Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Carabobo saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
La directiva ha puesto dinero sobre la mesa en lugar de una palabra de ánimo. Lo que pase con él a partir de ahora es problema de otro, y trabajo de otro.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Carabobo no han contestado, que también es una forma de contestar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Carabobo no han contestado, que también es una forma de contestar.
Un parón con la selección, y una camiseta de Carabobo que durante unos días hace también de anuncio. Una convocatoria halaga al jugador y al club que lo formó en la misma frase.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Carabobo, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La directiva ha respondido con dinero en lugar de con ánimos, que es la única respuesta que un entrenador quiere. Gastarlo bien ya es problema exclusivamente suyo.
Victoria por 2-1 ante Deportivo La Guaira, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Carabobo, y 1 partidos en 7 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Una media de 7.37 en la temporada con 6 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
La directiva ha respondido con dinero en lugar de con ánimos, que es la única respuesta que un entrenador quiere. Gastarlo bien ya es problema exclusivamente suyo.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Carabobo, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Carabobo, y 0 partidos en 9 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Ya son 8 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
La camiseta todavía le queda bien. Artūrs Karašausks está de vuelta en Carabobo, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
Ya son 7 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Un 1-0 ante Mineros de Guayana, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
El premio es poca cosa con un significado grande: durante cuatro semanas nadie en esta categoría hizo mejor su trabajo. Carabobo tienen el trofeo en una estantería y al jugador en el once.
La directiva ha puesto dinero sobre la mesa en lugar de una palabra de ánimo. Lo que pase con él a partir de ahora es problema de otro, y trabajo de otro.
Una media de 7.28 en la temporada con 5 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Ya son 6 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Una media de 7.39 en la temporada con 6 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Carabobo, y 0 partidos en 5 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Un jugador que esperaba ser titular lo vio desde fuera. El técnico lo llamará una decisión de equipo; Franco Carretero lo llamará otra cosa en privado.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Carabobo saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Ya son 5 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Una media de 7.33 en la temporada con 5 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Carabobo pueden fingir no haber oído.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Carabobo no han contestado, que también es una forma de contestar.
Ya son 4 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Franco Carretero puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Carabobo saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Carabobo tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
Un 3-2 ante Deportivo La Guaira, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
Atletico Venezuela paga $210.0K, y la operación queda cerrada. El número luce en el balance; si luce en el campo es la pregunta de la próxima temporada.
Una media de 7.24 en la temporada con 4 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
El nombre de Denilson Ojeda ha aparecido en conversaciones de las que Carabobo no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Carabobo pueden fingir no haber oído.
El nombre de Loureins Martínez ha aparecido en conversaciones de las que Carabobo no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Carabobo, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Ángelo Lucena puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Una amarilla de más y Ezequiel Neira se queda fuera. Carabobo lo pierde por el tipo de motivo evitable que alarga la semana de un entrenador.
Plantilla07/06/2027
José Ardila quiere un sitio de verdad en este equipo
Movido de lado a lado, cambiado antes de hora, corriendo lo que no le toca: José Ardila está harto de ser útil y querría ser titular. En Carabobo lo saben, y lo saben desde hace semanas.
Es el nombre de todas las columnas y de todas las tertulias, y eso pesa a cualquier edad. Hay futbolistas que crecen ahí dentro y otros que se apagan sin ruido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Carabobo, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Carabobo saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Un error en defensa es un susto; un error bajo palos es un gol. Álvaro Banquero lo sabe, la grada lo supo al instante y detrás de él no había nadie para convertirlo en otra cosa.
Una media de 7.21 en la temporada con 3 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
En breve
PlantillaJosé Ardila llama a la puerta del técnico
Atletico Venezuela querrá olvidar esto cuanto antes: 4-0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Carabobo fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Carabobo tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Carabobo tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Carabobo saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Estudiantes de Caracas defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Carabobo no han contestado, que también es una forma de contestar.
Un error en defensa es un susto; un error bajo palos es un gol. Álvaro Banquero lo sabe, la grada lo supo al instante y detrás de él no había nadie para convertirlo en otra cosa.
Victoria por 1-0 ante Aragua, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Carabobo saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Carabobo tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Carabobo, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Metropolitanos defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
En breve
PlantillaLeonardo Aponte quiere un sitio de verdad en este equipo
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Carabobo pueden fingir no haber oído.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Carabobo, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Un club que deja pasar una falta de disciplina está invitando a la siguiente, así que se ha ido una semana de sueldo. Asunto cerrado, al menos oficialmente.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Carabobo saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
La camiseta todavía le queda bien. Cristian Arango está de vuelta en Carabobo, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Carabobo no han contestado, que también es una forma de contestar.
Una prueba de temporada entera: Bragantino sigue teniendo su ficha, pero la camiseta y los minutos los reparte Carabobo. Una cesión es una apuesta que ambos clubes creen estar ganando.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Edson Tortolero tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Carabobo no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Carabobo no han contestado, que también es una forma de contestar.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Carabobo saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Carabobo pueden fingir no haber oído.
Esta es la temporada con la que la ciudad medirá las veinte siguientes. El trofeo viaja a casa con la plantilla, y el recorrido por las calles se acordó hace días.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Carabobo no han contestado, que también es una forma de contestar.
El traspaso es de $51.0K, el contrato está firmado y la discusión sobre si los vale puede empezar. Deportivo Lara negoció duro; el tiempo dirá quién ganó.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Carabobo saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
En breve
PlantillaAlguien va a por el puesto de Maurice Cova
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Carabobo, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La enfermería confirma 129 días de baja para Fernando García, y el plan construido a su alrededor hay que rehacerlo.
Directiva02/11/2026
Los sueldos se llevan el 110% de lo que ingresa Carabobo
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
En breve
PlantillaÁngelo Lucena llama a la puerta del técnico
Movido de lado a lado, cambiado antes de hora, corriendo lo que no le toca: Yohandry Orozco está harto de ser útil y querría ser titular. En Carabobo lo saben, y lo saben desde hace semanas.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Carabobo no han contestado, que también es una forma de contestar.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Carabobo, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Completó la sesión, hizo todo lo que había que hacer y acabó sonriendo. En Carabobo no le van a meter prisa, y él se pasará quince días metiéndosela a ellos.
Un 2-1 ante Lanús, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
Directiva05/10/2026
En Carabobo el 191% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Carabobo, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Carabobo, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Completó la sesión, hizo todo lo que había que hacer y acabó sonriendo. En Carabobo no le van a meter prisa, y él se pasará quince días metiéndosela a ellos.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Completó la sesión, hizo todo lo que había que hacer y acabó sonriendo. En Carabobo no le van a meter prisa, y él se pasará quince días metiéndosela a ellos.
6Edición
El Heraldo de Carabobo
07/09/2026
De nuestro corresponsal de fútbolOptimismo
Directiva07/09/2026
En Carabobo el 221% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Le han quitado la capitanía a Abraham Bahachille. En el Carabobo lo llamarán una decisión de equipo; un vestuario lo lee como un veredicto sobre una persona.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Carabobo, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Mineros de Guayana avanza y Carabobo se vuelve a casa, con el 0-0 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
Una tanda se recuerda por su final, y esta termina con Denilson Ojeda: 1 penaltis detenidos y una afición que los describirá uno por uno durante los próximos veinte años.
Ya son 4 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Carabobo tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
Quedan 24 meses y de los despachos solo llega silencio: ni oferta, ni conversaciones, nada que su gente pueda contestar. Los clubes que dejan negociar al calendario acaban negociando con el calendario.
En breve
PlantillaPrimera camiseta del primer equipo para Félix Díaz
PlantillaPedro Ramírez, incómodo con el papel que le dan
PlantillaMaurice Cova mira al otro lado de la banda
PlantillaLos seleccionadores no pudieron dejar fuera a Ezequiel Neira
Un 1-0 ante Mineros de Guayana, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
Quedan 49 meses y de los despachos solo llega silencio: ni oferta, ni conversaciones, nada que su gente pueda contestar. Los clubes que dejan negociar al calendario acaban negociando con el calendario.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Carabobo tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
Pedro Ramírez tiene 34 y ya no le queda nada por demostrar. Le queda saber dónde colocarse, cuándo bajar el ritmo y qué decir en el descanso, y nada de eso sale en una gráfica física.
Todo debut es una pequeña historia sobre el futuro: Sebastian Mendoza, 20 años, de los campos de la cantera al primer equipo. Sus padres, en la grada, guardarán el programa del partido.