Felipe Carvalho y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla12/04/2027
Mateus Xavier choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Maricá hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 33 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
Plantilla05/04/2027
Sandro Silva choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
En breve
El banquilloMatheus Lira, sin el hombre que lo fichó
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Maricá se está agotando.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Ruan tiene 19 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Wellington y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 122 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
«La firma más fácil de mi carrera.» Rafael Forster y Maricá acuerdan 2 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
Plantilla08/03/2027
Palabras en el entrenamiento del Maricá sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Felipe Carvalho está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Sandro Silva y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
El banquillo08/03/2027
La salida del técnico deja a Rafael Forster a la intemperie
Toda plantilla tiene hombres que fichó un entrenador concreto y hombres que simplemente se heredaron. Rafael Forster está en el primer grupo, y quien lo quiso aquí ya no está en el edificio.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Marcelinho puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
En breve
El banquilloMarcelinho llama a la puerta del técnico
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Maricá hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Los directivos han dejado de mostrar afecto público al entrenador. En el fútbol eso suele ser el paso previo al comunicado breve.
La grada01/03/2027
La afición se organiza contra la directiva de Maricá
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Felipe Carvalho estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla01/03/2027
Palabras en el entrenamiento del Maricá sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Rafael Forster está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Un cambio en el banquillo no es una historia, son veinticinco. Esta es la de Rafael Forster: era el jugador de alguien y ahora tiene que ser el de otro, empezando de cero.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Marcel Cerezo lo ha hecho, en Maricá, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Plantilla22/02/2027
Rafael Forster choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Directiva22/02/2027
Los sueldos se tragan el 107% de los ingresos de Maricá
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Maricá, y 0 partidos en 9 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Rafael Carioca firme algo — un contrato en Maricá o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Las mejores operaciones son las que los contables ni llegan a notar. Marcel Cerezo llega a Maricá con su ficha como único coste y algo que demostrar como única cláusula.
Guilherme Zóio firma, y la columna del traspaso se queda vacía. Estas operaciones parecen pequeñas en julio y listas en marzo, o no se vuelven a mencionar.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Caio Vitor será jugador de otro club este fin de semana, y en Maricá las despedidas han empezado en voz baja.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
10 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Yuri Duarte, y el técnico lo permitió.
Un cambio en el banquillo no es una historia, son veinticinco. Esta es la de Jota: era el jugador de alguien y ahora tiene que ser el de otro, empezando de cero.
Un año después el idioma no ha llegado, la ciudad no se ha abierto, y come solo más veces de las que en el Maricá querrían reconocer. Se le nota los sábados.
Palabras en el entrenamiento del Maricá sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Felipe Carvalho está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maricá cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Directiva25/01/2027
Los sueldos se tragan el 103% de los ingresos de Maricá
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
«Veo todos los partidos de Maricá desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en São Luiz sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Rafael Carioca firme algo — un contrato en Maricá o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Victor Pereira entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en Maricá reconocería. Los sábados se nota.
Tan cerca: el traspaso de Felipe Carvalho muere sobre la bocina
El precio estaba acordado y el vuelo, mirado — y entonces el teléfono dejó de sonar. América Mineiro pasó página, Felipe Carvalho se reincorpora a Maricá, y todos fingen que el lunes es solo un lunes.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Maricá nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maricá cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los 36, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
Plantilla11/01/2027
Rafael Forster choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Plantilla11/01/2027
10 caras nuevas y el Maricá todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
La oferta de Juventude por Pablo Thomaz se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Lagarto esperando con una camiseta. En Maricá nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Wellington estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Un nombre más en la lista: Itabaiana ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Heltton. La respuesta de Maricá no ha cambiado. De momento.
A Coritiba le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Una consulta de cesión a Cruzeiro: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Hay un nivel en el que a un futbolista dejan de ponerlo a prueba y empiezan solo a contenerlo, y él llegó ahí hace ya tiempo. En el Maricá lo saben, y también todos los que lo ven.
Un año después el idioma no ha llegado, la ciudad no se ha abierto, y come solo más veces de las que en el Maricá querrían reconocer. Se le nota los sábados.
47 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Maricá pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Maricá no han contestado, que también es una forma de contestar.
Pablo Thomaz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla16/11/2026
Palabras en el entrenamiento del Maricá sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Rafael Forster está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Caio Vitor, y el técnico lo permitió.
Marcelo se lesiona los ligamentos de la rodilla: 54 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 54 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maricá cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla09/11/2026
Rafael Forster choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
3 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Alexis Quiñónes y Maricá acuerdan 3 años más.
El banquillo09/11/2026
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Arthur Braga ante una sala que ya las había oído.
61 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Maricá pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Rafael Carioca y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Directiva02/11/2026
En Maricá el 234% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Aquiles Ocanto, y el técnico lo permitió.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Alexis Quiñónes y Maricá acuerdan 3 años más.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
84 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Maricá pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maricá cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla12/10/2026
Palabras en el entrenamiento del Maricá sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Café está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
En el Maricá todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 34 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Maricá, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Karl Fernández tiene 39 y ya no le queda nada por demostrar. Le queda saber dónde colocarse, cuándo bajar el ritmo y qué decir en el descanso, y nada de eso sale en una gráfica física.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Maricá hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Felipe Carvalho estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Dida, y el técnico lo permitió.
Por detrás, y batido según cualquier lectura honesta, hasta el minuto 93. Aparecidense tenía los puntos en el bolsillo y un rincón de la grada seguía creyendo, que es cuando suele pasar.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Arthur Braga tras el empate 1‑1, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 35 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Felipe Carvalho estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Rafael Carioca y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Victor Pereira, y el técnico lo permitió.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Maricá. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Maricá saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 42 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
7.54, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
Felipe Carvalho y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Regates completados: 18. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Caio Vitor, y el técnico lo permitió.
6 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 1‑1, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
Regates completados: 30. Siempre había un defensa delante de él y nunca hubo un defensa delante de él mucho rato.
Notas de los jugadores10/08/2026
Alex Azeredo, 35 años, hace retroceder el reloj: 8.25
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.25 con 35 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Márcio Peixoto lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Marcelo Santos es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Diego Lopes lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Thiago Lopes lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 2‑0, Arthur Braga podía permitirse ser generoso.
En breve
El banquilloEl Maricá pone a otro por delante de Marcelo