Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Carabobo hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Alexander Girón será jugador de otro club este fin de semana, y en Carabobo las despedidas han empezado en voz baja.
Ricardo Rincones y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 34 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Carabobo es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
Plantilla01/09/2036
Palabras en el entrenamiento del Carabobo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ibrahim Al Hammadi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Veo todos los partidos de Carabobo desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Barquisimeto sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Luis Ramirez, y el técnico lo permitió.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Carabobo, otra semana sin la firma de Francisco Álvarez.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 107 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Carabobo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. William González acaba de firmar por el Carabobo y, por una vez, la respuesta importaba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Pietro Tavares estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Juan Vilela, y el técnico lo permitió.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 114 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Carabobo no han contestado, que también es una forma de contestar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Cristian Rodríguez será jugador de otro club este fin de semana, y en Carabobo las despedidas han empezado en voz baja.
Ricardo Rincones estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla18/08/2036
Pietro Tavares choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Carabobo, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Quedan 1 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Carabobo puede pedir y sube el sueldo que Yhorjani Rojas puede exigir.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Carabobo no han contestado, que también es una forma de contestar.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
Plantilla11/08/2036
Palabras en el entrenamiento del Carabobo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ibrahim Al Hammadi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Luis Ramirez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Se hizo la consulta y la respuesta llegó en una frase. No hay cifra sobre la mesa porque no había cifra que hubiera bastado.
Plantilla04/08/2036
Pietro Tavares choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Carabobo cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
El banquillo04/08/2036
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Thiago Mansilla
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
El banquillo04/08/2036
Ricardo Rincones se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Carabobo lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Se ha jugado el último partido de liga y la tabla ha dejado de moverse: 42 puntos. El verano empieza el lunes, y con él la discusión sobre qué ha significado todo esto.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Carabobo pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Carabobo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Deportivo Tachira conserva a su hombre, y Carabobo vuelve a una lista con un nombre tachado.
Las eliminatorias esperan a que alguien las agarre, y Jefferson Hernandez lo hizo ante Monagas. 1‑1 al final, y en el bombo de la siguiente ronda está Carabobo.
Una tanda se recuerda por su final, y esta termina con Darwin Osorio: 1 penaltis detenidos y una afición que los describirá uno por uno durante los próximos veinte años.
El acuerdo con Caracas está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Carabobo lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Directiva21/07/2036
Carabobo cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 0; bajas, 0; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Cristian Rodríguez será jugador de otro club este fin de semana, y en Carabobo las despedidas han empezado en voz baja.
Ricardo Rincones estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Carabobo preguntó y Zamora dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Carabobo lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
El acuerdo con Academia Puerto Cabello está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Carabobo lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Los clubes se han dado la mano con Zamora; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Carabobo pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Carabobo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Ricardo Rincones y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Franyer Contreras y Carabobo acuerdan 4 años más.
Carabobo preguntó y Caracas dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Hay goles que ganan partidos y goles que se los quitan a otro. Franyer Contreras marcó en el minuto 89, Caracas ya pensaba en el viaje de vuelta, y el Carabobo se lo llevó todo.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Titanes Guanare esperando con una camiseta. En Carabobo nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Carabobo lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. James Barrios será jugador de otro club este fin de semana, y en Carabobo las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Carabobo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
UCV quería más de $67.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Carabobo pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Atlético El Vigía esperando con una camiseta. En Carabobo nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Cristian Rodríguez será jugador de otro club este fin de semana, y en Carabobo las despedidas han empezado en voz baja.
Ricardo Rincones estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Carabobo preguntó y Zamora dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Carabobo ha sido explícito sobre la situación de Yhorjani Rojas, que es más de lo que reciben muchos.
Plantilla23/06/2036
Frank Murillo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Carabobo ha hecho la llamada a Caracas. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Derrota por 0‑3 ante Academia Puerto Cabello, y superado en todo lo que importa. La autopsia empieza el lunes por la mañana en el campo de entrenamiento.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Héroes de Falcón esperando con una camiseta. En Carabobo nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Los clubes se han dado la mano con UCV; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
10 partidos sin perder, y entonces Academia Puerto Cabello. Nadie en el estadio fingía que fuera a durar para siempre; nadie esperaba tampoco que se acabara aquí.
Caracas quería más de $280.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Carabobo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Caracas conserva a su hombre, y Carabobo vuelve a una lista con un nombre tachado.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Carabobo sobre quién trabaja
Noah Medina se lesiona los ligamentos de la rodilla: 18 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 18 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Carabobo la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Los clubes se han dado la mano con Estudiantes de Merida; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Carabobo pueden fingir no haber oído.
El acuerdo con Anzoátegui está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
La oferta llegó a Caracas esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Noah Medina se lesiona los ligamentos de la rodilla: 25 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 25 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Ya son 9 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Carabobo pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Jefferson Hernandez será jugador de otro club este fin de semana, y en Carabobo las despedidas han empezado en voz baja.
Nota de 7.94. Hay un tipo de atacante cuyo valor solo aparece cuando cuentas en qué participó en vez de qué remató, y este es el día en que ese argumento se demuestra solo.
Ricardo Rincones estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Noah Medina se lesiona los ligamentos de la rodilla: 32 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 32 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Franco Cabrera marcó, fue calificado con 7.84 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
La racha sin perder llega a 8. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Carabobo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Carabobo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Un gol en el minuto 89 convirtió tres puntos en uno y una buena tarde en una discusión sobre cómo se gestionan los partidos que durará hasta el sábado.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Junior Murillo, y el técnico lo permitió.
39 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Carabobo pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Carabobo no han contestado, que también es una forma de contestar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Alexander Girón será jugador de otro club este fin de semana, y en Carabobo las despedidas han empezado en voz baja.
Ya son 7 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Ricardo Rincones y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 5 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
PlantillaAlejandro Lopera sufre una lesión muscular: 18 días de baja
El banquilloLa vista desde el banquillo
511Edición
El Heraldo de Carabobo
12/05/2036
De nuestro corresponsal de fútbolTriunfo
Plantilla12/05/2036
Una lesión de rodilla de las peores para Noah Medina
46 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Carabobo pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Dos goles y un 8.80 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Carabobo, y no se va a retirar.
5 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.04 con 35 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Carabobo no han contestado, que también es una forma de contestar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Carabobo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Carabobo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Ricardo Rincones estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Alan Olinick, y el técnico lo permitió.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Juan Manuel Fedorco está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
Calificado con 7.57. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
Ya son 100 goles con estos colores, cada uno el recuerdo de alguien. En la grada hay un aficionado capaz de decirte dónde estaba en la mayoría de ellos.
17 puntos al llegar a la mitad. La primera vuelta es una promesa; la segunda es una factura, y la ciudad está a punto de descubrir cuál de las dos ha sido esta.
7 partidos sin ganar, y entonces esto, contra Marítimo de La Guaira. El alivio es un ruido extraño en un campo de fútbol, y al final fue el único que se oyó.
Ricardo Rincones y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los 35, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Frank Murillo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El banquillo21/04/2036
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Interim Coach, sobre una victoria por 3‑1 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Carabobo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Francisco Álvarez, y el técnico lo permitió.
7 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Carabobo, otra semana sin la firma de Francisco Álvarez.
El banquillo14/04/2036
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Interim Coach no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Carabobo tampoco lo escondía nadie.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Carabobo sobre quién trabaja
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 5 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
Ricardo Rincones estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Carabobo, otra semana sin la firma de Luis Ramirez.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 1‑3, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Luis Ramirez entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
20 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Carabobo pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Jefferson Hernandez será jugador de otro club este fin de semana, y en Carabobo las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Carabobo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Plantilla31/03/2036
Palabras en el entrenamiento del Carabobo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Frank Murillo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El banquillo31/03/2036
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Fernando Varela
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Toca Deportivo Tachira, y hay un hombre en el vestuario de Carabobo que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
27 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Carabobo pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Ricardo Rincones y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 35 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 4 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Junior Murillo, y el técnico lo permitió.
El banquillo24/03/2036
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑2, pronunciadas por Interim Coach ante una sala que ya las había oído.
34 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Carabobo pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Carabobo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Zamora mantuvo la ventaja 2 minutos, que no es tiempo suficiente para disfrutarla. El Carabobo contestó antes de que terminara la celebración, y con ello cambió la forma de la tarde.
Plantilla17/03/2036
10 caras nuevas y el Carabobo todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Felipe Fuentes se lesiona los ligamentos de la rodilla: 41 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 41 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
0‑3 para Academia Puerto Cabello, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Carabobo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Luis Ramirez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑3, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
A Pietro Tavares le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
48 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Carabobo pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Carabobo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Carabobo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
6 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Carabobo y de Rayo Zuliano por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Felipe Fuentes se lesiona los ligamentos de la rodilla: 55 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 55 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Las eliminatorias esperan a que alguien las agarre, y Víctor Carbajal lo hizo ante Dynamo Puerto. 1‑0 al final, y en el bombo de la siguiente ronda está Carabobo.
1 para Alan Olinick, calificado con 7.50, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Carabobo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Ricardo Rincones y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Junior Murillo, y el técnico lo permitió.
62 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Carabobo pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Franyer Contreras lo produjo, y el 8.71 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Joaquín Flores será jugador de otro club este fin de semana, y en Carabobo las despedidas han empezado en voz baja.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Yhorjani Rojas, y el técnico lo permitió.
Plantilla18/02/2036
12 caras nuevas y el Carabobo todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Plantilla18/02/2036
Frank Murillo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
69 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Carabobo pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Gerbin Silva será jugador de otro club este fin de semana, y en Carabobo las despedidas han empezado en voz baja.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Gerbin Silva estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El Academia Puerto Cabello seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Jeremías Biani ha pactado su marcha al Carabobo, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
76 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Carabobo pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Carabobo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Carabobo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Tres puntos para Carabobo: un 2‑0 ante Trujillanos en un duelo resuelto por detalles mínimos.
Plantilla04/02/2036
Palabras en el entrenamiento del Carabobo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alan Olinick está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Michael Martínez y Carabobo acuerdan 4 años más.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Plantilla28/01/2036
Felipe Fuentes se lesiona los ligamentos de la rodilla: 83 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 83 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Ya van 6 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Carabobo lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Carabobo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
Gerbin Silva y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Roberto Guardado lo ha hecho, en Carabobo, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alan Olinick estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
90 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Carabobo pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Carabobo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
7 chavales suben, y en algún punto del edificio quienes los entrenaron con doce años están teniendo, en silencio, la mejor mañana de su año laboral. Nada de esto sale en un resultado, y es para esto que existe la cantera.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Sergio Gonzalez es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Rafael Herrera lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Junior Casseres ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
Plantilla21/01/2036
Palabras en el entrenamiento del Carabobo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Enzo Vlaeminch está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
5 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
En breve
DirectivaCarabobo dice no al dinero para la ciudad deportiva
30 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Carabobo pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Carabobo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Facundo Yozwiak ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
Diego Sánchez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Carabobo preguntó y Colo-Colo dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Plantilla14/01/2036
Palabras en el entrenamiento del Carabobo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Facundo Yozwiak está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia José Camacaro, y el técnico lo permitió.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Carabobo donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Carabobo, otra semana sin la firma de Diego Sánchez.
En breve
El banquilloUn error, y José Camacaro todavía lo paga
37 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Carabobo pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Carabobo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Un premio individual es algo raro en un deporte de equipo, y los mejores no se discuten. Ha tenido el tipo de año que acaba con su nombre leído en voz alta, y el Carabobo se ha beneficiado de él.
Las normas lo permiten y escuece igual. Gerbin Silva ha acordado condiciones con el Zamora para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Carabobo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La oferta llegó a Deportivo Tachira esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
44 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Carabobo pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
La oferta de Academia Puerto Cabello por José Camacaro se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Carabobo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Gerbin Silva y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
$26.0K era lo máximo que el club iba a pagar y Deportivo Tachira pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Deportivo La Guaira conserva a su hombre, y Carabobo vuelve a una lista con un nombre tachado.
El nombre de Javier Giménez ha aparecido en conversaciones de las que Carabobo no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Carabobo sobre quién trabaja
51 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Carabobo pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Carabobo lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Carabobo, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Carabobo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Carabobo ha acudido a Deportivo Tachira con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
A los 34, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Caracas conserva a su hombre, y Carabobo vuelve a una lista con un nombre tachado.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
58 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Carabobo pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Carabobo la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Un premio individual es algo raro en un deporte de equipo, y los mejores no se discuten. Ha tenido el tipo de año que acaba con su nombre leído en voz alta, y el Carabobo se ha beneficiado de él.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Christian Caballero será jugador de otro club este fin de semana, y en Carabobo las despedidas han empezado en voz baja.
Junior Paredes estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Fernando Varela está viviendo esa versión en el Carabobo, y suele notarse en el primer mes.
Carabobo preguntó y Atlético El Vigía dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
El banquilloDiego Sánchez llama a la puerta del técnico
489Edición
El Heraldo de Carabobo
10/12/2035
De nuestro corresponsal de fútbolInquietud
Plantilla10/12/2035
Diego Orellano se lesiona los ligamentos de la rodilla: 65 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 65 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Carabobo lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Carabobo, y no se va a retirar.
Nadie hace un documental sobre un isquiotibial y todo el mundo en esto lo teme. En el Carabobo irán con cuidado con la fecha de vuelta, porque la segunda siempre es peor que la primera.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Christian Caballero ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Carabobo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Joaquín Medina ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Carabobo se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
Carabobo preguntó y Colo-Colo dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
En breve
PlantillaEnzo Vlaeminch choca con un compañero por las exigencias
Diego Orellano se lesiona los ligamentos de la rodilla: 72 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 72 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Carabobo pueden fingir no haber oído.
Junior Paredes y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El nombre de Alexander Girón ha aparecido en conversaciones de las que Carabobo no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Carabobo, otra semana sin la firma de Gerbin Silva.
En breve
Objetivos de mercadoUna cesión de Mikel Santos está en marcha
Objetivos de mercadoUna cesión de Carlos Ili está en marcha
79 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Carabobo pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Joaquín Flores será jugador de otro club este fin de semana, y en Carabobo las despedidas han empezado en voz baja.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Facundo Yozwiak estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Carabobo, otra semana sin la firma de Frank Murillo.
Puesto 6, 38 puntos, y un tramo final que decide si la próxima temporada tiene noches de jueves. Nadie lo llama todavía una carrera, que es lo que se dice cuando se está en una.
En breve
El banquilloA Noah Medina le han prometido minutos
86 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Carabobo pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Carabobo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Diego Sánchez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla19/11/2035
Enzo Vlaeminch choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
El banquillo19/11/2035
Diego Sánchez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Carabobo lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
93 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Carabobo pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Carabobo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Carabobo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Carabobo, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Christian Caballero está en ella.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Carabobo, otra semana sin la firma de Ticiano Martínez.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Tomás Rodríguez
100 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Carabobo pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Darwin Osorio será jugador de otro club este fin de semana, y en Carabobo las despedidas han empezado en voz baja.
Gerbin Silva y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Facundo Yozwiak estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Gerbin Silva entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Quedan 3 meses y las dos partes están lejos. Cada semana que esto se alarga resta dinero a lo que Carabobo podrían sacar por él.
El banquillo05/11/2035
Ticiano Martínez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Carabobo lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
107 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Carabobo pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Joaquín Flores será jugador de otro club este fin de semana, y en Carabobo las despedidas han empezado en voz baja.
Junior Paredes y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla29/10/2035
Palabras en el entrenamiento del Carabobo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Enzo Vlaeminch está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ticiano Martínez, y el técnico lo permitió.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Puesto 6, 38 puntos, y un tramo final que decide si la próxima temporada tiene noches de jueves. Nadie lo llama todavía una carrera, que es lo que se dice cuando se está en una.
En breve
El banquilloA Noah Medina le han prometido minutos
Diego Orellano se lesiona los ligamentos de la rodilla: 114 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 114 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Junior Paredes estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla22/10/2035
Palabras en el entrenamiento del Carabobo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Facundo Yozwiak está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Plantilla22/10/2035
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Carabobo
6 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
121 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Carabobo pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. James Barrios será jugador de otro club este fin de semana, y en Carabobo las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Carabobo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Facundo Yozwiak estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Carabobo, otra semana sin la firma de Facundo Yozwiak.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Juan Gimenez ya tiene su respuesta de Carabobo; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Nadie en el Carabobo lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Quedan 4 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Carabobo puede pedir y sube el sueldo que Gerbin Silva puede exigir.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Carabobo. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
128 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Carabobo pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Junior Paredes y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 34 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
Plantilla08/10/2035
Palabras en el entrenamiento del Carabobo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Enzo Vlaeminch está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Carabobo, otra semana sin la firma de Diego Sánchez.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Carabobo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alan Olinick estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 33 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Diego Orellano está en ella.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Carabobo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Gerbin Silva estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo24/09/2035
El técnico no ha terminado de olvidar el error de José Camacaro
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Carabobo cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
Plantilla24/09/2035
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Carabobo
6 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
El banquillo24/09/2035
Diego Sánchez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Carabobo lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Carabobo, otra semana sin la firma de Yhorjani Rojas.
En breve
El banquilloEnzo Vlaeminch llama a la puerta del técnico
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Carabobo, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. James Barrios será jugador de otro club este fin de semana, y en Carabobo las despedidas han empezado en voz baja.
Gerbin Silva y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Enzo Vlaeminch estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Diego Sánchez entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Javier Giménez, y el técnico lo permitió.
Nadie en el Carabobo lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Quedan 5 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Carabobo puede pedir y sube el sueldo que Gerbin Silva puede exigir.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Ticiano Martínez ha apuntado la fecha.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Darwin Osorio será jugador de otro club este fin de semana, y en Carabobo las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Carabobo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Facundo Yozwiak estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Carabobo, otra semana sin la firma de Gerbin Silva.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Carabobo, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Darwin Osorio, y el técnico lo permitió.
Quedan 4 meses y las dos partes están lejos. Cada semana que esto se alarga resta dinero a lo que Carabobo podrían sacar por él.
El banquillo10/09/2035
Ticiano Martínez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Carabobo lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Carabobo tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Carabobo, y no se va a retirar.
Junior Paredes estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Víctor Carbajal y Carabobo acuerdan 3 años más.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Carabobo, otra semana sin la firma de José Camacaro.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Junior Paredes entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Carabobo donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
En breve
El banquilloDiego Orellano se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Carabobo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Víctor Carbajal lo ha hecho, en Carabobo, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Plantilla27/08/2035
Enzo Vlaeminch choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Plantilla27/08/2035
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Carabobo
5 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
El banquillo27/08/2035
Diego Sánchez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Carabobo lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Junior Paredes y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Alan López, y el técnico lo permitió.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Carabobo donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Christian Caballero está en ella.
En un vestuario las cifras no se quedan en secreto. No pide más de lo que vale; pregunta por qué el de al lado vale más, y Carabobo no tiene una buena respuesta.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Carabobo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Carabobo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Juan Vilela está viviendo esa versión en el Carabobo, y suele notarse en el primer mes.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Facundo Yozwiak estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Carabobo, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En breve
El banquilloNicolás Pelaez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Joaquín Flores será jugador de otro club este fin de semana, y en Carabobo las despedidas han empezado en voz baja.
Gerbin Silva estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Alan Olinick ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Carabobo, otra semana sin la firma de Diego Sánchez.
Cuatro semanas en las que nadie en la categoría hizo mejor su trabajo. El premio va a una estantería y el jugador vuelve al once, que es el orden que en Carabobo prefieren.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y José Camacaro entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Diego Orellano está en ella.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Carabobo la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Plantilla30/07/2035
Frank Murillo consigue el traspaso que siempre quiso
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Frank Murillo acaba de firmar por el Carabobo y, por una vez, la respuesta importaba.
Las normas lo permiten y escuece igual. Joel González ha acordado condiciones con el Rayo Zuliano para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Facundo Yozwiak estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Fueron honestos conmigo, y prefiero saberlo.» A Javier Giménez le han comunicado que no entra en los planes del técnico de Carabobo.
El banquillo30/07/2035
El técnico no ha terminado de olvidar el error de José Camacaro
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
En breve
El banquilloDiego Sánchez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
El banquilloDiego Sánchez pide hablar con el técnico
Puesto 6 con 38 puntos. Cada temporada es una historia y esta es su última línea, y ahora el club tiene tres meses para decidir de qué va la siguiente.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Carabobo lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Directiva23/07/2035
Cierra el mercado en Carabobo: 0 de alta, 6 de baja
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 0; bajas, 6; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Carabobo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Junior Paredes y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla23/07/2035
Alan Olinick choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Carabobo pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Thomas Villafañe será jugador de otro club este fin de semana, y en Carabobo las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Carabobo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 33 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Carabobo es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alan Olinick estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Encajar es una cosa; la respuesta es lo que habla de un vestuario. Alexander Girón puso al Carabobo en tablas en 4 minutos, y Marítimo de La Guaira no llegó a jugar nunca con ventaja.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Junior Paredes lo produjo, y el 8.42 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Carabobo lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Carabobo lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Junior Paredes estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
2 goles de ventaja y luego una rendición lenta de todo lo ganado. Gerbin Silva no será el señalado, pero nadie en el Carabobo se libra de la conversación que sigue a un desplome así.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Carabobo la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Carabobo lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Junior Paredes y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla02/07/2035
Alan Olinick choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Caracas conserva a su hombre, y Carabobo vuelve a una lista con un nombre tachado.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Titanes Guanare esperando con una camiseta. En Carabobo nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Junior Paredes lo produjo, y el 8.28 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
4 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Diego Sánchez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla25/06/2035
Alan Olinick choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
200 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Carabobo lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Thomas Villafañe será jugador de otro club este fin de semana, y en Carabobo las despedidas han empezado en voz baja.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Academia Puerto Cabello lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Thomas Villafañe ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Carabobo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Carabobo preguntó y Caracas dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Facundo Yozwiak estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Quedaban 85 minutos y Yaracuyanos tenía el punto prácticamente guardado. El fútbol rara vez lee el ambiente, y el Carabobo no se detuvo a dar explicaciones.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Gerbin Silva lo produjo, y el 8.86 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Carabobo no han contestado, que también es una forma de contestar.
Gerbin Silva estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alan Olinick estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El nombre de Darwin Osorio ha aparecido en conversaciones de las que Carabobo no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Carabobo pueden fingir no haber oído.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Carabobo no han contestado, que también es una forma de contestar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alan Olinick estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Facundo Yozwiak. 2‑1 ante Real Frontera, y la ovación final fue sobre todo suya.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Carabobo lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Carabobo pueden fingir no haber oído.
Junior Paredes y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Facundo Yozwiak estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Notas de los jugadores28/05/2035
Nadie sobre el césped estuvo cerca de Gerbin Silva
7.98, y ninguna discusión seria por parte de quien estuvo allí. El Carabobo tenía once hombres sobre el campo y uno de ellos decidió cómo salía.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
Regates completados: 25. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Carabobo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla21/05/2035
Alan Olinick choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Enzo Vlaeminch, y el técnico lo permitió.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
1‑1, y los dos vestuarios lo llamarán dos puntos perdidos. Un empate que planteó muchas preguntas y no respondió ninguna.
El banquillo21/05/2035
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Interim Coach no lo escondía tras el 1‑1, y en el vestuario de Carabobo tampoco lo escondía nadie.
El banquillo21/05/2035
El técnico no ha terminado de olvidar el error de José Camacaro
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Enmanuel Moreno: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Carabobo necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Una tanda se recuerda por su final, y esta termina con Martín Ballesteros: 3 penaltis detenidos y una afición que los describirá uno por uno durante los próximos veinte años.
1 para Facundo Yozwiak, calificado con 7.32, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Junior Paredes estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Monagas se llevó los puntos tras un 2‑3 que costará explicar en la grada.
Plantilla14/05/2035
Alan Olinick choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 2‑3, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Gerbin Silva lo produjo, y el 8.16 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Carabobo pueden fingir no haber oído.
Franco Cabrera y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Facundo Yozwiak estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Cristian Rodríguez, y el técnico lo permitió.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Carabobo, otra semana sin la firma de Facundo Yozwiak.
Gerbin Silva y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 34 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Carabobo es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
Plantilla30/04/2035
Alan Olinick choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Miguel Jiménez, y el técnico lo permitió.
El banquillo30/04/2035
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑2, pronunciadas por Interim Coach ante una sala que ya las había oído.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
En breve
Lo que vieneJavier Giménez se enfrenta a su antiguo club
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Carabobo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Un 3‑2 ante Academia Puerto Cabello, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alan Olinick estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
19 puntos al llegar a la mitad. La primera vuelta es una promesa; la segunda es una factura, y la ciudad está a punto de descubrir cuál de las dos ha sido esta.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Gerbin Silva entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Carabobo lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Junior Paredes estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla16/04/2035
Palabras en el entrenamiento del Carabobo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Facundo Yozwiak está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Enmanuel Moreno, y el técnico lo permitió.
Regates completados: 14. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Junior Paredes entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Interim Coach tras el empate 1‑1, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
7.73, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
Junior Paredes y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla09/04/2035
Palabras en el entrenamiento del Carabobo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alan Olinick está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Facundo Yozwiak, y el técnico lo permitió.
Regates completados: 18. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Carabobo, otra semana sin la firma de Clemente Montes.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Interim Coach sobre una tarde de 1‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Clemente Montes entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Junior Paredes y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alan Olinick estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Plantilla02/04/2035
Gabriel Rondon sufre una lesión muscular: 14 días de baja
La lesión que siempre vuelve, de la que siempre se regresa con prisa y que en silencio cuesta más carreras que las dramáticas. 14 días es la estimación; la cifra honesta depende de si alguien tiene paciencia.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Enmanuel Moreno ya tiene su respuesta de Carabobo; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Jefferson Hernandez está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Louay Labidi está en ella.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Carabobo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla26/03/2035
Palabras en el entrenamiento del Carabobo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Facundo Yozwiak está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Regates completados: 18. Hacia el minuto setenta aparece en la cara de un lateral una desesperación muy concreta, y ahí estaba.
Plantilla26/03/2035
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Carabobo
7 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Calificado con 7.63. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Thomas Villafañe, y el técnico lo permitió.
El banquillo26/03/2035
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Interim Coach eligió la versión del vaso medio lleno del 1‑1; la afición se fue con la otra.
Todo fichaje lo espera y en todas las ruedas de prensa preguntan por él hasta que llega. Ha llegado, Carabobo tiene a su hombre estrenado, y el segundo siempre es más fácil.
13 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 19 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Carabobo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla19/03/2035
Alan Olinick choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
La puerta siguió cerrada mucho después del pitido final. Lo que se dijo allí es cosa suya; si sirvió, lo dirá el sábado.
El banquillo19/03/2035
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑3 Interim Coach salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Hubo un error y acabó dentro. A los defensas se los juzga por lo peor que hicieron y no por los ochenta y nueve minutos de alrededor: es injusto y es también el oficio.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alan Olinick estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Empate en el minuto 88, tras una tarde que Carabobo tenía prácticamente cerrada. UCV lo llamará un punto ganado; el vestuario local lo llamará dos regalados, y los dos tienen razón.
Regates completados: 15. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Carabobo, otra semana sin la firma de Enzo Vlaeminch.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 1‑1, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 33 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Gerbin Silva y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Facundo Yozwiak estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Facundo Yozwiak, y el técnico lo permitió.
Notas de los jugadores05/03/2035
Diego Sánchez jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.23. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Carabobo, otra semana sin la firma de Facundo Yozwiak.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 2‑0, Interim Coach podía permitirse ser generoso.
El club buscó fuera durante un mes, no encontró nada que le convenciera más y le dio el cargo al hombre que ya lo estaba haciendo. Conoce la casa; ahora tiene que demostrar que conoce el resto.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Carabobo hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Partido24/02/2035
Tras 8 partidos, Carabobo vuelve a saber lo que es perder
La primera derrota en 8 partidos. El entrenador dirá que tenía que llegar; el vestuario dirá que no tenía por qué llegar contra Real Frontera; la afición dirá las dos cosas, en ese orden, toda la semana.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Carabobo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla26/02/2035
Alan Olinick choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Francisco Álvarez, y el técnico lo permitió.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 22 años que siente suyo. James Barrios la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Carabobo lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Carabobo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Ya son 7 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Junior Paredes estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Miguel Jiménez y Carabobo acuerdan 3 años más.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Franyer Contreras ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Carabobo se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Diego Sánchez, y el técnico lo permitió.
En breve
PlantillaCarabobo, un equipo de desconocidos entre sí
Regates completados: 21. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Ya son 6 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 33 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Carabobo es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
El gol que puso a Mineros de Guayana por delante todavía se repetía en las pantallas del pasillo cuando el Carabobo empató, 3 minutos después. Una ventaja vale lo que hagas con ella.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Carabobo hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Carabobo, y no se va a retirar.
Junior Paredes y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Enzo Vlaeminch acaba de firmar por el Carabobo y, por una vez, la respuesta importaba.
Plantilla05/02/2035
Palabras en el entrenamiento del Carabobo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alan Olinick está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Carabobo, otra semana sin la firma de Darluis Paz.
7 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Metropolitanos fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
Franco Cabrera estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
9 días con la silla libre, una lista de nombres que crece y mengua cada día y ninguna firma. Cada semana que pasa se lleva a los mejores candidatos de esa lista.
La lesión más común del fútbol y de la que más prisa se tiene por volver. En Carabobo hablarán de 14 días y se andarán con cuidado, porque la segunda siempre es peor que la primera.
Cuatro párrafos en la web del club, ninguno sobre fútbol. La directiva le dio las gracias, le deseó suerte y ya tenía la búsqueda en marcha antes de publicarlo.
Directiva22/01/2035
El Carabobo no tiene a nadie que dirija los entrenamientos
No es un nombramiento interino: es una institución con el despacho técnico vacío. Esta semana las sesiones las dirigirá alguien desconocido, y la pregunta de cómo se llega a este estado se le hará a la directiva y no la responderá.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Carabobo hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No pienso más allá del sábado, y no aconsejaría a nadie que lo hiciera». La primera regla del interino es fingir que el trabajo es pequeño; Interim Coach la recitó a la perfección.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Carabobo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Algunos fichajes necesitan una campaña de prensa. Este necesitaba una camiseta con el número de siempre. Clemente Montes vuelve a ser jugador de Carabobo, y la ciudad ya tiene su historia del verano.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Carabobo hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. UCV conserva a su hombre, y Carabobo vuelve a una lista con un nombre tachado.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Carabobo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia José Camacaro, y el técnico lo permitió.
La lesión más común del fútbol y de la que más prisa se tiene por volver. En Carabobo hablarán de 15 días y se andarán con cuidado, porque la segunda siempre es peor que la primera.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Carabobo, otra semana sin la firma de José Camacaro.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
Plantilla15/01/2035
Óscar Segura choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Quedan 1 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Carabobo puede pedir y sube el sueldo que Adrián Sánchez puede exigir.
En breve
El banquilloÓscar Segura se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Carabobo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Las normas lo permiten y escuece igual. Óscar Segura ha acordado condiciones con el Zamora para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Rayo Zuliano conserva a su hombre, y Carabobo vuelve a una lista con un nombre tachado.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Junior Paredes estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Baltasar Andrada ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Carabobo se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
Carabobo preguntó y Caracas dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Franco Cabrera, y el técnico lo permitió.
16 días, dice la prueba, y las pruebas son más amables que la realidad. Los partidos de ese tramo acaban de convertirse en el trabajo de otro.
Plantilla01/01/2035
Palabras en el entrenamiento del Carabobo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Louay Labidi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 103 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Luciano Ango será jugador de otro club este fin de semana, y en Carabobo las despedidas han empezado en voz baja.
Trujillanos pagó $2.7M y Carabobo lo aceptó, que es toda la historia en una frase. La versión larga habla del presupuesto salarial y se contará toda la temporada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Carabobo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y James Barrios estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Plantilla25/12/2034
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Carabobo
5 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
En breve
El banquilloFelipe Bezerra llama a la puerta del técnico
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Carabobo la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
Junior Paredes y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Noah Medina está viviendo esa versión en el Carabobo, y suele notarse en el primer mes.
Plantilla18/12/2034
Lesión muscular y 17 días de baja para Bruno López
La lesión más común del fútbol y de la que más prisa se tiene por volver. En Carabobo hablarán de 17 días y se andarán con cuidado, porque la segunda siempre es peor que la primera.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Carabobo cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
Una consulta de cesión a Anzoátegui: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
En breve
El banquilloBruno López se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Lautaro Pérez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Anzoátegui conserva a su hombre, y Carabobo vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Thomas Villafañe, y el técnico lo permitió.
Plantilla11/12/2034
Palabras en el entrenamiento del Carabobo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Louay Labidi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Carabobo ha hecho la llamada a Monagas. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Carabobo ha hecho la llamada a Anzoátegui. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Miguel Jiménez y Carabobo acuerdan 3 años más.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Carabobo pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Cristian será jugador de otro club este fin de semana, y en Carabobo las despedidas han empezado en voz baja.
Luciano Ango y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Carabobo, otra semana sin la firma de José Camacaro.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que José Camacaro está en ella.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Plantilla04/12/2034
Palabras en el entrenamiento del Carabobo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Óscar Segura está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No un contrato nuevo, no un dorsal nuevo: un lugar nuevo en la cabeza del entrenador, que es el único ascenso del fútbol que importa de verdad. Thomas Villafañe acaba de subir en él.
En breve
El banquilloLuciano Ango llama a la puerta del técnico
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Luciano Ango será jugador de otro club este fin de semana, y en Carabobo las despedidas han empezado en voz baja.
Lautaro Pérez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El banquillo27/11/2034
Darluis Paz se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Carabobo lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
Plantilla27/11/2034
Palabras en el entrenamiento del Carabobo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Óscar Segura está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Johan Muñoz, y el técnico lo permitió.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Carabobo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Carabobo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El banquillo20/11/2034
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Alan Olinick
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Plantilla20/11/2034
Louay Labidi choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Plantilla20/11/2034
6 caras nuevas y el Carabobo todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
El banquillo20/11/2034
Diosner Pacheco se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Carabobo lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Lautaro Pérez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Carabobo, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Carabobo, otra semana sin la firma de Javier Giménez.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Carabobo pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Carabobo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que José Camacaro está en ella.
«Hay una distancia, y fingir que no la hay no ayuda a nadie.» Ninguna de las partes se ha movido, y el calendario trabaja para una sola de ellas.
Plantilla06/11/2034
Palabras en el entrenamiento del Carabobo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Bruno López está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Cuando pasa esto no se anuncia nada y todo el mundo lo sabe. Es una parte mayor del plan en Carabobo de lo que era hace un mes, y la ciudad deportiva se dio cuenta antes de que lo dijera la alineación.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Carabobo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Lautaro Pérez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Diosner Pacheco, y el técnico lo permitió.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Louay Labidi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El banquillo30/10/2034
Darluis Paz se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Carabobo lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Quedan 1 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Carabobo puede pedir y sube el sueldo que Diosner Pacheco puede exigir.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y James Barrios entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Jorge Puerto será jugador de otro club este fin de semana, y en Carabobo las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Carabobo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El banquillo23/10/2034
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Alan Olinick
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Plantilla23/10/2034
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Carabobo
8 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alexander Girón estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Carabobo, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Carabobo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Carabobo, otra semana sin la firma de Adrián Sánchez.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Bruno López estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El banquillo16/10/2034
Franco Cabrera se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Carabobo lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
80 canteranos de una academia valorada ahora en 7 sobre 20. Un club de este tamaño no sobrevive de otra manera, y en la ciudad se saben todos los nombres.
En breve
El banquilloLautaro Pérez conserva el voto de su entrenador
PlantillaLos informes de entrenamiento de Bruno López no son buenos
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Carabobo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
«Estamos muy lejos, y fingir lo contrario no ayuda a nadie.» Nadie se ha movido, y el calendario no juega a favor del club.
Plantilla09/10/2034
Louay Labidi choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.