«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Athletic Club pueden fingir no haber oído.
5 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Athletic Club tiene que sacar un resultado de donde sea.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Athletic Club nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Matheus Cecchini Muller quiere fútbol continental; si el Athletic Club puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Caio Wesley estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. América Mineiro conserva a su hombre, y Athletic Club vuelve a una lista con un nombre tachado.
En breve
PlantillaMárcio Rangel choca con un compañero por las exigencias
Puesto 20 y 27 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Athletic Club todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Athletic Club, y no se va a retirar.
La instrucción llegó del consejo y el banquillo no estaba de acuerdo. Alguien saldrá, el traspaso se llamará buen negocio, y el entrenador se pasará la temporada reconstruyendo alrededor del hueco.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Athletic Club cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Alexandro Giménez y Athletic Club acuerdan 4 años más.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Juan estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Frank Murillo ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Athletic Club cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
Plantilla25/10/2032
Palabras en el entrenamiento del Athletic Club sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Cauan Farias está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Un 1‑0 ante Atlético Goianiense, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
En breve
Notas de los jugadoresMárcio Rangel por encima de todo
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Athletic Club lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Lyw San será jugador de otro club este fin de semana, y en Athletic Club las despedidas han empezado en voz baja.
Caio Wesley estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Regates completados: 20. Hacia el minuto setenta aparece en la cara de un lateral una desesperación muy concreta, y ahí estaba.
Plantilla18/10/2032
Palabras en el entrenamiento del Athletic Club sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Juan está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Athletic Club no han contestado, que también es una forma de contestar.
Las normas lo permiten y escuece igual. Bryan ha acordado condiciones con el Cianorte para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Caio Wesley y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla11/10/2032
Márcio Rangel choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Athletic Club ha sido explícito sobre la situación de Thiago, que es más de lo que reciben muchos.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Léo Naldi lo produjo, y el 8.45 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
A los 34 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.04 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Athletic Club no han contestado, que también es una forma de contestar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Athletic Club cosas que tardan más de una semana en retirarse.
En el Athletic Club todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 37 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Directiva04/10/2032
En Athletic Club el 122% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Un gol de defensa lo gana para el Athletic Club: 7.94
1 para Léo Naldi, calificado con 7.94, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Athletic Club nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Cauan Farias y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Sabino acaba de firmar por el Athletic Club y, por una vez, la respuesta importaba.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Athletic Club donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
Plantilla20/09/2032
Frank Murillo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Athletic Club no han contestado, que también es una forma de contestar.
Cauan Farias estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla06/09/2032
Márcio Rangel choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Directiva06/09/2032
Los sueldos se tragan el 140% de los ingresos de Athletic Club
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Nadie hace un documental sobre un isquiotibial y todo el mundo en esto lo teme. En el Athletic Club irán con cuidado con la fecha de vuelta, porque la segunda siempre es peor que la primera.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Adriel está en ella.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Jaze Kabia lo produjo, y el 8.59 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Pafos, y no se va a retirar.
Ya son 4 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Luisinho será jugador de otro club este fin de semana, y en Pafos las despedidas han empezado en voz baja.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Erik Milošević estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Reko Silva estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Pafos nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Erik Milošević estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ioakeim Toubas, y el técnico lo permitió.
Toca Omonia 29M, y los dos equipos a los que mira la categoría se miden entre sí. A quien gane le dirán que no hay nada decidido en la misma frase en que lo felicitan.
Plantilla17/11/2031
Palabras en el entrenamiento del Pafos sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Reko Silva está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Lóránt Sebestyén y Pafos acuerdan 3 años más.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que João Correia está en ella.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Pafos, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Dos goles y un 8.65 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Vukota Isakovski y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Cristhian Varela acaba de firmar por el Pafos y, por una vez, la respuesta importaba.
Tres puntos para Pafos: un 3‑2 ante Nea Salamis en un duelo resuelto por detalles mínimos.
Plantilla10/11/2031
Erik Milošević choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Thiago ya tiene su respuesta de Pafos; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Hay una impotencia muy concreta en encajar 2 veces antes del minuto veinte. Nea Salamis intentó reordenarse, el Pafos no se lo permitió, y el resultado estaba escrito mucho antes de confirmarse.
La afición se organiza contra la directiva de Pafos
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Nicolas Haas y Pafos acuerdan 2 años más.
Vukota Isakovski y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y João Correia estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que João Correia está en ella.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Pafos cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
Alguien vio todos los partidos de la categoría este fin de semana y decidió que él fue lo mejor de cualquiera de ellos. Un honor pequeño, y la mayoría de las carreras terminan sin uno.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Pafos hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Dos goles y un 8.36 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Pafos, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Pafos nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pafos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Notas de los jugadores29/09/2031
Veron Šalja hizo el trabajo que nadie cuenta: 6.80
14 acciones combinadas y 6.80. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Pafos sobre quién trabaja
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 28 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Pafos lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Hay goles que ganan partidos y goles que se los quitan a otro. Enzo marcó en el minuto 85, APEA Akrotiri ya pensaba en el viaje de vuelta, y el Pafos se lo llevó todo.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Pafos nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Erik Milošević estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y João Correia estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Pafos hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Pafos la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Pafos pueden fingir no haber oído.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Reko Silva marcó, fue calificado con 7.53 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Pafos nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Pafos y Ethnikos Achnas, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Pafos lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 43 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Pafos, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Pafos nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Vukota Isakovski y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla08/09/2031
Erik Milošević choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Banik Ostrava conserva a su hombre, y Pafos vuelve a una lista con un nombre tachado.
En breve
El banquilloErik Milošević se lleva el toque del técnico
Traspaso acordado, ficha acordada, y Digenis Morfou esperando con una camiseta. En Pafos nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Pafos pueden fingir no haber oído.
El acuerdo con Omonoia está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pafos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.