2‑1 ante Colo-Colo, y una actuación que se le describirá durante el resto de la temporada a quienes no estuvieron. Malcom Braida está en el centro de esa descripción.
No hay forma más cruel de perder un partido. El Guarani marcó en el 92, el saque de centro apenas llegó a producirse, y la afición visitante seguía de pie cuando sonó el final.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Malcom Braida lo produjo, y el 8.48 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Guarani no han contestado, que también es una forma de contestar.
Los clubes lo tienen todo cerrado y lo que queda son papeles y una foto. En Guarani ya hablan de él en pasado.
Plantilla25/10/2027
Elías Torres está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.35 en la temporada con 15 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Guarani puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Victor Hugo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Matheus Martins estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Everson está en ella.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Atlético Mineiro le dijo a Bruno Henrique que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Cedidos11/10/2027
Los goles siguen llegando desde el destierro de Fred
7 goles en 22 partidos en Guarani: números que viajan a casa más rápido que él. En Atlético Mineiro alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
0‑1 ante Cerro Porteno, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Guarani nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Regates completados: 16. Hacia el minuto setenta aparece en la cara de un lateral una desesperación muy concreta, y ahí estaba.
El banquillo04/10/2027
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Gustavo Acosta ante una sala que ya las había oído.
51 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Guarani no han contestado, que también es una forma de contestar.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Guarani, y 0 partidos en 37 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Plantilla06/09/2027
Alan Pereira choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Jhon Jairo Sánchez está en ella.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Atlético Mineiro nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Nilson Castrillón y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Renato Queiroz sobre una tarde de 1‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Guarani, y no se va a retirar.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Guarani la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guarani cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
9 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
El banquillo19/07/2027
Gaspar Servio se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Guarani lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Guarani lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.94 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guarani pueden fingir no haber oído.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Olimpia conserva a su hombre, y Guarani vuelve a una lista con un nombre tachado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Guarani, y no se va a retirar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Guarani no han contestado, que también es una forma de contestar.
Fred estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Recuperó y luego hizo algo con ello, que son dos trabajos y la razón de que el marcador tenga el aspecto que tiene. 13 acciones combinadas y un 6.71, y ninguna de ellas saldrá en un resumen.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Daniel Pérez, y el técnico lo permitió.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Guarani le dijo a Jhon Jairo Sánchez que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Guarani sobre quién trabaja
Una lesión de rodilla de las peores para Alexsander
38 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Atlético Mineiro pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atlético Mineiro cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Atlético Mineiro le dijo a Alexsander que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Atlético Mineiro tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
Dos goles y un 8.42 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Guarani, y no se va a retirar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Guarani lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Partido22/05/2027
El Guarani convierte su casa en un mal sitio para visitar
11 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guarani cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Las eliminatorias esperan a que alguien las agarre, y Juan Manuel García lo hizo ante Tembetary. 1‑0 al final, y en el bombo de la siguiente ronda está Guarani.
7 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
35 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.21 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guarani pueden fingir no haber oído.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Guarani lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Guarani nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
4 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.19 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Ya se había levantado el cartel del añadido, la victoria estaba descontada, y entonces marcó 2 de Mayo. No hay peor minuto para encajar, y el estadio se vació en el silencio que sigue a uno de esos.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Carlos Arrúa está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Jhon Jairo Sánchez está en ella.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 1‑1, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
Mateo Cassierra y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los 35, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Alexsander, y el técnico lo permitió.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Atlético Mineiro, y 0 partidos en 16 dicen que se ha ganado que le escuchen.
El banquillo05/04/2027
Everson se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Atlético Mineiro lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Le han quitado la capitanía a Everson. En el Atlético Mineiro lo llamarán una decisión de equipo; un vestuario lo lee como un veredicto sobre una persona.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Atlético Mineiro tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Tomás Cuello. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Atlético Mineiro. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
En breve
CedidosLos goles siguen llegando desde el destierro de Fred
El banquilloÁngelo Preciado conserva el voto de su entrenador
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Guarani lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
6 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Guarani y de Nacional por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Thiago Servín y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Lyanco y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Eric tiene 21 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Ángelo Preciado está en ella.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en Atlético Mineiro reconocería. Los sábados se nota.
En breve
CedidosLos goles siguen llegando desde el destierro de Júnior Santos
El banquilloTomás Cuello conserva el voto de su entrenador
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Guarani no han contestado, que también es una forma de contestar.
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.07 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
4 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Malcom Braida y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Un 2‑1 ante Sportivo San Lorenzo, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
Notas de los jugadores22/02/2027
Elías Torres jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.23. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Gustavo Acosta sobre una tarde de 2‑1 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Kauã Pascini será jugador de otro club este fin de semana, y en Atlético Mineiro las despedidas han empezado en voz baja.
Renan Lodi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Veo todos los partidos de Atlético Mineiro desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Juazeirense sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
Cedidos22/02/2027
Los goles siguen llegando desde el destierro de Daniel Penha
9 goles en 17 partidos en Avaí: números que viajan a casa más rápido que él. En Atlético Mineiro alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Atlético Mineiro saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Alcides Barbotte quiere fútbol continental; si el Guarani puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Elías Torres estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Veo todos los partidos de Guarani desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Tacuary sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 1‑0, Gustavo Acosta podía permitirse ser generoso.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Veo todos los partidos de Guarani desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Deportivo Santani sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Fernando Fernández está en ella.
Cuando pasa esto no se anuncia nada y todo el mundo lo sabe. Es una parte mayor del plan en Guarani de lo que era hace un mes, y la ciudad deportiva se dio cuenta antes de que lo dijera la alineación.
Le han quitado la capitanía a Gaspar Servio. En el Guarani lo llamarán una decisión de equipo; un vestuario lo lee como un veredicto sobre una persona.
Toca Recoleta, y hay un hombre en el vestuario de Guarani que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Guarani. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Aldo Pérez entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Elías Torres estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Guarani, y 0 partidos en 5 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Jorge Recalde está en ella.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Guarani, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Cada sábado hace cosas a las que nadie a su alrededor sabe responder. Es halagador durante una temporada y un problema a partir de la siguiente, y en Guarani saben en cuál de las dos están.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en Guarani reconocería. Los sábados se nota.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Brian Calderara acaba de firmar por el Guarani y, por una vez, la respuesta importaba.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Matías López no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guarani cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El nombre de Diego Fernández ha aparecido en conversaciones de las que Guarani no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Cada sábado hace cosas a las que nadie a su alrededor sabe responder. Es halagador durante una temporada y un problema a partir de la siguiente, y en Guarani saben en cuál de las dos están.
Guarani ha hecho la llamada a Atlético Mineiro. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Guarani ha acudido a Olimpia con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
El acuerdo con Racing Club está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Las normas lo permiten y escuece igual. Kevin Lezcano ha acordado condiciones con el Deportivo Santani para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
Guarani preguntó y Atlético Mineiro dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
El nombre de Ángel Aquino ha aparecido en conversaciones de las que Guarani no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Plantilla21/12/2026
Palabras en el entrenamiento del Guarani sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Marcos Gómez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El banquillo21/12/2026
Jorge Recalde se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Guarani lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Atlético Mineiro lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Igor Rabello está viviendo esa versión en el Atlético Mineiro, y suele notarse en el primer mes.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atlético Mineiro cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Atlético Mineiro preguntó y Vitória dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Plantilla21/12/2026
Alexsander choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Atlético Mineiro ha hecho saber al mercado que Gustavo Scarpa está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Zé Phelipe será jugador de otro club este fin de semana, y en Atlético Mineiro las despedidas han empezado en voz baja.
Mateo Cassierra y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Plantilla16/11/2026
Palabras en el entrenamiento del Atlético Mineiro sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alexsander está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El banquillo16/11/2026
Ángelo Preciado se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Atlético Mineiro lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Atlético Mineiro, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Mateo Cassierra estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Atlético Mineiro puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Fred, y el técnico lo permitió.
Plantilla05/10/2026
Palabras en el entrenamiento del Atlético Mineiro sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alexsander está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
11 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Atlético Mineiro lo saben.
«Veo todos los partidos de Atlético Mineiro desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Gareji Sagarejo sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Renato Queiroz tras el 1‑3, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Zé Phelipe será jugador de otro club este fin de semana, y en Atlético Mineiro las despedidas han empezado en voz baja.
Mateo Cassierra y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 18 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 1‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Jugador de la semana, medido contra todos los demás de la categoría. Un premio pequeño, y uno que la mayoría de las carreras nunca recoge.
Cedidos21/09/2026
Los goles siguen llegando desde el destierro de Daniel Penha
7 goles en 8 partidos en Avaí: números que viajan a casa más rápido que él. En Atlético Mineiro alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Atlético Mineiro, y no se va a retirar.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Atlético Mineiro escucha una frase así exactamente como está construida.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Fred, y el técnico lo permitió.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Fred ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
Plantilla07/09/2026
Alexsander choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atlético Mineiro cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Kauã Pascini sale de esa comparación dentro del equipo, y el Atlético Mineiro se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Everson: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Atlético Mineiro necesitando que juegue como si nada de eso importara.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Atlético Mineiro escucha una frase así exactamente como está construida.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Everson y Atlético Mineiro acuerdan 2 años más.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atlético Mineiro cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Tiene 20 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Plantilla03/08/2026
Alexsander choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
En breve
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