Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Puesto 10 y 9 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
Leonel Szalich y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Leonel Szalich y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
El banquillo18/08/2036
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Petiso
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Gino Olguín firme algo — un contrato en Ferro Carril Oeste o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Ferro Carril Oeste, otra semana sin la firma de Carlos Arias.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Chuequito entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Leonel Szalich estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«La firma más fácil de mi carrera.» Valentín Sánchez y Ferro Carril Oeste acuerdan 3 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
El banquillo11/08/2036
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Carlos Cardozo
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Ferro Carril Oeste saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Ferro Carril Oeste se está agotando.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Ferro Carril Oeste nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ferro Carril Oeste cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Sebastián Pereyra y Ferro Carril Oeste acuerdan 4 años más.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Gustavo Colombo está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
Toda plantilla es mitad jugadores que el entrenador eligió y mitad jugadores que heredó. A Gino Olguín lo eligieron, el que lo eligió se ha ido, y con el siguiente empieza otra vez de cero.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Gabriel Acosta y Ferro Carril Oeste acuerdan 3 años más.
Leonel Szalich y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El reloj hizo lo que Defensa y Justicia no quiso, y le puso fin. Los aficionados que siguieron la cuenta atrás pasarán el próximo mercado haciéndolo otra vez.
Una cara nueva en su posición y una camiseta que creía suya, de repente en discusión. Ferro Carril Oeste no ha prometido nada, que es lo que prometen los clubes en esta fase.
Las mejores operaciones son las que los contables ni llegan a notar. Gabriel Acosta llega a Ferro Carril Oeste con su ficha como único coste y algo que demostrar como única cláusula.
Las mejores operaciones son las que los contables ni llegan a notar. Pablo Cabrera llega a Ferro Carril Oeste con su ficha como único coste y algo que demostrar como única cláusula.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Ferro Carril Oeste, y no se va a retirar.
Directiva21/07/2036
Ferro Carril Oeste cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 0; bajas, 0; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
La oferta llegó a Defensa y Justicia esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Defensa y Justicia quería más de $74.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
Una operación que a mediodía estaba a una llamada de cerrarse había muerto a medianoche. Ferro Carril Oeste volverá a intentarlo cuando se abra el mercado; puede que para entonces Banfield ya no venda.
El banquillo21/07/2036
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Petiso
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Gino Olguín firme algo — un contrato en Ferro Carril Oeste o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Alejandro Rodríguez no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
Los clubes se han dado la mano con Lanús; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Ferro Carril Oeste, y no se va a retirar.
Leonel Szalich estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ferro Carril Oeste ofreció $150.0K; River Plate dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Ferro Carril Oeste tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
Ferro Carril Oeste ha acudido a Defensa y Justicia con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ferro Carril Oeste cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ferro Carril Oeste ha acudido a San Lorenzo con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. San Lorenzo conserva a su hombre, y Ferro Carril Oeste vuelve a una lista con un nombre tachado.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Juan Molina ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Chuequito estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
4 llegadas, una edad media que nadie llamaría plantilla, y unos padres a los que enseñan un edificio en el que sus hijos pasarán más tiempo que en casa. El trabajo de ojeo ya está hecho; hoy solo hay papeleo.
En breve
El banquilloJuan Molina llama a la puerta del técnico
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
La oferta de Maipú por Alejandro Rodríguez se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Los clubes se han dado la mano con Banfield; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Ferro Carril Oeste ha hecho la parte difícil con Talleres, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
La oferta llegó a San Lorenzo esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Leonel Szalich y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La enfermería confirma 16 días de baja para Gael Luna, y el plan construido a su alrededor hay que rehacerlo.
Plantilla30/06/2036
Chuequito choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
En breve
El banquilloChuequito se lleva el toque del técnico
El banquilloJuan Molina llama a la puerta del técnico
La oferta llegó a Defensa y Justicia esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Gino Olguín firme algo — un contrato en Ferro Carril Oeste o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Independiente ha aceptado el dinero. Lo que Ferro Carril Oeste no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Ferro Carril Oeste, y no se va a retirar.
Leonel Szalich estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Defensa y Justicia quería más de $74.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
Ferro Carril Oeste preguntó y River Plate dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Ferro Carril Oeste tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Alejandro Rodríguez no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
Puesto 10 con 9 puntos. Cada temporada es una historia y esta es su última línea, y ahora el club tiene tres meses para decidir de qué va la siguiente.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Ferro Carril Oeste pueden fingir no haber oído.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Ferro Carril Oeste ha hecho la parte difícil con Acassuso, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Newell's Old Boys lo dice, y a nadie en Ferro Carril Oeste le divierte adivinarlo.
Ferro Carril Oeste ha acudido a Defensa y Justicia con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ferro Carril Oeste cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
8 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Arsenal fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
8 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Ferro Carril Oeste tiene que sacar un resultado de donde sea.
8 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Leonel Szalich y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». George Foster tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
Ya van 7 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
7 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Ferro Carril Oeste sabe decir en qué semana.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ferro Carril Oeste cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». George Foster tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Toca el líder, y la medida honesta de dónde está en realidad este equipo. Cualquiera le gana al club que tiene debajo; la pregunta es qué pasa contra Nueva Chicago.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Juan Molina entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
6 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Ferro Carril Oeste tiene que sacar un resultado de donde sea.
6 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Ferro Carril Oeste pueden fingir no haber oído.
Leonel Szalich estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Chuequito estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Ferro Carril Oeste pueden fingir no haber oído.
5 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Ferro Carril Oeste tiene que sacar un resultado de donde sea.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Ferro Carril Oeste no han contestado, que también es una forma de contestar.
5 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Leonel Szalich y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». George Foster tras el 0‑3, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Liam Silva ya tiene su respuesta de Ferro Carril Oeste; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
En breve
El banquilloLa tabla de forma ha alcanzado a Pelado
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Ferro Carril Oeste pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ferro Carril Oeste cosas que tardan más de una semana en retirarse.
3 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Ferro Carril Oeste sabe decir en qué semana.
Derrota por 0‑1, y merecida. El entrenador fue breve después, lo cual probablemente fue prudente.
El banquillo21/04/2036
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 George Foster salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Ferro Carril Oeste pueden fingir no haber oído.
Leonel Szalich estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Alejandro Rodríguez y Ferro Carril Oeste acuerdan 2 años más.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Ferro Carril Oeste saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
En breve
El banquilloA Carlos Cardozo no le gusta su puesto de trabajo
PlantillaGino Olguín habla, y el vestuario escucha
Puesto 9 y 5 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Ferro Carril Oeste, y no se va a retirar.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Juan Molina, y el técnico lo permitió.
A los 16 fue mejor que todos los de su edad en la categoría durante cuatro semanas seguidas, que es más difícil que una buena tarde. En Ferro Carril Oeste intentarán no darle demasiada importancia.
Media liga jugada, puesto 9, 5 puntos en el casillero. Multiplicarlo por dos es la cuenta que ha hecho todo aficionado y la única que nadie en el club hará en voz alta.
Cuatro o cinco fines de semana de regularidad, medidos contra todos los demás de la categoría. Un elogio más discreto que un premio, y más fiable.
El banquillo07/04/2036
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». George Foster no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Ferro Carril Oeste tampoco lo escondía nadie.
Leonel Szalich y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
Chueco tiene 16 años y durante un fin de semana fue el mejor de todos los de su edad en la división. Nadie debería construir una carrera sobre eso, y todo el mundo lo hace en silencio.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Carlos Arias ha apuntado la fecha.
Arsenal querrá olvidar esto cuanto antes: 4‑1, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Ferro Carril Oeste fue despiadado como lo son los equipos buenos.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Ferro Carril Oeste lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Gonzalo Larghi lo produjo, y el 8.86 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Ferro Carril Oeste pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ferro Carril Oeste cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
2 goles en veinte minutos con Gonzalo Larghi en medio de todo, y Arsenal sin poder acercarse al balón el tiempo suficiente para cambiar nada. Hay partidos que se ganan antes de la primera consumición.
En breve
Notas de los jugadoresSimón Guajardo en cifras de sobresaliente
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Ferro Carril Oeste sobre quién trabaja
Notas de los jugadoresEl error de Petiso lo decide
9 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Ferro Carril Oeste tiene que sacar un resultado de donde sea.
Leonel Szalich estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 1‑4, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Chuequito estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
Puesto 9 y 1 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
8 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Ferro Carril Oeste tiene que sacar un resultado de donde sea.
Notas de los jugadores10/03/2036
Chueco, 16 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.94
Un 7.94 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 16. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Ferro Carril Oeste, y no se va a retirar.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». George Foster tras el 1‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Chuequito, y el técnico lo permitió.
En breve
Lo que vieneFerro Carril Oeste se enfrenta al equipo al que todos persiguen
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Ferro Carril Oeste no han contestado, que también es una forma de contestar.
Ya van 6 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
6 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Ferro Carril Oeste sabe decir en qué semana.
Leonel Szalich y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». George Foster tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Una lesión de rodilla de las peores para Juan Molina
16 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Ferro Carril Oeste pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ferro Carril Oeste cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Cada toque se pesa, cada declaración se disecciona, cada error se repite en bucle. Hay jugadores que crecen con eso; a otros los acaba en silencio; nadie sabe cuál es cuál hasta después.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Pelado, y el técnico lo permitió.
En breve
Notas de los jugadoresUna tarde que Simón Guajardo querría devolver
Juan Molina se lesiona los ligamentos de la rodilla: 25 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 25 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Ferro Carril Oeste, y no se va a retirar.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Ferro Carril Oeste tiene que sacar un resultado de donde sea.
4 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Leonel Szalich estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑3, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Una lesión de rodilla de las peores para Juan Molina
34 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Ferro Carril Oeste pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». George Foster tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Plantilla11/02/2036
Chuequito choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Una lesión de rodilla de las peores para Juan Molina
43 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Ferro Carril Oeste pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Ferro Carril Oeste no han contestado, que también es una forma de contestar.
Leonel Szalich y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Dorsales del primer equipo para chavales a los que los técnicos conocen desde los doce años. La mayoría no llegará, y todos han hecho ya la parte más difícil.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Juan Manuel Miranda ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Benjamín Marino lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Martín Campos ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Enzo Figueroa lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
52 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Ferro Carril Oeste pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ferro Carril Oeste cosas que tardan más de una semana en retirarse.
60 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Ferro Carril Oeste pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Ferro Carril Oeste pueden fingir no haber oído.
Leonel Szalich estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Juan Molina se lesiona los ligamentos de la rodilla: 67 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 67 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Lobo es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Luis Muñoz lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Petiso es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Una operación que a mediodía estaba a una llamada de cerrarse había muerto a medianoche. Ferro Carril Oeste volverá a intentarlo cuando se abra el mercado; puede que para entonces Racing Club ya no venda.
Juan Molina se lesiona los ligamentos de la rodilla: 74 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 74 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Ferro Carril Oeste ha hecho la parte difícil con Defensa y Justicia, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Leonel Szalich y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ferro Carril Oeste preguntó y Rosario Central dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Una operación que a mediodía estaba a una llamada de cerrarse había muerto a medianoche. Ferro Carril Oeste volverá a intentarlo cuando se abra el mercado; puede que para entonces Independiente ya no venda.
A los 20 nada se ha movido en meses. No hacia atrás, que al menos daría para una conversación: simplemente a ninguna parte, y alguien en el club tiene que decidir de quién es la culpa.
Tiene 20 años, y los informes de los ojeadores coinciden en la única línea que importa: el techo. Fichajes así son décimos de lotería escritos por profesionales.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Leonel Szalich firme algo — un contrato en Ferro Carril Oeste o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Juan Molina se lesiona los ligamentos de la rodilla: 81 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 81 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ferro Carril Oeste cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ferro Carril Oeste ha acudido a Racing Club con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Una lesión de rodilla de las peores para Juan Molina
90 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Ferro Carril Oeste pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Ferro Carril Oeste, y no se va a retirar.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Defensa y Justicia lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Leonel Szalich estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Sportivo Italiano quería más de $74.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Ferro Carril Oeste, y no se va a retirar.
$74.0K sobre la mesa de Sportivo Italiano. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Ferro Carril Oeste preguntó y Rosario Central dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Una consulta de cesión a Defensa y Justicia: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
$300.0K lo zanja entre los clubes por Enzo De Luca
Rosario Central ha aceptado el dinero. Lo que Ferro Carril Oeste no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Ferro Carril Oeste ha hecho la parte difícil con River Plate, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
El nombre de Valentín Sánchez ha aparecido en conversaciones de las que Ferro Carril Oeste no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Racing Club conserva a su hombre, y Ferro Carril Oeste vuelve a una lista con un nombre tachado.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Leonel Szalich firme algo — un contrato en Ferro Carril Oeste o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ferro Carril Oeste cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Vélez conserva a su hombre, y Ferro Carril Oeste vuelve a una lista con un nombre tachado.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Ferro Carril Oeste saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
La ventana de inscripciones está abierta y el teléfono ha empezado a sonar. De aquí al cierre, a este club lo relacionarán con cuarenta jugadores y fichará a tres, que es la proporción habitual.
Leonel Szalich estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
85 canteranos de una academia valorada ahora en 4 sobre 20. Un club de este tamaño no sobrevive de otra manera, y en la ciudad se saben todos los nombres.
Entrenamiento completo, sin molestias, y un jugador que quiere volver al once ya. En Ferro Carril Oeste lo frenarán una semana y él se la pasará discutiendo.
Leonel Szalich y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Leonel Szalich firme algo — un contrato en Ferro Carril Oeste o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ferro Carril Oeste cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Ferro Carril Oeste saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Leonel Szalich estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Sebastián Pereyra entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Canteranos: 85, salidos de un departamento valorado hoy en 4 sobre 20. Nada de la cantera aparece en un resultado, y nada del futuro del club existe sin ella.
Leonel Szalich y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Leonel Szalich firme algo — un contrato en Ferro Carril Oeste o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Ferro Carril Oeste, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ferro Carril Oeste cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Ferro Carril Oeste saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
El cuerpo técnico le ha puesto a Carlos Alberto Colombo algo aparte. Si es una carencia que se corrige o una virtud que se afila, nadie de fuera lo sabrá hasta que aparezca un sábado.
Juan Molina se lesiona los ligamentos de la rodilla: 17 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 17 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«He visto a esta plantilla. Hay más de lo que dice la tabla». Primera rueda de prensa, primera promesa: George Foster hizo la que hace todo técnico nuevo, y ahora viene la parte en la que se comprueba.
Leonel Szalich estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
En breve
El banquilloGino Olguín juega como alguien con algo que demostrar
Una lesión de rodilla de las peores para Juan Molina
27 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Ferro Carril Oeste pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Ferro Carril Oeste, y no se va a retirar.
Juan Molina se lesiona los ligamentos de la rodilla: 34 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 34 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ferro Carril Oeste cosas que tardan más de una semana en retirarse.
12 días desde que quedó libre el banquillo, una lista de nombres circulando y nadie ha firmado nada. Cada semana que esto se alarga, la lista se acorta.
La indemnización se acordó en una semana y el club pierde a un entrenador que no tenía intención de perder. El Ferro Carril Oeste empieza de cero, y empieza por detrás.
41 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Ferro Carril Oeste pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
No es un nombramiento interino: es una institución con el despacho técnico vacío. Esta semana las sesiones las dirigirá alguien desconocido, y la pregunta de cómo se llega a este estado se le hará a la directiva y no la responderá.
Leonel Szalich y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Juan Molina se lesiona los ligamentos de la rodilla: 48 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 48 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
El Ferro Carril Oeste no quería esta conversación y la está teniendo igualmente. Un entrenador al que quieren fuera es un entrenador cuya próxima renovación acaba de encarecerse.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Ferro Carril Oeste pueden fingir no haber oído.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Ferro Carril Oeste, otra semana sin la firma de Gonzalo Larghi.
Se explicará como un cambio por el bien del equipo, y puede que incluso lo sea. Nadie que lo haya llevado se lo cree, y tampoco el hombre al que acaban de quitárselo.
Una lesión de rodilla de las peores para Juan Molina
55 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Ferro Carril Oeste pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Ferro Carril Oeste pueden fingir no haber oído.
Leonel Szalich estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Leonardo Aguirre y Ferro Carril Oeste acuerdan 2 años más.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Juan Molina se lesiona los ligamentos de la rodilla: 62 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 62 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ferro Carril Oeste cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El banquillo20/08/2035
Leonardo Aguirre se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Ferro Carril Oeste lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
69 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Ferro Carril Oeste pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Leonel Szalich y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Alejandro Ojeda, y el técnico lo permitió.
El banquilloEl técnico sale a defender a Juan Molina
471Edición
El Centinela de Ferro Carril Oeste
06/08/2035
De nuestro corresponsal de fútbolEstable
Plantilla06/08/2035
Juan Molina se lesiona los ligamentos de la rodilla: 76 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 76 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
269 partidos en 10 temporadas con una sola camiseta. Ya nadie construye carreras así a propósito, y en Ferro Carril Oeste saben exactamente lo que tienen.
Nadie hace un documental sobre un isquiotibial y todo el mundo en esto lo teme. En el Ferro Carril Oeste irán con cuidado con la fecha de vuelta, porque la segunda siempre es peor que la primera.
Juan Molina se lesiona los ligamentos de la rodilla: 83 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 83 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Gustavo Colombo y Ferro Carril Oeste acuerdan 3 años más.
Leonel Szalich estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ferro Carril Oeste preguntó y Racing Club dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Una operación que a mediodía estaba a una llamada de cerrarse había muerto a medianoche. Ferro Carril Oeste volverá a intentarlo cuando se abra el mercado; puede que para entonces Sarmiento ya no venda.
El banquillo30/07/2035
Enzo Pérez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Ferro Carril Oeste lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Juan Molina se lesiona los ligamentos de la rodilla: 90 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 90 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Directiva23/07/2035
Ferro Carril Oeste cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 1; bajas, 6; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Ferro Carril Oeste ha hecho la parte difícil con Sarmiento, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ferro Carril Oeste cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Rosario Central conserva a su hombre, y Ferro Carril Oeste vuelve a una lista con un nombre tachado.
El sistema ha cambiado y su posición no. Un futbolista puede mejorar su forma; no puede mejorar el dibujo del entrenador, y ese es todo el problema.
El banquillo23/07/2035
Leonardo Aguirre se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Ferro Carril Oeste lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Una cara nueva en su posición y una camiseta que creía suya, de repente en discusión. Ferro Carril Oeste no ha prometido nada, que es lo que prometen los clubes en esta fase.
97 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Ferro Carril Oeste pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Objetivos de mercado16/07/2035
Traspaso cerrado, contrato pendiente para Ramiro Sordo
Ferro Carril Oeste y River Plate han fijado $270.0K. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Ferro Carril Oeste pueden fingir no haber oído.
Un nombre más en la lista: Gimnasia y Tiro ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Alejandro Muñoz. La respuesta de Ferro Carril Oeste no ha cambiado. De momento.
Leonel Szalich y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Una consulta de cesión a Lanús: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Una consulta de cesión a Independiente: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Ferro Carril Oeste no han contestado, que también es una forma de contestar.
La oferta llegó a Sarmiento esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Ferro Carril Oeste preguntó y Independiente dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Ferro Carril Oeste pueden fingir no haber oído.
El acuerdo con Estudiantes está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Leonel Szalich estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ferro Carril Oeste preguntó y Racing Club dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Ferro Carril Oeste, otra semana sin la firma de Gonzalo Larghi.
Una consulta de cesión a Barracas Central: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
En breve
Objetivos de mercadoUna cesión de Franco Suárez está en marcha
Ferro Carril Oeste lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Newell's Old Boys, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ferro Carril Oeste cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. River Plate conserva a su hombre, y Ferro Carril Oeste vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Alejandro Muñoz, y el técnico lo permitió.
A Independiente le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Ferro Carril Oeste ha hecho la llamada a Unión de Santa Fe. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
El banquillo25/06/2035
Leonardo Aguirre se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Ferro Carril Oeste lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Ferro Carril Oeste pueden fingir no haber oído.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Racing Club lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Leonel Szalich y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ferro Carril Oeste preguntó y Estudiantes dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
A Defensa y Justicia le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Leonel Szalich está en ella.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Valentín Sánchez entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Puesto 7 con 23 puntos. Cada temporada es una historia y esta es su última línea, y ahora el club tiene tres meses para decidir de qué va la siguiente.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Ferro Carril Oeste pueden fingir no haber oído.
Ferro Carril Oeste lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Belgrano, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Rosario Central conserva a su hombre, y Ferro Carril Oeste vuelve a una lista con un nombre tachado.
100 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
El banquillo11/06/2035
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Interim Coach ante una sala que ya las había oído.
19 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Ferro Carril Oeste pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Alejandro Muñoz será jugador de otro club este fin de semana, y en Ferro Carril Oeste las despedidas han empezado en voz baja.
Leonel Szalich estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Talleres conserva a su hombre, y Ferro Carril Oeste vuelve a una lista con un nombre tachado.
26 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Ferro Carril Oeste pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Notas de los jugadores28/05/2035
José Luis Ponce, 18 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.69
Un 7.69 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 18. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ferro Carril Oeste cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Empate en el minuto 85, tras una tarde que Ferro Carril Oeste tenía prácticamente cerrada. All Boys lo llamará un punto ganado; el vestuario local lo llamará dos regalados, y los dos tienen razón.
Regates completados: 16. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Peto de calentamiento, noventa minutos mirando, y un apretón de manos al final que no engañó a nadie. Los partidos grandes dicen en quién confía un técnico; este se lo dijo a Sebastián Pereyra.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 1‑1, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
En breve
El banquilloLeonardo Aguirre se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Leonel Szalich y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
El banquillo21/05/2035
Leonel Szalich se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Ferro Carril Oeste lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Ferro Carril Oeste ha sido explícito sobre la situación de Juan Rey, que es más de lo que reciben muchos.
7 intentos, ninguno dentro. Estuvo en los sitios correctos toda la tarde, que es lo difícil, e hizo mal lo fácil: con eso un entrenador puede convivir.
Puesto 6, 19 puntos, y un tramo final que decide si la próxima temporada tiene noches de jueves. Nadie lo llama todavía una carrera, que es lo que se dice cuando se está en una.
En breve
Notas de los jugadoresSimón Guajardo los encaró todo el partido
Notas de los jugadoresJuan Molina siempre tuvo el pase
459Edición
El Centinela de Ferro Carril Oeste
14/05/2035
De nuestro corresponsal de fútbolOptimismo
Notas de los jugadores14/05/2035
Chuequito, 21 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.72
Un 7.72 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Tiene 21 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Regates completados: 16. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Gino Olguín firme algo — un contrato en Ferro Carril Oeste o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
El banquillo14/05/2035
Chueco se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Ferro Carril Oeste lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Ferro Carril Oeste nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Leonel Szalich estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Con 18 años ha pasado un mes siendo mejor que todos los de su edad en la liga, que es algo distinto y más difícil que una buena tarde. En el Ferro Carril Oeste se esforzarán mucho por no darle demasiada importancia.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 1‑3, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Alejandro Muñoz está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.94 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ferro Carril Oeste cosas que tardan más de una semana en retirarse.
1‑1, y los dos vestuarios lo llamarán dos puntos perdidos. Un empate que planteó muchas preguntas y no respondió ninguna.
El banquillo30/04/2035
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Interim Coach no lo escondía tras el 1‑1, y en el vestuario de Ferro Carril Oeste tampoco lo escondía nadie.
Comunicaciones llega como líder. A un equipo de arriba se le gana más o menos una vez al mes, y el club que lo consigue se lleva una semana que recuerda durante un año.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Gael Luna, y el técnico lo permitió.
En breve
El banquilloLeonardo Aguirre se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Chuequito, 21 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.93
Un 7.93 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Leonel Szalich y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 2‑0, Interim Coach podía permitirse ser generoso.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Leonel Szalich firme algo — un contrato en Ferro Carril Oeste o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
12 veces se puso por medio. De los centrales se escribe cuando fallan y se los ignora cuando no, así que una tarde así hay que decirla en voz alta: él es la razón de que el marcador diga lo que dice.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Gonzalo Larghi lo produjo, y el 8.81 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Un 7.65 de nota a los 21, en un equipo que no hace concesiones por la edad. No necesitó ninguna, y parecía el hombre menos nervioso del campo.
Notas de los jugadores16/04/2035
La edad todavía no ha alcanzado a Gino Olguín: 7.83
A los 35 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.83 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
A los 21 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
5 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Madryn fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. José Luis Ponce lo produjo, y el 8.08 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Leonel Szalich estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«La firma más fácil de mi carrera.» Valentín Sánchez y Ferro Carril Oeste acuerdan 4 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
A los 18 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Minuto 92, contra San Martín, y un gol que supo a victoria para todo el que se había quedado. Fue un empate. Nadie que salga del estadio lo va a describir así.
9 puntos al llegar a la mitad. La primera vuelta es una promesa; la segunda es una factura, y la ciudad está a punto de descubrir cuál de las dos ha sido esta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ferro Carril Oeste cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«La firma más fácil de mi carrera.» Valentín Sánchez y Ferro Carril Oeste acuerdan 4 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alejandro Muñoz está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Alejandro Rodríguez, y el técnico lo permitió.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Ferro Carril Oeste, otra semana sin la firma de Gonzalo Larghi.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». José Luis Ponce ya tiene su respuesta de Ferro Carril Oeste; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Ferro Carril Oeste, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Ferro Carril Oeste tiene que sacar un resultado de donde sea.
Leonel Szalich y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Leonel Szalich está en ella.
Regates completados: 13. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
En breve
Notas de los jugadoresChuequito las deja todas atrás
Regates completados: 18. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Notas de los jugadores19/03/2035
Simón Guajardo jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.04. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 1‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Valentín Medina ya tiene su respuesta de Ferro Carril Oeste; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
En breve
MercadoLa historia de Gino Olguín se niega a morir
El banquilloLeonardo Aguirre se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Colón avanza y Ferro Carril Oeste se vuelve a casa, con el 0‑0 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 8 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Leonel Szalich estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alejandro Muñoz está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
100 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Gino Olguín lo produjo, y el 8.41 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ferro Carril Oeste cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Tiene 16 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alejandro Muñoz estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Leonardo Aguirre ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 2‑1, Interim Coach podía permitirse ser generoso.
Plantilla05/03/2035
El mejor de la categoría el pasado fin de semana fue un jugador del Ferro Carril Oeste
Es un honor pequeño y no es poca cosa: alguien vio todos los partidos de la división y decidió que Gino Olguín fue lo mejor de cualquiera de ellos.
En breve
El banquilloFranco Rey se lleva el toque del técnico
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Ferro Carril Oeste, y no se va a retirar.
Leonel Szalich y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Alejandro Rodríguez, y el técnico lo permitió.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑3, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Leonel Szalich está en ella.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Leonel Szalich firme algo — un contrato en Ferro Carril Oeste o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
8 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
6 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Patronato fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Leonardo Aguirre estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El banquillo19/02/2035
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Interim Coach fue breve tras ganar 2‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Gino Olguín firme algo — un contrato en Ferro Carril Oeste o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En breve
PlantillaPrimera camiseta del primer equipo para Gabriel Navarro
El banquilloEl técnico pone a Carlos Arias de ejemplo
Ya van 6 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Leonel Szalich estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Leonardo Aguirre y Ferro Carril Oeste acuerdan 3 años más.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Leonardo Aguirre estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Interim Coach tras el 0‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
En breve
Notas de los jugadoresSimón Guajardo los encaró todo el partido
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Ferro Carril Oeste no han contestado, que también es una forma de contestar.
Algunas tardes el portero es toda la defensa. 6 paradas, varias de esas que nadie espera ver hechas, y diez jugadores de campo que le deben una copa.
Notas de los jugadores05/02/2035
La edad todavía no ha alcanzado a Gino Olguín: 8.13
A los 34 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.13 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ferro Carril Oeste cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Dorsales del primer equipo para chavales a los que los técnicos conocen desde los doce años. La mayoría no llegará, y todos han hecho ya la parte más difícil.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Fernando Méndez es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Valentino Suárez es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Ferro Carril Oeste, y no se va a retirar.
Leonel Szalich y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Benicio Ferrari ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Martín Romero ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Carlos Alberto Colombo lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Leonel Szalich está en ella.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Leonardo Aguirre está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Ferro Carril Oeste nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Ferro Carril Oeste, y no se va a retirar.
Leonel Szalich estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Chueco está en ella.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Ferro Carril Oeste la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Leonel Szalich estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Objetivos de mercado08/01/2035
El cierre del mercado se lleva por delante el fichaje de Juan Carlos Muñoz
A Ferro Carril Oeste se le acabó el tiempo con Argentinos Juniors. El papeleo seguía abierto cuando pasó la hora límite, y un traspaso que estaba casi hecho es ahora un traspaso que nunca existió.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Ferro Carril Oeste cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Ferro Carril Oeste, otra semana sin la firma de Gonzalo Larghi.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 14 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Godoy Cruz ha aceptado el dinero. Lo que Ferro Carril Oeste no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
$400.00 era lo máximo que el club iba a pagar y Estudiantes pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Se hizo la consulta y la respuesta llegó en una frase. No hay cifra sobre la mesa porque no había cifra que hubiera bastado.
El banquillo01/01/2035
Leonel Szalich se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Ferro Carril Oeste lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
El Ferro Carril Oeste pasó todo el mercado intentando colocar a Alejandro Muñoz y no apareció nadie. Entrena con un grupo que ya le ha dicho que no cuenta con él, y ambas partes esperan ahora la siguiente ventana.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Ferro Carril Oeste hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
La oferta no se acercaba y se rechazó casi sin debate. Si la segunda se rechaza igual de rápido ya es otra cuestión.
Objetivos de mercado25/12/2034
Traspaso cerrado, contrato pendiente para Agustín Pérez
Ferro Carril Oeste y River Plate han fijado $140.0K. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Ferro Carril Oeste, y no se va a retirar.
Leonel Szalich y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
$400.00 sobre la mesa de Estudiantes. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
$11.0K era lo máximo que el club iba a pagar y Instituto pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. All Boys conserva a su hombre, y Ferro Carril Oeste vuelve a una lista con un nombre tachado.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Ferro Carril Oeste dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Ferro Carril Oeste ha hecho la parte difícil con Godoy Cruz, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ferro Carril Oeste cosas que tardan más de una semana en retirarse.
$11.0K sobre la mesa de Instituto. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Racing Club conserva a su hombre, y Ferro Carril Oeste vuelve a una lista con un nombre tachado.
A Estudiantes le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Joaquín Romano, y el técnico lo permitió.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 35 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Ferro Carril Oeste lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Ferro Carril Oeste ha hecho la parte difícil con Belgrano, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Leonel Szalich estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ferro Carril Oeste preguntó y Boca Juniors dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Ferro Carril Oeste hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Ferro Carril Oeste pueden fingir no haber oído.
Ferro Carril Oeste ha hecho la llamada a Estudiantes. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Matías Kabalín. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Ferro Carril Oeste dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Leonel Szalich y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El banquillo27/11/2034
Valentín Medina se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Ferro Carril Oeste lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Ferro Carril Oeste hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ferro Carril Oeste cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Ferro Carril Oeste dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Leonel Szalich estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 36 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Ferro Carril Oeste es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Ferro Carril Oeste hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«La firma más fácil de mi carrera.» Enzo Pérez y Ferro Carril Oeste acuerdan 3 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
El banquillo06/11/2034
Leonel Szalich se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Ferro Carril Oeste lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Matías Kabalín. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 77 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Leonel Szalich y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
17 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Ferro Carril Oeste pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 84 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ferro Carril Oeste cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Chueco está en ella.
24 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Ferro Carril Oeste pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 91 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Leonel Szalich estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
31 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Ferro Carril Oeste pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Ferro Carril Oeste dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«La firma más fácil de mi carrera.» Chuequito y Ferro Carril Oeste acuerdan 3 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
El banquillo09/10/2034
Leonel Szalich se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Ferro Carril Oeste lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Matías Kabalín. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
En breve
El banquilloChuequito llama a la puerta del técnico
El banquilloEl técnico sale a defender a Franco Rey
427Edición
El Centinela de Ferro Carril Oeste
02/10/2034
De nuestro corresponsal de fútbolEstable
Plantilla02/10/2034
105 días de baja para Gino Olguín por una fractura
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Ferro Carril Oeste dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Leonel Szalich y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ferro Carril Oeste lo explicarán como una decisión de equipo, y puede que lo sea. Un vestuario no lo ha leído así jamás.
El banquillo02/10/2034
Valentín Medina se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Ferro Carril Oeste lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Ferro Carril Oeste, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.