Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Las normas lo permiten y escuece igual. Moises Viloria ha acordado condiciones con el Aragua para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Metropolitanos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Yolfran Caricote estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Caracas se llevó los puntos tras un 1‑2 que costará explicar en la grada.
El banquillo19/06/2028
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑2 Juan Martinez salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Una consulta de cesión a Caracas: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Dos goles y un 8.30 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Metropolitanos, y no se va a retirar.
Estudiantes de Merida ha aceptado el dinero. Lo que Metropolitanos no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Racing Club lo dice, y a nadie en Metropolitanos le divierte adivinarlo.
Vitor Eudes y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Agustín Dameno ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Metropolitanos se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
En breve
Notas de los jugadoresFrancesco Lo Celso jugó una tarde distinta a la de todos los demás
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Metropolitanos, y no se va a retirar.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Agustín Bianciotti quiere fútbol continental; si el Metropolitanos puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Metropolitanos donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
Una consulta de cesión a Racing Club: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Metropolitanos ha hecho la llamada a Racing Club. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Dos goles y un 8.33 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Vitor Eudes estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Yolfran Caricote estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Sneider Navarro la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Vitor Eudes, y el técnico lo permitió.
El gol que puso a Bolívar por delante todavía se repetía en las pantallas del pasillo cuando el Metropolitanos empató, 2 minutos después. Una ventaja vale lo que hagas con ella.
El banquillo29/05/2028
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Juan Martinez, sobre una victoria por 2‑1 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Fluminense lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Plantilla29/05/2028
Palabras en el entrenamiento del Fluminense sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Santiago Moreno está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Fluminense ha sido explícito sobre la situación de Santiago Moreno, que es más de lo que reciben muchos.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo29/05/2028
Guilherme Arana se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Fluminense lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 0‑0, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Fluminense saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Noventa minutos, cero goles, y la discusión empezó antes de vaciarse el aparcamiento: ¿un punto sumado o dos regalados ante Avaí? El debate seguirá vivo el jueves.
6 goles en un partido, Kavier Ortiz en el marcador y un resultado que parecerá una errata. Los neutrales no podían pedir más al Metropolitanos ni a Zamora.
Notas de los jugadores08/05/2028
Kavier Ortiz jugó una tarde distinta a la de todos los demás
9.34. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Yolfran Caricote estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Metropolitanos lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Metropolitanos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Media liga jugada, puesto 8, 16 puntos en el casillero. Multiplicarlo por dos es la cuenta que ha hecho todo aficionado y la única que nadie en el club hará en voz alta.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Fluminense lo saben.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Plantilla24/04/2028
Palabras en el entrenamiento del Fluminense sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jemmes está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Crystopher y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El banquillo24/04/2028
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑2 Júnior Freitas salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
La historia de la ambición al revés, la que nadie cuenta: un futbolista pidiendo un escenario más pequeño, menos cámaras y una grada que no se gire. No es debilidad y casi siempre se cuenta como si lo fuera.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Jefferson Savarino está en ella.
0‑4 contra Academia Puerto Cabello, y ninguna queja que resista ver la repetición. El técnico habló después de carácter; la grada usó palabras más cortas.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Vitor Eudes y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla17/04/2028
Palabras en el entrenamiento del Metropolitanos sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Yolfran Caricote está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Vitor Eudes, y el técnico lo permitió.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑4, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Andrés Ferro, y el técnico lo permitió.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 1‑4, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Me dijeron cuál sería mi papel y firmé por eso. No ha pasado.» Un agravio con fecha concreta es el más difícil de arreglar.
Plantilla03/04/2028
Palabras en el entrenamiento del Fluminense sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jemmes está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
A Fer Niño le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
Matheus Reis y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
El banquillo03/04/2028
Guilherme Arana se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Fluminense lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Fluminense ha sido explícito sobre la situación de Marcelo Pitaluga, que es más de lo que reciben muchos.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Fluminense saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Cedidos03/04/2028
La cesión de Vitor Eudes se mide en lo que no ocurre
5 porterías a cero en 9 partidos con Metropolitanos. Ese es el oficio entero de un portero bien hecho, y se está haciendo muy lejos del club al que pertenece.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Fluminense. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
32 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Metropolitanos pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
7.97, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
Vitor Eudes y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Eduardo Alcides ya tiene su respuesta de Metropolitanos; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
En breve
El banquilloSaimon Ramírez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Palabras en el entrenamiento del Fluminense sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jemmes está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Fluminense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Fluminense, y 0 partidos en 10 dicen que se ha ganado que le escuchen.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Jefferson Savarino firme algo — un contrato en Fluminense o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Una convocatoria halaga al jugador y al club que lo formó en la misma frase. En Fluminense lo quieren de vuelta de una pieza y saben que nadie va a consultarles.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
40 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Metropolitanos pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Puesto 12 y 9 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
Vitor Eudes y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla13/03/2028
Palabras en el entrenamiento del Metropolitanos sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Yolfran Caricote está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Agustín Bianciotti, y el técnico lo permitió.
A Francesco Lo Celso le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Juan Martinez tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Agustín Bianciotti está en ella.
49 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Metropolitanos pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Regates completados: 25. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Vitor Eudes estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Cleiderman Osorio, y el técnico lo permitió.
A Vitor Eudes le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
57 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Metropolitanos pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Deportivo La Guaira querrá olvidar esto cuanto antes: 7‑1, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Metropolitanos fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Las eliminatorias esperan a que alguien las agarre, y Alexander Nieves lo hizo ante Aragua. 5‑2 al final, y en el bombo de la siguiente ronda está Metropolitanos.
Dos goles y un 9.07 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Dos goles y un 8.27 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
65 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Metropolitanos pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Metropolitanos tiene que sacar un resultado de donde sea.
Vitor Eudes y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Vitor Eudes, y el técnico lo permitió.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Metropolitanos, otra semana sin la firma de Agustín Bianciotti.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Juan Martinez tras el empate 1‑1, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
En breve
Lo que vieneEl líder es el siguiente para Metropolitanos
Antonio González se lesiona los ligamentos de la rodilla: 72 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 72 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Andrés Ferro estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Yolfran Caricote estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
3 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Metropolitanos sabe decir en qué semana.
Puesto 3, 69 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Oliveirense tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Fluminense, y 0 partidos en 5 dicen que se ha ganado que le escuchen.
El banquillo14/02/2028
Agustín Canobbio se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Fluminense lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Jefferson Savarino. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Nadie titula sobre un profesor particular. Tampoco hace falta explicar qué le pasa a un fichaje que se pasa dos años siendo el hombre con el que nadie puede hablar en la comida.
86 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Metropolitanos pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Metropolitanos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Guillermo Marín, y el técnico lo permitió.
El banquillo31/01/2028
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Juan Martinez no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Metropolitanos tampoco lo escondía nadie.
Antonio González se lesiona los ligamentos de la rodilla: 94 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 94 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Metropolitanos lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
7.89, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
Vitor Eudes y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
5 chavales suben, y en algún punto del edificio quienes los entrenaron con doce años están teniendo, en silencio, la mejor mañana de su año laboral. Nada de esto sale en un resultado, y es para esto que existe la cantera.
Plantilla24/01/2028
Palabras en el entrenamiento del Metropolitanos sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Yolfran Caricote está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Francisco Rincon ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Daniel Rincon lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Salomon Ferraresi es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Saimon Ramírez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Saimon Ramírez está en ella.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Metropolitanos saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Metropolitanos ofreció $980.0K; UCV dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Vitor Eudes estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Sneider Navarro, y el técnico lo permitió.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Un año después el idioma no ha llegado, la ciudad no se ha abierto, y come solo más veces de las que en el Metropolitanos querrían reconocer. Se le nota los sábados.
Hay un nivel en el que a un futbolista dejan de ponerlo a prueba y empiezan solo a contenerlo, y él llegó ahí hace ya tiempo. En el Metropolitanos lo saben, y también todos los que lo ven.
Una prueba de temporada entera: River Plate sigue teniendo su ficha, pero la camiseta y los minutos los reparte Metropolitanos. Una cesión es una apuesta que ambos clubes creen estar ganando.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Metropolitanos. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Una cara nueva en su posición y una camiseta que creía suya, de repente en discusión. Metropolitanos no ha prometido nada, que es lo que prometen los clubes en esta fase.
La oferta llegó a UCV esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Las normas lo permiten y escuece igual. Adrian Rojas ha acordado condiciones con el Dynamo Puerto para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
Vitor Eudes estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Talleres conserva a su hombre, y Metropolitanos vuelve a una lista con un nombre tachado.
Cada sábado hace cosas a las que nadie a su alrededor sabe responder. Es halagador durante una temporada y un problema a partir de la siguiente, y en Metropolitanos saben en cuál de las dos están.
A River Plate le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Orlando Benítez ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Metropolitanos pueden fingir no haber oído.
El acuerdo con Fluminense está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Metropolitanos puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Andrés Ferro estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla27/12/2027
Palabras en el entrenamiento del Metropolitanos sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Tomás Parmo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Atlético Mineiro conserva a su hombre, y Metropolitanos vuelve a una lista con un nombre tachado.
Metropolitanos ha hecho la llamada a Talleres. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Un punto rescatado en el minuto 88 vale exactamente un punto y bastante más que eso para un vestuario. Este equipo no se rinde, y esa es una reputación que vale más que el resultado.
Vitor Eudes y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Júnior Freitas tras el empate 1‑1, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
1‑1 ante Melgar, bajo los focos, contra gente que no habla el mismo idioma que la grada. En estas noches un club mide su década, y nunca son tantas como todo el mundo espera.
Regates completados: 27. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Toca Corinthians, y los dos equipos a los que mira la categoría se miden entre sí. A quien gane le dirán que no hay nada decidido en la misma frase en que lo felicitan.
Ya se había levantado el cartel del añadido, la victoria estaba descontada, y entonces marcó Melgar. No hay peor minuto para encajar, y el estadio se vació en el silencio que sigue a uno de esos.
El banquillo25/10/2027
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Júnior Freitas ante una sala que ya las había oído.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Jefferson Savarino está en ella.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Fluminense escucha una frase así exactamente como está construida.
Agustín Canobbio estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 19 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
9 porterías a cero en 27 partidos con Volta Redonda. Ese es el oficio entero de un portero bien hecho, y se está haciendo muy lejos del club al que pertenece.
20 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Fluminense pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Fluminense lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Fluminense pueden fingir no haber oído.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Jemmes está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
En breve
El banquilloHulk se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Júnior Rocha se lesiona los ligamentos de la rodilla: 28 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 28 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Fluminense no han contestado, que también es una forma de contestar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Arthur Ryan será jugador de otro club este fin de semana, y en Fluminense las despedidas han empezado en voz baja.
A Hulk le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
36 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Fluminense pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Dos goles y un 8.41 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Crystopher y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El banquillo23/08/2027
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Júnior Freitas fue breve tras ganar 3‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Vitor Eudes estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 3‑1, Júnior Freitas podía permitirse ser generoso.
En breve
El banquilloGuilherme Arana se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Minuto 92. Rodrigo Castillo encontró el remate en un tiempo que solo existía por las interrupciones anteriores, y Grêmio pasó del punto a la nada en un solo movimiento.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Fluminense la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Ganar a cualquier otro son tres puntos. Ganarles a ellos, con su nombre en el gol, es un año de presumir para Fluminense y una historia que sobrevivirá a su contrato.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Fluminense, otra semana sin la firma de Agustín Canobbio.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Fluminense la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
El nombre de Vitor Eudes ha aparecido en conversaciones de las que Fluminense no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
«Tres cesiones en tres años. En algún momento un club tiene que decidir si soy su jugador o su activo». La etapa en ABC continúa; el mensaje viaja a casa.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
0‑1 ante Ferroviária, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
Primero, con 37 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
2 goles, y el segundo fue el que lo cerró. Nota de 8.83, y con algo más de suerte en el primer palo habría tenido un tercero.
Directiva26/07/2027
Pasa el cierre con 4 de alta y 17 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Fluminense hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
A un centrocampista se lo mide por si el equipo funciona cuando él está en el campo, algo casi imposible de ver y completamente obvio a posteriori. 17 acciones, 7.26, y un entrenador que no volverá a cambiarlo con prisas.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Antônio Carlos será jugador de otro club este fin de semana, y en Fluminense las despedidas han empezado en voz baja.
Bahia quería más de $180.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Fluminense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Puesto 3, 35 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 19 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jefferson Savarino estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Fluminense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Veo todos los partidos de Fluminense desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Ceilândia sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
Cedidos15/03/2027
Los goles siguen llegando desde el destierro de Lelê
9 goles en 24 partidos en Pafos: números que viajan a casa más rápido que él. En Fluminense alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Juan Pablo Freytes y Fluminense acuerdan 5 años más.
Vitor Eudes estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla25/01/2027
John Kennedy choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Fluminense, y 0 partidos en 5 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Rodrigo Castillo firme algo — un contrato en Fluminense o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
El banquillo25/01/2027
Ganso se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Fluminense lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Rodrigo Castillo
CedidosLos goles siguen llegando desde el destierro de Lelê
La oferta llegó a Zenit esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
La oferta de Palmeiras por Luciano Acosta se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
$7.8M era lo máximo que el club iba a pagar y Cruzeiro pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Fluminense lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
La oferta llegó a Internacional esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
A los 40 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.05 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Fluminense no han contestado, que también es una forma de contestar.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.93 con 40 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jefferson Savarino estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Martinelli. 3‑1 ante Vitória, y la ovación final fue sobre todo suya.
El gol que puso a Vitória por delante todavía se repetía en las pantallas del pasillo cuando el Fluminense empató, 1 minutos después. Una ventaja vale lo que hagas con ella.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Fluminense, y no se va a retirar.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Hulk lo produjo, y el 8.20 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Fluminense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jefferson Savarino estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo26/10/2026
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Júnior Freitas, sobre una victoria por 3‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
9 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Internacional avanza y Fluminense se vuelve a casa, con el 0‑2 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
Las normas lo permiten y escuece igual. Matheus Pedro ha acordado condiciones con el Manaus para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Thiago Silva y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La racha sin perder llega a 7. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
A los 19 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jefferson Savarino estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Empate en el minuto 89, tras una tarde que Fluminense tenía prácticamente cerrada. Sport Recife lo llamará un punto ganado; el vestuario local lo llamará dos regalados, y los dos tienen razón.
Calificado con 7.58. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
1 error, un gol y una noche delante de los mismos tres segundos. La verá hoy, mañana y probablemente en febrero, y cualquiera que haya jugado sabe en qué fotograma se queda parado.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Fluminense, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.