Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Carabobo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alan Olinick estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 33 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Diego Orellano está en ella.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Carabobo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Gerbin Silva estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo24/09/2035
El técnico no ha terminado de olvidar el error de José Camacaro
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Carabobo cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
Plantilla24/09/2035
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Carabobo
6 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
El banquillo24/09/2035
Diego Sánchez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Carabobo lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Carabobo, otra semana sin la firma de Yhorjani Rojas.
En breve
El banquilloEnzo Vlaeminch llama a la puerta del técnico
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Joaquín Flores será jugador de otro club este fin de semana, y en Carabobo las despedidas han empezado en voz baja.
Gerbin Silva estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Alan Olinick ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Carabobo, otra semana sin la firma de Diego Sánchez.
Cuatro semanas en las que nadie en la categoría hizo mejor su trabajo. El premio va a una estantería y el jugador vuelve al once, que es el orden que en Carabobo prefieren.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y José Camacaro entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Diego Orellano está en ella.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Carabobo la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Plantilla30/07/2035
Frank Murillo consigue el traspaso que siempre quiso
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Frank Murillo acaba de firmar por el Carabobo y, por una vez, la respuesta importaba.
Las normas lo permiten y escuece igual. Joel González ha acordado condiciones con el Rayo Zuliano para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Facundo Yozwiak estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Fueron honestos conmigo, y prefiero saberlo.» A Javier Giménez le han comunicado que no entra en los planes del técnico de Carabobo.
El banquillo30/07/2035
El técnico no ha terminado de olvidar el error de José Camacaro
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
En breve
El banquilloDiego Sánchez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
El banquilloDiego Sánchez pide hablar con el técnico
Puesto 6 con 38 puntos. Cada temporada es una historia y esta es su última línea, y ahora el club tiene tres meses para decidir de qué va la siguiente.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Carabobo lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Directiva23/07/2035
Cierra el mercado en Carabobo: 0 de alta, 6 de baja
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 0; bajas, 6; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Carabobo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Junior Paredes y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla23/07/2035
Alan Olinick choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Carabobo pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Thomas Villafañe será jugador de otro club este fin de semana, y en Carabobo las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Carabobo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 33 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Carabobo es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alan Olinick estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Encajar es una cosa; la respuesta es lo que habla de un vestuario. Alexander Girón puso al Carabobo en tablas en 4 minutos, y Marítimo de La Guaira no llegó a jugar nunca con ventaja.
2 goles de ventaja y luego una rendición lenta de todo lo ganado. Gerbin Silva no será el señalado, pero nadie en el Carabobo se libra de la conversación que sigue a un desplome así.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Carabobo la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Carabobo lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Junior Paredes y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla02/07/2035
Alan Olinick choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Caracas conserva a su hombre, y Carabobo vuelve a una lista con un nombre tachado.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Titanes Guanare esperando con una camiseta. En Carabobo nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Junior Paredes lo produjo, y el 8.28 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
4 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Diego Sánchez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla25/06/2035
Alan Olinick choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
200 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
Quedaban 85 minutos y Yaracuyanos tenía el punto prácticamente guardado. El fútbol rara vez lee el ambiente, y el Carabobo no se detuvo a dar explicaciones.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Gerbin Silva lo produjo, y el 8.86 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Carabobo no han contestado, que también es una forma de contestar.
Gerbin Silva estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alan Olinick estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El nombre de Darwin Osorio ha aparecido en conversaciones de las que Carabobo no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Carabobo pueden fingir no haber oído.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Carabobo no han contestado, que también es una forma de contestar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alan Olinick estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Facundo Yozwiak. 2‑1 ante Real Frontera, y la ovación final fue sobre todo suya.
Regates completados: 25. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Carabobo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla21/05/2035
Alan Olinick choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Enzo Vlaeminch, y el técnico lo permitió.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
1‑1, y los dos vestuarios lo llamarán dos puntos perdidos. Un empate que planteó muchas preguntas y no respondió ninguna.
El banquillo21/05/2035
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Interim Coach no lo escondía tras el 1‑1, y en el vestuario de Carabobo tampoco lo escondía nadie.
El banquillo21/05/2035
El técnico no ha terminado de olvidar el error de José Camacaro
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Enmanuel Moreno: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Carabobo necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Una tanda se recuerda por su final, y esta termina con Martín Ballesteros: 3 penaltis detenidos y una afición que los describirá uno por uno durante los próximos veinte años.
1 para Facundo Yozwiak, calificado con 7.32, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Junior Paredes estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Monagas se llevó los puntos tras un 2‑3 que costará explicar en la grada.
Plantilla14/05/2035
Alan Olinick choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 2‑3, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Gerbin Silva y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 34 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Carabobo es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
Plantilla30/04/2035
Alan Olinick choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Miguel Jiménez, y el técnico lo permitió.
El banquillo30/04/2035
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑2, pronunciadas por Interim Coach ante una sala que ya las había oído.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
En breve
Lo que vieneJavier Giménez se enfrenta a su antiguo club
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Carabobo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Un 3‑2 ante Academia Puerto Cabello, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alan Olinick estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
19 puntos al llegar a la mitad. La primera vuelta es una promesa; la segunda es una factura, y la ciudad está a punto de descubrir cuál de las dos ha sido esta.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Gerbin Silva entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
7.73, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
Junior Paredes y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla09/04/2035
Palabras en el entrenamiento del Carabobo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alan Olinick está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Facundo Yozwiak, y el técnico lo permitió.
Regates completados: 18. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Carabobo, otra semana sin la firma de Clemente Montes.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Interim Coach sobre una tarde de 1‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Clemente Montes entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Junior Paredes y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alan Olinick estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Plantilla02/04/2035
Gabriel Rondon sufre una lesión muscular: 14 días de baja
La lesión que siempre vuelve, de la que siempre se regresa con prisa y que en silencio cuesta más carreras que las dramáticas. 14 días es la estimación; la cifra honesta depende de si alguien tiene paciencia.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Enmanuel Moreno ya tiene su respuesta de Carabobo; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Jefferson Hernandez está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Louay Labidi está en ella.
13 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 19 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Carabobo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla19/03/2035
Alan Olinick choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
La puerta siguió cerrada mucho después del pitido final. Lo que se dijo allí es cosa suya; si sirvió, lo dirá el sábado.
El banquillo19/03/2035
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑3 Interim Coach salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Hubo un error y acabó dentro. A los defensas se los juzga por lo peor que hicieron y no por los ochenta y nueve minutos de alrededor: es injusto y es también el oficio.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alan Olinick estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Empate en el minuto 88, tras una tarde que Carabobo tenía prácticamente cerrada. UCV lo llamará un punto ganado; el vestuario local lo llamará dos regalados, y los dos tienen razón.
Regates completados: 15. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Carabobo, otra semana sin la firma de Enzo Vlaeminch.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 1‑1, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
El club buscó fuera durante un mes, no encontró nada que le convenciera más y le dio el cargo al hombre que ya lo estaba haciendo. Conoce la casa; ahora tiene que demostrar que conoce el resto.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Carabobo hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Partido24/02/2035
Tras 8 partidos, Carabobo vuelve a saber lo que es perder
La primera derrota en 8 partidos. El entrenador dirá que tenía que llegar; el vestuario dirá que no tenía por qué llegar contra Real Frontera; la afición dirá las dos cosas, en ese orden, toda la semana.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Carabobo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla26/02/2035
Alan Olinick choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Francisco Álvarez, y el técnico lo permitió.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 22 años que siente suyo. James Barrios la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Carabobo hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Carabobo, y no se va a retirar.
Junior Paredes y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Enzo Vlaeminch acaba de firmar por el Carabobo y, por una vez, la respuesta importaba.
Plantilla05/02/2035
Palabras en el entrenamiento del Carabobo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alan Olinick está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Carabobo, otra semana sin la firma de Darluis Paz.
7 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Metropolitanos fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
Franco Cabrera estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
9 días con la silla libre, una lista de nombres que crece y mengua cada día y ninguna firma. Cada semana que pasa se lleva a los mejores candidatos de esa lista.
La lesión más común del fútbol y de la que más prisa se tiene por volver. En Carabobo hablarán de 14 días y se andarán con cuidado, porque la segunda siempre es peor que la primera.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Carabobo hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. UCV conserva a su hombre, y Carabobo vuelve a una lista con un nombre tachado.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Carabobo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia José Camacaro, y el técnico lo permitió.
La lesión más común del fútbol y de la que más prisa se tiene por volver. En Carabobo hablarán de 15 días y se andarán con cuidado, porque la segunda siempre es peor que la primera.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Carabobo, otra semana sin la firma de José Camacaro.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
Plantilla15/01/2035
Óscar Segura choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Quedan 1 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Carabobo puede pedir y sube el sueldo que Adrián Sánchez puede exigir.
En breve
El banquilloÓscar Segura se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Carabobo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Las normas lo permiten y escuece igual. Óscar Segura ha acordado condiciones con el Zamora para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Rayo Zuliano conserva a su hombre, y Carabobo vuelve a una lista con un nombre tachado.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Carabobo la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
Junior Paredes y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Noah Medina está viviendo esa versión en el Carabobo, y suele notarse en el primer mes.
Plantilla18/12/2034
Lesión muscular y 17 días de baja para Bruno López
La lesión más común del fútbol y de la que más prisa se tiene por volver. En Carabobo hablarán de 17 días y se andarán con cuidado, porque la segunda siempre es peor que la primera.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Carabobo cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
Una consulta de cesión a Anzoátegui: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
En breve
El banquilloBruno López se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Carabobo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Carabobo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El banquillo20/11/2034
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Alan Olinick
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Plantilla20/11/2034
Louay Labidi choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Plantilla20/11/2034
6 caras nuevas y el Carabobo todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
El banquillo20/11/2034
Diosner Pacheco se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Carabobo lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Jorge Puerto será jugador de otro club este fin de semana, y en Carabobo las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Carabobo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El banquillo23/10/2034
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Alan Olinick
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Plantilla23/10/2034
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Carabobo
8 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alexander Girón estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Carabobo, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Jorge Puerto será jugador de otro club este fin de semana, y en Carabobo las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Carabobo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El banquillo25/09/2034
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Alan Olinick
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Plantilla25/09/2034
12 caras nuevas y el Carabobo todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y James Barrios estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Directiva25/09/2034
En Carabobo el 86% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Carabobo, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
El banquillo25/09/2034
Diosner Pacheco se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Carabobo lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Jorge Puerto será jugador de otro club este fin de semana, y en Carabobo las despedidas han empezado en voz baja.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Nicolás Pelaez lo ha hecho, en Carabobo, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Luciano Ango estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Directiva28/08/2034
Los sueldos se llevan el 100% de lo que ingresa Carabobo
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
El banquillo28/08/2034
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Alan Olinick
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Plantilla28/08/2034
10 caras nuevas y el Carabobo todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Enmanuel Moreno, y el técnico lo permitió.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Carabobo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Lautaro Pérez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alexander Girón estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Franco Cabrera está en ella.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Felipe Fuentes, y el técnico lo permitió.
Una cara nueva en su posición y una camiseta que creía suya, de repente en discusión. Carabobo no ha prometido nada, que es lo que prometen los clubes en esta fase.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Carabobo pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Cristian será jugador de otro club este fin de semana, y en Carabobo las despedidas han empezado en voz baja.
Lautaro Pérez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Carabobo, otra semana sin la firma de Jorge Puerto.
Plantilla07/08/2034
Palabras en el entrenamiento del Carabobo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. James Barrios está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Jorge Puerto será jugador de otro club este fin de semana, y en Carabobo las despedidas han empezado en voz baja.
La operación que iba a llevar a Lautaro Pérez al Zamora se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Carabobo con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Thomas Villafañe lo ha hecho, en Carabobo, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Cristian ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Carabobo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Una operación que a mediodía estaba a una llamada de cerrarse había muerto a medianoche. Carabobo volverá a intentarlo cuando se abra el mercado; puede que para entonces Zamora ya no venda.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jorge Puerto, y el técnico lo permitió.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
En breve
Plantilla7 caras nuevas y el Carabobo todavía se está conociendo
DirectivaLos sueldos se tragan el 95% de los ingresos de Carabobo
Traspaso acordado, ficha acordada, y Zamora esperando con una camiseta. En Carabobo nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Carabobo pueden fingir no haber oído.
Lautaro Pérez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Anzoátegui conserva a su hombre, y Carabobo vuelve a una lista con un nombre tachado.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Darluis Paz será jugador de otro club este fin de semana, y en Carabobo las despedidas han empezado en voz baja.
Exon Arzú estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia José Camacaro, y el técnico lo permitió.
El gol que puso a Caracas por delante todavía se repetía en las pantallas del pasillo cuando el Carabobo empató, 4 minutos después. Una ventaja vale lo que hagas con ella.
Recuperó y luego hizo algo con ello, que son dos trabajos y la razón de que el marcador tenga el aspecto que tiene. 9 acciones combinadas y un 6.75, y ninguna de ellas saldrá en un resumen.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Émerson estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
En breve
El banquilloEl técnico no ha terminado de olvidar el error de Alan Olinick
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 30 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Carabobo pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Carabobo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Un 1‑0 ante Rayo Zuliano, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
Plantilla05/06/2034
Palabras en el entrenamiento del Carabobo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Émerson está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 44 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Juan Pablo Perrotta será jugador de otro club este fin de semana, y en Carabobo las despedidas han empezado en voz baja.
Regates completados: 16. Cada vez que recibía, alguien tenía que decidir, y cada vez la decisión fue la equivocada.
El banquillo22/05/2034
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Alan Olinick
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Andres Rincon tras el 0‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Carabobo hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Exon Arzú y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Alan Olinick, y el técnico lo permitió.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Carabobo lo saben.
Directiva15/05/2034
Los sueldos se tragan el 98% de los ingresos de Carabobo
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Jaime Giraldo será jugador de otro club este fin de semana, y en Carabobo las despedidas han empezado en voz baja.
Exon Arzú estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Algunos fichajes necesitan una campaña de prensa. Este necesitaba una camiseta con el número de siempre. José Camacaro vuelve a ser jugador de Carabobo, y la ciudad ya tiene su historia del verano.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El nuevo técnico del Carabobo ya trabajó con Diosner Pacheco y salió bien. Llega con una idea formada del jugador, que vale más que cualquier pretemporada.
Recuperó y luego hizo algo con ello, que son dos trabajos y la razón de que el marcador tenga el aspecto que tiene. 9 acciones combinadas y un 6.97, y ninguna de ellas saldrá en un resumen.
Cada sábado hace cosas a las que nadie a su alrededor sabe responder. Es halagador durante una temporada y un problema a partir de la siguiente, y en Carabobo saben en cuál de las dos están.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Carabobo, y no se va a retirar.
Dos goles y un 8.12 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Carabobo lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Carabobo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Dorsales del primer equipo para chavales a los que los técnicos conocen desde los doce años. La mayoría no llegará, y todos han hecho ya la parte más difícil.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Andres Rincon lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Carabobo pueden fingir no haber oído.
Lautaro Pérez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Carabobo preguntó y Deportivo Tachira dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Plantilla02/01/2034
Jorge Puerto choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El nuevo técnico del Carabobo ya trabajó con Diosner Pacheco y salió bien. Llega con una idea formada del jugador, que vale más que cualquier pretemporada.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Exon Arzú no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Carabobo, y no se va a retirar.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Jonathan Baeza está viviendo esa versión en el Carabobo, y suele notarse en el primer mes.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Vidmar estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.