Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Argentinos Juniors hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Joaquín Ardaiz será jugador de otro club este fin de semana, y en Argentinos Juniors las despedidas han empezado en voz baja.
Lucas Chaves estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alan Lescano está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Argentinos Juniors, y no se va a retirar.
La racha sin perder llega a 7. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Argentinos Juniors cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla25/09/2028
Alan Lescano choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Alan Lescano. 2‑0 ante River Plate, y la ovación final fue sobre todo suya.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 49 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Alan Lescano lo produjo, y el 7.94 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Argentinos Juniors no han contestado, que también es una forma de contestar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Iván Morales será jugador de otro club este fin de semana, y en Argentinos Juniors las despedidas han empezado en voz baja.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Argentinos Juniors pueden fingir no haber oído.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Argentinos Juniors cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Joaquín Gho está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
17 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El San Telmo pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que San Telmo pueden fingir no haber oído.
Juan Cruz Zurbriggen estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla30/08/2027
Juan Yangali choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El nombre de Nicolás Baigorria ha aparecido en conversaciones de las que San Telmo no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Un 1‑0 ante Central Córdoba SdE, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
«Veo todos los partidos de San Telmo desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Metropolitanos sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en San Telmo, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.