«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Maccabi Petach Tikva lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Maccabi Petach Tikva lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Maccabi Haifa, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Navbahor conserva a su hombre, y Maccabi Petach Tikva vuelve a una lista con un nombre tachado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y José Cortés estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ido Cohen, y el técnico lo permitió.
Regates completados: 14. Cada vez que recibía, alguien tenía que decidir, y cada vez la decisión fue la equivocada.
El banquillo08/02/2027
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Eden Cohen no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Maccabi Petach Tikva tampoco lo escondía nadie.
Noventa minutos, cero goles, y la discusión empezó antes de vaciarse el aparcamiento: ¿un punto sumado o dos regalados ante Maccabi Haifa? El debate seguirá vivo el jueves.
Altas, 2; bajas, 0; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Persib lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Maccabi Petach Tikva preguntó y Maccabi Tel Aviv dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: José Cortés. 1‑0 ante Bnei Yehuda, y la ovación final fue sobre todo suya.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ido Cohen está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maccabi Petach Tikva cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Maccabi Tel Aviv conserva a su hombre, y Maccabi Petach Tikva vuelve a una lista con un nombre tachado.
Plantilla18/01/2027
José Cortés choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Maccabi Petach Tikva donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 0‑0, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
11 disparos, un recuento que parece una buena tarde hasta que miras la otra columna. Los delanteros sobreviven a semanas así dando por hecho que las ocasiones seguirán llegando; el día que dejan de llegar se convierte en un problema.
Liran Hazan tiene 20 años y durante un fin de semana fue el mejor de todos los de su edad en la división. Nadie debería construir una carrera sobre eso, y todo el mundo lo hace en silencio.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Hapoel Raanana defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
Toca Hapoel Kfar Saba, y hay un hombre en el vestuario de Maccabi Petach Tikva que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
115 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Maccabi Netanya pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
El cartel ya estaba arriba, las protestas habían empezado, y entonces el balón entró en el minuto 92. Hapoel Acre repasará cada segundo del descuento durante una semana.
Puesto 3, 23 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Maccabi Netanya lo saben.
Plantilla30/11/2026
Palabras en el entrenamiento del Maccabi Netanya sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Matheus Davó está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Wylan Cyprien. 2‑1 ante Hapoel Acre, y la ovación final fue sobre todo suya.
Una actuación de 8.32 no aparece a menudo, y cuando lo hace el resto del equipo se vuelve decorado. Estuvo magnífico.
Directiva30/11/2026
Los sueldos se llevan el 120% de lo que ingresa Maccabi Netanya
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Saba Khvadagiani se lesiona los ligamentos de la rodilla: 122 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 122 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Hay goles que ganan partidos y goles que se los quitan a otro. Wylan Cyprien marcó en el minuto 87, Hapoel Beer Sheva ya pensaba en el viaje de vuelta, y el Maccabi Netanya se lo llevó todo.
Nadav Niddam y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El banquillo23/11/2026
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Guy Solomon, sobre una victoria por 2‑1 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Bakary Konaté, y el técnico lo permitió.
En breve
El banquilloAhora mismo hay alguien mejor que Grigory Morozov