Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 8 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Maccabi Petach Tikva, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Maccabi Petach Tikva saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Maccabi Petach Tikva saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
En breve
PlantillaLiam Hermesh llama a la puerta del técnico
PlantillaJosé Cortés quiere un sitio de verdad en este equipo
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Maccabi Petach Tikva, y 1 partidos en 9 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Maccabi Petach Tikva tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
«Prefiero decírselo a la cara antes que leerlo en el periódico.» La reunión la pidió el jugador, y eso ya dice casi todo.
Plantilla25/10/2027
Adar Ratner quiere un sitio de verdad en este equipo
Movido de lado a lado, cambiado antes de hora, corriendo lo que no le toca: Adar Ratner está harto de ser útil y querría ser titular. En Maccabi Petach Tikva lo saben, y lo saben desde hace semanas.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Maccabi Petach Tikva saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Maccabi Petach Tikva saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Un error en defensa es un susto; un error bajo palos es un gol. Maor Erlich lo sabe, la grada lo supo al instante y detrás de él no había nadie para convertirlo en otra cosa.
Un error en defensa es un susto; un error bajo palos es un gol. Maor Erlich lo sabe, la grada lo supo al instante y detrás de él no había nadie para convertirlo en otra cosa.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Maccabi Petach Tikva, y 1 partidos en 5 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Una tanda se recuerda por su final, y esta termina con Tomer Litvinov: 2 penaltis detenidos y una afición que los describirá uno por uno durante los próximos veinte años.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Maccabi Petach Tikva, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Maccabi Petach Tikva tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Maccabi Petach Tikva saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
En breve
La gradaLa prensa ha encontrado a su hombre en Adar Ratner
5 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Maccabi Petach Tikva tiene que sacar un resultado de donde sea.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Maccabi Petach Tikva saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Dor Hebron tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Maccabi Petach Tikva no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Maccabi Petach Tikva, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Maccabi Petach Tikva tiene que sacar un resultado de donde sea.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Maccabi Petach Tikva no han contestado, que también es una forma de contestar.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
La camiseta todavía le queda bien. Dan Shechter está de vuelta en Maccabi Petach Tikva, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
La camiseta todavía le queda bien. Eitan Weissman está de vuelta en Maccabi Petach Tikva, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Maccabi Petach Tikva saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Maccabi Petach Tikva saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Samuel Owusu tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Maccabi Petach Tikva no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Maccabi Petach Tikva saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Maccabi Petach Tikva todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Dor Hebron tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Maccabi Petach Tikva no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Maccabi Petach Tikva saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Maccabi Petach Tikva, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Maccabi Petach Tikva saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Maccabi Petach Tikva, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En breve
PlantillaSamuel Owusu conserva el voto de su entrenador
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Maccabi Petach Tikva saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
El traspaso es de $520.0K, el contrato está firmado y la discusión sobre si los vale puede empezar. Maccabi Netanya negoció duro; el tiempo dirá quién ganó.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Maccabi Petach Tikva saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Maor Erlich tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Maccabi Petach Tikva no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Maccabi Petach Tikva todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Maccabi Petach Tikva pueden fingir no haber oído.
El nombre de Ben Vahaba ha aparecido en conversaciones de las que Maccabi Petach Tikva no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Maccabi Petach Tikva saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Maccabi Petach Tikva, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Maccabi Petach Tikva saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Maccabi Petach Tikva todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
«Preguntádmelo en verano. Lo sabré antes que nadie.» Tiene 35 años y 1 partidos a la espalda, y Maccabi Petach Tikva tienen que planificar con las dos respuestas.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Maccabi Petach Tikva, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Maccabi Petach Tikva saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Maccabi Petach Tikva, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Maccabi Petach Tikva saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Maccabi Petach Tikva no han contestado, que también es una forma de contestar.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Maccabi Petach Tikva todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Maccabi Petach Tikva no han contestado, que también es una forma de contestar.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Maccabi Petach Tikva saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Maccabi Petach Tikva saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Completó la sesión, hizo todo lo que había que hacer y acabó sonriendo. En Maccabi Petach Tikva no le van a meter prisa, y él se pasará quince días metiéndosela a ellos.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Maccabi Petach Tikva todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Maccabi Petach Tikva saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Maccabi Petach Tikva, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Maccabi Petach Tikva saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Maccabi Petach Tikva saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Una prueba de temporada entera: Beitar Jerusalem sigue teniendo su ficha, pero la camiseta y los minutos los reparte Maccabi Petach Tikva. Una cesión es una apuesta que ambos clubes creen estar ganando.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Maccabi Petach Tikva no han contestado, que también es una forma de contestar.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Maccabi Petach Tikva tiene que sacar un resultado de donde sea.
Un error en defensa es un susto; un error bajo palos es un gol. Dor Hebron lo sabe, la grada lo supo al instante y detrás de él no había nadie para convertirlo en otra cosa.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Aldair Ferreira tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Maccabi Petach Tikva no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Maccabi Petach Tikva saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Maccabi Petach Tikva pueden fingir no haber oído.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Maccabi Petach Tikva saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Hapoel Raanana defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
En breve
PlantillaLiam Hermesh llama a la puerta del técnico
«Preguntádmelo en verano. Lo sabré antes que nadie.» Tiene 34 años y 1 partidos a la espalda, y Maccabi Petach Tikva tienen que planificar con las dos respuestas.
7 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Maccabi Petach Tikva tiene que sacar un resultado de donde sea.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
6 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Maccabi Petach Tikva tiene que sacar un resultado de donde sea.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Maccabi Tel Aviv defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
5 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Maccabi Petach Tikva tiene que sacar un resultado de donde sea.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Maccabi Petach Tikva tiene que sacar un resultado de donde sea.
Tiene 20 años y nadie en Maccabi Petach Tikva lo ha fichado para esta temporada. Estas operaciones se juzgan dentro de cuatro años, por gente que quizá ya no esté en el club.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Beitar Jerusalem defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
El nombre de Samuel Owusu no deja de aparecer en las páginas deportivas ajenas. Maccabi Petach Tikva no dice nada, lo cual dice bastante.
Plantilla02/11/2026
Adar Ratner quiere un sitio de verdad en este equipo
Movido de lado a lado, cambiado antes de hora, corriendo lo que no le toca: Adar Ratner está harto de ser útil y querría ser titular. En Maccabi Petach Tikva lo saben, y lo saben desde hace semanas.
7 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Maccabi Petach Tikva tiene que sacar un resultado de donde sea.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Hapoel Kfar Saba defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Maccabi Petach Tikva, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Hapoel Kiryat Shmona avanza y Maccabi Petach Tikva se vuelve a casa, con el 0-0 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
Una tanda se recuerda por su final, y esta termina con Maor Erlich: 1 penaltis detenidos y una afición que los describirá uno por uno durante los próximos veinte años.
6 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Maccabi Petach Tikva tiene que sacar un resultado de donde sea.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Maccabi Petach Tikva, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
El Maccabi Petach Tikva pasó todo el mercado intentando colocar a Gal Ma'atook y no apareció nadie. Entrena con un grupo que ya le ha dicho que no cuenta con él, y ambas partes esperan ahora la siguiente ventana.
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
El nombre de Maor Erlich ha aparecido en conversaciones de las que Maccabi Petach Tikva no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
«Hay una distancia, y fingir que no la hay no ayuda a nadie.» Ninguna de las partes se ha movido, y el calendario trabaja para una sola de ellas.
Plantilla31/08/2026
Primera camiseta del primer equipo para Guy Dezent
Todo debut es una pequeña historia sobre el futuro: Guy Dezent, 20 años, de los campos de la cantera al primer equipo. Sus padres, en la grada, guardarán el programa del partido.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Maccabi Petach Tikva pueden fingir no haber oído.
Tiene 17 años y nadie en Maccabi Petach Tikva lo ha fichado para esta temporada. Estas operaciones se juzgan dentro de cuatro años, por gente que quizá ya no esté en el club.
Tiene 16 años y nadie en Maccabi Petach Tikva lo ha fichado para esta temporada. Estas operaciones se juzgan dentro de cuatro años, por gente que quizá ya no esté en el club.
La oferta se quedó lejos y en Maccabi Petach Tikva no necesitaron pensarlo mucho. Nadie en este negocio entiende una primera negativa como un final.
Mercado17/08/2026
Omer Shirazi tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Maccabi Petach Tikva ha sido explícito sobre la situación de Omer Shirazi, que es más de lo que reciben muchos.
Quedan 36 meses y de los despachos solo llega silencio: ni oferta, ni conversaciones, nada que su gente pueda contestar. Los clubes que dejan negociar al calendario acaban negociando con el calendario.
En breve
MercadoGal Ma'atook tiene permiso para buscarse otro sitio
PlantillaAdar Ratner llama a la puerta del técnico