquillo24/08/2026
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Enzo Gil no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Villarreal tampoco lo escondía nadie.
36 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Villarreal pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Gijón quería más de $10.5M y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
«Nunca quise estar en otro sitio. Aquí queda trabajo por terminar.» Renato Veiga se compromete con Villarreal 5 años más.
Directiva17/08/2026
5 canteranos reciben dorsal del primer equipo en el Villarreal
La mañana en que el camino deja de ser un folleto y se convierte en una alineación. La mayoría no estará aquí dentro de tres años; todos han hecho ya la parte difícil, que era llegar a hoy.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Fernando Sierra ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Ricardo Jiménez lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
43 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Villarreal pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Villarreal ha acudido a Betis con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
La oferta de Real Madrid por Alberto Moleiro se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Villarreal ha acudido a Gijón con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $30.0M: un club que quiere a Antony lo suficiente como para preguntar dos veces.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Villarreal cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Celta conserva a su hombre, y Villarreal vuelve a una lista con un nombre tachado.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Carlos Aguilar lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
50 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Villarreal pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Santi Comesaña y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Villarreal la escuchó como otra cosa.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Santiago Mouriño quiere fútbol continental; si el Villarreal puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Una consulta de cesión a Girona: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.