Ezequiel Zapata se lesiona los ligamentos de la rodilla: 52 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 52 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Rosario Central cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo29/05/2028
Gaspar Duarte se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Rosario Central lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Rosario Central, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En un vestuario las cifras no se quedan en secreto. No pide más de lo que vale; pregunta por qué el de al lado vale más, y Rosario Central no tiene una buena respuesta.
67 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Rosario Central pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Rosario Central pueden fingir no haber oído.
Un 1‑0 ante Tigre, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
El banquillo15/05/2028
Ángel Di María se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Rosario Central lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Juan Carlos Silva sobre una tarde de 1‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Thiago Calone estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
En breve
El banquilloDiego Diellos, fuera tras una mala racha
27 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Rosario Central pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Rosario Central no han contestado, que también es una forma de contestar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Rosario Central cosas que tardan más de una semana en retirarse.
5 chavales suben, y en algún punto del edificio quienes los entrenaron con doce años están teniendo, en silencio, la mejor mañana de su año laboral. Nada de esto sale en un resultado, y es para esto que existe la cantera.
Plantilla07/02/2028
Palabras en el entrenamiento del Rosario Central sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Federico Navarro está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Rosario Central lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Ángel Di María y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La racha sin perder llega a 6. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que All Boys pueden fingir no haber oído.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. All Boys lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Iván Zafarana estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
$30.0K era lo máximo que el club iba a pagar y San Telmo pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Rosario Central paga $180.0K, y la operación queda cerrada. El número luce en el balance; si luce en el campo es la pregunta de la próxima temporada.
Plantilla05/07/2027
Palabras en el entrenamiento del All Boys sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Nicolás Barrientos está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de All Boys la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de All Boys, y no se va a retirar.
Los clubes se han dado la mano con Gimnasia y Esgrima; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» All Boys no han contestado, que también es una forma de contestar.
Dos de los goles llevaban su nombre en alguna parte, que es la tarde que un entrenador quiere de cualquiera a quien pida crear y rematar. 7.97 y 2 participaciones.
Iván Zafarana y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
6 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Patronato fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
Central Córdoba SdE paga $7.0K, y la operación queda cerrada. El número luce en el balance; si luce en el campo es la pregunta de la próxima temporada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que All Boys pueden fingir no haber oído.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Thiago Calone lo produjo, y el 8.39 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el All Boys cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Nicolás Barrientos estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Central Córdoba SdE pagó $58.0K y All Boys lo aceptó, que es toda la historia en una frase. La versión larga habla del presupuesto salarial y se contará toda la temporada.
El nombre de Nicolás Carrizo ha aparecido en conversaciones de las que All Boys no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Media liga jugada, puesto 10, 22 puntos en el casillero. Multiplicarlo por dos es la cuenta que ha hecho todo aficionado y la única que nadie en el club hará en voz alta.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 40 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que All Boys pueden fingir no haber oído.
Iván Zafarana y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Nicolás Barrientos estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 0‑0, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
Toca el líder, y la medida honesta de dónde está en realidad este equipo. Cualquiera le gana al club que tiene debajo; la pregunta es qué pasa contra Atlanta.
En breve
El banquilloIgnacio Palacio se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Iván Zafarana estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los 19 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Plantilla05/04/2027
Palabras en el entrenamiento del All Boys sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Nicolás Barrientos está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo05/04/2027
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑2 Ezequiel Navarro salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en All Boys, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 75 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
20 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. All Boys pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de All Boys, y no se va a retirar.
Iván Zafarana y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Directiva22/03/2027
Los sueldos se tragan el 101% de los ingresos de All Boys
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ezequiel Ramírez, y el técnico lo permitió.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Gustavo Turraca entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
50 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. All Boys pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que All Boys pueden fingir no haber oído.
Iván Zafarana y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«No me fui a mirar desde el banquillo. Quiero volver a All Boys y pelear mi sitio.» 3 partidos de 9 en Sportivo Italiano dicen el resto.
Directiva22/02/2027
Los sueldos se llevan el 94% de lo que ingresa All Boys
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ezequiel Ramírez, y el técnico lo permitió.
En breve
El banquilloRicardo Blanco llama a la puerta del técnico
93 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. All Boys pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de All Boys, y no se va a retirar.
Mercado11/01/2027
Tan cerca: el traspaso de Ariel Torres muere sobre la bocina
El precio estaba acordado y el vuelo, mirado — y entonces el teléfono dejó de sonar. Defensa y Justicia pasó página, Ariel Torres se reincorpora a All Boys, y todos fingen que el lunes es solo un lunes.
Iván Zafarana estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los 19 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Plantilla11/01/2027
Palabras en el entrenamiento del All Boys sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Nicolás Barrientos está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Bella Vista hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
31 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Bella Vista pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Gonzalo Pelúa estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Matías Villalba, y el técnico lo permitió.
Una consulta de cesión a Montevideo City Torque: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Bella Vista ha hecho la llamada a Mar de Fondo. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Es el negocio menos glamuroso que hace un club y la razón por la que las temporadas no se caen en febrero. Jean Paul Arce está aquí para las semanas en que hay tres lesionados y alguien tiene que jugar igual.