Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 36 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Mérida cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Gustavo Merino entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Mérida. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Mérida hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
La clase de año que termina con un nombre leído en voz alta en un salón. Mérida lo disfrutó cada semana y ahora tiene el problema de que los demás lo saben.
Leonel Álvarez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla24/05/2027
Palabras en el entrenamiento del Mérida sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alexis Cruz está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo24/05/2027
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Álex Valiño
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Javi Cueto lo produjo, y el 8.56 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Real Avilés, y no se va a retirar.
9 días desde que quedó libre el banquillo, una lista de nombres circulando y nadie ha firmado nada. Cada semana que esto se alarga, la lista se acorta.
Javi Cueto y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 106 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Mérida cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ezequiel Navarro Montoya, y el técnico lo permitió.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 39 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Mérida es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Gaizka Martínez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Mérida, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Mérida. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Mérida ha aceptado el dinero. Lo que Real Avilés no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Real Avilés pueden fingir no haber oído.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Palabras en el entrenamiento del Real Avilés sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jean-Sylvain Babin está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jean-Sylvain Babin estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
1‑1, y los dos vestuarios lo llamarán dos puntos perdidos. Un empate que planteó muchas preguntas y no respondió ninguna.
El banquillo21/12/2026
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Pol Cabrera no lo escondía tras el 1‑1, y en el vestuario de Real Avilés tampoco lo escondía nadie.
Regates completados: 13. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Mérida hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Rodrigo Pereira estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Hugo Mallo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Odivan, y el técnico lo permitió.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Felipe Coronel entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Santiago D'abarno ha apuntado la fecha.
El idioma ha llegado, el encogerse de hombros se ha ido, y discute en los entrenamientos como alguien que cuenta con estar aquí el año que viene. Nada de eso aparece en un traspaso y todo se ve en el campo.
1‑5 ante Atlético Madrid, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
Terminó 1-5. Quedar eliminado en copa es una decepción; esto fue un desmantelamiento público, y la diferencia entre ambas cosas se mide en cuánta gente seguirá hablando de ello en agosto.
6 goles en un partido, Javi Cueto en el marcador y un resultado que parecerá una errata. Los neutrales no podían pedir más al Real Avilés ni a Atlético Madrid.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 22 años que siente suyo. Benjamin Dibrani la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
A los 35 a cada buena tarde la llaman un viaje al pasado, y esta lo fue: 8.61, y nadie mejor sobre el campo.
Directiva02/11/2026
Los sueldos se tragan el 146% de los ingresos de Real Avilés
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Minuto 87, contra Zamora, y un gol que supo a victoria para todo el que se había quedado. Fue un empate. Nadie que salga del estadio lo va a describir así.
Benjamin Dibrani y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla02/11/2026
7 caras nuevas y el Real Avilés todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Pol Cabrera tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Plantilla26/10/2026
Palabras en el entrenamiento del Real Avilés sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jean-Sylvain Babin está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Viti, y el técnico lo permitió.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Real Avilés. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 35 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Real Avilés es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
Pablo Álvarez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Toca Unionistas, y hay un hombre en el vestuario de Real Avilés que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Real Avilés, otra semana sin la firma de Ricardo Grigore.
Regates completados: 31. Siempre había un defensa delante de él y nunca hubo un defensa delante de él mucho rato.
Notas de los jugadores28/09/2026
La edad todavía no ha alcanzado a Luis Solignac: 7.86
A los 35 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.86 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jean-Sylvain Babin estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 1‑1, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Real Avilés tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
2 detenidos en la tanda y un estadio que seguirá describiéndolos dentro de veinte años. A un portero le basta una noche así para quedarse en la memoria.
Regates completados: 19. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Real Avilés preguntó y Betis dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Real Avilés cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Pol Cabrera tras el 0‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ese es todo el negocio hecho en Real Avilés hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
Real Avilés lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Rosario Central, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
La operación que iba a llevar a Álvaro Santamaría al Algeciras se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Real Avilés con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Real Avilés cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien le ha adelantado. No es una suplencia y es peor que una, porque una suplencia va de un sábado y esto va de dónde está él.
Plantilla07/09/2026
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Real Avilés
11 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Real Avilés pueden fingir no haber oído.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Real Avilés ha hecho la parte difícil con Mérida, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Real Avilés preguntó y Tenerife dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Pablo Álvarez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Una consulta de cesión a Rosario Central: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
A San Telmo le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Javi Lancho se lesiona los ligamentos de la rodilla: 21 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 21 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Pipe se ha ido, en las cuentas hay $470.0K más, y la afición se ha quedado con la sensación de que también le han vendido algo a ella. Un buen negocio y una buena decisión no siempre son lo mismo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Mérida cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Gimnàstic pagó $470.0K y Mérida lo aceptó, que es toda la historia en una frase. La versión larga habla del presupuesto salarial y se contará toda la temporada.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Estudiantes conserva a su hombre, y Mérida vuelve a una lista con un nombre tachado.
A All Boys le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
A Gimnasia y Esgrima le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Pablo Cacharrón ya tiene su respuesta de Mérida; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
28 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Mérida pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Mérida nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Mérida lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en River Plate, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Leonel Álvarez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Una consulta de cesión a Colón: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
En breve
MercadoGimnàstic están a punto de descolgar el teléfono
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Mérida la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Real Sociedad lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Real Sociedad conserva a su hombre, y Mérida vuelve a una lista con un nombre tachado.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Raúl Diez ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Luka Domínguez lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Mario Vidal ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
En breve
PlantillaDemasiado cambio y demasiado rápido en el Mérida
Rodrigo Pereira y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Zaragoza conserva a su hombre, y Mérida vuelve a una lista con un nombre tachado.
El nombre de Benjamin Dibrani ha aparecido en conversaciones de las que Mérida no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Sigurður Bjartur Hallsson entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.