Las cuentas se agotaron y se veía venir desde lejos. El verano difícil empieza ya, y el calendario del año que viene estará lleno de nombres desconocidos.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Criciúma todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Criciúma, y no se va a retirar.
La clase de año que termina con un nombre leído en voz alta en un salón. Criciúma lo disfrutó cada semana y ahora tiene el problema de que los demás lo saben.
Ypiranga quería más de $31.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Romarinho estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Criciúma lo saben.
Eduardo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Criciúma se está agotando.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 23 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Criciúma pueden fingir no haber oído.
Braian Cufré estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Peto de calentamiento, noventa minutos mirando, y un apretón de manos al final que no engañó a nadie. Los partidos grandes dicen en quién confía un técnico; este se lo dijo a Luciano Castán.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
Calificado con 7.56. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
En breve
El banquilloCésar Martins se lleva el toque del técnico
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
0‑3 para Atlético Mineiro, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Yuri Tanque y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla01/11/2027
Palabras en el entrenamiento del Criciúma sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Natanael está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
34 encuentros, 9 goles y una alternativa de plantilla que ha llegado sin traspaso. La pregunta interesante en el Criciúma ya no es si juega, sino a quién desplaza.
Peto de calentamiento, noventa minutos mirando, y un apretón de manos al final que no engañó a nadie. Los partidos grandes dicen en quién confía un técnico; este se lo dijo a Romarinho.
Braian Cufré y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla11/10/2027
Palabras en el entrenamiento del Criciúma sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Natanael está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
23 partidos en Uberlândia y los goles no paran. En Criciúma lo siguen más de cerca de lo que le gustaría al club que lo tiene.
El banquillo11/10/2027
Marcinho se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Criciúma lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Criciúma saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
La afición se organiza contra la directiva de Criciúma
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Criciúma se está agotando.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Criciúma todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Criciúma pueden fingir no haber oído.
7.96, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Criciúma, y no se va a retirar.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Plantilla03/05/2027
Romarinho choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Veo todos los partidos de Criciúma desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Iguatu sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Rómulo Otero, y el técnico lo permitió.
En breve
El banquilloAírton se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Criciúma, y 0 partidos en 5 dicen que se ha ganado que le escuchen.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
En breve
PlantillaMarcelo Hermes ya sabe lo que gana el de al lado
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Eduardo, y el técnico lo permitió.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
El banquillo08/03/2027
Aírton se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Criciúma lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Las cifras no se guardan en un vestuario y nunca se han guardado. No pide más de lo que vale: pregunta por qué el de al lado vale más, y en el Criciúma esa pregunta es más difícil de responder.
Puede que el Criciúma no pueda darle a Eduardo lo que quiere
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Eduardo quiere fútbol continental; si el Criciúma puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en Criciúma reconocería. Los sábados se nota.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Criciúma, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Criciúma. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Un programa propio, al margen del grupo, dirigido a la única cosa que el cuerpo técnico cree que lo frena. Casi todas las mejoras ocurren así y ninguna sale en el periódico.
En breve
PlantillaAírton es la comidilla de la ciudad deportiva
Puede que el Criciúma no pueda darle a Aírton lo que quiere
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Aírton quiere fútbol continental; si el Criciúma puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Yuri Tanque estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Veo todos los partidos de Criciúma desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Maricá sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
El banquillo22/02/2027
Willean Lepo se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Criciúma lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Braian Cufré. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Criciúma. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Criciúma, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
El idioma ha llegado, el encogerse de hombros se ha ido, y discute en los entrenamientos como alguien que cuenta con estar aquí el año que viene. Nada de eso aparece en un traspaso y todo se ve en el campo.
Un nombre más en la lista: Hapoel Beer Sheva ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Kauã. La respuesta de Criciúma no ha cambiado. De momento.
Eduardo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Veo todos los partidos de Criciúma desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Maricá sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Braian Cufré. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Alisson ha apuntado la fecha.
«Fueron honestos conmigo, y prefiero saberlo.» A Gui Lobo le han comunicado que no entra en los planes del técnico de Criciúma.
El banquillo18/01/2027
Marcinho se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Criciúma lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Kauã estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Criciúma, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a César Martins
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Portuguesa conserva a su hombre, y Criciúma vuelve a una lista con un nombre tachado.
Un nombre más en la lista: Barcelona de Ilhéus ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Pedro. La respuesta de Criciúma no ha cambiado. De momento.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Criciúma cosas que tardan más de una semana en retirarse.
36 puntos al llegar a la mitad. La primera vuelta es una promesa; la segunda es una factura, y la ciudad está a punto de descubrir cuál de las dos ha sido esta.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Criciúma no han contestado, que también es una forma de contestar.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
0‑1 para Remo, y ninguna queja que merezca tinta. La actuación no pidió más de lo que obtuvo.
Directiva30/11/2026
En Criciúma el 114% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Lira y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El banquillo30/11/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 José Gomes salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Plantilla30/11/2026
Rafael Juwer choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Braian Cufré y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Regates completados: 20. Siempre había un defensa delante de él y nunca hubo un defensa delante de él mucho rato.
Mercado26/10/2026
Puede que el Criciúma no pueda darle a Eduardo lo que quiere
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Eduardo quiere fútbol continental; si el Criciúma puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑3, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Es el nombre de todas las columnas y de todas las tertulias, y eso pesa a cualquier edad. Hay futbolistas que crecen ahí dentro y otros que se apagan sin ruido.
En breve
El banquilloMarcinho se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Lo que vieneMarcinho se enfrenta a su antiguo club
MercadoLa historia de Braian Cufré se niega a morir
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Criciúma nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Criciúma cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Alguien vio todos los partidos de la categoría este fin de semana y decidió que él fue lo mejor de cualquiera de ellos. Un honor pequeño, y la mayoría de las carreras terminan sin uno.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Diego Gonçalves ha apuntado la fecha.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Jean Irmer entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Se le ha ido el desconcierto, el idioma va llegando y discute en los entrenamientos como alguien que cuenta con estar aquí el año que viene. La mitad del valor de un fichaje es esto, y nada de ello aparece en el traspaso.
Victoria por 2‑1 ante Botafogo-SP, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
La oferta de Belenenses por Rómulo Otero se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Kauã no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
Ya son 9 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
7.95, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.