«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Guarani, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guarani pueden fingir no haber oído.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Guarani no han contestado, que también es una forma de contestar.
Le han quitado la capitanía a Fernando Fernández. En el Guarani lo llamarán una decisión de equipo; un vestuario lo lee como un veredicto sobre una persona.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Guarani nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Guarani, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Guarani nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Guarani no han contestado, que también es una forma de contestar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Guarani nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Guarani, y 4 partidos en 33 dicen que se ha ganado que le escuchen.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Kevin Lezcano puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Pedro González puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Guarani no han contestado, que también es una forma de contestar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Guarani no han contestado, que también es una forma de contestar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Guarani nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Guarani no han contestado, que también es una forma de contestar.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Guarani, y 4 partidos en 29 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Guarani, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Guarani pasaron un mes intentando colocarlo y nadie devolvió la llamada. Entrena con un vestuario que ya le ha dicho dónde está, y las dos partes empiezan la cuenta atrás para el siguiente.
El nombre de Víctor Rivarola ha aparecido en conversaciones de las que Guarani no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Guarani no han contestado, que también es una forma de contestar.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Guarani, y 4 partidos en 25 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Guarani, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Una amarilla que no hacía falta, en una noche en la que el partido ya estaba ganado. Guarani pierden a un jugador por el motivo más evitable que existe.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Bruninho puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
En breve
La gradaLa prensa ha encontrado a su hombre en Juan Patiño
El traspaso es de $790.0K, el contrato está firmado y la discusión sobre si los vale puede empezar. Cerro Porteno negoció duro; el tiempo dirá quién ganó.
Pedro Villalba tiene 18 años, y Guarani lo ha fichado por el jugador que será, no por el que es. El primer equipo puede esperar; el sentido de una operación así son los años que compra.
0-1 ante Sportivo Luqueno, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Guarani ha sido explícito sobre la situación de Aldo Pérez, que es más de lo que reciben muchos.
En breve
PlantillaAlguien va a por el puesto de Juan Patiño
La grada esperó un gol que nunca llegó. General Diaz defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Guarani, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Colocado en un puesto que no es el suyo, o sustituido antes de la hora una vez de más: Jesús Alvarenga ha dejado claro que no le gusta cómo lo está usando el Guarani. Los entrenadores se enteran de esto mucho antes que la prensa.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guarani pueden fingir no haber oído.
La grada esperó un gol que nunca llegó. 12 de Octubre defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Guarani, y 2 partidos en 17 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Guarani tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Guarani, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Guarani tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
Todo debut es una pequeña historia sobre el futuro: Alex Sosa, 21 años, de los campos de la cantera al primer equipo. Sus padres, en la grada, guardarán el programa del partido.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Guarani, y 2 partidos en 6 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guarani pueden fingir no haber oído.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Guarani tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
Pablo Romero tiene 16 años, y Guarani lo ha fichado por el jugador que será, no por el que es. El primer equipo puede esperar; el sentido de una operación así son los años que compra.
Tiene 16 años y nadie en Guarani lo ha fichado para esta temporada. Estas operaciones se juzgan dentro de cuatro años, por gente que quizá ya no esté en el club.
Angel Romero tiene 16 años, y Guarani lo ha fichado por el jugador que será, no por el que es. El primer equipo puede esperar; el sentido de una operación así son los años que compra.
Tiene 16 años y nadie en Guarani lo ha fichado para esta temporada. Estas operaciones se juzgan dentro de cuatro años, por gente que quizá ya no esté en el club.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Guarani, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Los minutos no llegaban en Guarani, así que los buscará en Sanfrecce Hiroshima. Todos lo llaman desarrollo; para el jugador es simplemente la ocasión de jugar.
En breve
PlantillaDaniel Pérez conserva el voto de su entrenador
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Guarani, y 0 partidos en 5 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Guarani saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Guarani, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La oferta se quedó lejos y en Guarani no necesitaron pensarlo mucho. Nadie en este negocio entiende una primera negativa como un final.
Directiva28/12/2026
En Guarani el 115% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Guarani nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La clasificación está sellada y la próxima temporada las grandes noches bajo los focos serán continentales. Para los jugadores es un escaparate; para las cuentas, un salvavidas; para la afición, pasaportes.
Habrá conversación esta semana. Guarani pondrán una cifra, y a partir de ahí deja de ser fútbol para ser aritmética.
Mercado14/12/2026
César Ramírez tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Guarani ha sido explícito sobre la situación de César Ramírez, que es más de lo que reciben muchos.
«Nunca quise estar en otro sitio. Aquí queda trabajo por terminar.» Jorge se compromete con Guarani 3 años más.
Mercado07/12/2026
Thiago Servín tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Guarani ha sido explícito sobre la situación de Thiago Servín, que es más de lo que reciben muchos.
Rodrigo Paillalef llega con 34 años, sin nada que demostrar y con mucho que transmitir. Las piernas son moneda de jóvenes; saber dónde colocarse no envejece.
PlantillaThiago Servín conserva el voto de su entrenador
18Edición
El Diario de Guarani
30/11/2026
De nuestro corresponsal de fútbolInquietud
Directiva30/11/2026
En Guarani el 147% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Guarani, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Rodrigo Amarilla puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
En breve
PlantillaAgustín Manzur conserva el voto de su entrenador
En Guarani el 147% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Le han quitado la capitanía a Richard Torales. En el Guarani lo llamarán una decisión de equipo; un vestuario lo lee como un veredicto sobre una persona.
En Guarani el 247% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«Lo sabré cuando llegue el momento. Todavía no ha llegado». Martín Rodríguez tiene 37 años y 0 partidos a sus espaldas, y el Guarani tendrá que planificar con cualquiera de las dos respuestas.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Guarani, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Guarani saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
El interés es lo bastante real como para haber llegado a la prensa. Guarani no dice nada, que en pleno mercado también es una respuesta.
Directiva07/09/2026
Los sueldos se llevan el 293% de lo que ingresa Guarani
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Guarani, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Guarani saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Completó la sesión, hizo todo lo que había que hacer y acabó sonriendo. En Guarani no le van a meter prisa, y él se pasará quince días metiéndosela a ellos.
3 detenidos en la tanda y un estadio que seguirá describiéndolos dentro de veinte años. A un portero le basta una noche así para quedarse en la memoria.
Completó la sesión, hizo todo lo que había que hacer y acabó sonriendo. En Guarani no le van a meter prisa, y él se pasará quince días metiéndosela a ellos.
Quedan 48 meses y de los despachos solo llega silencio: ni oferta, ni conversaciones, nada que su gente pueda contestar. Los clubes que dejan negociar al calendario acaban negociando con el calendario.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Guarani, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guarani pueden fingir no haber oído.
El nombre de Víctor Rivarola ha aparecido en conversaciones de las que Guarani no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.