«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Ferro Carril Oeste pueden fingir no haber oído.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lautaro Parisi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Santiago García, y el técnico lo permitió.
«Veo todos los partidos de Ferro Carril Oeste desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Portuguesa sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
El banquillo14/02/2028
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Maximiliano Torres ante una sala que ya las había oído.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Ferro Carril Oeste pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ferro Carril Oeste cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Dorsales del primer equipo para chavales a los que los técnicos conocen desde los doce años. La mayoría no llegará, y todos han hecho ya la parte más difícil.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lautaro Parisi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Ferro Carril Oeste pueden fingir no haber oído.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Misael Tarón y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Uriel Valdez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Ulises Yegros entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
El nombre de Marcelo Miño no deja de aparecer en las páginas deportivas ajenas. Ferro Carril Oeste no dice nada, lo cual dice bastante.
El banquillo24/01/2028
Tobías Pérez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Ferro Carril Oeste lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Leandro Larroza puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Federico Tevez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lautaro Parisi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Ferro Carril Oeste saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Cedidos27/12/2027
Los goles siguen llegando desde el destierro de Nazareno Kihm
5 goles en 16 partidos en PK-35: números que viajan a casa más rápido que él. En Ferro Carril Oeste alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Gustavo Canto puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
En breve
El banquilloLautaro Kapij pide hablar con el técnico
Mateo Acosta y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lautaro Parisi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Ferro Carril Oeste saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Las cifras no se guardan en un vestuario y nunca se han guardado. No pide más de lo que vale: pregunta por qué el de al lado vale más, y en el Ferro Carril Oeste esa pregunta es más difícil de responder.
Deportivo Armenio volvió a ver a Matías Pandiella el fin de semana, y esta vez ni se molestó en esconderse. Los clubes solo dejan de esconderse cuando quieren que el precio empiece a moverse.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Ferro Carril Oeste, y no se va a retirar.
Federico Tevez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Santiago García está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Joaquín López Roig estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Toda plantilla es mitad jugadores que el entrenador eligió y mitad jugadores que heredó. A Mateo Acosta lo eligieron, el que lo eligió se ha ido, y con el siguiente empieza otra vez de cero.
Se explicará como un cambio por el bien del equipo, y puede que incluso lo sea. Nadie que lo haya llevado se lo cree, y tampoco el hombre al que acaban de quitárselo.
En breve
El banquilloMateo Acosta llama a la puerta del técnico
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Ferro Carril Oeste, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ferro Carril Oeste cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los 19 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lautaro Parisi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Ferro Carril Oeste, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Jonathan Menéndez está en ella.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Ferro Carril Oeste todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
Hay un silencio muy concreto: el de un estadio viendo disolverse una posición ganadora. San Martín siguió viniendo porque nada lo frenó, y al Ferro Carril Oeste le preguntarán por la última media hora toda la semana.
Federico Tevez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla04/10/2027
Lautaro Parisi choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 21 años que siente suyo. Mateo Benegas la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Marcelo Miño, y el técnico lo permitió.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Ferro Carril Oeste pueden fingir no haber oído.
Plantilla13/09/2027
Lautaro Parisi choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ferro Carril Oeste cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Ferro Carril Oeste, y 3 partidos en 33 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Maximiliano Torres tras el 0‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Ferro Carril Oeste, y no se va a retirar.
7.87, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
Federico Tevez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
7 goles en un partido, Mateo Acosta en el marcador y un resultado que parecerá una errata. Los neutrales no podían pedir más al Ferro Carril Oeste ni a Atlanta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lautaro Parisi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
4 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 8 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Ferro Carril Oeste, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ferro Carril Oeste cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla16/08/2027
Lautaro Parisi choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Veo todos los partidos de Ferro Carril Oeste desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Córdoba sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Ferro Carril Oeste pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Matías Pandiella será jugador de otro club este fin de semana, y en Ferro Carril Oeste las despedidas han empezado en voz baja.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Ulises Yegros marcó, fue calificado con 7.45 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Misael Tarón y Ferro Carril Oeste acuerdan 4 años más.
Federico Tevez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Empate en el minuto 94, tras una tarde que Ferro Carril Oeste tenía prácticamente cerrada. Colegiales lo llamará un punto ganado; el vestuario local lo llamará dos regalados, y los dos tienen razón.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Matías Pandiella estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El error de un portero no tiene detrás a ningún defensa que lo arregle. Él lo supo antes de que el balón cruzara la línea, la grada un segundo después, y esta noche no hay nada que nadie pueda decir.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Ferro Carril Oeste, y no se va a retirar.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Ferro Carril Oeste la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Ferro Carril Oeste se está agotando.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Ferro Carril Oeste ha hecho la parte difícil con Morón, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Leonel Szalich ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
«La firma más fácil de mi carrera.» Jonathan Menéndez y Ferro Carril Oeste acuerdan 2 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lautaro Parisi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
1 para Ulises Yegros, calificado con 7.40, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Ferro Carril Oeste lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Federico Tevez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lautaro Parisi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
4 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Marcelo Miño, y el técnico lo permitió.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
El banquillo31/05/2027
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 1‑2, pronunciadas por Maximiliano Torres ante una sala que ya las había oído.
En breve
Notas de los jugadoresÁngel González los va pasando de uno en uno
1 para Matías Kabalín, calificado con 7.35, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Federico Tevez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Matías Kabalín, y el técnico lo permitió.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jonathan Menéndez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Marcelo Miño entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 2‑2, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
Cada toque se pesa, cada declaración se disecciona, cada error se repite en bucle. Hay jugadores que crecen con eso; a otros los acaba en silencio; nadie sabe cuál es cuál hasta después.
Cristian Colombo se lesiona los ligamentos de la rodilla: 17 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 17 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Lo más difícil de tener 19 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Leandro Larroza no lo necesitó: 7.72, y parecía el más cómodo del campo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Ferro Carril Oeste, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ferro Carril Oeste cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lautaro Parisi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Marcelo Miño, y el técnico lo permitió.
200 partidos con la camiseta. Nadie se propone construir un registro así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club, y esta ciudad sabe lo que tiene.
Por detrás, y batido según cualquier lectura honesta, hasta el minuto 93. San Miguel tenía los puntos en el bolsillo y un rincón de la grada seguía creyendo, que es cuando suele pasar.
Cristian Colombo se lesiona los ligamentos de la rodilla: 25 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 25 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
8 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Federico Tevez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lautaro Parisi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Veo todos los partidos de Ferro Carril Oeste desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Zira sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
El banquillo12/04/2027
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Maximiliano Torres ante una sala que ya las había oído.
Cristian Colombo se lesiona los ligamentos de la rodilla: 32 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 32 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Ferro Carril Oeste, y no se va a retirar.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Lautaro Parisi y Ferro Carril Oeste acuerdan 2 años más.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Nicolás Montiel, y el técnico lo permitió.
«Veo todos los partidos de Ferro Carril Oeste desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Córdoba sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Ferro Carril Oeste pueden fingir no haber oído.
Federico Tevez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lautaro Parisi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo15/03/2027
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Marcelo Miño
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
«Estamos muy lejos, y fingir lo contrario no ayuda a nadie.» Nadie se ha movido, y el calendario no juega a favor del club.
El banquillo15/03/2027
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Maximiliano Torres eligió la versión del vaso medio lleno del 1‑1; la afición se fue con la otra.
En breve
El banquilloJonathan Menéndez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Ferro Carril Oeste, y no se va a retirar.
Federico Tevez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lautaro Parisi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Mercado01/03/2027
Franco García tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Ferro Carril Oeste ha sido explícito sobre la situación de Franco García, que es más de lo que reciben muchos.
El error de un portero no tiene detrás a ningún defensa que lo arregle. Él lo supo antes de que el balón cruzara la línea, la grada un segundo después, y esta noche no hay nada que nadie pueda decir.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Ferro Carril Oeste dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Mateo Benegas no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Ferro Carril Oeste pueden fingir no haber oído.
La oferta de Sevlievo por Francisco Cuzzani se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Federico Tevez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lautaro Parisi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El nombre de Francisco Garrido ha aparecido en conversaciones de las que Ferro Carril Oeste no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Ferro Carril Oeste, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Uriel Valdez, y el técnico lo permitió.
En breve
El banquilloMarcelo Miño se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Ferro Carril Oeste dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
131 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Ferro Carril Oeste pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Ferro Carril Oeste pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Excursionistas esperando con una camiseta. En Ferro Carril Oeste nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Ferro Carril Oeste se está agotando.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Tomás López será jugador de otro club este fin de semana, y en Ferro Carril Oeste las despedidas han empezado en voz baja.
Federico Tevez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla07/12/2026
Lesión muscular y 14 días de baja para Gino Olguín
La lesión más común del fútbol y de la que más prisa se tiene por volver. En Ferro Carril Oeste hablarán de 14 días y se andarán con cuidado, porque la segunda siempre es peor que la primera.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ferro Carril Oeste cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla07/09/2026
Emiliano Ozuna choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Emanuel Dening ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Matías Pandiella está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Felipe Obradovich no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Ferro Carril Oeste puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Ferro Carril Oeste y Almagro, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Gustavo Canto estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.