«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Portimonense no han contestado, que también es una forma de contestar.
Una media de 7.00 en un primer equipo para el que le sobran varios años de juventud. Portimonense tienen algo, y a estas alturas lo ha visto toda la categoría.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Portimonense, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En breve
PlantillaZinho quiere un sitio de verdad en este equipo
«Pagamos esto cada quince días. Lo mínimo es alguien a quien se le note que le importa.» 9 de los 33 del primer equipo se metieron ahí dentro; el resto no jugaba.
Un error en defensa es un susto; un error bajo palos es un gol. Gabriele Baldi lo sabe, la grada lo supo al instante y detrás de él no había nadie para convertirlo en otra cosa.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Dados por muertos hace quince días, el vestuario ha cerrado filas y ha respondido en el campo. Algo se dijo detrás de esa puerta, y de momento aguanta.
En breve
La gradaLa prensa ha encontrado a su hombre en Dominik Prpić
La gradaLa grada ya tiene cántico para Dominik Prpić
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 9 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Portimonense pueden fingir no haber oído.
2 detenidos en la tanda y un estadio que seguirá describiéndolos dentro de veinte años. A un portero le basta una noche así para quedarse en la memoria.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Portimonense no han contestado, que también es una forma de contestar.
Un error en defensa es un susto; un error bajo palos es un gol. Gabriele Baldi lo sabe, la grada lo supo al instante y detrás de él no había nadie para convertirlo en otra cosa.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Portimonense, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Es el nombre de todas las columnas y de todas las tertulias, y eso pesa a cualquier edad. Hay futbolistas que crecen ahí dentro y otros que se apagan sin ruido.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Portimonense no han contestado, que también es una forma de contestar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Portimonense no han contestado, que también es una forma de contestar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Portimonense pueden fingir no haber oído.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 8 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
El nombre de Midana Cassamá ha aparecido en conversaciones de las que Portimonense no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
5 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Portimonense tiene que sacar un resultado de donde sea.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
La camiseta todavía le queda bien. Fernando Conceicao está de vuelta en Portimonense, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
Las obras están aprobadas para un aforo de 1339. Es de esas decisiones por las que se juzga a un club veinte años después, y las juzga gente que no estaba cuando se tomó.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Portimonense, y 1 partidos en 5 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Portimonense, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Contrato liquidado, apretón de manos y ningún traspaso de por medio. Francisco Canário deja Portimonense por la puerta discreta, y la masa salarial respira un poco mejor.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Portimonense pueden fingir no haber oído.
Directiva02/08/2027
El silencio de arriba empieza a sonar en Portimonense
Nadie en la directiva ha dicho nada contra el entrenador, y ese es justo el problema: tampoco dicen ya nada a favor.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Portimonense pueden fingir no haber oído.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Portimonense no han contestado, que también es una forma de contestar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Portimonense no han contestado, que también es una forma de contestar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Portimonense pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Portimonense nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Tiene 20 años y nadie en Portimonense lo ha fichado para esta temporada. Estas operaciones se juzgan dentro de cuatro años, por gente que quizá ya no esté en el club.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Portimonense, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Portimonense, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Portimonense pueden fingir no haber oído.
Le han quitado la capitanía a Farès Bahlouli. En el Portimonense lo llamarán una decisión de equipo; un vestuario lo lee como un veredicto sobre una persona.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Portimonense, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Portimonense pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Portimonense nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Portimonense, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Portimonense nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Portimonense no han contestado, que también es una forma de contestar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Portimonense pueden fingir no haber oído.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Portimonense no han contestado, que también es una forma de contestar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Portimonense nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Portimonense no han contestado, que también es una forma de contestar.
Gilles Lentz tiene 35 y ya no le queda nada por demostrar. Le queda saber dónde colocarse, cuándo bajar el ritmo y qué decir en el descanso, y nada de eso sale en una gráfica física.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Portimonense saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Jarleysom puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Portimonense nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Portimonense, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Portimonense nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Portimonense no han contestado, que también es una forma de contestar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Portimonense pueden fingir no haber oído.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Portimonense, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Portimonense nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Portimonense nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Portimonense, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
7 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Portimonense tiene que sacar un resultado de donde sea.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Portimonense nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Portimonense no han contestado, que también es una forma de contestar.
6 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Portimonense tiene que sacar un resultado de donde sea.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Portimonense nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Portimonense no han contestado, que también es una forma de contestar.
5 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Portimonense tiene que sacar un resultado de donde sea.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Portimonense, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Portimonense tiene que sacar un resultado de donde sea.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Portimonense pueden fingir no haber oído.
Es el nombre de todas las columnas y de todas las tertulias, y eso pesa a cualquier edad. Hay futbolistas que crecen ahí dentro y otros que se apagan sin ruido.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Portimonense nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Con 27 años está en el once por méritos y otro lo mira desde el banquillo. En el Portimonense los puestos se ganan en silencio y se pierden a gritos.
Plantilla04/01/2027
Mésaque Djú quiere un sitio de verdad en este equipo
Movido de lado a lado, cambiado antes de hora, corriendo lo que no le toca: Mésaque Djú está harto de ser útil y querría ser titular. En Portimonense lo saben, y lo saben desde hace semanas.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Portimonense no han contestado, que también es una forma de contestar.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Portimonense, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
Con 27 años, Mésaque Djú ha pasado por todas las categorías del club y ve cómo un cedido de nivel parecido sale de inicio cada semana. En la cantera se toma nota de estas cosas, y en la grada también.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Portimonense pueden fingir no haber oído.
Porto avanza y Portimonense se vuelve a casa, con el 0-1 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
0-3 para Estoril Praia, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
La racha llega a 6 y las preguntas alrededor de Portimonense ya no son amables.
La grada16/11/2026
Los silbidos bajan desde tres lados
«Pagamos esto cada quince días. Lo mínimo es alguien a quien se le note que le importa.» 6 de los 29 del primer equipo se metieron ahí dentro; el resto no jugaba.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Portimonense tiene que sacar un resultado de donde sea.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Portimonense, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Portimonense, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Una tanda se recuerda por su final, y esta termina con Sébastien Cibois: 2 penaltis detenidos y una afición que los describirá uno por uno durante los próximos veinte años.
La racha sin perder llega a 7. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Portimonense, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Portimonense pasaron un mes intentando colocarlo y nadie devolvió la llamada. Entrena con un vestuario que ya le ha dicho dónde está, y las dos partes empiezan la cuenta atrás para el siguiente.
En breve
La gradaLa prensa ha encontrado a su hombre en Tiago Mamede
La gradaLa grada ya tiene cántico para Tiago Mamede
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Portimonense tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Portimonense, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Una prueba de temporada entera: Grasshopper sigue teniendo su ficha, pero la camiseta y los minutos los reparte Portimonense. Una cesión es una apuesta que ambos clubes creen estar ganando.
En breve
La gradaLa prensa ha encontrado a su hombre en Mo Dauda
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Portimonense pueden fingir no haber oído.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Portimonense ha sido explícito sobre la situación de Lucas De Bolle, que es más de lo que reciben muchos.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Portimonense, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Una prueba de temporada entera: Porto sigue teniendo su ficha, pero la camiseta y los minutos los reparte Portimonense. Una cesión es una apuesta que ambos clubes creen estar ganando.
En breve
PlantillaAlguien va a por el puesto de Tiago Mamede
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Portimonense, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La grada24/08/2026
La prensa ha encontrado a su hombre en Mésaque Djú
Los titulares no dan puntos, pero un futbolista cuyo nombre aparece siempre por buenos motivos es un futbolista que acaba de subir de precio.
Kelian Baruti Liamba tiene 20 años, y Portimonense lo ha fichado por el jugador que será, no por el que es. El primer equipo puede esperar; el sentido de una operación así son los años que compra.
Tiene 16 años y nadie en Portimonense lo ha fichado para esta temporada. Estas operaciones se juzgan dentro de cuatro años, por gente que quizá ya no esté en el club.
Tiene 16 años y nadie en Portimonense lo ha fichado para esta temporada. Estas operaciones se juzgan dentro de cuatro años, por gente que quizá ya no esté en el club.
Fabio Lopes tiene 16 años, y Portimonense lo ha fichado por el jugador que será, no por el que es. El primer equipo puede esperar; el sentido de una operación así son los años que compra.
Tiene 18 años y nadie en Portimonense lo ha fichado para esta temporada. Estas operaciones se juzgan dentro de cuatro años, por gente que quizá ya no esté en el club.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Portimonense, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.