Las palabras que un fisio dice despacio. 20 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Dos goles y un 9.17 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cerro Porteno cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Jonatan Torres. 3‑2 ante Nacional, y la ovación final fue sobre todo suya.
43 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Cerro Porteno pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Manuel Roffo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
51 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Cerro Porteno pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Cerro Porteno pueden fingir no haber oído.
Ya son 11 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Cerro Porteno no han contestado, que también es una forma de contestar.
Manuel Roffo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Partido17/04/2027
Tras 5 partidos, Cerro Porteno vuelve a saber lo que es perder
La primera derrota en 5 partidos. El entrenador dirá que tenía que llegar; el vestuario dirá que no tenía por qué llegar contra Guarani; la afición dirá las dos cosas, en ese orden, toda la semana.
Toca Olimpia, y los dos equipos a los que mira la categoría se miden entre sí. A quien gane le dirán que no hay nada decidido en la misma frase en que lo felicitan.
En breve
El banquilloIván Villalba se lleva el toque del técnico
59 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Cerro Porteno pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
5 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Las palabras que un fisio dice despacio. 66 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cerro Porteno, y no se va a retirar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Cerro Porteno no han contestado, que también es una forma de contestar.
Manuel Roffo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
En breve
Notas de los jugadoresJonatan Torres en cifras de sobresaliente
Notas de los jugadoresBlás Riveros en cifras de sobresaliente
Las palabras que un fisio dice despacio. 73 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cerro Porteno cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Antes llevaba la otra camiseta. El sábado juega contra Sol de America con esta, y todo lo que diga esta semana sobre que es un partido más será mentira.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Cerro Porteno. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Juan Giménez puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Las palabras que un fisio dice despacio. 82 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
12 de Octubre querrá olvidar esto cuanto antes: 5‑1, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Cerro Porteno fue despiadado como lo son los equipos buenos.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Cerro Porteno pueden fingir no haber oído.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Jonatan Torres lo produjo, y el 9.07 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Alan Soñora lo produjo, y el 8.45 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Primero, con 19 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
6 goles en un partido, Alan Soñora en el marcador y un resultado que parecerá una errata. Los neutrales no podían pedir más al Cerro Porteno ni a 12 de Octubre.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
99 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Cerro Porteno pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Dos goles y un 9.58 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Cerro Porteno pueden fingir no haber oído.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Cerro Porteno no han contestado, que también es una forma de contestar.
Manuel Roffo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ya son 6 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
107 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Cerro Porteno pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cerro Porteno cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Cerro Porteno nadie finge estar haciéndolo.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Wilfredo Olivera, y el técnico lo permitió.
Plantilla01/03/2027
Palabras en el entrenamiento del Cerro Porteno sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mateo Klimowicz está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El banquillo01/03/2027
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Angel Gimenez no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Cerro Porteno tampoco lo escondía nadie.
Las palabras que un fisio dice despacio. 114 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Cerro Porteno hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cerro Porteno cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 21 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
General Diaz querrá olvidar esto cuanto antes: 5‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Cerro Porteno fue despiadado como lo son los equipos buenos.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Cerro Porteno pueden fingir no haber oído.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Cerro Porteno no han contestado, que también es una forma de contestar.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Blás Riveros lo produjo, y el 8.28 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Alan Soñora lo produjo, y el 8.19 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cerro Porteno nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Cerro Porteno dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cerro Porteno, y no se va a retirar.
Manuel Roffo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
6 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Cerro Porteno y de River Plate por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 36 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Plantilla01/02/2027
Edgar Martinez se lesiona los ligamentos de la rodilla: 19 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 19 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cerro Porteno cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Cerro Porteno puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mateo Klimowicz estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Cerro Porteno dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Plantilla25/01/2027
Edgar Martinez se lesiona los ligamentos de la rodilla: 27 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 27 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 51 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
35 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Cerro Porteno pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Cerro Porteno pueden fingir no haber oído.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 58 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
38 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Cerro Porteno pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cerro Porteno, y no se va a retirar.
Manuel Roffo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Cerro Porteno puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
En breve
MercadoEl reloj corre para el contrato de Alan Soñora
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Cerro Porteno dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
47 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Cerro Porteno pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Cerro Porteno pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, ficha acordada, y General Diaz esperando con una camiseta. En Cerro Porteno nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Esto no es fondo de armario y nadie finge que lo sea. Se han pagado $2.4M porque Iván Villalba es sencillamente mejor que lo que ya había, y el club ha decidido dejar de esperar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cerro Porteno cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A las directivas les dicen durante años lo que hacen mal y no oyen nada los días que aciertan. Este es uno de esos días: Iván Villalba del Independiente Rivadavia por $2.4M, y una taquilla que está teniendo una mañana excelente.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Alan Soñora y Cerro Porteno acuerdan 3 años más.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Cerro Porteno dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
54 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Cerro Porteno pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Guarani ha aceptado el dinero. Lo que Cerro Porteno no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
$1.5M era lo máximo que el club iba a pagar y Libertad pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
La oferta de General Caballero por Antonio Martínez se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Las normas lo permiten y escuece igual. Enzo Cabrera ha acordado condiciones con el Nacional para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cerro Porteno nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Manuel Roffo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Cerro Porteno dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Plantilla21/12/2026
Armando Bernaola se lesiona los ligamentos de la rodilla: 61 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 61 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
La persecución de Alexis Villalba terminó con $3.5M cambiando de manos y Sportivo Luqueno sin razones para decir que no. La afición juzgará el precio de la única manera que importa: los sábados.
La oferta llegó a Independiente Rivadavia esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
$1.4M sobre la mesa de Libertad. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
La oferta de General Diaz por Tobías Portillo se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $1.6M: un club que quiere a Amín Molinas lo suficiente como para preguntar dos veces.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Iván Morel será jugador de otro club este fin de semana, y en Cerro Porteno las despedidas han empezado en voz baja.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Cerro Porteno dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
76 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Cerro Porteno pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cerro Porteno, y no se va a retirar.
Las normas lo permiten y escuece igual. Luis Olmedo ha acordado condiciones con el General Diaz para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cerro Porteno cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Blás Riveros quiere fútbol continental; si el Cerro Porteno puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Gastón Giménez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Cerro Porteno preguntó y Boca Juniors dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
En breve
MercadoJorge Morel tiene permiso para buscarse otro sitio
Armando Bernaola se lesiona los ligamentos de la rodilla: 85 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 85 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Cerro Porteno pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cerro Porteno nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
92 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Cerro Porteno pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cerro Porteno nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
101 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Cerro Porteno pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cerro Porteno, y no se va a retirar.
Manuel Roffo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla16/11/2026
Palabras en el entrenamiento del Cerro Porteno sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Gastón Giménez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Cerro Porteno donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Jonatan Torres firme algo — un contrato en Cerro Porteno o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En breve
El banquilloIván Morel llama a la puerta del técnico
El banquilloEl técnico planta su bandera en Freddy Noguera
Armando Bernaola se lesiona los ligamentos de la rodilla: 111 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 111 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cerro Porteno cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Richard Escobar y Cerro Porteno acuerdan 3 años más.
En breve
El banquilloJonatan Torres llama a la puerta del técnico
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Cerro Porteno sobre quién trabaja
119 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Cerro Porteno pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Tobías Marecos será jugador de otro club este fin de semana, y en Cerro Porteno las despedidas han empezado en voz baja.
Fabricio Domínguez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Iván Morel está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Cerro Porteno le dijo a Alan Soñora que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
127 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Cerro Porteno pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Iván Morel será jugador de otro club este fin de semana, y en Cerro Porteno las despedidas han empezado en voz baja.
Manuel Roffo y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla26/10/2026
Palabras en el entrenamiento del Cerro Porteno sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Gastón Giménez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
18 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Manuel Roffo. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
136 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Cerro Porteno pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cerro Porteno, y no se va a retirar.
Manuel Roffo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
143 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Cerro Porteno pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cerro Porteno cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Blás Riveros quiere fútbol continental; si el Cerro Porteno puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
150 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Cerro Porteno pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cerro Porteno nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Manuel Roffo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Cerro Porteno pueden fingir no haber oído.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Gastón Giménez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Plantilla28/09/2026
16 caras nuevas y el Cerro Porteno todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Manuel Roffo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla21/09/2026
Palabras en el entrenamiento del Cerro Porteno sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Nelson Eliseche está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Jonatan Torres firme algo — un contrato en Cerro Porteno o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cerro Porteno, y no se va a retirar.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Cerro Porteno puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Plantilla31/08/2026
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Cerro Porteno
15 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Plantilla31/08/2026
Palabras en el entrenamiento del Cerro Porteno sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Nelson Eliseche está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
1 detenidos en la tanda y un estadio que seguirá describiéndolos dentro de veinte años. A un portero le basta una noche así para quedarse en la memoria.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Manuel Roffo quiere fútbol continental; si el Cerro Porteno puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Manuel Roffo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Gastón Giménez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cerro Porteno cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla17/08/2026
Gastón Giménez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Cerro Porteno cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
La oferta de Maccabi Tel Aviv por Manuel Roffo se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Juan Gimenez ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
La oferta de Sporting Kansas City por Alan Soñora se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Manuel Roffo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Cerro Porteno sobre quién trabaja
PlantillaDemasiado cambio y demasiado rápido en el Cerro Porteno
El banquilloAriel Gamarra llama a la puerta del técnico