2‑1 ante Colo-Colo, y una actuación que se le describirá durante el resto de la temporada a quienes no estuvieron. Malcom Braida está en el centro de esa descripción.
No hay forma más cruel de perder un partido. El Guarani marcó en el 92, el saque de centro apenas llegó a producirse, y la afición visitante seguía de pie cuando sonó el final.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Malcom Braida lo produjo, y el 8.48 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Guarani no han contestado, que también es una forma de contestar.
Los clubes lo tienen todo cerrado y lo que queda son papeles y una foto. En Guarani ya hablan de él en pasado.
Plantilla25/10/2027
Elías Torres está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.35 en la temporada con 15 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Guarani puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Guarani, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Tobías Gamarra será jugador de otro club este fin de semana, y en Guarani las despedidas han empezado en voz baja.
Elías Torres estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla18/10/2027
Palabras en el entrenamiento del Guarani sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Richard Torales está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo18/10/2027
Jhon Jairo Sánchez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Guarani lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Alan Pereira ha apuntado la fecha.
Cedidos18/10/2027
Los goles siguen llegando desde el destierro de Bruno López
4 goles en 29 partidos en Encarnacion: números que viajan a casa más rápido que él. En Guarani alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Paul Riveros entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Guarani lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Guarani nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Malcom Braida y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Brian Calderara, y el técnico lo permitió.
Plantilla11/10/2027
Palabras en el entrenamiento del Guarani sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Richard Torales está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Gaspar Servio está en ella.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Diego Ramos ya tiene su respuesta de Guarani; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
0‑1 ante Cerro Porteno, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Guarani nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Regates completados: 16. Hacia el minuto setenta aparece en la cara de un lateral una desesperación muy concreta, y ahí estaba.
El banquillo04/10/2027
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Gustavo Acosta ante una sala que ya las había oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Pedro González será jugador de otro club este fin de semana, y en Guarani las despedidas han empezado en voz baja.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Alberto Martínez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
11 goles en 27 partidos en Sol de America: números que viajan a casa más rápido que él. En Guarani alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
«Veo todos los partidos de Guarani desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Cerro Porteno sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Elías Torres está en ella.
3‑1 ante La Equidad, bajo los focos, contra gente que no habla el mismo idioma que la grada. En estas noches un club mide su década, y nunca son tantas como todo el mundo espera.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guarani pueden fingir no haber oído.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Guarani lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
La racha sin perder llega a 7. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Elías Torres estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Juan Manuel García será jugador de otro club este fin de semana, y en Guarani las despedidas han empezado en voz baja.
Gaspar Servio estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Guarani, y 2 partidos en 38 dicen que se ha ganado que le escuchen.
7 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
El banquillo13/09/2027
Gaspar Servio se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Guarani lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
6 goles en 21 partidos en Pastoreo: números que viajan a casa más rápido que él. En Guarani alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Luis Martínez puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
51 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Guarani no han contestado, que también es una forma de contestar.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Guarani, y 0 partidos en 37 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Plantilla06/09/2027
Alan Pereira choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Jhon Jairo Sánchez está en ella.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Guarani lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Gaspar Servio y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Richard Torales estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
11 goles en 26 partidos en Sol de America: números que viajan a casa más rápido que él. En Guarani alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Guarani. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Guarani nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Guarani puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
«Veo todos los partidos de Guarani desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Libertad sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
El banquillo23/08/2027
Imanol Segovia se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Guarani lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Diego Ramos, y el técnico lo permitió.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Guarani, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Los clubes lo tienen todo cerrado y lo que queda son papeles y una foto. En Guarani ya hablan de él en pasado.
Plantilla16/08/2027
Alan Pereira choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Aldo Pérez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
9 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Gaspar Servio está en ella.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Richard Torales entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Primero, con 51 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Guarani lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Thiago Servín será jugador de otro club este fin de semana, y en Guarani las despedidas han empezado en voz baja.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alan Pereira estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Harold Santiago Mosquera y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Guarani, y 0 partidos en 33 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Encarnacion esperando con una camiseta. En Guarani nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Guarani nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Gaspar Servio y Guarani acuerdan 2 años más.
Gaspar Servio y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Nadie hace un documental sobre un isquiotibial y todo el mundo en esto lo teme. En el Guarani irán con cuidado con la fecha de vuelta, porque la segunda siempre es peor que la primera.
Victoria por 1‑1 ante Sol de America, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Guarani la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Una tanda se recuerda por su final, y esta termina con Gaspar Servio: 1 penaltis detenidos y una afición que los describirá uno por uno durante los próximos veinte años.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Guarani lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Directiva26/07/2027
Guarani cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 5; bajas, 8; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
Libertad pagó $1.2M y Guarani lo aceptó, que es toda la historia en una frase. La versión larga habla del presupuesto salarial y se contará toda la temporada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guarani cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Ya son 6 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
En breve
PlantillaRichard Torales choca con un compañero por las exigencias
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Guarani, y no se va a retirar.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Guarani la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guarani cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
9 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
El banquillo19/07/2027
Gaspar Servio se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Guarani lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
51 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
Puesto 1 con 51 puntos. Cada temporada es una historia y esta es su última línea, y ahora el club tiene tres meses para decidir de qué va la siguiente.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Sol de America esperando con una camiseta. En Guarani nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Guarani, y no se va a retirar.
La oferta se quedó lejos y en Guarani no necesitaron pensarlo mucho. Nadie en este negocio entiende una primera negativa como un final.
Plantilla12/07/2027
Las defensas ya doblan la marca sobre Elías Torres
15 goles y una media de 7.35 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Guarani lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Libertad, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Guarani lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
La oferta de Libertad por Fernando Fernández se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guarani pueden fingir no haber oído.
El acuerdo con Libertad está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Malcom Braida estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Richard Torales estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Libertad querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Guarani fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Puesto 2, 47 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Tembetary esperando con una camiseta. En Guarani nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Guarani lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
La oferta de Olimpia por Víctor Rivarola se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
El impulso no se compra y se pierde con facilidad; ahora mismo Guarani acumula 3 triunfos consecutivos.
Mercado28/06/2027
Tan cerca: el traspaso de Félix Llano muere sobre la bocina
El precio estaba acordado y el vuelo, mirado — y entonces el teléfono dejó de sonar. Guarani de Fram pasó página, Félix Llano se reincorpora a Guarani, y todos fingen que el lunes es solo un lunes.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Guairena esperando con una camiseta. En Guarani nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Guarani lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Guarani nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Guarani preguntó y Olimpia dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Fernando Fernández, y el técnico lo permitió.
Tres puntos para Guarani: un 1‑0 ante 2 de Mayo en un duelo resuelto por detalles mínimos.
Cedidos21/06/2027
Los goles siguen llegando desde el destierro de Alan Pereira
12 goles en 16 partidos en Sol de America: números que viajan a casa más rápido que él. En Guarani alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Guarani lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.94 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guarani pueden fingir no haber oído.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Olimpia conserva a su hombre, y Guarani vuelve a una lista con un nombre tachado.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Guarani lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Guarani lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
El acuerdo con Nacional está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Guarani lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Olimpia, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Gaspar Servio y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Guarani preguntó y Cerro Porteno dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Guarani, y no se va a retirar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Guarani no han contestado, que también es una forma de contestar.
Fred estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Recuperó y luego hizo algo con ello, que son dos trabajos y la razón de que el marcador tenga el aspecto que tiene. 13 acciones combinadas y un 6.71, y ninguna de ellas saldrá en un resumen.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Daniel Pérez, y el técnico lo permitió.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Guarani le dijo a Jhon Jairo Sánchez que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Guarani sobre quién trabaja
Dos goles y un 8.42 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Guarani, y no se va a retirar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Guarani lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Partido22/05/2027
El Guarani convierte su casa en un mal sitio para visitar
11 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guarani cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Las eliminatorias esperan a que alguien las agarre, y Juan Manuel García lo hizo ante Tembetary. 1‑0 al final, y en el bombo de la siguiente ronda está Guarani.
7 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
35 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.21 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guarani pueden fingir no haber oído.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Guarani lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Guarani nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
4 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
Elías Torres lo gana cuando ya debía haber sonado el pitido
Minuto 90. Elías Torres encontró el remate en un tiempo que solo existía por las interrupciones anteriores, y Tembetary pasó del punto a la nada en un solo movimiento.
Ya son 5 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Guarani, y no se va a retirar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Guarani no han contestado, que también es una forma de contestar.
Tembetary obligó a Guarani a sudarlo, pero el marcador decía 3‑2 al final y la tabla no pregunta cómo.
Partido08/05/2027
El Guarani convierte su casa en un mal sitio para visitar
9 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Plantilla10/05/2027
Las defensas ya doblan la marca sobre Elías Torres
11 goles y una media de 7.29 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
4 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Partido01/05/2027
Otra más recogida lejos de casa
3 seguidas fuera para el Guarani. Los autocares salen temprano, llegan de noche a campos poco agradables, y vuelven una y otra vez con tres puntos.
Un 1‑0 ante Recoleta, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
Plantilla03/05/2027
Elías Torres está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.26 en la temporada con 10 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Thiago Servín y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Daniel Pérez, y el técnico lo permitió.
Cuatro semanas en las que nadie en la categoría hizo mejor su trabajo. El premio va a una estantería y el jugador vuelve al once, que es el orden que en Guarani prefieren.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
En breve
PlantillaUn sitio en el once del mes para Malcom Braida
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guarani cosas que tardan más de una semana en retirarse.
8.25. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Plantilla26/04/2027
Elías Torres está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.24 en la temporada con 9 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Media liga jugada, puesto 1, 26 puntos en el casillero. Multiplicarlo por dos es la cuenta que ha hecho todo aficionado y la única que nadie en el club hará en voz alta.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Elías Torres lo produjo, y el 8.37 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Guarani puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guarani cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Elías Torres. 3‑2 ante Cerro Porteno, y la ovación final fue sobre todo suya.
Ya son 6 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Guarani, y 0 partidos en 17 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Derlis Gonzalez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Jhon Jairo Sánchez. 2‑0 ante Libertad, y la ovación final fue sobre todo suya.
Dos equipos de lo alto de la tabla, una tarde, y un mes de conversaciones resuelto en noventa minutos. Guarani no usará la palabra título esta semana y no dejará de pensarla.
«No me fui a mirar desde el banquillo. Quiero volver a Guarani y pelear mi sitio.» 4 partidos de 17 en Tacuary dicen el resto.
El banquillo12/04/2027
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Gustavo Acosta, sobre una victoria por 2‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.19 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Ya se había levantado el cartel del añadido, la victoria estaba descontada, y entonces marcó 2 de Mayo. No hay peor minuto para encajar, y el estadio se vació en el silencio que sigue a uno de esos.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Carlos Arrúa está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Jhon Jairo Sánchez está en ella.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 1‑1, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 35 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Guarani es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Guarani, y 0 partidos en 14 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Fernando Fernández está en ella.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
Toca 2 de Mayo, y hay un hombre en el vestuario de Guarani que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Puesto 3, 16 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.10 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Guarani nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Dos de los goles llevaban su nombre en alguna parte, que es la tarde que un entrenador quiere de cualquiera a quien pida crear y rematar. 7.77 y 2 participaciones.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Luis Martínez quiere fútbol continental; si el Guarani puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Un 3‑1 ante Sportivo Trinidense, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
Notas de los jugadores22/03/2027
Noventa minutos de Elías Torres en su mejor versión
Calificado con 8.29. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Guarani.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Guarani lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
6 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Guarani y de Nacional por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Thiago Servín y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Mariano Ramos marcó, fue calificado con 7.66 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
Elías Torres y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla08/03/2027
7 caras nuevas y el Guarani todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
«Veo todos los partidos de Guarani desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Deportivo Santani sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Malcom Braida sale de esa comparación dentro del equipo, y el Guarani se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
Elías Torres y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
6 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Guarani y de Sportivo Luqueno por igual; los demás se lo pasaron en grande.
«Veo todos los partidos de Guarani desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Independiente CG sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Alcides Barbotte, y el técnico lo permitió.
Notas de los jugadores01/03/2027
Noventa minutos de Elías Torres en su mejor versión
Calificado con 8.08. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Guarani.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 4 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 2‑4, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
En breve
El banquilloFernando Fernández se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Guarani no han contestado, que también es una forma de contestar.
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.07 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
4 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Malcom Braida y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Un 2‑1 ante Sportivo San Lorenzo, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
Notas de los jugadores22/02/2027
Elías Torres jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.23. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Gustavo Acosta sobre una tarde de 2‑1 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Alcides Barbotte quiere fútbol continental; si el Guarani puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Elías Torres estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Veo todos los partidos de Guarani desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Tacuary sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 1‑0, Gustavo Acosta podía permitirse ser generoso.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
5 chavales suben, y en algún punto del edificio quienes los entrenaron con doce años están teniendo, en silencio, la mejor mañana de su año laboral. Nada de esto sale en un resultado, y es para esto que existe la cantera.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Diego Barrios es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Hugo Peralta ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Juan Cubas ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Derlis Balbuena lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
«Veo todos los partidos de Guarani desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Deportivo Santani sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Fernando Fernández está en ella.
Cuando pasa esto no se anuncia nada y todo el mundo lo sabe. Es una parte mayor del plan en Guarani de lo que era hace un mes, y la ciudad deportiva se dio cuenta antes de que lo dijera la alineación.
Le han quitado la capitanía a Gaspar Servio. En el Guarani lo llamarán una decisión de equipo; un vestuario lo lee como un veredicto sobre una persona.
Toca Recoleta, y hay un hombre en el vestuario de Guarani que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Guarani. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Aldo Pérez entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Félix Llano será jugador de otro club este fin de semana, y en Guarani las despedidas han empezado en voz baja.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Luis Martínez quiere fútbol continental; si el Guarani puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
«Veo todos los partidos de Guarani desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Rubio Nu sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Daniel Pérez
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Elías Torres estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Guarani, y 0 partidos en 5 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Jorge Recalde está en ella.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Guarani, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Cada sábado hace cosas a las que nadie a su alrededor sabe responder. Es halagador durante una temporada y un problema a partir de la siguiente, y en Guarani saben en cuál de las dos están.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en Guarani reconocería. Los sábados se nota.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Tembetary esperando con una camiseta. En Guarani nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
La oferta de Cerro Porteno por Diego Fernández se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 22 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. São Paulo conserva a su hombre, y Guarani vuelve a una lista con un nombre tachado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Thiago Servín estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
7 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
En breve
El banquilloJhon Jairo Sánchez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
MercadoEl reloj corre para el contrato de Gaspar Servio
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Brian Calderara acaba de firmar por el Guarani y, por una vez, la respuesta importaba.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Matías López no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guarani cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El nombre de Diego Fernández ha aparecido en conversaciones de las que Guarani no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Cada sábado hace cosas a las que nadie a su alrededor sabe responder. Es halagador durante una temporada y un problema a partir de la siguiente, y en Guarani saben en cuál de las dos están.
Guarani ha hecho la llamada a Atlético Mineiro. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Tembetary esperando con una camiseta. En Guarani nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
La camiseta todavía le queda bien. Derlis Gonzalez está de vuelta en Guarani, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
La oferta de Libertad por Aldo Pérez se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Armando Méndez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Guarani preguntó y Estudiantes dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Hay un nivel en el que a un futbolista dejan de ponerlo a prueba y empiezan solo a contenerlo, y él llegó ahí hace ya tiempo. En el Guarani lo saben, y también todos los que lo ven.
El banquillo28/12/2026
Armando Méndez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Guarani lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Guarani ha acudido a Olimpia con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
El acuerdo con Racing Club está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Las normas lo permiten y escuece igual. Kevin Lezcano ha acordado condiciones con el Deportivo Santani para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
Guarani preguntó y Atlético Mineiro dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
El nombre de Ángel Aquino ha aparecido en conversaciones de las que Guarani no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Plantilla21/12/2026
Palabras en el entrenamiento del Guarani sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Marcos Gómez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El banquillo21/12/2026
Jorge Recalde se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Guarani lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Hecho, y con jornadas de margen. La próxima temporada tendrá noches bajo los focos contra clubes de otros países, y las cuentas, una línea que el año pasado no existía.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Guarani no han contestado, que también es una forma de contestar.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Rubio Nu esperando con una camiseta. En Guarani nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Guarani lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Boca Juniors, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Patricio Tanda estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Un nombre más en la lista: Independiente CG ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Milciades Adorno. La respuesta de Guarani no ha cambiado. De momento.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Leandro Allende estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
La lesión más común del fútbol y de la que más prisa se tiene por volver. En Guarani hablarán de 14 días y se andarán con cuidado, porque la segunda siempre es peor que la primera.
Una consulta de cesión a River Plate: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Todos han dejado de fingir: Cerro Porteno hará la llamada por Marcos Giménez esta semana. En Guarani tienen una cifra en mente, y la cifra no es tímida.
En breve
El banquilloLuis Martínez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
DirectivaAbierto por fichajes: Guarani entra en el mercado
Leandro Allende y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla30/11/2026
Marcos Gómez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Patricio Tanda y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla23/11/2026
Palabras en el entrenamiento del Guarani sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Leandro Allende está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Jorge Recalde está en ella.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guarani cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Luis Martínez quiere fútbol continental; si el Guarani puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Plantilla16/11/2026
Palabras en el entrenamiento del Guarani sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Leandro Allende está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Guarani, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
En breve
PlantillaArmando Méndez entrena como quien tiene algo que demostrar
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Jesús Alvarenga será jugador de otro club este fin de semana, y en Guarani las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guarani cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Guarani, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Gustavo Navarro
PlantillaDudas sobre Kevin Lezcano en los entrenamientos
PlantillaPatricio Tanda entrena como quien tiene algo que demostrar
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Guarani lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Aldo Pérez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El banquillo02/11/2026
Armando Méndez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Guarani lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Antes era una de las opciones. Ahora es uno de los hombres alrededor de los cuales se eligen las opciones, y el cambio ocurrió tan en silencio que solo el vestuario lo notó ese día.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Guarani. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guarani cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Leandro Allende estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
18 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Leandro Allende estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Marcos Gómez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Derlis Rodríguez está en ella.
Las normas lo permiten y escuece igual. Jesús Alvarenga ha acordado condiciones con el Sportivo Ameliano para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 22 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Luis Martínez y Guarani acuerdan 4 años más.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Patricio Tanda estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo12/10/2026
Luis Martínez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Guarani lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Carlos Arrúa entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
3 detenidos en la tanda y un estadio que seguirá describiéndolos dentro de veinte años. A un portero le basta una noche así para quedarse en la memoria.
Las eliminatorias esperan a que alguien las agarre, y Everton Brito lo hizo ante Cerro Porteno. 1‑1 al final, y en el bombo de la siguiente ronda está Guarani.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Milciades Adorno tiene 21 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Leandro Allende estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
El banquillo05/10/2026
Armando Méndez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Guarani lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
En breve
El banquilloLa vista desde el banquillo
El banquilloCarlos Arrúa llama a la puerta del técnico
Notas de los jugadoresA Everton Brito le bastó media hora
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Marcos Gómez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
18 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Jorge Recalde está en ella.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Armando Méndez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Leandro Allende estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Juan Manuel García, y el técnico lo permitió.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Guarani, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Fernando Fernández ha apuntado la fecha.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Milciades Adorno está en ella.
Leandro Allende y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Fernando Fernández, y el técnico lo permitió.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Marcos Gómez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No un contrato nuevo, no un dorsal nuevo: un lugar nuevo en la cabeza del entrenador, que es el único ascenso del fútbol que importa de verdad. Juan Manuel García acaba de subir en él.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Luis Martínez está en ella.
2 goles, y el segundo fue el que lo cerró. Nota de 8.22, y con algo más de suerte en el primer palo habría tenido un tercero.
Plantilla31/08/2026
Palabras en el entrenamiento del Guarani sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Leandro Allende está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Patricio Tanda y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
18 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
Victoria por 2‑1 ante Recoleta, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
Dos goles y un 8.30 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Leandro Allende estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guarani cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Tiene 21 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ángel Aquino, y el técnico lo permitió.
El banquillo24/08/2026
Derlis Rodríguez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Guarani lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Nadie en el Guarani insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guarani cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla17/08/2026
Palabras en el entrenamiento del Guarani sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Marcos Gómez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Guarani ha hecho saber al mercado que Jesús Alvarenga está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Leandro Allende estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Patricio Tanda y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Juan Gomez ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Adrian Martinez lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Derlis Gomez es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Gustavo Alderete es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Armando Méndez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla03/08/2026
Palabras en el entrenamiento del Guarani sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Leandro Allende está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Hay una distancia, y fingir que no la hay no ayuda a nadie.» Ninguna de las partes se ha movido, y el calendario trabaja para una sola de ellas.
Plantilla03/08/2026
20 caras nuevas y el Guarani todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.