La oferta de Boston River por Lucas Romero se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
La oferta llegó a Internacional esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Santos no han contestado, que también es una forma de contestar.
Lucas Romero estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La persecución de Felipe Aguirre terminó con $170.0K cambiando de manos y Athletico Paranaense sin razones para decir que no. La afición juzgará el precio de la única manera que importa: los sábados.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Santos lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
El nombre de Matheus Henrique ha aparecido en conversaciones de las que Santos no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Santos, y no se va a retirar.
Neymar y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla12/06/2028
Palabras en el entrenamiento del Santos sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Matheus Henrique está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 14 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. José Manuel López lo produjo, y el 8.88 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Santos pueden fingir no haber oído.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
200 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Santos hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Dos goles y un 9.47 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Dos goles y un 8.74 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Santos pueden fingir no haber oído.
Dos goles y un 8.58 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Regates completados: 25. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Lyanco y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 8 goles entre el Santos y Lagarto, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Santos sobre quién trabaja
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Santos lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Santos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Matheus Henrique. 2‑0 ante Avaí, y la ovación final fue sobre todo suya.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Santos, y 3 partidos en 21 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Matheus Henrique está en ella.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Santos hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Dos goles y un 8.32 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Santos, y no se va a retirar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Matheus Henrique estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Benjamín Rollheiser. 3‑1 ante Novorizontino, y la ovación final fue sobre todo suya.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Miguel Terceros ya tiene su respuesta de Santos; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
En breve
MercadoSe atascan las conversaciones entre Santos y Neymar
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Santos escucha una frase así exactamente como está construida.
Lucas Romero estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Matheus Henrique estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Santos trata con un hombre que quiere otro país.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 54 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Santos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Regates completados: 22. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Veo todos los partidos de Santos desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en ASA sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Nathan Santos, y el técnico lo permitió.
El banquillo24/04/2028
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Samuel Carvalho no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Santos tampoco lo escondía nadie.
El banquillo24/04/2028
Gabriel Bontempo se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Santos lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
En breve
PlantillaUn pasaporte deja a Christian Oliva fuera de la lista
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 63 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Lucas Romero y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla17/04/2028
Palabras en el entrenamiento del Santos sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Matheus Henrique está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Directiva17/04/2028
6 canteranos reciben dorsal del primer equipo en el Santos
La mañana en que el camino deja de ser un folleto y se convierte en una alineación. La mayoría no estará aquí dentro de tres años; todos han hecho ya la parte difícil, que era llegar a hoy.
La cantera existe exactamente para esta mañana. José Souza ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Luís Cavalcante ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Carlos Nogueira es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Santos hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Lyanco estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El banquillo10/04/2028
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Lucas Veríssimo
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Santos, y 0 partidos en 9 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Billal Brahimi está en ella.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y João Schmidt ha apuntado la fecha.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Nicola Profeta entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Santos hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Santos lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Santos escucha una frase así exactamente como está construida.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
No un contrato nuevo, no un dorsal nuevo: un lugar nuevo en la cabeza del entrenador, que es el único ascenso del fútbol que importa de verdad. Miguel Terceros acaba de subir en él.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Nathan Santos ha apuntado la fecha.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Marcelo Torrez entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 88 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Santos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Veo todos los partidos de Santos desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Tuna Luso sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Gabriel Bontempo está en ella.
Lucas Romero y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Matheus Henrique estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Álvaro Barreal firme algo — un contrato en Santos o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
En breve
El banquilloEl técnico sale a defender a Lucas Romero
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
Plantilla13/03/2028
24 caras nuevas y el Santos todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
«Veo todos los partidos de Santos desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Oliveirense sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Las cifras no se guardan en un vestuario y nunca se han guardado. No pide más de lo que vale: pregunta por qué el de al lado vale más, y en el Santos esa pregunta es más difícil de responder.
En breve
El banquilloEl técnico planta su bandera en Neymar
Neymar estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Veo todos los partidos de Santos desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Estoril Praia sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
El banquillo06/03/2028
Matheus Henrique se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Santos lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Gabriel Bontempo ha apuntado la fecha.
Las cifras no se guardan en un vestuario y nunca se han guardado. No pide más de lo que vale: pregunta por qué el de al lado vale más, y en el Santos esa pregunta es más difícil de responder.
Lyanco y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Veo todos los partidos de Santos desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Tuna Luso sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Rony, y el técnico lo permitió.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Gabriel Bontempo está en ella.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Santos, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Santos. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
El idioma ha llegado, el encogerse de hombros se ha ido, y discute en los entrenamientos como alguien que cuenta con estar aquí el año que viene. Nada de eso aparece en un traspaso y todo se ve en el campo.
Lyanco estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
30 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Neymar. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
El banquillo14/02/2028
Thaciano se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Santos lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Santos escucha una frase así exactamente como está construida.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Lyanco y Santos acuerdan 3 años más.
Neymar estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Santos, y 0 partidos en 5 dicen que se ha ganado que le escuchen.
El banquillo07/02/2028
Matheus Henrique se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Santos lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Santos tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Santos la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Santos lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Lyanco y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Santos, y 0 partidos en 6 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Neymar entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Santos la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Santos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla24/01/2028
Palabras en el entrenamiento del Santos sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Matheus Henrique está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Billal Brahimi y Santos acuerdan 5 años más.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. David Nogueira no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
Lyanco estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Matheus Henrique estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El banquillo17/01/2028
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Lucas Veríssimo
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
31 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Thaciano está en ella.
Santos y Palmeiras han fijado $13.5M. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
La oferta llegó a Al-Nassr esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Esto no es fondo de armario y nadie finge que lo sea. Se han pagado $21.6M porque José Manuel López es sencillamente mejor que lo que ya había, y el club ha decidido dejar de esperar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Santos pueden fingir no haber oído.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Santos la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Santos ha acudido a CSA con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Confiança conserva a su hombre, y Santos vuelve a una lista con un nombre tachado.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $2.5M: un club que quiere a Matheus Souza lo suficiente como para preguntar dos veces.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Fiorentina conserva a su hombre, y Santos vuelve a una lista con un nombre tachado.
Neymar y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Richard está viviendo esa versión en el Santos, y suele notarse en el primer mes.
13 partidos sin encajar en 38 encuentros. La cesión de un portero se juzga por las tardes en las que no pasó nada, y Diogenes está teniendo muchas.
El banquillo20/12/2027
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Lucas Veríssimo
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
10 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Santos no han contestado, que también es una forma de contestar.
A los 19 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
200 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
Gabriel Barbosa estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Vinicius Rocha tiene 18 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
37 partidos en Deportivo Pasto y los goles no paran. En Santos lo siguen más de cerca de lo que le gustaría al club que lo tiene.
Cedidos15/11/2027
Los goles siguen llegando desde el destierro de Thaciano
8 goles en 35 partidos en Criciúma: números que viajan a casa más rápido que él. En Santos alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en Santos reconocería. Los sábados se nota.
Neymar estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia João Schmidt, y el técnico lo permitió.
«Veo todos los partidos de Santos desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Pyunik sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 12 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
El entrenador ha reordenado su cabeza y João Schmidt ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Pepê Fermino y Santos acuerdan 4 años más.
A los 35 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.41 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Santos lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Santos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Matheus Henrique. 3‑1 ante Bahia, y la ovación final fue sobre todo suya.
Una actuación de 8.05 no aparece a menudo, y cuando lo hace el resto del equipo se vuelve decorado. Estuvo magnífico.
Cedidos25/10/2027
La cesión de João Pedro se mide en lo que no ocurre
11 porterías a cero en 21 partidos con Londrina. Ese es el oficio entero de un portero bien hecho, y se está haciendo muy lejos del club al que pertenece.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Santos escucha una frase así exactamente como está construida.
Matheus Henrique estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Veo todos los partidos de Santos desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Pyunik sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
30 partidos en Brusque y los goles han dejado de entrar. Santos cedió a un portero y observa cómo mejora cada semana la temporada de otro.
Cedidos11/10/2027
Los goles siguen llegando desde el destierro de Rony
8 goles en 29 partidos en Novorizontino: números que viajan a casa más rápido que él. En Santos alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
Cedidos11/10/2027
Los goles siguen llegando desde el destierro de Moisés
8 goles en 35 partidos en Deportivo Pasto: números que viajan a casa más rápido que él. En Santos alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Santos saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Dalberson entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Pedro Raul lo produjo, y el 8.71 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
7.73, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Gabriel Barbosa y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Willian Arão se lesiona los ligamentos de la rodilla: 20 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 20 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
4 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Benjamín Rollheiser. 2‑0 ante Flamengo, y la ovación final fue sobre todo suya.
2 goles antes de que el estadio terminara de llenarse. Flamengo pasó el resto de la tarde jugando un partido ya decidido, y todo el mundo en las gradas lo sabía.
Notas de los jugadores27/09/2027
Gabriel Menino jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.38. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Santos, y 0 partidos en 15 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Neymar entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
28 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Santos pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Dos goles y un 8.39 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Santos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 8 goles entre el Santos y Grêmio, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Peto de calentamiento, noventa minutos mirando, y un apretón de manos al final que no engañó a nadie. Los partidos grandes dicen en quién confía un técnico; este se lo dijo a Neymar.
En breve
Notas de los jugadoresUno de esos días de Álvaro Barreal
Plantilla7 caras nuevas y el Santos todavía se está conociendo
Willian Arão se lesiona los ligamentos de la rodilla: 46 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 46 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Santos, y no se va a retirar.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia João Schmidt, y el técnico lo permitió.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Santos le dijo a Lucas Romero que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Matheus Henrique sale de esa comparación dentro del equipo, y el Santos se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
Una lesión de rodilla de las peores para Willian Arão
55 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Santos pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Dos goles y un 8.41 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
A los 35 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.22 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Santos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los 18 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Alan Franco, y el técnico lo permitió.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Santos le dijo a Lucas Veríssimo que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Willian Arão se lesiona los ligamentos de la rodilla: 81 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 81 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Santos la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
1 para Matheus Henrique, calificado con 7.88, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Pepê Fermino será jugador de otro club este fin de semana, y en Santos las despedidas han empezado en voz baja.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». João Paulo y Santos acuerdan 3 años más.
Gabriel Barbosa y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Willian Arão se lesiona los ligamentos de la rodilla: 88 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 88 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
La oferta de Gil Vicente por Zé Ivaldo se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Santos, y no se va a retirar.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Una operación que a mediodía estaba a una llamada de cerrarse había muerto a medianoche. Santos volverá a intentarlo cuando se abra el mercado; puede que para entonces Real Madrid ya no venda.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Santos lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Santos escucha una frase así exactamente como está construida.
Neymar y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Una lesión de rodilla de las peores para Willian Arão
96 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Santos pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Objetivos de mercado26/07/2027
Traspaso cerrado, contrato pendiente para Jorge Cestero
Santos y Real Madrid han fijado $8.5M. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
La operación que iba a llevar a Rodinei al Fluminense se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Santos con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
Directiva26/07/2027
Santos cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 9; bajas, 15; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
Lyanco y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Una lesión de rodilla de las peores para Willian Arão
120 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Santos pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Victoria por 4‑0 ante Maringá, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
El Atlético Mineiro no quería vender y la cifra es la razón por la que lo hizo. $6.0M por Lyanco, y la exigencia que llega con él no la suaviza ningún periodo de adaptación.
Los clubes se han dado la mano con Monza; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.82 con 35 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Una lesión de rodilla de las peores para Willian Arão
129 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Santos pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los clubes se han dado la mano con Atlético Mineiro; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
Hay un silencio muy concreto: el de un estadio viendo disolverse una posición ganadora. Bahia siguió viniendo porque nada lo frenó, y al Santos le preguntarán por la última media hora toda la semana.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Santos, y no se va a retirar.
Dos goles y un 8.37 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Vinícius Lira no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Dalberson lo ha hecho, en Santos, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Esto no es fondo de armario y nadie finge que lo sea. Se han pagado $1.2M porque Dalberson es sencillamente mejor que lo que ya había, y el club ha decidido dejar de esperar.
En breve
MercadoComo si nunca se hubiera ido: vuelve Bruno Leonardo
145 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Santos pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
El Cruzeiro no quería vender y la cifra es la razón por la que lo hizo. $13.3M por Matheus Henrique, y la exigencia que llega con él no la suaviza ningún periodo de adaptación.
Esto no es fondo de armario y nadie finge que lo sea. Se han pagado $7.2M porque Nicolás de la Cruz es sencillamente mejor que lo que ya había, y el club ha decidido dejar de esperar.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Pouso Alegre tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
La grada14/06/2027
La afición se rebela por la venta de Gabriel Brazão por $8.5M
Se va al Flamengo, el club tiene $8.5M que el viernes no tenía, y las tertulias ya han decidido cómo se sienten al respecto. Vender bien y vender a alguien al que querían no son la misma habilidad.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Santos lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Santos preguntó y Atlético Goianiense dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Dos goles y un 9.12 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Neymar. 3‑1 ante Vasco da Gama, y la ovación final fue sobre todo suya.
«Veo todos los partidos de Santos desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Londrina sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Samuel Carvalho sobre una tarde de 3‑1 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Benjamín Rollheiser firme algo — un contrato en Santos o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Antes llevaba la otra camiseta. El sábado juega contra Atlético Mineiro con esta, y todo lo que diga esta semana sobre que es un partido más será mentira.
Gabriel Barbosa y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla10/05/2027
Gabriel Brazão choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Santos, y 5 partidos en 21 dicen que se ha ganado que le escuchen.
El banquillo10/05/2027
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Samuel Carvalho eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
Nadie en el Santos insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Neymar firme algo — un contrato en Santos o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Santos, y no se va a retirar.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.81 con 35 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Santos no han contestado, que también es una forma de contestar.
Gabriel Barbosa estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Gabriel Brazão estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Neymar. 3‑1 ante Chapecoense, y la ovación final fue sobre todo suya.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Santos lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
8 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 30 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.80 con 35 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Directiva19/04/2027
5 canteranos reciben dorsal del primer equipo en el Santos
La mañana en que el camino deja de ser un folleto y se convierte en una alineación. La mayoría no estará aquí dentro de tres años; todos han hecho ya la parte difícil, que era llegar a hoy.
Plantilla19/04/2027
Gabriel Brazão choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Mercado19/04/2027
Uno de los nuestros: Lucas Nardo se incorpora al primer equipo del Santos
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Lucas Nardo es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Márcio Moreira ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Antônio Cavalcante lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
En breve
MercadoUno de los nuestros: Tiago Assis se incorpora al primer equipo del Santos
Gabriel Brazão choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Santos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Veo todos los partidos de Santos desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Criciúma sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Santos ha sido explícito sobre la situación de Miguel Terceros, que es más de lo que reciben muchos.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Santos, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Cedidos12/04/2027
La cesión de João Paulo se mide en lo que no ocurre
4 porterías a cero en 6 partidos con Bahia. Ese es el oficio entero de un portero bien hecho, y se está haciendo muy lejos del club al que pertenece.
Cedidos12/04/2027
Los goles siguen llegando desde el destierro de Andrey Quintino
3 goles en 10 partidos en Confiança: números que viajan a casa más rápido que él. En Santos alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
La oferta de IF Gnistan por Miguel Terceros se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Lucas Romero y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los 18 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Santos, y 0 partidos en 14 dicen que se ha ganado que le escuchen.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Benjamín Rollheiser. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«Veo todos los partidos de Santos desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Criciúma sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
El nombre de Neymar no deja de aparecer en las páginas deportivas ajenas. Santos no dice nada, lo cual dice bastante.
El banquillo15/03/2027
Otávio se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Santos lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en Santos reconocería. Los sábados se nota.
Cedidos15/03/2027
La cesión de João Paulo se mide en lo que no ocurre
4 porterías a cero en 6 partidos con Bahia. Ese es el oficio entero de un portero bien hecho, y se está haciendo muy lejos del club al que pertenece.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Santos tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
Las cifras no se guardan en un vestuario y nunca se han guardado. No pide más de lo que vale: pregunta por qué el de al lado vale más, y en el Santos esa pregunta es más difícil de responder.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Neymar y Santos acuerdan 2 años más.
Plantilla08/03/2027
Gabriel Brazão choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Santiago Paiva estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla08/03/2027
7 caras nuevas y el Santos todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
«Veo todos los partidos de Santos desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en América Mineiro sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Cedidos08/03/2027
Los goles siguen llegando desde el destierro de Patrick
7 goles en 19 partidos en Remo: números que viajan a casa más rápido que él. En Santos alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Benjamín Rollheiser. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
En breve
El banquilloA JP Chermont le han prometido minutos
Zé Ivaldo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Santos, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
El banquillo22/02/2027
Santiago Paiva se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Santos lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Gabriel Brazão firme algo — un contrato en Santos o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Santos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla15/02/2027
Gabriel Brazão choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Santos, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
El nombre de Neymar no deja de aparecer en las páginas deportivas ajenas. Santos no dice nada, lo cual dice bastante.
El banquillo15/02/2027
Otávio se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Santos lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en Santos reconocería. Los sábados se nota.
Cedidos15/02/2027
La cesión de João Paulo se mide en lo que no ocurre
4 porterías a cero en 6 partidos con Bahia. Ese es el oficio entero de un portero bien hecho, y se está haciendo muy lejos del club al que pertenece.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Santos la escuchó como otra cosa.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Igor Silva ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Rodrigo Mendes es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
«Veo todos los partidos de Santos desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Londrina sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en Santos reconocería. Los sábados se nota.
El banquillo01/02/2027
Mateus Xavier se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Santos lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
La oferta llegó a Zenit esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Santos lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
La clase de año que termina con un nombre leído en voz alta en un salón. Santos lo disfrutó cada semana y ahora tiene el problema de que los demás lo saben.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Santos la escuchó como otra cosa.
A los 20 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Plantilla04/01/2027
Palabras en el entrenamiento del Santos sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Gabriel Brazão está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
La oferta de Flamengo por Benjamín Rollheiser se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
$7.8M era lo máximo que el club iba a pagar y Cruzeiro pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Santos la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
El acuerdo con Portuguesa está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Caio Araújo tiene 21 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
El nombre de Christian Oliva ha aparecido en conversaciones de las que Santos no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Dos goles y un 8.92 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Santos lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Igor Vinicius, y el técnico lo permitió.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Santos le dijo a Lucas Veríssimo que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Samuel Carvalho tras el 3‑4, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Plantilla30/11/2026
Un club más pequeño le vendría bien ahora a Gabriel Brazão
Ha tenido bastante ruido. Si el Santos puede ser un sitio más tranquilo para él, o si la única cura es marcharse a donde las tertulias sean más amables, es cuestión de los próximos meses.
Pradella y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Gabriel Barbosa y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». João Pedro y Santos acuerdan 4 años más.
Ceará querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Santos fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Dos goles y un 8.89 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Benjamín Rollheiser lo produjo, y el 8.13 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Santos, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Santos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Santos la escuchó como otra cosa.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Benjamín Rollheiser. 3‑1 ante Mirassol, y la ovación final fue sobre todo suya.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Santos pueden fingir no haber oído.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Samuel Carvalho tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
El banquillo26/10/2026
Christian Oliva se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Santos lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Regates completados: 12. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Igor Vinicius. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
A los 34 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.99 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Santos no han contestado, que también es una forma de contestar.
Gabriel Barbosa estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los 19 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Igor Vinicius, y el técnico lo permitió.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
Toca el líder, y la medida honesta de dónde está en realidad este equipo. Cualquiera le gana al club que tiene debajo; la pregunta es qué pasa contra Flamengo.
En breve
Notas de los jugadoresLo único que Gabriel Barbosa no pudo hacer
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.56 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Las normas lo permiten y escuece igual. Rodrigo Cezar ha acordado condiciones con el Vila Nova para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 7 goles entre el Santos y São Paulo, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Santos y Boavista, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
La grada31/08/2026
La afición del Santos ha encontrado un ídolo en Pradella
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 18 años que siente suyo. Pradella la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Santos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Santos escucha una frase así exactamente como está construida.
«130 internacionalidades. He disfrutado cada una, y ahora le toca a otro». A los 34 se ha apartado de su país y no tiene intención de moverse de Santos.
El nombre de Gonzalo Escobar ha aparecido en conversaciones de las que Santos no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
A un centrocampista se lo mide por si el equipo funciona cuando él está en el campo, algo casi imposible de ver y completamente obvio a posteriori. 10 acciones, 6.73, y un entrenador que no volverá a cambiarlo con prisas.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Christian Oliva estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.