110 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Portimonense pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Portimonense hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Carlinhos y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla10/05/2027
Palabras en el entrenamiento del Portimonense sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Heitor está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Dânio Djassi firme algo — un contrato en Portimonense o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Portimonense hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Partido03/05/2027
Se acabó la temporada: puesto 10 para Portimonense
Se ha jugado el último partido de liga y la tabla ha dejado de moverse: 42 puntos. El verano empieza el lunes, y con él la discusión sobre qué ha significado todo esto.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Portimonense nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Portimonense nadie finge estar haciéndolo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Portimonense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Empate en el minuto 85, tras una tarde que Portimonense tenía prácticamente cerrada. Porto B lo llamará un punto ganado; el vestuario local lo llamará dos regalados, y los dos tienen razón.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Portimonense hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Portimonense pueden fingir no haber oído.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Portimonense puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Carlinhos estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla26/04/2027
Palabras en el entrenamiento del Portimonense sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Heitor está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Regates completados: 18. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Portimonense, y no se va a retirar.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Silas Andersen marcó, fue calificado con 7.74 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
Carlinhos estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Heitor estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Silas Andersen. 2‑1 ante Sporting CP B, y la ovación final fue sobre todo suya.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Portimonense hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Ya van 6 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
6 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Portimonense sabe decir en qué semana.
João Reis y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla12/04/2027
Palabras en el entrenamiento del Portimonense sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mo Dauda está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Portimonense trata con un hombre que quiere otro país.
El banquillo12/04/2027
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑2 Diogo Santos salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Portimonense hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Mo Dauda será jugador de otro club este fin de semana, y en Portimonense las despedidas han empezado en voz baja.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
5 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Portimonense sabe decir en qué semana.
Carlinhos y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 38 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Portimonense es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Portimonense hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Jair Monteiro tiene 20 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Plantilla29/03/2027
Mo Dauda choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Jair Monteiro: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Portimonense necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Midana Cassamá. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
En breve
El banquilloWellington se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
La gradaLa afición se pronuncia sobre Dânio Djassi
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Portimonense, y no se va a retirar.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 49 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Regates completados: 27. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
A los 22 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Portimonense tiene que sacar un resultado de donde sea.
Carlinhos estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
4 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Plantilla22/03/2027
Mo Dauda choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
En breve
Notas de los jugadoresNadie sobre el césped estuvo cerca de João Reis
El banquilloEl veredicto del entrenador
El banquilloEl técnico pone a Marlon Júnior de ejemplo
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Portimonense hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Portimonense no han contestado, que también es una forma de contestar.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Portimonense trata con un hombre que quiere otro país.
Carlinhos y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Portimonense no han contestado, que también es una forma de contestar.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Portimonense lo saben.
Carlinhos y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla01/03/2027
Mo Dauda choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Dânio Djassi, y el técnico lo permitió.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Portimonense pueden fingir no haber oído.
9 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Chaves fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Carlinhos quiere fútbol continental; si el Portimonense puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
João Reis y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla22/02/2027
Palabras en el entrenamiento del Portimonense sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Heitor está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Portimonense pueden fingir no haber oído.
Ya van 8 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Las ocasiones se generan y algo ocurre entre generarlas y rematarlas. Ya van 4 partidos, y la inquietud en el estadio llega un poco antes cada semana.
Plantilla08/02/2027
Palabras en el entrenamiento del Portimonense sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mo Dauda está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Portimonense preguntó y PAOK dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Lukas König estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
En breve
El banquilloEl técnico pone a Jarleysom de ejemplo
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Portimonense pueden fingir no haber oído.
La oferta de Gabala por Mo Dauda se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
6 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Portimonense tiene que sacar un resultado de donde sea.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
João Reis y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla25/01/2027
Palabras en el entrenamiento del Portimonense sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Heitor está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Portimonense preguntó y AEK dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
18 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Portimonense pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los clubes se han dado la mano con Braga; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Portimonense, y no se va a retirar.
A los 20 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Portimonense tiene que sacar un resultado de donde sea.
Las normas lo permiten y escuece igual. Mo Dauda ha acordado condiciones con el Leiria para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
27 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Portimonense pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Portimonense, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Mo Dauda será jugador de otro club este fin de semana, y en Portimonense las despedidas han empezado en voz baja.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Portimonense lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Las normas lo permiten y escuece igual. Thauan Lara ha acordado condiciones con el Gil Vicente para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Portimonense nadie finge estar haciéndolo.
João Reis estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
En breve
PlantillaHeitor choca con un compañero por las exigencias
Objetivos de mercadoPuerta cerrada por Martin Turk
Mo Dauda se lesiona los ligamentos de la rodilla: 36 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 36 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Carlinhos estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 22 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Portimonense puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Partido28/12/2026
Ecuador de la liga: Portimonense ocupa el puesto 3
27 puntos al llegar a la mitad. La primera vuelta es una promesa; la segunda es una factura, y la ciudad está a punto de descubrir cuál de las dos ha sido esta.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Francisco Canário, y el técnico lo permitió.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 0‑0, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
43 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Portimonense pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Heitor estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Welinton Júnior, y el técnico lo permitió.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Portimonense donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
Mo Dauda se lesiona los ligamentos de la rodilla: 51 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 51 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Puesto 3, 25 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
Carlinhos y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Thauan Lara quiere fútbol continental; si el Portimonense puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Douglas Friedrich y Portimonense acuerdan 2 años más.
Plantilla14/12/2026
Palabras en el entrenamiento del Portimonense sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Heitor está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
17 acciones defensivas y una portería a cero al final de ellas. La tarde de un defensa solo se puede contar por lo que no ocurrió, y por eso nadie hace un resumen con ella y cualquier entrenador de la categoría la firmaría.
En breve
Notas de los jugadoresNadie sobre el césped estuvo cerca de Mo Dauda
El banquilloLa vista desde el banquillo
Notas de los jugadoresMidana Cassamá los encaró todo el partido
João Reis estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Mésaque Djú y Portimonense acuerdan 4 años más.
Plantilla07/12/2026
Palabras en el entrenamiento del Portimonense sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mo Dauda está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Portimonense lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Carlinhos estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Portimonense trata con un hombre que quiere otro país.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Diogo Santos tras el 0‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Portimonense, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Portimonense sobre quién trabaja
PlantillaUn joven del Portimonense se lleva el premio al mejor sub-21
Notas de los jugadoresMidana Cassamá pudo haber hecho tres
Dânio Djassi, 20 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.72
Un 7.72 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 20. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
João Reis y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla23/11/2026
Mo Dauda choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Tiene 20 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Calificado con 7.77. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 2‑0, Diogo Santos podía permitirse ser generoso.
En breve
PlantillaDânio Djassi es el mejor joven del fin de semana
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Portimonense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla16/11/2026
Palabras en el entrenamiento del Portimonense sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mo Dauda está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Plantilla16/11/2026
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Portimonense
5 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Welinton Júnior entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Toca Vizela, y hay un hombre en el vestuario de Portimonense que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mindinho, y el técnico lo permitió.
Farense avanza y Portimonense se vuelve a casa, con el 0‑1 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 8 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Notas de los jugadores02/11/2026
João Reis, 34 años, hace retroceder el reloj: 7.87
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.87 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mo Dauda estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Portimonense, otra semana sin la firma de Mo Dauda.
Nuno Matos y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Portimonense no han contestado, que también es una forma de contestar.
Dos goles y un 8.15 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Portimonense puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Carlinhos. 3‑1 ante Penafiel, y la ovación final fue sobre todo suya.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 20 años que siente suyo. Dânio Djassi la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Edney estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 21 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mo Dauda estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 37 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Midana Cassamá, y el técnico lo permitió.
Diego Fuentes tiene 35 y ya no le queda nada por demostrar. Le queda saber dónde colocarse, cuándo bajar el ritmo y qué decir en el descanso, y nada de eso sale en una gráfica física.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de João Reis: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Portimonense necesitando que juegue como si nada de eso importara.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 22 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
4 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Portimonense sabe decir en qué semana.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Portimonense nadie finge estar haciéndolo.
Plantilla05/10/2026
Mo Dauda choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Algunos partidos los decide un instante; este lo decidió un hombre. 7.61 en la ficha, y la afición del Portimonense se fue a casa repitiendo un nombre.
Carlinhos y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mo Dauda estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
100 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
Plantilla21/09/2026
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Portimonense
9 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Calificado con 7.50. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Dânio Djassi puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
El banquillo21/09/2026
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Diogo Santos no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Portimonense tampoco lo escondía nadie.
Cierra el mercado en Portimonense: 16 de alta, 11 de baja
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 16; bajas, 11; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Real Madrid lo dice, y a nadie en Portimonense le divierte adivinarlo.
Una operación que a mediodía estaba a una llamada de cerrarse había muerto a medianoche. Portimonense volverá a intentarlo cuando se abra el mercado; puede que para entonces Tondela ya no venda.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Borussia Dortmund conserva a su hombre, y Portimonense vuelve a una lista con un nombre tachado.
Elijah Benedict estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El premio es poca cosa con un significado grande: durante cuatro semanas nadie en esta categoría hizo mejor su trabajo. Portimonense tienen el trofeo en una estantería y al jugador en el once.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Mo Dauda sale de esa comparación dentro del equipo, y el Portimonense se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
Dos goles y un 8.44 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Portimonense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A las directivas les dicen durante años lo que hacen mal y no oyen nada los días que aciertan. Este es uno de esos días: Nuno Matos del Braga por $1.6M, y una taquilla que está teniendo una mañana excelente.
La oferta de Rio Ave por Thauan Lara se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Braga quería más de $1.7M y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $1.8M: un club que quiere a Nuno Matos lo suficiente como para preguntar dos veces.
João Reis estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Dorsales del primer equipo para chavales a los que los técnicos conocen desde los doce años. La mayoría no llegará, y todos han hecho ya la parte más difícil.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Goncalo Fonseca es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.